‘Bloodshot’: Venganza a todo gas


El avance de la tecnología está permitiendo que las historias imaginadas durante décadas en las viñetas de los cómics estén inundando las salas de cine con una calidad visual incuestionable, al menos en la mayor parte de los casos. Pero eso también está provocando otro efecto, y es que muchas de estas historias son excesivamente simples para explotar al máximo los recursos visuales. No es el caso exacto de la ópera prima de Dave Wilson, pero casi.

Lo cierto es que Bloodshot es una obra dirigida a un público muy concreto, con unas intenciones muy claras y con un desarrollo muy directo. Y bajo este prisma es bajo el que se debe analizar esta nueva superproducción de acción con un Vin Diesel (Fast & Furious 8) haciendo de… bueno, haciendo de Vin Diesel. Y es bajo este prisma bajo el que el espectador se puede sorprender del planteamiento narrativo. Porque lo que comienza como una historia lineal presenta en el comienzo de su segundo acto una serie de giros argumentales que dan la vuelta, en cierto modo, a lo visto hasta ese momento, convirtiendo esta historia de venganza en otra historia de venganza en la que el héroe pasa de ser protagonista a ser el arma utilizada. Lo malo es que una vez descubierto el pastel, la película se vuelve totalmente previsible en el peor sentido de la palabra, tanto en la ejecución de sus secuencias de acción como en la personalidad de sus personajes.

Aunque sin duda lo más destacable de esta producción es su apartado visual. Para lo bueno y para lo malo. Wilson compone algunas secuencias realmente extraordinarias, utilizando el color rojo, el humo y todo aquello que pueda enturbiar el aire para crear escenarios dantescos en los que sacar el máximo partido al invencible héroe. Secuencias magistralmente planteadas en su desarrollo y su definición, demostrando su buena mano en el apartado narrativo para este tipo de segmentos fílmicos. Otra cosa muy distinta es el uso que se hace de la digitalización de los personajes. La batalla final entre héroe y villanos deja ver claramente, tal vez demasiado, el truco, desmereciendo todo lo conseguido anteriormente. Dicho de otro modo, la creación por ordenador de los personajes es tan burda que ni siquiera se parece a los actores. La mejor noticia tal vez sea que solo son unos cuantos plantos. La peor, que esos planos contienen cámaras lentas que hacen más patente la mala calidad de esos efectos.

Pero como digo, todo eso pertenece al clímax final. En líneas generales, Bloodshot es una buena película de acción, en muchos aspectos al estilo más clásico del género. Claramente va de más a menos, con un planteamiento interesante, un desarrollo inicial cargado de giros que cambian por completo el sentido del film y un final entregado a la acción en estado puro que, salvo problemas de acabado visual, completa un film entretenido sobre la venganza vista desde otro punto de vista. Una venganza, por cierto, frenética, a todo gas, en la que el héroe no se para ante nada ni ante nadie con esos poderes tan extraordinarios que le otorgan.

Nota: 6/10

‘Queen & Slim’ se enfrentan a ‘Manhattan sin salida’


Thriller, thriller y, después, un poco más de thriller es lo que propone este viernes, 21 de febrero, para los amantes del séptimo arte. Y entre tanta propuesta de suspense, algo de drama y comedia para un fin de semana en el que, a priori, no existe ningún título que vaya a atraer de forma global a los espectadores, pero muchos de ellos tienen el potencial de poder ser propuestas interesantes.

Arrancamos el repaso con Manhattan sin salida, thriller policial hollywoodiense que dirige Brian Kirk (Middletown) y cuya trama tiene como protagonista a un policía de Nueva York que ve una oportunidad de redimirse cuando ocho agentes del cuerpo son asesinados durante un robo. Junto a su compañera inicia una brutal persecución en el límite de lo legal que provocará algo que nunca había pasado en la historia de la isla: durante 24 horas todos los puentes se cerrarán y la ciudad quedará blindada, por lo que nadie podrá entrar ni salir. El reparto está encabezado por Chadwick Boseman (Vengadores: Endgame), Taylor Kitsch (Héroes en el infierno), J.K. Simmons (Spider-Man: Lejos de casa), Sienna Miller (La mujer americana), Stephen James (El blues de Beale Street), Keith David (Escuela para fracasados), Victoria Cartagena (The Pastor) y Gary Carr (serie Crimen en el paraíso).

También tiene toques de thriller, aunque en este caso en clave dramática, Queen & Slim, coproducción canadiense y estadounidense que arranca cuando una pareja de color es parada por la policía durante su primera cita. Lo que no debería ser más que una anécdota se vuelve trágico cuando el chico mata al policía en defensa propia. A partir de ese momento comienza una persecución, pero los jóvenes también se convertirán en símbolo del trauma y el dolor de todo un país, y llegarán a conocerse mejor de lo que cualquiera pudiera conocerles. Melina Matsoukas debuta en el largometraje tras una larga trayectoria en el mundo del videoclip, y entre sus principales actores encontramos a Daniel Kaluuya (Déjame salir), Jodie Turner-Smith (Lemon), Chloë Sevigny (El muñeco de nieve), Bokeem Woodbine (Overlord), Flea (Baby Driver) y Sturgill Simpson (Orca park).

Puramente estadounidense es La llamada de lo salvaje, aventura familiar con toques dramáticos que adapta la novela de Jack London cuyo protagonista es un perro con un gran corazón cuya apacible vida en California desaparece de la noche a la mañana al ser trasladado a Alaska durante la fiebre del oro de la década de 1890. Allí será un novato en un equipo de trineo que se encarga de entregar el correo, y del que terminará siendo el líder en la mayor aventura de su vida. Dirigida por Chris Sanders (Los Croods), la cinta está protagonizada por Harrison Ford (Blade Runner 2049), Dan Stevens (El apóstol), Karen Gillan (Jumanji: siguiente nivel), Colin Woodell (Perturbada) y Omar Sy (Infiltrado en Miami), entre otros.

Este fin de semana es también el regreso de Brian De Palma (Los intocables de Eliot Ness), quien dirige Domino, thriller con capital estadounidense, británico, neerlandés, francés, danés, belga e italiano. El argumento tiene como protagonista a un policía danés que se asocia con una oficial para localizar al asesino de su compañero. Pero nada es lo que parece, pues el individuo al que persiguen trabaja en una operación especial de la CIA para desarticular una célula terrorista del ISIS en Europa. Nikolaj Coster-Waldau y Carice van Houten, ambos vistos en Juego de tronos, dan vida a los protagonistas, estando acompañados en el reparto por Guy Pearce (María, reina de Escocia), Mohammed Azaay (Layla M.), Eriq Ebouaney (China salesman), Thomas W. Gabrielsson (Un asunto real) y Søren Malling (Keepers. El misterio del faro).

La principal representante española de la semana es El plan, comedia dramática que lleva a la gran pantalla la obra de teatro homónima de Ignasi Vidal. El argumento relata cómo tres perdedores que son amigos y que llevan tiempo en el paro idean un plan. Sin embargo, a la hora de ejecutarlo varios contratiempos les impiden salir de casa, lo que derivará en discusiones incómodas que pondrán sobre la mesa la verdadera forma de ser de cada uno, poniendo a prueba a su vez su amistad. Dirigida por Polo Menárguez (Invierno en Europa) dirige su primer largometraje de ficción, contando para ello con Antonio de la Torre (El reino), Raúl Arévalo (Mi obra maestra) y Chema del Barco (Petra) dando vida al trío protagonista.

También procede de España Corazón ardiente, dirigida por Andrés Garrigó (Fátima, el último misterio), quien debuta de este modo en la ficción. Este drama de corte religioso tiene como protagonista a una célebre escritora que investiga las apariciones del Sagrado Corazón de Jesús para su próxima novela. Durante ese viaje, en el que está acompañada por una experta en misterios, no solo conocerá extravagantes personajes, sino que descubrirá también los secretos de su propio corazón. El reparto está encabezado por Karyme Lozano (La leyenda del diamante), María Vallejo-Nágera, Carmelo Crespo, Yolanda Ruiz (Tesoro), Claudio Crespo, Pablo Viña (Retorno) e Ignacio Ysasi (Tea & Sangria).

Entre el resto de novedades de esta semana encontramos Nuestras madres, drama con capital guatemalteco, belga y francés que escribe y dirige César Díaz, y con la que debuta en la ficción tras dirigir dos documentales (Semillas de cenizas y Territorio liberado). La historia está ambientada en Guatemala en 2013, cuando se produce el juicio de los oficiales militares que comenzaron la guerra civil. El protagonista es un joven antropólogo encargado de identificar a los desaparecidos. Un día, y a través de la historia de una anciana, cree haber encontrado una pista que le puede conducir hasta su padre, desaparecido durante la guerra. Armando Espitia (Bombay), Emma Dib (Crónicas chilangas), Aurelia Caal y Julio Serrano Echeverría son los principales actores.

Sin duda la película más internacional de la semana es Monos, producción en la que colaboran Colombia, Argentina, Países Bajos, Alemania, Suecia, Uruguay, Suiza, Dinamarca y Estados Unidos. A medio camino entre el drama, el thriller y la aventura, la trama sigue a un grupo de ocho niños guerrilleros que conviven y se entrenan bajo el mando de un sargento paramilitar. Su misión será cuidar a una rehén norteamericana. Pero cuando la misión peligra, la confianza entre ellos empieza a cuestionarse. Alejandro Landes (Porfirio) se pone tras las cámaras de esta película protagonizada por Julianne Nicholson (Yo, Tonya), Moises Arias (Dando la nota 3), Jorge Román (Vigilia), Sofia Buenaventura, Laura Castrillón (serie Entre amigos) y Sneider Castro.

Terminamos con Las golondrinas de Kabul, cinta de animación que adapta la novela de Yasmina Khadra. La trama, ambientada en el verano de 1998, sigue a dos adolescentes que se han enamorado a pesar del entorno de violencia, miseria y ruinas en el que viven después de que la ciudad haya sido ocupada por los talibanes. Sobreviven día a día, pero un acto irresponsable de él cambiará sus vidas para siempre. Dirigida a cuatro manos por Zabou Breitman (No et moi) y Eléa Gobbé-Mévellec, quien debuta en la dirección, esta producción con capital francés, luxemburgués y suizo cuenta en su versión original con las voces de Swann Arlaud (Gracias a Dios), Zita Hanrot (Carnivores), Simon Abkarian (Cartas a Roxanne), Hiam Abbass (Blade Runner 2049) y Jean-Claude Deret (Natividad: La historia), entre muchos otros.

‘María, reina de Escocia’: machismos del siglo XVI


Posiblemente el enfrentamiento entre Isabel I y María Estuardo allá por el siglo XVI no haya estado nunca tan de actualidad como ahora. Dos reinas gobernando en solitario en un mundo de hombres que, además, conspiran contra ellas en muchas ocasiones con una clara herida en su masculinidad. Quizá por eso la película dirigida por Josie Rourke en su debut cinematográfico tenga más un interés exógeno que endógeno. O dicho de otro modo, la cinta invita más a la reflexión social que al análisis puramente audiovisual.

Porque María, reina de Escocia es una película histórica algo arquetípica, sin demasiados giros argumentales y, como suele ocurrir con las producciones de corte biográfico, sin un gran interés dramático a cuenta de un final ya conocido. La labor de la directora, además, aporta poca personalidad en el lenguaje, aunque sí deja algunos detalles de fotografía dignos de alabar. No cabe duda de que el gran atractivo se haya en su reparto, encabezado por dos extraordinarias actrices como Saoirse Ronan (En la playa de Chesil) y Margot Robbie (Yo, Tonya) que son capaces de soportar el peso dramático sin mayor problema, y que se encuentran acompañadas por una serie de actores que cumplen con nota su rol secundario.

Pero como decía, lo interesante del film se haya en las reflexiones que ofrece al espectador. Para empezar, las constantes traiciones y conspiraciones por parte de unos hombres que no toleran a una mujer en el trono, y que anhelan un orden establecido por el machismo y la religión católica. En este sentido, el desarrollo dramático es ejemplar, mostrando cómo primero todo se hace en las sombras para, posteriormente, conspirar abiertamente. Paralelismos con diferentes aspectos de la realidad social actual, ya sea nacional o internacional, todos los que se quieran. Y aunque el tratamiento a lo largo del film, con varias elipsis y ciertos diálogos algo irregulares, pueda resultar intermitente, lo cierto es que esta escalada de ataques de los hombres a las mujeres deja algunas escenas imborrables por su crudeza y la labor de los actores.

Así, María, reina de Escocia se revela como un film previsible, arquetípico, que posiblemente no habría llegado a las salas de cine si no fuera por el plantel de actores (y sobre todo las dos actrices) que dan vida a estos personajes históricos. Pero más allá de esa primera impresión, la película ofrece una interesante reflexión sobre la sociedad medieval y actual, sobre un mundo dominado por hombres en el que las mujeres afrontan unos peligros añadidos a los que ya tiene de por sí el mundo masculino. Y lo hace sencillamente exponiendo los hechos tal y como ocurrieron, sin utilizar ningún discurso moral o un speech de sus protagonistas. La historia habla por sí misma.

Nota: 6,5/10

‘Alien: Covenant’: el infierno original en un paraíso moderno


No hay nada como volver al principio para recuperar la esencia de algo. Al menos en parte. Por supuesto, eso no es garantía de nada, pero siempre es un buen comienzo para enderezar un barco que zozobra. La saga ‘Alien’ ha ido, indefectiblemente, de más a menos, y aunque soy partidario de defender lo que representa Prometheus (2012) en este universo, es indudable que no está a la altura de lo que el propio Ridley Scott logró en 1979. La nueva entrega, a medio camino entre el clásico y la modernidad, tiene las virtudes del primero y los vicios de la segunda, y es en esta combinación de ADNs donde el director logra crear un híbrido más que interesante.

Porque a pesar de los defectos de Alien: Covenant, sus aspectos positivos convierten a este film en una obra inquietante, eficaz en su relato y con un pulso narrativo firme y directo. Bueno, tal vez directo no sea el mejor apelativo a tenor de todo el trasfondo que posee, pero desde luego Scott vuelve a demostrar que es capaz de generar tensión dramática prácticamente con una pared. En este sentido, el film aprovecha un desarrollo dramático prácticamente calcado al original para explorar nuevas formas de terror, nuevas vías de crear estos monstruos que continúan evolucionando, esta vez de forma más coherente que en entregas anteriores y con una explicación tan eficaz como perturbadora.

De hecho, el film posee varias lecturas, algunas más interesantes que otras. Desde la mera y simple acción espacial hasta el trasfondo sociológico, filosófico e incluso religioso, la cinta explora en mayor o menor medida los diferentes aspectos que componen la complejidad del espíritu humano. Y esto es, a su vez, lo que juega en su contra. La cinta tarda en arrancar en lo que a trama se refiere, sus reflexiones rompen en muchos momentos el ritmo narrativo de la historia y, es cierto, aprovecha en demasía la estética y la estructura del primer film, hasta el punto de introducir personajes similares, entornos conocidos y, lo peor de todo, una previsibilidad en las decisiones de sus personajes y en las apuestas dramáticas que restan fuerza al film.

En realidad, Alien: Covenant es un puente casi perfecto entre lo que representó Prometheus y lo que ha sido la saga original. Aterradora, inquietante, dramática por momentos y espléndidamente rodada, la nueva película de Scott demuestra que la serie de terror espacial puede ofrecer todavía muchos y enriquecedores matices a este universo. Sí, es cierto que los aliens ahora se crean por otros medios, que se cambia una reunión en torno a una mesa por una camilla y que su desarrollo se desinfla un poco al final ante lo previsible del argumento. Sin embargo, todo eso no impide que sea una obra notable capaz de perturbar con el uso que el director hace de las sombras y de las posibilidades del guión. Y ojo a la labor de Michael Fassbender (La luz entre los océanos), auténtico héroe, villano y todo lo que se quiera decir de él. El resto del reparto, por suerte o por desgracia, no están a su altura. Más o menos como ocurre con su personaje y el resto de la tripulación.

Nota: 7,5/10

‘Selma’ es el punto de partida de los estrenos de marzo


Estrenos 6marzo2015Iniciamos nuevo mes cinematográfico en lo que a estrenos se refiere, pero viendo las novedades poco parece haber cambiado. La cartelera española se va a nutrir a partir de hoy viernes, 6 de marzo, de cintas de Oscar, de propuestas de terror, thriller y comedia que llevan sello europeo y norteamericano. Ah!, y el regreso de unos personajes que han marcado un antes y un después para muchas generaciones. Pero lo primero es lo primero.

Si hay un estreno que destaca ése es Selma, drama histórico y biográfico producido entre Estados Unidos y Reino Unido que narra la marcha que un joven Martin Luther King emprendió desde Selma a Montgomery, en Alabama, como acto para defender y reivindicar los derechos civiles y la igualdad de voto. Un acto cuya repercusión más inmediata fue que el presidente Johnson firmó la ley sobre el derecho al voto ese mismo año. Nominada a Mejor Película y ganadora de un Oscar a la Mejor Canción, esta cinta dirigida por Ava DuVernay (I will follow) tiene un amplio e interesante reparto en el que destacan David Oyelowo (El mayordomo), Tom Wilkinson (El gran hotel Budapest), Tim Roth (El fraude), Giovanni Ribisi (Mil maneras de morder el polvo), Cuba Gooding Jr. (Jerry Maguire), Carmen Ejogo (serie Hora Cero), Alessandro Nivola (La gran estafa americana), André Holland (serie The Knick) y la presentadora Oprah Winfrey.

Puramente norteamericana es En tercera persona, nuevo trabajo de Paul Haggis (Crash) como guionista y director, producido en 2013 y que de nuevo vuelve a tratar el tema de las relaciones humanas y cómo determinan nuestro futuro, incluso de forma indirecta. En concreto, la trama narra las historias de amor, pasión y confianza de tres parejas que viven en Nueva York, Roma y París, sin que aparentemente tengan relación alguna. Un interesante drama que, como suele ser habitual en el director, cuenta con un reparto de lujo, a saber: Liam Neeson (Caminando entre las tumbas), Olivia Wilde (Rush), Maria Bello (Prisioneros), Mila Kunis (Ted), Adrien Brody (Midnight in Paris), James Franco (Juerga hasta el fin) y Kim Basinger (Batman).

Sin dejar Estados Unidos, toca ahora hablar de un film que puede parecer comedia, pero en realidad pertenece al género de terror. Zombeavers (Castores zombies) supone el debut en el largometraje de Jordan Rubin, y como su propio título indica narra la surrealista historia de un grupo de jóvenes universitarios cuyas vacaciones junto a un apacible lago se ven alteradas por un grupo de castores muertos vivientes con una agresividad desatada. Cortney Palm (San Patricios), Lexi Atkins (White Dwarf), Rachel Melvin (My funny Valentine) y Hutch Dano (Ramona y su hermana) son algunos de los protagonistas que sufrirán los ataques de estos particulares zombis.

También de terror, aunque producida en 2013, es Oculus: El espejo del mal, nuevo film de Mike Flanagan (Absentia) que arranca cuando dos hermanos vuelven a reunirse tras 20 años de separación. Uno de ellos, encerrado durante ese tiempo en una institución mental por el brutal asesinato de sus padres, trata de rehacer su vida, pero el pasado parece perseguirle. Su hermana está convencida de que él no solo no cometió los crímenes, sino que fue una fuerza sobrenatural alojada en un antiguo espejo de su casa. El reparto está encabezado por Karen Gillan (Guardianes de la galaxia), Brenton Thwaites (Maléfica), Katee Sackhoff (Riddick), Rory Cochrane (Argo) y Annalise Basso (Al filo de la verdad).

Cerramos el ciclo de films estadounidenses con Lawless (Sin ley), drama ambientado en el mundo del crimen producido en 2012 y cuyo argumento, ambientado en la década de los años 30, sigue la lucha de tres hermanos que han logrado salir adelante gracias a una destilería de alcohol y a un negocio de venta ilegal. El contrabando se verá amenazado cuando llegue desde Chicago un agente especial que imponga la Ley Seca, algo que los tres hermanos no pueden permitir. Basado en la novela de Matt Bondurant, el film está dirigido por John Hillcoat (La carretera), quien dirige a un notable plantel de actores, en el que destacan Shia LaBeouf (Transformers), Tom Hardy (Origen), Jason Clarke (Tierra de asesinatos), Guy Pearce (MS1: Máxima seguridad), Jessica Chastain (El árbol de la vida), Mia Wasikowska (Stoker), Dane DeHaan (The Amazing Spider-man 2: El poder de Electro) y Gary Oldman (El topo).

Canadá y Alemania son los dos países que están detrás de Maps to the stars, lo nuevo de David Cronenberg (Promesas del este) como director. Este intenso drama gira en torno a los secretos y los lados oscuros de todos los miembros de una familia que vive en Hollywood y que está marcada por traumas, obsesiones y celos. La frágil situación familiar se agravará cuando uno de sus miembros regrese del psiquiátrico y empiece a trabajar para una actriz en decadencia y cuya vida ha estado marcada por las sospechas de asesinato. Un interesante film con un no menos interesante reparto, a saber: Julianne Moore (Siempre Alice), Mia Wasikowska, que repite esta semana, Robert Pattinson (Agua para elefantes), John Cusack (Grand piano), Olivia Williams (Sabotage) y Sarah Gadon (Enemy).

Producida entre Reino Unido e Irlanda, Calvary es el segundo film de John Michael McDonagh tras la notable El irlandés (2011), de nuevo protagonizado por Brendan Gleeson (Al filo del mañana). Su argumento, dramático aunque con ciertas dosis de humor negro, narra cómo un sacerdote debe hacer frente a sus propio calvario mientras mantiene a flote la fe de sus feligreses y la vida de su frágil hija. En el reparto también destacan Chris O’Dowd (Thor: El mundo oscuro), Kelly Reilly (El vuelo), Aidan Gillen (serie Juego de Tronos) y Dylan Moran (Corredor de fondo).

Si nos centramos en los estrenos nacionales, destacan dos películas. Por un lado, la comedia Perdiendo el norte, tercer largometraje de Nacho G. Velilla (Que se mueran los feos) que aborda una de las mayores problemáticas de la España actual: el éxodo de jóvenes al extranjero, concretamente a Alemania. Todo comienza cuando dos jóvenes con una gran cualificación pero pocas oportunidades laborales ven un programa similar a ‘Españoles por el Mundo’ y deciden ir a Alemania ante el alentador panorama que se muestra. Sin embargo, cuando llegan allí las cosas no son como se anunciaban por televisión. Yon González (Torrente 4), Blanca Suárez (Los amantes pasajeros), Julián López (Torrente 5. Operación Eurovegas), José Sacristán (Magical girl), Miki Escarbé (La maniobra de Heimlich), Úrsula Corberó (Quién mató a Bambi?), Malena Alterio (Al final del camino), Javier Cámara (La vida inesperada) y Carmen Machi (Ocho apellidos vascos) conforman el reparto principal.

Por otro, La luz con el tiempo dentro es un drama biográfico que trata de aproximar al espectador a la figura de Juan Ramón Jiménez a través de una reconstrucción de su vida mediante su obra. Con el autor como protagonista y narrador de la historia, el film incluye secuencias que incluso llegan a adaptar relatos suyos. Dirigida por Antonio Gonzalo (Una pasión singular), la cinta cuenta con un reparto encabezado por Marc Clotet (La voz dormida), Carlos Álvarez-Nóvoa (El amor no es lo que era), Tamara Arias (7 pasos y medio), Ana Fernández (Acorralados) y Alex O’Dogherty (serie Doctor Mateo).

Argentina, Colombia, Francia y Polonia están detrás de Refugiado, la producción más internacional de la semana. Dirigida por Diego Lerman (La mirada invisible), quien también participa en el guión, la historia arranca cuando un niño de siete años regresa a su casa después de una fiesta de cumpleaños y descubre a su madre inconsciente. Víctima de malos tratos, cuando la mujer despierta decide acudir a un centro para mujeres maltratadas con el pequeño, y desde allí ambos iniciarán un viaje para instalarse en otro lugar. Un viaje en el que, a través de los ojos del niño, todo se vuelve peligroso. Entre los intérpretes principales están Julieta Díaz (Corazón de león), Sebastián Molinaro, Marta Lubos (Patagonia) y Valentina García Guerrero.

Desde Asia nos llegan dos películas muy distintas. The target (El objetivo) es una producción de Corea del Sur escrita y dirigida por Chang (Gosa) que sigue la búsqueda desesperada de dos personajes de lo más dispar: un ex mercenario acusado de un crimen que no ha cometido y un médico cuya esposa ha sido secuestrada. Cuando los caminos de ambos se crucen solo dispondrán de 36 horas para descubrir quién está detrás de todo. El reparto está encabezado por Jin Guo, Yeo-Jeong Jo (Bang Ja Jeon), Jin-wook Lee (Su-sang-han gel-nyeo) y Seung-ryong Ryu (Sikeurit).

Por último, una de animación japonesa. Los Caballeros del Zodíaco: La leyenda del Santuario supone una revisión del famoso manga de Masami Kurumada y de la serie de televisión que influyó en tantas generaciones. Con un diseño por ordenador y unos efectos mejorados, la cinta dirigida por Kei’ichi Sato (Ashura) es una especie de resumen del arco argumental más famoso de estos personajes, es decir, el que enfrenta a Seiya y sus amigos a los Caballeros de Oro, en una lucha por salvar a Atenea. La versión original cuenta con las voces de Kaito Ishikawa, Kenji Akabane, Kensho Ono (Eden), Nobuhiko Okamoto (Patema y el mundo inverso) y Kenji Kojima (Clannad).

‘Iron Man 3’: el hombre de hierro busca su alma en un interior vacío


Robert Downy Jr. pasará sus peores momentos en 'Iron Man 3', de Shane Black.Hay que reconocerlo. La trilogía sobre el hombre de hierro de Marvel es, en líneas generales, una de las más completas sobre superhéroes de todas las que se han hecho. Su tercera entrega, dirigida por Shane Black (Kiss Kiss Bang Bang), no solo se mantiene al mismo nivel que sus predecesoras en espectacularidad y comicidad, sino que introduce un elemento evitado en sus dos primeras partes que más tarde o más temprano tenía que llegar. Y lo hace con la inteligencia y la humildad, si es que este término puede aplicarse a un film de estas características, que ha definido siempre su estilo narrativo.

Dicho elemento no es otro que la crisis de identidad del héroe. Iron Man, que siempre se ha caracterizado por una moral cuestionable y una actitud ante la vida más bien libertina, se enfrenta en esta tercera aventura a sus propios miedos, relacionados en buena medida con la incertidumbre de no saber cuál de sus dos actitudes ante la vida es la que realmente le define. Y para descubrirlo nada mejor que enfrentarse a los villanos de turno, los siempre excelentes Guy Pearce (L. A. Confidencial) y Ben Kingsley (Casa de arena y niebla), sin más recursos que su ingenio.

Para los amantes de la acción, este viaje de descubrimiento personal puede que sea, al final, el talón de Aquiles del relato, pues termina por exigir más metraje para su correcto desarrollo, obligando a robárselo a otros aspectos como la acción o la comedia. Puede que sí, pero eso no impide que Iron Man 3 cuente con unas secuencias de acción realmente espectaculares. Simplemente con el ataque a la casa de Tony Stark (con un Robert Downey Jr. que parece haber nacido para este papel) y el desenlace final bastaría para dejar sin aliento a cualquier espectador, pero por fortuna no son las únicas que posee el film.

Y como siempre, los detalles. Marvel está consiguiendo algo único: trasladar su idea de los cómics al cine. Para aquellos que no estén muy familiarizados con su mundo, mencionar simplemente que las historias que protagoniza un personaje suelen tener consecuencias en las aventuras de otro. El hecho de que esta tercera entrega base buena parte de su desarrollo dramático en los acontecimientos ocurridos en Los Vengadores (incluyendo una corta secuencia al final de los créditos con uno de sus protagonistas) refuerza la idea de que estamos ante algo más que una película individual, más incluso que la tercera parte de una trilogía. Estamos ante una nueva pieza de ese gran puzzle que se está formando con los superhéroes creados por Stan Lee. Para el fan, la película se convertirá en una delicia.

Desde luego, Iron Man 3 no alcanza las cotas dramáticas y serias que impuso Christopher Nolan con su trilogía sobre Batman. Tampoco lo intenta. La película es un colofón muy entretenido y espectacular a una saga que se ha ganado por derecho propio estar entre lo mejor del cine de superhéroes. A decir verdad, es perfecta en su propuesta, pues incluso sus errores (como ese final resuelto casi por arte de magia) quedan empequeñecidos ante la brillantez del conjunto.

Nota: 8/10

‘Iron Man 3’ vs. estrenos europeos: todo vale para salvar el cine


Estrenos 26abril2013El cine en España necesita sufrir un giro importante. Eso es, al menos, lo que van a intentar los estrenos de hoy, 26 de abril, tras las malas cifras de la taquilla registradas hace unos días. Y lo van a intentar con un único estreno cuya principal función es esa, la de reventar la taquilla. Es más, es el único estreno norteamericano, tal vez porque las productoras estadounidenses han preferido no enfrentarse ante uno de los títulos que están llamados a ser uno de los más taquilleros del año. Junto a él, varios estrenos españoles y muchos, muchos europeos.

Pero comencemos por ese presumible blockbuster que va a ser Iron Man 3. El personaje de Marvel vuelve a la gran pantalla tras sus dos anteriores incursiones en solitario y su participación en Los Vengadores para enfrentarse a su, hasta ahora, peor enemigo: El Mandarín. Cuando su mundo personal se vea destruido el hombre de metal iniciará un viaje para encontrar a los responsables al tiempo que se enfrentará a las preguntas que siempre le han atormentado desde que diseñó su armadura. En esta ocasión Jon Favreau (Elf) se limita únicamente a su labor como actor, dejando la silla de director para Shane Black (Kiss Kiss Bang Bang). Los que sí repiten son los actores principales: Robert Downey Jr. (Charlot) como Tony Stark/Iron Man, Gwyneth Paltrow (Seven) como Pepper Potts, Don Cheadle (El vuelo) como James Rhodes/War Machine, y Paul Bettany (Legión) como la voz del mayordomo electrónico Jarvis. A ellos se suman Ben Kingsley (Gandhi), Rebecca Hall (Encuentros en Nueva York) y Guy Pearce (No tengas miedo a la oscuridad).

A partir de aquí, cine europeo. Y dentro de él, cine español con títulos que buscan atraer la atención de públicos muy concretos. Uno de esos títulos es Ayer no termina nunca, lo nuevo de Isabel Coixet (Mi vida sin mí), en el que una pareja se reencuentra después de cinco años sin verse y tras haber pasado diversas circunstancias complicadas. Lo que parece un reencuentro hacia el futuro pronto se convertirá en un recuerdo de las heridas pasadas. Intenso drama cuyos únicos protagonistas son Javier Cámara y Candela Peña, que compartieron película hace poco en Una pistola en cada mano.

Otro director que regresa es Daniel Calparsoro. Tras presentar el año pasado Invasor, ahora nos introduce en el mundo de las carreras de coches ilegales con Combustión, una especie de A todo gas (2001) a la española que gira en torno a un joven de vida acomodada y a punto de casarse que ve cómo todo aquello que tenía poco a poco le resulta indiferente después de conocer a una atractiva joven que le introduce en ese ambiente ilegal. Sin embargo, en dicho mundo nada es lo que parece, y pronto descubrirá que todo forma parte de un plan. El film promete acción, adrenalina y sexo a partes iguales, y cuenta con un joven reparto con el que atraer la atención de los adolescentes españoles. Dicho reparto está formado por Álex González (Alacrán enamorado), Alberto Ammann (Tesis sobre un homicidio), Adriana Ugarte (Lo mejor de Eva) y María Castro (Los muertos van deprisa).

El tercer estreno español es Apartment 143, también conocida como Emergo. Con guión de Rodrigo Cortés (Luces Rojas) y dirigida por Carles Torrens en la que es su ópera prima, esta historia de terror sigue a un grupo de investigación paranormal que se encierran en un piso para analizar científicamente las manifestaciones que allí se están produciendo. Poco a poco la situación se irá haciendo más y más extrema a la par que violenta. El film cuenta con un reparto internacional en el que destacan Francesc Garrido (Gente de mala calidad), Fiona Glascott (Atrapados en el infierno), Rick Gonzalez (Flying Lessons), Kai Lennox (Beginners) y Gia Mantegna (Vecinos).

Fuera de nuestras fronteras, más concretamente desde el país vecino, nos llega Un gran equipo, comedia ambientada en el mundo del deporte cuya trama comienza cuando un veterano jugador de fútbol decide entrenar al equipo local de una isla para poder reconducir su vida y recuperar a su hija. Sin embargo, su reto es mayor que todo eso, pues debe convertir a un grupo de pescadores en jugadores de fútbol si no quiere que la fábrica de conservas de la isla, que da trabajo a prácticamente la mitad de la población, finalice su actividad. Dirigida por Olivier Dahan (La vida en rosa), la película cuenta con José García (La caja negra), Gad Elmaleh (El capital), Jean-Pierre Marielle (El pastel de boda), Omar Sy (Intocable), Franck Dubosc (Astérix en los Juegos Olímpicos) y Joey Starr (Old School).

También de Francia, aunque en esta ocasión colaborando con Bélgica, es El ejercicio del poder, producción del 2011 que aborda las vicisitudes que debe pasar un hombre de Estado francés cuando es convocado por una crisis a las cinco de la mañana. Traiciones, luchas de poder, crisis económica, etc. serán los elementos que a partir de ese momento deberá tener en cuenta si quiere sobrevivir en el Gobierno. Pierre Schoeller (Versalles) escribe y dirige este drama político que protagoniza Olivier Gourmet (Altiplano) y al que acompañan, entre otros, Michel Blanc (La chica del tren), Zabou Breitman (El primer día del resto de tu vida) y Laurent Stocker (Cyprien).

Del 2011 también es la danesa Noche de vino y copas, comedia romántica en la que el propietario de una tienda de vinos al borde de la quiebra decide viajar a Buenos Aires con su hijo de 16 años para recuperar a su mujer, quien le dejó tiempo atrás y mantiene ahora una relación con un deportista famoso; todo con la excusa de, precisamente, firmar los papeles del definitivo divorcio. Ole Christian Madsen (Pizza king) es su director, mientras que Anders W. Berthelsen (Rosa Morena), Paprika Steen (Skeletons), Sebastián Estevanez (serie Dulce amor) y Jamie Morton (Bølle Bob og Smukke Sally) son sus principales protagonistas.

Para completar los estrenos de este viernes otro drama, esta vez co producido entre Francia e Italia en 2010 y con el título de La nostra vita. La trama gira en torno a un obrero cuya tranquila e idílica vida se ve truncada cuando sufre de forma muy cercana una tragedia que le obliga a replantearse no solo su vida, sino la forma en que afrontar el futuro que ahora le aguarda. Su director, Daniele Luchetti (La voz de su amo) ha participado en la elaboración del guión de esta intensa historia protagonizada por Elio Germano (Nine), Raoul Bova (The Tourist), Isabella Ragonese (Tutta la vita davanti), Luca Zingaretti (A casa nostra) y Giorgio Colangeli (Alza la testa).

Ridley Scott busca el origen de la Humanidad y Seyfried a su hermana


Para los fans de la ciencia ficción y el terror espacial es uno de los estrenos más esperados. Tal vez por eso la mayor parte de los productores y distribuidores han optado por no presentar ninguna película este 3 de agosto, en el que la nueva película de Ridley Scott (Gladiator) copa el interés de los espectadores adultos. Aún así, hasta cuatro películas acompañan al film, la mayoría de ellas europeas; aunque sin duda, el evento lleva por nombre Prometheus.

Y es que el autor de Alien vuelve a la saga que le dio el éxito y el reconocimiento que le ha llevado a firmar algunos de los títulos más importantes de los últimos años. En efecto, el estreno de este viernes aborda una historia que transcurre en el universo de dichas películas, aunque varios siglos antes, cuando un grupo de exploradores espaciales descubren una señal que podría llevarles a encontrar el origen de la humanidad en los confines del Universo. Sin embargo, lo que allí encuentran da lugar a una batalla por salvar sus vidas y las de toda la raza humana. Con componentes muy similares al film original (chica protagonista, robot muy humano, intereses empresariales ocultos, …), Scott tiene todas las herramientas para crear un disfrute único, una intriga espacial con buenas dosis de terror escrita por Jon Spaihts (La hora más oscura) y Damon Lindelof (serie Perdidos). Noomi Rapace, la protagonista de la saga Millennium, se echa a sus espaldas el rol principal, aunque no es el único rostro conocido. Michael Fassbender (X-Men: Primera generación), Charlize Theron (Las normas de la casa de la sidra), Idris Elba (Thor), Guy Pearce (Memento) y Logan Marshall-Green (serie Dark blue) son los co-protagonistas.

Amanda Seyfried (Mamma mia!) protagoniza el único título que podría competir con la magnitud de la cinta de ciencia ficción, y lo hace con un thriller de lo más clásico que lleva por nombre Sin rastro. Dirigida por Heitor Dhalia (Nina), la trama gira en torno a una joven que, al llegar a casa una noche, descubre que su hermana ha sido secuestrada, posiblemente por el mismo hombre que la retuvo a ella un año antes. Tras comprobar la pasividad de la policía, la protagonista iniciará una búsqueda particular para salvar a su hermana y descubrir los secretos del secuestrador. Daniel Sunjata (El diablo viste de Prada), Jennifer Carpenter (serie Dexter) y Wes Bentley (American Beauty) son algunos de los nombres que también aparecen en pantalla.

El resto de títulos, de temáticas muy variadas, proceden de Europa y Asia. De entre ellos destaca La felicidad nunca viene sola, una comedia francesa acerca de las comprometidas situaciones que se generan cuando dos personas con estilos de vida opuestos se conocen, se enamoran y deciden afrontar una nueva vida juntos. Dirige James Huth (Hellphone) y protagonizan Sophie Marceau (Espías en la sombra), Gad Elmaleh (Midnight in Paris), Maurice Barthélémy (Casablanca driver) y François Berléand (Transporter).

Pollo con ciruelas es el título del drama co producido por Francia, Alemania y Bélgica que dirigen y escriben a cuatro manos Vincent Paronnaud y Marjane Satrapi, los responsables de la adaptación del cómic Persépolis (2007). La historia se centra en un violinista que decide esperar a la muerte en la cama cuando su instrumento se rompe. A lo largo de recuerdos y ensoñaciones se presentan ante el espectador numerosos momentos de su juventud y la fuente del genio e inspiración que guió toda su carrera. Mathieu Amalric (Munich) protagoniza el film acompañado de Edouard Baer (Mon pote), Maria de Medeiros (Mi vida sin mí) e Isabella Rossellini (Terciopelo azul) entre otros.

Por último, un auténtico delirio asiático cuyo título ya deja entrever las intenciones del mismo: Woochi, cazador de demonios. Producida en 2009, y escrita y dirigida por Dong-hun Choi (Tazza), la historia sigue a un joven mago que, cinco siglos atrás, intentó derrotar a los demonios en su lucha contra los dioses. Traicionado y confinado en un pergamino, los dioses deberán recurrir de nuevo a él para hacer frente a los demonios… en la época actual. Acción, artes marciales, comedia y fantástico se mezclan en este film protagonizado por Dong-won Kang (Hyeongsa), Yun-seok Kim (Ya-soo) y Su-jeong Lim (Dos hermanas).

Sacha Baron Cohen y ‘El dictador’ gobiernan los estrenos


Varios estrenos entre superhéroes. Tras el reinicio de Spider-Man, y a la espera de la última aventura de Batman, este fin de semana del 13 de julio llegan a las pantallas de toda España numerosos estrenos, muchos de ellos cómicos y la mayoría con nombres de peso en la taquilla que, sin duda, atraerán a los espectadores en mayor o menor medida. Y de todos ellos, el que tiene todas las papeletas de triunfar es el protagonizado por Sacha Baron Cohen (Borat).

En efecto, el autor de Borat (2006) vuelve a la carga con El dictador, una cinta cargada de humor y de crítica, una muy dura crítica, contra los regímenes totalitarios de Oriente Medio. Como es habitual en él, su ironía incide en los principales problemas, mitos y miedos que la sociedad ha absorbido, sobre todo, desde el 11-S. De hecho, puede que sea la primera vez que el atentado se utiliza con unos fines tan lúdicos. Dirigida por Larry Charles (Bruno), la historia gira en torno a un jeque árabe que es capturado en Nueva York antes de su discurso ante la ONU. Sin su barba y con ropa sucia y antigua, deberá afrontar una nueva vida ajena al lujo y al poder. Baron Cohen, que también colabora en el guión, está acompañado por Ben Kingsley (La invención de Hugo), Aasif Mandvi (La proposición), Anna Faris (Scary Movie) y Sayed Badreya (Tres reyes) entre muchos otros rostros conocidos como el de Edward Norton (American History X) o Megan Fox (Transformers). Humor gamberro hecho con mucha ironía que, en algunos momentos, puede resultar incluso ofensivo. Pero así es Sacha Baron Cohen.

Otra comedia, en este caso coral, se presenta como la gran baza para el público femenino principalmente. Qué esperar cuando estás esperando cuenta en su amplio reparto con Cameron Díaz (La máscara), Jennifer López (Sucedió en Manhattan), Elizabeth Banks (Virgen a los 40), Chace Crawford (La alianza del mal), Brooklyn Decker (Battleship), Ben Falcone (La boda de mi mejor amiga), Anna Kendrick (Up in the air), Matthew Morrison (serie Glee), Dennis Quaid (El día de mañana), Chris Rock (9 días) y Rodrigo Santoro (Encontrarás dragones). Kirk Jones (La niñera mágica) es el encargado de narrar esta historia de cuatro parejas que comparten la experiencia de ser padres al mismo tiempo, con los problemas, conflictos y alegrías que eso conlleva. El film es la adaptación de la novela homónima, considerada por muchos como una auténtica guía del embarazo.

En contraste con los dos anteriores títulos llega lo nuevo de Nicolas Cage (La Roca), un thriller con una trama a priori interesante. Bajo el título de El pacto se esconde la historia de un hombre que, tras ver cómo su mujer es agredida sexualmente, decide aceptar la ayuda de un hombre que le promete la justicia que tanto ansía. Sin embargo, dicho acto tendrá unas consecuencias inesperadas con las que tendrá que lidiar. Dirigida por Roger Donaldson (Un pueblo llamado Dante’s Peak), en el reparto destacan January Jones (Sin identidad) y Guy Pearce (MS1: Máxima seguridad) como el resto del trío protagonista.

La propuesta española del fin de semana llega de la mano de Juan Martínez Moreno (Un buen hombre), quien dirige a Gorka Otxoa (Pagafantas), Carlos Areces (Extraterreste) y Secun de la Rosa (Cinco metros cuadrados) en Lobos de Arga, una mezcla entre humor y terror en la que un joven escritor, último heredero de una familia sobre la que pesa una maldición de hombres-lobo, regresa a su pueblo natal con la idea de ser nombrado hijo predilecto, cuando lo cierto es que va a ser el protagonista de un sacrificio humano que termine con la maldición.

España también participa, junto a Argentina, en Elefante blanco, protagonizada por Ricardo Darín (Un cuento chino) y escrita y dirigida por Pablo Trapero (Carancho). El film narra la historia de dos párrocos que, tras arriesgar la vida en Centroamérica, se instalan en una barriada de Buenos Aires, donde tratarán de suprimir la corrupción con la ayuda de una mujer, algo que les enfrentará con la Iglesia y los poderes gubernamentales. Martina Gusman (Leonera) y Jérémie Renier (Escondidos en Brujas) son los otros dos protagonistas de este drama.

En el ámbito europeo se estrena la francesa Los nombres del amor, una comedia romántica del 2010 sobre la relación de amor entre dos personas diametralmente opuestas en todos los sentidos: ideología, amor, religión, familia. Michel Leclerc (J’invente ríen) es el encargado de poner el guión (en el que colabora) en imágenes, y Jacques Gamblin (La fortuna de vivir) y Sara Forestier (Las malas hierbas) los actores que ponen voz y rostros a los dos personajes principales.

Por último, también llega a la gran pantalla un documental cuanto menos curioso. The swell season, dirigido a varias manos por Nick August-Perna, Chris Dapkins y Carlo Mirabella-Davis, narra la relación de amor real que surgió entre los dos protagonistas de Once (2006) durante el rodaje. La posterior gira musical en conjunto de ambos cantantes supuso una dura prueba para la relación, afectada por el éxito.

‘MS1: Máxima seguridad’: cómo mezclar referencias para la serie B


Es una frase manida, lo sé, pero lo interesante siempre se encuentra en los detalles. Cualquier buena historia, por simple o compleja que sea, perdura en la memoria por la calidad de sus elementos más insignificantes. En el lado contrario, la falta o la incoherencia de los mismos hace que un film sea recordado… pero no de forma positiva. Por tanto, es fácil comprender la frustración del espectador al asistir a un derroche de referencias cinéfilas y cinematográficas en una historia con una trama más o menos entretenida que termina siendo saboteada por una falta total de coherencia narrativa en algunos de los momentos más importantes del relato.

Lo cierto es que, aunque producto de segunda categoría, esta historia de cárceles espaciales, rescates imposibles y chistes a cada cual más malo, tenía todos los elementos para ser algo atractivo. Producida por Luc Besson (El quinto elemento), quien no vive precisamente sus mejores momentos en lo que a calidad cinematográfica se refiere, y protagonizada por uno de esos buenos actores que no terminan de encontrar su sitio en la industria (Guy Pearce, uno de los policías de L. A. Confidencial), la acción continuada y el carácter de ciencia ficción de fondo se presuponían un buen embalaje a las continuadas referencias a grandes títulos del cine de acción y fantástico. Por cierto, que no son pocas: Jungla de cristal1997: Rescate en Nueva YorkLa guerra de las galaxias, … incluso Alien está presente en ese diseño laberíntico de los túneles y conductos del escenario protagonista.

Hay que reconocer que es una producción para los más amantes del género, pero incluso ellos pueden sentirse defraudados. Y es que, más allá del pobre trabajo de la actriz protagonista, Maggie Grace (Sed de venganza), sobre todo si se compara con el resto del reparto (que tampoco es que requiera una mención especial), el film hace aguas por la incredulidad que generan los ya consabidos detalles. Algunos de los giros argumentales están tan forzados que obligan a tragar con ruedas de molino algo que perfectamente podría haber sido abordado de forma mucho más lógica, derivando la trama hacia otros derroteros cuyo desenlace sería el mismo, aunque aportarían más verosimilitud.

A la hora de abordar determinadas películas, uno no espera que sean auténticas joyas de género. Simplemente, se intenta pasar un par de horas distraídas con una historia tan entretenida como previsible y fácil de olvidar. Este rescate espacial casi lo consigue. Casi, pues los imposibles de su guión, tanto a nivel narrativo como visual, impiden un buen disfrute de los chistes malos (a quien le gusten) y de las secuencias de acción.

Nota: 4/10

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