‘Estafadoras de Wall Street’: robando al sistema corrupto


Poco se puede decir de la nueva película de Lorene Scafaria (Una madre imperfecta) que no se haya dicho de cientos de películas similares. Sí, es una historia de mujeres que luchan por salir adelante, que tienen que recurrir a cosas que jamás harían por lograr sus sueños y dejar atrás una vida que no disfrutan. Y eso lo hacen robando a personas que previamente se habían enriquecido con un robo mucho más complejo que dejó a miles de personas en una situación crítica. Sí, son argumentos ya conocidos, en mayor o menor medida parecidos. Entonces, ¿qué aporta de novedoso?

Para muchos, Estafadoras de Wall Street tiene como principal reclamo a una Jennifer Lopez (Ángel de venganza) que podría conseguir una nominación en los Oscar por este papel. Más allá del trasfondo social del mismo y del carácter casi redentor del mismo hacia el final del film, lo cierto es que ni siquiera su rol logra sacar de cierta mediocridad y previsibilidad a la cinta, y eso es fundamentalmente porque, en este caso, la realidad no supera a la ficción. El guión explora terrenos ya conocidos, situaciones que tienen cierto aire de déjà vu y que no logran atrapar al espectador en una historia que nunca llega a definirse de forma concreta. Es cierto que el tono cómico dramático funciona muy bien en varios pasajes del metraje, pero en su segunda mitad, cuando la historia entra de lleno en los delitos que cometen, no termina de reflejar cómo estas mujeres afrontan lo que están haciendo, entrando en una dinámica hacia el clímax.

Eso no impide que la historia no deje buenos momentos, algunos de ellos realmente notables, y sobre todo que deje en el espectador la misma sensación que expresa el personaje de Julia Stiles (La gran Gilly Hopkins): la de que ellas, a pesar del delito que cometen, realmente parecen más víctimas de un sistema que convierte a la mujer en objeto y luego la tira como un pañuelo de usar y tirar. Es algo que sobrevuela toda la trama de principio a fin y que adquiere una mayor relevancia en su tercio final, pero que no termina de explotarse de la mejor manera. Sí, la película muestra las dificultades de estas mujeres de integrarse en las capas más “respetables” de la sociedad y abandonar ese mundo reservado para las perversiones de los hombres. Y sí, hay algún que otro momento en que se aborda la duda moral de lo que hacen. Pero en líneas generales, se plantea como un relato con menos carga dramática y menos mensaje social, optando por un estilo narrativo más cercano al mero desarrollo de los hechos.

Dicho de otra manera, a Estafadoras de Wall Street le falta definir exactamente la posición que juega cada personaje. Ellas son planteadas como víctimas que tratan de alcanzar la riqueza por la vía rápida. Sus víctimas, como lobos con piel de hombres. Pero en el conflicto que se debería generar, tanto interno como externo, es donde la cinta de Scafaria se desinfla, no llegando a profundizar demasiado en según qué aspectos de la trama. Esta cierta indefinición en el estilo y en la apuesta dramática es lo que termina por convertir esta historia en una más, con la salvedad de tener una historia real como base. Eso sí, la degradación de ese mundo sórdido en el que los hombres gastan cantidades ingentes de dinero queda reflejada de un modo único, evidenciando una ausencia completa de moral por parte de una clase social acostumbrada a hacer y tener lo que desea.

Nota: 6,5/10

‘Estafadoras de Wall Street’ lidera los primeros estrenos de noviembre


Fin de semana de muchos, muchísimos estrenos en la cartelera española. Y aunque todos ellos atraerán la atención de un variado tipo de espectadores, ninguno parece, a priori, lo suficientemente grande para convertirse en un nuevo taquillazo. Eso no impide, ni mucho menos, que entre este buen puñado de títulos que aterrizan en las pantallas de toda España este viernes 8 de noviembre haya alguno más que interesante.

Comenzamos el repaso con Estafadoras de Wall Street, comedia dramática con tintes de thriller basada en un artículo que relata cómo un grupo de strippers se une para estafar a sus clientes, la mayoría ricos magnates de Wall Street. El negocio se pondrá en peligro cuando una periodista empiece a investigar, por lo que deberán afianzar su lealtad por encima de cualquier otra cosa. Lorene Scafaria (Una madre imperfecta) dirige esta producción hollywoodiense que protagonizan Jennifer López (Jefa por accidente), Julia Stiles (Jason Bourne), Lili Reinhart (serie Riverdale), Contance Wu (The feels), Cardi B, Keke Palmer (Animal) y Trace Lysette (serie Transparent).

