La ‘Madre!’ de Aronofsky oye ‘La Llamada’ de Dios en ‘La cordillera’


Septiembre llega a su fin con algunas de las películas más interesantes de los últimos meses. La acción y la aventura de viernes anteriores dejan paso este día 29 al drama, la comedia y el thriller político. Todo ello acompañado de un buen puñado de estrenos dirigidos a todo tipo de público.

Este viernes supone el regreso del director Darren Aronofsky (Noé), que con Madre! regresa al thriller psicológico y de misterio que tan buenos resultados le ha dado en otras ocasiones. Escrita y dirigida por él mismo, la historia se centra en un poeta con un bloqueo creativo y su joven esposa, que viven en una casa en medio de la naturaleza que aprovechan para rehabilitar. Sus vidas cambian cuando una pareja de desconocidos se presentan de improviso en su puerta, desencadenando una serie de extraños sucesos que pondrán a prueba la fortaleza del matrimonio. Jennifer Lawrence (Passengers), Javier Bardem (Piratas del Caribe: La venganza de Salazar), Ed Harris (La excepción a la regla), Michelle Pfeiffer (Malavita) y Domhnall Gleeson (Barry Seal: El traficante) son los principales actores.

También norteamericana es Phantasma: Desolación, quinta entrega de esta saga de terror que sitúa al hombre alto de nuevo en un viaje pueblo por pueblo para convertir a los muertos en su propio ejército. Tan solo un joven que está desarrollando poderes psíquicos y su hermano tratarán de detenerlo. David Hartman debuta en el largometraje de ficción con esta propuesta de 2016 protagonizada por A. Michael Baldwin (Brutal), Dawn Cody (Sam & Joe), Gloria Lynne Henry (Pactar con el diablo), Reggie Bannister (Abolition) y Stephen Jutras.

Fuera de Estados Unidos destaca La cordillera, thriller político producido entre Argentina, Francia y España y cuya trama se centra en el presidente argentino, que durante una cumbre con líderes de Sudamérica en Chile deberá afrontar dos decisiones importantes: por un lado, la relación con su hija, y por otro solucionar una situación política que puede terminar con su carrera de forma fulminante. Dirigida por Santiago Mitre (Paulina), la cinta está protagonizada por Ricardo Darín (Capitán Kóblic), Dolores Fonzi (Truman), Erica Rivas (Relatos salvajes), Gerardo Romano (Hipersomnia), Paulina García (Aquí no ha pasado nada), Christian Slater (serie Mr. Robot) y Elena Anaya (Wonder Woman).

La propuesta española más importante es La Llamada, comedia musical que adapta la obra de teatro homónima cuya trama gira en torno a dos adolescentes apasionadas por el reggaetón y la música electrónica que pasan un verano en un campamento de monjas en plena naturaleza y aisladas de todo. Durante las noches, una de ellas tendrá apariciones de Dios, que le canta canciones de Whitney Houston. Sus visiones místicas no solo cambiarán su vida, sino la de todos aquellos que están en el campamento. Dirigida por los creadores de la obra, Javier Ambrossi y Javier Calvo (serie Paquita Salas), la cinta está protagonizada por los actores que interpretaron la historia sobre los escenarios: Macarena García (Villaviciosa de al lado), Anna Castillo (El olivo), Belén Cuesta (El pregón), Gracia Olayo (Musarañas) y Richard Collins-Moore (Nacidas para sufrir), a los que se suman nombres como el de Secan de la Rosa (El bar).

También pertenece a la comedia Operación Concha, cinta dirigida por Antonio Cuadri (Thomas vive) y ambientada en el mundo del cine. Su argumento arranca cuando el propietario de una productora de cine en bancarrota decide aprovechar el Festival de Cine de San Sebastián para engañar a una inversora millonaria que admira a un prestigioso actor norteamericano de origen cubano. Para llevar a cabo el engaño contrata a un doble del actor. Jordi Mollà (En el corazón del mar), Karra Elejalde (1898. Los últimos de Filipinas), Unax Ugalde (Lasa y Zabala), Ramón Agirre (Plan de fuga) y Bárbara Goenaga (La punta del iceberg) encabezan el reparto.

La animación tiene a uno de sus representantes en Gatos. Un viaje de vuelta a casa, cinta japonesa de 2016 que adapta un libro de Hiroshi Saitô y Hanmo Sugiura en el que un gato negro se separa inesperadamente de su maestro y termina en un camión que lo lleva a Tokio. Allí conoce a un gato temido por todos con el que comienza una vida como extraviado. Sin embargo, poco a poco su compañero desvelará que no es lo que aparenta ser. Dirigida a cuatro manos por Motonori Sakakibara, quien debuta en la dirección, y Kunihiko Yuyama (Héroes Pokémon), la cinta cuenta con las voces, en su versión original, de Sandayû Dokumamushi (Ultraman Zearth 2), Arata Furuta (Too young to die), Mao Inoue (Renacimiento) y Nana Mizuki (Buda: el gran viaje).

