‘En mil pedazos’: recomponiendo vidas


Existen tantas películas sobre el proceso de desintoxicación que vive un adicto como pedazos menciona el título de lo nuevo de Sam Taylor-Johnson (Cincuenta sombras de Grey). Entonces, ¿qué hace diferente a esta historia para merecer ser contada? En realidad, muy poco… y bastante a la vez. Puede que desde el punto de vista puramente argumental tenga poco de novedoso, pero visualmente la película ofrece algo que muy pocos títulos son capaces de ofrecer.

Porque sí, la historia ya es conocida. De hecho, uno de los personajes de En mil pedazos viene a corroborar esta afirmación con un argumento sobre el proceso que deben superar los adictos para desengancharse. Sin embargo, eso no resta efectividad a su contenido. Sin llegar a ser impactante visualmente hablando, Taylor-Johnson recurre al lirismo visual para narrar un proceso visceral, dramático y duro. A través de su narrativa, la directora saca el máximo provecho a las emociones del protagonista y a esa lucha contra unos demonios internos que personifica en varias ocasiones en aquellos que le rodean. Un proceso, como digo, archiconocido en el séptimo arte, pero que en esta ocasión viene a añadir algunos componentes que lo convierten en atractivo y, hasta cierto punto, diferente.

Para empezar, esa poesía visual traducida en una elegancia única para narrar los momentos más difíciles del relato, desde el comienzo del protagonista hasta la tragedia final (interesante el paralelismo entre lo que ocurre y la visión del protagonista). Detalles como los personajes secundarios, que todos los roles sean o hayan sido adictos, aumenta la sensación de grupo, de formar una familia propia en la que todos saben lo que ocurre dentro y fuera de cada uno. Pero ante todo, la película es lo que es gracias a los actores, comenzando por Aaron Taylor-Johnson (The Wall) y continuando por un elenco sencillamente brillante a pesar de aparecer tan solo algunos minutos en la mayoría de ocasiones. La sobriedad de las interpretaciones, la sencillez con la que se afrontan las escenas, permiten al espectador centrarse en el drama que se esconde detrás de cada diálogo y cada acción, acentuando el proceso vivido por el protagonista.

El mayor problema de En mil pedazos es, básicamente, que su historia no aporta grandes novedades. Eso y que algunos tramos del relato pierden cierto ritmo y están demasiado condensados. Pero la película funciona, y lo hace gracias a la mano de su directora, capaz de ofrecer una mirada propia a un relato ya contado con anterioridad, y de unos actores capaces de dar vida a un complejo mosaico de personajes, emociones y situaciones a cada cual más dramática. Todo ello convierte a este film en una obra tal vez menor pero sumamente interesante y recomendable, amén de un alegato contra las adicciones y la destrucción que siembran a su alrededor y en el propio enfermo/adicto (la explicación de por qué una adicción es una enfermedad es perfecta). No atraerá masas, pero es una de las pequeñas joyas que merece la pena descubrir.

Nota: 7/10

Anuncios

‘Ted 2’: aburrimiento por insistencia


Amanda Seyfried y Mark Wahlberg protagonizan 'Ted 2'.No cabe duda de que es uno de los reyes de la comedia norteamericana actual. De un subgénero muy concreto, pero rey al fin y al cabo. Y como todos los reyes, tiene defensores acérrimos y detractores aún más radicales. Lo que ha logrado Seth MacFarlane, creador de series como Padre de familia, es digno de reconocimiento independientemente del gusto por su forma de entender el humor. Ahora bien, su particular estilo mantiene la convicción de que para divertir es necesario reincidir en ideas, bromas o personajes que asienten una estructura sólida en el formato. Y a medida que se suceden sus productos la teoría cae por su propio peso.

El nuevo intento, titulado Ted 2, no deja de ser una extensión del humor que ha poblado sus historias desde sus comienzos. Sexo, drogas, excesos y situaciones absurdas en contextos cotidianos siguen componiendo el desarrollo dramático de sus películas. Y hasta cierto punto, la diversión está asegurada. Desde luego, la nueva aventura del osito de peluche más gamberro del cine tiene algunas situaciones hilarantes, algunas reflexiones interesantes (sobre todo en lo relacionado con los derechos civiles) y algunos chistes realmente divertidos. La palabra clave aquí es “algunos/as”, pues para una película de casi dos horas de metraje se antoja muy poco.

Ya ocurrió con la primera entrega, pero en esta continuación el problema se agrava. La cinta tiende siempre, incluso desde sus títulos de crédito al más puro estilo Padre de familia, a caer en la repetición, en la saturación de chistes e ideas supuestamente hilarantes que no hacen sino poner impedimentos al buen desarrollo de la historia. Gags como el de la búsqueda de cualquier término por internet, los abusos de dos personajes a los asistentes a la Comic-Con de Nueva York o las continuas referencias sexuales no solo alargan innecesariamente la trama, sino que llevan al espectador a desconectar del desarrollo, convirtiendo al film en un producto que debe ser tolerado durante demasiado tiempo.

Lo cierto es que Ted 2 confirma dos ideas ampliamente aceptadas. Una, que el humor de Seth MacFarlane es extremadamente particular, por lo que si el espectador no disfruta con Padre de familiaPadre Made in USA difícilmente encontrará diversión en esta secuela. Más bien al contrario, lo que percibirá será una sucesión de situaciones, algunas demasiado conocidas, que le interesarán en mayor o menor medida, pero que en pocas ocasiones le resultarán divertidas. Dos, que cualquier película que cuente con Morgan Freeman (Plan en Las Vegas) en su reparto gana enteros de forma automática. Su presencia en los últimos compases de la historia ofrece bastante más atractivo que la mayoría del resto del metraje. Pero ni siquiera él es capaz de compensar del todo una película de estas características.

Nota: 4/10

‘Selma’: la marcha de la dignidad por la igualdad


David Oyelowo protagoniza 'Selma', de Ava Duvernay.Se ha criticado mucho que este año no haya habido en los premios Oscar una mayor representación del colectivo negro en las categorías más importantes. Y viendo el resultado final de la nueva película de Ava DuVernay (I will follow) es hasta cierto punto comprensible. La cinta, que recoge la lucha de Martin Luther King en la ciudad que da nombre a la película, aprovecha notablemente sus recursos para erigirse como una lucha no solo por la igualdad, sino por la dignidad humana. Una lucha en la que no todo es blanco o negro, pero en la que claramente sale perdiendo la muchas veces criticada intolerancia sureña de Estados Unidos.

De este modo Selma se aproxima más a lo que fue 12 años de esclavitud allá por 2013 que a lo que propuso El mayordomo ese mismo año. Si bien es cierto que su ritmo es irregular, en buena medida motivado por una historia con muchos momentos estáticos, la intensidad emocional de sus secuencias, sobre todo de aquellas que tienen como protagonista brutales palizas a unos individuos desarmados y en protesta pacífica, es incuestionable. Es dicha intensidad la que logra impregnar al conjunto de una pátina dramática que sitúa al espectador como uno más de los protestantes de Selma y como uno más de los objetivos del racismo y la brutal violencia.

El guión, construido sobre un formato académico y poco dado a la innovación, deja en el recuerdo numerosos instantes estremecedores desde diversos puntos de vista, sobre todo gracias a un comienzo que rompe los esquemas al espectador y le condiciona irremediablemente durante las dos horas de metraje. Que nadie entienda esto como una crítica; es más bien una alabanza a un desarrollo dramático que golpea en un primer instante para poder hacer comprender el porqué de los acontecimientos. A esto ayuda, por supuesto, un reparto comprometido tanto en los roles principales como en los secundarios, ya sean héroes o villanos. Quizá lo menos relevante de todo sea la puesta en escena de DuVernay, más artesana que artista, y una fotografía con pocos contrastes y mucho academicismo.

Pero aunque la impresión general de Selma sea la de una película corriente que aborda una vergonzosa época de Estados Unidos lo cierto es que las horas posteriores a su visionado permiten comprender la magnitud de lo narrado. En realidad, poco importa lo que se consigue. Lo realmente atractivo es cómo se consigue, cómo la sociedad de todo el país se unió tras comprobar la brutalidad sin sentido y cómo la marcha encabezada por Martin Luther King se convirtió en una marcha por la dignidad de todo un pueblo. Quizá no sea la mejor película del año. Es más, tiene muchos aspectos a mejorar, sobre todo formales. Pero sin duda es un film notable.

Nota: 7/10

‘Selma’ es el punto de partida de los estrenos de marzo


Estrenos 6marzo2015Iniciamos nuevo mes cinematográfico en lo que a estrenos se refiere, pero viendo las novedades poco parece haber cambiado. La cartelera española se va a nutrir a partir de hoy viernes, 6 de marzo, de cintas de Oscar, de propuestas de terror, thriller y comedia que llevan sello europeo y norteamericano. Ah!, y el regreso de unos personajes que han marcado un antes y un después para muchas generaciones. Pero lo primero es lo primero.

Si hay un estreno que destaca ése es Selma, drama histórico y biográfico producido entre Estados Unidos y Reino Unido que narra la marcha que un joven Martin Luther King emprendió desde Selma a Montgomery, en Alabama, como acto para defender y reivindicar los derechos civiles y la igualdad de voto. Un acto cuya repercusión más inmediata fue que el presidente Johnson firmó la ley sobre el derecho al voto ese mismo año. Nominada a Mejor Película y ganadora de un Oscar a la Mejor Canción, esta cinta dirigida por Ava DuVernay (I will follow) tiene un amplio e interesante reparto en el que destacan David Oyelowo (El mayordomo), Tom Wilkinson (El gran hotel Budapest), Tim Roth (El fraude), Giovanni Ribisi (Mil maneras de morder el polvo), Cuba Gooding Jr. (Jerry Maguire), Carmen Ejogo (serie Hora Cero), Alessandro Nivola (La gran estafa americana), André Holland (serie The Knick) y la presentadora Oprah Winfrey.

Puramente norteamericana es En tercera persona, nuevo trabajo de Paul Haggis (Crash) como guionista y director, producido en 2013 y que de nuevo vuelve a tratar el tema de las relaciones humanas y cómo determinan nuestro futuro, incluso de forma indirecta. En concreto, la trama narra las historias de amor, pasión y confianza de tres parejas que viven en Nueva York, Roma y París, sin que aparentemente tengan relación alguna. Un interesante drama que, como suele ser habitual en el director, cuenta con un reparto de lujo, a saber: Liam Neeson (Caminando entre las tumbas), Olivia Wilde (Rush), Maria Bello (Prisioneros), Mila Kunis (Ted), Adrien Brody (Midnight in Paris), James Franco (Juerga hasta el fin) y Kim Basinger (Batman).

Sin dejar Estados Unidos, toca ahora hablar de un film que puede parecer comedia, pero en realidad pertenece al género de terror. Zombeavers (Castores zombies) supone el debut en el largometraje de Jordan Rubin, y como su propio título indica narra la surrealista historia de un grupo de jóvenes universitarios cuyas vacaciones junto a un apacible lago se ven alteradas por un grupo de castores muertos vivientes con una agresividad desatada. Cortney Palm (San Patricios), Lexi Atkins (White Dwarf), Rachel Melvin (My funny Valentine) y Hutch Dano (Ramona y su hermana) son algunos de los protagonistas que sufrirán los ataques de estos particulares zombis.

También de terror, aunque producida en 2013, es Oculus: El espejo del mal, nuevo film de Mike Flanagan (Absentia) que arranca cuando dos hermanos vuelven a reunirse tras 20 años de separación. Uno de ellos, encerrado durante ese tiempo en una institución mental por el brutal asesinato de sus padres, trata de rehacer su vida, pero el pasado parece perseguirle. Su hermana está convencida de que él no solo no cometió los crímenes, sino que fue una fuerza sobrenatural alojada en un antiguo espejo de su casa. El reparto está encabezado por Karen Gillan (Guardianes de la galaxia), Brenton Thwaites (Maléfica), Katee Sackhoff (Riddick), Rory Cochrane (Argo) y Annalise Basso (Al filo de la verdad).

Cerramos el ciclo de films estadounidenses con Lawless (Sin ley), drama ambientado en el mundo del crimen producido en 2012 y cuyo argumento, ambientado en la década de los años 30, sigue la lucha de tres hermanos que han logrado salir adelante gracias a una destilería de alcohol y a un negocio de venta ilegal. El contrabando se verá amenazado cuando llegue desde Chicago un agente especial que imponga la Ley Seca, algo que los tres hermanos no pueden permitir. Basado en la novela de Matt Bondurant, el film está dirigido por John Hillcoat (La carretera), quien dirige a un notable plantel de actores, en el que destacan Shia LaBeouf (Transformers), Tom Hardy (Origen), Jason Clarke (Tierra de asesinatos), Guy Pearce (MS1: Máxima seguridad), Jessica Chastain (El árbol de la vida), Mia Wasikowska (Stoker), Dane DeHaan (The Amazing Spider-man 2: El poder de Electro) y Gary Oldman (El topo).

Canadá y Alemania son los dos países que están detrás de Maps to the stars, lo nuevo de David Cronenberg (Promesas del este) como director. Este intenso drama gira en torno a los secretos y los lados oscuros de todos los miembros de una familia que vive en Hollywood y que está marcada por traumas, obsesiones y celos. La frágil situación familiar se agravará cuando uno de sus miembros regrese del psiquiátrico y empiece a trabajar para una actriz en decadencia y cuya vida ha estado marcada por las sospechas de asesinato. Un interesante film con un no menos interesante reparto, a saber: Julianne Moore (Siempre Alice), Mia Wasikowska, que repite esta semana, Robert Pattinson (Agua para elefantes), John Cusack (Grand piano), Olivia Williams (Sabotage) y Sarah Gadon (Enemy).

Producida entre Reino Unido e Irlanda, Calvary es el segundo film de John Michael McDonagh tras la notable El irlandés (2011), de nuevo protagonizado por Brendan Gleeson (Al filo del mañana). Su argumento, dramático aunque con ciertas dosis de humor negro, narra cómo un sacerdote debe hacer frente a sus propio calvario mientras mantiene a flote la fe de sus feligreses y la vida de su frágil hija. En el reparto también destacan Chris O’Dowd (Thor: El mundo oscuro), Kelly Reilly (El vuelo), Aidan Gillen (serie Juego de Tronos) y Dylan Moran (Corredor de fondo).

Si nos centramos en los estrenos nacionales, destacan dos películas. Por un lado, la comedia Perdiendo el norte, tercer largometraje de Nacho G. Velilla (Que se mueran los feos) que aborda una de las mayores problemáticas de la España actual: el éxodo de jóvenes al extranjero, concretamente a Alemania. Todo comienza cuando dos jóvenes con una gran cualificación pero pocas oportunidades laborales ven un programa similar a ‘Españoles por el Mundo’ y deciden ir a Alemania ante el alentador panorama que se muestra. Sin embargo, cuando llegan allí las cosas no son como se anunciaban por televisión. Yon González (Torrente 4), Blanca Suárez (Los amantes pasajeros), Julián López (Torrente 5. Operación Eurovegas), José Sacristán (Magical girl), Miki Escarbé (La maniobra de Heimlich), Úrsula Corberó (Quién mató a Bambi?), Malena Alterio (Al final del camino), Javier Cámara (La vida inesperada) y Carmen Machi (Ocho apellidos vascos) conforman el reparto principal.

Por otro, La luz con el tiempo dentro es un drama biográfico que trata de aproximar al espectador a la figura de Juan Ramón Jiménez a través de una reconstrucción de su vida mediante su obra. Con el autor como protagonista y narrador de la historia, el film incluye secuencias que incluso llegan a adaptar relatos suyos. Dirigida por Antonio Gonzalo (Una pasión singular), la cinta cuenta con un reparto encabezado por Marc Clotet (La voz dormida), Carlos Álvarez-Nóvoa (El amor no es lo que era), Tamara Arias (7 pasos y medio), Ana Fernández (Acorralados) y Alex O’Dogherty (serie Doctor Mateo).

Argentina, Colombia, Francia y Polonia están detrás de Refugiado, la producción más internacional de la semana. Dirigida por Diego Lerman (La mirada invisible), quien también participa en el guión, la historia arranca cuando un niño de siete años regresa a su casa después de una fiesta de cumpleaños y descubre a su madre inconsciente. Víctima de malos tratos, cuando la mujer despierta decide acudir a un centro para mujeres maltratadas con el pequeño, y desde allí ambos iniciarán un viaje para instalarse en otro lugar. Un viaje en el que, a través de los ojos del niño, todo se vuelve peligroso. Entre los intérpretes principales están Julieta Díaz (Corazón de león), Sebastián Molinaro, Marta Lubos (Patagonia) y Valentina García Guerrero.

Desde Asia nos llegan dos películas muy distintas. The target (El objetivo) es una producción de Corea del Sur escrita y dirigida por Chang (Gosa) que sigue la búsqueda desesperada de dos personajes de lo más dispar: un ex mercenario acusado de un crimen que no ha cometido y un médico cuya esposa ha sido secuestrada. Cuando los caminos de ambos se crucen solo dispondrán de 36 horas para descubrir quién está detrás de todo. El reparto está encabezado por Jin Guo, Yeo-Jeong Jo (Bang Ja Jeon), Jin-wook Lee (Su-sang-han gel-nyeo) y Seung-ryong Ryu (Sikeurit).

Por último, una de animación japonesa. Los Caballeros del Zodíaco: La leyenda del Santuario supone una revisión del famoso manga de Masami Kurumada y de la serie de televisión que influyó en tantas generaciones. Con un diseño por ordenador y unos efectos mejorados, la cinta dirigida por Kei’ichi Sato (Ashura) es una especie de resumen del arco argumental más famoso de estos personajes, es decir, el que enfrenta a Seiya y sus amigos a los Caballeros de Oro, en una lucha por salvar a Atenea. La versión original cuenta con las voces de Kaito Ishikawa, Kenji Akabane, Kensho Ono (Eden), Nobuhiko Okamoto (Patema y el mundo inverso) y Kenji Kojima (Clannad).

‘Mil maneras de morder el polvo’: y mil más de saturar con excesos


Seth MacFarlane escribe, dirige y protagoniza 'Mil maneras de morder el polvo'.Cada vez tengo más claro que no hay género más subjetivo que la comedia, sobre todo si esta viene firmada por un reputado cómico. Los estilos personales, las bromas sobre los mismos temas y hasta similares gags suelen repetirse en cada actuación. No hay más que ver a Adam Sandler (El aguador). Por eso la nueva película de Seth MacFarlane, cuya fama le llegó con la serie de animación Padre de familia, es tan… Padre de familia. Los recursos habituales del guionista/director/protagonista se suceden uno tras otro sin dar pie a un humor distinto, lo que a la larga acaba resultado monótono.

Aunque tal vez la sensación de que Mil maneras de morder el polvo podría haber sido algo más disparatado provenga en realidad de su excesiva duración. Casi tan excesiva como algunos de los escatológicos gags que, una vez más, recurren a una elongación temporal para, de este modo, confirmar la teoría de que la repetición es divertida. Aquellos que disfruten con sus producciones televisivas sin duda apreciarán estos momentos; los que no soporten ni 15 minutos frente al televisor difícilmente aguantarán las dos horas de metraje (de hecho, lo más probable es que ni se acerquen a las salas). Todo esto, por desgracia, termina devorando una historia que, en líneas generales, está bien llevada, con personajes cuanto menos curiosos y algunas críticas hacia el modo de vida americano de lo más ácidas, y con muchas y divertidas referencias al cine de todas las épocas.

Es más, son estos momentos los mejores de toda la película. Que en medio de la trama se introduzca una referencia a Regreso al futuro III (1990) o que la conclusión del film cuente con la presencia de Jamie Foxx en el papel de Django son solo algunos ejemplos de la originalidad y frescura con la que cuenta su argumento más allá de bromas pasadas de rosca o de reiteraciones innecesarias. Asimismo, es muy destacable la labor de todos los actores, sobre todo de Giovanni Ribisi (serie Friends) y Sarah Silverman (Los Muppets), que conforman la pareja más divertida y surrealista del cine. Es el reparto el que soporta prácticamente todo el peso de la acción, sobre todo cuando ésta se ralentiza debido a ese humor tan particular de MacFarlane.

Es de agradecer, por tanto, el homenaje al western que hace su director y protagonista, así como algunos momentos realmente logrados, tanto cómicos como de acción o dramáticos (siempre dentro de unos parámetros, claro está). El problema de Mil maneras de morder el polvo está en su propia naturaleza, o mejor dicho en la de su autor. La insistencia en repetir guiños y bromas, así como en alargar algunas conversaciones hasta el absurdo, perjudica notablemente el ritmo de la historia, a la que de todas formas le sobran varios minutos independientemente de que guste más o menos el tipo de humor planteado en el film. Da la sensación de que la trama avanza con demasiada lentitud, enrocándose en sus propios fallos y virtudes en demasiadas ocasiones. Algunos momentos merecen la pena, es cierto, pero podría haber sido mucho mejor.

Nota: 5,5/10

El Oeste más gamberro se bate en duelo por dominar la cartelera


Estrenos 4julio2014Poco a poco el verano cinematográfico va tomando forma. Si el pasado mes de junio fue un poco flojo en lo que a grandes estrenos se refiere (lo que se ha acusado, y mucho, en la taquilla), este julio se prevé algo más interesante, con propuestas variadas que tienen posibilidades de convertirse en reyes de la cartelera. Hoy, 4 de julio, Día de la Independencia norteamericana, llegan una serie de novedades que sin duda poseen los alicientes necesarios para convertirse en las más taquilleras. Humor gamberro, drama romántico adolescente, thriller, … Prácticamente todos los géneros se dan cita en estos 8 films en los que participan, además, desde actores consagrados a actrices porno que buscan consolidar su papel en la industria más tradicional.

Si comenzamos por los títulos más importantes es indispensable hablar de Mil maneras de morder el polvo, nueva divertida y gamberra propuesta de Seth MacFarlane (Ted) quien no solo dirige y escribe, sino también protagoniza esta disparatada historia ambientada en el Lejano Oeste, un peligroso lugar donde, como reza el título original, hay un millón de maneras distintas de morir. La trama comienza cuando un cobarde ovejero es abandonado por su novia después de renunciar a un duelo. Será en sus horas más bajas cuando conocerá a una hermosa y misteriosa mujer que le devolverá la ilusión, pero que también le traerá la desgracia, pues su marido es ni más ni menos que un violento y famoso forajido, al que tendrá que derrotar si quiere salvar la vida y a la chica. Junto a MacFarlane encontramos un puñado de actores tan conocidos como Charlize Theron (Blancanieves y la leyenda del cazador), Liam Neeson (Non-Stop), Amanda Seyfried (Los miserables), Giovanni Ribisi (Contraband), Neil Patrick Harris (serie Cómo conocí a vuestra madre) y Sarah Silverman (Escuela de pringaos).

Una alternativa muy distinta, también procedente de Estados Unidos, es Bajo la misma estrella, drama adolescente de corte romántico basado en la novela de John Green que narra la relación amorosa que entablan dos jóvenes con cáncer. Ambos lucharán por convertir el tiempo que les queda en algo inolvidable, y para ello llegarán a viajar a Ámsterdam para conocer al escritor favorito de uno de ellos. Dirigida por Josh Boone (Un invierno en la playa), la cinta cuenta en su reparto con Shailene Woodley y Ansel Elgort, ambos protagonistas en Divergente (2014), como pareja principal, a los que se suman Nat Wolff (Paz, amor y malentendidos), Laura Dern (Parque Jurásico), Sam Trammell (serie True Blood) y Willem Dafoe (El gran hotel Budapest), entre otros.

Los adolescentes también son protagonistas en The kings of summer, comedia dramática norteamericana del 2013 que aborda el sueño de un grupo de jóvenes de independizarse. Hartos de convivir con sus padres se fugan sin rumbo fijo hacia la naturaleza con el único plan de construir una casa y vivir dueños de su propio destino. Sin embargo, ese mismo destino les deparará un sinfín de sorpresas. Jordan Vogt-Roberts, director habitual de series de televisión, debuta de este modo en el largometraje, contando para ello con Nick Robinson (serie Melissa & Joey), Gabriel Basso (Super 8), Moises Arias (El juego perfecto), Nick Offerman (Somos los Miller), Megan Mullally (Tocando fondo) y Alison Brie (Eternamente comprometidos) como principales intérpretes.

Dejamos Estados Unidos para centrarnos en Un largo viaje, una coproducción angloaustraliana de 2013 que adapta el best seller homónimo y autobiográfico de Eric Lomax. La trama comienza cuando Lomax, oficial británico fascinado desde su infancia por los trenes, es capturado durante la II Guerra Mundial y enviado a un campo de trabajo para construir la línea férrea entre Birmania y Tailandia. Durante su cautiverio deberá soportar condiciones inhumanas y un amplio abanico de torturas. Años después, y una vez finalizada la guerra, la vida tranquila de Lomax se verá alterada cuando descubra que un joven oficial encargado de su tortura sigue vivo. Dirigida por Jonathan Teplitzky (Burning man), uno de los elementos más destacados de este drama es su reparto, encabezado por Colin Firth (Un plan perfecto), Nicole Kidman (Stoker), Jeremy Irvine (Grandes esperanzas) y Stellan Skarsgård (El médico), a los que se suman Jeffrey Daunton (Servicios muy personales), Michael MacKenzie (Night people), Hiroyuki Sanada (Lobezno inmortal) y Tanroh Ishida (Sennen no yuraku).

La gran representante española es Open Windows, nueva película de Nacho Vigalondo (Los cronocrímenes) que, enmarcada en el thriller, experimenta con diferentes cámaras y formatos audiovisuales para contar una historia que arranca cuando un joven es rechazado por una importante y deseada actriz después de que el primero ganara un concurso cuyo premio era una cita con la estrella. Cuando todo parece perdido un hombre le propondrá seguir todos los pasos de la mujer, incoándose un macabro juego de acoso, terror y misterio en el que ambos personajes serán solo piezas prescindibles. El director cántabro cuenta para la ocasión con Elijah Wood (Grand piano) y la ex actriz porno Sasha Grey (The girlfriend experience) como principales protagonistas del reparto, que se completa con Neil Maskell (serie Utopía), Ivan González (El borde del tiempo), Adam Quintero (Propios y extranos) y, como es habitual, el propio Vigalondo.

Otro nombre propio de este fin de semana es el de Jean-Pierre Jeunet (Amelie), quien regresa tras cuatro años de ausencia con El extraordinario viaje de T.S. Spivet, una aventura familiar con toques dramáticos que, como es habitual en el cine del francés, está plagada de personajes y situaciones de lo más surrealistas. La trama de esta producción francocanadiense del 2013 narra el viaje realizado por un pequeño genio de 12 años que vive en un rancho en Montana. Su pasión por la cartografía y los inventos le llevará a ganar un premio otorgado por una importante institución científica, por lo que el joven se armará con su maleta dispuesto a recorrer Estados Unidos de una punta a otra. El reparto está encabezado por Helena Bonham Carter (El llanero solitario), Kyle Catlett (serie The following), Judy Davis (A Roma con amor), Robert Maillet (Pacific Rim), Callum Keith Rennie (serie La tapadera) y Dominique Pinon (Micmacs).

España también está presente en la producción de El secreto del cofre de Midas, cinta de aventuras de 2013 que también cuenta con financiación del Reino Unido y que se ambienta en la época victoriana. En concreto, la trama sigue a un joven londinense cuyos padres desaparecen misteriosamente. Responsable de un hermano menor, su vida cambiará cuando unos desconocidos secuestren al pequeño, lo que le llevará a iniciar un viaje a una remota isla acompañado de un aventurero que persigue intereses similares. Jonathan Newman (Hogar de acogida) es el encargado de dirigir a un puñado de actores conocidos, entre los que destacan Michael Sheen (serie Masters of sex), Lena Headey (serie Juego de Tronos), Sam Neill (Plan de escape), Ioan Gruffudd (Los 4 fantásticos), Aneurin Barnard (The facility) y Keeley Hawes (El robo del siglo).

Finalizamos el repaso a los estrenos con Omar, drama palestino con tintes de thriller del 2013 escrito y dirigido por Hany Abu-Assad (The courier). Su argumento, marcado por la situación política y social de la zona, se centra en los riesgos a los que se enfrenta un joven que todos los días trepa el muro para ver a la chica de la que está enamorada. Sin embargo, cuando un día sea capturado su forma de entender el mundo y las relaciones con sus amigos y vecinos cambiará. Los debutantes Adam Bakri, Leem Lubany, Samer Bisharat e Iyad Hoorani conforman el reparto principal.

‘Los diarios del ron’: sueños alcoholizados


La actual crisis económica está desvelando algunas de las verdades más veladas que existían en la sociedad. Una de ellas, la del periodismo como profesión romántica, hermosa y vocacional, no solo es criticada, sino literalmente machacada hasta la extenuación en esta cinta, Los diarios del ron, en la que personajes extravagantes, corruptos y ridículos se dan cita como si de una obra surrealista se tratara. Surrealismo no, pero sí gonzo, al menos el literario que creó Hunter S. Thompson en los años 60, década en la que transcurre este film basado en la novela homónima del escritor.

En efecto, las aventuras y desventuras del protagonista en Puerto Rico son la excusa perfecta para mostrar un mundo degradado, marcado por la corrupción política y empresarial, en el que los peor parado son siempre los mismos: los trabajadores. Un mundo donde el alcohol y las drogas son los eslabones que, en lugar de permitir una evolución hacia una posición más coherente, hacen que derive en el histrionismo y el caos más absoluto, con una venganza insatisfecha después de un viaje hacia ninguna parte. Se deja en el aire en los primeros minutos que el personaje de Johnny Depp, uno de los pocos camaleones del cine actual, busca algo lejos de Estados Unidos que le permita una comprensión más amplia del mundo, pero lo cierto es que lo que encuentra dista mucho de dicha comprensión.

Es más, su búsqueda se torna en pesadilla al comprender que el sueño americano que tanto ansía no es sino una deformación de la realidad que le rodea, una degradación del paraíso caribeño en la que duda en participar a cada momento que pasa. Y, sobre todo, al comprobar que el periodismo, esa profesión supuestamente vocacional, apasionada y romántica, está irremediablemente marcado por los intereses financieros y políticos que poseen los medios, ya sea en Puerto Rico, en Estados Unidos o en España.

Todo ello con un marcado tono irónico y mordaz que regala algunos momentos verdaderamente delirantes y unas actuaciones brillantes (con mención especial a Giovanni Ribisi), enmarcadas a la perfección en unos personajes a cada cual más extravagante y en una historia que, sin ser excesivamente original, sí ofrece una visión más cínica del mundo, lo que no desagrada en ningún momento, tal vez porque, en el fondo, el espectador sabe que algo de razón subyace.

Sin duda, lo que hace al relato ser lo que es no es otra cosa que la bebida que da nombre al film. La afición del personaje de Depp a la bebida es la que desencadena una serie de acontecimientos a cada cual más extraño, más inverosímil y, en última instancia, más coherente. Con un estado casi constante de embriaguez, el actor de Eduardo Manostijeras compone de forma harto verosímil a un escritor tan especial como irreverente, un hombre que se ve cegado por el amor y la oportunidad de éxito y que, cuando decide actuar, es demasiado tarde.

En este sentido, la película puede dejar un cierto aire de insatisfacción por un final poco alentador o, al menos, no esperado. Sin embargo, dado el tono general de la historia, y repasando las situaciones en las que se ven inmersos los personajes, la imagen final del velero alejándose resulta incluso reconfortante. Un film diferente, narrado con sencillez y seguridad, que ofrece otra cara del mundo del periodismo y de la vida en general.

Nota: 6,5/10

‘Contraband’: la familia es lo primero


Una de las prácticas habituales de Hollywood es realizar una versión de una película europea con el mismo director o productor de la original. Éste es el caso de Contraband, cinta de acción que dirige Baltasar Kormákur, a su vez protagonista y productor de Reykjavik-Rotterdam, historia que la primera toma como punto de partida. En pantalla, una serie de actores solventes en sus roles de héroes, damiselas en apuros, traidores y villanos que conforman un paisaje interesante aunque previsible, y que se aleja en cierto modo de los estándares norteamericanos, lo que siempre es de agradecer.

La película, protagonizada por Mark Wahlberg (cómodo en este tipo de personajes), comienza cuando un contrabando se tuerce y, para salvar la vida de su cuñado, nuestro héroe, antiguo contrabandista (el John Lennon del negocio, como le llaman en un momento de la historia), debe realizar un encargo en Panamá para evitar que su familia sufra daño alguno. Sin embargo, no todo es lo que parece, y las traiciones y malas decisiones complicarán un a priori sencillo plan. Como hemos mencionado, la historia no deja nada a la imaginación, aunque no por ello convierte a esta película coprotagonizada por Kate Beckinsale (Underworld), Ben Foster (X-Men: la decisión final) y Giovanni Ribisi (Avatar) en aburrida o con poco interés.

Más bien al contrario, aunque parezca sorprendente. Gracias a un guión hilado milimétricamente y a unas situaciones algo rocambolescas pero finalmente verosímiles el metraje logra mantener el interés hasta el final, llegando incluso a olvidar que, en una historia de Hollywood de este tipo, el bueno siempre se queda con la chica. En este sentido, la película de Kormákur se aleja de los estándares que antes mencionábamos para acercarse más al concepto europeo donde la tragedia puede invadir la trama en cualquier momento, y donde los personajes se muestran más humanos que en una típica producción norteamericana.

Entretenida y sólida, Contraband conoce perfectamente sus limitaciones, evitando ser algo que no es y ofreciendo un producto que deja una sensación agradable gracias a una resolución que deja todos los cabos atados a favor del protagonista apenas unos minutos después de haber puesto su mundo contra las cuerdas. No será uno de los pilares del thriller, pero tampoco lo busca. Simplemente, un nuevo vistazo al sórdido mundo del crimen, con una fotografía dura y fría, unos personajes secundarios que tienen más caras ocultas que visibles, y una serie de secuencias de acción bien resueltas. No hay nada de malo en ello.

Nota: 5,5/10

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: