‘Enganchados a la muerte’: el Destino Final de los remakes


Cuando Joel Schumacher estrenaba en 1990 Línea mortal el cine no había visto nada similar. O al menos, no estaba acostumbrado a una historia en la que jugar con la vida más allá de la muerte traer consecuencias similares. Fue, en cierto modo, pionera en un subgénero que luego ha sido explotado hasta la saciedad. Por eso un remake de aquel film, cuyos protagonistas han terminado siendo auténticas estrellas del séptimo arte, se antoja poco necesario. Porque, ¿puede ofrecer algo nuevo, algo diferente?

Evidentemente, lo único que ofrece Enganchados a la muerte es la modernidad de sus técnicas visuales, de sus efectos especiales y de la narrativa audiovisual. Eso y un reparto joven pero irregular en su presencia y peso dramático en pantalla. Sin duda, lo más atractivo del film son los viajes al otro lado que realizan los protagonistas, cada uno afrontando sus miedos, sus remordimientos y sus errores, vestido todo ello como una experiencia agradable al comienzo y terrorífica al final. De esto se deriva el gran trasfondo dramático del film, que puede tener varias interpretaciones pero que, en mayor o menor medida, todas vienen a coincidir en que es necesario que uno mismo se perdone sus errores y se acepte tal y como es.

El problema de todo esto es que el desarrollo de la trama carece de interés alguno. Se conozca o no la historia original (peor si se conoce, la verdad), el argumento camina por terreno muy manido, por unos lugares comunes que no dejan lugar a la originalidad. El regreso del más allá comienza con una serie de ventajas físicas y psicológicas que derivan rápidamente en terror y visiones mortales. El guión apuesta, como suele ser habitual, por presentar de forma algo tosca esas ventajas y pasar rápidamente a los inconvenientes, en los que ceba de tal forma que se vuelven reiterativos y pierden interés poco a poco, toda vez que se intuye el final casi desde el principio. Y es que, como también suele ser habitual, aquellos personajes con mayores y más evidentes remordimientos son los que terminan pagando su osadía. Vamos, una de las leyes del género.

En resumidas cuentas, Enganchados a la muerte no deja de ser otra apuesta más de terror adolescente que repite patrones y evita el riesgo de ofrecer algo nuevo. Podría pensarse que el hecho de que unos estudiantes de medicina jueguen con la muerte tiene algo de novedoso, pero el problema es que es un remake, y eso no puede pasarse por alto. Distraída, sí. Algún que otro susto de manual con juegos de luces y sombras y efectos sonoros, también. Pero ni los personajes están tratados en profundidad ni el desarrollo de la trama tiene un equilibrio correcto. Se pasa del cielo al infierno casi sin prestar atención a los detalles, que podrían aportar un mayor peso dramático. Al final, una historia de terror como otra cualquiera con el más allá persiguiendo a los incautos (¿no recuerda esto a la saga ‘Destino Final’?)

Nota: 5,5/10

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‘La batalla de los sexos’ Vs ‘Enganchados a la muerte’


El nuevo mes cinematográfico que comienza lo hace, como suele ser habitual por estas fechas, con una combinación de títulos de lo más variopinta. Y es que los títulos de terror y suspense se combinan este viernes, 3 de noviembre, con obras enfocadas a competir en algunos de los premios más importantes del séptimo arte durante el comienzo del próximo año.

Y en este contexto, comenzamos el repaso con La batalla de los sexos, comedia dramática producida entre Estados Unidos y Reino Unido que narra la historia real que la tenista Billie Jean King y el tenista Bobby Riggs protagonizaron en 1973, cuando organizaron un partido que fue seguido por millones de personas y que dio lugar a un debate sobre la igualdad de género y el movimiento feminista. Dirigida a cuatro manos entre Jonathan Dayton y Valerie Faris (ambos directores de Pequeña Miss Sunshine), la cinta está protagonizada por Emma Stone (La La Land), Steve Carell (La gran apuesta), Andrea Riseborough (Oblivion), Elisabeth Shue (Persiguiendo Mavericks), Sarah Silverman (serie Masters of sex), Alan Cumming (Maladies) y Bill Pullman (Independence Day: Contraataque).

Puramente estadounidense es Enganchados a la muerte, drama que combina thriller con terror y ciencia ficción que se presenta como secuela de Línea mortal (1990) para narrar, de nuevo, cómo un grupo de estudiantes de medicina deciden iniciar un proyecto científico para tener experiencias cercanas a la muerte, sin saber que sus vidas nunca volverán a ser iguales cuando regresen del otro lado. Niels Arden Oplev (La venganza del hombre muerto) es el encargado de poner en imágenes esta continuación/remake, que cuenta en su reparto con Ellen Page (En el bosque), Diego Luna (Rogue One: Una historia de Star Wars), Nina Dobrev (Vamos de polis), Kiersey Clemons (Malditos vecinos 2), James Norton (Angelica), Charlotte McKinney (Baywatch: Los vigilantes de la playa) y Kiefer Sutherland, que repite su papel del film original.

Thriller y acción se dan cita en American Assassin, adaptación de la novela de Vince Flynn que dirige Michael Cuesta (Matar al mensajero) y cuya trama arranca cuando un joven ve cómo su novia muere a manos de un terrorista islámico. A partir de ese momento inicia una venganza personal que llama la atención de la CIA, siendo reclutado para formar parte de un operativo especial y entrenado por un veterano de guerra. El joven deberá enfrentarse a una serie de asesinatos aparentemente aleatorios que pondrán en juego todo lo que ha aprendido. Dylan O’Brien (El corredor del laberinto), Michael Keaton (Spider-Man: Homecoming), Sanaa Lathan (Rumbo a lo desconocido), Taylor Kitsch (serie True detective) y Scott Adkins (Criminal) son los principales intérpretes.

También llega a la cartelera A ghost story, drama romántico de corte fantástico cuyo argumento gira en torno a un fantasma que, vestido con una sábana, regresa a la casa en la que vivió para cuidar y consolar a su mujer. Sin embargo, en su nuevo estado lo único que puede hacer es ver cómo a ella se le escapa la vida poco a poco, por lo que iniciará un viaje a través de sus recuerdos para enfrentarse a algunas de las grandes preguntas de la vida. Escrita y dirigida por David Lowery (En un lugar sin ley), la película está interpretada por Casey Affleck (Manchester frente al mar), Rooney Mara (Lion), Will Oldham (Edén) y Brea Grant (Beyond the gates), entre otros.

El último de los estrenos estadounidenses es La gran enfermedad del amor, comedia romántica con dosis de drama que dirige Michael Showalter (The baxter) y cuya trama gira en torno a una joven pareja que deberá hacer frente a las diferencias culturales a medida que avanza su relación. Kumail Nanjiani (serie Silicon valley) protagoniza esta cinta en la que también participa como guionista, destacando en el reparto los nombres de Zoe Kazan (Expertos en crisis), Holly Hunter (Señor Manglehorn), Ray Romano (Robo a la mafia) y Vella Lovell (Literally, right before Aaron).

La propuesta de terror tiene sabor europeo. Desde Reino Unido y Rumanía llega The crucifixion, film que se basa en la historia real de una periodista que investiga la acusación de asesinato a un cura por acabar con la vida de una monja durante un exorcismo, tratando de averiguar si asesinó a una persona mentalmente enferma o si realmente perdió la batalla contra una presencia demoníaca, que además podría estar experimentando ella misma. Xavier Gens (Hitman) dirige la propuesta, en cuyo reparto encontramos a Matthew Zajac (Un lugar solitario para morir), Brittany Ashworth (Exhibit A), Corneliu Ulici (Closer to the moon), Sophie Cookson (Kingsman: El círculo de oro) y Javier Botet (La momia).

España cuenta con la colaboración de Perú en el drama El sistema solar, film dirigido a cuatro manos por Bacha Caravedo y Chinón Higashionna, realizadores de Perro guardián (2014). La cinta arranca cuando una familia mal avenida se reúne por Navidad después de muchos años. La cena termina siendo una sucesión de reproches y tensiones, pero la situación da un giro cuando el patriarca realiza una gran revelación. Gisela Ponce de León (Cu4tro), Javier Valdés (Dos besos: Troika), Adriana Ugarte (Julieta), César Ritter (El candidato) y Sebastián Zamudio encabezan el reparto.

La cinta más internacional tiene esta semana un tono animado. Deep es una coproducción española, estadounidense, belga y china que se centra en un grupo de criaturas abisales que, en el año 2100, se ve obligado a salir de su hogar en la grieta más profunda del planeta para buscar un nuevo lugar donde vivir, lo que les llevará a afrontar numerosas aventuras. La cinta está dirigida por Julio Soto Gurpide, quien de este modo debuta en el largometraje de ficción.

Y el domingo día 5 también se proyecta en salas Pokémon ¡Te elijo a ti!, nueva versión animada de las aventuras de Ash Ketchum, un joven de diez años que sueña con ser entrenador Pokémon y que creará una de las relaciones más conocidas de la cultura popular cuando se haga amigo de un indisciplinado Pikachu. Kunihiko Yuyama (Pokémon: La película) es su director.

En lo que al documental se refiere, dos propuestas. Por un lado, la española Saura (S), cinta dirigida por Félix Viscarret (Bajo las estrellas) que trata de realizar un retrato íntimo del director Carlos Saura a través de conversaciones con sus siete hijos. Sin embargo, el maestro del séptimo arte parece que solo quiere hablar de sus dos grandes pasiones: la fotografía y la pintura.

Y por otro, la francesa The Frankenstein Complex, film realizado en 2015 a cuatro manos por Gilles Penso y Alexandre Poncet (autores de Ray Harryhausen: Special Effects Titan) que indaga en las motivaciones de los artistas que han dedicado su vida a que los monstruos cobren vida en el séptimo arte.

Pitt y Cotillard son los ‘Aliados’ de ‘La reina de España’


Estrenos 25noviembre2016Fin de semana de numerosos e interesantes estrenos, sobre todo para un amplio y variado grupo de espectadores. Desde el thriller a la comedia, pasando por el drama, no solo las historias de las novedades que llegan este viernes, 25 de noviembre, son atractivas. También los nombres que las respaldan son el reclamo perfecto para que muchos nos acerquemos hasta las salas de cine.

Desde luego, la más atractiva es Aliados, nuevo film dirigido por Robert Zemeckis (El desafío) que une en pantalla a dos actores de la talla de Brad Pitt (La gran apuesta) y Marion Cotillard (Macbeth). Más allá de rumores morbosos de la prensa del corazón, lo interesante de este thriller dramático con dosis de romance radica en su historia, que gira en torno a un oficial de inteligencia norteamericano en la II Guerra Mundial y la relación que inicia con una integrante de la resistencia francesa, que será puesta en duda cuando surjan las sospechas de que ella es una espía nazi. En el reparto también encontramos a Lizzy Caplan (serie Masters of sex), Matthew Goode (The imitation game) y Jared Harris (Certain women).

Diferente es la temática de Marea negra, aunque posee un atractivo similar y un reparto con un buen puñado de estrellas y nombres conocidos. Basada en una historia real, la trama combina acción, drama e intriga para narrar el accidente de la plataforma petrolífera Deepwater Horizon, que en abril de 2010 provocó una de las peores catástrofes medioambientales y la muerte de 11 hombres. Las acciones de varios de los trabajadores permitieron, sin embargo, salvar muchas vidas. Peter Berg (El único superviviente) se pone tras las cámaras para contar esta historia en la que también participa como actor, y cuyo reparto está encabezado por Mark Wahlberg (Ted 2), Kurt Russell (Los odiosos ocho), John Malkovich (Cut bank), Kate Hudson (Una decisión peligrosa), Dylan O’Brien (El corredor del laberinto) y Gina Rodríguez (serie Jane the virgin).

También procede de norteamérica En el bosque, adaptación de 2015 de la novela de Jean Hegland que, con una combinación de thriller, ciencia ficción y drama, narra cómo en un futuro la Humanidad se enfrenta a su final al producirse un apagón masivo. En este contexto dos hermanas que viven con su padre en una casa a 40 kilómetros del pueblo más cercano deben lidiar contra el hambre, los saqueadores y su propia soledad. Dirigida por Patricia Rozema (Mansfield Park), la cinta está protagonizada por Ellen Page (X-Men: Días del futuro pasado), Evan Rachel Wood (Los idus de marzo), Max Minghella (Los becarios), Callum Keith Rennie (Cincuenta sombras de Grey) y Michael Eklund (Vendetta).

Estados Unidos participa, junto a Francia y Dinamarca, en la producción de The neon demon, thriller de terror creado y dirigido por Nicolas Winding Refn (Drive) cuya trama arranca cuando una bella joven de aspecto inocente desembarca en Los Ángeles para convertirse en modelo. Su meteórico ascenso despertará los recelos de muchas competidoras dispuestas a todo para robarle la belleza. Entre los principales actores destacan Elle Fanning (Maléfica), Jena Malone (Puro vicio), Keanu Reeves (La leyenda del samurai: 47 ronin), Christina Hendricks (serie Mad Men), Bella Heathcote (Sombras tenebrosas) y Abbey Lee (Dioses de Egipto).

Entre los estrenos españoles destaca La reina de España, cinta que llega a la cartelera acompañada de polémica y que continúa las aventuras de los personajes de La niña de tus ojos (1998), esta vez con el rodaje de una película sobre Isabel la Católica que protagonizará una gran estrella de Hollywood de origen español y que desatará todo tipo de situaciones que pondrán a prueba la buena marcha de esta superproducción. Dirigida por Fernando Trueba (El artista y la modelo), que se puso tras las cámaras del primer film, esta comedia cuenta en su reparto con Penélope Cruz (Agente contrainteligente), Antonio Resines (Ni pies ni cabeza), Jorge Sanz (El pregón), Santiago Segura (Mi gran noche), Loles León (La final), Rosa María Sardà (Ocho apellidos catalanes), Neus Asensi (Sólo química), Jesús Bonilla (serie Chiringuito de Pepe), Javier Cámara (Truman), Ana Belén (Antigua vida mía), Chino Darín (Pasaje de vida), Mandy Patinkin (serie Homeland), Cary Elwes (Camino hacia el éxito) y Clive Revill (Crimen y castigo).

También español es el drama romántico Amarás sobre todas las cosas, film dirigido por Chema de la Peña (23-F: la película) que narra la historia de amor a lo largo de cinco años de dos personajes que se separan y se reencuentran, se apasionan y decepcionan mutuamente, y cuya intermitente relación marca el devenir de sus vidas. Israel Elejalde (El gran salto adelante), Lidia Navarro (Salir pitando) y Antonio Velasco (Poveda) son los principales actores.

El tercer título procedente de España es Sicixia, drama que sigue el viaje por Galicia de un ingeniero de sonido que pretende captar la esencia de esta tierra. Su objetivo cambiará cuando conozca a una joven que trabaja en una cosecha de algas en la Costa da Morte. Ignacio Villar (Pradolongo) se pone tras las cámaras de esta historia protagonizada por Monti Castiñeiras (Dictado), Tamara Canosa (Lobos sucios), Marta Lado (Vilamor), Daniel Trillo, Arantxa Villar y Artur Trillo (serie Matalobos).

Puramente española es igualmente La pols, ópera prima escrita y dirigida por Llàtzer Garcia que arranca cuando dos hermanos que viven en las afueras de una ciudad afrontan la muerte de su padre. Un acontecimiento que, sin embargo, él parece olvidar súbitamente, huyendo del tanatorio y provocando una serie de preguntas en su hermana que se irán desvelando en el día y medio que transcurre entre la muerte y el entierro. En el reparto encontramos a Marta Aran, Laura López y Guillem Motos (Insensibles).

España, Portugal y Francia presentan La muerte de Luis XIV, drama biográfico que, como su propio título indica, narra la agonía del monarca en agosto de 1715, cuando una gangrena avanzó por su pierna sin que sus médicos fueran capaces de hacer nada. Desesperados, recurrirán a un charlatán que asegura tener una cura milagrosa. Tras las cámaras encontramos al español Albert Serra (Three Little Pigs), mientras que en el reparto destacan los nombres de Jean-Pierre Léaud (Visage), Patrick d’Assumçao (Tres recuerdos de mi juventud), Vicenç Altaió (Murieron por encima de sus posibilidades), Marc Susini (Ricky), Bernard Belin (Je règle mon pas sur le pas de mon père) e Irène Silvagni.

La cartelera recibe también el drama austríaco La primavera de Christine, segunda película de ficción de Mirjam Unger (Ternitz, Tennessee) que adapta la novela de Christine Nöstlinger ambientada en Viena durante 1945. La protagonista de la historia es una niña que debe huir de su casa ante los bombardeos de la aviación alemana durante la II Guerra Mundial. Sin haber conocido otra cosa que la guerra, la pequeña y toda su familia logra refugiarse en una casa a las afueras de la ciudad, donde encontrarán cierta calma hasta que llegan los rusos. Los actores principales son Zita Gaier, Ursula Strauss (DxM), Krista Stadler (Der Atem des Himmles) y Paula Brunner.

Desde Rumanía llega Los exámenes, drama escrito y dirigido por Cristian Mungiu (Más allá de las colinas) cuya trama gira en torno a un médico de 50 años cuyo pasado en Rumanía está prácticamente olvidado, y cuya única motivación es el futuro de su hija de 18 años, que tras los exámenes finales entrará en una prestigiosa escuela en Inglaterra. Sin embargo, la noche previa a la importante cita la joven es atacada en plena calle, lo que llevará al hombre a volcarse para evitar que nada perturbe el resultado de la prueba. Vlad Ivanov (Snowpiercer), Maria-Victoria Dragus (La cinta blanca), Ioachim Ciobanu (Pioneers’ Palace) y Adrian Titieni (Carmen) encabezan el reparto.

Fuera de Europa nos encontramos con Bar Bahar entre dos mundos, drama israelí que supone la ópera prima de Maysaloun Hamoud, y cuya historia gira en torno a tres jóvenes palestinas que deciden romper con su pasado y vivir libres en Tel Aviv. Sin embargo, pronto comprenden que su condición de mujeres palestinas no les permite escoger el amor libremente, lo que las llevará a tomar una decisión y elegir el mundo del que proceden o en el que ahora viven. El reparto, prácticamente anónimo, está encabezado por Sana Jammelieh, Shaden Kanboura, Mouna Hawa (Zaytoun) y Riyad Sliman (Al-hob wa al-sariqa wa mashakel ukhra).

En el género documental destaca Gimme Danger, lo nuevo de Jim Jarmusch (Flores rotas) que aborda el contexto social, político y cultural que dio origen al grupo musical The Stooges, del que luego saldría Iggy Pop y que se considera uno de los grupos de rock más importantes de la historia, entre otros motivos porque sentó las bases de lo que luego se conocería como rock alternativo.

Portman clama venganza mientras se produce un ‘Triple 9’


Estrenos 6mayo2016Comenzamos el mes de mayo, y lo hacemos, como ha sido habitual en las últimas semanas, con una amplia y variada batería de estrenos cinematográficos. Aunque ninguno de ellos tiene, a priori, capacidad para convertirse en un blockbuster, sí poseen el suficiente atractivo, ya sea por trama, actores o formato, para tener cierta relevancia en la taquilla durante los próximos días. Acción, comedia, terror, drama y música se dan cita este viernes, 6 de mayo.

Y precisamente comenzamos por la acción de Triple 9, thriller policíaco dirigido por John Hillcoat (La carretera) en el que criminales y policías no siempre son los malos y los buenos. La historia se centra en un grupo que pretende dar el mayor golpe de su historia, y aunque para ello tienen a policías corruptos de su lado, no es suficiente. Por ello, planean la muerte de un agente a modo de distracción. Y por si la historia fuera poco atractivo, la cinta presenta un reparto encabezado por Kate Winslet (Steve Jobs), Chiwetel Ejiofor (Marte), Casey Affleck (Interestellar), Woody Harrelson (serie True Detective), Aaron Paul (Need for speed), Anthony Mackie (Capitán América: Civil War), Gal Gadot (Batman v Superman: El amanecer de la justicia), Norman Reedus (serie The Walking Dead), Teresa Palmer (Cut bank), Michael Kenneth Williams (El jugador) y Clifton Collins Jr. (Transcendence).

Algo diferente, aunque también con buenas dosis de acción, es La venganza de Jane, western dramático que arranca cuando un fuera de la ley llega a su casa con ocho balas en el cuerpo y a punto de morir. Su esposa, a regañadientes, recurre a un ex amante para que le ayude no solo a curarle, sino a defender la casa de la banda a la que pertenecía su marido, que está en camino para terminar el trabajo. Gavin O’Connor (Warrior) es el encargado de poner en imágenes esta historia protagonizada por Natalie Portman (Thor), Joel Edgerton (Black mass), Ewan McGregor (Mortdecai), Noah Emmerich (serie The Americans) y Rodrigo Santoro (Focus).

