Johnny English regresa para investigar ‘El escándalo Ted Kennedy’


Tras la tormenta llega la calma. Dicho de otro modo, después de un fin de semana con estrenos llamados a atraer la atención del gran público, este viernes 21 de septiembre las novedades presentan un perfil algo menos comercial en la mayoría de los casos, pero no por ello menos atractivo. Drama, intriga y comedia, los principales géneros.

Sin duda el film más interesante es El escándalo Ted Kennedy, drama basado en hechos reales con toques de suspense dirigido por John Curran (El viaje de tu vida) que, como indica su título, aborda la figura de Ted Kennedy, hermano de Robert y JFK. En concreto, esta trama producida por Estados Unidos y Suecia aborda los hechos ocurridos en 1969, cuando el senador tiene un accidente después de salir de una fiesta, cayendo con su coche, en el que viajaba una antigua secretaria de Robert, a un lago. Solo el hombre sale del agua, pero no avisa del incidente hasta horas después. Cuando el cuerpo de la mujer es encontrado sin vida, la maquinaria política se pone en marcha para proteger su carrera política. El reparto está encabezado por Jason Clarke (Everest), Kate Mara (Morgan), Ed Helms (Vacaciones), Bruce Dern (Los odiosos ocho), Jim Gaffigan (The bleeder), Taylor Nichols (40 nights) y Clancy Brown (¡Ave, César!).

Comedia y acción se dan cita en Johnny English: De nuevo en acción, cinta con capital norteamericano, inglés y francés que supone la tercera entrega de la saga. En esta ocasión el agente secreto con menos habilidades del Servicio Secreto británico se verá obligado a volver de su retiro cuando un ataque cibernético desvele la identidad de todos los espías de Reino Unido. Su misión: encontrar al cerebro criminal detrás del ataque, aunque no será sencillo teniendo en cuenta su poca afinidad con las nuevas tecnologías. David Kerr, director de numerosas series, debuta en la gran pantalla con esta historia que vuelve a contar con Rowan Atkinson (Ratas a la carrera) como protagonista, al que acompañan Olga Kurylenko (Un día perfecto), Jake Lacy (Proyecto Rampage), Ben Miller (Paddington 2), Miranda Hennessy (serie Give out girls) y Emma Thompson (La bella y la bestia).

Puramente estadounidense es The rider, drama ambientado en el mundo del western que narra la historia real de una estrella del rodeo a la que un accidente incapacita para volver a montar. Frustrado y ansioso por volver a hacer lo único que no puede, emprende un viaje por el corazón de América para descubrirse a sí mismo y lo que significa ser un hombre en su mundo. Escrita y dirigida por Chloé Zhao (Songs my brothers taught me), la película cuenta en su reparto con Brady Jandreau, Tim Jandreau, Lilly Jandreau y Cat Clifford.

Entre los estrenos exclusivamente europeos destaca la comedia dramática Enamorado de mi mujer, cinta francesa cuyo punto de partida es el encuentro de dos amigos después de mucho tiempo. Uno de ellos invita al otro a cenar en su casa, pero cuando el invitado llega con su nueva novia, mucho más joven que él, el anfitrión comienza a fantasear con tener una aventura con ella, despertando las sospechas de su mujer. Daniel Auteil (Fanny) se pone tras las cámaras y se reserva el papel protagonista en esta historia que también cuenta con Gérard Depardieu (Sólo se vive una vez), Sandrine Kiberlain (Cuando tienes 17 años) y Adriana Ugarte (Julieta).

La cinta más internacional de la semana es El Capitán, escrita y dirigida por Robert Schwentke (La serie Divergente: Leal). Este drama histórico ambientado en la II Guerra Mundial arranca cuando un soldado raso del ejército nazi, hambriento y desesperado, encuentra un uniforme de capitán y decide cambiar su identidad. A partir de ese momento, y actuando como un alto rango en una misión secreta, inicia un viaje por los placeres de su nueva vida, pero también por los infiernos que desata, actuando con completa impunidad sembrando el horror y la barbarie. Con capital alemán, polaco, portugués y francés, esta cinta de 2017 está protagonizada por Max Hubacher (Driften), Milan Peschel (Desaster), Frederick Lau (Un mensaje para ti), Bernd Hölscher, Waldemar Kobus (La casa de la esperanza) y Alexander Fehling (La conspiración del silencio).

Francia y Bélgica colaboran en Madame Hyde, film cuyo argumento arranca cuando una profesora que es despreciada tanto por sus compañeros de trabajo como por sus alumnos es alcanzada por un rayo durante una noche de tormenta, perdiendo el conocimiento. Al volver en sí se siente completamente cambiada, pero deberá comenzar entonces una lucha por controlar la poderosa y amenazadora personalidad que parece habitar en ella. Escrito y dirigido por Serge Bozon (Tip Top), este drama tiene como principal protagonista a Isabelle Huppert (Elle), completándose el reparto principal con Romain Duris (Alto el fuego), José Garcia (Asalto en París), Edda Senani, Guillaume Verdier (Grand Central) y Patricia Barzyk (Le deal).

Puramente francesa es La aparición, drama de corte religioso que tiene como protagonista a un periodista que un día recibe una llamada del Vaticano. Según le explican, una joven de 18 años asegura que la Virgen María se le ha aparecido en una pequeña ciudad en el sureste de Francia. La noticia se ha extendido rápidamente y miles de peregrinos acuden al lugar de los hechos, de ahí que el Vaticano organice una comisión de investigación de la que formará parte este periodista que nada tiene que ver con la religión. Dirigido por Xavier Giannoli (Superstar), el film cuenta en su reparto con Vincent Lindon (La ley del mercado), Galatéa Bellugi (Reparar a los vivos), Patrick D’Assumçao (Nos patriotes), Anatole Taubman (Bye bye Germany) y Elina Löwensohn (Vénus noire), entre otros.

Respecto a la producción española, solo un representante. Matar a Dios es una comedia escrita y dirigida a cuatro manos por Caye Casas y Albert Pintó, ambos debutantes en el largometraje después de una carrera en el corto. La trama se desarrolla en una cabaña en el bosque donde una familia de cuatro miembros celebra el fin de año. Todo parece ir bien hasta que un vagabundo enano llama a su puerta. Asegura ser Dios y amenaza con exterminar a toda la raza humana al día siguiente. La familia ha sido elegida para escoger a dos personas que sobrevivirán, por lo que estos cuatro personajes lucharán por salvarse. Itziar Castro (La sexta alumna), Eduardo Antuña (Torrente 4), Boris Ruiz (Mil coses que faria per tu), David Pareja (Searching for Meritxell) y Emilio Gavira (Blancanieves) son los protagonistas.

Los estrenos europeos se completan con Los Cinco y el valle de los dinosaurios, nueva entrega de la saga familiar que vuelve a dirigir Mike Marzuk (Sommer) y cuya trama comienza cuando los cinco amigos protagonistas se encuentran con un extraño joven que asegura que su padre ha descubierto un esqueleto de dinosaurio completamente intacto, pero le han robado el código que revela la ubicación del legendario Valle de los Dinosaurios. El plantel de actores está encabezado por Marinus Hohmann (Bienvenidos a Alemania), Ron Antony Renzenbrink, Amelie Lammers, Allegra Tinnefeld y Jacob Matschenz (Cita a ciegas con la vida).

Terminamos este repaso con la cinta de animación Ana y Bruno, producción mexicana de 2017 que adapta la novela de Daniel Emil cuyo argumento se inicia cuando una niña de 9 años y su madre encuentran un lugar apartado en una playa desde el que disfrutar del mar y la tranquilidad. Sin embargo, una amenaza se cierne sobre ellas, y el único modo de sobrevivir es que la pequeña huya en busca de su padre, atravesando obstáculos y superando miedos para sobrevivir. Carlos Carrera (De la infancia) es el encargado de poner en imágenes la historia, mientras que Galia Mayer, Damián Alcázar (Las Aparicio), Marina de Tavira (Espacio interior), Héctor Bonilla (7:19), Silverio Palacios (El hotel) y Mauricio Isaac (Apasionado Pancho Villa) ponen las principales voces.

‘Proyecto Rampage’: de gorilas, lobos y cocodrilos mutantes


Nadie sabe cuál es el secreto del éxito de una película, pero desde luego lo que el espectador detecta al instante es si lo que está viendo es algo sincero o un mero truco de manos. Me explico. Una película que trata de ser más de lo que en realidad es siempre será vista como pretenciosa, como algo irreal. En cambio, una propuesta que conoce sus limitaciones, que se ajusta a sus necesidades y que ofrece todo lo que puede dentro de esos límites, incluso con sus debilidades, dejará un recuerdo más o menos bueno. Y esto, en cierto modo, es lo que le pasa a lo nuevo de Dwayne Johnson (Un espía y medio).

Siendo completamente sinceros, Proyecto Rampage es una obra más bien simplona, con un guión previsible casi desde el primer minuto, un desarrollo lineal que camina por escenarios ya explorados y con unos personajes arquetípicos que no se salen de su definición ni un solo milímetro. En definitiva, un film sin grandes atractivos dramáticos y, si se rasca un poco sobre su superficie, sin grandes contenidos argumentales. Y ni siquiera la labor de los actores, encomiable en el intento de dar consistencia a unos roles más bien endebles, es capaz de hacer olvidar esa sensación de cierto desasosiego.

Ahora bien, comprendiendo todo esto, su director Brad Peyton (El exterminador) opta por lo fácil y directo, es decir, potenciar al máximo los elementos espectaculares del film. Sin que los efectos especiales sean, valga la redundancia, especiales, la apuesta visual y narrativa del director imprimen un ritmo al conjunto que no frena nunca, ni siquiera en esos momentos en los que es necesario tomar aire para contar, aunque sea someramente, el poco guión que tiene. Esto, unido al carisma de Johnson y a ciertos toques de humor (algunos más logrados que otros) convierten a esta cinta en un entretenimiento aséptico, en una evasión de casi dos horas en la que monstruos, héroes y villanos se dan cita para destruir medio mundo y parte del espacio.

Y funciona. La verdad es que Proyecto Rampage funciona, al menos en este sentido. El humor que desprenden Johnson y el gorila gigante creado digitalmente suponen el contrapeso perfecto para las intensas secuencias de acción. La falta de guión se suple con el carisma del protagonista, al menos en parte, y la ausencia de un argumento sólido se disimula con el ritmo que el director imprime al film y con un final, todo hay que decirlo, espectacular. Así las cosas, lo nuevo de Johnson es lo que es, y no trata de engañar a nadie. Buscar algo más que el entretenimiento sería algo ingenuo. Esperar que no haya una secuela en un plazo de tiempo razonable también.

Nota: 6/10

‘Mejor… solteras’: otra vida para la comedia es posible


Rebela Wilson y Dakota Johnson están 'Mejor... solteras'.La comedia norteamericana no es un género que sea santo de mi devoción. Sobre todo la moderna, con una tendencia tan evidente al exceso que termina por saturar. Por eso resulta refrescante encontrarse con productos como lo nuevo de Christian Ditter (Los Cocodrilos), una obra que ofrece una visión diferente, no tanto del género en sí como del desarrollo de sus tradicionales y previsibles fases narrativas.

Así, el mejor valor de Mejor… solteras es la coherencia de lo planteado con la resolución final. Puede parecer una conclusión obvia, incluso de perogrullo, pero lo cierto es que no siempre sucede. Que los protagonistas no encuentren un final feliz, al menos no uno tradicional, suele ser la clave para dejar un sabor de boca agradable, una sensación de estar ante un producto que cumple con las expectativas, aunque estas sean mínimas. Si a esto añadimos un reparto más que correcto (en el que, por cierto, Dakota Johnson vuelve a dejar patentes sus muchas limitaciones), la impresión general es la de un producto bien hecho con momentos realmente divertidos.

Ahora bien, que nadie espere una historia diferente. Suele decirse que en la vida está todo inventado. Bueno, en el cine, y más concretamente en este género, eso es una realidad desde hace varias décadas. La trama no se sale de los cánones establecidos en ningún momento, ofreciendo un desarrollo correcto con los previsibles altibajos narrativos y con los conflictos al uso para este tipo de tramas. Es, desde luego, el mayor ‘pero’ que tiene el film, y lo que impide que la película sea algo más que un mero entretenimiento.

Pero este entretenimiento es, al menos, más interesante que otros que se puedan ver en la gran pantalla. Mejor… solteras conoce a la perfección cuáles son sus limitaciones, sus herramientas y sus posibilidades. Entre las primeras está la propia historia y una actriz protagonista de limitados registros, incluso para este tipo de producciones. Entre las segundas están una secundaria roba escenas como es Rebel Wilson (Dando la nota) y su coherencia dramática. Y entre las terceras… bueno, eso depende de cada espectador.

Nota: 6/10

‘Carol’: el minimalismo de una relación prohibida


Rooney Mara y Cate Blanchett protagonizan 'Carol'.Suele decirse que la comedia es el género más difícil en el cine. Encontrar el tono exacto y saber lo que hace reír suele ser una tarea ardua. Pero cintas como lo nuevo de Todd Haynes (Safe) evidencian que el drama exige de un calculado desarrollo en su contenido y en su forma para evitar caer en los excesos o, lo que puede ser más importante, no lograr transmitir lo que viven los personajes. Es en ese equilibrio donde se mueve esta historia de amor entre dos mujeres que pide al espectador una atención especial al subtexto dramático, pero que a cambio le ofrece una trama cargada de emoción.

Puede parecer a simple vista que el argumento, por cortesía de la escritora Patricia Highsmith, sea demasiado simple. Y en realidad, el desarrollo de la trama no presenta grandes conflictos dramáticos durante buena parte del metraje. Sin embargo, esa aparente ausencia de acción es el caldo de cultivo idóneo para explorar las emociones de dos mujeres muy diferentes a las que les une un amor inconcebible en los años 50. Las miradas, los sutiles gestos de ambas y el lenguaje que ocultan los diálogos que mantienen son en realidad los elementos utilizados (y magníficamente aprovechados) por Haynes para explorar las emociones que desprende el film.

Aunque es su tercio final, el que corresponde al clímax y el desenlace de la historia, el realmente cautivador. Si durante toda la trama tanto Cate Blanchett (Cenicienta), una de las pocas damas que quedan en Hollywood, como Rooney Mara (En un lugar sin ley), cuyo papel es simplemente brillante, trabajan sus emociones en el ámbito más personal posible, es en este último tramo de la historia cuando ambas ofrecen su mejor versión, potenciando la carga dramática de unos personajes que se ven obligados a asumir su verdadero ser ante una sociedad que las considera, como mínimo, inmorales.

De este modo, Carol se aleja de tratamientos tradicionales para apostar por el intimismo de una relación que debe ocultarse a plena luz del día en la América de los años 50. Es esa necesidad de mantener en las sombras un secreto “inconfesable” lo que lleva a Haynes a abordar la relación con cierta distancia, acercándose a medida que avanza la historia hasta entrar de lleno en las consecuencias sociales y personales de la decisión de las protagonistas. Una película de emociones contenidas que cautiva por una puesta en escena elegante y sobria, por unas actuaciones incomparables y por una sencillez y un minimalismo abrumadores.

Nota: 7,5/10

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