‘Star Wars: El ascenso de Skywalker’: un final dominado por el miedo


Algo ha cambiado en la saga ‘Star Wars’. En 42 años es normal que la forma de hacer cine, los efectos especiales y las historias evolucionen. Pero no se trata de eso. No sé si será, como muchos defienden, por la influencia de Disney y sus parámetros morales y éticos. En cualquier caso, esta tercera y última entrega de la, a su vez, última trilogía del arco argumental de Skywalker, tiene todo lo bueno y todo lo malo de una historia que ya forma parte de la cultura popular.

Y puede que esto sea lo más perjudicial para Star Wars: Episodio IX – El ascenso de Skywalker. La cinta bebe constantemente de las referencias y el universo cinematográfico que ha dejado durante estas décadas George Lucas. Prácticamente cada plano, cada secuencia, cada diálogo, hace referencia a diferentes momentos de la saga, por no hablar de la presencia de personajes inolvidables. En cierto modo, la cinta dirigida por J.J. Abrams (Super 8), con su habitual habilidad narrativa pero sin la emoción que sí tuvo en el Episodio VII, es un viaje a la nostalgia, un recorrido por todo aquello que hace de Star Wars algo único. El viaje de la protagonista en busca de sus orígenes al tiempo que aprende los secretos de los jedi posiblemente sea lo mejor de la cinta, amén de unas batallas tan espectaculares como bellamente ejecutadas.

El problema de la película llega en su tercio final, y es ahí donde más se nota la mano Disney. Si el desarrollo de la historia, con ciertos altibajos, en líneas generales contiene los suficientes elementos para resultar atractivo (la lucha de la protagonista contra su lado oscuro, los orígenes secretos, el enfrentamiento con su antagonista en los restos de la Estrella de la Muerte, …), la resolución del arco dramático es sencillamente nefasta. Dejando a un lado la justificación que trae de vuelta al Emperador Palpatine, el tercer acto del film tiene más puntos de giro que el la resolución de Romeo y Julieta, con el problema añadido de introducir en este mundo de fantasía un exceso de milagros y poderes. Tanto giro argumental, tanto final en falso, provoca una sensación de conclusión forzada, obligando a los personajes a unas decisiones y actuaciones que simplemente no son creíbles. Eso por no hablar de los cambios en algunos personajes secundarios de toda la saga y de un beso final que… pues eso, mejor no hablar de ello.

Y es una pena, porque la película, en líneas generales, contiene los suficientes elementos como para haber sido, al menos, una notable entrega de la saga. Pero al igual que a los personajes, a sus responsables parece dominarles el miedo. La mano de Abrams se nota en prácticamente cada aspecto. Sus constantes referencias a momentos del pasado, cierto toque de humor, un lenguaje audiovisual dinámico que hace avanzar la acción sin descanso. Todo ello se aprecia y se disfruta. Pero la película no sabe como terminar, y lo que es peor, lo hace con unas concesiones que poco o nada tienen que ver con la tradicional saga galáctica, haciendo un flaco favor a lo que se había construido hasta ahora. De haber sido más directa y más sincera, de haber tenido menos miedo, posiblemente estaríamos ante una película a la altura de las anteriores.

Sin embargo, lo que nos encontramos es una amalgama de décadas de cine. En Star Wars: Episodio IX – El ascenso de Skywalker hay oscuridad, hay lucha de la heroína contra su dolor y su ira, hay grandes batallas espaciales, hay aventura, incluso se demuestra que del lado oscuro de la fuerza también se puede salir. Todos ellos, además de detalles como el control mental o las voces de personajes pasados, están muy presentes en la cinta de Abrams. Pero a medida que se acerca a su final se pierde en su propio homenaje, incapaz de encontrar una salida digna que, con todo, se maquilla con ese final que explica definitivamente el título de la película. Se puede decir que pierde parte de la esencia de este universo cinematográfico y parte de la magia con la que han crecido generaciones. Puede mejorarse, desde luego, pero eso no quiere decir que no se pueda disfrutar.

Nota: 6,5/10

‘Star Wars’ finaliza trilogía enfrentándose al ‘Escuadrón de la muerte’


Y llegó el día. Este jueves 19 de diciembre llega a los cines españoles la última entrega de la última trilogía (hasta que llegue la siguiente, claro) de la saga cinematográfica más famosa del planeta, de la galaxia… y de todas las galaxias. No lo hace sola, aunque sin duda ninguno de los otros estrenos pretende competir con el que es el estreno más esperado del año, al menos para los fans más acérrimos de la saga.

En efecto, Star Wars: Episodio IX – El ascenso de Skywalker cierra toda una etapa en el universo galáctico creado por George Lucas. Esta novena entrega los protagonistas deberán liderar a los supervivientes de la Resistencia contra la Primera Orden al tiempo que la joven jedi se enfrenta a una nueva amenaza mientras desarrolla sus poderes. J.J. Abrams vuelve a ponerse tras las cámaras después de dirigir Star Wars: Episodio VII – El despertar de la fuerza, contando en el reparto con nuevos y veteranos protagonistas de la saga como Daisy Ridley (Asesinato en el Orient Express), Adam Driver (Infiltrado en el KKKlan), John Boyega (Pacific Rim: Insurrección), Oscar Isaac (Como la vida misma), Lupita Nyong’o (Black Panther), Domhnall Gleeson (Peter Rabbit), Kelly Marie Tran (serie Sorry for your lost), Billie Lourd (Súper empollonas), Mark Hamill (Con Man), Ian McDiarmid (Z, la ciudad perdida), Keri Russell (serie The Americans) y Billy Dee Williams (The man in 3B), además de utilizar material grabado por Carrie Fisher antes de su fallecimiento en 2016.

Estados Unidos también produce, junto a España en este caso, el thriller dramático Escuadrón de la muerte, cuya historia se basa en el documental homónimo de 2014. El protagonista es un soldado del ejército estadounidense que es testigo de crímenes de guerra a manos de su escuadrón en Afganistán. El joven decidirá exponer los asesinatos y los actos corruptos con la ayuda de su padre, pero esa decisión le pondrá en una situación en la que empezará a temer por su vida. Dan Krauss, director del documental en el que se basa, escribe y dirige el que es su primer largometraje de ficción, contando entre los principales actores con Alexander Skarsgård (La leyenda de Tarzán), Nat Wolff (De vuelta a casa), Adam Long (Dunkerque), Jonathan Whitesell (Malos tiempos en El Royale), Brian Marc (White girl) y Osy Ikhile (La casa de Jack).

