Estas ‘Last Christmas’ habrá ‘Puñales por la espalda’


Último viernes de noviembre, y como la calma que precede antes de la tormenta, este fin de semana llegan un puñado de estrenos como preludio a los grandes blockbusters que vendrán. Ninguno de ellos está destinado, a priori, a atraer a grandes masas de público a las salas, pero sin duda sí ofrecen una amplia variedad a los espectadores. Comedia, romance, intriga, drama y algo de terror son los ingredientes para este viernes 29.

Comenzamos el repaso con Puñales por la espalda, comedia dramática con un crimen como telón de fondo que escribe y dirige Rian Johnson (Looper) cuya trama arranca con el asesinato de un renombrado novelista de misterio en su mansión tras su 85 cumpleaños. Un inquisitivo detective es contratado para investigar a todos los familiares reunidos en la vivienda, pero la tarea no será fácil, teniendo que desentrañar una maraña de pistas falsas y mentiras interesadas. Esta producción hollywoodiense cuenta con un impresionante reparto integrado por Daniel Craig (Spectre), Chris Evans (Vengadores: Endgame), Ana de Armas (Blade Runner 2049), Jamie Lee Curtis (La noche de Halloween), Toni Collette (Ritmos del corazón), Don Johnson (Book club), Michael Shannon (Fahrenheit 451), LaKeith Stanfield (serie Atlanta), Katherine Langford (serie Por trece razones), Christopher Plummer (Todo el dinero del mundo) y Jaeden Martell (It).

Muy diferente es Last Christmas, comedia romántica navideña producida entre Estados Unidos y Reino Unido con música de George Michael. El argumento tiene como protagonista a una joven amargada por varias malas decisiones que trabaja como elfo en una tienda navideña que abre todo el año. Cuando conoce a un joven capaz de ver en su interior comienza una vida idílica que, sin embargo, deberá afrontar todos los retos que se le presentan a medida que llegue la Navidad. Dirigida por Paul Feig (Un pequeño favor), la cinta está protagonizada por Emilia Clarke (serie Juego de tronos), Emma Thompson (Johnny English: De nuevo en acción), quien participa también en el guión, Henry Golding (Crazy rich asians), Michelle Yeoh (Guardianes de la galaxia vol. 2), Lydia Leonard (Born of war) y Patti LuPone (The comedian).

Entre los estrenos puramente europeos encontramos Gloria Mundi, producción con capital franco italiano que, en clave dramática, arranca cuando una familia se reúne para celebrar el nacimiento de una niña. Es un momento de alegría, pero los tiempos que viven son difíciles. El tío de la pequeña ideará un negocio que podría sacarles de la mala situación que atraviesan. Robert Guédiguian (La casa junto al mar) dirige esta historia en cuyo guión también participa, y que está protagonizada por Ariane Ascaride (Les chatouilles), Jean-Pierre Darroussin (serie Oficina de infiltrados), Gérard Meylan (Cézanne y yo), Anaïs Demoustier (Deux fils), Robinson Stévenin (Fui banquero) y Lola Naymark (Una historia de locos), entre otros.

La principal representante española es La hija de un ladrón, drama que gira en torno a una joven madre de un bebé cuyo mayor deseo es formar una familia normal junto a su hermano pequeño y el padre de su hijo. Pero sus planes se verán amenazados cuando su padre, tras años de ausencia y haber salido de la cárcel, reaparece en sus vidas. Ella deberá tomar la difícil decisión de alejarlo. Dirigida por Belén Funes, que de este modo debuta en el largometraje, la película cuenta en su reparto con Greta Fernández (Elisa y Marcela), Eduard Fernández (Mientras dure la guerra), Àlex Monner (Como la vida misma), Frank Feys (Como reinas) y Borja Espinosa (Vulcania).

También española, aunque de 2018, es el drama Letters to Paul Morrissey, debut en el largometraje de los directores Armand Rovira y Saida Benzal, ambos autores del guión de este drama estructurado en varios segmentos, cada uno protagonizado por un personaje en una parte del mundo. Todos ellos tienen en común que escriben cartas para enviárselas al director de Trash (1970), Flesh (1968) o Heat (1972), colaborador de Warhol y uno de los representantes de la ‘Velvet Underground’. Entre los principales actores encontramos a Xavi Sáez (No sé decir adiós), Almar G. Sato (Maniac tales. Relatos inquietantes), María Fajula, Joe Dallesandro (Pacino is missing) y la propia Saida Benzal (Orson West).

De 2018 es igualmente la cinta Perros de presa, producción con capital polaco, alemán y neerlandés que escribe y dirige Adrian Panek (Daas). La película, a medio camino entre el drama y el terror, está ambientada en la II Guerra Mundial y tiene como protagonistas a un grupo de niños liberados de un campo de concentración nazi que tienen que afrontar el hambre y la sed. Aunque el mayor peligro al que deberán enfrentarse son unos agresivos perros en una mansión abandonada en el bosque. Kamil Polnisiak, Nicolas Przygoda (Playground), Sonia Mietielica (Handlarz cudów), Danuta Stenka (Planeta solteros) y Werner Daehn (Tom of Finland) encabezan el reparto.

Argentina, en colaboración con España, produce La odisea de los giles, comedia de aventuras que tiene como protagonistas a un grupo de vecinos de un pueblo de Buenos Aires. Todos ellos son giles, término argentino que se refiere a una persona buena, ingenua y un poco incauta. Esto provoca que cuando deciden depositar todos sus ahorros en un banco para crear una cooperativa agrícola sean víctimas de la estafa de un abogado y un banquero corruptos, perdiendo todo su dinero. Será entonces cuando, liderados por una leyenda del fútbol local, decidan tomarse la justicia por su mano. Basada en la novela de Eduardo Sacheri ‘La noche de Usina’, la película está dirigida por Sebastián Borensztein (Capitán Kóblic) y protagonizada por Ricardo Darín (Todos lo saben), Luis Brandoni (Mi obra maestra), Chino Darín (Las leyes de la termodinámica), Verónica Llinás (Adiós entusiasmo), Daniel Aráoz (Una especie de familia) y Carlos Belloso (Unidad XV).

Tres son las propuestas de animación de esta semana. Jacob, Mimi y los perros del barrio es el título de una aventura familiar con toques de comedia cuya trama arranca cuando un joven que sueña con convertirse en arquitecto como su padre. Cuando este se ausenta durante una semana por trabajo, el chico se queda con su prima Mimi y su tío Águila en un barrio antiguo de Riga. Allí un rico hombre de negocios quiere destruir el parque central para construir un rascacielos, algo que los jóvenes intentarán detener. Para ello contarán con la ayuda de una jauría de perros que, para su sorpresa, pueden hablar. Esta coproducción entre Letonia y Polonia está dirigida por Edmunds Jansons, quien debuta de este modo en el largometraje.

Desde Japón llega El tiempo contigo, drama con tintes de fantasía escrito y dirigido por Makoto Shinkai (Your name) que se centra en un joven que huye de su casa en una isla para asentarse en Tokio en el verano de su primer año de instituto. Las cosas no salen como esperaba y rápidamente se ve sumido en la pobreza hasta que, finalmente, encuentra un trabajo como escritor freelance en una dudosa revista de ocultismo. Durante ese tiempo, al lluvia no cesa en la ciudad. Un día conoce a una joven alegre y de carácter fuerte que vive sola con su hermano, y que tiene un extraño poder: simplemente rezando puede despejar el cielo. La película cuenta con las voces originales de Kotaro Daigo, Nana Mori (Tôkyô gûru ‘S’), Kentaro Araki, Chieko Baishô (Hâmerun) y Kana Hanazawa (Godzilla: The planet eater).

Finalmente, con mucho retraso llega Bobby, el Erizo, film de 2016 con capital estadounidense y chino cuyo protagonista, el erizo que da nombre a la película, pierde la memoria debido a un accidente, por lo que iniciará un viaje para recuperarla. En su aventura descubre un plan diabólico que puede acabar con todos los animales del planeta, por lo que tendrá que lograr que todos ellos se unan a la lucha. Esta ópera prima de Jianming Huang cuenta con las voces de Anthony Padilla (Smosh: The movie), Chevy Chase (Vacaciones), Jon Heder (Christmas Eve), Kari Wahlgren (Aviones: Equipo de rescate), Todd Haberkorn (Last month’s rent) y Patrick Seitz (Harmony), entre otros.

La 1ª T de ‘Resurrection’ se enreda entre los personajes y sus pasados


Un niño será el primero en volver a la vida en 'Resurrection'.No es extraño encontrar series cuya primera temporada dura poco. Realmente poco si lo comparamos con la duración normal de una serie (13 o 24 episodios dependiendo del formato). Esto normalmente responde al grado de confianza que existe en el éxito del producto, algo ajeno totalmente a la calidad del mismo. La nueva serie de la ABC, Resurrection, se podría enmarcar en este grupo: una temporada de 8 capítulos que, casi por sorpresa, parece que ha confirmado su segunda temporada.

Su trama, basada en la novela ‘The returned’, de Jason Mott, parte de una premisa cuanto menos curiosa. Un niño norteamericano es encontrado en China solo. Cuando un agente de inmigración se encarga de llevarle con sus padres, que viven en un pequeño pueblo de Estados Unidos, descubre que el pequeño en realidad murió hace más de 30 años. Mientras el agente decide investigar qué está ocurriendo un hombre y una mujer, ambos fallecidos, llegan al pueblo en las mismas condiciones que el pequeño.

Si de la sinopsis anterior alguien deduce un cierto tono fantástico o concesiones al terror, que se quite la idea de la cabeza. Evidentemente, Resurrection juega con ciertos toques de ciencia ficción que van más allá de la propia premisa del regreso a la vida, como son las habilidades que los “retornados” parecen tener. Sin embargo, la producción protagonizada por Omar Epps (serie House) deambula por derroteros mucho más dramáticos y, en cierto modo, más realistas. Y destaco lo de “deambula”.

En efecto, uno de los mejores aspectos de esta primera temporada es la definición de los personajes a raíz de la presencia del pequeño Jacob (Landon Gimenez). Las posturas de cada personaje, que en todo momento se hallan entre la incredulidad, el miedo y la aceptación, componen un mosaico interesante de personalidades que ofrecen nuevas vías de dramatización, como es el caso del sheriff interpretado por Matt Craven (Disturbia), quien por cierto aporta mucho a su papel tan solo con la mirada. La contrapartida de esto, empero, reside precisamente en la cantidad de roles influenciados por estos personajes devueltos a la vida, sobre todo a medida que van apareciendo más.

Más resucitados, menos desarrollo

Y es que la profusión de personalidades en la trama impide un desarrollo normal del carácter dramático de la serie, amén de plantear algunos aspectos fantásticos que no avanzan, al menos en estos primeros 8 episodios. Si uno analiza el episodio piloto y lo compara con el cierre de temporada las diferencias son importantes. Esto no sería algo negativo si no fuera porque los nexos de unión entre ambos momentos son mínimos.

Por ejemplo, el personaje de Epps llega al pueblo con la intención de investigar lo que ha ocurrido para que un niño haya vuelto a la vida. El final de esta tanda de capítulos de Resurrection revela no solo que no investiga, sino que hace casi las veces de agente de policía, encargado de proteger/dar consejo/perseguir criminales. Del mismo modo, algunas pinceladas de ciencia ficción, como la conexión entre todos los retornados, se queda en mero apunte, aunque esto más bien parece algo que se abordará en profundidad más adelante.

Por aportar un símil literario, esta serie es una obra de Stephen King (La tienda) descafeinada. Al igual que las novelas del maestro del terror, la serie utiliza la excusa del fenómeno inexplicable para sacar a relucir las miserias y los secretos de los habitantes de un pueblo (los más interesantes hasta ahora, repito, son los del sheriff). El problema es que los turbios pasados son, simple y llanamente, pasados. Y son demasiados. El espectador al final necesita de un esquema donde cada habitante se ubique en función de su postura ante los resucitados y en función a sus actos del pasado. Algo que, por cierto, se complica a medida que surgen más personas resucitadas (el final en este sentido es a lo grande).

Al final, Resurrection es una obra irregular en su temporada de estreno. Sus momentos más interesantes vienen protagonizados por los personajes que más tienen que ocultar en medio de la incertidumbre generada por los retornados. Es lógico. El problema es que esos roles son pocos en comparación con el resto, al menos hasta que la ficción adquiera algo más de desarrollo. Una serie menor que entretiene por momentos y no desagrada en general, aunque a estas alturas el nivel televisivo exige más que todo eso. Podríamos achacarlo a los pocos episodios, pero otras series han logrado más con menos.

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