‘Hannibal’ se adentra en las novelas de Harris en su 3ª temporada


'Hannibal' es encarcelado en su prisión de cristal en la tercera temporada.Bryan Fuller (serie Criando malvas), creador de la obra de arte que explora los orígenes del caníbal más famoso del cine, tenía un plan para desarrollar Hannibal en varias temporadas. Dicho plan, truncado sin explicación alguna por fuerzas ajenas a él, contemplaba que el personaje interpretado por Mads Mikkelsen (La caza) fuera incorporando a su historia las novelas de Thomas Harris. Personalmente espero que podamos llegar a ver el resto de temporadas, pero a falta de eso esta tercera y última entrega deja un avance de lo que podremos encontrarnos. Y desde luego no solo está a la altura de etapas anteriores, sino que es el puente natural y perfecto entre elegancia y sadismo, entre inteligencia y violencia.

Y es que estos 13 episodios contienen todo aquello que siempre ha caracterizado al personaje, desde la cárcel de cristal hasta la famosa máscara, aquí modificada ligeramente para la ocasión. Con dos partes perfectamente diferenciadas, esta nueva temporada se aleja sutilmente de los elementos más sugerentes de la trama para convertirse en algo más explícito, más salvaje y sangriento. Y aunque es cierto que en la segunda temporada ya se deja entrever la verdadera naturaleza de Hannibal Lecter, es en estos capítulos cuando el espectador debe afrontar realmente la crudeza de un animal extremadamente inteligente. La sangre, las vísceras y la acción se apoderan poco a poco de la trama para concluir con un final tan épico como abierto.

Y ese carácter evolutivo de la historia es lo que juega tanto a su favor como en su contra. Es evidente que la historia de este doctor necesitaba de una visceralidad mayor que dotara al personaje de las herramientas necesarias para su inclusión en la cárcel. Dicho de otro modo, tenía que cometer errores. En este sentido, Fuller aprovecha la relación de los personajes principales, sobre todo del que interpreta Hugh Dancy (Martha Marcy May Marlene), para mostrar ciertas debilidades en un rol que, por otro lado, es casi sobrehumano. Gracias a ello, Lecter adquiere una dimensión “mortal” que le hace más próximo, más reconocible. Y eso puede que sea lo que menos guste a aquellos que disfruten con la primera y segunda temporada y ese juego intelectual que aquí se diluye.

Sin embargo, la forma en que sus responsables reconvierten la historia es sumamente pedagógica. A través de unos primeros episodios más simbólicos, que exigen del espectador una atención y comprensión mucho mayores de lo visto hasta ahora, Fuller disecciona la compleja relación Lecter-Graham, hasta el punto de convertirlos en dos caras de una misma moneda, explotando al máximo, además, lo sembrado en las temporadas anteriores. Y es gracias a esa relación que la segunda parte de la temporada puede desarrollarse sin complejos, y que permite además la incorporación de nuevos personajes de las novelas, haciendo más reconocible si cabe al protagonista.

El Dragón Rojo

Independientemente de lo que ocurre en Italia, y que tiene muchas, muchísimas referencias a Hannibal (2001), lo más interesante es la introducción del asesino conocido como el Dragón Rojo, primera novela de Harris y que ha sido llevada al cine en varias ocasiones. Encarcelado el caníbal, la presencia de un nuevo asesino psicópata abre un nuevo mundo de interpretaciones, de secuencias casi oníricas y muy simbólicas que enriquecen la trama, y que aportan una especie de contrapunto al personaje de Lecter, más o menos como ocurrió con el asesino de la primera temporada. A esto se suma una más que lograda interpretación de Richard Armitage (En el ojo de la tormenta) como un hombre atormentado y entregado a sus más oscuros deseos.

La relación a distancia entre Hannibal y el Dragón Rojo, y la relación presencial entre Hannibal y Graham, compone un triángulo que mantiene en todo momento esa especie de amor-odio que se desprende en todo momento en la serie. La persecución entre el ratón y el gato adquiere en estos episodios, sobre todo en los últimos, una mayor incógnita, desconociendo en todo momento quién persigue a quién. El hecho de poder mantener esa esencia a pesar de los cambios en las situaciones de los personajes y de la introducción de nuevas tramas es, sin duda, el mayor logro de la tercera temporada.

Asimismo, el arco dramático de Lecter sirve como paraguas para proteger y llevar a buen término la mayoría de las tramas secundarias que quedaron abiertas con el final de la segunda temporada. Tramas que, en su mayoría, están bien integradas en el resto de la serie, aunque no en todos los casos, lo que genera cierta irregularidad en el ritmo. Así, esta última temporada se ve obligada a abandonar algunos personajes en beneficio del conjunto para retomarlos mucho más tarde, lo que crea una sensación de personajes comodín que en ningún caso beneficia a la imagen general de la trama, aunque dada la complejidad de la historia resulta comprensible.

Sea como fuere, la tercera y última temporada de Hannibal es una delicia a disfrutar para los amantes del personaje y de la serie. Combinación perfecta entre las novelas y el mundo creado por Bryan  Fuller, el cambio que registra el tono general de la ficción invita a pensar que la prematura cancelación ha obligado a un cambio de planes que, por fortuna, sale notablemente bien parado. El final abierto, épico y violentamente sangriento, es una promesa de que el futuro de Lecter no está, ni mucho menos, resuelto. Independientemente de que llegue o no ese futuro, las tres temporadas que deja tras de sí son, sencillamente, una obra de arte.

El terror y el fantástico marcan el inicio de los estrenos de junio


Estrenos 4junio2015Hacía bastante tiempo que no se producía lo que tiene lugar hoy jueves, 4 de junio. Y no me refiero al adelanto en la fecha de los estrenos, sino a que éstos están liderados por dos títulos que podríamos enmarcar en el thriller fantástico de terror. Desde luego, la novedad más interesante es terror en estado puro, pero su más inmediato acompañante, a pesar del retraso de su llegada, también cuenta con un marcado sentido del terror o, al menos, una malsana atmósfera. Claro que no son las únicas novedades entre las que puede elegir el espectador. De hecho, el resto distan mucho del carácter aterrador de estas.

Pero comencemos por Insidious: Capítulo 3, continuación de la saga iniciada en 2010. Ópera prima de Leigh Whannell, actor que da vida a uno de los personajes de la saga (y que vuelve a aparecer en esta tercera entrega), su trama transcurre unos años antes de los acontecimientos de las dos partes anteriores. En esta ocasión el centro de atención del ataque del ente sobrenatural es una adolescente a la que la médium protagonista de la saga deberá ayudar para que no se convierta en un vehículo de entrada al mundo de los vivos. Terror atmosférico, tensión y más de un susto es lo que promete esta historia protagonizada por Dermot Mulroney (Agosto), Stefanie Scott (Sin compromiso), Angus Sampson (The mule), Lin Shaye (Ouija) y Tate Berney (Complacent).

Y con mucho retraso llega Horns, una de las películas que más han dado que hablar desde sus primeros pases allá por 2013 debido a una trama que sigue a un joven que es acusado del asesinato de su novia de toda la vida. Acosado por el pequeño pueblo en el que vive, una mañana se despierta con dos incipientes cuernos que crecen conforme pasan los días. Pero eso no será lo único extraño. La presencia de esos cuernos hará que la gente se sienta en la obligación de decirle la verdad, iniciando de este modo una reacción en cadena de consecuencias inesperadas. Intriga, drama y algo de terror aterrizan con este film que llega de la mano del director Alexandre Aja (Las colinas tienen ojos) y que cuenta con un reparto encabezado por Daniel Radcliffe (La mujer de negro), Juno Temple (Maléfica), Max Minghella (Los idus de marzo), Joe Anderson (serie The river), Kelli Garner (serie Pan Am), Heather Graham (R3sacón), David Morse (Yellow), Kathleen Quinlan (La protegida) y James Remar (serie Dexter).

