‘La noche de Halloween’: Cómo hemos cambiado (todos)


Los fans, los verdaderos fans que hace 40 años se estremecieron con el mal personificado en Michael Myers, tienen una cita ineludible con el asesino en serie. Pero que sea ineludible no significa que no puedan terminar el encuentro algo decepcionados. Porque esta nueva sesión de asesinatos y violencia tiene mucho de la original de la que hace las veces de secuela y, en muchos aspectos, homenajea, pero nunca logra librarse del sino de los tiempos.

Han pasado 40 años, en efecto, y al igual que la sociedad ha cambiado, también lo ha hecho el cine. Y La noche de Halloween es un documento que permitirá a generaciones posteriores ver dichos cambios. Estamos ante una historia completamente plana, lineal, sin giros argumentales a destacar (salvo uno ligeramente interesante hacia el final del metraje) y con personajes que parecen fotocopiados de mil y una películas de este tipo. La trama arranca bien, jugando con el recuerdo de los crímenes de 1978 y con esa idea del mal puro que se ha construido durante estas décadas. Pero una vez la máscara entra en escena, la cinta pierde fuerza, entregándose por completo a un slasher algo descafeinado que es víctima de la corrección social imperante actualmente. En este sentido, poca sangre, aunque la que se muestra es digna de aplauso.

A su favor juegan, sin embargo, algunos elementos. Para empezar, la puesta en escena de David Gordon Green (Stronger), quien juega con las posibilidades de los planos generales para crear ambientes cargados de tensión dramática. También es digno de mención los intentos por transgredir, aunque sea dentro de los límites de la autocensura. En el recuerdo queda el asesinato de un niño o algunos crímenes visualmente impactantes. A todo ello se suma un diseño de producción que, aunque actual, sigue teniendo cierto aire de décadas pasadas que transporta al espectador a una época en la que la violencia en este tipo de films alcanzaba cotas más altas.

No cabe duda de que el gran problema de La noche de Halloween es su guión. Aunque con un inicio interesante, la trama pierde interés a medida que se entrega a los asesinatos, sobre todo porque se plantea como una especie de viaje con un enfrentamiento final que se anuncia, detalles incluidos, casi desde el primer minuto. Si a eso sumamos algunos diálogos y actuaciones sencillamente horribles, nos encontramos con un film irregular que logra sus mejores momentos en algunos asesinatos y en el ambiente que es capaz de crear. Una secuela que, visualmente, está a la altura del original, pero que narrativamente deja mucho, muchísimo que desear. Al menos entretiene, que es más de lo que pueden decir otras producciones similares.

Nota: 6/10

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La cartelera española se prepara para vivir ‘La noche de Halloween’


Octubre llega a su fin por todo lo alto. Un gran número de estrenos de lo más variado, con propuestas para todos los gustos y sensibilidades, aunque muchas de ellas ligadas al terror, aterrizan en la cartelera española este viernes día 26. Y lo hacen liderados por dos secuelas muy diferentes en género y en interés, sobre todo para una generación que creció al ritmo de los gritos de terror.

Esa secuela no es otra que La noche de Halloween, que recupera la historia de la cinta original para narrar cómo la única superviviente de la masacre que tuvo lugar hace cuatro décadas tiene que volver a enfrentarse a Michael Myers, quien logra escapar de prisión cuando un equipo de televisión acude a la cárcel para entrevistarle con motivo del aniversario de los crímenes. Pero aquella joven indefensa se ha convertido en una mujer armada y preparada para el enfrentamiento y para salvar su vida, la de su hija y la de su nieta. David Gordon Green (Expertos en crisis) se pone tras las cámaras en esta nueva entrega de terror del mito cinematográfico que recupera a Jamie Lee Curtis (Ponte en mi lugar) en el papel que ya interpretara en 1978 y que la hizo famosa en el cine. Junto a ella completan el reparto Judy Greer (15:17 Tren a París), Nick Castle (Más allá de la realidad), Andi Matichak (Evol), Virginia Gardner (Ingenua inocencia), Miles Robbins (El mejor) y Will Patton (serie Falling Skies).

Muy diferente es Pesadillas 2: Noche de Halloween, secuela del film de 2015 que, a medio cambio entre la aventura familiar y la comedia, narra cómo dos jóvenes amigos encuentran un libro mágico que da vida a un muñeco de ventrílocuo y a otras criaturas durante la noche de Halloween. Adaptación de la serie de libros creada por R.L. Stine, la cinta está dirigida por Ari Sandel (El último baile) y protagonizada por Madison Iseman (Jumanji: Bienvenidos a la jungla), Jeremy Ray Taylor (It), Caleel Harris (Un encargo muy especial), Ken Jeong (Resacón en Las Vegas), Wendi McLendon-Covey (Juntos y revueltos) y Jack Black (El rey de la polca).

El capital de Estados Unidos, Reino Unido y Francia está detrás de La sociedad literaria y el pastel de piel de patata, adaptación de la novela escrita a cuatro manos por Mary Ann Shaffer y Annie Barrows que, combinando drama y romance, narra la historia de una escritora en el Londres inmediatamente posterior a la Segunda Guerra Mundial. Con una ciudad todavía recuperándose de los efectos de la guerra, la joven autora busca una historia para su nuevo libro. Un día recibe una carta de un curioso club de lectura. Intrigada, decide viajar y conocer a sus excéntricos personajes, encontrando algo más que la historia que buscaba. Mike Newell (Grandes esperanzas) se pone tras las cámaras, mientras que Lily James (Baby driver), Michiel Huisman (El secreto de Adaline), Glen Powell (Figuras ocultas), Matthew Goode (Aliados) y Tom Courtenay (45 años) encabezan el reparto.

Entre los estrenos puramente europeos destaca Historias de fantasmas, film de 2017 que combina drama y terror y que escriben y dirigen Jeremy Dyson, que debuta en el largometraje, y Andy Nyman (Autómata), quien se reserva un papel en esta trama que arranca cuando un escéptico profesor se encuentra con un archivo que contiene detalles de tres casos inexplicables de apariciones. A través de la investigación de ellos comenzará un viaje por lo macabro y lo terrorífico. Martin Freeman (serie Sherlock), Alex Lawther (Departure), Nicholas Burns (The lady in the van) y Paul Whitehouse (Mortdecai) son los principales actores.

Francia y Bélgica colaboran en Un seductor a la francesa, comedia ambientada en la Francia de 1809, cuando un encantador capitán está a punto de casarse con una joven inocente. El estallido de la guerra les separa días antes de la boda y, tras varios meses sin saber de él, ella teme no volver a verle y cae terriblemente enferma. La hermana de la joven, en un intento de animarla, comienza a escribirle cartas haciéndose pasar por su prometido, narrando increíbles hazañas en el frente. Todo se complica cuando el capitán aparece de forma inesperada. Laurent Tirard (Un hombre de altura) dirige esta propuesta protagonizada por Jean Dujardin (Monuments Men), Mélanie Laurent (Frente al mar), Noémie Merlant (Una semana en Córcega), Christophe Montenez, Evelyne Buyle (Benito Sansón y los taxis rojos) y Christian Bujeau (Late summer).

Entre los estrenos españoles destaca El fotógrafo de Mauthausen, thriller dramático dirigido por Mar Targarona (Secuestro) cuya trama cuenta la historia real de Francesc Boix, un preso del campo de concentración nazi que trabajó en el laboratorio fotográfico y que, en colaboración con otros presos, logró salvar miles de negativos y fotografías que fueron determinantes para dar a conocer lo que ocurría dentro de ese campo de Austria, y que se utilizaron en los juicios de Núremberg para demostrar las atrocidades que se llevaron a cabo. Mario Casas (El bar) da vida al protagonista, estando acompañado por Macarena Gómez (Musarañas), Alain Hernández (Que baje Dios y lo vea), Luka Peros (El niño), Igor Szpakowski (La propera pell) y Stefan Weinert (Lara).

También procede de España, aunque con colaboración francesa, el drama Quién te cantará, nuevo film de Carlos Vermut (Magical girl) que arranca cuando una famosa cantante que se había retirado sin previo aviso decide volver a los escenarios por todo lo alto. Pero justo antes de hacerlo sufre un terrible accidente con el que pierde la memoria. Para que vuelva a ser quien era su entorno recurrirá a una joven que cada noche escapa hace lo que más desea hacer: imitar a la cantante en el karaoke en el que trabaja. El reparto está encabezado por Najwa Nimri (serie Vis a vis), Inma Cuevas (Toc toc), Natalia de Molina (Techo y comida), Julián Villagrán (Abracadabra) y Eva Llorach (La lava en los labios).

Puramente española es Drácula de Denise Castro, comedia de corte fantástico y con dosis de terror cuyo argumento gira en torno a una chica que quiere grabar una nueva versión de ‘Drácula’ en Transilvania. La propia Castro da vida a la protagonista, completando el reparto Alfredo Ruiz, Claudia Trujillo (The forsaken) y Ricard Balada (Salvación).

La última de las producción con capital español de esta semana es Bernarda, adaptación de ‘La casa de Bernarda Alba’ de Federico García Lorca. El film se centra en el secuestro de cinco mujeres que son obligadas a ejercer la prostitución. Emilio Ruiz Barrachina (Yerma) es el encargado de dirigir este film protagonizado por Assumpta Serna (Red de libertad), Victoria Abril (Nacida para ganar), Elisa Mouliaá (Embarazados), Will Shephard (La tribu) y Miriam Díaz-Aroca (Clara no es nombre de mujer).

Entre el resto de estrenos europeos encontramos La leyenda de Redbad, cinta que mezcla drama y aventura ambientada en 754 d.C., cuando Europa del Norte se encontraba muy dividida. La trama se centra en un joven príncipe de Dorestad, que los francos logran conquistar tras una larga lucha, expulsando al príncipe y matando al rey. El joven logra llegar a la costa vikinga, donde se integrará en el clan hasta sentirse uno de ellos. Pero un viaje a Dorestad despertará su sed de venganza. Dirigida por Roel Reiné (12 trampas 2), la película cuenta en su reparto con Gijs Naber (Homies), Søren Malling (serie 1864), Jonathan Banks (Tiempo límite), Renée Soutendijk (Un marido perfecto), Derek de Lint (Code M), Huub Stapel (Un marido perfecto) y Lisa Smit (Kenau).

Con bastante retraso llega Egon Schiele, drama biográfico de 2016 con capital austríaco y luxemburgués que dirige Dieter Berner (Zimmer 34) sobre uno de los artistas más provocadores de Viena al comienzo del siglo XX. Su vida y su trabajo estuvieron marcados por el erotismo, hasta el punto de ser juzgado por sus radicales pinturas. Noah Saavedra, Maresi Riegner (Uns geht es gut), Valerie Pachner (Jack), Marie Jung (Fieber) y Elisabeth Umlauft son los principales actores.

Sin duda la cinta más internacional es Un día más con vida, film de animación con capital polaco, español, alemán, belga y húngaro que adapta el libro de Ryszard Kapuściński sobre su viaje a Angola en 1975 como reportero. Las personas que conocerá allí y las experiencias que vivirá en ese viaje lo cambiarán para siempre, convirtiéndole en el escritor que fue posteriormente. Raúl de la Fuente y Damian Nenow debutan en el largometraje de ficción con esta obra biográfica que cuenta con las voces de Miroslaw Haniszewski (Volta), Vergil J. Smith (Strange fruit), Tomasz Zietek (Demon), Olga Boladz (El último viaje) y Rafal Fudalej (Valkaama), entre otros.

En lo que al documental se refiere, dos son las propuestas. El proxeneta. Paso corto, mala leche está escrita y dirigida por Mabel Lozano (Chicas nuevas 24 horas), y aborda el mundo de la prostitución contado desde el punto de vista de uno de los proxenetas más importantes de España, condenado a 27 años de cárcel y que detalla con pelos y señales cómo ha evolucionado este mundo en el país y el modo en que el crimen organizado mueve los hilos de la trata de blancas.

Por último, Director Z, el vendedor de ilusiones, gira en torno a la figura de José María Zabalza, director de cine completamente entregado a la narración de historias que, sin embargo, terminó consumido por su necesidad de abordar en todo momento nuevos proyectos. La cinta, que avanza a través de los recuerdos y las anécdotas de familiares y amigos, rinde homenaje a este soñador y a todos aquellos que persiguen un sueño y que, aunque olvidados por el gran público, forman parte de nuestra cultura. Dirige Oskar Tejedor (Cuidadores).

‘Ant-Man y la Avispa’: mínimos cuánticos


Entretenimiento enorme, historia microscópica. Esa es la máxima (y la mínima) de esta secuela de un superhéroe que ya en su primera entrega podría haber dado algo más, tuvo una especie de interesante redención en la Guerra Civil superheróica de Marvel y confirma su poco recorrido en solitario en su segunda película.

En efecto, y por mucho que añadan otro insecto en el título, Ant-Man y la Avispa demuestra que este superhéroe no tiene mucho donde escarbar para encontrar un trasfondo dramático sólido. Tal vez sea por el carácter humorístico y el tono burlón de la narrativa, pero lo cierto es que esta continuación se toma menos en serio incluso que el film original. Más allá de chistes y gags recurrentes, el arco argumental carece de lo más básico de una historia: el conflicto. Sí, es cierto que existe un conflicto personal (el arresto domiciliario), uno emocional (el love interest no del todo correspondido) y uno externo (la villana de turno), pero ninguno de ellos llega a resultar real. Da la sensación de estar más bien ante un episodio de transición de alguna de las numerosas series más limpias de superhéroes, en las que el o la protagonista siempre logra su objetivo casi sin despeinarse.

Y sus responsables lo saben. A tenor del resultado, eran conscientes desde el primer momento. La apuesta por el humor y, sobre todo, el ritmo frenético del desarrollo imprime al conjunto un tono jocoso, casi infantil, que intenta hacer olvidar que estamos ante una película carente de fondo. Visualmente poderosa, manejando las escalas de forma magistral y con unas secuencias de acción brillantes en muchos momentos, la cinta logra combinar con acierto humor, adrenalina y ciertos toques dramáticos (lo justo para que no sea una comedia al uso). De ahí que el sabor de boca que deja no sea demasiado amargo y mantenga la línea iniciada por la anterior película.

Ahora bien, si algo define este film es la ya clásica escena post-créditos, que vendría a reafirmar la idea de que el film es en realidad una especie de excusa para presentar a estos personajes de cara al macro evento cinematográfico que continuará lo narrado en Vengadores: Infinity War. El final de Ant-Man y la Avispa deja literalmente sin palabras al espectador, respondiendo a una de las preguntas que muchos fans se habrán hecho en los últimos meses. Así las cosas, esta continuación es… pues eso, una continuación. Dramáticamente aporta poco a los personajes. Eso sí, con pocas películas se podrán pasar un par de horas más divertidas y entretenidas.

Nota: 6/10

’15:17 Tren a París’: unos héroes sin historia


Estados Unidos es un país de héroes. O al menos eso es lo que siempre trata de vender en sus historias. Gente corriente, cuya vida pasaría desapercibida en cualquier otro país, que se convierte en todo un icono al lograr salvar vidas, superar obstáculos o enfrentarse al sistema. Una forma de presentar el sueño americano. Pero este sueño puede ser, literalmente, somnoliento, y eso ocurre cuando detrás de ese héroe no hay historia. Al menos no una interesante cinematográficamente hablando.

Y eso es lo que les ocurre a los protagonistas de 15:17 Ten a París. Los jóvenes norteamericanos, dos de ellos militares, que lograron detener, junto a un cuarto pasajero, a un terrorista islamista que amenazaba la vida de cientos de personas, son presentados en este film como lo que son: héroes. Pero héroes cuya vida carece de interés alguno. De ahí que el guión del nuevo film de Clint Eastwood (Invictus) destaque, curiosamente, por no destacar absolutamente nada. Pocas veces puede verse un relato tan falto de giros dramáticos, de puntos de inflexión en la historia. Los protagonistas, que se interpretan a sí mismos, deambulan por el desarrollo dramático recordando sus años previos a ese viaje por Europa que, este sí, supuso un plot point.

El gran problema del film, por tanto, es ese. Hasta el final del relato no ocurre absolutamente nada. El espectador asiste impasible a la juventud de estos amigos en el colegio para, a continuación, suprimir años de amistad y ubicarles en ese viaje a Europa previa muestra de sus respectivas situaciones vitales. Ni la labor de Eastwood tras las cámaras ni el montaje intentando introducir saltos temporales entre pasado y presente logran aportar un mínimo de interés a una historia carente del mismo y vacía de contenido en la que los presuntos dramas se eliminan de un plumazo. Eso por no hablar del hecho de que el meollo de todo este relato dura apenas unos segundos.

Así, el problema de 15:17 Tren a París no es su patriotismo o esa necesidad de ensalzar la labor de los jóvenes y los militares estadounidenses. En un momento del film se menciona que los americanos no derrotaron a Hitler por mucho que lo digan sus libros de historia o sus películas. Irónicamente, la película muestra a estos tres héroes pero se olvida del cuarto condecorado por Francia, que sí aparece en las escenas finales y que, no por casualidad, no era norteamericano. Pero lecturas políticas o socioculturales aparte, la realidad es que esta historia solo genera curiosidad por el hecho de que los protagonistas se dan vida a sí mismos, lo que aporta cierto grado de veracidad en algunos momentos. El resto no es más que una ventana a la vida normal y corriente de cualquiera de nosotros. La normalidad de un héroe puede tener su grado de atractivo, pero en este caso, la realidad no superó a la ficción. Ni siquiera estuvo cerca.

Nota: 5,5/10

‘La guerra del planeta de los simios’: humano malo muere


Es posiblemente una de las mejores trilogías actuales que se han realizado, y es así porque siempre ha primado una historia sólida con personajes poliédricos por encima de las evidentes necesidades tecnológicas de su historia. La tercera y última parte de esta revisión de la historia del Planeta de los Simios pone el broche de oro en todos los aspectos, aunque como tal broche no deja de ser algo menos interesantes que sus predecesoras.

Dicho de otro modo, La guerra del planeta de los simios es una película que, como su protagonista, desvela lados algo oscuros. Por un lado, la trama completa no solo lo narrado con anterioridad, sino que sienta las bases para comprender lo que el original de 1968 relataba, con humanos convertidos en bestias. Esto, unido al tratamiento del héroe y la incursión en el sentimiento de odio al que se entrega por completo y contra el que había luchado con anterioridad, convierten este relato en una reflexión sobre los valores que pueden llegar a regir una sociedad, y cómo una decisión individual puede poner en peligro la vida de todo un grupo. Una reflexión interesante que profundiza aún más si tenemos en cuenta que lo que hay enfrente, es decir, los humanos, es el enemigo real no solo de los simios, sino de su propio destino. Algo que remite, de nuevo, al clásico protagonizado por Charlton Heston (En la boca del miedo).

El problema de la historia, y no es algo que pueda achacarse a nadie en particular, es que es el ocaso de algo mucho más grande, y como tal se entrega casi por completo a un desarrollo lineal, con pocos giros argumentales de peso y una complejidad mucho menor que sus predecesoras. Atrás queda la lucha interna entre simios para centrarse por completo en la guerra entre especies. Si antes los enemigos parecían surgir de todas partes, ahora queda representado en un único rol al que da vida un notable Woody Harrelson (Wilson). Como digo, es consecuencia lógica del carácter de esta tercera parte, pero no deja de restar interés a una historia que podría haber dado mucho más de sí, y que decide centrarse casi en exclusiva en la venganza.

Eso por no hablar del final bíblico que se le da a esta historia y a su protagonista, algo que personalmente siempre creo que puede ser evitable, aunque para gustos los colores. Lo que queda patente con La guerra del planeta de los simios es que estamos ante uno de los fenómenos cinematográficos más completos de los últimos años. Que un personaje como César, creado enteramente por ordenador (algún día se reconocerá la labor de Andy Serkis como todo un referente en este campo), sea mucho más interesante, más profundo y más atractivo que los miles de roles que pasan por la pantalla a lo largo de los meses debería hacer reflexionar a directores y guionistas sobre lo que se está haciendo mal. Y aunque esta historia pueda parecer que no está al mismo nivel que las anteriores, estamos hablando de un film por encima de la media.

Nota: 7,5/10

‘El planeta de los simios’ y ‘Cars’ completan trilogía


Fin de semana de terceras partes. Y no necesariamente peores que sus predecesoras. Bueno, en realidad es algo más que un fin de semana en algunos casos, pues el principal título no llega este viernes, 14 de julio, sino que lo hizo algunos días antes. A diferencia de semanas anteriores, junto a los dos estrenos del título de este texto, pocas novedades más.

Por supuesto, el repaso comienza con La guerra del planeta de los simios, tercera y, a priori, última parte de la revisión de esta historia que llegó el pasado miércoles 12 y que promete, al menos, una intensidad dramática y una acción similares a las entregas anteriores. Matt Reeves vuelve a ponerse tras las cámaras, como ya hiciera con El amanecer del planeta de los simios (2014), para narrar la lucha entre los simios liderados por César y un ejército de humanos dirigidos por un despiadado Coronel. Lucha que termina con inimaginables bajas en el bando de los simios, lo que llevará a su líder a luchar contra su lado más oscuro para iniciar una venganza que determinará el futuro de ambas especies. Andy Serkis (Vengadores: La era de Ultrón) vuelve a dar vida al líder de los simios. En el reparto le acompañan Woody Harrelson (Triple 9), Steve Zahn (serie Mad dogs), Judy Greer (Ant-Man), Terry Notary (Kong: La isla calavera) y Gabriel Chavarría (Un vida mejor).

La otra tercera parte que llega esta semana es Cars 3, nueva aventura animada de Disney-Pixar sobre Rayo McQueen y sus amigos que supone el debut en la dirección de Brian Fee. La historia encuentra al coche de carreras protagonista en medio de un mundo que se ha actualizado, en el que los nuevos corredores cuentan con más y mejor tecnología que dejan al que fuera el más rápido del mundo lejos del deporte que tanto ama. Para recuperar su lugar deberá contar con la ayuda de una mecánica que tiene su propio plan para ganar. La cinta cuenta, en su versión original, con las voces de Owen Wilson (De-mentes criminales), Chris Cooper (Vivir de noche), Nathan Fillion (serie Castle), Armie Hammer (Mine) y Kerry Washington (serie Scandal) entre otros.

Estados Unidos también está presente, junto a Reino Unido y Serbia, en En la vía láctea, nuevo drama escrito, dirigido y protagonizado por Emir Kusturica (La vida es un milagro) cuyo argumento, ambientado en la Guerra de los Balcanes, se centra en un hombre que parece vivir ajeno al conflicto en un poblado serbio, con la única compañía de un halcón, un burro y varios excéntricos personajes. Su forma de protegerse de los proyectiles es un ponerse bajo un paraguas. Su vida da un giro cuando conoce a mujer que busca huir de un pasado y de un mundo que la obliga a casarse con un héroe local de la guerra. Monica Bellucci (Spectre), Predrag Manojlovic (Como estrellas fugaces), Bajram Severdzan (Gato negro, gato blanco) y Sloboda Micalovic (Ranjeni orao) completan el reparto principal.

En lo que a estrenos puramente europeos se refiere, destaca Su mejor historia, comedia dramática con toques románticos producida entre Reino Unido y Suecia basada en la novela de Lissa Evans y con la II Guerra Mundial como telón de fondo. En este contexto, un grupo de personas decide rodar una película en Londres para levantar la moral de la población. Pero lo que comienza como un proyecto de apoyo terminará convirtiéndose en una particular guerra de sexos entre los hombres y mujeres que integran este variopinto grupo. Lone Scherfig (An education) es la encargada de poner en imágenes esta historia protagonizada por Gemma Arterton (100 calles), Sam Claflin (Antes de ti), Jack Huston (Ben-Hur), Bill Nighy (El nuevo exótico Hotel Marigold), Jake Lacy (Carol), Jeremy Irons (El hombre que conocía el infinito), Richard E. Grant (Jackie) y Eddie Marsan (serie Ray Donovan).

La comedia dramática también es el género de Cita a ciegas con la vida, historia biográfica sobre un estudiante casi ciego cuyo sueños es trabajar en un hotel de lujo, por lo que luchará con toda la determinación de la que es capaz. Dirigida por Marc Rothemund (Sophie Scholl), la cinta está protagonizada por Kostja Ullmann (El hombre más buscado), Jacob Matschenz (Jack), Anna Maria Mühe (La condesa), Nilam Farooq (Stiller Frühling) y Ludger Pistor (La dama de oro).

También llega este fin de semana Un minuto de gloria, drama producido por Bulgaria y Grecia y dirigido a cuatro manos por Kristina Grozeva y Petar Valchanov (La lección), cuya trama arranca cuando un trabajador de la empresa nacional de ferrocarril, que lleva meses sin cobrar, se encuentra un millón de levs búlgaros. A pesar de su delicada situación financiera, decide entregarlos a la policía. A partir de este momento se inicia una espiral en la que un ministro de transportes salpicado por la corrupción pretende usarle para desviar la atención, y una directiva del Ministerio le quita su reloj para regalarle otro, lo que llevará la hombre a tratar de recuperar su vida por todos los medios. El reparto está encabezado por Stefan Denolyubov (Avariyno katzane), Margita Gosheva (Three days in Sarajevo), Milko Lazarov, Ana Bratoeva y Nadejda Bratoeva.

La producción nacional de ficción está representada por El debut, cinta que gira en torno a un grupo de actores que se reúnen en un taller de interpretación para abordar el proceso creativo y dramático para interpretar una película que guarda otro descubrimiento. Y es que el relato de la obra que interpretan se centra en un joven torero que entra al ruedo de la mano de un veterano, junto al que descubre su homosexualidad. Gabriel Olivares (Los nombres de Alicia) pone en imágenes esta trama protagonizada por Raúl Peña (Desechos), Jorge Monje (Al final del camino), Silvia de Pé (La noche del hermano), Cecilia Solaguren (serie Bandolera), Mar del Hoyo (La maniobra de Heimlich) y Eduard Alexandre.

En lo que a documental se refiere nos encontramos con Alumbrar: Las 1001 novias, comedia española escrita, dirigida y protagonizada por Fernando Merinero (Capturar: Las 1001 novias) que narra su viaje hacia el sur para dejar atrás los aires de Madrid. Sin tener nadie que quiera ir con él, finalmente se embarca en el viaje con una ex novia a la que consigue enredar. Una vez en Málaga se reencuentra con una antigua novia que ya tiene un hijo de un año, lo que despertará en este hombre de 50 los deseos de volver a ser padre, algo que intentará por todos los medios a su regreso a Madrid.

‘Ant-Man’: el grande se comió al pequeño


Paul Rudd es 'Ant-Man', un hombre capaz de reducir su tamaño y controlar a las hormigas.Siempre he pensado, sobre todo a raíz de la trilogía sobre Batman de Christopher Nolan (El truco final), que el cine de superhéroes tiene dos niveles muy diferenciados. En realidad, pasa lo mismo en los cómics. Marvel es consciente de ello, y por eso en el particular universo que está creando hay grandes películas y hay pequeñas películas, estas últimas complementando lo narrado en las primeras. Y aunque pueda parecer un juego de palabras y de ideas, la última propuesta de la Casa de las Ideas sobre un superhéroe que puede encoger su tamaño es… pues eso, pequeña.

Podría achacarse a un guión previsible, plagado de lugares comunes y chistes fáciles. Podría ser cosa de Peyton Reed (Abajo el amor), quien se limita a mover la cámara para obtener una narrativa estándar. E incluso podría culparse a los actores, enfrascados en lograr que sus personajes no sean excesivamente ridículos y arquetípicos en muchas ocasiones. Pero en realidad el problema de Ant-Man es conceptual, algo que se aprecia en los pocos momentos de auténtica lucidez que tiene la película, y que coinciden no por casualidad con el juego de perspectivas y con el riesgo de empequeñecer sin control hasta llegar a desaparecer en un mundo subatómico.

