‘Guardianes de la galaxia Vol. 2’: éxitos del pasado, errores del presente


La división cinematográfica de Marvel parece haber encontrado el camino para lograr el éxito casi con cada nueva película que hace. Da igual que sea un superhéroe o varios, que sean muy conocidos o casi clandestino. Combinar ironía, algo de humor blanco, ciertas dosis de drama elaborado lo justo para no bajar el ritmo y, sobre todo mucha acción, parecen ser los pilares de los taquillazos que de un tiempo a esta parte está consiguiendo la compañía. Sin embargo, la base sobre la que construir todo ello es idéntica a cualquier film: una buena historia. Y es algo que no se debería perder de vista, pues la segunda aventura de estos defensores galácticos peca, precisamente, de esto.

Es innegable que Guardianes de la galaxia Vol. 2 es entretenida, hace reír (a algunos más que a otros) y tiene algunas escenas realmente espectaculares, sobre todo en sus primeros compases con ese plano secuencia en el que la acción, curiosamente, transcurre en segundo plano, lo que no deja de ser una idea diferente y loable. Y sí, la trama explora, aunque sea mínimamente, cómo evoluciona la relación de estos variopintos personajes en un grupo cuya unión se mantiene gracias a un frágil equilibrio entre el amor y la exasperación. En este sentido se podría decir que la cinta de James Gunn (Super), cuya labor tras las cámaras es intachable, ofrece más en todos los sentido, lo cual por cierto es lo que cabría esperar de una obra como esta.

Pero el problema es el trasfondo del asunto. Mientras que su predecesora tenía una historia relativamente compleja, que incluso encajaba dentro de los planes de desarrollo a nivel global de Marvel, esta segunda parte se desinfla a medida que pasan los minutos en lo que a argumento se refiere. Con la excusa de buscar los orígenes del protagonista, la cinta se pierde en un sinfín de caminos ya investigados en numerosas películas, cayendo en una previsibilidad que, por desgracia, termina restando frescura al conjunto. Da la sensación de que, en ese intento de superar el reto de más y mejor, la cinta se centra mucho en el “más” y se deja por el camino el “mejor”, recurriendo a herramientas manidas y algo arquetípicas. La ironía y mala leche de los personajes queda anulada, en parte, por esto, y es eso lo que termina por descafeinar una película que, por lo demás, mantiene el espíritu original.

Desde luego, Guardianes de la galaxia Vol. 2 no es mejor que la primera parte, ni mucho menos. Su falta de ambición a la hora de buscar una trama fresca y diferente hace que la cinta se vuelque por completo en los elementos que engalanaron la original historia de la cinta inicial. Dicho de otro modo, la saga parece encaminarse hacia un futuro vacío de contenido pero tan dinámico y espectacular que hará que dos horas se conviertan en dos minutos. Y eso es un peligro. Todavía se puede reconducir la situación, está claro, y prueba de ello son los minutos iniciales de esta continuación, todo un ejercicio de buen cine, narrado con originalidad y en el que la acción, el humor y la inteligencia se mezclan para dar unos minutos de auténtico oro. Hay esperanza, sí, pero sin el fondo la forma al final se pierde.

Nota: 6/10

La panda de pringaos regresa en ‘Guardianes de la galaxia, vol. 2’


Tras varias semanas de numerosos estrenos de diferente interés, sobre todo para el gran público, abril termina por todo lo alto, al menos en lo que a variedad se refiere. Blockbusters, películas de autor, viejas glorias e historias de todo el mundo se dan cita en la cartelera este viernes, día 28. O mejor dicho, más que historias de todo el mundo, lo que llega a España son historias de toda la galaxia.

