‘X-Men: Fénix Oscura’: pocas cenizas de las que resucitar


Después de escribir los guiones de las últimas aventuras mutantes, Simon Kinberg ha decidido debutar en la dirección de largometrajes con esta historia que adapta una de las sagas más famosas de los X-Men. Y más allá de que la aproximación a las páginas de Marvel haya sido más o menos fiel, como película presenta dos debilidades demasiado contundentes como para obviarlas y no permitir que influyan en el resultado final.

Para empezar, el tratamiento de la historia es excesivamente lineal y simplista. X-Men: Fénix Oscura carece de giros argumentales que generen cierto interés en el espectador, convirtiendo a estos personajes cargados de habilidades sobrehumanas y traumas del pasado en meros vehículos para hacer que la historia avance a golpe de efecto especial. A diferencia de películas pasadas, los personajes apenas dejan aflorar algo del conflicto interno y externo que mantienen, y tan solo sale a relucir cuando conviene. En este sentido es importante matizar además que lo poco que el director (y también autor del guión) rasca de la superficie de los protagonistas se queda en eso, en una mera muestra de intenciones que no se desarrolla posteriormente, sirviendo únicamente como trampolín para una secuencia final espectacular, eso sí, en un tren en marcha.

El otro gran problema de la cinta es la falta de unos enemigos sólidos. La trama juega en todo momento con la delgada y difusa línea que separa el bien del mal. Algo que siempre ha estado presente en estos personajes y que es de agradecer que se mantenga. Pero una vez revelado el verdadero villano de la cinta (y ¡oh, sorpresa!, no es el personaje del título), la película pierde algo de interés tanto porque el villano carece de un trasfondo dramático atractivo como porque el personaje de Sophie Turner (serie Juego de Tronos) parece no desarrollar todo el poder que, en teoría, podría mostrar. A pesar de sus limitaciones, la película plantea la constante lucha entre el bien y el mal dibujada no solo en este personaje, sino en las decisiones de todos los mutantes que aparecen en el film, independientemente de su categoría como héroes o villanos, lo que aporta cierta complejidad (tampoco mucho) a una historia carente, por otro lado, de una gran espectacularidad, a excepción de su tercio final, donde se invierte todo el dinero que se había ahorrado previamente.

Desde luego, X-Men: Fénix Oscura es la cinta más débil de la nueva saga mutante. Curiosamente, igual que X-Men: La decisión final, que también abordaba la historia del mismo personaje. No sé si será casualidad o es que este arco narrativo tiene dificultades para dar su salto a la gran pantalla, pero en cualquier caso estamos ante un film con excesivas irregularidades, espectacular en su tratamiento visual pero carente de giros narrativos y con un desarrollo de personajes más bien plano en el que la dualidad entre el bien y el mal que siempre ha estado presente en estas historias, aunque sobrevuela prácticamente toda la cinta, solo se explora a fondo en los momentos en los que la trama lo necesita como recurso argumental. Es entretenida, es cierto, pero muestra síntomas de agotamiento mutante.

Nota: 6/10

‘Gorrión rojo’: juegos de familia


Después de más de un siglo de historia, el cine tiene pocas historias novedosas que ofrecer. Y a medida que se van conociendo más y más películas, la sensación de estar en una espiral en la que las tramas se repiten es más intensa. Por eso es necesario que una historia aporte algo diferente, aunque sea algo mínimo. Y eso es lo que hace esta historia de espionaje, romance y traiciones, aunque lo haga de un modo un tanto cuestionable.

Comencemos por lo positivo. Gorrión rojo ofrece al espectador la novedad de que todo queda en familia. Lo que a priori se presenta como una historia de espías en la que nada es lo que parece y en la que la traición a países y compañeros parece sobrevolar cada decisión de la trama se revela en realidad, con un clásico giro final sustentado en flashbacks muy oportunos, como una historia de venganza, un juego de engaños que queda en familia y en el que los personajes secundarios son más bien espectadores y, según el caso, participantes obligados de este duelo entre tío y sobrina. Este matiz final imprime a todo el relato un punto de vista diferente, fresco y por momentos inquietante, en tanto en cuanto se percibe a la protagonista (notable Jennifer Lawrence –El lado bueno de las cosas-) como un personaje frío y calculador frente a la imagen cándida y casi desvalida que tiene durante todo el metraje.

El problema es que hasta que llega ese final y esa explicación la película se mueve por terrenos demasiado tópicos, en algunos casos previsibles. Esto, unido a una duración un tanto excesiva y a un lenguaje que muchas veces parece haberse saltado secuencias intermedias (da la impresión de que el montaje ha eliminado diálogos importantes que apoyarían algunas actitudes) hace que el film se auto imponga trabas narrativas innecesarias, y obligue al espectador a dar por sentado situaciones o a completar los espacios con lo que presumiblemente habrá ocurrido. Eso por no hablar del acto de fe que siempre piden este tipo de historias, y que no es otro que presuponer que el plan de la protagonista estaba calculado desde el principio y que todo lo que ocurre ya lo tenía previsto.

La sensación que deja Gorrión rojo es agridulce. Su desarrollo ofrece pocas novedades, su narrativa es irregular, y aunque sus actores están espléndidos en líneas generales, los personajes parecen demasiado arquetípicos. El giro argumental final aporta una visión fresca y novedosa de todo lo narrado hasta ese momento, y en cierto modo cambia la visión del film aportándole una frescura inesperada, pero la cinta no logra quitarse de encima la sensación de estar ante un artificio, ante un juego entre sobrina y tío que se resuelve casi más por un Deus ex machina que por algo orgánico.

Nota: 6,5/10

J. Lawrence es el ‘Gorrión rojo’ que espía a los ‘Héroes en el infierno’


Después de un fin de semana cargado de títulos con nominaciones a los Oscar, el fin de semana en que se celebra la entrega de premios lo que llega a la cartelera española es un buen puñado de estrenos sin presencia reseñable entre los candidatos. Acción, intriga, drama y cine para toda la familia son algunas de las propuestas que llegan este viernes 2 de marzo.

El principal estreno es Gorrión rojo, adaptación de la novela de Jason Matthews que dirige Francis Lawrence (Los juegos del hambre: Sinsajo – Parte 2). El argumento sigue a una joven reclutada por el Gobierno ruso contra su voluntad con el único fin de convertirla en un “gorrión”, una agente secreta entrenada para utilizar la seducción como arma para recabar información. Su primer objetivo es un hombre encargado de los agentes infiltrados de la CIA en la agencia rusa de inteligencia. Sin embargo, la espiral de atracción y engaño en la que se verán envueltos pondrá en peligro no solo sus vidas, también a sus propios gobiernos. El reparto está integrado, entre otros, por Jennifer Lawrence (Madre!), Joel Edgerton (Loving), Jeremy Irons (Liga de la Justicia), Charlotte Rampling (Assassin’s Creed), Mary-Louise Parker (RED 2), Matthias Schoenaerts (La chica danesa), Ciarán Hinds (Silencio) y Joely Richardson (serie Emerald city).

El drama biográfico tiene como representante Héroes en el infierno, cinta que toma como punto de partida un artículo de Sean Flynn en el que se relataba la historia real de los bomberos de Granite Mountain Hotshots durante su lucha contra el incendio forestal que asoló Prescott (Arizona) en junio de 2013. Dirigida por Joseph Kosinski (Oblivion), la película está protagonizada por Josh Brolin (¡Ave, César!), Miles Teller (Juego de armas), Jeff Bridges (Kingsman: El círculo de oro), James Badge Dale (El desafío), Taylor Kitsch (serie True detective), Jennifer Connelly (Pastoral americana) y Angie MacDowell (Love after love).

El tercero de los estrenos norteamericanos es La última bandera, nuevo film de Richard Linklater (Boyhood) que adapta la novela de Darryl Ponicsan cuyo argumento, ambientado en 2003, narra el viaje de un hombre, acompañado de dos antiguos compañeros del ejército, para recuperar el cuerpo de su hijo, muerto en combate, y darle entierro cerca de su hogar. El tiempo que vuelven a pasar juntos les permitirá recordar no solo sus misiones en Vietnam, sino comprobar cómo la guerra cambió para siempre sus vidas. El reparto está encabezado por Steve Carell (La batalla de los sexos), Bryan Cranston (Una lucha incierta), Laurence Fishburne (Passengers), J. Quinton Johnson (serie The son) y Graham Wolfe (We love you).

Antes de pasar a Europa, una última novedad desde Estados Unidos. El caso de Cristo adapta el libro de Lee Strobel que, en clave biográfica, narra la historia del propio periodista autor del libro y su intento por refutar la recientemente encontrada fe cristiana de su esposa. Sin embargo, el proceso de investigación tendrá un resultado inesperado. Jon Gunn (The week) pone en imágenes esta historia protagonizada por Erika Christensen (All at once), Faye Dunaway (The magic stone), Mike Vogel (The boy), Robert Forster (The american side) y Frankie Faison (serie Banshee).

Pasamos ahora a los títulos europeos, y entre ellos destaca la comedia española Sin rodeos, cinta cuya trama gira en torno a una mujer que, agobiada por todo lo que le rodea, decide acudir a un brujo para pedir ayuda. Al término del encuentro comenzará a reaccionar como nunca antes se hubiera atrevido, y a hacer y decir todo lo que su entorno le provoca. Dirigida por Santiago Segura (Torrente 5: Operación Eurovegas), quien se reserva el papel del brujo, la película cuenta con Maribel Verdú (Abracadabra), Candela Peña (Kiki, el amor se hace), Diego Martín (Tengo ganas de ti), Rafael Spregelburd (Los Perros), Cristina Castaño (La madriguera), Alaska (Sólo se muere dos veces), Enrique San Francisco (Sinfín) y Cristina Pedroche como principales actores.

También española es La vida lliure, drama escrito y dirigido por Marc Recha (Petit indi) que arranca cuando dos hermanos pequeños encuentran un tesoro en la isla de Menorca en 1917. El uso que le van a dar a ese hallazgo es claro: viajar a Argel para reunirse con su madre, que tuvo que emigrar para encontrar trabajo. En este viaje les ayudará un hombre vividor y libre de ataduras que no rinde cuentas ante nadie. Sergi López (La próxima piel), Miquel Gelabert (El Greco), Núria Prims (Trash), Macià Arguimbau, Mariona Gomila y Blai Bonet encabezan el reparto.

España y Francia colaboran en Errementari: El herrero y el diablo, film que combina fantasía y terror para narrar la historia de una niña que, 10 años después de las Guerras Carlistas, se adentra en un bosque de Álava para descubrir el secreto que se esconde en el interior de una pequeña herrería. Al mismo tiempo, un comisario del gobierno investiga un suceso que le lleva hasta este lugar, del que se cuentan todo tipo de historias, desde pactos demoníacos hasta robos y asesinatos. Paul Urkijo Alijo debuta en el largometraje con esta historia protagonizada por Kandido Uranga (Amama), Uma Bracaglia, Ramón Aguirre (La gente de la Universal), Josean Bengoetxea (La mano invisible), José Ramón Argoitia (Pájaros de papel) y Eneko Sagardoy (Handia).

La cinta más internacional de la semana es Foxtrot, producción que cuenta con capital israelí, suizo, alemán y francés y que gira en torno a una familia que debe hacer frente a la realidad cuando algo terrible ocurre en el puesto militar en el que se encuentra destinado su hijo. Samuel Maoz (Lebanon) dirige este drama que cuenta en su reparto con Lior Ashkenazi (La dune), Sarah Adler (Dawn), Shira Haas (La casa de la esperanza) y Yonaton Shiray (A tale of love and darkness).

En lo que a animación se refiere, la principal propuesta es El hijo de Bigfoot, comedia familiar dirigida a cuatro manos por Jeremy Degruson (Vamos a la luna) y Ben Stassen (La casa mágica) que, como su propio título indica, sigue a un joven que inicia un viaje para descubrir el paradero de su padre desaparecido. Lo que descubre es que su padre es Big Foot y que, a pesar de su corta edad, él también tiene superpoderes. Entre las voces originales destacan las de Pappy Faulkner (Another assembly), David Epstein, Joey Camen (American Pop), Jeff Doucette (In vino) y Sandy Fox (Robinson, una aventura tropical).

También llega, aunque lo hizo este jueves 1 de marzo, Fairy Tail: Dragon Cry, adaptación a la gran pantalla del manga de Hiro Mashima que dirige Tatsuma Minamikawa en el que es su debut en el largometraje. La trama narra el viaje de un joven y sus amigos a la isla Reino de Stella, donde se revelarán oscuros secretos y deberán enfrentarse a poderosos enemigos para evitar el fin del mundo.

En el género documental destaca la española Kilian Jornet: Path to Everest, cinta que narra el último hito de este corredor de montaña que cuando era niño escribió una lista con todos los picos que le gustaría coronar. En 2017 tachó el último nombre al completar un histórico doble ascenso, sin oxígeno y de una sola tirada, al Everest. La película está dirigida a cuatro manos por Jaume Martí, quien debuta en la dirección, y Josep Serra (El hombre que empezó a correr).

Finalmente, el documental español Pero que todos sepan que no he muerto explora la memoria histórica en España, en concreto en la represión que sufrieron lesbianas y gays durante el franquismo, rompiendo su silencio por primera vez. La cinta está dirigida por Andrea Weiss (No dinosaurs in heaven).

‘Madre!’: la destrucción del amor


Vaya por delante que Madre! es una película escrita y dirigida por Darren Aronofsky (Réquiem por un sueño). Y eso, en esencia, es decirlo casi todo de un obra de este director. Su último trabajo, una suerte de redención de aquella extraña y fallida apuesta que fue Noé (2014), es una historia compleja, interpretable en muchos niveles y con una profundidad moral, dramática y reflexiva que obliga al espectador a repasar las escenas mentalmente una y otra vez.

Bajo el paraguas de una casa, dos personajes y una serie de secundarios que entran y salen sin tener en principio demasiado sentido dentro de la trama, Aronofsky crea de la nada, como si de un Dios se tratara, una interpretación de la existencia del ser humano a través de la religión. Lo que el cristianismo es para los creyentes, la poesía es para todos los personajes que rodean a unos extraordinarios Javier Bardem (El consejero) y Jennifer Lawrence (El lado bueno de las cosas). Y dicho esto, la interpretación de esta extraña y por momentos surrealista historia debería de ser relativamente sencilla de comprender. Ahora bien, lo que representa la pareja protagonista lo dejaré a elección del espectador.

En efecto, la casa construida por Aronofsky para albergar esta historia viene a ser un mundo en el que la locura, la violencia, el amor, el egoísmo, la vida y la muerte se dan cita. El problema de la película, si es que tiene alguno, es el propio Aronofsky. No es un director sencillo, más bien al contrario, y eso posiblemente llevará a muchos a considerar esta obra una amalgama de propuestas con poco sentido, propia de un director que se considera por encima de todo y de todos. Nada más lejos de la realidad. La visión del autor de Pi, fe en el caos (1998) es una muestra más de la genialidad de un director capaz de comparar religión y poesía, de narrar cómo el hombre destruye lo que le es dado y separa a Dios del amor. Y todo ello con un relato caótico, hermoso, intrigante y apocalíptico que deja algunos momentos sumamente perturbadores.

Desde luego, Madre! no es una película para todos los públicos. Los amantes de Darren Aronofsky volverán a encontrarse con ese director que logra con cada plano narrar más allá de lo que ven los ojos, más allá de lo que interpretan los actores. Un regreso por todo lo alto que, sin embargo, posiblemente no guste a aquellos que solo quieran ver un drama con toques de intriga. Hay muchos más niveles dentro de esa casa, del mismo modo que hay muchos más niveles interpretativos dentro de esta película. Entregarse por completo a la reflexión que plantea es un desafío que merece mucho la pena.