Cerramos el repaso a los estrenos norteamericanos con Negocios con resaca, comedia gamberra dirigida por Ken Scott (Starbuck) cuya historia se centra en el propietario de un pequeño negocio y sus dos socios que viven una época difícil hasta que se presenta ante ellos el contrato de sus vidas. Dispuestos a conseguirlo a toda costa, viajan a Europa para cerrar el acuerdo, pero el viaje terminará siendo una auténtica fiesta que pondrá en peligro sus propias carreras. Vince Vaughn (Los becarios), Tom Wilkinson (Selma), Dave Franco (Malditos vecinos), Sienna Miller (El francotirador), Nick Frost (Bienvenidos al fin del mundo) y James Marsden (X-Men) dan vida a los roles principales.

Entre los estrenos españoles hay que destacar Requisitos para ser una persona normal, debut en el largometraje de ficción de la actriz Leticia Dolera (Kamikaze), quien escribe, dirige y protagoniza esta comedia cuya trama arranca cuando una joven de 30 años cuya vida parece no ir a ningún sitio decide plantearse como reto vital ser una persona normal. Sin trabajo, echada del piso en el que vive, sin vida romántica y con una relación familiar complicada, su primer pasó será descubrir en qué consiste ser una persona normal. Junto a Dolera encontramos a Manuel Burque (Perdona si te llamo amor), Silvia Munt (Remake), Jordi Llodrá, Alexandra Jiménez (Casi inocentes) y Miki Esparbé (Perdiendo el norte) entre los intérpretes.

Sin salir de Europa, otra de las novedades es Phoenix, drama alemán de 2014 basado en una novela de Hubert Monteilhet que transcurre unos años después de la II Guerra Mundial. La historia sigue el viaje de una superviviente de Auschwitz que regresa a Berlín con la cara destrozada. Tras someterse a una reconstrucción emprende la búsqueda de su marido, un músico ario, con la intención no solo de recuperar su pasado, sino de comprobar si su amor fue real o una simple farsa. Christian Petzold (Barbara) dirige el film, mientras que Nina Hoss (El hombre más buscado), Ronald Zehrfeld (Finsterworld), Nina Kunzendorf (Meine Schwestern), Uwe Preuss (Der Samurai) e Imogen Kogge (Si no vosotros, ¿quién?) encabezan el reparto.

Alemania también está presente en Misericordia: Los casos del Departamento Q, thriller del 2013 en el que también está invertido capital danés y sueco. Basada en la novela de Jussi Adler-Olsen, la película arranca cuando un inspector de policía es relegado a un departamento de casos sin resolver tras cometer un error durante uno de sus casos. Lo que comienza siendo un castigo pronto se convertirá en un importante caso que tiene como protagonista a una joven política a la que la policía da por muerta tras su desaparición durante un viaje, algo que el inspector no tiene tan claro. Dirigida por Mikkel Nøgaard (Klovn: The movie), la cinta está protagonizada por Nikolaj Lie Kaas (serie Forbrydelsen), Fares Fares (serie Tyrant), Troels Lyby (Headhunter) y Per Scheel Krüger (Kandidaten).

Y desde Cuba nos llega Conducta, nuevo drama escrito y dirigido por Ernesto Daranas (Los dioses rotos) cuya trama se centra en la relación de un joven con su veterana maestra. El pequeño, que vive con su madre drogadicta, entrena perros de pelea para poder subsistir económicamente. Ese entorno de violencia muchas veces se traslada a la escuela, en la que su maestra parece ser la única capaz de comprenderle y de manejar su ira. Pero cuando la mujer enferme y una sustituta llegue al aula la referencia del joven desaparecerá, entrando en una espiral que obligará a la nueva profesora a enviarlo a un centro educativo de conducta. Cuando la veterana maestra regrese y se oponga a las medidas empleadas la permanencia de ambos en la escuela se verá comprometida. El reparto está encabezado por Yuliet Cruz (Habana Eva), Silvia Águila (Amor vertical), Armando Valdes Freire y Alina Rodríguez (Chamaco).

Terminamos este repaso a los estrenos con el documental Hotel Nueva Isla, producción española dirigida por Irene Gutiérrez, quien de este modo debuta en el largometraje, y Javier Labrador (They are we). Con muchos componentes biográficos y dramatizados, los directores narran la historia del último habitante de un lujoso hotel en ruinas, quien se niega a abandonar el edificio porque está convencido de que entre sus paredes se esconden tesoros que los anteriores moradores dejaron allí.

Diccineario

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