Entre los estrenos puramente europeos destaca Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho… ahora?, secuela de la comedia francesa estrenada en 2014. La trama vuelve a tener como protagonista al matrimonio cuyas hijas se han casado con un musulmán, un judío, un chino y un africano. En esta ocasión se enfrentan a una nueva crisis cuando sus cuatro yernos están decididos a abandonar Francia con sus esposas e hijos para probar fortuna en el extranjero, por lo que harán todo lo posible para retenerlos. Dirigida, al igual que el original, por Philippe de Chauveron (Con los brazos abiertos), la película está protagonizada por Christian Clavier (Un verano en Ibiza), Chantal Lauby (La wedding planner), Ary Abittan (Je vais mieux), Medi Sadoun (Baby phone), Frédéric Chau (Dealer), Noom Diawara (Le baltringue), Frédérique Bel (Sales gosses) y Julia Piaton (Los gustos y los colores).

La única producción española en solitario es Sin techo, drama que narra la vida de un hombre que malvive en la calle vendiendo dibujos a turistas. Un día decide abandonar su rutina de alcohol y violencia en ls calles de Barcelona y emprender un viaje sobrehumanos hacia un destino que solo él parece conocer. Escrita y dirigida a cuatro manos por Xesc Cabot y Pep Garrido, con la que ambos debutan en el largometraje de ficción, la película tiene como protagonistas a Enric Molina, José María Blanco (Sígueme), Laia Manzanares (El reino), Christian Márquez y Teresa Vallicrosa (Jóvenes).

Terminamos con la producción rusa Una gran mujer, drama bélico dirigido por Kantemir Balagov (Demasiado cerca), quien también participa en el guión de esta historia ambientada en Leningrado en 1945. Las protagonistas son dos mujeres que lucharán por reconstruir sus vidas en una ciudad en ruinas tras la II Guerra Mundial. Viktoria Miroshnichenko, Vasilisa Perelygina, Konstantin Balakirev (Territoriya) y Andrey Bykov encabezan el reparto.

‘Pacific Rim: Insurrección’: Más evasión que victoria


Más efectos, más acción, monstruos más grandes y… ¿menos historia? Es un mal habitual en muchas secuelas, y en esta cinta dirigida por Steven S. DeKnight, creador de la serie Spartacus, hay bastante de eso, lo que hace preguntarse si esta segunda parte del film de 2013 dirigido por el oscarizado Guillermo del Toro (La forma del agua) era realmente necesaria. ¿Necesaria? No. ¿Disfrutable? Si se busca evasión sí; si se busca victoria puede que no tanto.

El principal problema de Pacific Rim: Insurrección es que su argumento se pierde entre una maraña de historias secundarias que poco o nada tienen que ver con el verdadero sentido del film. Con una trama principal relativamente interesante (traición, una nueva generación de robots, el uso de órganos alienígenas, …) el desarrollo argumental se reduce a la mínima expresión para dar protagonismo a, por ejemplo, el pasado de un personaje, el conflicto entre dos roles secundarios o una suerte de sana enemistad entre los protagonistas que nada aporta al resultado final. DA la sensación de que se han pretendido reproducir algunos de los mejores aspectos de la historia original, pero se ha quedado en eso, en una mera pretensión. Y todo ello con un reparto más que correcto en el que destaca la pareja formada por John Boyega (Detroit) y Scott Eastwood (Snowden), capaces de salvar ellos solos los momentos más críticos del guión.

Efectos y acción a raudales, es cierto, introduciendo nuevos elementos en los combates que harán las delicias de los fans del género. Y aunque DeKnight no es Del Toro, lo que se nota fundamentalmente en su lenguaje visual durante los combates, la incorporación de nuevos y más dinámicos robots capaces de hacer prácticamente de todo ofrece un mundo de posibilidades que se explotan con bastante acierto. Atrás quedan, por tanto, las luchas a puñetazo limpio como si de un combate de lucha libre se tratara, introduciendo saltos, giros en el aire y nuevas armas con las que luchar contra unos monstruos que, en efecto, vienen de otra dimensión… al menos en parte.

Así que si la pregunta es si Pacific Rim: Insurrección permite evadirse de la realidad durante casi dos horas, la respuesta es sí. Sin pensar en su historia y dejándose llevar por las ironías de sus personajes, una trama más bien plana y unos combates que introducen nuevos escenarios además del mar y las ciudades, el espectador puede terminar pasando un buen rato. Si la pregunta es si se continúa la historia original de un modo sincero y explorando los matices que ofrece su trama, lo que puede ser un buen rato terminará siendo un cúmulo de críticas e, incluso, una búsqueda de los fallos narrativos, que alguno que otro hay. Lo más esperanzador, y lo más aterrador, es que se deja la puerta abierta para una tercera parte que ya fue confirmada por el propio Guillermo del Toro.

Nota: 6/10

Los Kaiju vuelven a la Tierra en ‘Pacific Rim: Insurrección’


Como ya avanzaba el pasado viernes, las citas cinematográficas definidas por las nominaciones y los premios en las principales galas de comienzo de año han dado paso a títulos marcadamente taquilleros, cuya intención, además del entretenimiento, es atraer al público en masa a las salas. Y este 23 de marzo no es, en este sentido, diferente. Al contrario, llegan a las pantallas españolas varias novedades que, cada una en su estilo, podrían convertirse en blockbusters.