El principal estreno dramático es la norteamericana Freeheld, adaptación de la historia real de una condecorada policía de Nueva Jersey que, cuando le diagnostican cáncer, decide emprender las gestiones para dejar su pensión a su pareja de hecho, una joven con la que ha compartido su vida. Sin embargo, los funcionarios no ven con buenos ojos una relación homosexual, lo que obligará a la pareja a recurrir al apoyo de compañeros y ciudadanos para luchar por la justicia. Dirigida por Peter Sollett (Camino a casa), la cinta está interpretada por Julianne Moore (El séptimo hijo), Ellen Page (Into the forest), Steve Carell (La gran apuesta), Michael Shannon (serie Boardwalk Empire) y Luke Grimes (El francotirador), entre otros.

En lo que a comedia se refiere Hollywood presenta Infiltrados en Miami, secuela de Vaya patrulla (2014) que vuelve a contar con los principales responsables detrás y delante de las cámaras para narrar cómo la pareja de policías, que están a punto de convertirse en familia política, deben desarticular una banda de narcotraficantes en Miami que mueven su producto hasta Atlanta, lo que terminará por generar no pocos problemas. Tim Story (Los 4 fantásticos y Silver Surfer) es el encargado de dirigir un reparto encabezado por Ice Cube (Infiltrados en clase), Kevin Hart (Dale duro), Ken Jong (R3sacón), Benjamin Bratt (serie Sin cita previa), Olivia Munn (serie The newsroom), Bruce McGill (Una noche para sobrevivir), Tika Sumpter (Sparkle) y Sherri Shepherd (Top five).

Entre las novedades europeas destaca The Tribe, producción ucraniana y de los Países Bajos de 2014 que ha cosechado premios allá por donde ha pasado y cuya historia que arranca cuando un joven sordo llega a un internado en el que, para poder sobrevivir, se une a una cruel organización. Sin embargo, su amor por una de las concubinas hará que rompa todas las normas no escritas de esta tribu. Dirigida por Miroslav Slaboshpytskyi, que debuta de este modo en el largometraje, la cinta, que llega después de retrasar su fecha de estreno, está protagonizada por un anónimo reparto en el que destacan Grigoriy Fesenko, Yana Novikova, Rosa Babiy y Alexander Dsiadevich.

El terror en la cartelera lo pone El otro lado de la puerta, producción británica con colaboración india que dirige Johannes Roberts (Alice) y que arranca cuando una madre decide recurrir a un ritual que le permitiría despedirse de su hijo fallecido. Sin embargo, lo que en principio es solo una despedida abre en realidad una puerta entre el mundo de los vivos y los muertos, por lo que la mujer deberá luchar contra el espectro que un día fue su querido pequeño si quiere salvar al resto de su familia. Sarah Wayne Callies (En el ojo de la tormenta), Jeremy Sisto (Hangman), Javier Botet (Magical girl), Logan Creran (Steel), Jax Malcolm y Sofia Rosinsky encabezan el reparto.

En lo que a producción española se refiere destaca El olivo, nuevo film de Icíar Bollaín (También la lluvia) que narra en clave de comedia dramática cómo una joven que trabaja en una granja de pollos decide traer un milenario olivo de vuelta a la finca familiar cuando su abuelo, la persona que más le importa, decide dejar de comer, algo que ella achaca a la venta del enorme árbol sin el consentimiento del anciano. Entre los actores encontramos a Javier Gutiérrez (El desconocido), Anna Castillo (Fuera de foco), Pep Ambròs, Manuel Cucala y Aina Requena (Castillos de cartón).

También tiene relevancia Nacida para ganar, comedia dirigida por Vicente Villanueva (Lo contrario al amor) que se centra en una mujer cuya vida ha sido igual desde la adolescencia. Mismo vecindario, mismo novio, mismo trabajo, … Todo cambia cuando su inseparable amiga del instituto le propone entrar en un revolucionario negocio de venta piramidal que le hará rica en muy poco tiempo. El reparto está encabezado por Alexandra Jiménez (Embarazados), Victoria Abril (Solo quiero caminar), Cristina Castaño (Días azules), Marta Belenguer (El amor no es lo que era), Guadalupe Lancho (Evelyn), Luisber Santiago (Atasco en la nacional) y José Manuel Cervino (Dos billetes).

El género musical tiene esta semana sabor español. Todo es de color es la nueva propuesta de Gonzalo García Pelayo (Alegrías de Cádiz), una historia que arranca cuando el manager de un retirado grupo de rock decide organizar un concierto homenaje para la banda en un intento por recuperar las emociones y los recuerdos con los que ahora mismo vive día tras día. Javier García Pelayo (Corridas de alegría), Natalia Rodríguez (3 bodas de más) y Alfonso Sánchez (Ocho apellidos catalanes) encabezan el reparto.

La música también está muy presente en Tini, el gran cambio de Violetta, comedia familiar producida entre España, Argentina e Italia que refleja, en cierto modo, el cambio real en la vida de la actriz Martina ‘Tini’ Stoessel, protagonista de la serie Violetta. La trama se centra en el viaje de autodescubrimiento creativo y espiritual de la joven después de recibir una noticia que da un vuelco completo a su mundo. Dirigida por Juan Pablo Buscarini (El inventor de juegos), en el reparto encontramos también a Ángela Molina (Lejos de los hombres), Jorge Blanco (High School Musical: El desafío), Diego Ramos (serie Los exitosos Pells) y Kidder van Kooten (serie Spangas).

Continuando con los estrenos europeos, el drama histórico francés Mayo de 1940 aborda el éxodo de un pequeño pueblo francés en plena II Guerra Mundial huyendo del avance nazi. Los habitantes llevan con ellos a un niño, hijo de un opositor alemán al régimen nazi encarcelado en Arras por haber mentido sobre su nacionalidad. Pero en el caos que sigue a la invasión alemana tanto él como un soldado escocés lograrán huir, emprendiendo un viaje en busca del pequeño. Christian Carion (El caso Farewell) dirige esta propuesta protagonizada por August Diehl (Costa esperanza), Olivier Gourmet (Monsieur Chocolat), Mathilde Seigner (Max), Alice Isaaz (Una semana en Córcega) y Matthew Rhys (serie The americans).

Francia también participa en Peace to us in our dreams, cinta que cuenta además con fondos lituanos y rusos. Su argumento arranca cuando un hombre, su hija y su pareja llegan a una cabaña cerca de un lago para pasar un fin de semana. Los tres parecen huir de un pasado que les ha provocado dolor, decepción y hartazgo, pero pasar unos días a solas no siempre es la mejor solución, por lo que deberán lograr un entendimiento y respeto mutuo para seguir adelante. Sharunas Bartas (La casa) escribe, dirige y protagoniza este drama, en el que también encontramos los nombres de Lora Kmieliauskaite y Edvinas Goldstein.

El último de los estrenos de esta semana es la surcoreana Ahora sí, antes no, drama que gira en torno a un director de cine que llega a la ciudad en la que va a rodar un día antes de lo previsto. El error le permite disfrutar de mucho tiempo libre y conocer a una joven artista con la que termina pasando el día. Conoce su estudio, su obra, cenan, toman algo juntos. Pero el día da un giro radical con la respuesta a una pregunta que ella plantea. Hong Sang-soo (En otro país) escribe y dirige esta cinta cuyo reparto protagonizan Gi Ju-bong (Noche y día), Yoon Yeo-jong (Hahaha), Kim Min-hee (Sunaebo) y Jong Jae-yeong (Countdown).

‘Origen’, o la influencia del subconsciente en el tiempo y el espacio


'Origen' es uno de los films más complejos de Christopher Nolan.Ya he comentado alguna vez en este pequeño rincón de Internet que prácticamente todos los directores basan su filmografía en la obsesión por un concepto. Steven Spielberg (Lincoln), por ejemplo, se asocia normalmente con la familia y todo lo que eso conlleva; Martin Scorsese (Casino) es sinónimo de mafia; Woody Allen (Midnight in Paris) es la viva imagen del nerviosismo y la psicología. Evidentemente, filmografías tan ricas no pueden definirse por completo en base a estas ideas, pero sí que permite hacernos una idea de cuál es el sentido general de sus películas, al menos de la gran mayoría o, en todo caso, de las más aclamadas. Hace ahora algo más de dos años, cuando estaba a punto de estrenarse El caballero oscuro: La leyenda renace, titulaba una entrada de la siguiente manera: “Christopher Nolan, o la revolución del suspense y del thriller“, en la que mencionaba como una de sus obras más completas Origen (2010). Pero tras este título se esconde algo más.

De hecho, si atendemos a lo dicho en esa pequeña introducción, a Christopher Nolan se le puede asociar con una obsesión por el uso del tiempo, por su relatividad y los efectos que esto causa en la narrativa cinematográfica. Su más reciente película, Interstellar, sigue esta senda, aunque es el film protagonizado por Leonardo DiCaprio (El lobo de Wall Street) el que puede considerarse como la máxima expresión de este concepto. La historia, desde luego, no deja lugar a dudas: un ladrón de guante blanco especializado en robar ideas del subconsciente a través de los sueños es contratado para introducir una idea en la mente de un empresario y generar así una reacción en cadena. Sin embargo, para lograrlo deberá introducirse en profundos niveles del subconsciente a los que nunca había llegado, creando un sueño dentro de otro sueño y poniendo en peligro su propia conciencia al existir una alta probabilidad de que no llegue a despertar nunca.

Es precisamente esta idea de un sueño dentro de otro lo que permite al director y guionista (esta vez sin su hermano, Jonathan Nolan, autor de la serie Person of interest) manejar el tempo narrativo a su antojo. No se trata de una ruptura como la que lleva a cabo Tarantino en sus films, sobre todo en Pulp fiction (1994), sino de jugar con las diferentes realidades que ofrece una visión del tiempo diferente. El hecho de que los diferentes espacios posean un paso del tiempo distinto pero influyan notablemente unos en otros genera un contraste visual cuyas posibilidades son casi infinitas, pues lo que el director maneja no son dos dimensiones (espacio y tiempo), sino tantas como desee (varios espacios y un tiempo visto desde diferentes perspectivas). El ejemplo más evidente en Origen es su clímax, en el que se combinan hasta tres niveles de conciencia en un único espacio de tiempo que transcurre de forma distinta en cada nivel, produciendo situaciones tan interesantes como complejas.

Todo ello, aplicado al thriller y al suspense, es lo que genera una revolución conceptual de un género en cuyas bases ya se encuentra, por su propia definición, un cierto manejo del espacio y del tiempo para crear elipsis e intriga. Se puede decir, por tanto, que esta vuelta de tuerca del director de Memento (2000) es un salto cualitativo del género, o al menos una visión algo más compleja de los pilares narrativos del mismo. Y eso es algo que puede verse en todos sus films, siendo la trilogía de Batman la más académica en este sentido. El sentido del drama, además, adquiere especial relevancia a medida que se desarrolla la trama, pues la complejidad que poco a poco se adueña del relato ofrece una concepción más completa del sentido general del film que nos ocupa. No obstante, es conveniente aclarar que la propia estructura de la película ya posee una cierta idea atípica del tiempo narrativo.

Recuerdos, sueños y realidad

En el caso de Origen esta idea atípica reside tanto en la temática que centra su desarrollo dramático como en la forma narrativa escogida. Como si de un aviso se tratara, Nolan comienza por una secuencia que no se corresponde con el inicio de la historia del protagonista, sino con un momento intermedio del film. Esta idea de “comenzar por el final”, o por el medio, predispone al espectador a una historia ya de por sí compleja, haciéndole partícipe además de toda la teoría psicológica y moral que se esconde tras estos viajes por el subconsciente y el mundo de los sueños. Pero en relación a esa complejidad que ya he comentado hay que destacar, entre otras cosas, todo lo que rodea al manejo del espacio y del tiempo que caracterizan al film, y que no es otra cosa que el auténtico tiempo del ser humano, es decir, pasado, presente y futuro.

El director juega en el film con los recuerdos y la realidad hasta el punto de convertirlos en una suerte de sueños para el espectador. Sus saltos temporales hacia el pasado y hacia los recuerdos generan en el desarrollo de la trama un doble efecto. Por un lado, rompen la narrativa desde un punto de vista conceptual y puramente académico; por otro, establecen una serie de puentes entre diferentes puntos relevantes de la narrativa que no solo explican los acontecimientos, sino que dotan al conjunto de una entereza y suavidad formal que, por ejemplo, no tiene el film de Tarantino antes mencionado. Este manejo de la narrativa y de los tempos es lo que convierte a Christopher Nolan en un maestro, y a este film en uno de los más interesantes y atractivos de su filmografía que, por cierto, no supera la decena de títulos.

Aunque puede que la otra consecuencia sea aún más notable. El constante paso de la realidad al subconsciente, del presente al pasado, de lo real a lo irreal, termina por saturar la historia y crear en el espectador un caos controlado de ideas e impresiones. O lo que es lo mismo, es un film tan rico en ideas que obliga al espectador a pensar mientras atiende al film, creando sus propias conclusiones y sus propias interpretaciones de lo que ocurre en pantalla. Esto hay que sumarlo a un final abierto que puede no gustar al no tener una explicación directa, pero que supone el broche perfecto a una película que en todo momento juega con los riesgos de caer en un laberinto de sueños, subconscientes y muertes en vida. La necesidad de los personajes de aferrarse a una especie de tótem se convierte, en definitiva, en la necesidad del público de aferrarse a un final sólido, real y tangible. Una identificación que apela, como no podía ser de otro modo, a nuestro subconsciente.

El uso que hace Christopher Nolan del tiempo no se centra, por tanto, en la narrativa. Al menos no en primera instancia. Origen, como máximo representante de esta idea, enfoca su trama hacia un manejo del tiempo como concepto que afecta a los personajes, y por extensión a la trama. A diferencia de otros directores y películas, esta historia de ladrones, subconscientes y mundos oníricos busca en todo momento definir la influencia del tiempo y del espacio en los protagonistas y en la situación que viven, creando de este modo una serie de mundos paralelos que influyen unos en otros. No se trata, en definitiva, de un manejo del tiempo, sino de exponer la influencia del tempo en la historia. Si a esto añadimos una estructura narrativa sólida y unos personajes elaborados, nos encontramos con un film complejo e interesante en todos sus aspectos, niveles y subniveles.

‘X-Men: Días del futuro pasado’: los mutantes hallan sus orígenes


Hugh Jackman vuelve al pasado en 'X-Men: Días del futuro pasado' para alertar a Fassbender y a McAvoy.Hollywood se enroca cada vez más en sí mismo. La moderna industria del cine estadounidense tiende cada vez más a explotar sus iconos en un desmedido afán de obtener los mayores beneficios con el mínimo coste económico y artístico. Pero de vez en cuando se dan cita los suficientes elementos como para producir un film notable, completo artística y dramáticamente, y capaz de devolver a la saga a la que pertenece parte de todo aquello que suele perder por el camino. Pues bien, esta nueva entrega de los mutantes más famosos del cine (y de los cómics) es esto y mucho más. En cierto modo, su título no podría ser más apropiado, y no solo por el argumento.

En efecto, X-Men: Días del futuro pasado devuelve a la serie de películas a su estado original. Ya desde sus primeros momentos, y con unos títulos de crédito que recuerdan poderosamente a las primeras entregas, la película expone claramente sus intenciones. Si bien es cierto que su trama y el desarrollo dramático de los personajes es más lineal y menos complejo que en ocasiones anteriores, no lo es menos el hecho de estar ante la que posiblemente es, hasta ahora, la historia más oscura, trágica y violenta de todas. La primera secuencia en ese futuro apocalíptico donde los mutantes luchan sin esperanza es brutal y salvaje, con unas muertes pocas veces vistas en este tipo de productos. Algo que se repite hacia el final del film en una especie de bucle que, lejos de terminar donde empezó, ofrece un recorrido de lo más interesante por el pasado de los personajes.

