‘Transformers: El último caballero’: robots de destrucción masiva


Mantener el interés en una saga cinematográfica (o de cualquier otro tipo), sea del género que sea, es todo un reto. Pero hacerlo con el mismo director una y otra vez tras las cámaras parece casi tarea imposible. Y la saga Transformers es un buen ejemplo, por desgracia para muchos que, como un servidor, ha crecido con estos robots capaces de adoptar formas de todo tipo de objetos, principalmente vehículos. Que Michael Bay siga ejecutando la parte visual de estos proyectos empieza a evidenciar un cansancio alarmante de ideas, utilizando siempre los mismos recursos narrativos para una batalla que, al final, termina siendo la misma film tras film. Y lo peor de todo es que los guiones cada vez tienen menos efectividad.

En esta ocasión, y con la excusa de la historia secreta de estos robots gigantes en la Tierra, la historia nos retrotrae a la época de Arturo y la Mesa Redonda. Más allá de lo idóneo o no de esta idea, el principal escollo que no logra superar Transformers: El último caballero es una narrativa con demasiados personajes secundarios luchando en diversos frentes, amén de la presencia de roles que no aportan absolutamente nada al conjunto, salvo metraje innecesario que alargan este espectáculo audiovisual y pirotécnico hasta las dos horas y media. Que las películas hayan crecido en complejidad visual y dramática es, hasta cierto punto, normal. Que lo hagan incorporando personajes autoparódicos sin relevancia ninguna no solo no es normal, sino que no aporta el toque de humor que podría presuponerse, e incluso resta credibilidad a un conjunto que, por lo demás, entretiene los suficiente como para no mirar demasiado el reloj.

Porque sí, al igual que sus predecesoras, la cinta entretiene. Tal vez no durante todo su metraje (una razón más para quitar minutos innecesarios), pero en líneas generales ofrece lo que promete: acción, aventura y mucha adrenalina. Ahora bien, nada más. La historia secreta de los Transformers se explica en los primeros instantes, y a pesar de algún que otro giro argumental a lo largo del desarrollo, la narrativa visual en los momentos en que los robots no se lían a tortazos es más bien deficiente, con diálogos que en algunos momentos rozan el absurdo en un intento de ser divertidos (que lo consigan o no depende, me imagino, de la predisposición de cada uno). Eso por no hablar del hecho de que en muchas ocasiones se solventa de un plumazo los momentos más relevantes de la trama. Y esta es la principal diferencia. Los primeros films, con sus defectos, narraban una historia con una cierta coherencia, con unos límites autoimpuestos para poder crecer.

Tras esta Transformers: El último caballero todo en la saga parece desmoronarse. El guionista abandona, el director parece dejar la silla, y se busca un cambio de sentido dramático y argumental. Desde luego, la saga necesita de un lavado de cara urgente, aunque la clave está en saber cómo debe ser dicho lavado. Por lo pronto, habrá que pensar qué hacer con un planeta, la Tierra, que ya no tiene Luna, cuya superficie se ha visto atacada por otro planeta y en la que, ahora sí, se han destruido definitivamente las pirámides de Egipto. Bueno, sea como sea, la puerta para las siguientes entregas queda abierta con el final de este film, así que todo es posible. Solo queda la esperanza de que estas películas vuelvan a demostrar, como dice su ‘slogan’, que hay más de los que los ojos ven.

Nota: 5/10

Una Theron ‘Atómica’ frente al último caballero de los ‘Transformers’


Agosto comienza, en muchos sentidos, del mismo modo en que ha terminado julio. Y en las salas de cine no es diferentes. Si hace siete días llegaba el reinicio de una saga, ahora lo hace una nueva entrega de otra. La diferencia podría estar en que, mientras el fin de semana pasado era el único gran estreno, este viernes día 4 hay otras novedades llamadas a llenar las salas, o por lo menos a intentarlo.

Así que comenzamos este repaso semanal con Transformers: El último caballero, quinta parte de la famosa saga basada en los muñecos de Hasbro y en la serie animada que vuelve a dirigir Michael Bay (Dolor y dinero), y cuyo argumento arranca poco tiempo después de la anterior entrega, con Optimus Prime desaparecido y con la guerra entre Autobots y Decepticons en su punto álgido. Los humanos tratan de sobrevivir en esta lucha, pero para ello deberán conocer la Historia secreta de los Transformers en la Tierra. Mark Wahlberg (Día de patriotas) vuelve a ser el protagonista de esta aventura de ciencia ficción, acción y toques de humor en cuyo reparto encontramos también a Josh Duhamel (Spaceman), Anthony Hopkins (serie Westworld), Stanley Tucci (La bella y la bestia), John Goodman (Kong: La isla Calavera), John Turturro (Mia madre), Laura Haddock (serie Da Vinci’s demons) e Isabela Moner (Los peores años de mi vida), entre muchos otros.

Acción también es lo que propone Atómica, cinta que adapta la novela gráfica escrita por Antony Johnston e ilustrada por Sam Hart. Su argumento, ambientado en el mundo del espionaje en 1989, arranca cuando una agente del MI6 se traslada a Berlín para acabar con una red de espionaje que acaba de asesinar a su compañero. El agente estaba intentado hacer llegar a Occidente una lista con los nombres de todos los agentes encubiertos que trabajan en Berlín Oriental. A medida que la agente se infiltra en este mundo descubrirá no solo que nadie es lo que parece, sino que la muerte la acecha a cada paso que da. David Leitch dirige esta propuesta protagonizada por Charlize Theron (Mad Max: Furia en la carretera), James McAvoy (Múltiple), Sofia Boutella (La Momia), John Goodman, que hace doblete esta semana, Toby Jones (serie Wayward Pines) y Eddie Marsan (serie Ray Donovan).

El estreno español de la semana es Abracadabra, nueva película escrita y dirigida por Pablo Berger (Blancanieves) que, en clave de comedia, narra la historia de un matrimonio en el que el marido parece más preocupado de su equipo de fútbol que de atender a su esposa. Todo cambia tras una boda y un aparente truco de hipnosis que convierte al hombre en un atento y servicial marido. A medida que pasa el tiempo la esposa reconoce cada vez menos al hombre con el que se casó, llegando a creer que está poseído e intentando curarle por todos los medios. Entre los principales actores destacan Antonio de la Torre (Tarde para la ira), Maribel Verdú (El faro de las orcas), Quim Gutiérrez (Anacleto: Agente secreto), José Mota (Torrente 4) y Josep Maria Pou (Secuestro).

Entre los estrenos europeos destaca Regreso a Montauk, drama romántico producido entre Alemania, Irlanda y Francia cuyo protagonista es un escritor que regresa a Nueva York para presentar su último libro. Allí le espera su esposa, pero también una mujer de la que se enamoró hace años y cuya historia es la base de su nueva novela. Aunque se muestra reticente al principio, finalmente terminará viajando con ella a Montauk, donde vivieron su romance y donde ya no queda prácticamente nada salvo un faro y una interminable playa. Dirigida por Volker Schlöndorff (Diplomacia), la cinta cuenta en su reparto con Stellan Skarsgård (Un traidor como los nuestros), Nina Hoss (serie Homeland), Niels Arestrup (War horse), Robert Seeliger (El mundo abandonado), Susanne Wolff (Los tres mosqueteros), Ray Wiederhold (For never) y Bronagh Gallagher (Amor en su punto).

Francia y Bélgica producen Reparar a los vivos, adaptación de la novela de Maylis De Kerangal cuya trama  se centra en un joven que, después de un día de surf con sus amigos, sufre un trágico accidente de coche que le deja conectado a un soporte vital en un hospital para poder sobrevivir. Mientras tanto, una mujer espera un trasplante de corazón que supondrá una nueva oportunidad de seguir viviendo. Katell Quillévéré (Suzanne) dirige este drama protagonizado por Emmanuelle Seigner (La venus de las pieles), Tahar Rahim (Los anarquistas), Anne Dorval (Miraculum), Alice Taglioni (French women), Monia Chokri (Yesterday, today, yesterday) y Bouli Lanners (Crudo).

La última de las novedades de esta semana es La decisión del rey, drama biográfico producido en Noruega sobre la decisión que tuvo que tomar el rey Haakon VII de aquel país en 1940, cuando el ejército alemán llega a Oslo, enfrentándose a la posibilidad de rendirse o morir. Dirigida por Erik Poppe (Mil veces buenas noches), entre los actores de esta cinta histórica destacan Jesper Christensen (Spectre), Anders Baasmo Christiansen (Kon-tiki), Tuva Novotny (Come Reza Ama), Katharina Schüttler (serie Hijos del Tercer Reich) y Karl Markovics (El gran hotel Budapest).

‘Transformers’, el éxito de la colaboración entre humanos y robots


Optimus Prime es la gran estrella de 'Transformers', dirigida por Michael Bay.Hace unos días saltaba la noticia de que Transformers: La era de la extinción se ha convertido en la primera película del 2014 en superar los 1.000 millones de dólares de recaudación a nivel mundial. Y dado que el próximo 8 de agosto llega a los cines españoles, es un buen momento para repasar Transformers (2007), la película que dio origen a una de las sagas cinematográficas más rentables de los últimos tiempos, lo cual no significa que sea de las mejores. De hecho, esta nueva entrega, la cuarta en total, puede entenderse como un reinicio en muchos sentidos, lo cual da una idea del desgaste físico, artístico y creativo que han sufrido las aventuras de estos robots gigantes capaces de transformarse en todo tipo de aparatos eléctricos, principalmente vehículos.

A simple vista puede parecer que en líneas generales todas las películas, que por cierto cuentan con Michael Bay (La Roca) como director, son iguales, entregadas por completo a la acción y la destrucción desmedidas. Sin embargo, el original de hace siete años posee una serie de características que la convierten, con diferencia, en la mejor de todas. Y la primera de ellas es el guión escrito por Roberto Orci y Alex Kurtzman, guionistas de la serie Fringe y Star Trek (2009). Su libreto es un ejemplo perfecto de equilibrio entre trama, acción y humor, o lo que es lo mismo, los guionistas tratan de contar una historia entre las explosiones, la adrenalina y los cuerpos esculturales que suelen caracterizar las obras de Bay. Una historia que recoge el origen de la serie animada basada en estos juguetes de Hasbro y que aporta un trasfondo moral y humano a las máquinas protagonistas, acercando su naturaleza a algo comprensible para el espectador que desconozca estos juguetes de los años 80 del siglo XX.

Con una estructura dramática ajustada en su desarrollo, Orci y Kurtzman aprovechan dos tramas principales (militares y civiles) para sustentar la pesada carga de narrar una lucha intergaláctica entre dos grupos de robots gigantes. El hecho de introducir ambas líneas argumentales permite enriquecer el conjunto, en primer lugar, con los problemas corrientes del ser humano, representados por un Shia LaBeouf (Pacto de silencio) en estado de gracia; y en segundo lugar, con la relación entre humanos y robots, ésta basada tanto en la relación del protagonista con su coche como en la colaboración militar en la batalla final. Todo ello genera la sensación de estar ante una película en la que los humanos no son meros espectadores, sino que tienen una participación activa en el devenir de los acontecimientos, lo que al final no hace sino redundar en el resultado positivo del film.

Evidentemente, en este resultado también influye, y mucho, la labor de los actores, todos ellos magníficos en unos roles que nunca llegan a tomarse demasiado en serio a sí mismos y que, en consecuencia, aportan cierta comicidad al conjunto y restan gravedad o un exceso de seriedad a los acontecimientos que narra Transformers. Desde el propio LaBeouf hasta un histriónico John Turturro (Aprendiz de gigoló), todos los actores encuentran un cierto equilibrio en la dinámica de sus personajes, convirtiéndolos en iconos de personalidad que si bien no tienen demasiada gravedad dramática, sí son lo suficientemente completos como para encajar entre ellos y con los robots creados digitalmente. Puede que la única que desentone sea Megan Fox (Nueva York para principiantes), cuya labor no termina de resultar creíble en algunos momentos. Y esto no es únicamente un problema de la actriz.

Novedad digital

Aunque sin duda lo más relevante del film son sus efectos digitales. Unos meses antes de su estreno existía bastante expectación por comprobar si realmente podía resultar creíble que unos robots gigantes se transformaran en coches de tamaño corriente, tal y como se veía en la serie de televisión y en los juguetes con los que muchos de los espectadores, servidor entre ellos, habían crecido. El resultado salta a la vista. El realismo de dichas transformaciones, sobre todo el momento épico en el que Optimus Prime deja de ser un camión para convertirse en robot, es simplemente brillante. Aquí habría que hacer un pequeño paréntesis para hablar sobre la labor de Michael Bay en todo esto. El director de Dolor y dinero podrá ser muchas cosas. Es cierto que no destaca precisamente por historias de personajes, e incluso podría decirse que su cine es tan visual que elimina por completo el resto de componentes de una historia audiovisual. Pero incluso en esto hay que ser bueno, y Bay es el mejor.

Su forma de plantear la historia de Transformers en lo que a planificación se refiere es notablemente espectacular. Su uso de la cámara lenta en determinados momentos de la trama, principalmente en su batalla final, no solo permite una exhibición mayor de la calidad visual de los efectos, sino que aportan un mayor dramatismo y espectacularidad a los acontecimientos, que no por ello pierden un ápice de interés. Al fin y al cabo, y como decía al comienzo, esta primera entrega basa su éxito en que todos los elementos se supeditan a la historia. Una historia de acción, aventura y poca reflexión, es cierto, pero historia al fin y al cabo. Por poner un ejemplo, las dos continuaciones directas que tuvo esta película perdieron parte de esa esencia en favor de más efectos, más robots y combates más espectaculares.

No se trata, por tanto, de entrar a valorar si Bay es mejor o peor director que cualquier otro. Eso dependerá de quién sea el espejo en el que se mire. Pero lo que es innegable es su calidad como director de cine de acción, creando incluso una marca propia que patentó junto al productor Jerry Bruckheimer en varias de sus películas. Las persecuciones de coches, el uso de una notable banda sonora compuesta por Steve Jablonsky (serie Mujeres desesperadas) o ese maquillaje único que convierte a los actores en “personajes Bay” son algunas de sus señas de identidad. Y todos ellos, a pesar de repetirse película tras película, funcionan de tal modo que son capaces de convertir el guión más inverosímil en una épica aventura que incrusta al espectador en sus asientos.

Por desgracia, la evolución de la saga ha demostrado que tanto director como actores y equipo técnico no han tenido la energía necesaria para mantener el nivel, produciéndose una progresiva decadencia en las tramas y un aumento del número de efectos, sin que ello conlleve una mejora directamente proporcional. Puede que sea porque esta primera Transformers ofrecía novedad, pero eso no es motivo suficiente para que las demás películas pierdan calidad narrativa. De ahí la necesidad de “reiniciar” la saga con nuevos actores y personajes. En cualquier caso, la película de 2007 se revela como una épica aventura en la que todos los elementos son imprescindibles, y cuya trama es tan sencilla como directa. Su factura técnica es impecable, es cierto, pero incluso en este aspecto está al servicio de una historia cuyo trasfondo va más allá de un simple espectáculo.

Los zombis vuelven a la cartelera rodeados de amor y ecologismo


Estrenos 19abril2013Tras varios fines de semana con estrenos más bien limitados en su cantidad, llegamos a un viernes donde la oferta cinematográfica es muy, muy variada. Tal vez sea coincidencia, pero dentro de una semana llegará a las pantallas españolas uno de los estrenos más potentes del año, Iron Man 3, y es comprensible que pocos, por no decir ningún estreno, trate de competir con ella ese fin de semana. Sea como sea, hasta 11 títulos nuevos llegan hoy viernes, 19 de abril, a la cartelera. Y como decimos, de lo más variado. Comedia romántica, drama, denuncia social, thriller… incluso algo de serie B cortesía de la producción española.

De entre todos ellos destacan, como suele ser habitual, los films norteamericanos. Uno de los más curiosos es Memorias de un zombie adolescente, escrita y dirigida por Jonathan Levine (50/50) y basada en la novela de Isaac Marion. A medio camino entre la comedia, el romance y el terror, la historia transcurre en un mundo donde los muertos vivientes han diezmado a la raza humana. En este contexto, un joven zombi iniciará una relación de amistad con una bella chica humana, produciendo un cambio en su cuerpo y en el del resto de zombis. Esto, unido a la presencia de unos muertos vivientes mucho más violentos que los propios zombis, hará que éstos y los humanos se unan para salvar sus vidas. La película está protagonizada por Nicholas Hoult, quien este año protagonizaba Jack, el caza gigantes, Teresa Palmer (El aprendiz de brujo), Analeigh Tipton (Crazy, Stupid, Love), Rob Corddry (Algo pasa en Las Vegas), Dave Franco (Supersalidos) y John Malkovich (Quemar después de leer).

La conciencia social queda representada con Tierra prometida, drama ecológico sobre los peligros del fracking realizada por Gus Van Sant (Paranoid Park) y protagonizada por Matt Damon (El caso Bourne) y John Krasinski (Un lugar donde quedarse), ambos co autores del guión. La trama gira en torno a un vendedor que trata de convencer a los habitantes de un pueblo para que dejen a su empresa perforar en sus granjas a cambio de una elevada suma de dinero. A pesar de que todo apunta a un trabajo fácil y rápido provocado por la crisis financiera, la presencia de un profesor de instituto y de un ecologista que denuncian lo que realmente pretenden hacer en la tierra ponen en peligro la negociación. Los ya mencionados Damon y Krasinski están acompañados por Frances McDormand (Moonrise Kingdom), Rosemarie DeWitt (Los amos del barrio), Scoot McNairy (Argo) y Hal Holbrook (Hacia rutas salvajes).

Otro que vuelve a las salas de cine, fiel a su cita anual (o casi) es Lasse Hallström (La pesca de salmón en Yemen). Y lo hace con un drama titulado Un lugar donde refugiarse, adaptación de la novela de Nicholas Sparks que cuenta la huida del pasado de un joven que llega a un pueblo costero donde comienza una nueva vida. A pesar de los intentos por mantenerse en la distancia con el resto de vecinos, el cariño de la gente, especialmente el del propietario del supermercado y sus dos hijos, eliminará poco a poco esa distancia, aunque no impedirá que su pasado vuelva a por ella. Protagonizada por Julianne Hough (Burlesque) y Josh Duhamel (Transformers), en la película aparecen también David Lyons (Cactus) y Cobie Smulders (Los Vengadores).

On the road (En la carretera) es el título de lo nuevo de Kristen Stewart (Crepúsculo). Adaptación de la novela de Jose Rivera, la historia, co producida entre Francia y Brazil, comienza cuando un joven aspirante a escritor conoce a un ex presidiario y a su seductora mujer. Atraído por ellos y afectado por la reciente muerte de su padre, el joven se embarcará en un viaje en busca de la libertad y de sus propias motivaciones. Dirigido por Walter Salles (Diarios de motocicleta), este drama con formato de road movie cuenta, además de con Stewart, con muchos rostros conocidos, entre ellos los de Sam Riley (Control), Garrett Hedlund (Troya), Amy Adams (Julie y Julia), Kirsten Dunst (Un amor entre dos mundos), Tom Sturridge (Radio encubierta), Alice Braga (El rito) y Viggo Mortensen (Un método peligroso).

Dejando a un lado el cine norteamericano, aunque solo sea en su apartado artístico como es el caso de On the road, tenemos que hacer una mención especial para La caza, drama con dosis de thriller en el que un hombre de 40 años empieza a reconstruir su vida junto a una nueva mujer y ganándose de nuevo la confianza de su hijo adolescente. Sin embargo, una pequeña mentira comenzará a provocar una cadena de acontecimientos que derivarán en una histeria colectiva en su nueva comunidad, obligando al hombre a luchar por su vida y por la de sus seres queridos. Dirigida por Thomas Vinterberg (Celebración), el film está protagonizado por Mads Mikkelsen (Casino Royale), papel por el que ganó el premio en el último festival de Cannes. Además, Thomas Bo Larsen (Original), Annika Wedderkopp, Lasse Fogelstrøm y Susse Wold (Tre piger i Paris) completan el reparto principal.

Selton Mello, actor que pudimos ver en Lope (2010), es el gran protagonista de la cinta brasileña El payaso, producida en 2011. La película sigue a una pareja de payasos que trabaja para un circo ambulante en Brasil. Todo cambia cuando uno de ellos comprende que ha perdido la capacidad de hacer reír, entre otros motivos por mostrarse cansado de una vida que casi no le pertenece. Harto de su situación, decide dar un giro a su vida y convertirse en un individuo “normal”, con un trabajo estable en una ciudad y reconocido por el sistema. Director, guionista y protagonista, Mello está acompañado en esta comedia dramática por Paulo José (Juventude), Larissa Manoela (serie Carrossel) y Giselle Motta.

También desde Sudamérica nos llega De jueves a domingo, producción chilena en colaboración con Holanda que narra el viaje de una familia con dos hijos de jueves a domingo al norte de Chile. El problema es que el matrimonio está en proceso de separación, por lo que puede ser el último viaje que realiza toda la familia junta. El film es la visión fragmentada de los hijos de este último encuentro. Escrita y dirigida por Dominga Sotomayor Castillo, quien debuta en el largometraje con este drama, la película está protagonizada por los jóvenes Santi Ahumada y Emiliano Freifeld, quienes debutan en el cine, y por Paola Giannini (El circuito de Román) y Francisco Pérez-Bannen (Padre nuestro).

Francia queda representada este fin de semana por Nana, producción de 2011 dirigida por Valérie Massadian en su debut en el largometraje y que cuenta la vida de una niña de cuatro años que vive con su madre en una cabaña en el bosque. La pequeña deberá hacer frente a la soledad y a la libertad cuando un día, tras volver de la escuela, descubra que su madre se ha ido. Su reparto, integrado principalmente por Kelyna Lecomte, Marie Delmas y Alain Sabras, apenas tiene experiencia en el mundo audiovisual, lo que le aporta un carácter amateur al conjunto.

Si dirigimos la mirada a España, tres son los largometrajes que se estrenan hoy viernes. Uno de ellos es La venta del paraíso, basada en la novela de Emilio Ruiz Barrachina, quien también se encarga de dirigir el film. Todo comienza cuando una joven mexicana que busca huir de su pasado es contratada para trabajar en Madrid. Todo parece idóneo, pero al llegar a la capital española descubre que tanto el contrato como la empresa son falsos, una difícil situación que solo podrá superar con la ayuda de los inquilinos de una extravagante pensión, muchos de ellos en una situación similar a la suya. Protagonizada por Ana Claudia Talancón (El sueño de Iván), la película cuenta también con la presencia de William Miller (Rottweiler), Juanjo Puigcorbé (Todos los hombres sois iguales), Carlos Iglesias (Sinfín), María Garralón (La voz dormida), Saturnino García (El día de la bestia) y la recientemente fallecida Mariví Bilbao (serie Aquí no hay quien viva).

Serie B es un término utilizado en el mundo cinematográfico para definir a un tipo de producción con bajo presupuesto y actores principiantes, si bien el concepto ha terminado siendo identificado con la mala calidad y el subgénero gore o bizarro. Esto viene a cuento del otro estreno de ficción español, que bajo el título Serie B cuenta la historia de un veterano actor retirado que acoge en su finca a dos chicas jóvenes después de haberlas atropellado. Sin embargo, ellas no son lo que parecen, iniciándose una cacería en la que los papeles de víctima y cazador nunca llegan a estar demasiado claros. Dirigida por Ricard Vogue (psudónimo de Ricard Reguant), este thriller cuenta delante de la cámara con Núria de Córdoba, Jaume Fuster, Eva Losada, Sonia Monroy (Torrente 4), Cata Munar (serie Tarancón. El quinto mandamiento) y Roger Pera (El idioma imposible), entre otros.

El tercer estreno español es el documental Nacho Duato: Danse la danse, co producido con Francia. Dirigido por Alain Deymier, quien debuta en el largometraje, la película se centra en la última función del bailarín como director de la Compañía Nacional de Danza tras más de 20 años. Junto a dicha función, que tuvo lugar en el Teatro Bolshoi de Moscú, se presenta en el metraje todo aquello que tuvo lugar entre bastidores.

Diccineario

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