Nota: 8/10

La ‘Madre!’ de Aronofsky oye ‘La Llamada’ de Dios en ‘La cordillera’


Septiembre llega a su fin con algunas de las películas más interesantes de los últimos meses. La acción y la aventura de viernes anteriores dejan paso este día 29 al drama, la comedia y el thriller político. Todo ello acompañado de un buen puñado de estrenos dirigidos a todo tipo de público.

Este viernes supone el regreso del director Darren Aronofsky (Noé), que con Madre! regresa al thriller psicológico y de misterio que tan buenos resultados le ha dado en otras ocasiones. Escrita y dirigida por él mismo, la historia se centra en un poeta con un bloqueo creativo y su joven esposa, que viven en una casa en medio de la naturaleza que aprovechan para rehabilitar. Sus vidas cambian cuando una pareja de desconocidos se presentan de improviso en su puerta, desencadenando una serie de extraños sucesos que pondrán a prueba la fortaleza del matrimonio. Jennifer Lawrence (Passengers), Javier Bardem (Piratas del Caribe: La venganza de Salazar), Ed Harris (La excepción a la regla), Michelle Pfeiffer (Malavita) y Domhnall Gleeson (Barry Seal: El traficante) son los principales actores.

También norteamericana es Phantasma: Desolación, quinta entrega de esta saga de terror que sitúa al hombre alto de nuevo en un viaje pueblo por pueblo para convertir a los muertos en su propio ejército. Tan solo un joven que está desarrollando poderes psíquicos y su hermano tratarán de detenerlo. David Hartman debuta en el largometraje de ficción con esta propuesta de 2016 protagonizada por A. Michael Baldwin (Brutal), Dawn Cody (Sam & Joe), Gloria Lynne Henry (Pactar con el diablo), Reggie Bannister (Abolition) y Stephen Jutras.

Fuera de Estados Unidos destaca La cordillera, thriller político producido entre Argentina, Francia y España y cuya trama se centra en el presidente argentino, que durante una cumbre con líderes de Sudamérica en Chile deberá afrontar dos decisiones importantes: por un lado, la relación con su hija, y por otro solucionar una situación política que puede terminar con su carrera de forma fulminante. Dirigida por Santiago Mitre (Paulina), la cinta está protagonizada por Ricardo Darín (Capitán Kóblic), Dolores Fonzi (Truman), Erica Rivas (Relatos salvajes), Gerardo Romano (Hipersomnia), Paulina García (Aquí no ha pasado nada), Christian Slater (serie Mr. Robot) y Elena Anaya (Wonder Woman).

La propuesta española más importante es La Llamada, comedia musical que adapta la obra de teatro homónima cuya trama gira en torno a dos adolescentes apasionadas por el reggaetón y la música electrónica que pasan un verano en un campamento de monjas en plena naturaleza y aisladas de todo. Durante las noches, una de ellas tendrá apariciones de Dios, que le canta canciones de Whitney Houston. Sus visiones místicas no solo cambiarán su vida, sino la de todos aquellos que están en el campamento. Dirigida por los creadores de la obra, Javier Ambrossi y Javier Calvo (serie Paquita Salas), la cinta está protagonizada por los actores que interpretaron la historia sobre los escenarios: Macarena García (Villaviciosa de al lado), Anna Castillo (El olivo), Belén Cuesta (El pregón), Gracia Olayo (Musarañas) y Richard Collins-Moore (Nacidas para sufrir), a los que se suman nombres como el de Secan de la Rosa (El bar).

También pertenece a la comedia Operación Concha, cinta dirigida por Antonio Cuadri (Thomas vive) y ambientada en el mundo del cine. Su argumento arranca cuando el propietario de una productora de cine en bancarrota decide aprovechar el Festival de Cine de San Sebastián para engañar a una inversora millonaria que admira a un prestigioso actor norteamericano de origen cubano. Para llevar a cabo el engaño contrata a un doble del actor. Jordi Mollà (En el corazón del mar), Karra Elejalde (1898. Los últimos de Filipinas), Unax Ugalde (Lasa y Zabala), Ramón Agirre (Plan de fuga) y Bárbara Goenaga (La punta del iceberg) encabezan el reparto.

La animación tiene a uno de sus representantes en Gatos. Un viaje de vuelta a casa, cinta japonesa de 2016 que adapta un libro de Hiroshi Saitô y Hanmo Sugiura en el que un gato negro se separa inesperadamente de su maestro y termina en un camión que lo lleva a Tokio. Allí conoce a un gato temido por todos con el que comienza una vida como extraviado. Sin embargo, poco a poco su compañero desvelará que no es lo que aparenta ser. Dirigida a cuatro manos por Motonori Sakakibara, quien debuta en la dirección, y Kunihiko Yuyama (Héroes Pokémon), la cinta cuenta con las voces, en su versión original, de Sandayû Dokumamushi (Ultraman Zearth 2), Arata Furuta (Too young to die), Mao Inoue (Renacimiento) y Nana Mizuki (Buda: el gran viaje).

También animada es la francesa Amarillito, comedia de aventuras de 2014 dirigida por Christian De Vita, quien debuta de este modo en el largometraje. La trama se centra en un pájaro que no ha conocido a su familia ni el mundo, y tampoco parece muy dispuesto a salir de su nido. Sin embargo, cuando un día se aleja unos metros se encuentra con el líder malherido de una bandada que le revela una ruta a África. Deslumbrado por la belleza de la hija de este líder, el joven héroe iniciará la aventura más apasionante de su vida. Entre las voces que pueden escucharse en la versión original destacan las de Seth Green (Holidays), Arthur Dupont (La cocinera del presidente), Dakota Fanning (Very good girls), Christine Baranski (Exposados), Sara Forestier (Suzanne), Elliott Gould (serie Ray Donovan), Danny Glover (Tokarev) y Richard Kind (Argo).

En lo que a documental se refiere, varias son las propuestas. Por un lado, Converso es el título de una producción española escrita y dirigida por David Arratibel (Oírse) que se adentra en el proceso de conversión al catolicismo de su propia familia.

También española es The king of Rock and Roll, cinta dirigida por Iván Muñiz (Rocanrol) que sigue al músico Paul Zinnard, compositor de la canción ‘The King of Rock and Roll’, y todo el proceso hasta la grabación del disco.

‘Passengers’: entre el amor y el egoísmo


Jennifer Lawrence y Chris Pratt, supervivientes en 'Passengers'.He de confesar que las odiseas espaciales, habitualmente, tienden a ser fotocopias unas de otras. El caos que se apodera de la trama tiende a terminar en sacrificio o en una acción desesperada que finalice el viaje interestelar. Y tanto las decisiones como las motivaciones suelen estar definidas por la dificultad a superar, ya sea una criatura, una máquina o el propio espacio. Por eso puede llegar a sorprender que historias como la protagonizada por Jennifer Lawrence (El lado bueno de las cosas) y Chris Pratt (Eternamente comprometidos), a pesar de tener todos esos elementos en común, centra su atención en algo pocas veces visto en pantalla, ya sea en medio del espacio o en una isla desierta.

Y eso es, nada más y nada menos, que la elección entre el egoísmo o el amor, entre el beneficio personal y el respeto al prójimo. Es aquí donde Passengers alcanza toda su plenitud, y es donde la trama realmente adquiere un significado real, en tanto en cuanto plantea los dilemas morales y sociales en un entorno aislado y ante una situación extrema. Esto, unido al desarrollo de los problemas que presenta la nave, y que van evolucionando poco a poco sin que los protagonistas lleguen a comprender el alcance, dota al conjunto de un mayor dramatismo que en su tercio final puede pecar de cierto exceso, algo que por otro lado puede ser comprensible por exigencias dramáticas.

Lo cierto es que la cinta dirigida por Morten Tyldum (Headhunters) es una grata sorpresa porque se aleja de los cánones en este tipo de historias. Aunque puede pecar de cierta falta de desarrollo en los retos a los que se enfrentan los protagonistas, el hecho de que la trama se centre en ellos, en su relación y en su soledad en una suerte de Arca de Noé ante un final inevitable convierte a esta historia en una reflexión sobre conceptos que todos, en algún que otro momento, nos hemos planteado. Y lo hace, además, con ciertas dosis de humor en sus inicios, logrando que el desarrollo dramático sea, si cabe, más destacado.

En realidad Passengers no es una gran película, y de hecho no pretende serlo. Es un entretenimiento, sí, pero ofrece al espectador algo más que aparatosos efectos especiales. Y lo que ofrece es algo tan poco habitual en este tipo de historias que cuando se encuentra resulta reconfortante. Es algo similar a lo que ocurre con Marte (2015), aunque en esta ocasión con dilemas morales de por medio, lo que confirma una vez más (¿cuándo se darán cuenta los responsables de Hollywood?) que vale más una buena historia, unos buenos personajes y unos buenos actores que cualquier espectacular y costoso efecto especial.

Nota: 7/10

Del espacio al Oeste en el último viernes de 2016


Estrenos 30diciembre2016Último fin de semana del año, y como corresponde en estas fechas, Feliz 2017 y esperamos que el año llegue cargado de alegrías y, por supuesto, mucho cine. Como no podía ser de otro modo, este viernes 30 de diciembre llega cargado de novedades para todos los gustos, desde la ciencia ficción hasta el thriller, pasando por la comedia o el drama. Pero lo más relevante es que llegan dos títulos interesantes por motivos bien diferentes.

Uno de ellos es Passengers, aventura de ciencia ficción con toques dramáticos y románticos que arranca cuando dos personas que viajan en una nave despiertan accidentalmente de sus cámaras de sueño. El problema es que lo hacen 90 años antes de lo previsto, por lo que deberán encontrar el modo de volver a dormir y no envejecer antes que el resto de los ocupantes de la nave, encargados de comenzar una nueva vida en otro planeta. Sin embargo, lo que descubrirán en la nave es algo mucho más peligroso que pondrá en riesgo el futuro de la Humanidad. Morten Tyldum (The imitation game) dirige esta propuesta protagonizada por dos de los actores más de moda, Jennifer Lawrence (X-Men: Apocalipsis) y Chris Pratt (Jurassic World), a los que se suman nombres como los de Michael Sheen (serie Masters of sex), Laurence Fishburne (serie Hannibal) y Andy García (Cazafantasmas).

El otro es Comanchería, thriller con buenas dosis de western que narra cómo un padre divorciado y su hermano, recién salido de la cárcel, comienzan a realizar diversos atracos a bancos para poder salvar el rancho familiar, lo que despertará el interés de un sheriff por detenerles en el que será su último caso antes de retirarse. Acción y drama son los componentes básicos de esta cinta dirigida por David Mackenzie (Convicto) y protagonizada por Jeff Bridges (El séptimo hijo), Chris Pine (La hora decisiva), Ben Foster (El único superviviente), Dale Dickey (Regresión), Kevin Rankin (Alma salvaje) y Katy Mixon (Furia ciega).

Destaca también el drama biográfico Pelé, el nacimiento de una leyenda, film que sigue el crecimiento del legendario jugador desde las favelas de Brasil hasta lograr llevar a su selección a conseguir su primera Copa del Mundo en 1958 y cargar con las ilusiones de todo un país. Los hermanos Jeff y Michael Zimbalist debutan en el largometraje de ficción con esta historia en cuyo reparto encontramos a Leonardo Lima Carvalho, Kevin de Paula, Rodrigo Santoro (Ben-Hur), Vincent D’Onofrio (serie Daredevil) y Diego Boneta (Eden), entre otros.

La música en este último viernes de estrenos la pone La última canción, comedia romántica producida en 2015 entre Estados Unidos y Canadá cuyo punto de partida es la muerte de un conocido cantante de folk. Es entonces cuando su esposa, para intentar superarlo, comienza a escribir una biografía, algo que también quiere hacer un escritor de Nueva York. Entre ambos surgirá una historia que les permitirá disfrutar de nuevo de la vida. Sean Mewshaw debuta en el largometraje dirigiendo a Rebecca Hall (Transcendence), Jason Sudeikis (Nunca entre amigos), Joe Manganiello (serie True Blood), Diana Agron (Malavita) y Blythe Danner (Dime con cuántos).

A medio camino entre Europa y Estados Unidos se encuentra Mine, thriller bélico con capital español, italiano y norteamericano que gira en torno a un soldado que, tras una misión fallida, se encuentra perdido en mitad del desierto, por lo que deberá hacer frente no solo a las condiciones adversas del entorno, sino que pondrá a prueba su propia fuerza psicológica. El film, debut en el largometraje de Fabio Gualione y Fabio Resinaro (ambos autores también del guión), está protagonizado por Armie Hammer (Animales nocturnos), Annabelle Wallis (Agente contrainteligente), Tom Cullen (100 streets), Juliet Aubrey (Infiltrado), Geoff Bell (Sufragistas) y Clint Dyer (Sin identidad).

En lo que a estrenos europeos se refiere, dos son las propuestas. Frantz es el título del drama histórico dirigido por François Ozon (En la casa), cuya historia transcurre poco tiempo después del final de la I Guerra Mundial. En concreto, se centra en una joven de un pequeño pueblo alemán que todos los días lleva flores a la tumba de su novio, muerto durante un combate. Su rutina cambiará cuando conozca a un joven francés que también visita la tumba de su amado, lo que encenderá pasiones encontradas. Esta producción franco alemana está protagonizada por Pierre Niney (Altamira), Paula Beer (El valle oscuro), Cyrielle Clair (Triple agente), Johann von Bülow (13 minutos para matar a Hitler) y Ernst Stötzner (Alone in Berlin).

Puramente francesa es Vuelta a casa de mi madre, comedia dramática que, como se desprende de su título, sigue a una mujer que se ve obligada a regresar a la que una vez fue su casa, con su cariñosa pero asfixiante madre y sus hermanos, que parecen empeñados en hacerle la vida imposible. Con estos ingredientes, solo es cuestión de tiempo que el polvorín explote. Eric Lavaine (Barbacoa de amigos) es el encargado de poner en imágenes esta historia que cuenta entre sus actores con Alexandra Lamy (Bis), Josiane Balasko (Maman), Mathilde Seigner (Max) y Philippe Lefebvre (SMS).

‘X-Men: Apocalipsis’: ¿la tercera parte siempre es la peor?


Los mutantes se enfrentan a su mayor enemigo en 'X-Men: Apocalipsis'.Si algo hay que reconocerle a Bryan Singer (Verano de corrupción) es que ha sabido trasladar a la perfección el mundo mutante de Marvel a la gran pantalla. Por supuesto, eso no quiere decir que no haya altibajos y momentos de crisis creativa, pero en líneas generales ha sabido mantener un cierto nivel narrativo y conceptual. Esta tercera parte de la segunda trilogía sobre los personajes confirma lo ya sabido y, aunque aporta pocas novedades, sí es capaz de hacer avanzar la historia hacia un futuro ciertamente interesante.

Quizá lo mejor de esta X-Men: Apocalipsis sea el tratamiento de los nuevos personajes, sobre los que descansa buena parte de la historia y que suponen un soplo de aire fresco a los roles ya conocidos. Y tal vez porque están llamados a ser los protagonistas, la labor de Sophie Turner, la famosa Sansa Stark de Juego de Tronos, y Tye Sheridan (Detour) es de lo mejor de la cinta, amén de la solvencia y peso que aportan los principales héroes de anteriores entregas.

Y aunque los personajes están bien tratados (curiosamente, el que peor parado sale es el villano de turno, interpretado por Oscar Isaac –Mojave-) y la trama posee buenas secuencias de acción mezcladas con cierta ironía, la película peca en exceso de conformismo y previsibilidad. A pesar de su espectacular y prometedor comienzo, el desarrollo dramático se desinfla poco a poco hasta convertirse en una línea temporal a la que se le ven los conflictos y puntos de giro con horas de antelación. Y el tratamiento de un personaje tan importante como Magneto (de nuevo un magnífico Michael Fassbender –Frank-) no es que se menosprecie, es que simplemente se repite de lo visto en películas previas, lo que termina por convertirle en una especie de recurso dramático que siempre sufre, se enfurece y finalmente recapacita para luego seguir su camino.

Es precisamente esta falta de frescura el problema que más se le puede achacar a un film que, por otro lado, es un espectáculo a la altura de sus predecesores. Desde luego, que lo peor de X-Men: Apocalipsis sea el modo en que se ha tratado el argumento no es algo demasiado alentador, pero esa debilidad logra suplirse con el desarrollo de varios personajes nuevos y con una espectacularidad sin parangón, amén de convertir el film en un nexo de unión entre todas las películas hechas sobre estos personajes (atentos al diálogo final entre Xavier y Magneto). En un momento dado se llega a decir en el film que “las terceras partes siempre son las peores”. En esta ocasión, y comparada con las anteriores, desde luego que no es mejor, pero no tiene que ser necesariamente peor, sobre todo si no se espera demasiado de ella.

Nota: 7/10

El Apocalipsis mutante llega a España


Estrenos 20mayo2016Tras dos semanas alejados de aventuras superheróicas, la cartelera española vuelve a recibir una adaptación de historias sacadas de las viñetas de un cómic, en esta ocasión de Marvel. Pero el cine más comercial está acompañado esta semana por un buen puñado de estrenos que ofrecen a los espectadores una variada alternativa donde elegir, desde el drama histórico o el thriller hasta la comedia, pasando por el documental.

Pero si hay que comenzar por algún título, ese es X-Men: Apocalipsis, tercera entrega de la nueva hornada de mutantes dirigida de nuevo por Bryan Singer (Valkiria) y que suma al reparto habitual de las últimas películas varios rostros conocidos. La trama, para aquellos poco familiarizados con el mundo mutante, se centra en la lucha de unos jóvenes X-Men contra Apocalipsis, el primer mutante nacido en el Antiguo Egipto que ha acumulado poderes de otros como él a lo largo de los siglos y que despierta en un mundo que le decepciona, por lo que decide rodearse de cuatro guerreros para destruir a la Humanidad. James McAvoy (Victor Frankenstein), Michael Fassbender (Steve Jobs), Jennifer Lawrence (Joy), Rose Byrne (Espías), Nicholas Hoult (Equals), Evan Peters (serie American Horror Story: Hotel) y Lucas Till (Wolves) vuelven a interpretar a sus personajes, añadiéndose además los nombres de Oscar Isaac (Star Wars: El despertar de la fuerza), Sophie Turner (serie Juego de tronos), Tye Sheridan (Mud), Kodi Smit-McPhee (Slow west), Ben Hardy (serie Gente de barrio), Alexandra Shipp (Straight Outta Compton), Lana Condor y Olivia Munn (Mortdecai).

Muy distinta es la comedia estadounidense Es la jefa, vehículo de lucimiento personal para Melissa McCarthy (St. Vincent) en el que interpreta a una gigante de la industria que entra en prisión por uso de información privilegiada. Al salir está decidida a recuperar su lugar en la sociedad y convertirse en la persona más popular del país, pero no todo el mundo está dispuesto a seguirla y apoyarla. Ben Falcone (Tammy), quien se reserva un papel en la trama, dirige esta propuesta en la que también encontramos a Kristen Bell (serie House of lies), Peter Dinklage (Pixels), Kristen Schaal (Un paseo por el bosque) y Kathy Bates (El coro).

El drama de época lo pone Madame Bovary, nueva adaptación de la novela de Gustave Flaubert que gira en torno a la mujer de un doctor cuya vida en un pequeño pueblo la consume hasta el punto de desear una vida de pasión que está dispuesta a conseguir cueste lo que cueste. La cinta de 2014, dirigida por Sophie Barthes (Cold souls), está producida entre Estados Unidos, Alemania y Bélgica, y protagonizada por Mia Wasikowska (El viaje de tu vida), Ezra Miller (Tenemos que hablar de Kevin), Paul Giamatti (Parkland) y Rhys Ifans (The amazing Spider-man).

En cuanto al cine europeo que aterriza hoy en la cartelera, destaca Noche real, producción inglesa de 2015 a medio camino entre el drama, la comedia y el romance que aborda la salida de incógnito que realizaron el 8 de mayo de 1945, cuando finalizó la II Guerra Mundial, las princesas Isabel (hoy reina Isabel II) y Margarita. Ambas querían unirse a la celebración que se vivía en Londres mientras su padre, el rey Jorge, prepara su discurso. Una noche en la que tendrán sus primeros escarceos románticos. Julian Jarrold (La joven Jean Austen) pone en imágenes esta historia de época interpretada por Sarah Gadon (Belle) y Bel Powley (Side by side) como las jóvenes princesas, y Rupert Everett (Rosenn) y Emily Watson (Testamento de juventud) como el matrimonio real.

Desde España nos llega El rey tuerto, comedia dramática basada en la obra teatral de Marc Crehuet, quien se encarga también de su adaptación a la gran pantalla y de la dirección. La trama arranca cuando dos amigas se reúnen después de muchos años. A pesar de ser diametralmente diferentes, el encuentro transcurre de forma cordial hasta que se revela que el novio de una de ella dejó tuerto al otro en el transcurso de una manifestación. El hecho no solo romperá la relación de las amigas, sino que derivará en una serie de crisis de identidad cuyas consecuencias alcanzarán una magnitud inesperada. Mike Esparbé (Incidencias), Alain Hernández (Palmeras en la nieve), Ruth Llopis, Betsy Túrnez (serie Pop ràpid) y Xesc Cabot (Open 24h) encabezan el reparto.

También española es Seis y medio, intenso drama cuyo punto de partida es cuanto menos curioso. Una pareja debate cuánto se aman hasta el punto de calificarlo con una puntuación de 6,5. A partir de este momento su relación no volverá a ser la misma. Dirigida por Julio Fraga, quien debuta de este modo en el largometraje, la cinta está protagonizada por Homero Rodríguez-Soriano y Cristina Rojas.

Y España también está presente en Magallanes, producción que cuenta además con capital peruano y argentino cuya historia comienza cuando el protagonista que da nombre al film ve subirse a un taxi a una mujer que conoció años atrás. Dispuesto a conseguir redención, la busca para tratar de ayudarla, aunque lo último que ella parece querer es volver a verle. Ópera prima de Salvador del Solar, la cinta está protagonizada por Damián Alcázar (Olvidados), Magaly Solier (Amador), Federico Luppi (La corporación) y Christian Meier (serie Familia en venta).

China y Japón, con la colaboración de Francia, producen Más allá de las montañas, drama romántico escrito y dirigido por Jia Zhangke (Un toque de violencia) que gira en torno a un triángulo amoroso durante varias décadas desde finales de los años 90, y en el que dos amigos de la infancia se disputan el amor de una joven en China. El reparto está encabezado por Tao Zhao (Naturaleza muerta), Zhang Yi (Pi fu), Jing Dong Liang (Zhantai), Zijian Dong (Qing Chun Pai) y Silvia Chang (American Fusion).

En lo que a documentales se refiere, dos novedades. La primera es Malú, ni un paso atrás, que recoge la trayectoria de la que posiblemente sea la artista española más influyente del momento. La cinta ahonda en los miedos, las pasiones y los sueños de esta cantante con 13 álbumes publicados y 21 discos de platino. Telmo Iragorri y Curro Sánchez (Paco de Lucía: La búsqueda) dirigen la propuesta.

Francia y Alemania están detrás de Las estaciones, obra dirigida a cuatro manos por Jacques Perrin y Jacques Cluzard (Océanos) que desgrana la relación que se establece entre el hombre, los animales y las estaciones meteorológicas a lo largo de la historia.

‘Joy’: siempre positivo, nunca negativo


Jennifer Lawrence es 'Joy'.David O. Russell, director de cintas como El lado bueno de las cosas (2012) o The fighter (2010) se está especializando en un tipo de cine que puede terminar resultando contraproducente. Un tipo de cine satisfactorio y de buenas vibraciones, pero que en el fondo no termina de funcionar, básicamente porque no existen conflictos notables que permitan a la trama dar esa vuelta de tuerca que, por otro lado, es tan necesaria en sus películas. Y su último trabajo, en el que vuelve a colaborar con su musa particular, no es una excepción.

De hecho, Joy es el mejor ejemplo de cómo desarrollar una historia, entretener durante dos horas y ofrecer una feel-good movie sin demasiados altibajos dramáticos. La estrategia de Russell es, simple y llanamente, situar a sus protagonistas en contextos extremos para, a continuación, sacar a relucir la fuerza que tenían oculta. No existe, por tanto, margen para la decepción o la derrota, salvo que sea un artificio que aporte el consabido aderezo momentáneo de desazón. Sin embargo, basta haber visto alguna de sus películas para saber que el final feliz siempre se impone, y que sus historias son ejemplos de superación.

Eso no quita para que la cinta protagonizada por Jennifer Lawrence (El castor) no arroje algunas reflexiones interesantes, desde la toxicidad de algunas familias hasta las extrañas amistades que pueden darse entre determinados individuos. Aunque sin duda lo que destaca de la cinta es la labor de Lawrence, alejada de roles heroicos y más próxima a esos papeles de mujer fuerte en los que se encuentra tan cómoda. La actriz logra asumir como propia la variedad de emociones por las que pasa su personaje, y lo que es más importante, es capaz de transmitir las difíciles relaciones que mantiene con el resto de protagonistas, todos ellos espléndidos en sus respectivos papeles.

La sensación que deja Joy es agridulce. Es un film entretenido que despierta emociones positivas en el espectador. Y los actores se entregan por completo a unos personajes que, en muchos casos, son prácticamente indefendibles. Pero el resultado final es demasiado parecido a otras cintas, sobre todo a otras del propio director. Y el desarrollo dramático de la trama principal, basado en machacar a la protagonista hasta una jugada maestra final, es excesivamente lineal, lo que resta intriga a una resolución final algo previsible.

Nota: 6/10

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