También estadounidense es Fourteen, drama escrito y dirigido por Dan Sallitt (The unspeakable act) que tiene como protagonistas a dos veinteañeras que viven en Nueva York. Amigas desde el instituto, la cinta relata su relación a lo largo de una década en la que los trabajos, los novios y los apartamentos entran y salen de sus vidas. El reparto está encabezado por Tallie Medel (Sylvio), Norma Kuhling (Fallen), Lorelei Romani. C. Mason Wells (The great pretender) y Dylan McCormick (Radio Mary).

El tercer estreno procedente de Estados Unidos es The Farewell, comedia dramática que tiene como punto de partida una mentira piadosa. Una mujer nacida en China pero que ha crecido en Norteamérica se ve obligada a regresar a Changchun porque a la amada matriarca del clan le quedan semanas de vida. Todo se complica cuando descubre que toda la familia sabe eso menos la anciana, y han decidido no solo no contárselo, sino buscar una excusa para pasar los últimos momentos juntos de la forma más feliz posible. Y para eso, nada mejor que una súbita boda que, sin embargo, se convertirá en una ocasión para la mujer para redescubrir el país que dejó atrás y la forma de vida que lleva su familia. Lulu Wang (Posthumous) escribe y dirige esta propuesta entre cuyos actores principales encontramos a Awkwafina (Malditos vecinos 2), Tzi Ma (El rascacielos), Jim Liu (Ai), Diana Lin (serie The family law) y Yongbo Jiang (Sou suo).

Entre los estrenos exclusivamente europeos destaca Pequeñas mentiras para estar juntos, secuela de Pequeñas mentiras sin importancia (2010) que vuelve a dirigir Guillaume Canet y que, en esta ocasión, vuelve a reunir a este grupo de amigos con motivo de una fiesta sorpresa de cumpleaños a uno de ellos que, sin embargo, lo que quería era pasar un largo fin de semana solo, angustiado y al borde de la depresión. El reencuentro, siete años después de los acontecimientos de la primera parte, será una ocasión perfecta para comprobar qué queda de su amistad. Con capital francés y belga, la película está protagonizada, entre otros, por François Cluzet (Una semana en Córcega), Marion Cotillard (Assassin’s Creed), Benoît Magimel (Asalto al convoy), José García (Lola y sus hermanos), Gilles Lellouche (En buenas manos), Laurent Lafitte (La última lección), Valérie Bonneton (Están por todas partes), Pascale Arbillot (Guy), Clémentine Baert (Inmersión) y Jean Dujardin (Un seductor a la francesa).

La producción española tiene su principal representante en Ventajas de viajar en tren, adaptación de la novela de Antonio Orejudo Utrilla que, en clave de thriller, arranca cuando un psiquiatra experto en trastornos de personalidad aborda a una joven editora en un viaje de tren. Él empieza a contarle la historia del peor caso clínico al que se ha enfrentado: un enfermo paranoico extremadamente peligroso y obsesionado con la basura. A partir de ese momento la vida de ella y de todos los involucrados en la historia tomará un camino lleno de impredecibles giros y sorprendentes revelaciones. La película está dirigida por Aritz Moreno, quien de este modo debuta en el largometraje, mientras que Belén Cuesta (La Llamada), Luis Tosar (La sombra de la ley), Pilar Castro (Es por tu bien), Ernesto Alterio (Perfectos desconocidos), Quim Gutiérrez (Abracadabra), Macarena García (Que baje Dios y lo vea) y Javier Botet (It: Capítulo 2) encabezan el reparto.

También española es El cerro de los dioses, thriller con el que debuta en el largometraje Daniel M. Caneiro. La trama, una reinterpretación del mito de Fausto, tiene como protagonistas a una directora de documentales y su productor, quienes investigan a varios personajes famosos invitados a ‘La Siega’, una celebración en un pequeño pueblo de Castilla La Mancha en el que se les homenajea por sus carreras. Entre los principales actores encontramos a Paula Muñoz (El club de los incomprendidos), Jaume Ulled (Una visita inquietante), Itziar Castro (Campeones), Mariam Bachir (El Niño), Will Shephard (Miamor perdido) y Jaime Adalid (Fuego).

Ciencia ficción y thriller se funden en El hoyo, producción con capital español ambientada en un futuro distópico en el que un grupo de personas están encerradas en una estructura vertical sin final conocido. Con dos personas por nivel, la comida llega a través de una plataforma que siempre llega a alimentar a los que están más arriba, pero que deja a los de abajo más ridiculizados y peligrosos. Primer largometraje de Galder Gaztelu-Urrutia, el film está protagonizado por Iván Massagué (Cerca de tu casa), Emilio Buale (Call Tv), Zorion Eguileor (Pikadero), Alexandra Masangkay (1898. Los últimos de Filipinas), Antonia San Juan (El tiempo de los monstruos) y Eric Goode (La voce del Lupo).

Con algo de retraso llega Reevolution, film español de 2017 escrito y dirigido por David Sousa Moreau en la que es su ópera prima. El argumento tiene como protagonistas a cuatro personajes sin demasiado en común que, en un momento crítico de sus vidas, se cruzan. El mundo les ha cambiado, y ahora ellos se proponen cambiar el mundo. Leandro Rivera (Como estrellas fugaces), Fele Martínez (Nuestros amantes), Gorka Otxoa (Los miércoles no existen), Hovik Keuchkerian (Toro) y Juan Pablo Shuk (Tiempo sin aire), entre otros, protagonizan esta historia.

Noruega, Suecia y República Checa colaboran en Amundsen, drama biográfico sobre Roald Amundsen, explorador y aventurero obsesionado con alcanzar las cimas polares y una carrera contra el equipo de Robert Falcon Scott por llegar primero al Polo Sur. Desapareció en 1928, a los 55 años de edad, mientras volaba en avión en el transcurso de una operación de rescate en el Ártico. Dirigida por Espen Sandberg (Kon-Tiki), la película cuenta con un reparto encabezado por Pål Sverre Hagen (Lifeboat), Jonas Strand Gravli (22 de julio), Trond Espen Seim (Kometen), Ole Christoffer Ertvaag (Now it’s dark), Christian Rubeck (Siete hermanas), Katherine Waterston (La suerte de los Logan) y Mads Sjøgård Pettersen (El duodécimo hombre).

Estrenada originalmente en 1990, este fin de semana llega Cuando fuimos brujas, adaptación del cuento ‘Del enebro’ de los hermanos Grimm. Ópera prima de Nietzchka Keene, este drama fantástico ambientado en la Edad Media tiene como protagonista a una joven y su hermana mayor que huyen a las montañas después de que su madre haya sido quemada acusada de brujería. Allí se refugian con un campesino viudo que vive con su hijo pequeño. Mientras la hermana mayor trata de seducir al padre, la joven se hace amiga del pequeño. La actriz y cantante Björn debutaba en los cines con esta cinta en la que también encontramos a Bryndis Petra Bragadóttir (Foxtrot: Transporte blindado), Valdimar Örn Flygenring (Skytturnar), Guðrún Gísladóttir (Magnús) y Geirlaug Sunna þormar.

Con algo de retraso se estrena Las niñas bien, producción mexicana de 2018 que adapta la novela de Guadalupe Loaeza, cuya trama se ambienta en 1982. En ese año una mujer de clase alta ve cómo tiene que decir adiós a una vida llena de lujos cuando la crisis que azota México alcanza a la empresa de su marido. Este drama está dirigido por Alejandra Márquez Abella (Semana Santa) y protagonizado por Ilse Salas (Me estás matando Susana), Flavio Medina (El habitante), Cassandra Ciangherotti (Los parecidos), Paulina Gaitan (Ruta madre), Johanna Murillo (Ramona y los escarabajos) y Jimena Guerra (Tequila).

En lo que a animación se refiere, dos son las novedades. Detective Conan: El puño de zafiro azul es el título de la nueva aventura del famoso personaje del manga que, en esta ocasión, traslada la acción a Singapur, donde se celebra un prestigioso torneo de artes marciales. Mientras se desarrolla, Conan es secuestrado en Japón para resolver unos extraños delitos, lo que le obligará a adoptar una nueva identidad. Dirigida por Tomoka Nagaoka, quien de este modo debuta en el largometraje cinematográfico, esta producción japonesa cuenta con las voces, en la versión original, de Minami Takayama (serie One Punch Man), Nobuyuki Hiyama (Night Is Short, Walk On Girl), Naoko Matsui (Tottoi), Wakana Yamazaki (serie One Piece) y Kappa Yamaguchi (Mazinger Z. Infinity).

Desde España llega Klaus, ópera prima de Sergio Pablos que, en clave de aventura cómica, tiene como protagonista a un joven que es el peor alumno de la Academia Real de Correos. Destinado a una isla helada al norte del Círculo Polar Ártico, los huraños habitantes no son muy dados a las palabras o las cartas, por lo que deberá ingeniárselas para devolver la alegría y la ilusión al pueblo, para lo que contará con la ayuda de una maestra y de un carpintero solitario que vive en una cabaña llena de juguetes que él mismo hace. J.K. Simmons (El candidato), Rashida Jones (Don’t come back from the moon), Joan Cusack (Tienda de unicornios), Jason Schwartzman (El rey de la polca), Mila Brener (Delirium), Sydney Brower (serie Ryan Hansen Solves Crimes on Television) y Sky Alexis ponen las principales voces en la versión original.

Respecto a los documentales, PJ Harvey: A dog called money supone el debut en la dirección y el guión del fotógrafo Seamus Murphy, quien investiga el proceso creativo de PJ Harvey detrás de ‘The Hope Six Demolition Project’. Juntos recorren diferentes países recogiendo testimonios e imágenes en esta coproducción entre Irlanda y Reino Unido.

Desde España nos llega, por último, El cuadro, debut en el largometraje de Andrés Sanz, quien escribe y dirige este documental de misterio sobre ‘Las Meninas’ de Velázquez. La película juega a convertir al espectador en detective y guiarle por un laberinto de pistas para tratar de descifrar los secretos de la obra de arte con más interpretaciones de la historia.

Matt Damon es ‘Jason Bourne’… y Mila Kunis una mala madre


Estrenos 29julio2016Termina el mes de julio, y lo hace con uno de los estrenos más esperados del verano, preludio del que, posiblemente, sea el fenómeno cinematográfico fan del año. Pero no adelantemos acontecimientos. Por lo pronto, este 29 de julio llega a las pantallas españolas el regreso de uno de los personajes que más han definido un género en la última década. Y no lo hace solo: su máximo rival es, en esta ocasión, una producción española.

Pero comencemos con Jason Bourne, nueva entrega de la famosa saga de espías protagonizada por Matt Damon (Marte) que, después de alejarse de la franquicia, regresa en una historia que sitúa al protagonista en una trama que deberá desenredar para conocer detalles de su pasado, toda vez que ahora ya recuerda quién es realmente. Acción en estado puro e intriga vuelven a ser los pilares de esta cinta dirigida por Paul Greengrass (Capitán Phillips) y en cuyo reparto encontramos a Alicia Vikander (La chica danesa), Julia Stiles (Misconduct), Tommy Lee Jones (Malavita), Vincent Cassel (Una semana en Córcega), Ato Essandoh (serie Elementary) y Riz Ahmed (Circuito cerrado), entre otros.

También procede de Estados Unidos Malas madres, comedia con un cierto toque gamberro que escriben y dirigen a cuatro manos Jon Lucas y Scott Moore, autores del guión de Resacón en Las Vegas. Su argumento se centra en una madre perfecta cuya vida, a primera vista, parece idílica. Pero tras esa apariencia se esconde una situación límite que está a punto de estallar. Es por ello que cuando la mujer estalla en un arranque de sinceridad arrastra con ella a otras dos madres que, hartas de esa apariencia de perfección, necesitan una vía de escape. Juntas descubrirán la locura y el desenfreno de dedicar parte de sus vidas a ellas mismas, aunque para ello tengan que enfrentarse a una cuarta madre que lidera la asociación de padres y que aboga por la imagen de “madre perfecta”. Mila Kunis (El destino de Júpiter), Kristen Bell (serie House of lies), Kathryn Hahn (La visita), Jada Pinkett Smith (serie Gotham) y Christina Applegate (Vacaciones) son las principales actrices.

La tercera novedad procedente de Hollywood es Miles Ahead, ópera prima como director del actor Don Cheadle (Iron Man 3), quien también participa en el guión de este drama biográfico ambientado en el mundo de la música en torno a Miles Davis. En concreto, la cinta se centra en los años que el cantante desapareció de la escena pública, justo en la cúspide de su carrera, atormentado por los fantasmas de su pasado y por el daño que las drogas habían hecho a su voz. Cheadle, que se reserva el rol principal, está acompañado en el reparto por Ewan McGregor (Mortdecai), Michael Stuhlbarg (Steve Jobs), Emayatzy Corinealdi (La invitación) y Keith Stanfield (Quest).

El otro gran estreno es español. Zipi y Zape y la isla del capitán es el título de esta nueva aventura familiar que toma los personajes creados por José Escobar para introducirlos en una trama que arranca cuando una travesura de los protagonistas les lleva a ser castigados sin vacaciones de Navidad y a acompañar a sus padres en un aburrido viaje en barco. Pero cuando el barco llega a una remota isla y una tormenta obliga a la familia a refugiarse en una mansión habitada por una mujer y un grupo de niños abandonados por sus padres todo cambia. Los hermanos deberán descubrir no solo qué ocurre en esa isla, sino el motivo real por el que sus padres parecen haber desaparecido sin dejar rastro. Dirigida por Oskar Santos (Zipi y Zape y el club de la canica), el reparto de la película está encabezado por Elena Anaya (La memoria del agua), Teo Planell (Ma ma), Toni Gómez (serie El secreto de Puente Viejo), Fermí Reixach (Sacramento), Jorge Bosch (Las ovejas no pierden el tren) y Carolina Lapausa (La corona partida).

Y seguimos en España. La mina es el título de una nueva propuesta de terror que recupera, al menos en parte, una historia ya conocida. Un hombre comienza a ser vigilante nocturno en una vieja mina del pueblo al que regresa después de haber estado en la cárcel, todo con el objetivo de demostrarle a su mujer que ha cambiado. Sin embargo, pronto tendrá que enfrentarse a los oscuros secretos que guarda este lúgubre e inquietante lugar. Miguel Ángel Jiménez (Ori) dirige esta propuesta protagonizada por Jimmy Shaw (Wax), Kimberley Tell (Leaving Hotel Romantic), Matt Horan y Denis Rafter (El segundo nombre).

Terminamos el repaso a los estrenos de ficción con la francesa Pastel de pera con lavanda, comedia dramática con tintes románticos que escribe y dirige Éric Besnard (Cash) y cuya trama gira en torno a la extraña relación entre una mujer, que tiene a su cargo una plantación de perales, y un hombre al que accidentalmente atropella y cuyas cualidades pueden llegar a ser irritantes. Mientras ella vive una situación límite al ser amenazada con perder su plantación, él es extremadamente sincero y disfruta recitando números primos. Juntos formarán una pareja que podría solucionar sus complicadas vidas, siempre y cuando la mujer sea capaz de descubrir qué esconde el hombre. Virginie Efira (Caprice), Hiam Abbass (Exodus: Dioses y reyes), Valentin Merlet (Joséphine), Benjamin Lavernhe (El caso SK1) y Lucie Fagedet encabezan el reparto.

Por último, un documental. Boye es un repaso a la vida y trayectoria de Gonzalo Boye, abogado, empresario y editor de la revista Mongolia que en los años 90 fue acusado de colaborar con ETA en el secuestro del empresario Emiliano Revilla, hecho del que siempre ha defendido su inocencia y por el que ha pasado 14 años en la cárcel. Ahora, el hombre se pone delante de la cámara en esta obra dirigida por Sebastián Arabia (La tinta negra) para explicar su versión y analizar su papel en causas judiciales tan importantes como los atentados del 11M, el caso Bárcenas, la defensa de Snowden o la querella contra Bush por la existencia de Guantánamo.

El realismo que ‘El caso Bourne’ aportó al espionaje y al cine de acción


Ahora que llega a las pantallas de medio mundo las intrigas y conspiraciones de Treadstone, la trama en torno a la que giran las novelas y películas de Jason Bourne, no está de más hacer un repaso por las anteriores entregas protagonizadas por Matt Damon (Salvar al soldado Ryan), tanto por la relación que guardan todas las tramas entre sí como por la importancia que tuvieron para el moderno cine de acción, sobre todo la segunda y tercera entrega. Sea como fuere, cuando en 2002 se estrenó El caso Bourne todavía no existía un universo en torno al personaje, aunque sí numerosos fans que conocían las novelas de Robert Ludlum.

La idea de realizar otra adaptación de estas novelas (ya hubo una para televisión en 1988 con Richard Chamberlain como protagonista) llegó en el mejor momento. Ya entonces se habló de que estaba planteada como una alternativa a la saga de James Bond, el cual presentaba preocupantes signos de agotamiento tras su Muere otro día (2002). Sin embargo, no se quería dotar al nuevo espía de una estética tan manida y clásica como la puede tener 007, por lo que se buscó a un director capaz de aportar otro punto de vista. El elegido fue Doug Liman (Viviendo sin límites), y aunque muchos consideran esta obra la más inferior de las tres, su valor como punto de partida es incuestionable.

En efecto, Liman sienta las bases de lo que será el mundo de Jason Bourne desde entonces y, lo que es más importante, el mundo del espionaje en general. Con un tono más realista, frío y calculado, en la trama existe lugar para los excesos y las situaciones límites, pero todo está narrado de una forma tan sencilla y al mismo tiempo efectiva que resulta creíble cualquier acción que lleve a cabo el protagonista, un Damon que encontró aquí el definitivo salto a la fama gracias a un personaje complejo y atormentado al que supo humanizar.

El caso Bourne supuso en su momento un soplo de aire fresco a un género que parecía quedarse estancado en un estilo elegante, luminoso e infatigable donde pasara lo que pasara, el protagonista no se despeinaba. La cinta de Liman presentaba a un protagonista opuesto en todo, salvo en su formación, al espía más famoso del mundo. Es un joven asustado, incapaz de recordar quién es o a qué se dedica, que actúa casi por instinto y cuyo único modo de supervivencia es su formación en el combate y la inteligencia.

El espía que me amó

A esta búsqueda de identidad se suma el ya citado programa Treastone, auténtico hilo conductor de la saga que queda reflejado casi como una secta cuyos objetivos pasan por crear auténticas máquinas de matar al servicio de intereses secretos de Estados Unidos (y de los que muchas veces ni los más altos cargos tienen constancia). Esta idea, explotada en infinidad de ocasiones, adquiere una entidad propia gracias sobre todo a la labor de los actores secundarios, todos ellos enmarcados en unos límites sobrios y realistas que evitan cualquier tipo de autoparodia. Rostros como el de Chris Cooper (American Beauty), Brian Cox (Troya), Clive Owen (Hijos de los hombres) o Julia Stiles (Espera al último baile) aportan un plus de seriedad a las situaciones y decisiones que se suceden en la trama. Aquí no hay lugar para enfrentamientos finales en los que el villano muere de forma espectacular. Más bien al contrario, el villano nunca termina de morir… entre otras cosas porque es un organismo secreto en el que está implicada mucha, muchísima gente.

Para lo que sí hay tiempo, aunque no demasiado, es para la relación sentimental surgida de la persecución. En este sentido, incluso este componente, que a primera vista puede parecer que no encaja con el resto de la trama, está tratado con una frialdad tal que resulta creíble. De nuevo, todo se desarrolla de forma calculada, con decisiones no solo coherentes, sino sinceras desde un punto de vista emocional, reservando momentos muy contados para el romance, algo a lo que contribuye una Franka Potente (Corre, Lola, corre) en un papel tan delicado como importante.

Lo cierto es que esta primera aventura de Jason Bourne presenta una trama muy lineal. Plagada de momentos interesantes, pero lineal al fin y al cabo, pues todo consiste en conocer la verdadera identidad del protagonista y saber cuál es su pasado para poder comprender de dónde surgen sus habilidades. Sin embargo, gracias a esta sencillez aparente (la trama de espionaje que hay detrás es muy elaborada), el director logra establecer una estética muy concreta, con secuencias de acción desnudas de cualquier acompañamiento musical y una fotografía repleta de colores fríos que completan ese sentimiento de soledad, de causa perdida.

Gracias a esto, El caso Bourne se ha convertido con los años en uno de los mejores títulos de acción e intriga de comienzos de siglo, influyendo no solo en sus posteriores secuelas, sino incluso en la saga de James Bond, cuyo reinicio con Casino Royale (2006) tuvo muy presente esa estética fría, solitaria y desnuda de adornos visuales. Puede que no alcance el estatus de clásico, pero sin duda su firma se ha dejado ver en muchos productos de estos últimos 10 años.

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