Son estos pequeños fragmentos los que evidencian que tras la fachada irónica y distraída que se empeña en tener el film existe algo más, algo que perfectamente podría haber redefinido la trama hacia un concepto más adulto, más serio si se prefiere, y que podría haber dotado al personaje protagonista de una mayor entidad. Las referencias a El increíble hombre menguante (1957) son más que evidentes, y desde luego se convierten en las secuencias más interesantes del relato, ya sea con ese primer encuentro del personaje de Paul Rudd (Mal ejemplo) con su nueva naturaleza menguante o con la batalla final, todo un alarde de equilibrio entre las diferentes perspectivas y el efecto que eso conlleva.

Aunque como película pequeña que es, sus responsables prefieren convertirla en un mero entretenimiento que permita encajar al personaje en el universo Marvel antes que darle un protagonismo real. Solo el tiempo confirmará si la opción elegida es correcta o relega al personaje a la segunda línea de desarrollo. Es decir, si los grandes superhéroes se comen a este pequeño Ant-Man. Esta apuesta por la espectacularidad y la grandilocuencia convierten al film en un producto entretenido, pero le roban un alma que habría puesto de manifiesto un carácter mucho más intimista y personal. Todo sea por el espectáculo superheróico.

Nota: 6/10

Tráiler de ‘Jurassic World’: vuelven los dinosaurios de Isla Nublar


El tráiler de 'Jurassic World' deja algunas secuencias que recuerdan a las del original.Cuando la cuarta entrega de la saga iniciada por Steven Spielberg con Parque Jurásico en 1993 llegue a las salas habrán pasado exactamente 22 años desde que los dinosaurios camparan a sus anchas por Isla Nublar, tiempo que ha servido para situar al clásico donde se merece y para comprobar, por enésima vez, que segundas partes nunca fueron buenas. Ahora, apadrinado por el alma mater de esta saga, llega un nuevo intento de revitalizar la franquicia. El tráiler, que encontraréis al final del texto, resulta interesante y a todas luces aventurero, pero deja algunas dudas acerca de la originalidad de la propuesta.

La trama, a pesar de sus matices, tiene una estructura relativamente similar. Han pasado 22 años desde los acontecimientos que tuvieron lugar en el viaje de prueba de Parque Jurásico, y tras todo este tiempo el complejo funciona a pleno rendimiento según la idea original del John Hammond (al que dio vida el recientemente fallecido Richard Attenborough). Sin embargo, la ambición de sus responsables les lleva a crear una nueva especie a partir de modificaciones genéticas, lo que desatará de nuevo el caos en la isla. Como puede suponerse, aunque los personajes no son los mismos sí que existe un intercambio de papeles, volviendo a ser protagonista un científico, un experto es dinosaurios, unos chicos que deberán tratar de sobrevivir en el parque, … Pero esto no es lo único que nos remite a la película de Spielberg.

Es más, la imagen que acompaña este texto es, en este sentido, muy significativa. La carrera de los Gallimimus, el paseo inicial con los Brachiosaurus o la entrada al parque son algunas imágenes, algunas secuencias que ambas películas comparten, con la salvedad del paso del tiempo y la incorporación de nuevas tecnologías y artes conceptuales. Por otro lado, el rol protagonista al que da vida Chris Pratt (Guardianes de la galaxia) tiene un aspecto extremadamente similar al que siempre se asocia al personaje de Sam Neill (Horizonte final). A pesar de todo, la incorporación de nuevas especies y ese aire clásico que desprende en todo momento la convierten en una aventura capaz de aportar algo más que un mero homenaje al original, como demuestran algunas espectaculares secuencias con Velociraptores de por medio.

La cinta, que llegará a los cines en junio de 2015, está dirigida por el relativamente debutante Colin Trevorrow (Seguridad no garantizada) y cuenta en su reparto, además del citado Pratt, con Bryce Dallas Howard (Spider-Man 3), Ty Simpkins (Iron Man 3), Jake Johnson (Vamos de polis), Nick Robinson (The kings of summer), Vincent D’Onofrio (El juez), Omar Sy (X-Men: Días del futuro pasado), Judy Greer (El amanecer del Planeta de los Simios) y Katie McGrath (serie Merlín), entre otros. A continuación, el tráiler.

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