Y es que se estrena Guardianes de la galaxia, vol. 2, continuación del éxito de Marvel de 2014 que repite prácticamente en todos sus aspectos la fórmula que tan buenas sensaciones dejó la primera entrega. La trama continúa las aventuras de este grupo mientras intentan mantener unida esta familia recién descubierta, tratan de averiguar los orígenes de uno de ellos e incorporan a su lucha a viejos enemigos convertidos ahora en necesarios aliados. Acción, aventura, humor y mucha diversión son los ingredientes de este film aderezado con una banda sonora de lo más ochentera y en el que repiten los responsables originales. Así, James Gunn (Super) se pone tras las cámaras para dirigir a Chris Pratt (Passengers), Zoe Saldana (Vivir de noche), Dave Bautista (Spectre), Bradley Cooper (Juego de armas), Vin Diesel (Fast & Furious 8), Michael Rooker (serie The walking dead), Karen Gillan (La gran apuesta) y Glenn Close (Decadencia), a los que se suman Kurt Russell (Los odiosos ocho), Tommy Flanagan (Running wild), Elizabeth Debicki (Operación U.N.C.L.E.) y Sylvester Stallone (Creed: La leyenda de Rocky).

Entre los nuevos títulos de este fin de semana destaca también La excepción a la regla, comedia dramática con una notable carga romántica escrita y dirigida por Warren Beatty (Enredos de sociedad), quien también se reserva un papel relevante en esta trama que arranca cuando una joven actriz llega a Los Ángeles para trabajar a las órdenes de Howard Hughes. Poco a poco inicia una relación con el chofer del famoso multimillonario, productor y director; relación que desembocará en una historia de amor que desafiará la regla del magnate de que sus empleados no intimen con sus actrices. El extenso reparto de este film de 2016 está compuesto por nombres tan conocidos como los de Alden Ehrenreich (¡Ave, César!), Lily Collins (Un invierno en la playa), Haley Bennett (La chica del tren), Candice Bergen (Guerra de novias), Martin Sheen (Trash, ladrones de esperanza), Taissa Farmiga (serie American Horror Story: Roanoke), Alec Baldwin (La verdad duele), Matthew Broderick (Manchester frente al mar), Ed Harris (Retales de una vida), Annette Bening (Casi perfecta) y Oliver Platt (The ticket), entre muchos otros.

Muy diferente es Una historia de venganza, thriller dramático protagonizado por Arnold Schwarzenegger (Terminator: Génesis) que se inspira en la historia verídica del accidente aéreo de Überlingen, en Alemania, donde dos aviones chocaron y dejaron decenas de muertos en 2002. Un hombre, cuya mujer e hija fallecieron en el suceso, inicia entonces una búsqueda para vengarse del hombre responsable de la tragedia. Elliott Lester (Blitz) dirige la propuesta, cuyo reparto se completa con Maggie Grace (V3nganza), Scott McNairy (Expertos en crisis), Kevin Zegers (Colonia V), Hannah Ware (Shame) y Glenn Morshower (Lugares ocultos).

Fuera de las fronteras de Hollywood destaca Lady Macbeth, film británico que adapta la novela de Nikolai Leskov en la que una mujer vive amargada y angustiada por un matrimonio con un hombre que le dobla la edad y una despiadada familia. Ambientada en la Inglaterra rural de 1865, la mujer comenzará un romance con un joven que trabaja en la hacienda de su marido, lo que despertará en ella una poderosa fuerza que la llevará a conseguir todo lo que quiere. Dirigida por William Oldroyd (In mid wickedness), la cinta está protagonizada por Cosmo Jarvis (Doble identidad: Jaque al MI-5), Florence Pugh (The falling), Paul Hilton (London road) y Naomi Ackie (serie The five), entre otros.

El principal estreno español es Plan de fuga, thriller escrito y dirigido por Iñaki Dorronsoro (La distancia) que gira en torno al duelo entre un ladrón de bancos y un policía. El primero se alía con una banda para robar la inexpugnable caja fuerte del banco Suizo, cuya entrada es difícil y la fuga, en teoría, imposible. El segundo inicia una investigación para tratar de desbaratar todo el plan. Luis Tosar (Toro), Javier Gutiérrez (Assassin’s Creed), Alain Hernández (Palmeras en la nieve) y Alba Galocha (El hombre de las mil caras) encabezan el reparto.

También española es La mano invisible, drama de 2016 que reflexiona sobre el mundo laboral actual mediante una historia que se centra en 11 trabajadores que son invitados a desarrollar su labor en una nave industrial y ante la mirada de cientos de personas, sin saber muy bien el motivo por el que están allí o el objetivo de lo que ocurre. David Macián debuta en el largometraje con este film que protagonizan Marta Larralde (Novatos), Marina Salas (Por un puñado de besos), Josean Bengoetxea (Que Dios nos perdone), José Luis Torrijo (Los amantes pasajeros) y Eduardo Ferrés (La final).

Con algo más de retraso llega Todo mujer, producción española de 2015 escrita y dirigida por Rafael Gordon (Bellos suicidios) que, en clave dramática, cuenta la historia de una mujer que vive como una ermitaña en un palacete segoviano que se cae a pedazos, en el que además habita un intruso enamorado. Su única forma de supervivencia es una gallina que pone un huevo con el que no se muere de hambre. La vida de la mujer cambia por completo cuando conoce a un mendigo en peores circunstancias que ella y decide acogerlo. En el reparto destacan los nombres de Isabel Ordaz (Una hora más en Canarias), Julia Quintana (Mussolini va a morir), Miguel Torres García, Arantxa de Juan (Terca vida) y Alfonso Arranz Lago.

Entre el resto de estrenos europeos destacan dos cintas italianas. Un italiano en Noruega narra en clave de comedia las peripecias de un funcionario del sur de Italia cuya vida se desmorona cuando se produce una reducción de plantilla y sufre un traslado forzoso a Noruega, donde deberá de encargarse de una estación científica en el Polo Norte y adaptarse a las costumbres de este país. Dirigida por Gennaro Nunziante (Sole a catinelle), la cinta está protagonizada por Checco Zalone (Che bella giornata), Eleanora Giovanardi (Amo la tempestad), Sonia Bergamasco (La straniera), Mauricio Micheli (Valzer) y Lino Banfi (Focaccia Blues).

A medio camino entre el drama y la comedia se encuentra Maravilloso Boccaccio, adaptación de varios relatos del ‘Decamerón’ que toman como punto de partida el mismo que el clásico escrito por Boccaccio. En 1348 un grupo de jóvenes huye de la peste que asola los núcleos urbanos de la Toscana, refugiándose en una mansión en la que, para pasar los días, cada uno de ellos debe contar una historia cuya duración o género no importan. Tan solo deben tener una cosa en común: deben hablar de amor. Paolo y Vittorio Taviani (César debe morir) dirigen esta versión protagonizada por Kasia Smutniak (Limbo), Jasmine Trinca (Miel), Kim Rossi Stuart (Anni felici), Riccardo Scamarcio (Pasolini) y Lello Arena (Facciamo paradiso), entre otros.

Lejos de Europa encontramos La chica dormida, producción australiana de 2015 que adapta a la gran pantalla esta obra de teatro cuya trama se centra en una joven que está a punto de cumplir 15 años y convertirse en una mujer. Para celebrarlo, su madre organiza una fiesta a la que invita a familiares y amigos de la joven, que comenzará a sentirse presionada. Tras la celebración, la chica entrará en un mundo incomprensible algo violento y erótico. Ópera prima de Rosemary Myers, la película está interpretada por Bethany Whitmore (Mental), Harrison Feldman (serie Upper Middle Bogan), Tilda Cobham-Hervey (52 martes), Matthew Whittet (Australia), Danielle Catanzariti (Closed for winter) y Eamon Farren (Chained).

Desde India llega la conclusión de la superproducción de acción y aventura Baahubali 2: The conclusion, que dirige, al igual que la primera entrega, S.S. Rajamouli (Eega). La trama se centra en el hijo de Baahubali, quien descubre la verdad sobre su pasado y emprende un viaje para encontrar las respuestas a las preguntas que le han atormentado, descubriendo que la historia del reino está muy ligada a su propia vida. Prabhas (Rebel), Tamannaah Bhatia (Bengal tiger), Anushka Shetty (Lingaa) y Rana Daggubati (Baby) encabezan el reparto.

Terminamos el repaso con Dancing Beethoven, documental escrito y dirigido por Arantxa Aguirre (El esfuerzo y el ánimo) cuya temática se centra en la preparación de la Novena Sinfonía de Beethoven por parte del Béjart Ballet Lausanne y el Ballet de Tokio. Ambas compañías representan esta pieza en Tokio acompañadas por la Orquesta Filarmónica de Israel, dirigida por Zubin Mehta.

‘Guardianes de la galaxia’: una panda de pringaos muy ochentera


Los 'Guardianes de la galaxia' tratarán de defender una de las gemas del infinito.Puede que no busque originalidad, pero desde luego Marvel ha encontrado la fórmula para el éxito. Sus películas serán más o menos profundas, mejores o peores, pero todas ellas son un despliegue de entretenimiento puro y duro que no solo distrae, sino que vistas en conjunto conforman un cosmos que tiene repercusiones en cada detalle. Y su última propuesta no se queda atrás. Alejada de los superhéroes tradicionales, esta aventura espacial que bebe en ocasiones de la saga galáctica por antonomasia es un espectáculo sin tregua, una pequeña joya de la ciencia ficción que hará las delicias de los fans y que logra en gran parte el equilibrio necesario entre acción y humor que caracteriza a la casa de cómics.

Buena parte de la responsabilidad recae, por supuesto, en James Gunn (Super), quien da el salto de esta forma al cine espectáculo en su segundo film. Y si bien es cierto que Guardianes de la galaxia peca en algunos momentos de pardilla en sus secuencias de acción, es innegable la espectacularidad con la que el director aborda dichos momentos, aprovechando al máximo la capacidad visual y digital que le otorga la compañía, así como el colorido entorno de la historia. El contraste con la banda sonora, nutrida de éxitos clásicos de la música, no hace sino acentuar el estilo kitsch de los combates espaciales y del diseño de los personajes, la mayoría actores con una pintura especial. Esto otorga al conjunto un aire natural, físico y real que no poseen otras historias similares, además de generar una cierta proximidad con el espectador.

El otro gran aliciente del relato son sus personajes, sobre todo los protagonistas. El carácter algo patético del quinteto, motivado hasta bien avanzado el metraje por sus propios intereses, no solo no es algo que se suela ver en una cinta de superhéroes, sino que provoca algunos de los momentos más divertidos e interesantes. Es cierto que el guión adolece en determinados momentos de una comicidad infantil y algo innecesaria, pero en líneas generales el choque de caracteres provoca situaciones de lo más curiosas. Posiblemente el mejor personaje de todos sea Rocket, el mapache al que da voz Bradley Cooper (El lado bueno de las cosas), aunque es difícil no sonreír con la ternura de Groot, cuyas pocas frases las dice Vin Diesel (Fast & Furious 5). Son ellos los que más vida dan a los protagonistas, aunque sería injusto no encontrar igualmente atractivos los trasfondos emocionales de los cinco personajes.

Así, Guardianes de la galaxia se convierte en una de las mejores propuestas veraniegas de este 2014. Una película divertida, entretenida y con un toque retro que la hace mucho más auténtica de lo que podría esperarse. Es cierto que su guión tiene ciertas concesiones innecesarias, pero en líneas generales su desarrollo es impecable. Apenas da descanso, y cuando lo hace es solo para ahondar en el pasado de unos personajes canallas y motivados por sus propios intereses. Su espectacularidad, a pesar de la falta de destreza de Gunn en algunos momentos, está fuera de toda duda. Y su conexión con el resto del mundo cinematográfico de Marvel es indispensable gracias a la presencia de una gema del infinito y a diversos personajes llamados a influir en otras sagas cinematográficas. La aventura está servida.

Nota: 7,5/10

‘Los mercenarios 3’ quieren escapar de los ‘Guardianes de la galaxia’


Estrenos 14agosto2014Dos pesos pesados llegan hoy a la cartelera. Si la semana pasada daba la sensación de que ninguna película quería competir con Transformers: La era de la extinción, la situación de este jueves 14 de agosto es bien distinta. Dos géneros distintos, es cierto, pero indudablemente enfocados a un público objetivo similar, y sin duda con la intención de convertir este fin de semana de tres días en un festival de colas en las taquillas, palomitas y diversión. Y para ello cuentan con sendos repartos que dejan sin aliento. Aunque por fortuna, no son las únicas novedades que aterrizan en la cartelera española.

Eso sí, son las más importantes, por lo que iniciamos el repaso con ellas. Y dado que se ha convertido en uno de los mejores estrenos del año, toca hablar primero de Guardianes de la galaxia, nueva producción de Marvel que adapta en esta ocasión una serie de cómics algo diferente a lo que nos tiene acostumbrados la Casa de las Ideas. La trama sigue a un aventurero que es capturado por un cazarrecompensas tras robar una misteriosa esfera. Una vez encerrado se unirá a cuatro inadaptados para huir de la prisión y de un misterioso villano que planea matarle y quedarse con la esfera. Sin embargo, todo cambia cuando descubre el verdadero poder del objeto, debiendo decidir entre su propio interés y la responsabilidad de tener el futuro del universo en sus manos. Dirigida por James Gunn (Super), quien también participa en el guión y será el director de la ya anunciada secuela, esta aventura espacial cargada de acción, humor y efectos especiales cuenta con un puñado de actores muy conocidos, entre los que destacan Chris Pratt (Her), Zoe Saldana (Avatar), Dave Bautista (El hombre de los puños de hierro), Vin Diesel (Riddick) y Bradley Cooper (La gran estafa americana), estos últimos prestando sus voces a los protagonistas generados por ordenador; Lee Pace (El hobbit: La desolación de Smaug), Benicio del Toro (Salvajes), John C. Reilly (Un dios salvaje), Djimon Hounsou (Diamante de sangre), Glenn Close (serie Daños y perjuicios), Michael Rooker (serie The walking dead) y Karen Gillan (Oculus).

Igual de impresionante, o incluso más, es el reparto de Los mercenarios 3, película que cierra la trilogía homenaje al cine de acción de los años 80 y 90 del siglo XX ideada por Sylvester Stallone (La gran revancha), quien por cierto vuelve a estar al frente de este equipo que en esta ocasión deberá hacer frente a una amenaza muy personal cuando un viejo conocido que fundó los Mercenarios reaparezca en escena. En realidad esto no sería un problema si no fuera porque años atrás dejó el grupo para dedicarse al tráfico de armas, siendo supuestamente asesinado por aquellos a los que consideraba su familia. Ahora, y temiendo que la vieja generación no sea suficiente, estas máquinas de matar deberán recurrir a sangre nueva capaz de abordar las situaciones desde otro punto de vista. Patrick Hughes (Red Hill) se pone tras las cámaras para llenar los planos de explosiones, disparos y peleas cuerpo a cuerpo protagonizadas por Jason Statham (Redención), Dolph Lundgren (Soldado universal), Jet Li (Romeo debe morir), Randy Couture (Cinturón rojo), Terry Crews (Gamer), Wesley Snipes (Blade), Mel Gibson (Vacaciones en el infierno), Antonio Banderas (La leyenda del Zorro), Kellan Lutz (Hércules: El origen de la leyenda), Ronda Rousey, Kelsey Grammer (serie Boss), Arnold Schwarzenegger (Sabotage) y Harrison Ford (Indiana Jones y el templo maldito).

Cuatro años después de su estreno en Estados Unidos, y sin duda motivado por la muerte de su director y protagonista, nos llega Una cita para el verano, único film en el que Philip Seymour Hoffman (La duda) se puso tras las cámaras. Adaptación de la obra de Robert Glaudini, la trama sigue la relación que inicia un introvertido conductor de limusinas con una mujer igualmente introvertida a raíz de que unos amigos comunes hagan las veces de celestinas. Sin embargo, mientras su relación se afianza y crece con el paso de los meses, el matrimonio que les presentó se pierde cada vez más en los problemas y las dificultades del día a día. Un interesante drama que, además de Hoffman, tiene en su reparto a John Ortiz (El lado bueno de las cosas), Richard Petrocelli (The tavern), Thomas McCarthy (El año del perro), Amy Ryan (El intercambio) y Daphne Rubin-Vega (Juegos salvajes).

Si dirigimos la mirada hacia Europa, una de las novedades es la francesa The last diamond, un thriller dramático procedente de Francia que narra el último trabajo de un atracador en libertad vigilada, que como no podía ser de otro modo es el robo de un valioso diamante durante una subasta. Para poder llevarlo a cabo deberá acercarse a una experta en diamantes que tiene un interés profesional y familiar en que todo salga según lo previsto. Eric Barbier (La hora del silencio) dirige la propuesta a la vez que colabora en el guión, mientras que Bérénice Bejo (The artist), Yvan Attal (Hora punta 3), Jean-Frençois Stévenin (Mis días felices), Antoine Basler (El asalto), Jacques Spiesser (Un engaño de lujo) y Annie Cordy (Las malas hierbas) son los actores principales.

Desde Reino Unido llega Belle, producción del 2013 que se basa en la historia real de la hija ilegítima y mestiza de un almirante de la Royal Navy. Su estatus social le permite moverse por importantes círculos sociales, pero su color de piel supone una limitación insalvable en una sociedad como la inglesa en pleno siglo XVIII, cuando la esclavitud todavía era algo habitual. Su romance con un joven idealista que pretende cambiar las cosas les llevará a intentar abolir la esclavitud. Dirigida por Amma Asante, para la que es su segundo largometraje tras A way of life (2004), la película está protagonizada por Gugu Mbatha-Raw (serie Touch), a la que acompañan una serie de rostros conocidos como los de Sam Reid (Anonymous), Matthew Goode (Stoker), Tom Wilkinson (El llanero solitario), Emily Watson (Anna Karenina), Sarah Gadon (Enemy), Miranda Richardson (La reina Victoria), Tom Felton (saga Harry Potter) y Penelope Wilton (serie Downton Abbey).

El último de los estrenos europeos es la coproducción entre Alemania y Bélgica titulada Mi amigo Mr. Morgan. Escrita y dirigida en 2013 por Sandra Nettelbeck (Deliciosa Martha), la película adapta la novela de Françoise Dorner en la que un anciano norteamericano que vive en París conoce a una joven que le lleva a cambiar su forma de ver el mundo. Viudo y con tendencias suicidas, la amistad con la joven le llevará a descubrir el valor del romance y el significado de la familia. El reparto está encabezado por Michael Caine (Ahora me ves…), Clémence Poésy (127 horas), Justin Kirk (Vamps), Jane Alexander (Terminator salvation), Gillian Anderson (serie La caza) y Michelle Goddet (¿Qué es la vida?).

La siguiente novedad procede de Canadá. Estrenada en su país en 2013, Gabrielle es un intenso drama romántico con toques musicales escrito y dirigido por Louise Archambault (Familia) cuya trama se centra en una joven con el síndrome de Williams. Su alegría por vivir y su capacidad para la música la llevarán a iniciar una relación con un joven al que conoce en un centro de ocio. Juntos deberán hacer frente a las limitaciones sociales de aquellos que les rodean y a los problemas personales que cada uno tiene. Gabrielle Marion-Rivard y Alexandre Landry conforman la pareja protagonista, rodeados para la ocasión por Mélissa Désormeaux-Poulin (Omertà) y Vincent-Guillaume Otis (Babine), entre otros.

Terminamos este repaso con Khumba, cinta de animación producida entre Estados Unidos y Suráfrica en 2013 que sigue a una cebra sin rayas en la mitad de su cuerpo durante el viaje que realiza a un pozo del que se cree que estos animales consiguieron su preciado dibujo. Los personajes que conocerá durante el camino, así como la necesidad de enfrentarse a un peligroso leopardo que aterroriza al resto de animales, harán que su visión del mundo y de la manada cambie para siempre. Dirigida por Anthony Silverston, quien debuta de este modo en el largometraje, la película cuenta en su versión original con voces como las de Jake T. Austin (Noche de fin de año), Steve Buscemi (serie Boardwalk Empire), Loretta Devine (Dos familias y una boda), Laurence Fishburne (Matrix), Richard E. Grant (La dama de hierro), AnnaSophia Robb (La montaña embrujada) y Liam Neeson (Battleship).

La primera película de… Zack Snyder: ‘Amanecer de los muertos’


Adaptar un cómic como 300 y hacerlo de una forma tan fiel como atractiva visualmente en lo que se refiere a la narrativa cinematográfica no es fácil. El film que dirigió Zack Snyder en 2006 marcó un antes y un después, algo que es más que evidente si se atiende a una serie como Spartacus. Pero antes de este éxito, y por supuesto mucho antes de que el año que viene llegue la nueva versión de Superman titulada Hombre de acero, el director debutó en el largometraje en 2004 con un film que, a priori, podría parecer menor, pero que también ha sido una más que interesante aportación al género de terror. Nos referimos al remake de Amanecer de los muertos, segunda entrega de la saga sobre zombies dirigida por George A. Romero (La noche de los muertos vivientes).

Para algunos, entre los que me encuentro, este es uno de los mejores trabajos del director de Watchmen (2009), si no el mejor. Cierto es que no cuenta con los efectismos visuales ni la digitalización que tanto ha caracterizado a sus trabajos tras las cámaras, pero todo el conjunto desprende un aroma de autenticidad y cierto clasicismo que convierte a esta propuesta sobre muertos vivientes en algo más que un mero remake. Es una película en sí misma, con una historia tan personal como autónoma que no necesita de otros títulos para tener sentido propio. Buena culpa de esto tiene su prólogo, una de las pequeñas joyas del género. En él se cuenta como la joven protagonista, enfermera en un hospital, asiste sin dar demasiada importancia a unos acontecimientos algo extraños en los que las fiebres y los mordiscos están muy presentes. A la mañana siguiente, cuando se despierta junto a su marido, la hija de sus vecinos se ha colado en su casa convertido en un monstruo hambriento de carne humana. Tras ver cómo su marido muere al ser mordido por la pequeña, la joven huye en coche en medio del caos, terminando por estrellarse contra un árbol. Cuando despierta, un rudo policía la rescata y, junto a un grupo reducido de supervivientes, se encierra en un centro comercial, que pronto es rodeado por los muertos vivientes.

Sin duda, uno de los elementos que más llama la atención desde el principio es el reparto elegido por Snyder, compuesto por rostros más o menos conocidos pero en ningún caso iconos del género (algo similar a lo ocurrido en la primera entrega zombi de Romero). Así, la principal protagonista es Sarah Polley, vista en El peso del agua (2000) o La vida secreta de las palabras (2005), mientras que el policía está interpretado por Ving Rhames (Misión imposible). Junto a ellos encontramos, entre otros, a Jake Weber (U-571), Mekhi Phifer (8 millas), Ty Burrell (serie Modern Family) o Michael Kelly (Caza a la espía). Claro que un plantel de actores de géneros tan diversos no debería de sorprender si tenemos en cuenta cuál es el alma de la película.

Lejos de lo que pueda parecer, Amanecer de los muertos no es una excusa para mostrar vísceras a granel o violencia extrema. Más bien al contrario. La plaga de zombies, al igual que ocurrió en La noche de los muertos vivientes, no es más que un recurso para impedir que un grupo dispar de personas salga de un espacio reducido, llevando al límite la confrontación de sus puntos de vista y generando todo un microcosmos en el que, de algún modo, el propio ser humano se convierte en un peligro mayor que los muertos vivientes a raíz de su egoísmo, su soberbia y una maldad innata que parece surgir en determinados momentos. La evolución de los personajes, muchos de ellos ajenos a la violencia de las armas de fuego pero en cualquier caso todos desconcertados ante una situación inimaginable, es uno de los pilares del guión de James Gunn (Slither: la plaga) y, sin duda, lo que convierte al film de Snyder en algo más que un subproducto slasher.

Un nuevo estilo visual para el desconsuelo

En cierto modo, si se compara este film con el que dio origen a todo el fenómeno zombi se encuentran muchos puntos en común que, a pesar de los años, no han pasado de moda. Es cierto que en la era actual los teléfonos móviles y el consumismo están a la orden del día (lo que aporta mayor desesperación y frustración a la situación que viven los protagonistas), pero atrasos sociales como el racismo, el uso de la violencia como recurso ante la falta de argumentos, o la ignorancia de unos individuos que se creen una posición social ya inexistente, están más de moda que nunca, y Zack Snyder los explota hasta consecuencias realmente dramáticas.

Pero esto es solo su aspecto dramático y los elementos de una trama hilada sobriamente y sin remilgos, consciente del fatalismo que rodea a unos personajes condenados casi desde el primer minuto de metraje. El otro gran descubrimiento fue el lenguaje visual de un director visionario en muchos aspectos de la imagen, y no me refiero exclusivamente a los efectos especiales o al maquillaje empleado en los muertos vivientes. Antes mencionaba el prólogo como ejemplo. A lo largo de su hora y media larga los personajes se enfrentan a situaciones angustiosas, a una huida desesperada y sin control y a dramas sociales casi más aterradores que lo que les espera fuera, pero pocos momentos más sobrecogedores existen en la película que esos primeros minutos en los que la protagonista, desconcertada y desubicada, debe huir de su propia casa en una zona residencial hacia ninguna parte con la esperanza de que ninguno de sus vecinos la mate.

La solvencia con la que mantiene el pulso narrativo y la tensión durante dichos minutos, culminados con un plano cenital inolvidable, hacen contener la respiración más de lo que es aconsejable, efecto que ayuda a la sensación de estar ante una historia lúgubre y pesimista en la que los buenos tienen pocas o ninguna posibilidad de sobrevivir, no tanto por la amenaza externa como por los villanos dentro del grupo, capaces de arrojar a sus madres a esas garras muertas con tal de sobrevivir. Pero, como decimos, no es el único caso. La huida, por ejemplo, es otro de esos momentos inolvidables de caos y confusión donde cualquier personaje puede morir, y no precisamente a manos de los zombis.

A esto cabría sumar la carga emocional con la que se nutre la historia, y que está representada sobre todo por una mujer embarazada y mordida, uno de los momentos más sorprendentes del film y un homenaje en toda regla a Braindead, tu madre se ha comido a mi perro (1992), otro clásico del género. Suele ocurrir que las nuevas versiones de títulos antiguos bastante conocidos tengan una recepción más bien negativa. No fue el caso de este Amanecer de los muertos. Y no lo fue porque el guión dirigido por Snyder abandona la idea del remake para convertirse en un producto único, propio, capaz de abordar con el terror las carencias sociales de la actualidad y mostrarlo todo con una creatividad narrativa nueva y fresca en aquel momento.

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