También animada es la francesa Amarillito, comedia de aventuras de 2014 dirigida por Christian De Vita, quien debuta de este modo en el largometraje. La trama se centra en un pájaro que no ha conocido a su familia ni el mundo, y tampoco parece muy dispuesto a salir de su nido. Sin embargo, cuando un día se aleja unos metros se encuentra con el líder malherido de una bandada que le revela una ruta a África. Deslumbrado por la belleza de la hija de este líder, el joven héroe iniciará la aventura más apasionante de su vida. Entre las voces que pueden escucharse en la versión original destacan las de Seth Green (Holidays), Arthur Dupont (La cocinera del presidente), Dakota Fanning (Very good girls), Christine Baranski (Exposados), Sara Forestier (Suzanne), Elliott Gould (serie Ray Donovan), Danny Glover (Tokarev) y Richard Kind (Argo).

En lo que a documental se refiere, varias son las propuestas. Por un lado, Converso es el título de una producción española escrita y dirigida por David Arratibel (Oírse) que se adentra en el proceso de conversión al catolicismo de su propia familia.

También española es The king of Rock and Roll, cinta dirigida por Iván Muñiz (Rocanrol) que sigue al músico Paul Zinnard, compositor de la canción ‘The King of Rock and Roll’, y todo el proceso hasta la grabación del disco.

‘Relatos salvajes’: la violencia de la cotidianidad


Ricardo Darín protagoniza uno de los 'Relatos salvajes' de Damián Szifrón.No recuerdo ahora mismo ninguna película compuesta por varias historias cortas independientes que no haya tenido un notable éxito, sobre todo en sus países de origen. La última en sumarse a esta lista es el nuevo film de Damián Szifrón (Tiempo de valientes), y lo cierto es que no es de extrañar. Si algo tienen de bueno estos relatos es que gracias a su duración el espectador nunca llega a aburrirse de ninguna de las tramas, y además ofrecen una visión panorámica de la sociedad en la que se basan. El director y guionista, con esta idea en la cabeza, compone un fresco social ácido y divertido que no rehuye el tono trágico de lo que cuenta.

Y lo hace, además, con inteligencia. Cada una de las tramas de Relatos salvajes expone la evolución de sus personajes principales, sus frustraciones, sus dudas, sus miedos y sus iras, y lo hace de forma sutil e incluso aparentemente descuidada. Gente de a pie cuyas situaciones cotidianas se tornan en auténticos infiernos irónicos en los que tan solo el espectador es capaz de encontrar la ironía. Un avión cargado con las personas que nos han hecho daño a lo largo de nuestra vida; un pique verbal en la carretera; un hombre frustrado por el sistema. Y así sucesivamente. Es gracias a Szifrón que la película adquiere su tono cómico dentro de las tragedias (algunas de ellas con poco humor, todo hay que decirlo) que narra el film.

Empero, todo esto tiene un problema, normalmente derivado también de su propia estructura. La naturaleza de historia corta de sus relatos impide ahondar más en algunos personajes realmente notables, dando el mismo espacio a historias tal vez algo menos interesantes. Sí, es cierto que todas ellas aportan su grano de arena a este amplio vistazo de la sociedad frustrada y harta de humillaciones y abusos que narra el film, pero incluso dentro de ello el ritmo es irregular al existir historias más dinámicas que otras. O si se prefiere, algunas más ácidas e incisivas que otras, que se limitan simplemente a exponer unos acontecimientos cuyo desarrollo y desenlace quedan lejos del histrionismo y del exceso que marca el tono general de la película en su conjunto.

Aunque al final la impresión que deja Relatos salvajes es la de un film completo, con un humor negro a disfrutar en cada una de sus historias y con una visión de las consecuencias que tendrían muchos de los deseos que todo individuo ha tenido alguna vez al enfrentarse a los abusos de la sociedad, ya sean por parte de un organismo público o por parte de un ser querido. Es cierto que podría haber incidido más en algunas de las tramas. Y no es menos cierto que personajes como el de Ricardo Darín (Un tipo corriente) piden a gritos un mayor desarrollo. Pero en estos pequeños desequilibrios el director encuentra un equilibrio salvaje y desatado que entretiene durante las dos horas de metraje. Y eso no se consigue tan fácilmente hoy en día.

Nota: 7,5/10

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: