‘Sabotage’: un bosque de testosterona que no deja ver los árboles


Arnold Schwarzenegger protagoniza 'Sabotage', de David Ayer.Como si de uno de sus personajes se tratara, Arnold Schwarzenegger está dispuesto a demostrar que todavía no ha sido derrotado y a recuperar el trono que ostentaba allá por los años 80 y 90 del pasado siglo con películas como Commando (1985), Depredador (1987) o El último gran héroe (1993). Pero ni la época es la misma ni el actor está en la misma forma. Es por eso que películas como la que dirige David Ayer (Dueños de la calle) con irregular fortuna se antoja más una especie de homenaje a un tipo de cine de acción muy tradicional, alejado de grandes efectos digitales y capaces de entretener hasta su último fotograma. Un homenaje a un actor que ha aprendido una valiosa lección: el tiempo obliga a buscar apoyos. Pero todo ello, nostalgia y dinamismo incluidos, no debe impedir al espectador notar las evidentes carencias de un producto inacabado.

La primera y más importante es que su trama, aunque solventa en líneas generales todas las incógnitas que plantea, tiene un desarrollo algo intermitente. Mientras que en su primera mitad la acción es prácticamente constante, desde el momento en que la investigación sobre la muerte de los miembros del equipo toma el control el film pierde músculo y ralentiza notablemente su dinamismo. Esto no sería algo negativo si no fuera por el hecho de que su forma de abordar la intriga deja una serie de vacíos narrativos que el espectador debe rellenar por su cuenta y riesgo, lo que generará no pocos quebraderos de cabeza. Y al mismo tiempo, esto tampoco sería un problema si los personajes no quedaran relegados a la mínima expresión hacia el final del metraje.

En efecto, los problemas del arco narrativo pueden tolerarse gracias a una puesta en escena dinámica que ofrece algunos hallazgos interesantes, como aquellos en los que dos líneas temporales distintas se presentan entrelazadas. La acción del film, unido a unos diálogos que despertarán la nostalgia de más de uno, puede ser motivo suficiente para dejarse llevar. Empero, los personajes frenan el desarrollo hasta el punto de convertirse en meros peleles al servicio del gran maestro Schwarzenegger, quien por cierto se reserva uno de esos finales para quitarse el sombrero (la expresión de su rostro al ver que ha recibido un disparo tras acabar con todo un bar de matones es impagable). Pero volviendo a los secundarios, son ellos los que generan más interés en los primeros compases de la historia, ofreciendo un crisol de personalidades que podrían haber dado mucho más de sí, sobre todo las de Sam Worthington (Avatar) y Joe Manganiello (Qué esperar cuando estás esperando). La única que se salva es Mireille Enos (Guerra Mundial Z), cuya evolución es una carrera hacia delante en una espiral de violencia y paranoia de lo más interesante.

Así las cosas, Sabotage es lo que cabría esperar de este tipo de cine. Acción, violencia, diálogos tópicos y chistes sin demasiada gracia. Las bazas con las que juega son conocidas, o deberían serlo, por el espectador antes incluso de comprar la entrada. Y en este sentido cumple, y de qué manera, con su función. Pero rascando un poco la superficie uno puede encontrarse con una trama que, aunque interesante, se pierde en un laberinto de mentiras e intereses. David Ayer, quien vuelve a demostrar una cierta personalidad formal, no es capaz de dar forma al thriller que se esconde bajo tantos tiros y tantos cadáveres. Da la sensación de que podría haber llegado a algo más si hubiera tenido un poco más de trasfondo, de que en este caso el bosque no deja ver los árboles. Pero bueno, al fin y al cabo es una cinta para pasar el rato y para rememorar esos años dorados del cine de acción. Y para eso es ideal.

Nota: 6/10

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Schwarzenegger trata de recuperar su estatus con un ‘Sabotage’


Estrenos 11julio2014El verano cinematográfico de este 2014 está siendo, cuanto menos, de perfil bajo. Aquellos que sigan viernes tras viernes las novedades que llegan a la cartelera habrán notado que muchos de los estrenos en principio más relevantes carecen de grandes estrellas o de tramas propias de esta época. Hoy, 11 de julio, los estrenos mantienen esa tendencia, pues salvo un thriller de acción a la antigua usanza, el resto de films se enmarcan en general en comedias amables y dramas sociales y románticos. Todo a la espera de que empiecen a llegar los grandes títulos, algo que ocurrirá la semana próxima. Por ahora, aquí va un resumen de estas nuevas películas.

Quizá un síntoma del fenómeno mencionado es el hecho de que uno de los films más relevantes es Sabotage, propuesta de acción e intriga que recupera la época dorada del género, tanto por su estrella como por la temática y el estilo visual utilizado. La historia gira en torno a las relaciones creadas en un grupo especial de la DEA encargado de las misiones más peligrosas y brutales. En una de esas misiones se hacen con una importante suma de dinero que logran esconder. Cuando algún tiempo después los agentes empiecen a morir uno a uno el equipo deberá investigar quién está detrás de todo sin poder confiar en nadie. Dirigida por David Ayer (Sin tregua), la película es un nuevo intento por parte de Arnold Schwarzenegger (Terminator) de recuperar un trono que perdió en los 90. Eso sí, para ello se rodea de un puñado de actores conocidos, entre los que destacan Sam Worthington (Avatar), Terrence Howard (Prisioneros), Olivia Williams (El sexto sentido), Joe Manganiello (serie True Blood), Max Martini (Pacific Rim), Mireille Enos (Guerra Mundial Z) y Josh Holloway (serie Intelligence).

Diametralmente opuesta es la temática de Más allá del amor, drama romántico adolescente basado en la novela de Scott Spencer que se encarga de dirigir Shana Feste (El mejor). Su trama aborda la relación entre una chica privilegiada y un joven carismático cuya pasión tendrá que luchar contra las opiniones de ambas familias, opuestas a dicho amor. Alex Pettyfer (Soy el número cuatro) y Gabriella Wilde (Carrie) son los principales protagonistas, a los que acompañan Robert Patrick (Terminator 2: El juicio final), Bruce Greenwood (El vuelo), Rhys Wakefield (The Purge: La noche de las bestias), Dayo Okeniyi (Runner Runner), Joely Richardson (Luces rojas) y Emma Rigby (El médico).

Igualmente distinta es otro de los estrenos que nos llegan de Estados Unidos. Producida en 2013, La batalla del año 3D es un musical dirigido por Benson Lee que se basa en un documental dirigido por el mismo director titulado Planet B-Boy (2007). Con la presencia de bailarines de hip-hop profesionales, la cinta narra los intentos de un antiguo y exitoso bailarín que, gracias a la fortuna que ha amasado, pretende devolver a Estados Unidos su lugar en las competiciones de baile. Para ello contrata a antiguos colaboradores, pero nuevos retos se le presentarán al tener que lidiar con los egos de las nuevas estrellas. Entre sus intérpretes encontramos a Josh Holloway, que también estrena Sabotage, Laz Alonso (Jugada perfecta), Josh Peck (Red Dawn), Caity Lotz (serie Arrow), el rapero Chris Brown (Ladrones) y el bailarín Jon ‘Do Knock’ Cruz.

Con más retraso nos llega Un plan perfecto, estrenada en 2012. Ópera prima escrita y dirigida por la actriz Jennifer Westfeldt (serie 24), quien se reserva un papel en el film, su argumento gira en torno a seis amigos cuya relación se ve marcada por la llegada de sus bebés. Mientras que los problemas crecen en los matrimonios a medida que van teniendo más niños, los dos únicos miembros de la pandilla que todavía permanecen solteros deciden tener un hijo mientras mantienen su independencia para salir con otras personas. La película, que se encuentra a medio camino entre la comedia coral y el drama, cuenta con Adam Scott (La vida secreta de Walter Mitty), Maya Rudolph (La boda de mi mejor amiga), Kristen Wiig (Casi perfecta), Megan Fox (Transformers), Chris O’Dowd (Calvary), Jon Hamm (serie Mad Men) y Edward Burns (Salvar al soldado Ryan).

Dejamos Estados Unidos para hablar del único estreno español de la semana, La cueva, historia de terror que comienza cuando un grupo de cinco amigos decide ir a pasar sus vacaciones en Formentera, donde durante varios días recorren los rincones más hermosos y desconocidos de la isla. Ataviados únicamente con sus mochilas, una de sus exploraciones les lleva a una cueva que deciden explorar. La situación se volverá insostenible cuando ninguno de ellos logre encontrar el camino de vuelta y tanto el agua como la comida empiecen a escasear. Alfredo Montero (Niñ@s) es el encargado de poner en imágenes un guión en el que también participa, mientras que Marta Castellote, Xoel Fernández (Mataharis), Eva García-Vacas (Holmes & Watson. Madrid days), Marcos Ortiz (La chispa de la vida) y Jorge Páez dan vida a los cinco amigos.

Otro título importante de la semana es El abuelo que saltó por la ventana y se largó, éxito sueco del 2013 que adapta la novela de Jonas Jonasson. El film sigue las peripecias de un abuelo que en el día de su 100 cumpleaños se escapa de su residencia. Rápidamente se ve envuelto en una trama criminal al robar una importante suma de dinero a un conocido capo. Aunque capturarle podría parecer sencillo, el anciano no es un hombre cualquiera. Su vida ha estado plagada de momentos imprescindibles en la Historia de la Humanidad, conociendo a personajes tan relevantes como Stalin, Hitler, Franco o Reagan. Dirigida por Felix Herngren (Varannan vecka), en el reparto de la película destacan Robert Gustafsson (Fyra nyanser av bruna), Iwar Wiklander (Las huellas imborrables), David Wiberg, Mia Skäringer (Mammas pojkar), Jens Hultén (Más allá de la frontera), Bianca Cruzeiro y Alan Ford (Snatch: Cerdos y diamantes).

Desde Reino Unido aterriza en España el drama romántico Ahora y siempre, film del 2012 con un interesante reparto que adapta la novela de Jenny Downham para contar cómo una joven diagnosticada con una enfermedad terminal se enfrenta al mundo a través de una lista de tareas que toda adolescente debería realizar. Y aunque poco a poco logra hacer su sueño realidad, la llegada de un nuevo vecino pondrá su mundo patas arriba. Tras las cámaras encontramos a Ol Parker (Rosas rojas), mientras que frente a ella se dejan ver nombres como los de Dakota Fanning (La guerra de los mundos), Jeremy Irvine (Grandes esperanzas), Olivia Williams, que repite estreno, Kaya Scodelario (Shank) y Paddy Considine (El ultimátum de Bourne).

También de 2012 es la co producción entre Alemania y Noruega titulada Dos vidas, una combinación de thriller y drama que dirigen a cuatro manos Georg Maas (NeuFundLand) y Judith Kaufmann, quien debuta de este modo en la dirección. Su trama se ambienta en Europa unos años después de la caída del Muro de Berlín. Una “hija de la guerra” (fruto del amor entre un soldado alemán y una mujer noruega), solicitada para declarar contra el estado noruego, se niega a colaborar en el juicio. Su reacción tendrá consecuencias inesperadas cuando toda su vida se vaya desmoronando poco a poco al descubrirse todos los secretos y mentiras sobre los que se construyó su infancia y la de sus hijos. Una situación que obligará a todos los miembros de la familia a posicionarse a su lado o contra ella. Juliane Köhler (El hundimiento), Liv Ullmann (Sonata de otoño), Sven Nordin (Ulykken), Ken Duken (Mi último día sin ti), Julia Bache-Wiig (En gansee snill mann) y Rainer Bock (Passion) son los actores principales.

Por último, hay que hablar de Borgman, thriller escrito y dirigido por Alex van Warmerdam (Los norteños) cuya historia se centra en un hombre que vive bajo tierra en un refugio que él mismo ha construido. Su vida, similar a la de otras personas, se ve alterada cuando un grupo de hombres armados, entre ellos un sacerdote, acudan al bosque en el que se esconde con la intención de matarle. El reparto está formado por Jan Bijvoet (Alabama Monroe), Hadewych Minis (Loft), Jeroen Perceval (Bullhead), Tom Dewispelaere (Frits en Freddy) y el propio Warmerdam.

‘Intelligence’ no aprovecha las ventajas de tener un chip en el cerebro


Josh Holloway salva el mundo gracias a un chip en su cerebro en 'Intelligence'.Hay formas y formas de afrontar una historia. Podemos optar por un formato más clásico, con personajes arquetípicos y un desarrollo lineal capaz de llegar a todo el mundo, o podemos apostar por un formato algo más arriesgado, con una narrativa abrupta y unos personajes algo menos tópicos. Ambas alternativas son correctas, pero siempre dentro de sus propias reglas. Cuando eso no ocurre, cuando se toman elementos de una y de otra, puede darse el caso de que el producto no funcione. En cierto modo esto es lo que le ocurre a Intelligence, serie creada por Michael Seitzman (guionista de En tierra de hombres) que no llega a decantarse por una apuesta concreta, quedándose como una producción típica pero aderezada con ideas interesante.

Si atendemos a su premisa inicial, desde luego la primera temporada (y única, pues ya ha sido cancelada) es realmente interesante. Un soldado se somete a un experimento para que le instalen un chip en el cerebro, con el que tendrá acceso a toda la información acumulada en la red y a todo aparato electrónico que esté conectado, y con el que intentará descubrir el paradero de su esposa, acusada de terrorismo. Dicho así podríamos estar ante uno de los thrillers más llamativos de la pequeña pantalla, pero nada más lejos de la realidad. Esta idea primordial no solo se diluye desde el primer episodio, sino que una vez resuelta no afecta al resto de la historia, lo que no deja de ser sintomático.

En efecto, a lo largo de estos 13 capítulos Intelligence nunca trata de explorar nuevas vías dramáticas que le otorguen un cierto voto de confianza. Dicho en pocas palabras, el orden de los episodios casi resulta innecesario (hay excepciones, evidentemente), el desarrollo interno de los mismos es previsible, y los casos policiales, porque son eso al fin y al cabo, presentan la originalidad de algunos detalles de corte fantástico, pero en pocos casos tienen un verdadero sentido propio.

Da la sensación de que Seitzman se limita a ubicar a los mismos personajes que protagonizan otras series policíacas en medio de delitos algo más tecnológicos con los que aprovechar la idea del hombre más evolucionado del planeta. Y lo cierto es que las sospechas no son infundadas: la cierta tensión romántica entre la pareja protagonista, la jefa seria y preocupada, la pareja de compañeros que aportan el toque cómico, … Como digo al inicio, que esta sea la opción elegida no es algo negativo. Que no se lleve hasta las últimas consecuencias y se trate de entrelazar con otros elementos es lo que, a la larga, termina generando un producto entretenido y distraído, pero en ningún caso completo.

De comandos y actores

La verdad es que en otro contexto y sin la saturación de series de televisión que vivimos actualmente posiblemente la serie hubiera funcionado, al menos, alguna temporada más. Si uno se deja llevar por la ligereza de sus argumentos y algunos momentos irónicos protagonizados por los secundarios puede incluso pasar por alto incoherencias dramáticas y conceptuales, como es el hecho de que los miembros de una célula terrorista vasca tengan rasgos árabes. Por no hablar de la originalidad que supone denominar a un comando del Gobierno norteamericano especializado en delitos informáticos y cibernéticos… CiberComando.

Es más, si atendemos únicamente a su acabado formal, Intelligence ofrece momentos muy interesantes, como es la capacidad del protagonista de simular espacios tridimensionales a través de imágenes estáticas. Pero lo cierto es que todo esto no son más que aspectos aislados de un conjunto que se sostiene a duras penas en unos actores con poco carisma para el tipo de formato que tiene la serie. Siendo sinceros, ni Josh Holloway (serie Perdidos) ni Meghan Ory (serie Érase una vez) tienen la presencia suficiente para soportar el peso de la acción.

Tal vez sea por eso que al final son los secundarios lo mejor de la ficción. Son ellos los que generan comicidad, los que aportan cierta tensión e intriga a algunas tramas, y los que al final cargan sobre sus hombres demasiado peso dramático como para que la visión global funcione. Por poner un ejemplo, Castle tiene en líneas generales una estructura similar, pero son sus protagonistas los que centran toda la atención. Esto, unido a la mencionada apuesta por formatos y temáticas más o menos tradicionales, termina por convertir a esta primera temporada en una producción policíaca al uso que en diversos momentos saca a relucir la utilidad de sus ingenios.

Pero en ningún caso estamos ante una producción con alma propia. Intelligence, además, ha tenido que lidiar en el tiempo con Almost Human, otra ficción policíaca de corte fantástico que, todo sea dicho, supera con creces lo aportado por la serie de Seitzman. Y eso que tenía varios defectos. Sin personajes realmente interesantes, con tramas episódicas que se repiten sin demasiada originalidad (la novedad del chip se desvanece demasiado rápido) y un tono demasiado ligero no es extraño que la serie no haya logrado prosperar. En el fondo es una lástima que propuestas de corte fantástico como esta se queden en meros convencionalismos.

‘Philomena’ busca a su hijo desaparecido y sus posibles Oscars


Estrenos 28febrero2014Fin de semana de Oscar. Y para ser una fecha marcada por la gala de cine más importante del mundo (o al menos la que más repercusión suele generar a todos los niveles), la cita de hoy viernes, 28 de febrero, viene marcada por muy pocos estrenos, entre los que destaca, como viene siendo habitual, otra de las grandes nominadas a estos premios. Eso sí, a pesar de los pocos títulos nuevos que veremos en la cartelera, hay géneros e historias para todos los gustos, desde la comedia hasta el thriller corporativo con dos veteranos como gran atractivo.

Pero ya que el domingo se revelarán los ganadores de la estatuilla de oro, comenzaremos el repaso con Philomena, film británico que compite en cuatro categorías, incluyendo Mejor Película y Mejor Actriz Principal. Su trama arranca cuando un periodista caído en desgracia que busca desesperadamente una historia se encuentra con una mujer que lleva 50 años buscando a su hijo, al que perdió nada más dar a luz por los convencionalismos de una época que impedía a las mujeres solteras cuidar de sus hijos. Juntos iniciarán un recorrido que les llevará a cruzar continentes en busca de la verdad, una verdad que les cambiará para siempre. Dirigido por Stephen Frears (La reina), el film se basa en el libro de Martin Sixsmith y tiene como protagonistas a Judi Dench (Skyfall), Steve Coogan (Noche en el museo), que también participa en el guión; Sophie Kennedy Clark (Ninfómana. Parte I), Mare Winningham (serie Hatfields & McCoys), Barbara Jefford (La novena puerta), Peter Hermann (Golpe de efecto) y Sean Mahon (En tierras altas).

Si lo que se busca es suspense y espionaje industrial, la cinta ideal es El poder del dinero, thriller co producido entre Estados Unidos y Francia que dirige Robert Luketic (21: Blackjack) y que se basa en la novela de Joseph Finder. La historia gira en torno a un joven cuya ambición y deseo de riqueza le lleva a meterse de lleno en medio de una guerra entre dos magnates de la tecnología, siendo utilizado como peón para sus objetivos personales, que no son otros que destruirse mutuamente. El joven se verá envuelto en una serie de intrigas y tramas que le llevarán a poner en peligro su propia vida. Y como decíamos al inicio, el atractivo reside en sus dos veteranos actores, Harrison Ford (saga Indiana Jones) y Gary Oldman (RoboCop), mientras que Liam Hemsworth (Los Juegos del Hambre: En llamas) será el que se vea envuelto en la lucha por el poder. Además, podremos ver a Amber Heard (Furia ciega), Richard Dreyfuss (Tiburón), Embeth Davidtz (La lista de Schindler), Josh Holloway (serie Perdidos) y Lucas Till (Stoker).

Otro film que llega de Estados Unidos, aunque con algo de retraso, es Gun, cinta de acción del 2010 escrita y protagonizada por el rapero 50 Cent. La historia, ambientada en Detroit, narra la lucha de la policía contra un importante criminal que trafica con armas en la ciudad. Una lucha en la que nadie puede confiar en aquellos a los que llama compañeros y amigos. Jessy Terrero (Soul Plane) es el director, mientras que el reparto se completa con Val Kilmer (Teniente corrupto), AnnaLynne McCord (The middle of nowhere), James Remar (serie Dexter), Hassan Johnson (serie The wire), Charles Malik Whitfield (Blue) y Danny Trejo (Machete).

Volvemos a Europa para centrar la mirada en París a toda costa, comedia francesa ideada y dirigida por Reem Kherici, actriz vista en Colombiana (2011) que debuta de esta forma tras las cámaras. El film sigue las desventuras de una it girl marroquí de la moda que está a punto de lograr su sueño y trabajar de estilista en una casa de alta costura de la capital francesa. Sin embargo, un control de policía rutinario desvela que su permiso de residencia está caducado, por lo que en menos de un día regresa a su país natal y con su familia, de los que había tratado de distanciarse. A partir de ese momento su único objetivo será volver a París, cueste lo que cueste. Protagonizada por la propia Kherici, la película cuenta además con Cécile Cassel (Mis últimas cinco novias), Tarek Boudali (Quiero ser italiano), Philippe Lacheau (Los seductores), Shirley Bousquet (Lady Blood) y Stéphane Rousseau (Las invasiones bárbaras).

Del 2012 es ¿Qué nos queda?, drama alemán enmarcado en los dramas familiares y los secretos desvelados a lo largo de unas pocas horas. Concretamente, la trama tiene como protagonista a un joven escritor que apenas tiene relación con sus padres, limitada a unas pocas visitas al año para que puedan ver a sus nietos. Sin embargo, la estabilidad que le proporciona este estilo de vida se verá alterada cuando en una de esas visitas reciba la noticia de que su madre, mentalmente inestable desde que él era un niño, ha dejado la medicación, desencadenando no solo reacciones encontradas, sino secretos guardados durante años. Hans-Christian Schmid (Storm) es el director, mientras que Lars Eidinger (Entre nosotros), Corinna Harfouch (El hundimiento), Sebastian Zimmler, Ernst Stötzner (This is love), Picco von Groote y Egon Merten conforman el reparto principal.

Terminamos el repaso a las novedades con el documental Seducidos y abandonados, interesante largometraje escrito y dirigido por James Toback (When will I be loved) en el que, de la mano del actor Alec Baldwin (A Roma con amor), hace un recorrido por los entresijos de la industria del séptimo arte. Todo con la excusa de un falso proyecto que aprovecha para presentar a los magnates de las grandes compañías, a actores y a directores, en el marco incomparable del Festival de Cannes de 2012. Personajes como Ryan Gosling (Cruce de caminos), Jessica Chastain (La noche más oscura), Martin Scorsese (El lobo de Wall Street), Roman Polanski (El escritor) o Francis Ford Coppola (El padrino) son algunos de los muchos que ofrecen sus testimonios a lo largo del metraje.

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