Cruise se enfrenta a ‘La Momia’ mientras McGregor busca a su hija


El mes de junio ha arrancado con estrenos destinados a una amplia variedad de público pero con pocos visos de convertirse en éxitos de taquilla. Sin embargo, y a tenor de lo que está por llegar, esa no va a ser la tónica general. Es más, desde este viernes, día 9, las novedades van a estar marcadas por cintas en las que priman la aventura, la acción y la diversión por encima de la profundidad o la solidez de sus historias. Claro que con ellas, como ocurre hoy, llegan una serie de títulos de lo más interesantes.

Comenzamos este repaso con La Momia, nueva revisión del mito con maldiciones egipcias, aventura y humor a partes iguales. Dirigida en esta ocasión por Alex Kurtzman, creador de la serie Sleepy Hollow, y protagonizada por Tom Cruise (Al filo del mañana), la trama arranca cuando es descubierta por casualidad una cripta enterrada en lo más profundo del desierto. En ella descansa el cuerpo de una antigua princesa cuyo destino de reinar sobre Egipto le fue arrebatado por su ambición. Devuelta a la vida, utilizará todo su poder no solo para recuperar lo que le fue quitado, sino para someter a todo el planeta a su reinado. En el reparto también destacan Russell Crowe (Dos buenos tipos), Annabelle Wallis (Annabelle), Sofia Boutella (Star Trek: Más allá), Jake Johnson (Todo o nada), Courtney B. Vance (Terminator: Génesis), Javier Botet (El guardián invisible) y Marwan Kenzari (Ben-Hur).

Muy diferente es American Pastoral, primer largometraje de Ewan McGregor (La bella y la bestia) como director. Adaptación de la novela de Philip Roth, este drama con dosis de thriller cuenta con capital de Estados Unidos y Hong Kong narra la aparentemente perfecta vida de un antiguo atleta de instituto casado con una ex reina de la belleza. Su apacible vida se ve alterada cuando su hija desaparece tras ser acusada de cometer un acto violento, lo que llevará al hombre a buscarla, removiendo para ello los cimientos de una familia que nunca volverá a ser la misma. El propio McGregor protagoniza esta cinta cuyo reparto se completa con Jennifer Connelly (Noé), Dakota Fanning (El benefactor), Rupert Evans (The canal), Uzo Aduba (serie Orange is the new black), Molly Parker (serie House of cards) y David Strathairn (La deuda).

Pasamos ahora a las novedades europeas, y entre ellas destaca El sueño de Gabrielle, adaptación de la novela de Milena Agus que dirige Nicole Garcia (El adversario) y cuya trama gira en torno a una joven de la Provenza francesa que sueña con encontrar el verdadero amor en los años 50. Tras un matrimonio concertado con un granjero español honrado y cariñoso al que no ama, la joven conoce a un teniente herido en la guerra de Indochina que despertará sus deseos de amar y ser amada. Un sueño que está dispuesta a perseguir a toda costa. Este drama romántico con capital francés, belga y canadiense está protagonizado por Marion Cotillard (Macbeth), Louis Garrel (Mi amor), Àlex Brendemühl (Ma ma) y Brigitte Roüan (Voy a ser mamá).

Francia y Bélgica también colabora en Testigo, thriller de acción que arranca cuando un contable es despedido de la empresa en la que ha trabajado durante años. Es entonces cuando una misteriosa compañía le contrata para transcribir conversaciones telefónicas intervenidas. Su situación se complicará a medida que se vaya viendo involucrado en una compleja trama política con el mundo del espionaje como telón de fondo. Debut en el largometraje de Thomas Kruithof, la cinta cuenta con François Cluzet (Una semana en Córcega), Alba Rohrwacher (El país de las maravillas), Simon Abkarian (El padre), Sami Bouajila (Atracadores), Denis Podalydès (Monsieur Chocolat) y Alexia Depicker (La religiosa) como principales actores.

Estos dos países son los responsables igualmente de Una policía en apuros, nueva comedia dirigida y protagonizada por Dany Boon (Supercondríaco), quien también participa en un guión que se centra en la relación entre una policía que entra en el programa de formación del R.A.I.D. no por méritos propios, sino por motivos ocultos, y un agente misógino. En los momentos en los que no se tiran los trastos a la cabeza deberán tratar de detener a una peligrosa banda que está detrás de algunos de los robos más impresionantes de las calles de París. Entre los actores principales, además de Boon, encontramos a Alice Pol (Llévame a la Luna), Michel Blanc (Un viaje de diez metros), Yvan Attal (Rapt) y Sabine Azéma (Una cosa por otra).

El principal español de la semana es Patria, drama que dirige Joan Frank Charansonnet (Regression Post Panic Film) y que adapta a la gran pantalla la historia épica popular del caballero Otger Cataló, quien en base a la leyenda conquistó el territorio de Cataluña después de vencer a los sarracenos en el siglo VII. El reparto, en el que también participa el propio Charansonnet, está encabezado por Miquel Sitjar (A la deriva), Boris Ruiz (Los ojos de Julia), Miquel Gelabert (El Greco), Joan Massotkleiner (Las chicas de la sexta planta) y Àngels Bassas (Negro Buenos Aires).

La otra novedad con capital español es Pieles, debut en el largometraje del actor Eduardo Casanova (serie Aída), quien también escribe el guión de este drama centrado en varios personajes físicamente diferentes que se buscan en una sociedad que solo entiende una forma física que excluye y maltrata al diferente. Jon Kortajarena (Acantilado), Carmen Machi (La puerta abierta), Candela Peña (El tiempo de los monstruos), Ana Polvorosa (Mi gran noche), Macarena Gómez (Secuestro), Secun de la Rosa (La mula) y Carolina Bang (Dos a la carta) encabezan el reparto.

En lo que a animación se refiere, la única representante es Capitán Calzoncillos: Su primer peliculón, adaptación de la serie de novelas infantiles escritas por Dav Pilkey. El argumento se centra en dos traviesos escolares que hipnotizan al director de su colegio para convertirlo en un héroe de cómic. Lo que no esperan es lo que eso desencadena a continuación. La cinta está dirigida por David Soren (Turbo).

El ‘Autómata’ de Banderas se adentra ‘Into the woods’


Estrenos 23enero2015El primer mes de este 2015 está siendo la época de los estrenos nominados y premiados en varios festivales y galas. Es cierto que normalmente esta época está protagonizada por películas avaladas por sus logros, pero este año está resultando especialmente fructífero en este sentido. Hoy, viernes 23, también aterriza en la cartelera española algún título con recientes nominaciones a los Oscar, aunque lo más relevante en esta ocasión son las películas que completan la tanda de estrenos, la mayoría de ellas europeas.

En cualquier caso, la cinta más relevante es Into the woods, adaptación del musical homónimo que dirige Rob Marshall (Chicago) y que ha supuesto una nueva nominación a los Oscar para Meryl Streep (Agosto). Su trama se centra en un panadero y su esposa quienes, malditos por un hechizo, no pueden tener lo que más desean: una familia. Para poder conseguirlo deberán acceder a los deseos de una bruja, que exige diversos objetos para eliminar la maldición. La búsqueda les llevará a cruzarse con famosos personajes de los cuentos de hadas como Caperucita Roja, Rapunzel, Cenicienta o Jack el Cazagigantes. Aventura, magia y mucha música son los ingredientes de este film en el que también encontramos a Anna Kendrick (Dando la nota), Chris Pine (Jack Ryan: Operación Sombra), Johnny Depp (Transcendence), Emily Blunt (Al filo del mañana), Billy Magnussen (The east), James Corden (Begin again) y Lilla Crawford.

Estados Unidos también participa en No llores, vuela, drama que arranca cuando una joven periodista decide poner en contacto a una conocida artista y renombrada sanadora con el hijo que abandonó 20 años atrás. Su empeño desencadenará un viaje a los confines del mundo donde la vida debe ser contemplada en su sentido más amplio, y donde los tres protagonistas encontrarán una forma diferente de afrontar sus problemas y sus errores. Escrita y dirigida por Claudia Llosa (La teta asustada), la cinta cuenta con un reparto encabezado por Jennifer Connelly (Un invierno en la playa), Cillian Murphy (Luces rojas), Mélanie Laurent (Ahora me ves…), William Shimell (Amor), Winta McGrath y Oona Chaplin (serie Juego de tronos).

Entrando de lleno en los estrenos europeos, uno de los más relevantes es Autómata, coproducción hispano-búlgara que supone el regreso de Antonio Banderas (Los mercenarios 3) como principal protagonista. A medio camino entre la ciencia ficción y el drama, la historia se desarrolla en un futuro próximo en el que la Humanidad ha perdido toda esperanza de prosperar. En este contexto un agente de seguros de una corporación cibernética deberá afrontar que va a ser padre mientras investiga una serie de violaciones en los protocolos de varios autómatas. Pero lo que comienza como un trabajo rutinario se convertirá en un acontecimiento que cambiará para siempre la relación entre humanos y robots. Gabe Ibáñez (Hierro) dirige el film, en el que también podremos ver a Dylan McDermott (serie Rehenes), Melanie Griffith (Yellow), Birgitte Hjorth Sørensen (serie Borgen) y Robert Forster (Objetivo: La Casa Blanca).

Desde Alemania llega La conspiración del silencio, drama de corte histórico que transcurre en 1958 y que tiene como protagonista a un joven fiscal que, ayudado por un periodista y por su propio jefe, empezará a investigar el pasado y el presente de antiguos miembros de las SS que sirvieron en Auschwitz. Sin embargo, su investigación pronto le llevará a comprender que ni siquiera Alemania está preparada para remover su violento y doloroso pasado. Ópera prima de Giulio Ricciarelli, el reparto está encabezado por Alexander Fehling (El último testigo), André Szymanski (Tom Atkins Blues), Friederike Becht (Hannah Arendt), Gert Voss (Der kopf des mohren) y Johannes Krisch (Where I belong).

Otra de las novedades es 71, thriller dramático producido en Reino Unido cuyo título hace referencia a los mortales disturbios de Belfast de 1971. En este contexto es en el que el protagonista, un joven soldado británico desorientado, deberá sobrevivir después de que su unidad lo abandone accidentalmente en las calles de esa ciudad. La cinta supone el debut en el largometraje de Yann Demange, director de la serie Dead set, y en su reparto encontramos actores como Jack O’Connell (300: El origen de un imperio), Sean Harris (Prometheus), Sam Reid (Un largo viaje), Charlie Murphy (Philomena), Paul Anderson (Passion) y Richard Dormer (Good vibrations).

Reino Unido también está presente en Redirected, comedia de acción producida además por Lituania y ambientada en el mundo del crimen y los bajos fondos. Su trama arranca cuando cuatro amigos quedan atrapados en un recóndito país de Europa después de que hayan cometido su primer atraco. Ansiosos por regresar, deberán enfrentarse a la corrupción, la prostitución y los contrabandistas para lograrlo, algo que pondrá a prueba la solidez de su amistad. Dirigida por Emilis Velyvis (Zero 2), la cinta está protagonizada por Vinnie Jones (Plan de escape), Scot Williams (Perfect Life), Gil Darnell (Londres: Distrito criminal), Oliver Jackson (Entity) y Monika Vaiciulyte.

La representante argentina de la semana es La reconstrucción, drama dirigido por Juan Taratuto (No sos vos, soy yo) en 2013 que gira en torno a un hombre solitario, eficiente en su trabajo y aparentemente carente de emociones. Su rutinaria vida se ve alterada cuando debe trasladarse unos días a Ushuaia, donde se reencontrará con viejos amigos y con su familia, reconstruyendo parte de sus recuerdos y recuperando esas emociones que creía desterradas y que pueden ayudarle a mejorar su futuro. Diego Peretti (Al final del camino) es el principal protagonista y colabora en el guión junto al propio director. El reparto se completa con Claudia Fontán (Pájaros muertos), Alfredo Casero (Condón express), María Casali y Eugenia Aguilar (El niño de barro).

Por último, Camino a la escuela es un documental francés dirigido por Pascal Plisson (Les mystères de Clipperton) que centra su atención en cuatro niños de lugares muy distintos del mundo pero que comparten un único objetivo: poder ir a la escuela para labrarse un futuro. Sin embargo, sus vidas en lugares alejados de las ciudades y los pueblos les obliga a realizar peligrosos viajes de varias horas para poder llegar a su destino.

‘Réquiem por un sueño’, una espiral de autodestrucción por las drogas


Jared Leto y Jennifer Connelly protagonizan 'Réquiem por un sueño', dirigida por Darren Aronofsky.El reciente estreno de Noé y la polémica que ha generado han vuelto a poner a su director, Darren Aronofsky, en el punto de mira de muchos puritanos. La verdad es que no es la primera vez (y casi seguro que no será la última) que la polémica acompaña a sus películas. Una de esas ocasiones fue Réquiem por un sueño (2000), espléndida odisea basada en la novela de Hubert Selby Jr. que, a lo largo de varias estaciones, narra la decadencia de tres jóvenes como consecuencia de su adicción a las drogas y de la madre de uno de ellos cuya adicción a las anfetaminas es producida por su obsesión con un concurso de televisión. Jared Leto (Dallas Buyers Club), Jennifer Connelly, que también participa en la interpretación de Aronofsky del diluvio universal, Marlon Wayans (Scary Movie) y Ellen Burstyn (serie Political Animals) dan vida al cuarteto protagonista cuyas vidas entran en una espiral de autodestrucción cuyo final es, por decirlo suavemente, absolutamente descorazonador.

Porque si algo destaca en esta película es la ausencia total de delicadeza por parte de su director. El desarrollo dramático, estructurado en tres partes que se identifican con el verano, el otoño y el invierno, tiene todas las cualidades de una caída libre, de un descenso a los infiernos del ser humano en el que no caben contemplaciones de ningún tipo, y en el que los simbolismos toman el control a medida que se suceden las secuencias. Hay que aclarar que no es casualidad el hecho de que la vida de los protagonistas se vuelva lúgubre, fría y desoladora a medida que avanzan los meses en los que transcurre. El director identifica así el verano con la esperanza, el otoño con la decadencia y el invierno con la muerte, en este caso de los sueños que todos los personajes tenían en sus comienzos.

Es cierto que el cine ha abordado la problemática de las drogas desde muchos puntos de vista, pero la forma que tiene Aronofsky de adentrarse en los peligros de la adicción y en las consecuencias emocionales y físicas que tiene en los individuos es realmente impactante. En buena medida es gracias a que ubica la acción en las tres estaciones del año, concepto que no solo influye de forma subconsciente, sino que ofrece una serie de posibilidades narrativas únicas, como son las diferentes tonalidades cromáticas, el tono lumínico o la simple vestimenta de los protagonistas, lo que unido a su decadencia física les aporta un mayor dramatismo. De todos modos, no es el apartado técnico lo que más destaca, o al menos no con respecto a otras producciones que abordan la misma temática.

No, lo realmente interesante de Réquiem por un sueño es su forma de atender las relaciones humanas y cómo las drogas terminan por destruir todo aquello que se había creado (más o menos como hace el invierno con el verano). Por ejemplo, la relación con la que empiezan los tres protagonistas dista mucho de la que existe una vez terminan sus respectivos periplos adictivos. Más allá de que, por ejemplo, los personajes de Leto y Connelly forman una pareja con planes de futuro tanto personales como profesionales (planean abrir una tienda con el dinero que sacan de las drogas), lo más llamativo reside en que los cuatro personajes terminan sus respectivos arcos dramáticos solos, abandonados a su suerte y en unas situaciones decadentes, peligrosas para su propia integridad física e impactantes.

Alcanzar los sueños por la vía rápida

Tal vez el caso menos sobrecogedor sea el del personaje de Wayans, cuyo desarrollo queda en un segundo plano ante la velocidad con la que caen el resto de roles. Desde luego, ver cómo el brazo de Jared Leto se gangrena por la cantidad de inyecciones que se ha puesto, o cómo Jennifer Connelly llega a prostituirse en una orgía para conseguir dinero y seguir drogándose son dos de los momentos más desagradables de un film que, por otro lado, posee numerosos momentos para el recuerdo, muchos de ellos protagonizados por una Ellen Burstyn espléndida en su rol de mujer que se engancha a las drogas como única vía para conseguir un objetivo, para ella, vital.

Resulta interesante comprobar cómo este mensaje, el de utilizar las drogas para conseguir unos objetivos, subyace a lo largo de todo el desarrollo dramático de este Réquiem por un sueño. Puede que el caso de la mujer mayor que recurre a una peligrosa dieta a base de anfetaminas para poder ponerse un vestido que ya no le cabe y acudir a su programa de televisión favorito sea el más evidente. Sus recurrentes secuencias frente al televisor y la práctica ausencia de otro escenario que no sea su casa confieren a su obsesión un cariz angustioso y a la par decadente que se potencia con los numerosos momentos oníricos/delirantes de los efectos que un uso cada vez mayor de las drogas tienen en ella. Su final, demacrada, esquelética y en una camilla recibiendo descargas de electroshock lo explica todo.

El caso de los tres amigos tal vez sea menos claro formalmente hablando, pero es igualmente revelador. Los tres personajes buscan una vía de escape a su situación, ya sea para conseguir un futuro económico mejor, ya sea para dejar atrás un pasado marcado por la violencia y un barrio peligroso. El resultado es, si cabe, más dramático que el del personaje de Burstyn, pues mientras que ésta utiliza las drogas para su consumo, aquellos se nutren de las drogas en un principio como mercancía de venta, terminando poco a poco por consumir más de lo que venden. Esta vía rápida, además, se vuelve en su contra: el personaje de Leto termina mutilado, el de Wayans en la cárcel trabajando y vomitando, y el de Connelly en una orgía. El mensaje, por tanto, no reside tanto en que para conseguir los sueños no valen atajos, sino en que dichos atajos pueden situar al individuo en una posición mucho más peligrosa y alejada de su situación inicial.

No cabe duda de que Réquiem por un sueño es un film excepcional, una pequeña joya que en muchos círculos ya es considerada un clásico. Sea como fuere, Aronofsky completa aquí una de sus mejores obras, desarrollando muchas de las herramientas que le definen como realizador (el simbolismo, la narrativa densa, el uso del color) y consiguiendo crear un mundo que se derrumba a la vez que sus personajes, magníficamente interpretados por todos los actores. Es una película impactante y desagradable, muy recomendable pero que hiere sensibilidades. Aunque, en el fondo, es una consecuencia lógica de la temática que trata.

‘Noé’: la naturaleza del hombre ante el diluvio universal


Jennifer Connelly da vida a la mujer de 'Noé', interpretado por Russell Crowe.Aviso para todos aquellos cristianos, judíos, musulmanes y demás religiones que recojan la historia de Noé en sus respectivos libros sagrados: la visión de Darren Aronofsky (Pi, fe en el caos) de este suceso no es, ni con mucho, similar a lo que está escrito. Dejando a un lado lo de los cientos de años que vivieron él, sus antepasados y sus hijos, lo más sorprendente de esta aproximación es que combina con inteligencia la fantasía del relato con el “realismo”, si es que dicho término puede aplicarse en este caso, de unos personajes que, ante todo, son muy humanos.

No cabe duda de que Noé, con todos sus defectos y todas sus virtudes (que se reparten el mérito casi a partes iguales), se apoya acertadamente en la evolución dramática de su protagonista. Russell Crowe (El dilema) logra encarnar con fortuna un rol complejo que comienza movido por la bondad y termina destruido por la obsesión y la convicción de ser el único hombre con derecho sobre todo lo que le rodea. Un hombre, en definitiva, con ciertos delirios de grandeza que no duda en utilizar la fuerza para defender lo que es correcto, o al menos lo que él considera que es correcto, incluso en situaciones extremas. Es este notable cambio el que sustenta el film, el que crea expectación hacia la mitad del metraje y el que logra que su tercio final sea, al menos, tolerable.

Porque que nadie se engañe, lo nuevo de Aronofsky se mueve hacia la deriva casi como el arca protagonista. No quiere decir esto que la película no tenga un sentido, al contrario. Su mensaje religioso, a pesar de lo que algunos puedan pensar, está muy claro. Las bellas imágenes de la creación, la hermosa y celestial banda sonora, o las dantescas escenas de caos y violencia que rodean a los hombres remiten una y otra vez al sentido bíblico de su trasfondo. No, la deriva en este caso se produce por la constante pérdida de ritmo que sufre el argumento, más acentuado desde el momento en el que la acción se traslada al interior de esa enorme caja de madera. Las obligaciones dramáticas de un escenario cerrado, oscuro y monótono llevan a la película a resultar tediosa, únicamente dinamitada (en parte) por esa evolución del protagonista que antes comentaba. Eso por no hablar de algunas tramas secundarias que parecen encajadas con calzador, como la del personaje interpretado por Logan Lerman (Pequeños salvajes) o la presencia milagrosa de Matusalén, un Anthony Hopkins (Lo que queda del día) que simplemente se deja ver.

Desde luego, aquellos que busquen aventura se darán de bruces con un relato denso, interesante desde un punto de vista dramático y formal pero irregular en muchos de sus aspectos más relevantes a primera vista. Aronofsky nunca ha sido un director de fácil digestión, está claro, y Noé es un claro ejemplo. Posee muchos hallazgos y simbolismos interesantes, como la presencia de esos deformes y algo burdos gigantes, la forma en que los animales comprenden a dónde deben dirigirse a través de un riachuelo de agua o la propia historia de la creación, una excelente combinación entre ciencia y religión. Pero como entretenimiento falla, perdiendo interés de forma progresiva y derivando en una especie de análisis de la locura y la obsesión de un hombre y su acuerdo con el Creador. De todo esto tienen poca culpa sus responsables, pues la historia no permite mucho más, pero eso no impide que la película termine haciéndose algo larga, tal vez demasiado.

Nota: 6,5/10

‘RoboCop’ llega en San Valentín cuando ‘Todo está perdido’


Estrenos 14febrero2014El fin de semana que comienza hoy viernes, 14 de febrero, no está marcado únicamente por el carácter romántico y comercial de la fecha. En lo que se refiere a estrenos, es prácticamente el primer día de estreno en el que no llegan películas nominadas a los Oscar. Salvo una de las propuestas, que tiene una participación en una categoría de las mal llamadas “inferiores”, y una nominada a la Mejor Película de habla no inglesa, el resto son propuestas destinadas única y exclusivamente al entretenimiento, algunas desde la acción y otras desde la comedia y el romanticismo. Aunque si hay que destacar alguno de los films, ése es sin lugar a dudas el remake del robot policía más famoso del cine.

En efecto, la nueva versión de RoboCop llega hoy a las pantallas españolas. Nuevos rostros delante y detrás de las cámaras para una historia que, aunque mantiene a grandes rasgos la trama original, presenta algunas novedades. La base narrativa, por tanto, sigue siendo la de un policía que lucha por acabar con la ola de crímenes de su ciudad. Cuando es gravemente herido en acto de servicio una empresa dedicada a la robótica y el armamento decide utilizar su conciencia y aquellas partes de su cuerpo que logran recuperarse para dar un paso más en la tecnología y crear un hombre con las cualidades únicas de una máquina. Sin embargo, buena parte de los protocolos introducidos en su cerebro empiezan a fallar cuando el hombre, poco a poco, tome control sobre su lado tecnológico y se rebele contra el control de una corporación a la que solo le interesan los beneficios económicos. Con un aspecto y unos efectos especiales de última generación, este reinicio de la saga está dirigido por José Padilha (Tropa de élite), teniendo como principal protagonista al televisivo Joel Kinnaman (serie The killing), que está arropado por un buen puñado de nombre conocidos como Gary Oldman (El caballero oscuro: La leyenda renace), Michael Keaton (Batman), Samuel L. Jackson (Oldboy), Abbie Cornish (Siete psicópatas), Jackie Earle Haley (Lincoln), Michael K. Williams (serie Boardwalk Empire) y Jay Baruchel (Juerga hasta el fin).

Aunque la mejor representante del ideal que representa el día de hoy es Cuento de invierno, romántica historia de amor a través del tiempo escrita y dirigida por Akiva Goldsman, guionista de Una mente maravillosa (2001) entre muchas otras y que debuta en la dirección de largometrajes. Basada en la novela de Marlk Helprin, el argumento gira en torno a un ladrón que se cuela en una casa pensando que no hay nadie. Cuando se encuentra con la hija enferma del propietario de la casa ambos se enamoran, pero la muerte de ella desencadenará una serie de acontecimientos que abarcarán más de un siglo de la historia de Nueva York, y que tendrán como protagonista al ladrón que, por diversos motivos, logra no envejecer durante todos esos años. Con Colin Farrell (La venganza del hombre muerto) como principal protagonista, la cinta cuenta además con Jessica Brown Findlay (serie Downton Abbey), Russell Crowe (El hombre de acero), Jennifer Connelly (Un invierno en la playa), William Hurt (Robin Hood), Matt Bomer (In time) y Will Smith (After Earth), entre otros.

Por su parte, Robert Redford vuelve a la cartelera española tras Pacto de silencio (2012) con Cuando todo está perdido, si bien en esta ocasión solo se pone delante de las cámaras. Es más, es el único que se pone delante de ellas, pues este drama marítimo narra la odisea que vive un veterano marinero cuando, durante un viaje en solitario por el Océano Índico, se despierta una mañana alarmado por una fuga de agua en su velero. Para colmo de males, se aproxima a una tormenta que amenaza con destrozar su barco. A pesar de que logra sobrevivir y reparar el navío, sus problemas empeoran a medida que pasan los días y se va quedando sin víveres y recursos con los que llegar a tierra firme o pedir ayuda. La cinta está escrita y dirigida por J. C. Chandor (Margin Call).

Y así concluyen los estrenos procedentes de Estados Unidos. En lo referente a la producción española, destaca la película Sólo para dos, comedia romántica con participación argentina que cuenta las dificultades amorosas de un matrimonio que regenta un hotel en el Caribe en el que solo se hospedan parejas. La falta de pasión de su relación y la presencia del primer soltero desde que se abrió el hotel darán lugar a mentiras, celos y un sinfín de enredos. Roberto Santiago (Al final del camino) es su director, mientras que el reparto principal lo conforman Santi Millán (La habitación de Fermat), Martina Gusman (Elefante blanco), Nicolás Cabré (Tres de corazones), Antonio Garrido (La chispa de la vida), Dafne Fernández (La caja 507) y Mariam Hernández (Amigos…).

Junto a ella, un drama de corte histórico y religioso que, con el título Bajo un manto de estrellas, narra los primeros días de la Guerra Civil desde el punto de vista de unos dominicos en un convento de Almagro, y cómo estos religiosos vivieron la incertidumbre de aquellos acontecimientos iniciales. Dirigida por Oscar Parra de Carrizosa (La presencia), la cinta está protagonizada por actores debutantes o poco conocidos como Manuel Aguilar (Reina Zanahoria), Zack Molina, Sergio Raboso, Antonio Esquinas (23-F: La película), Juan Salcedo y Víctor Merchán (Erzsébet).

En cuanto al cine europeo, dos son las propuestas que se estrenan hoy, y ambas llegan con algo de retraso a España. Por un lado tenemos Alabama Monroe, film nominado a los Oscar que sigue los acontecimientos que debe superar una pareja cuyo amor no se ha apagado durante siete años, tiempo en el que han tenido una hija. Pero cuando el destino ponga a prueba su relación será el momento de comprobar si realmente el lazo que les une es tan fuerte como ellos creían. Drama y romance en su máxima expresión en esta producción belga de 2012 que está dirigida por Felix Van Groeningen (Steve + Sky) y protagonizada por Veerle Baetens (Loft), Johan Heldenbergh (Turquaze), Nell Cattrysse, Geert Van Rampelberg (Swooni), Nils De Caster y Robbie Cleiren (Dirty mind).

Cierra las novedades de la cartelera La segunda mujer, cinta producida en Austria durante 2012 enmarcada en las tradiciones y la cultura musulmanas. La trama se inicia cuando una joven celebra su boda en el pequeño pueblo donde vive. Aunque en un principio todo el mundo piensa que se casa con un joven apuesto, la realidad se desvela cuando viaja a Viena para empezar su vida con su nuevo marido: el padre del joven. Su presencia no es bien recibida por los hijos del hombre, pero su primera esposa la aceptará como una digna sucesora que sabrá cuidar de la familia cuando ella no esté. Sin embargo, una serie de acontecimientos pondrán a prueba todas las relaciones y las tolerancias que surgen con su presencia en la casa. Ópera prima de Umut Dag, su reparto cuenta con Nihal G. Koldas (Adalet oyunu), Begüm Akkaya (Ask tutulmasi), Vedat Erincin (Todo un hombre), Murathan Muslu (Das pferd auf den balkon), Alev Imak y Aliye Esra Salebci (Yüregine sor).

Danny Boyle presenta su ‘Trance’ antes de Superman


Estrenos 14junio2013Fin de semana de transición previo al esperadísimo estreno de El hombre de acero, la nueva versión de Superman dirigida por Zack Snyder (Watchmen) y producida por Christopher Nolan (Batman Begins). Muchos son los títulos que pugnan por atraer a los espectadores, entre ellos varios españoles de diverso interés. Sin embargo, de entre todos destaca lo nuevo de un director británico que hace unos años alcanzó el Oscar a la Mejor Película gracias a Slumdog Millionaire (2008). En efecto, nos referimos a Danny Boyle.

Su nuevo proyecto, de título Trance, se adentra en lo más profundo de la mente humana mediante un thriller en el que un asistente de una casa de subastas se somete a sesiones de hipnoterapia para poder recordar dónde escondió un cuadro robado para una banda de ladrones. Sin embargo, lo que comienza como una búsqueda de información pronto se convertirá en un viaje por un subconsciente destrozado en el que se difuminarán los límites de la realidad y de la mente. Acción e intriga a través de los particulares ojos de Boyle y protagonizado por James McAvoy (La conspiración), Vincent Cassel (El monje), Rosario Dawson (Alejandro Magno), Danny Sapani (Los crímenes de Oxford), Tuppence Middleton (Skeletons) y Matt Cross (Come on Eileen).

El otro estreno norteamericano es Un invierno en la playa, comedia romántica centrada en una familia de escritores. El padre, novelista veterano, vive obsesionado con su ex mujer, que le abandonó por otro hombre. Dicha obsesión llega hasta el punto de espiarla, a pesar de los esfuerzos de una amiga con derecho a roce para devolverle al mercado de los solteros. Por su parte, la hija mayor, que acaba de terminar su primera novela, no termina de decidirse a iniciar una relación con un romántico empedernido. Por último, el hijo más joven busca su propia personalidad como escritor al tiempo que se enamora de una chica. Todas las historias confluirán cuando las vacaciones de los personajes se vean frustradas. Ópera prima de Josh Boone, la cinta está protagonizada por Greg Kinnear (Destellos de genio), Jennifer Connelly (Una mente maravillosa), Kristen Bell (Hit and run), Logan Lerman (Los tres mosqueteros), Lily Collins (Sin salida) y Nat Wolff (Noche de fin de año), además de contar con la presencia del escritor de terror Stephen King.

Entre las propuestas españolas hay que destacar el estreno de Somos gente honrada, cinta que combina comedia y drama dirigida por Alejandro Marzoa, que debuta así en el largometraje tras dirigir varios cortometrajes. La historia es cuanto menos curiosa: dos amigos de toda la vida en plena cincuentena y sin trabajo con el que mantener a sus respectivas familias se encuentran un día de pesca un paquete con 10 kilos de cocaína. Las dudas morales entre entregar el hallazgo a las autoridades o aprovecharse de la situación para conseguir dinero centrarán las situaciones que se generarán a partir de ese momento. Protagonizada por Paco Tous (Alatriste) y Miguel de Lira (No habrá paz para los malvados), cuenta también con la presencia de Unax Ugalde (Los fantasmas de Goya) y Manuela Vellés (Caótica Ana).

Otro debutante español, en este caso Carlos Medina, es el encargado de dirigir Insensibles, producción del 2012 que sigue la búsqueda de un cirujano para encontrar a sus padres biológicos y poder recibir así un trasplante de médula. Sin embargo, durante su búsqueda descubrirá el extraño caso de unos niños cuyo mal les hacía insensibles al dolor físico. Intriga y ciertas dosis de terror psicológico se dan cinta en este film protagonizado por Àlex Brendemühl (El cónsul de Sodoma), Juan Diego (Rosa y negro), Félix Gómez (Las 13 rosas) y Tómas Lemarquis (Desember), entre muchos otros.

La tercera propuesta proveniente de España lleva por título Un Dios prohibido, y su trama gira en torno a los relatos que los 51 miembros de la Comunidad Claretiana de Barbastro, en Huesca, escribieron durante el cautiverio que sufrieron en sus últimas semanas de vida antes de ser fusilados en plena Guerra Civil española. Un drama de corte histórico que está dirigido por Pablo Moreno (Talitá Kum) y protagonizado por Jacobo Muñoz (Pablo de Tarso: El último viaje), Iñigo Etayo, Elena Furiase (Cruzando el límite), Álex Larumbe (La buena nueva) y Jerónimo Salas (Nova).

También española, aunque con un reparto muy internacional, es Menú degustación, comedia con tintes de drama y romance que está dirigida por Roger Gual (Smoking room) y que cuenta cómo una pareja acude a una reserva en uno de los mejores restaurantes del mundo en la Costa Brava después de más de un año esperando. Aunque ya no están juntos, la noticia de que el negocio está a punto de cerrar convertirá esa última cita en una oportunidad única en todos los sentidos. Protagonizada por Jan Cornet (La piel que habito) y Claudia Bassols (Emulsión), en el reparto también podemos encontrar nombres como los de Vicenta N’Dongo (V.O.S.), Fionnula Flanagan (Matar al irlandés), Stephen Rea (Underworld: El despertar), Timothy Gibbs (Checkout) y Togo Igawa (Ninja).

El género de la animación cuenta este fin de semana con un único representante, también español. Se trata de Gigantes, la leyenda de Tombatossals, dirigida por Manuel J. García (Marco Antonio, rescate en Hong Kong) y con las voces de Pedro Reyes (Atún y chocolate) y José María Rubio, más conocido como Sr. Barragán. La cinta, realizada con técnicas tradicionales, narra el viaje que realiza un gigante llamado Tomtatossals junto a sus amigos para ayudar a reconstruir un reino y derrotar a los enemigos que pretenden no solo destruirlo, sino acabar con la tierra tal y como siempre la han conocido.

Para finalizar, y dentro del género documental, nos llega Con la pata quebrada, montaje escrito y realizado por Diego Galán (Pablo G. Del Amo, un montador de ilusiones) que sigue la evolución de la mujer española en la sociedad desde los años 30 hasta hoy a través de fragmentos de unos 180 fragmentos de películas realizadas durante todas las épocas.

Cine negro futurista y expresionismo alemán en ‘Dark City’


Decir que Alex Proyas es un director especializado en el fantástico es como decir que un león es carnívoro. Su filmografía, con títulos como Yo, Robot (2004) o El cuervo (1994), evidencian una tendencia clara hacia un género difícil de realizar y de implantar en el recuerdo de un amplio colectivo. Para lograrlo, el director utiliza dos elementos tan clásicos como complejos: una trama de cine negro y una clara influencia del expresionismo alemán. Puede que el mejor ejemplo sea Dark City (1998).

Protagonizada por Rufus Sewell (El ilusionista), William Hurt (El increíble Hulk), Kiefer Sutherland (Jóvenes ocultos), Jennifer Connelly (Réquiem por un sueño) y Richard O’Brien (Por siempre jamás), la historia se centra en cómo un hombre despierta en medio de una ciudad en la que siempre es de noche, sin recordar quién es y perseguido por la policía. Sin embargo, pronto descubre que unos extraños personajes manipulan tanto la fisionomía de la ciudad como a los propios habitantes. A medio camino entre la ciencia-ficción y la trama policíaca, el film de Proyas utiliza todos los clichés detectivescos para tejer una trama compleja en su sustrato pero al mismo tiempo simple en su desarrollo, con momentos realmente inolvidables y una estética que ha dado pie a numerosas producciones posteriores.

En efecto, no son pocos los momentos que pueden identificarse con las clásicas películas de Howard Hawks. La entrevista de la mujer con el detective, las extrañas pistas que éste sigue, la indumentaria de los mismos, los asesinatos de prostitutas, … Todo ello, unido a una fotografía casi negra, con tenues momentos de auténtica iluminación que quedan marcados por los tonos ocres y terrosos, convierten a la película en un auténtico ‘film noir’ futurista, al más puro estilo Blade Runner o, incluso, El cuervo.

Heredando el expresionismo

Hace unas semanas ya dijimos que el expresionismo alemán, surgido en el período de entreguerras del siglo XX, había influido en multitud de películas. Bueno, Dark City hace honor a dichas películas casi en cada plano, comenzando por la propia ciudad, una amalgama de edificios que parecen sacados de los años 30 del siglo pasado pero que, en el fondo, componen una ciudad rica en contrastes, con pasarelas, zigurats y callejuelas que recuerdan poderosamente a Metrópolis de Fritz Lang.

A esto cabe unir el otro elemento importante de la historia. Los villanos de la función, una suerte de criaturas de otro mundo que han ocupado los cuerpos de los humanos fallecidos, se convierten por arte del maquillaje en los hijos de Nosferatu, de F. W. Murnau. Sus rasgos físicos, el color de su piel y de sus ojos, e incluso su estética, con unos abrigos negros y ceñidos hasta los pies, recuerdan a ese primer vampiro. Incluso las manos alargadas del clásico mudo parecen verse en más de una ocasión en este mundo sin luz (curiosamente, estos personajes tampoco la soportan). Y aunque no beben sangre, ésta está muy presente a lo largo del relato.

Un relato, por cierto, que pertenece a ese fantástico realizado con presupuestos muy ajustados que lucen como si de una superproducción se tratara. Prueba de ello es que la trama, a pesar de los elementos fantásticos, se mueve más por terrenos detectivescos y paranoicos que por los efectos visuales, muy presentes en el último tramo de la película y, posiblemente, el menos interesante de todos.

Al igual que Nivel 13 o la propia Blade RunnerDark City se ha convertido en un referente por méritos propios, generando todo un mundo que, en mayor o menor medida, se ha introducido en el imaginario colectivo a través de su presencia en otros films. Un proyecto basado en la historia, en unas interpretaciones sólidas y en un mundo tan original como conocido, tan novedoso como referencial, en el que todos los elementos son importantes. Una de esas películas que, al igual que Matrix, imponen en el espectador la pregunta ¿vivimos nuestra realidad o es simplemente un mundo impuesto?

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