La primera es Pacific Rim: Insurrección, secuela del film que en 2013 dirigió Guillermo del Toro (La forma del agua). Ahora, y bajo la dirección de Steven S. DeKnight (creador de la serie Spartacus), la trama narra una segunda invasión de los Kaiju, unas monstruosas criaturas que han llegado a la Tierra a través de un portal dimensional y cuyo único objetivo es acabar con la Humanidad. Más grandes y más fuertes, una nueva generación de pilotos de Jaegers deberá hacerles frente. Acción, ciencia ficción y muchos efectos visuales es lo que promete este debut en el largometraje de DeKnight que cuenta con capital de Hollywood y de China, y que está protagonizado por John Boyega (Star Wars: Episodio VIII – Los últimos Jedi), Scott Eastwood (El viaje más largo), Cailee Spaeny, Adria Arjona (serie Emerald city), Tian Jing (Kong: La Isla Calavera), Burn Gorman (Imperium), Charlie Day (Pelea de profes) y Rinko Kikuchi (Nadie quiere la noche), estos tres últimos repitiendo los papeles del film original.

Estados Unidos y Australia colaboran en Gringo. Se busca vivo o muerto, cinta que combina acción, thriller y comedia para seguir el alocado viaje de un hombre de negocios norteamericano que, casi sin darse cuenta, se ve involucrado en un conflicto con otros dos empresarios con malas intenciones. Todo se complica cuando cruza la frontera de Estados Unidos con México, teniendo entonces que decidir si continúa comportándose siguiendo la ley o cruza la línea para poder sobrevivir. Nash Edgerton (The square) dirige este film en cuyo reparto encontramos a su hermano, Joel Edgerton (Gorrión rojo), David Oyelowo (Nina Simone), Charlize Theron (Atómica), Amanda Seyfried (De padres a hijas), Thandie Newton (serie Westworld) y Sharlto Copley (Chappie).

La cinta para toda la familia de esta semana es Peter Rabbit, film con capital norteamericano, británico y australiano que combina imagen real y personajes animados por ordenador en una trama que arranca cuando la enemistad entre el Sr. McGregor y el conejo Peter se extiende desde la granja en la que ambos viven hasta la mismísima Londres, generando todo tipo de situaciones a cada cual más hilarante. Adaptación de los personajes e historias creados por Beatrix Potter, la película está dirigida por Will Gluck (Annie) y protagonizada por Domhnall Gleeson (Barry Seal: El traficante), James Corden (The lady in the van), Rose Byrne (Malditos vecinos 2), Sam Neill (Sweet country), Margot Robbie (Yo, Tonya), Elizabeth Debicki (Breath) y Daisy Ridley (Asesinato en el Orient Express).

Y dado que Semana Santa está cerca, una propuesta norteamericana de corte religioso. Pablo, el apóstol de Cristo es el título de este drama escrito y dirigido por Andrew Hyatt (Full of Grace), cuyo argumento arranca cuando Pablo espera su ejecución en una prisión romana. Corriendo un gran riesgo, Lucas le visita para confortarlo y atenderlo, así como para preguntarle y poder transcribir las cartas que ha escrito a la reciente comunidad de creyentes cristianos, todo ello bajo la persecución de Nerón. James Faulkner (serie Juego de tronos) y Jim Caviezel (serie Person of interest) forman la pareja protagonista, a los que se suman Joanne Whalley (Musa), Olivier Martinez (El médico), John Lynch (Río arriba), Antonia Campbell-Hughes (Split), Alexandra Vino (Penumbra) y Noah Huntley (Blancanieves y la leyenda del cazador).

En lo que a cine español se refiere destaca El aviso, thriller basado en la novela de Paul Pen cuya trama gira en torno a un joven obsesionado con las matemáticas que ve un patrón en una serie de crímenes cometidos cada ciertos años en el mismo lugar. Su vida se cruzará con la de un niño que asegura haber recibido una carta anunciando su muerte, y al que nadie parece creer. Comienza así una carrera contrarreloj para descubrir quién está detrás de estas muertes. Daniel Calparsoro (Cien años de perdón) dirige esta cinta en cuyo reparto encontramos a Raúl Arévalo (Oro), Aura Garrido (La niebla y la doncella), Belén Cuesta (La Llamada), Sergio Mur (serie Las chicas del cable), Luis Callejo (Es por tu bien), Aitor Luna (Matar el tiempo) y Julieta Serrano (Villaviciosa de al lado).

También española es Paella Today, debut en el largometraje de César Sabater que, en clave de comedia, cuenta cómo dos amigos se enfrentan por conquistar a una chica. Para ello, se apuntan a un concurso de paellas, sin saber que en realidad la joven tiene un defecto que no pueden pasar por alto: que nunca podrá ser de nadie. Pablo Rivero (Viral), Olga Alamán (Cruzando el sentido), Pau Gregori, Emilio Mencheta (Nacidas para sufrir) y Lolita Flores (Luz de Soledad) encabezan el reparto.

Entre el resto de estrenos puramente europeos destaca la francesa La casa junto al mar, drama dirigido por Robert Guédiguian (Una historia de locos). El argumento arranca cuando tres hermanos regresan a la casa de su padre, en una pequeña cala cerca de Marsella. Ese tiempo juntos les permitirá valorar qué ha quedado en ellos de los ideales que un día les inculcó su progenitor, pero todo cambiará cuando a la costa llegue una patera. Entre los actores principales destacan Ariane Ascaride (La profesora de historia), Jean-Pierre Darroussin (Golpe de calor), Gérard Meylan (Las nieves del Kilimanjaro), Jacques Boudet (Shanghai Belleville), Anaïs Demoustier (Algo celosa), Robinson Stévenin (Fui banquero).

Francia e Italia colaboran en El viaje de sus vidas, adaptación de la novela de Michael Zadoorian sobre dos ancianos que deciden huir del cuidados asfixiante de sus médicos e hijos y emprenden un viaje en caravana que les lleva desde Boston hasta Key West, en Florida. Dirigida por Paolo Virzì (Locas de alegría), la película está protagonizada por Helen Mirren (Belleza oculta), Donald Sutherland (Forsaken), Kristy Mitchell (Mercenaries), Joshua Mikel (Independence Day: Contraataque) y Robert Pralgo (A place for heroes).

El último de los estrenos es el más internacional. Thelma combina misterio, drama y fantasía en un film con capital noruego, francés, danés y sueco cuyo argumento gira en torno a una joven y tímida estudiante de Biología en la universidad noruega. Allí conoce a una otra chica de la que se enamora perdidamente, pero su vida cambiará por completo cuando, un día, empiece a sentir unas extrañas convulsiones y descubra que tiene poderes paranormales. Dirigida por Joachim Trier (Reprise), la película cuenta en su reparto con Eili Harboe (La ola), Ellen Dorrit Petersen (Shelley), Henrik Rafaelsen (Blind), Grethe Eltervåg y Marte Magnusdotter Solem (Fjellet).

‘Star Wars: Los últimos Jedi’: una nueva generación


Habrá quien acuse a la saga de Star Wars de repetir esquemas, de que no ha habido un giro narrativo importante desde El imperio contraataca, allá por 1980. Y es cierto, todo en estas películas huele y sabe conocido. Pocas sorpresas en lo que a guión se refiere, por tanto. Ahora bien, eso no impide que no se puedan disfrutar, sobre todo si la fórmula se sigue paso a paso y se añaden las dosis necesarias de espectáculo, humor y drama.

Y eso es lo que hace Ryan Johnson (Los hermanos Bloom) en esta octava entrega de la saga, segunda de la tercera trilogía. Visualmente poderosa (el combate final es de lo más hermoso de la saga), esta nueva aventura galáctica es un deleite para los sentidos, con una notable y apasionante batalla inicial que sienta las bases de lo que va a ser todo el desarrollo posterior. Y si bien el arco argumental es bastante simple (los rebeldes huyendo de la Primera Orden), las diferentes tramas secundarias que se dan cita, así como la historia de Rey (de nuevo con los rasgos de Daisy Ridley –Scrawl-), nutren sobradamente la sencillez de su planteamiento.

Con todo, esta sencillez en el argumento permite ahondar en algunos aspectos ya planteados en la anterior parte. Para empezar, el viaje de la protagonista y el modo en que debe elegir entre luz y oscuridad, algo que recuerda mucho al viaje que ya hizo Luke Skywalker en la cinta de 1980. Pero posiblemente lo más interesante sea la personalidad de Kylo Ren y su entrega por completo al Lado Oscuro. Con Adam Driver (serie Girls) explotando los matices del personaje, el rol toma las riendas de los villanos de la saga al menos durante la próxima película, protagonizando algunos de los momentos más interesantes de esta entrega.

Pero si por algo destaca esta Star Wars: Episodio VIII – Los últimos Jedi es por mostrar el cambio de generación de la saga galáctica. Los nuevos y jóvenes personajes dan un paso al frente para cargar sobre sus hombros el peso narrativo y el futuro de la historia. Atrás quedan Luke Skywalker, Han Solo o Leia, cuya participación, si es que se produce, quedará reducida a algo meramente testimonial. El futuro parece asegurado ante el carisma que presentan muchos secundarios y el interés que despierta el pasado y el futuro de los protagonistas. Posiblemente la historia siga sin deparar grandes sorpresas, pero a estas alturas nadie debería de esperar más que espectáculo, un desarrollo correcto y mucha diversión. Y eso esta película lo cumple con creces.

Nota: 7,5/10

Que la fuerza acompañe a ‘Los últimos Jedi’ en la cartelera


Desde hace ya algunos años hacia mediados del mes de diciembre suele llegar a las carteleras el gran estreno navideño, que ahora tiende a coincidir con el título más esperado por el gran público. Y en este 2017 no hay excepción. Tanto es así que junto a este gran título llamado a arrasar en taquilla llegan varios estrenos muy variados este viernes día 15, pero todos ellos alejados de la principal novedad en todos los aspectos para buscar un nicho de espectadores muy diferente.

Pero comencemos por Star Wars: Episodio VIII – Los últimos Jedi, segunda entrega de la tercera trilogía galáctica creada en 1977 por George Lucas, y que a estas alturas posiblemente sea el fenómeno cinematográfico, fan y comercial más influyente. La trama arranca en el momento en que terminó Star Wars: Episodio VII – El despertar de la fuerza, y sitúa a la protagonista en un viaje junto a Luke Skywalker para desentrañar los secretos de la fuerza y encontrar su lugar entre los Jedi o en el lado oscuro. Todo ello mientras los rebeldes siguen luchando contra la Primera Orden. Este octavo episodio está dirigido por Ryan Johnson (Looper) y cuenta en su reparto con los actores que ya estuvieron en la anterior película, entre ellos Daisy Ridley (Asesinato en el Orient Express), John Boyega (Detroit), Adam Driver (Silencio), Oscar Isaac (Suburbicon), Mark Hamill (serie The Flash), Carrie Fisher (Maps to the stars), Domhnall Gleeson (Madre!), Benicio Del Toro (Sicario), Laura Dean (El fundador), Gwendoline Christie (serie Juego de tronos), Andy Serkis (La guerra del planeta de los simios) y Lupita Nyong’o (12 años de esclavitud).

El otro estreno estadounidense es la cinta de animación Se armó el belén, comedia de aventura dirigida por Timothy Reckart en el que es su debut en el largometraje. La historia sigue el viaje de un pequeño asno que ansía salir de la rutina de su trabajo en el molino del pueblo. Cuando por fin se arma de valor logrará escaparse junto a una oveja que ha perdido a su rebaño, y juntos vivirán una aventura como ninguna otra que les llevará, junto a otros animales de establo y a tres ocurrentes camellos, a salvar la primera Navidad. Entre las voces de su versión original destacan nombres como los de Steven Yeun (serie The walking dead), Keegan-Michael Key (¿Tenía que ser él?), Gina Rodriguez (serie Jane the virgin), Zachary Levi (Thor: Ragnarok), Christopher Plummer (Remember), Ving Rhames (Misión: Imposible – Nación secreta), Kelly Clarkson (Issues 101), Kris Kristofferson (Atraco en 7 minutos), Mariah Carey (Popstar) y Oprah Winfrey (Selma), entre otros.

La comedia familiar tiene como principal representante la noruega Un intercambio por Navidad, cinta que gira en torno al cambio que hacen un padre de familia que quiere que sus hijos crean en Santa Claus, y el propio Santa. Un intercambio de roles que hará que la Navidad nunca vuelva a ser la misma. Dirigida por Terje Rangnes (En helt vanlig dag på jobben), la película cuenta entre sus actores con Thor Michael Aadmodt (Trigger), Anders Baasmo Christiansen (La decisión del rey), Ann Carnarius Elseth, Erik Hivju (En busca de la estrella de la Navidad) y Ella Lockert.

Una de las cintas más internacionales es sin duda La herida, drama romántico con capital sudafricano, francés, alemán y de los Países Bajos. Dirigido por John Trengove (director de la serie The lab), su trama arranca cuando un solitario obrero participa como cada año junto a otros hombres de su comunidad en la ukwaluka, rito iniciático a la edad adulta para los jóvenes. Durante este rito debe tutelar a un joven de Johannesburgo que es objeto de burlas por parte de los demás por ser de ciudad y demasiado sensible. La vida de ambos personajes darán un giro cuando el joven descubra que su tutor está enamorado en secreto de otro de los cuidadores. El anónimo reparto está encabezado por Thobani Mseleni, Niza Jay, Bongile Mantsai (Cold harbour) y Nakhane Touré.

Aunque posiblemente la producción con más países implicados es Una especie de familia, cinta que cuenta con capital argentino, brasileño, francés, polaco, alemán y danés, y que en clave de thriller dramático narra el viaje y las dificultades que debe afrontar una mujer que está a la espera de adoptar cuando el pequeño está a punto de nacer. Inicia entonces un viaje por Argentina para recoger al bebé, pero deberá enfrentarse a la familia de la madre biológica y a un proceso de adopción que pondrá en cuestión los límites morales y legales. Diego Lerman (Refugiado) es el encargado de poner un guión en el que él mismo participa, y que está protagonizado por Bárbara Lennie (El apóstata), Daniel Aráoz (El gurí), Claudio Tolcachir (Mentiras piadosas), Paula Cohen (Na quebrada) y Yanina Ávila.

Puramente argentina es Alanis, drama dirigido por Anahí Berneri (Aire libre) cuya trama se centra en la vida de una joven madre de un bebé que recurre a la prostitución para poder sobrevivir. Un día, sin embargo, la policía entra en su domicilio para llevarse a su compañera de piso, y ella y su hijo terminan viviendo en la calle. Será entonces cuando la mujer recurra a un familiar para refugiarse en su casa y comenzar una nueva y mejor vida. La cinta cuenta en su reparto con Sofía Gala (Hipersomnia), Dana Basso (serie Secretos de amor) y Silvina Sabater (El Che), entre otros.

El único documental de la semana lleva por título Muchos hijos, un mono y un castillo. Esta producción española dirigida por Gustavo Salmerón, quien de esta forma debuta en el largometraje, se centra en la familia del director, concretamente en su madre y en la desaparición de una vértebra de un antepasado custodiada durante décadas por el clan, lo que motivará una búsqueda que desvelará los secretos de la familia.

‘Detroit’: la intimidación en las manos del racismo


Hay una idea en la nueva película de Kathryn Bigelow (El peso del agua) que define a la perfección todo lo que en ella se narra y que es pronunciada por un par de personajes. Es algo así como el juego de la intimidación, una técnica de interrogatorio que, en las manos equivocadas, puede derivar en algo trágico. Y los conflictos raciales en la ciudad de Detroit tienen mucho de eso, aunque no solo de eso vive este drama.

En efecto, los acontecimientos narrados en Detroit fueron mucho más que lo ocurrido en el Motel Algiers, pero esos hechos ofrecen una visión compleja y detallada de todo lo vivido en esos días gracias a la mano imprescindible de Bigelow tanto en el tratamiento visual de la trama, con una cámara en mano angustiosa por momentos, como en la labor con los actores, todos ellos brillantes. A través de las horas que policías, guardia nacional y acusados pasan en este Motel la historia aborda todo tipo de complejos sentimientos, desde el racismo más absurdo hasta la incomprensión de unos jóvenes en una situación desconcertante, pasando por los traumas que dicha situación deja en muchos protagonistas.

Con un comienzo muy atractivo que explica la situación previa a los disturbios, la cinta viene a confirmar el odio de una policía conocida por su violencia. Odio hacia aquellos que son diferentes, a los que no dudan en disparar por la espalda. El racismo, por tanto, es el punto de partida de esta historia, peor hay mucho más. De hecho, uno de los elementos que merecen un análisis en profundidad es el proceso dramático de las víctimas, la tortura psicológica a la que son sometidas y las consecuencias que sufren por ello, así como el proceso judicial posterior que vuelve a poner en duda un sistema definido profundamente por el mismo racismo del que hacen gala los policías, aunque disfrazado con la serenidad de un jurado.

Así las cosas, Detroit se revela como un film complejo y coral en el que los detalles y las miradas, cómplices o amenazadoras, conforman un paisaje único capaz de definir la amalgama de sentimientos que durante esos días generaron unos conflictos cuyo balance fue de decenas de fallecidos y miles de heridos. De una parte de estos conflictos Bigelow es capaz de construir una imagen global que cambió la vida de los protagonistas de un modo inimaginable, y es precisamente en esta capacidad de definir algo tan grande con algo tan pequeño lo que convierte a este film, con sus defectos (una duración excesiva, para empezar), en una obra tan interesante.

Nota: 7,5/10

Los conflictos raciales de ‘Detroit’ se trasladan a la cartelera


Poco a poco empiezan a asomar en la cartelera española títulos que podrían competir en las principales categorías de los premios que se entregarán a principios de 2018. Este viernes, 15 de septiembre, llega una de esas películas que parecen llamadas a acaparar, al menos, buena parte de las nominaciones, fundamentalmente por la temática que aborda y los nombres que apoyan el proyecto. Pero este fin de semana hay más, mucho más.

Sin duda el estreno más importante es Detroit, drama histórico con dosis de thriller que supone el regreso a la gran pantalla de la directora Kathryn Bigelow (La noche más oscura). Y lo hace con una historia que narra los disturbios raciales que tuvieron lugar en Detroit en julio de 1967. Los altercados comenzaron con una redada en un bar donde se estaba celebrando una fiesta, y terminaron con 43 muertos y más de 2.000 heridos. En el extenso reparto encontramos a John Boyega (Star Wars. Episodio VII: El despertar de la fuerza), Jack Reynor (Macbeth), Hannah Murray (serie Juego de tronos), Anthony Mackie (Capitán América: Civil War), Will Poulter (El renacido), Jacob Latimore (Belleza oculta), Jason Mitchell (Kong: La isla calavera) y John Krasinski (Los Hollar).

El otro estreno estadounidense es la comedia Juerga de mamis, cinta que sigue las aventuras de cuatro madres que lo único que tienen en común es que sus hijos van a la misma clase. Un día deciden salir y emborracharse, lo que dará lugar a una serie de situaciones a cada cual más surrealista que les demostrarán que se parecen más de lo que creen. Alethea Jones debuta en el largometraje cinematográfico con esta historia protagonizada por Toni Collette (Imperium), Rob Huebel (serie Transparent), Caleb y Matthew Paddock (Adultos a la fuerza), Cooper J. Friedman (The Thinning) y Owen Vaccaro (Feliz Día de la Madre).

Entre los estrenos europeos destaca Jacques, cinta francesa de 2016 que aborda la vida de Jacques Cousteau, en concreto cuando en 1948 se embarcó junto a su mujer y sus hijos en una odisea por la ciencia, la fama y la televisión. La decisión llevó a que la relación con su familia se torciera y a tener apuros económicos. Con los libros de Jean-Michel Cousteau y Albert Falco como base, la cinta está dirigida por Jérôme Salle (Zulu) y protagonizada por Lambert Wilson (Las confesiones), Pierre Niney (Como hermanos), Audrey Tautou (La espuma de los días) y Chloe Hirschman.

De 2016 también es Ali y Nino, drama romántico con capital procedente de Reino Unido y Azerbaiyán que adapta el libro de Kurban Said cuya historia, ambientada a comienzos de siglo XX, gira en torno al amor que surge entre un aristócrata musulmán y una princesa cristiana, y que deberá enfrentarse a tradiciones milenarias y prejuicios y enemistades ancestrales. El inicio de la guerra pondrá a prueba no solo su relación, sino a toda la sociedad. La cinta está dirigida por Asif Kapadia (El regreso), mientras que María Valverde (Ahora o nunca), Adam Bakri (Omar), Mandy Patinkin (serie Homeland) y Connie Nielsen (3 días para matar) encabezan el reparto.

La comedia francesa tiene a su principal representante en Alibi.com, agencia de engaños, film dirigido, protagonizado y parcialmente escrito por Philippe Lacheau (Se nos fue de las manos) que arranca cuando un hombre que se dedica a crear coartadas y cualquier tipo de estratagema para cubrir el rastro de sus clientes conoce a una joven que odia a los hombres que mienten. Comienza así una cadena de acontecimientos cuya primera piedra es, precisamente, ocultar a la chica a qué se dedica realmente. La situación se complica cuando conoce al padre de ella, que al mismo tiempo es uno de sus clientes. El reparto se completa con Élodie Fontan (Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?), Julien Arruti (París a toda costa), Tarek Boudali (Quiero ser italiano), Didier Bourdon (Tres hermanos y una herencia) y Nathalie Baye (Solo el fin del mundo).

Sin duda la cinta más internacional es La región salvaje, cinta que combina drama, ciencia ficción y terror para narrar cómo una joven madre y su hermano ven alteradas sus vidas en un pequeño y tranquilo pueblo de México con la llegada de una joven que les asegura que en una cabaña de un bosque cercano habita algo que no es de este mundo capaz de terminar con todos sus problemas. Un ente a cuya fuerza no pueden resistirse y al que deberán rendirse si no quieren sufrir su ira. Con capital mexicano, danés, francés, alemán, noruego y suizo, este film de 2016 está dirigido por Amat Escalante (Heli) y protagonizado por un reparto casi anónimo encabezado por Ruth Ramos, Simone Bucio, Jesús Meza, Edén Villavicencio (Pares y nones) y Andrea Peláez.

Con algo más de retraso llega la danesa Iqbal y la fórmula secreta, adaptación de la novela de Manu Sareen producida en 2015 que, en clave de comedia familiar, arranca cuando tres chicos hacen explotar accidentalmente el colegio en el que estudian. Lo ocurrido llega a oídos de un par de delincuentes, que quieren al fórmula que utilizaron. Al negarse, intentarán secuestrar al miembro más pequeño de la familia, por lo que la pandilla de amigos deberá ingeniárselas para protegerle y evitar que los adultos se enteren de lo ocurrido. Tilde Harkamp debuta en la dirección de largometrajes con esta aventura en cuyo reparto encontramos a Hircano Soares, Arien Takiar, Liv Leman Brandorf (Familien Jul), Runi Lewerissa (Den blå munk), Sara Masoudi y Moowgliie Duissara.

Brasil, Francia y España colaboran en Hotel Cambridge, drama dirigido por Eliane Caffé (Narradores de Javé) que, a medio camino del documental, aborda el movimiento de los sin techo a través de un grupo de ocupas en un edificio de Brasil, explorando las tristes historias y los puntos de vista de los implicados. La cinta está protagonizada por José Dumont (Trash: ladrones de esperanza), Carmen Silva, Suely Franco (Cristina quer casar) y Juliane Arguello.

La propuesta de animación es Spark, una aventura espacial, producción con capital canadiense y surcoreano que dirige Aaron Woodley (El rescate) y cuya trama gira en torno a un grupo de amigos que deberán detener a un malvado general que hace tiempo se apoderó de un planeta y lo rompió en pedazos, y que ahora pretende conquistar el universo. Entre las voces en su versión original encontramos las de Jace Norman (serie Henry Danger motion comic), Jessica Biel (Unidas por sangre), Hilary Swank (Deuda de honor), Susan Sarandon (Una madre imperfecta) y Patrick Stewart (Green room).

Terminamos el repaso de esta semana con el documental Camina conmigo, cinta escrita y dirigida a cuatro manos por Marc J. Francis (When China Met Africa) y Max Pugh (The road to freedom peak) que muestra la vida de una comunidad de monjes y monjas Zen Budistas, así como a su maestro Thich Nhat Hanh.

‘El círculo’: ser lo que no somos delante de una cámara


Pros y contras de la tecnología. Beneficios y riesgos de tener todos nuestros datos en internet, ya sea desperdigados por el espacio digital o condensados en una única cuenta. Eterno debate que, en la nueva película de James Ponsoldt (Aquí y ahora), escribe un nuevo episodio cuya aportación al debate es más bien escasa. Y no porque no invite a la reflexión o no exponga claramente la dualidad de un mundo en constante, rápido y peligroso desarrollo, sino porque, como película, plantea un tratamiento dramático cuanto menos cuestionable. Muy a pesar del excelente reparto que tiene, todo sea dicho.

Desde luego, lo más llamativo de El círculo es su apuesta visual y muchos de los hitos que conforman su trama. Bebiendo de producciones previas, ya sean cinematográficas o televisivas, Ponsoldt apuesta por el caos que generan millones de mensajes incapaces de ser leídos en un formato visual que puede llegar a ser confuso, pero que en el fondo termina por llegar al espectador del modo adecuado a lo que se quiere transmitir. A esto se suma un diseño de producción que se nutre directamente del funcionamiento de los grandes gigantes de internet, a los que por cierto el argumento hace una crítica cuanto menos contundente, al menos durante su primera mitad. Todo ello conforma un desarrollo inicial interesante que, sin embargo, se desinfla de forma alarmante.

Y es que, como se menciona en un momento del film, todos nos comportamos diferente delante de una cámara. Da la sensación de que la historia no quiere en ningún momento tomar partido a favor o en contra de la tecnología. En una suerte de búsqueda del equilibrio entre lo bueno y lo malo, la cinta se queda en tierra de nadie, convirtiéndose en una huída hacia adelante de la protagonista que, para denunciar los riesgos de una transparencia absoluta y poner en evidencia a sus jefes, decide recurrir al máximo extremo de la transparencia. Todo ello después de sufrir en sus carnes las nefastas consecuencias de que toda su vida sea retransmitida por una cámara. Pero no queda ahí la cosa. La cinta se centra tanto en el personaje de Emma Watson (saga Harry Potter) que se olvida de dar algo de “cariño”, aunque sea mínimo, a algunas tramas secundarias, sobre todo a la de la mejor amiga, cuya evolución está narrada de forma tan escueta que da la sensación de que se ha quedado algo por el camino en la sala de montaje.

El verdadero problema de El círculo es pura y sencillamente dramático. El tratamiento del guión es tosco, plagado de referencias a otros films e historias previas similares que han abordado, si no este, otros temas relacionados. Y eso se nota a pesar de los actores, más que nada porque lo que podría dar un aire diferente al relato, como son las tramas secundarias, se reducen a la mínima expresión, siendo totalmente inconexas y, hasta cierto punto incomprensibles. Da la sensación de que la historia comienza de un modo pero, a mitad de desarrollo, comprende que hay una cámara que observa lo que está ocurriendo, tratando de rectificar y comportarse como algo que no es. O dicho de otro modo, la película comienza apuntando en una dirección para cambiar de rumbo, hacerlo sin una explicación coherente y terminar de un modo cuanto menos cuestionable.

Nota: 6/10

‘El círculo’ busca ‘La ciudad perdida’ durante una ‘Noche de venganza’


Muchos títulos con notables repartos es lo que propone este primer fin de semana de mayo. Desde películas que adaptan historias reales hasta thriller fantásticos o cintas de acción, este viernes, día 5, llegan a la cartelera española una amplia variedad de propuestas que, aunque ninguna parece estar llamada a llenar las salas como lo han hecho otros films en semanas anteriores, sí ofrecen al espectador algo diferente.

La primera de ellas es Z, la ciudad perdida, cinta biográfica que combina drama, aventura y acción de la mano de James Gray (El sueño de Ellis), quien escribe y dirige esta adaptación del libro de David Grann acerca de las expediciones que llevó a cabo el soldado Percy Fawcett en la selva brasileña. La primera de ellas le dejó tan fascinado que se embarcó nuevamente, descubriendo vestigios de antiguas civilizaciones perdidas. Tras regresar a Inglaterra, logra el apoyo para iniciar un último viaje, acompañado esta vez de su hijo mayor, en busca de la ciudad perdida de Z, pero nunca más se supo de ellos. En el reparto destacan nombres como los de Charlie Hunnam (Pacific Rim), Robert Pattinson (Life), Tom Holland (En el corazón del mar), Sienna Miller (Una buena receta), Angus Mcfadyen (Cisne blanco) e Ian McDiarmid (Star Wars: Episodio III – La venganza de los Sith).

Muy diferente es El círculo, thriller de ciencia ficción cuya trama, basada en la novela de Dave Eggers, arranca cuando una joven es contratada para trabajar en la compañía de internet más prestigiosa del mundo, que ha logrado unificar toda la información digital del individuo en una única identidad en busca de la transparencia. Sin embargo, a medida que la joven asciende, y guiada por el fundador de la empresa, irá sobrepasando los límites de la privacidad, la ética y la libertad, afectando a familiares, amigos y a ella misma. Dirigida por James Ponsoldt (Aquí y ahora), la película está protagonizada por Emma Watson (La bella y la bestia), Tom Hanks (Sully), John Boyega (Star Wars: Episodio VII – El despertar de la fuerza), Karen Gillan (Guardianes de la galaxia Vol. 2) y Bill Paxton (Al filo del mañana), en la que ha sido su última película antes de fallecer.

El thriller policíaco y de acción está representado por Noche de venganza, remake del film francés dirigido en 2011 por Frédéric Jardin cuyo argumento se centra en un policía de Las Vegas aparentemente corrupto. Después de que un atraco salga mal, una banda criminal decide secuestrar al hijo de este policía, que deberá recuperarlo en una sola noche mientras Asuntos Internos le investiga. La nueva versión, dirigida por Baran bo Odar (Silencio de hielo), está protagonizada por Jamie Foxx (Annie), a quien acompañan Michelle Monaghan (Pixels), Gabrielle Union (El nacimiento de una nación), Dermot Mulroney (La verdad), Scoot McNairy (Perdida), T.I. (Ant-Man) y David Harbour (Escuadrón suicida).

Terror en estado puro es lo que propone Nunca digas su nombre (Bye Bye Man), film dirigido por Stacy Title (El diablo viste de negro) que gira en torno a tres jóvenes universitarios que se mudan a una vieja casa fuera del campus. Allí liberan sin querer un ente sobrenatural que persigue y mata a todo aquel que descubre su nombre, por lo que intentarán mantener su existencia en secreto y evitar así la muerte del resto de compañeros. Douglas Smith (El caso Sloane), Cressida Bonas, Lucien Laviscount (Between two worlds), Carrie-Anne Moss (Matrix), Faye Dunaway (Flick) y Doug Jones (Ouija: El origen del mal) encabezan el reparto.

Entre los estrenos europeos de este viernes destaca Un Reino Unido, drama romántico que narra el conflicto internacional que provocó el príncipe de Botswana, Seretse Khama, al enamorarse y casarse con una mujer blanca de Londres en los años 40. Basada en el libro de Susan Williams, la película está dirigida por Amma Asante (Belle) y protagonizada por David Oyelowo (Selma), Rosamund Pike (Nuestro último verano en Escocia), Jack Davenport (Gernika), Tom Felton (Resucitado) y Laura Carmichael (serie Downton Abbey).

En lo que a producción nacional se refiere destaca Pasaje al amanecer, debut en el largometraje de Andreu Castro (serie Yo quisiera) que se ambienta en noviembre de 2004, durante la que es considerada la batalla más sangrienta de la guerra de Irak. En ese contexto un foto periodista es contratado para entrar en el centro del conflicto y relatar en imágenes lo que ocurre. El joven, antes de ir, deberá comunicárselo a su familia y a su novia, lo que resquebrajará los cimientos de las relaciones y llevará a todos los personajes a vivir sus particulares infiernos. El reparto está encabezado por Nicolás Coronado (Novatos), Andrea Duro (Los miércoles no existen), Elvira Mínguez (Truman), Lola Herrera (Primer y último amor), Ruth Díaz (Tarde para la ira) y Antonio Valero (Los Borgia).

El drama también está presente en El jugador de ajedrez, cuya historia se desarrolla durante la Guerra Civil española y la II Guerra Mundial. El protagonista es un campeón de ajedrez español que, cuando el conflicto bélico estalla en España, decide emigrar a Francia junto a su mujer, natural del país, y la hija de ambos. Sin embargo, una vez allí será detenido por los nazis al considerarle un espía. Su única vía para sobrevivir es la pasión que siente el oficial al mando por el ajedrez. Luis Oliveros (Pata negra) dirige esta propuesta protagonizada por Marc Clotet (La estrella), Melina Matthews (Nick), Alejo Sauras (Los abrazos rotos), Andrés Gertrúdix (El apóstata) y Pau Durà (Todo está en el aire).

Entre el resto de estrenos destaca Casi leyendas, comedia dramática con el mundo de la música como telón de fondo que gira en torno a tres amigos que se han distanciado con el paso de los años. Sin embargo, deberán volver a reunirse para formar el grupo musical que estuvo a punto de alcanzar la fama hace 25 años, viéndose obligados además a afrontar sus calamitosas vidas. Escrita y dirigida por Gabriel Nesci (Días de vinilo), la película cuenta entre sus actores con Diego Peretti (Papeles en el viento), Santiago Segura (La reina de España), Diego Torres (La venganza), Claudia Fontán (La reconstrucción) y Florencia Bertotti (Igualita a mi).

Con algo de retraso llega la canadiense Los demonios, drama escrito y dirigido en 2015 por Philippe Lesage en el que es su debut en el largometraje de ficción. La trama se centra en un niño de diez años sensible e imaginativo que le tiene miedo a todo lo que le rodea, desde un posible divorcio de sus padres hasta el sida. Su vida en una zona residencial de Montreal se verá alterada cuando se produzcan una serie de secuestros de niños en su zona, lo que le llevará a descubrir que los demonios de su infancia podrían estar relacionados con las desapariciones. Édouard Tremblay-Grenier, Yannick Gobeil-Dugas, Vassili Schneider (Lucidité passagère), Sarah Mottet, Mathis Thomas y Laurent Lucas (Perros rabiosos) encabezan el reparto.

Desde Japón llega Maravillosa familia de Tokio, comedia que arranca el día del cumpleaños de la mujer del patriarca de una tradicional familia japonesa. Durante la celebración, y como regalo, la mujer le pide a su marido el divorcio. La revelación no solo supone un duro golpe para el incrédulo marido, sino que removerá los cimientos de toda la estructura familiar, cuyos miembros tratarán de evitar por todos los medios lo que parece ser una catástrofe. Yôji Yamada (Una familia de Tokio) dirige esta propuesta en cuyo reparto destacan los nombres de Yû Aoi (Viaje hacia la orilla), Yui Natsukawa (La casa del tejado rojo), Kazuko Yoshiyuki (Leonie), Isao Hashizume (Eien no 0), Shôzô Hayashiya (Penguin’s memorie – Shiawase monogatari) y Tomoko Nakajima (Boku no ojisan).

De Asia también procede Seoul Station, cinta de terror realizada en animación tradicional producida en Corea del Sur que gira en torno a los intentos por sobrevivir de un grupo de personas en la capital de aquel país después de que una horda de mendigos se haya transformado en zombis. Planteada como una precuela de Train to Busan (2016), la cinta está escrita y dirigida por el mismo autor, Yeon Sang-ho (The fake).

También pertenece al género de animación Ovejas y lobos, comedia de aventuras producida en Rusia y ambientada en una lejana y mágica tierra donde un grupo de ovejas vive sin preocupaciones hasta que una manada de lobos acampa en un barranco cercano. La película es la ópera prima de Andrey Galat y Maxim Volkov.

Terminamos el repaso con el documental español Herederos de la bestia, film escrito y dirigido a cuatro manos por Diego López y David Pizarro (Los perversos rostros de Víctor Israel) que aborda la historia detrás de la película El día de la bestia (1995) a través de entrevistas con el director, Álex de la Iglesia (El bar), los actores Santiago Segura, Terele Pávez (La puerta abierta) o Álex Angulo (Zipi y Zape y el club de la canica), y el guionista Jorge Guerricaechevarría (Cien años de perdón).

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: