‘Asesinato en el Orient Express’: pasajeros sin piedad


El principal hándicap de adapta al cine una novela mundialmente conocida que, además, es un clásico de la literatura de misterio, está precisamente en el argumento y, sobre todo, en la identidad del asesino. Y si además ya se ha llevado anteriormente a la gran pantalla con un buen plantel de actores, el desafío parece casi insalvable. De ahí que uno pueda preguntarse qué aporta esta nueva versión de la obra de Agatha Christie realizada y protagonizada por Kenneth Branagh (Cenicienta). Y la respuesta no es sencilla.

En efecto, la historia de Asesinato en el Orient Express no resulta especialmente atractiva para aquellos que ya conozcan el desenlace. A pesar de estar bien elaborada y con sólidos cimientos dramáticos, perfectamente planteados y desarrollados en sus momentos clave, lo cierto es que la trama puede llegar a resultar monótona en algunos momentos. Eso por no hablar del hecho de que su resolución no termina de arrojar demasiada luz al proceso por el cual el gran detective protagonista es capaz de establecer todas las conexiones entre los personajes.

Sin embargo, algo hay en esta versión que atrae poderosamente. Para empezar, un reparto plagado de estrellas y nombres del séptimo arte, algunos con mayor calidad artística que otros, pero todos ellos, en general, a un nivel extraordinario, fruto sin duda de la labor de Branagh. Lo más interesante, sin embargo, es la apuesta visual del director. Con una fotografía que explota al máximo las posibilidades del escenario nevado y acotado en el que se desarrolla la parte más importante de la trama, Branagh aprovecha todo lo que da de sí un vagón de tren para encontrar recursos narrativos soberbios. En la memoria quedan el descubrimiento del cadáver y la resolución final, claro homenaje a la pintura de ‘La última cena’ (en concreto, y en mi opinión, a la obra de Leonardo Da Vinci, pero eso queda a discreción del espectador).

Todo ello convierte este Asesinato en el Orient Express en una interesante experiencia visual, en un relato conocido visto con otros ojos y una interesante revisión del mensaje final de esta obra, en la que el bien y el mal se combinan hasta difuminar sus fronteras para convertir la investigación por asesinato en una reflexión sobre la justicia, la venganza y el dolor. Puede que aporte poco desde un punto de vista dramático, pero el modo en que se presenta es sumamente poderoso, y si esto se une a una sólida historia como esta, es muy sencillo y entretenido disfrutar de este viaje en tren.

Nota: 6,5/10

Kenneth Brannagh resuelve el ‘Asesinato en el Orient Express’


Después de la tormenta llega la calma. Y habitualmente, después de un fin de semana de blockbuster llega otro algo más tranquilo en lo que a grandes estrenos se refiere. Este viernes 24 de noviembre es, en cierto sentido, así. A pesar de que no hay ninguna película llamada a arrasar en la taquilla, sí aterrizan en la cartelera varios títulos lo suficientemente interesantes y atractivos como para atraer a un buen número de espectadores.

El primero de ellos es Asesinato en el Orient Express, nueva adaptación de la famosa novela de Agatha Christie que dirige y protagoniza Kenneth Branagh (Dunkerque). Para aquellos que no conozcan la trama, esta se desarrolla a bordo del Orient Express, un tren en el que viaja un nutrido y variopinto grupo de personas, entre ellos el detective Hercules Poirot. Cuando uno de los pasajeros aparece muerto una mañana, el detective deberá averiguar quién es el responsable de su muerte, algo complicado cuando todos los pasajeros podrían tener motivos para matarle. Intriga y drama se dan cita en este viaje que cuenta con un espectacular reparto integrado, además de Branagh, por Michelle Pfeiffer (Madre!), Daisy Ridley (Star Wars: Episodio VII – El despertar de la Fuerza), Judi Dench (La reina Victoria y Abdul), Johnny Depp (Piratas del Caribe: La venganza de Salazar), Penélope Cruz (La reina de España), Willem Dafoe (La gran muralla), Derek Jacobi (Cenicienta) y Josh Gad (La Bella y la Bestia).

Muy diferente es Saw VIII, nueva entrega de la famosa saga de terror que arranca cuando una serie de cuerpos comienzan a aparecer por diferentes rincones de la ciudad. El denominador común de todos ellos es la violenta muerte que tuvieron, y las sospechas recaen en Jigsaw, que lleva más de 10 años muerto. Terror y gore en estado puro en este film dirigido a cuatro manos por los hermanos Michael y Peter Spierig (Daybreakers) y protagonizado por Laura Vandervoort (Ted), Tobin Bell (Enterrados vivos), Callum Keith Rennie (Warcraft: El origen), Matt Passmore (serie The Glades), Mandela Van Peebles (We the party) y Brittany Allen (Look again).

Estados Unidos, Reino Unido y Francia colaboran en Paddington 2, continuación de la película de 2014 sobre el oso con abrigo y sombrero creado por Michael Bond y cuyo argumento se centra en la rutina que ya vive el joven oso junto a la familia que le ha acogido. Con motivo del 100 cumpleaños de su tía, decide aceptar todo tipo de trabajos para poder ahorrar y comprar un buen regalo, aunque todo se complica cuando el presente es robado. Dirigida por Paul King, realizador de la primera parte, esta comedia cuenta con las voces de Ben Whishaw (En el corazón del mar), Michael Gambon (Kingsman: El círculo de oro) e Imelda Staunton (Pride), a los que se suman Sally Hawkins (Godzilla), Hugh Bonneville (Una razón para vivir) y Julie Walters (Brooklyn) para dar vida al resto de personajes.

Estos tres países también están detrás de En realidad, nunca estuviste aquí, thriller dramático basado en la novela de Jonathan Ames que gira en torno al secuestro de la hija de un importante político y cómo este contacta con un veterano de guerra que se dedica a salvar chicas de las mafias y las redes de explotación sexual. Lynne Ramsay (Tenemos que hablar de Kevin) es la encargada de poner en imágenes esta historia protagonizada por Joaquin Phoenix (Puro vicio), Ekaterina Samsonov (The ticket), Alessandro Nivola (Selma), John Doman (serie Gotham), Judith Roberts (Sentencia de muerte) y Alex Manette (La venganza de Jane).

El drama de acción tiene su principal representante en 6 días, film dirigido por Toa Fraser (Tierra de guerreros) que narra los hechos acontecidos durante la ‘Operación Nimrod’, que tuvo lugar después de que un grupo de terroristas israníes asaltaran la embajada iraní en Londres en 1980, tomando 26 rehenes y exigiendo la liberación de 91 presos durante el régimen del Ayatolá Jomeini. La trama aborda la tensión de esos momentos y el rescate final a cargo de las fuerzas especiales británicas. Mark Strong (El caso Sloane), Jamie Bell (Cuatro Fantásticos), Abbie Cornish (Geostorm), Martin Shaw (Facelift), Jared Turner (End of daze) y Emun Elliott (Exodus: Dioses y reyes) son los principales actores.

Puramente británica es Tierra de Dios, drama romántico escrito y dirigido por el actor Francis Lee (No soy nadie sin ti), quien debuta de este modo en la dirección de largometrajes. La historia sigue el aprendizaje de un joven que vive en una granja junto a sus ancianos padres cuidando y criando ovejas. Su alienada vida cambia cuando llega a la granja un trabajador rumano para ayudar en las tareas, surgiendo algo entre ambos que llevará al joven a aprender a amar. En el reparto destacan los nombres de Josh O’Connor (Florence Foster Jenkins), Alex Secareanu (Elegidos para ser héroes), Gemma Jones (El diario de Bridget Jones) e Ian Hart (La mejor receta).

En lo que a producción española se refiere, La higuera de los bastardos es la adaptación de la novela de Ramiro Pinilla que, en clave de comedia dramática con toques de thriller, sigue a un ejecutor durante el Franquismo que, al cruzar su mirada con la de un niño al que dejó huérfano, decide vigilar y cuidar la higuera que el pequeño plantó sobre la tumba de su padre. Convencido de que en un futuro el chico le matará, su actitud con el árbol empieza a crearle fama de ermitaño y convierte el lugar en sitio de peregrinación. Todo ello mientras el chivato que denunció a la familia no se separa del ejecutor pensando que bajo el árbol lo que realmente se esconde es un tesoro. Dirigida por Ana Murugarren (Tres mentiras), la película está protagonizada por Karra Elejalde (1898. Los últimos de Filipinas), Carlos Areces (De regreso al colegio), Jordi Sánchez (Señor, dame paciencia), Eneko Sagardoy (Amaren eskuak), Ramón Barea (El guardián invisible) y Pepa Aniorte (Cuerpo de élite), entre otros.

También es de producción nacional Tierra firme, comedia dirigida por Carlos Marques-Marcet (Fantastic) que gira en torno al viaje de tres amigos en barco por los canales de Londres. A través de sus experiencias y su forma de entender el amor se pondrá a prueba su capacidad para seguir juntos a pesar de sus diferencias. Natalia Tena (serie Juego de Tronos), Oona Chaplin (Proyecto Lázaro), David Verdaguer (Verano 1993), Geraldine Chaplin (Un monstruo viene a verme), Charlotte Atkinson (Cold), Lara Rossi (serie Crossing lines) y Trevor White (American Assassin) encabezan el reparto.

Otro de los estrenos europeos es El fiel, film nominado en la pasada edición de los Oscar que une crimen y drama en una historia de amor protagonizada por dos jóvenes que guardan importantes secretos y mantienen una doble vida que puede poner en peligro no solo su turbulento amor. Michaël R. Roskam (Bullhead) es el encargado de dirigir esta cinta interpretada, entre otros, por Matthias Schoenaerts (La chica danesa), Adèle Exarchopoulos (Diré tu nombre), Kerem Can (Istambul Story), Sam Louwyck (Monk) y Jean-Benoît Ugeux (L’astragale).

La única representante de la animación es la noruega El bosque de Haquivaqui, musical de 2016 para toda la familia que arranca cuando los animales más pequeños del bosque deciden redactar una ley para que todos puedan vivir en paz y armonía y evitar así que los animales más grandes se los coman. El problema es que el zorro siempre está hambriento. Basado en el libro de Thorbjørn Egner, la cinta está dirigida por Rasmus A. Sivertsen (Dos colegas al rescate) y cuenta con las voces de Nils Jørgen Kaalstad (Staying alive), Frank Kjosås (Engelen) y Stig Henrik Hoff (El último rey), entre otros.

A medio camino entre el documental y la comedia dramática está la española Cortar (Las 1001 novias), tercera entrega de la trilogía escrita, dirigida y protagonizada por Fernando Merinero (El viaje de Penélope), en la que analiza su vida y sus relaciones más íntimas a raíz del rodaje de una película en Gran Canaria, donde se reencuentra con antiguas parejas a través de cartas y recuerdos. En el resto del reparto destacan Angélica Revert (Retratos de mujer con hombre al fondo), Montserrat Berciano, Carolina Clemente (Tres metros sobre el cielo) y Magaly Santana (Los hijos del viento).

El documental en estado puro es el género de la española Indestructible. El alma de la salsa, ópera prima de David Pareja que realiza un recorrido visual por la salsa hasta que Diego ‘El Cigala’ la hace suya creando un acontecimiento irrepetible.

También española es El latido de Urdaibai, documental que recoge la vida dentro de esta Reserva de la Biosfera de la UNESCO desde hace más de 30 años. A través de las actividades cotidianas de varios personajes el director Alberto Rojo compone un retrato de la realidad actual de este espacio natural.

‘Dunkerque’: los silenciosos tiempos de la guerra


Hace ya tiempo que entrar en una sala de cine para ver una película de Christopher Nolan (El truco final) es de por sí una experiencia multisensorial. Visualmente poderosas, el uso del sonido y de los efectos potencian una narrativa suficientemente impactante y sólida por sí sola. La última cinta del realizador británico viene a confirmar un secreto a voces: que estamos ante el que posiblemente sea el mejor director de su generación y, hasta cierto punto, un heredero de Stanley Kubrick (La chaqueta metálica).

La labor de Nolan tras las cámaras de Dunkerque alcanza su máxima expresión en todos los aspectos. Con una historia tan sencilla como compleja de narrar por la cantidad de escenarios y personajes necesarios para representar la acción, el director se limita a hacer lo que mejor sabe hacer: atenazar al espectador con unos planos espectaculares y sobrecogedores, aferrarlo a su asiento con la tensión dramática y la angustia de unos hombres a merced de la suerte y de un aciago destino del que no parece que puedan escapar. Con pocos diálogos, la cinta apuesta por potenciar el sonido de un modo cuanto menos particular. Sin grandes fanfarrias ni estruendos innecesarios, los graves provocados por los motores de los aviones, los impactos de bala o los estallidos de las bombas mantienen prácticamente todo el relato con un trasfondo tenso no apto para personas que se angustien fácilmente.

A esta narrativa se suma, para rizar el rizo, el particular gusto de los hermanos Nolan por los tiempos de la narración. Si bien al comienzo puede despistar, el uso de secuencias clave permite al espectador recomponer el puzzle que representa este rescate de más de 300.000 personas de una playa a través de la visión de un puñado de personajes repartidos por tierra, mar y aire. De este modo, y más allá del relato, el film se despliega como un mapa a descifrar que hace aún más interesante, si cabe, una trama carente de grandes giros argumentales o enemigos a las puertas, pero enriquecido con un dramatismo propio de los films que forman parte de la historia. Y es aquí donde radica la magia del genio de Nolan, en ser capaz de permitir al espectador desentrañar de forma gradual la maraña narrativa que parece mostrar en un principio (y la palabra clave es “parece”).

Puede que Dunkerque no sea una película perfecta. De hecho, en este juego narrativo con tantos y variopintos personajes donde los diálogos brillan por su ausencia en buena parte del metraje, los protagonistas son los que peor parados salen. Tantos roles impiden una buena definición de ellos, aunque sí lo suficiente como para dotar al conjunto de la profundidad dramática necesaria. Es un mal menor y necesario en una épica obra como esta que sobrecoge, hipnotiza y enamora a partes iguales. Que Nolan haya vuelto a crear una obra extraordinaria empieza a ser algo habitual. Que lo haga con géneros tan dispares como sus últimas obras le acerca un poco más al Olimpo de los grandes directores de la historia del cine.

Nota: 9/10

Sobrevivir en ‘Dunkerque’ a ‘Una noche fuera de control’


El mes de julio va a terminar por todo lo alto en lo que a estrenos se refiere. Más concretamente, en lo que a películas importantes para el gran público se refiere. Eso sí, dos títulos muy diferentes entre sí. El que llega este viernes, día 21, está precedido por el renombre de su director, la calidad de sus estrellas y la temática escogida. Pero por supuesto, no es la única novedad. El terror, el drama y la comedia también están muy presentes entre los títulos que llegan a la cartelera.

Pero comencemos con Dunkerque, título de lo nuevo de Christopher Nolan (Interstellar) que, en esta ocasión, también se encarga del guión en solitario. La historia narra un acontecimiento de la II Guerra Mundial, en concreto la evacuación de la ciudad francesa de Dunkirk, cuya traducción al castellano da nombre al film. Atrapados en una playa y rodeados de alemanes, los soldados aliados de Francia, Bélgica y Reino Unido tuvieron que resistir los ataques enemigos en una dura batalla mientras eran evacuados en todo tipo de embarcaciones, entre ellas barcos de pescadores. Acción y drama se dan cita en esta película producida entre Estados Unidos, Reino Unido, Francia y los Países Bajos, y protagonizada por Tom Hardy (El renacido), Mark Rylance (El puente de los espías), Kenneth Branagh (Mi semana con Marilyn), Aneurin Barnard (Cosecha amarga), Cillian Murphy (En el corazón del mar), James D’Arcy (Gernika), Fionn Whitehead y el cantante Harry Styles.

Muy diferente es Una noche fuera de control, comedia al más puro estilo Resacón en Las Vegas (2009) protagonizada en esta ocasión por cinco mujeres que se reúnen tras 10 años sin contacto para celebrar un fin de semana de solteras. La noche se tuerce cuando matan por accidente a un stripper, lo que desencadenará una noche en la que todo lo que puede pasar terminará pasando, aunque sea de lo más inverosímil. Lucia Aniello (serie Broad City) dirige esta producción puramente estadounidense que cuenta en su reparto con Scarlett Johansson (Ghost in the Shell), Kate McKinnon (Fiesta de empresa), Zoë Kravitz (Animales fantásticos y dónde encontrarlos), Jillian Bell (Los tres reyes malos), Ilana Glazer (How to follow srangers), Demi Moore (Como reinas) y Ty Burrell (serie Modern family).

El terror y la fantasía tienen en Siete deseos a su máximo representante este fin de semana. Dirigida por John R. Leonetti (Annabelle), esta producción norteamericana arranca cuando una joven recibe un regalo muy especial de su padre, una caja de música con una misteriosa inscripción en la que explica que hará realidad todos los deseos de su propietario. Poco a poco la chica descubre que, en efecto, es capaz de hacer realidad todo lo que pida, pero será consciente también del alto precio que deberá pagar por ello. Sherilyn Fenn (Todo por un sueño), Joey King (Independence Day: Contraataque), Ryan Phillippe (Catch Hell), Elisabeth Röhm (serie Jane the virgin) y Ki Hong Lee (El corredor del laberinto) encabezan el reparto.

Estados Unidos, Reino Unido y la República Dominicana producen A 47 metros, film que combina terror y drama que gira en torno a dos hermanas que, durante una expedición de buceo para observar tiburones, se quedan atrapadas en la jaula al romperse el cable y caer hasta las profundidades del mar. Comenzará a partir de ese momento una lucha por tratar de salir y escapar de los tiburones antes de que se les acabe el oxígeno. Johannes Roberts (El otro lado de la puerta) es el encargado de dirigir esta cinta protagonizada por Mandy Moore (Hasta que el cura nos separe), Claire Holt (serie Pequeñas mentirosas), Matthew Modine (serie Stranger Things), Yani Gellman (Lizzie Superstar) y Santiago Segura (que no es el actor y director español).

Reino Unido también está presente, junto a India, en el drama biográfico El último virrey de la India, film que narra los últimos años de Reino Unido en el país asiático y el final del Imperio a través de la historia de Lord Mountbatten, que asumió el puesto de último Virrey, y uno joven criado hindú que se enamora de una chica musulmana, y cuyo amor se verá en medio del conflicto social que se desata. Dirigida por Gurinder Chadha (Bodas y prejuicios), la película cuenta en su reparto con Gillian Anderson (serie La caza), Hugh Bonneville (serie Downton Abbey), Manish Dayal (Un viaje de diez metros), Huma Qureshi (White) y Michael Gambon (El cuarteto).

Antes de entrar en los estrenos puramente europeos, un remake. Inseparables es el título de la versión argentina de Intocable (2011), comedia con ciertas dosis de drama que, en esta ocasión, narra cómo un acomodado hombre de negocios se queda tetrapléjico tras un accidente, por lo que se ve obligado a contratar un ayudante terapéutico. El elegido será el ayudante de su jardinero. Esta nueva versión está dirigida por Marcos Carnevale (El espejo de los otros) y protagonizada por Oscar Martínez (Relatos salvajes), Rodrigo de la Serna (Cien años de perdón), Carla Peterson (Las insoladas), Alejandra Flechner (Antes), Malena Sánchez (Cromo) y Rita Pauls (Mate-me por favor).

Posiblemente la película más internacional de la semana sea Sieranevada, comedia dramática de corte familiar producida entre Rumanía, Bosnia Herzegovina, Francia, Croacia y Macedonia cuya historia gira en torno a una reunión familiar para honrar la muerte de uno de sus miembros. Reunión que se produce tres días después del atentado de Charlie Hebdo y cuarenta desde el fallecimiento del difunto. Cristi Puiu (Offset) escribe y dirige este film protagonizado por Mimi Branescu (Tatal fantoma), Bogdan Dumitrache (Loverboy), Dana Dogaru (Francesca) y Sorin Medeleni (Pacala se întoarce).

Puramente europea es Mara y el señor del fuego, fantasía producida en Alemania en 2015 que dirige Tommy Krappweis (Berndi Broter und der Kasten der Katastrophen) a partir de una novela que él mismo escribió. La trama arranca cuando una joven que sufre acoso en el colegio, y cuya madre parece más preocupada en la espiritualidad que en sus necesidades, empieza a tener visiones sobre monstruos, antiguos dioses y héroes. Con la ayuda de un profesor descubrirá que ella es la única capaz de evitar el Ocaso de los Dioses al poder viajar al pasado y al presente. El reparto está encabezado por Lilian Prent, Christoph Maria Herbst (La casa de los cocodrilos), Esther Schweins (Los Cocodrilos atacan de nuevo), Jan Josef Liefers (RAF Facción del ejército rojo) y Eva Habermann (Ossi’s Eleven).

Desde Israel llega Asuntos de familia, drama que gira en torno a una pareja que vive en el Nazaret actual soportando el peso de la rutina. Sus hijos, sin embargo, viven una vida mucho más enajenada al otro lado de la frontera. Escrita y dirigida por Maha Haj, quien debuta de este modo en el largometraje, la cinta cuenta entre sus actores con Amer Hlehel (Amerrika), Doraid Liddawi (serie Tyrant), Mahmoud Shawahdeh y Saana Shawahdeh (Ish lelo selolari).

Y solo en salas seleccionadas podrá verse durante una semana un reestreno de Ikarie XB1, film de la República Checa realizado en 1963 cuya influencia en algunos de los grandes títulos del género es incuestionable. Dirigida por Jindrich Polák (serie Los visitantes) a partir de una novela de Stanislaw Lem, la historia se centra en un viaje espacial en el siglo XXII para encontrar formas de vida alienígenas. Durante el trayecto, que dura quince años, la tripulación deberá enfrentarse a varias situaciones, desde un aparato espacial del siglo XX hasta la aparición del síndrome de “estrella negra”, pasando por la inestabilidad mental de uno de los pasajeros. La cinta está protagonizada por Irena Kacírková (Nevera), Dana Medrická (El príncipe impostor), Frantisek Smolík (Vyssí princip) y Zdenek Stepánek (Pouta).

En lo que a documentales se refiere, dos propuestas. La primera es Kedi, producida entre Estados Unidos y Turquía y cuyo argumento se centra en la vida de los gatos en Estambul. Ceyda Torun debuta en el largometraje con esta obra.

Por último, la argentina Todo sobre el asado, dirigida a cuatro manos por Mariano Cohn y Gastón Duprat (El ciudadano ilustre), viaja a la Argentina profunda para abordar la tradición del asado, una comida que en varios puntos del país es más un ritual. A través de la mezcla de realidad y ficción, y con un toque cómico, la cinta desgrana las claves de la identidad nacional argentina.

‘Cenicienta’ se estrena en el baile de la cartelera española


Estrenos 27marzo2015Último fin de semana de marzo marcado, al menos en el plano cinematográfico, por varias novedades interesantes por diferentes motivos. Los amantes de la fantasía más amable están de enhorabuena. Los amantes de la comedia romántica también. Y desde luego aquellos que prefieran un cierto toque de suspense en las tramas tienen donde elegir. Todo ello apoyado por una lista de nombres propios que empequeñece las que hemos podido disfrutar durante las últimas semanas. Pero si hay que elegir, hoy viernes, 27 de marzo, comenzamos por la fantasía.

Y es que la versión en carne y hueso de Cenicienta ha sido uno de los grandes estrenos en Estados Unidos, y desde luego tiene todos los ingredientes para convertirse en un éxito en España. Dirigida por Kenneth Branagh (Thor), la historia sigue a pies juntillas la versión animada de Disney (no en vano produce esta reinterpretación). La vida de la joven protagonista da un vuelco cuando su padre, un comerciante que ha perdido trágicamente a su mujer, se vuelve a casar. La situación empeora cuando es el propio progenitor el que fallece, dejando a la joven a merced de una madrastra celosa y rencorosa que trata a la protagonista como una sirvienta. Todo cambiará cuando una mendiga, que resulta ser un hada madrina, le de la oportunidad de acudir al baile organizado por el príncipe del reino. Humor, magia y aventura se entremezclan en esta película protagonizada por Lily James (serie Downton Abbey), Cate Blanchett (Monuments Men), Richard Madden (serie Juego de Tronos), Holliday Grainger (Grandes esperanzas), Sophie McShera (también protagonista en la serie Downton Abbey), Helena Bonham Carter (El Llanero Solitario), Derek Jacobi (Mi semana con Marilyn), Stellan Skarsgård (El médico), Hayley Atwell (Capitán América: El primer vengador) y Ben Chaplin (El retrato de Dorian Gray).

Muy distinta es Focus, nueva película protagonizada por Will Smith (After Earth) que, en clave de comedia romántica y tintes de intriga narra la relación entre un maestro de la estafa y una joven y atractiva aprendiz a lo largo de los años. Lo que comienza como una relación profesional pronto deriva en un interés romántico que ella quiere consolidar, lo que le lleva a él a abandonarla. Años después, y cuando el veterano estafador está a punto de dar su último golpe, ella vuelve a su vida convertida en una mujer fatal que echará por tierra todo lo que había construido. Dirigida a cuatro manos por Glenn Ficarra y John Recua (Crazy, Stupid, Love), en el reparto podemos encontrar también a Margot Robbie (El lobo de Wall Street), Adrian Martinez (La gran estafa americana), Gerald McRaney (serie House of cards), Rodrigo Santoro (300) y BD Wong (Tránsito).

Otro de los estrenos importantes es El nuevo exótico hotel Marigold, secuela de la comedia romántica de 2011 que vuelve a dirigir John Madden (La deuda) y que, como toda buena secuela, promete más de todo aquello que convirtió al original en un éxito. Producida entre Estados Unidos y Reino Unido, el argumento transcurre algún tiempo después de la conclusión de la primera entrega, cuando los sueños expansionistas del joven propietario del hotel se materializa en un viejo inmueble que pretende convertir en hotel. Pero eso le exigirá más tiempo y atención en un momento de su vida en el que debe preparar una fastuosa boda india. La llegada de nuevos clientes e inesperadas oportunidades pueden terminar por salvar el delicado equilibrio en el que se mueve. Repiten Dev Patel (Chappie), Maggie Smith (El cuarteto), Judi Dench (Skyfall), Bill Nighy (Pride), Celia Imrie (Conocerás al hombre de tus sueños), Diana Hardcastle (Good people) y Ronald Pickup (Dark Floors), a los que se suman Richard Gere (El fraude) y David Strathairn (Godzilla).

Entrando de lleno en los estrenos europeos, hay que hablar de Calabria, film franco italiano que adapta la novela de Gioacchino Criaco. La trama se centra en las tensas relaciones de unos hermanos cuyo negocio familiar es el tráfico de drogas. Uno de ellos, el mayor, trata de mantenerse lo más alejado posible de ese mundo, pero cuando su hijo, que poco a poco se ha ido acercando a sus carismáticos tíos, pierde el control una noche toda la familia deberá defender no solo el honor del joven, sino el de todo el clan. Francesco Munzi (Saimir) es el encargado de poner en imágenes la obra literaria, mientras que Marco Leonardi (El mexicano), Peppino Mazzotta (Cado dalle nubi), Fabrizio Ferracane (L’ultima foglia), Barbora Bobulova (Circuito cerrado) y Carlos Bardem (Alacrán enamorado) integran el reparto principal.

Y aprovechando que la Semana Santa está a la vuelta de la esquina, España presenta La espina de Dios, drama que, como se desprende del título, aborda la vida de Jesús de Nazaret en sus primeros años como predicador y líder del grupo de 12 hombres. La trama se introduce en dentro de las tensiones, las alegrías y los problemas que acompañaron al Hijo de Dios y a sus apóstoles bajo un prisma que busca, ante todo, aportar un cariz histórico a lo que ya se conoce. Dirigida por Óscar Parra de Carrizosa (No quiero ser recuerdo), que también colabora en el guión, la cinta cuenta en su reparto con Pablo Pinedo (Abrázame), Antonio Meléndez Peso (Clasificados), Sergio Raboso (Bajo un manto de estrellas), María Garralón (La venta del paraíso), Fedra Lorente (La marcha verde) y Alexandro Valeiras (serie Lalola).

El último título de ficción de este fin de semana es Policía en Israel, drama producido en 2011 y escrito y dirigido por Nadav Lapid (Haganenet). La historia gira alrededor de un miembro de la unidad Anti-Terrorista Israelí cuyo amor por sus compañeros solo es superado por su vanidad. A punto de ser padre, su percepción del mundo cambiará cuando se vea envuelto en un conflicto que ya no tiene a los árabes como enemigos, sino a los propios judíos. El reparto está encabezado por Menashe Noy (Big Bad Wolves), Michael Moshonov (Bena), Yaara Pelzig (Not in Tel Aviv) y Yiftach Klein (El pequeño tallarín).

Finalmente, el género documental tiene la mejor representación posible. Citizenfour, cinta ganadora del Oscar en la última edición, narra el proceso de investigación que llevó a cabo la directora, Laura Poitras (Flag wars), a raíz de una serie de misteriosos correos de un anónimo que aseguraba tener información y pruebas sobre los programas de investigación ilegales que llevaba a cabo la NSA norteamericana. Cuando unos meses después el confidente decide revelar su identidad, éste no es otro que Edward Snowden.

‘Jack Ryan: Operación Sombra’: un héroe de otra época


Chris Pine y Kevin Costner en 'Jack Ryan: Operación Sombra', de Kenneth Branagh.Las necesidades en el cine, al igual que en la vida real, hacen extraños compañeros de viaje. Por ejemplo, un actor como Kenneth Branagh, especializado en adaptar obras de Shakespeare al cine tanto delante como detrás de las cámaras, se ha pasado al cine de acción. Primero fue Thor en 2011, y ahora le llega el turno a esta especie de reinicio/precuela del personaje más famoso de Tom Clancy. Y como la necesidad da frutos de lo más imprevisibles, la providencia (o tal vez unas cartas no demasiado buenas) ha querido que esta nueva aventura de Jack Ryan no sea todo lo convincente que cabría esperar.

La verdad es que nunca ha sido un personaje excesivamente carismático. Tuvo su momento en los años 90 del pasado siglo, es cierto, pero el tiempo le ha dejado en una época y en un contexto que no han sabido avanzar con las necesidades nuevas que demanda el cine de acción y de intriga. Porque puestos a elegir en un panorama poblado por Jason Bourne y James Bond, Ryan se revela como un espía excesivamente previsible, a ratos monótono. Jack Ryan: Operación Sombra es una cinta de acción y suspense al uso. Su desarrollo no posee en ningún momento un giro relevante. Todo transcurre según lo previsto, incluso anunciando lo que ocurrirá unos minutos después. Es, en definitiva, un film que hace algunos años, cuando el género aún no había evolucionado, habría tenido otra repercusión.

De estas palabras puede desprenderse que la película es mediocre, lo cual no sería tampoco ajustarse a la realidad. Rodada con soltura y clasicismo por Branagh, el problema es que no aporta nada nuevo, ni al personaje ni al género. Tampoco ayuda el hecho de que lo mejor del reparto sean sus veteranos, sobre todo el propio Branagh, que posee algunos de los mejores y más inquietantes momentos del conjunto. En este sentido, hay que destacar el desperdicio de una actriz como Keira Knightley (Seda), que podría haber aportado mucho más a un personaje florero como este. En cuanto al protagonista, Chris Pine (Star Trek) hace lo que puede con un personaje muy plano, sin grandes conflictos internos y con una moralidad fuera de toda duda. En definitiva, un héroe de otra época, al igual que el film.

No es que Jack Ryan: Operación Sombra carezca de interés. A los amantes del género en su forma más tradicional les gustará casi con toda probabilidad. Es de agradecer que el film, una vez inicia la acción, no la abandone nunca. Puede hacerse un poco lenta al comienzo, pero eso es solo un espejismo. ¿Entretiene? Por supuesto. El problema es que no ofrece nada distinto de lo que ya se ha visto en sus aventuras. Incluso los villanos siguen siendo los mismos en una época en la que Estados Unidos ha cambiado, al menos momentáneamente, sus enemigos prioritarios. Tal vez si se hubiera corrido el riesgo de evolucionar al personaje y su universo estaríamos hablando en otro sentido. Pero eso nunca lo sabremos. Lo que nos queda es una aventura de espías correcta.

Nota: 6/10

Una estafa de Oscar intenta evitar el espionaje de Jack Ryan


Estrenos 31enero2014El mes de enero termina de la mejor manera posible. Al menos en lo que a estrenos se refiere. Como suele ocurrir por estas fechas, los viernes han estado plagados de novedades con nominaciones y premios de los principales festivales y galas alrededor del mundo. Hoy, 31 de enero, no solo uno, sino dos films comparten esa característica. Y no son los únicos. Cine de acción e intriga con nombres propios de peso y el regreso de uno de los mejores directores del panorama cinematográfico actual completan la oferta principal.

Es complicado elegir el estreno más importante, así que comenzaremos por los nominados. Con 10 candidaturas a los Oscar La gran estafa americana se perfila como una de las grandes favoritas para los Oscar. Dirigida por David O. Russell (El lado bueno de las cosas), la historia está basada en el famoso caso de corrupción que golpeó a la sociedad norteamericana en los años 70 y que tuvo como implicados a mafiosos, políticos y otras personalidades importantes de la época. El film, aclamado allí donde ha sido proyectado, está narrado en clave de thriller con dosis dramáticas. Aunque sin duda el verdadero atractivo es un impresionante reparto encabezado por Christian Bale (El caballero oscuro), Bradley Cooper (R3sacón), Amy Adams (El hombre de acero) y Jennifer Lawrence (Los Juegos del Hambre: En llamas), todos ellos con posibilidades de llevarse una estatuilla. Además, Jeremy Renner (El legado de Bourne), Jack Huston y Shea Whigham (ambos vistos en la serie Boardwalk Empire), y Michael Peña (Sin tregua) completan el plantel de actores.

La otra en discordia es Al encuentro de Mr. Banks, biopic sobre Walt Disney y su lucha por adquirir los derechos del libro en el que se basó Mary Poppins (1964). La película, producida en Reino Unidos y narrada en clave cómica, está dirigida por John Lee Hancock (Un sueño posible) y cuenta con Tom Hanks (Capitán Phillips) y Emma Thompson (Hermosas criaturas) en los papeles principales. También podremos ver a Colin Farrell (Siete psicópatas), Ruth Wilson (El llanero solitario), Paul Giamatti (12 años de esclavitud), Bradley Whitford (La cabaña en el bosque), B.J. Novak (Malditos bastardos) y Jason Schwartzman (Moonrise kingdom), entre otros.

El tercer estreno que luchará por convertirse en el más taquillero en España es Jack Ryan: Operación Sombra, nueva entrega de las aventuras del personaje creado por el escritor Tom Clancy que ya interpretaran, entre otros, Harrison Ford en Juego de Patriotas (1992) o Alec Baldwin en La caza del Octubre Rojo (1990). En esta ocasión sus aventuras transcurren en lo que podría considerarse una precuela de las anteriores. La trama se centra en un joven Ryan que es reclutado por la CIA como analista para descubrir actos terroristas. Sin embargo, todo cambiará cuando su trabajo le sitúe en el centro de todas las miradas de aquellos a quienes espía, convirtiéndose por necesidad en un activo de campo. Dirigida por Kenneth Branagh (Thor), quien se reserva uno de los roles principales, la película está protagonizada por Chris Pine (Star Trek: En la oscuridad), Keira Knightley (Anna Karenina), Kevin Costner (serie Hatfields & McCoys), Lenn Kudrjawizki (Los falsificadores), Colm Feore (serie Revolution) y Alec Utgoff (The tourist).

Por su parte, Roman Polanski (Un dios salvaje) regresa a la dirección con La Venus de las pieles, drama francés basado en la obra de David Ives que, a su vez, adapta la novela de Leopold von Sacher-Masoch. Escrita a cuatro manos por Davis y Polanski, la película narra la prueba que realiza un director de teatro a una actriz después de frustrarse por no lograr encontrar un candidato lo suficientemente bueno para encabezar un reparto. El problema surge cuando comprende que la mujer, que tiene todo lo que él odia en una persona, demuestra ser una actriz extraordinaria capaz de asumir el papel, aprenderse las frases y comprender los matices de un complejo personaje. Intimista como pocos, el relato cuenta únicamente con Emmanuelle Seigner (En la casa) y Mathieu Amalric (Munich) como protagonistas.

También procedente de Francia llega 20 años no importan, comedia romántica de enredo en la que una redactora jefe de una revista entregada a su trabajo ve una oportunidad de ascenso cuando un joven de 20 años se cruza en su camino. Desde ese momento la imagen que proyecta en sus compañeros y en sus jefes cambiará, iniciando un romance improbable para impulsar su carrera. David Moreau (The Eye) es el encargado de poner en imágenes la historia, mientras que frente a las cámaras encontramos a Virginie Efira (La oportunidad de mi vida), Pierre Niney (Tímidos anónimos), Gilles Cohen (Un profeta), Amélie Glenn (Kabuli kid), Charles Berling (El nombre) y Michaël Abiteboul (Lo que sé de Lola).

El género de animación queda representado en esta ocasión por la cinta alemana El caballero Don Latón, comedia basada en la novela de Jörg Hilbert y Felix Janosa que sigue las aventuras de un engreído caballero que debe redimirse para recuperar el corazón de su amada tras ser acusado falsamente de un robo. La peculiaridad radica en que todo transcurre en un reino mágico donde todo el mundo está hecho de chatarra y vive como si fuera de carne y hueso. Dirigida a tres bandas por Thomas Bodenstein, Hubert Weiland (ambos directores de Der Mondbär) y Nina Wels, la cinta cuenta con las voces originales de Ulrich Frank (Big Mäc), Tom Gerhardt (Dinosaurier), Christoph Maria Herbst (300 Worte Deutsch) y Rick Kavanian (Otto’s Eleven).

Finalizamos los estrenos de la semana con dos documentales. El primero, Ignasi M., es una producción española dirigida por Ventura Pons (Amor idiota) que gira en torno a Ignasi M., reputado museólogo que, con la crisis, ha visto como su negocio ser hundía a pesar de sus intentos por mantenerlo a flote, incluída una hipoteca de su casa que está a punto de perder. Todo en un entorno familiar y personal muy complejo en el que se dan cita una ex mujer en silla de ruedas que acaba de descubrir su lesbianismo o su propia homosexualidad seropositiva.

El segundo es Into the mind, nuevo proyecto de Eric Crosland y Dave Mossop, creadores del documental All.I.Can. (2011). La historia sigue a un esquiador que trata de ascender y esquiar la última montaña. A través de un viaje que llevará al espectador por los grandes picos del mundo, la cinta difumina la línea que separa los sueños de la realidad y ofrece una reflexión filosófica sobre los límites del cuerpo y la mente humanos, y sobre el equilibrio entre los desafíos y las recompensas.

‘Thor’, descompensada muestra de egocentrismo infantil


Los personajes que protagonizan las aventuras de Marvel tienen una cosa en común más allá de los superpoderes o las mallas. Sus historias, sus buenos y malos momentos, están muy arraigados en la realidad cotidiana de la sociedad. Esa fue una de las pautas que instauró el gran cerebro de la editorial, Stan Lee, y es lo que le ha dado buena parte de su fuerza entre los seguidores. Bajo este prisma, no es descabellado que los equipos creativos se fijaran en la mitología y los dioses a los que la Humanidad ha adorado a lo largo de la historia para incluirlos en sus historias. De entre ellos, el más importante es Thor, dios del trueno en la mitología nórdica, hijo de Odín y futuro rey de Asgard, la ciudad de los dioses.

Pero la historia, cómo no, tuvo que ser adaptada para las viñetas y, consecuentemente, para la película, que resulta muy similar a las tramas urdidas en las páginas de los cómics. Basándose en los caracteres de los personajes, transmitidos a lo largo de generaciones, la cinta muestra una historia harto conocida: la de un hijo castigado por su padre al demostrar una vanidad y soberbia que ponen en peligro su futuro. Claro que, como tiene que ser a lo grande, dicho castigo es un destierro a otro reino, en este caso La Tierra. En efecto, en la versión fílmica Asgard no es más que uno de los muchos reinos que existen, por lo que sus habitantes no son exactamente dioses (al menos ellos no se consideran así).

A pesar de que la trama, con traiciones familiares, espectaculares decorados y secuencias de acción impactantes, tiene un potencial interesante, Thor (2011) no termina de convencer una vez vistos los créditos finales (y su consecuente escena “oculta”). Y eso que cuenta con unos nombres sobre el papel que quitan el hipo. Kenneth Branagh (Mi semana con Marilyn), actor y director de reputado prestigio especializado en Shakespeare, se pone a los mandos de la propuesta. Chris Hemsworth (Una escapada perfecta) interpreta al protagonista, mientras que Anthony Hopkins (El dragón rojo) interpreta a Odín. La protagonista femenina recae en Natalie Portman (Cisne negro), y el resto del reparto son caras más o menos conocidas: Stellan Skarsgård (Mamma mía!), Tom Hiddleston (War Horse), Idris Elba (Los perdedores), Ray Stevenson (El rey Arturo) y Rene Russo (Arma Letal 3) son algunos de los actores que se pasean por las secuencias.

Entonces, si existe una buena historia, unos buenos actores y un director con conocimiento de causa, ¿qué ocurrió? Lo cierto es que la historia, en definitiva, no es tan buena. O, por lo menos, no está tan bien contada como cabría esperar. Con un comienzo prometedor en el que Thor desafía a su padre y acude a un reino helado para luchar junto a sus amigos (en una de las escenas más espectaculares y absorbentes del último cine de acción), la historia pronto pasa a ser una búsqueda de la verdadera identidad, del perdón a través de un acto heroico, y de la lucha entre el bien y el mal encarnado en dos hermanos al más puro estilo bíblico.

Da la sensación de que toda la espectacularidad pasa a concentrarse al comienzo y al final del metraje, dejando la mayor parte para diálogos (algunos con poco o ningún sentido de la oportunidad) y a una serie de pruebas que el protagonista, con el que apenas hay tiempo de identificarse, debe superar. No es este un elemento banal, pues un personaje tan egocéntrico como infantil que es capaz de arriesgar la vida de sus amigos por tratar de ser más que los demás genera pocas simpatías por mucho que luego se le vea derrotado e, incluso, ridiculizado.

Loki, el gran villano

Sea como fuere, la cinta cuenta con algunos elementos que han dejado huella y que, a buen seguro, se mantendrán en la segunda parte ya programada (y que no dirigirá Branagh, sino Alan Taylor, responsable de varios capítulos de series como Rubicón, Juego de Tronos Mad Men). Por un lado, los impactantes decorados de Asgard, todo un mundo por explorar y explotar. Por otro, sus personajes secundarios, muchos de ellos misteriosos e interesantes que solicitan casi a gritos algo más de protagonismo. Pero sobre todo, el villano de la función, Loki, hermanastro de Thor interpretado por Hiddleston y que, en la mitología, era el dios del engaño.

No en vano, la fuerza del personaje y la fantástica labor de su intérprete han permitido que sea igualmente el villano de Los Vengadores, al frente de un ejército que, a pesar de los numerosos intentos de fans y profesionales del sector, todavía no se ha podido revelar con claridad. El papel de Loki en la trama de Thor es más que fundamental, llegando a resultar odioso a la par que admirado, y generando toda una cadena de acontecimientos que, como cualquier película, termina en una espectacular lucha.

Junto con la primera entrega de Hulk, tal vez sea esta la cinta más irregular de todas las realizadas hasta la fecha, pero eso no significa que no esté a la altura. Si por algo se caracterizan todas las películas de estos superhéroes es por una línea narrativa y de calidad más o menos similar, con unos enfoques dirigidos, en primer lugar, a dar a conocer al personaje y, en segundo lugar, a mostrar la espectacularidad de sus hazañas. Thor cumple con esa premisa, aunque lo hace con algo menos de encanto que otros de sus compañeros.

‘Mi semana con Marilyn’: la actriz tras el mito


El biopic es uno de los géneros que más gusta al cine norteamericano. Poder ver en pantalla la transformación física y mental de un actor en un personaje archiconocido es algo que suele reportar infinidad de nominaciones y premios. Mi semana con Marilyn aborda, precisamente, el rodaje de la película El príncipe y la corista (1957), dirigida y protagonizada por Sir Lawrence Olivier junto a Marilyn Monroe. Y como no podía ser de otro modo, sus dos actores principales, Kenneth Branagh y Michelle Williams, han sido aclamados por sus interpretaciones en una película que, por otro lado, poco más puede ofrecer.

Eso sí, lo que muestra es mucho más que correcto. Williams no sólo logra parecerse a la protagonista de Con faldas y a lo loco en los rasgos físicos, sino en la forma de moverse, de hablar e, incluso, de seducir. A través de los ojos de Colin Clark (Eddie Redmayne), autor del libro autobiográfico en el que se basa la película, la malograda estrella se muestra en todo su esplendor, pero también deja al descubierto las miserias más profundas de una personalidad atormentada, insegura e inestable que utiliza a los hombres en su provecho a sabiendas del poder que ejerce sobre ellos.

La labor de la protagonista de Shutter Island sólo puede describirse como brillante. Posiblemente éste sea el papel de su vida y, aunque pueda ser premiada por otras muchas interpretaciones, su metamorfosis en la que puede que sea la actriz más famosa de todos los tiempos quedará para el recuerdo. Por mucho menos otros actores en roles similares se alzaron con la ansiada estatuilla dorada. Lástima que el domingo tenga enfrente a una sencillamente perfecta Meryl Streep en La dama de hierro.

Pero la interpretación de Williams quedaría en nada sin la magnífica réplica de un completísimo reparto en lo que a caras y trabajo se refiere. Desde el protagonista hasta los secundarios como Judi Dench (M en las últimas entregas de la saga Bond), Emma Watson (Hermione en Harry Potter), Toby Jones (El topo), Dominic Cooper (An education) o Julia Ormond (Leyendas de pasión) como Vivien Leigh, todos ofrecen lo mejor de sí mismos para dotar de vida a la historia de un rodaje que resultó complicado y estresante.

Con todo, el verdadero corazón cabe hallarlo en el conflicto continuo entre Monroe y Olivier. Y es aquí donde se encuentra el otro gran acierto de la película. Branagh ofrece una interpretación como hacía tiempo que no se le recordaba, dando vida a un personaje complejo en su vida privada y arisco en la profesional. La labor del protagonista de Hamlet como uno de los mejores actores de la historia, si no el mejor, es impecable, casi tanto como la de Williams. El duelo interpretativo entre ambos, que se traslada a la pantalla como choque de dos personalidades y métodos de actuación opuestos, resulta fascinante en todas y cada una de las secuencias que comparten. No en vano, Branagh está nominado como Mejor Actor Secundario, con más posibilidades de hacerse con la estatuilla que su compañera de reparto.

Fuera de este microcosmos que es el rodaje de una película, poco más queda por revelar. Decir que la historia no tiene interés sería faltar a la verdad, pero queda en un segundo plano ante las fuertes y destacadas actitudes de todos sus personajes. Al final, sólo queda recordar a esa gran estrella que fue Marilyn Monroe, aunque se dude de si se admira más el mito o a la actriz que lo interpreta.

Nota: 6,5/10

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