Si algo bueno tiene la película es que parece haber aprendido de sus errores. Uno de los elementos que más lastraban las películas era el alto número de personajes que nunca llegaban a desarrollarse. Ahora, y salvo las excepciones de ese futuro distópico, la trama centra su atención en unos pocos roles, pudiendo además profundizar algo más en la definición de cada uno de ellos, en sus motivaciones y las consecuencias de sus decisiones. En esta ocasión la voz cantante la tiene el rol interpretado por James McAvoy (Wanted), verdadero motor dramático de todo el arco temporal. La contrapartida, por desgracia, es un olvido generalizado del resto de participantes en la trama, que a pesar de tener una presencia notable y ayudar a que la acción avance, se muestran algo más planos en su evolución dramática.

A esto habría que sumar la labor de Bryan Singer, director y artífice del éxito de los mutantes en el cine. Sin ser tan visionaria como la de Matthew Vaughn (Kick-Ass), su renovada mirada al mundo de la patrulla X aporta frescura a unos personajes que todavía empiezan a conocerse. Recursos como el formato televisivo de los años 80, la secuencia protagonizada por Quicksilver (al que da vida Evan Peters) o las batallas inicial y final son pruebas de que el director todavía tiene algo que decir. Eso por no hablar del hecho de que se haya optado por la trama en lugar de la acción, lo que nutre notablemente el film y aporta, además, la sensación de que no estamos ante un blockbuster de consumo rápido y olvidable, sino ante una nueva pieza del mundo que todavía se está construyendo.

Desde luego, X-Men: Días del futuro pasado se halla entre lo mejor de esta longeva saga. Más violenta que sus predecesoras, recupera buena parte de todo aquello que define este tipo de historias (el racismo, la lucha por la supervivencia, la evolución genética, …), y aprovecha la ocasión de reunir a los dos repartos para hacer numerosos guiños a los aficionados. Puede que los arcos dramáticos de sus personajes no sean tan completos, y puede que la trama tenga un desarrollo más directo y sencillo, pero lo cierto es que eso termina por resultar adecuado ante los constantes viajes hacia el pasado y el futuro. Futuro, por cierto, muy prometedor si se sigue esta senda y si, como se ve en la secuencia tras los títulos, los protagonistas siguen haciendo frente al apocalipsis.

Nota: 7,5/10

‘X-Men: La decisión final’ sustituye la trama por el entretenimiento


'X-Men: La decisión final' reduce el conflicto mutante a buenos y malos.La primera fase de las aventuras mutantes en el cine llegó a su fin en 2006 con una decisión ciertamente extraña. Su director y alma mater Bryan Singer abandonó la franquicia para dirigir Superman Returns (2006), mientras que Brett Ratner se puso tras las cámaras de la última entrega de la saga gracias al éxito de Hora Punta (1998) y su secuela. Para gustos los colores, por supuesto, pero personalmente creo que el cambio salió mal en todos los sentidos. Fue malo para Singer, cuya versión de Superman dejó mucho que desear, y fue malo para Ratner y los mutantes, pues optó por un entretenimiento con menos contenido y más artificio.

No quiere decir esto que X-Men: La decisión final sea una mala película, pero indudablemente no alcanza el nivel de las anteriores. Desde luego, su gran problema fue estrenarse apenas tres años después de la mejor entrega de la trilogía, lo que por un lado avivó los recuerdos de X-Men 2 y por otro empeoró su propia imagen. La realidad, como suele ocurrir, se halla en un punto intermedio, pues aunque es cierto que la película de Ratner se entrega más a la espectacularidad, decir que no aporta nada sería excesivamente injusto. Sobre todo por las repercusiones que ha tenido a posteriori en las aventuras de Lobezno en solitario.

Pero entremos de lleno en el análisis. A nivel dramático el film se mueve siempre por terrenos conocidos. Tal vez demasiado conocidos. El hecho de apostar por el entretenimiento y el gran público llevó a sus responsables a crear una trama carente de las sutilezas que sí tenían las dos anteriores. Los puntos clave del desarrollo carecen, por tanto, de sorpresa, evidenciando un proceso que, dicho de un modo claro, es simple y lineal. Evidentemente, los más perjudicados en todo esto son los personajes, cuyos pasados, traumas y conflictos quedan relegados a un segundo plano para explotar sus respectivas imágenes de héroes y villanos.

La que mejor representa este proceso es Jean Grey, personaje interpretado por Famke Janssen (GoldenEye) que, tras una supuesta muerte en la segunda parte, regresa en este X-Men: La decisión final como un ser malvado, mucho más poderoso de lo que nunca imaginó y consumido por la ira y la venganza. Más allá de que su tratamiento se asemeje mucho o poco al original de los cómics (al fin y al cabo, son dos medios distintos y la capacidad de desarrollo no es la misma), lo más llamativo es que este cambio carece por completo de matices. Es un villano totalmente plano, sin motivaciones complejas ni decisiones que puedan influir en la trama. Y teniendo en cuenta las posibilidades narrativas, es sin duda una gran pérdida.

Poco interés de los nuevos mutantes

Esta idea de personajes carentes del interés que existía anteriormente en la saga se consolida con la presencia de los nuevos mutantes, algunos de ellos realmente atractivos tanto a nivel visual como narrativo. Que el rol interpretado por Ben Foster (El único superviviente) tenga apenas tres momentos en toda la trama evidencia un desarrollo dramático intermitente, incapaz de dar cabida a todos los personajes y preocupado más por mostrar ligeramente los poderes de cada uno de ellos para, eso sí, explotarlos en un espectacular clímax bélico. Lo mismo podría decirse de los personajes de Vinnie Jones (Snatch: Cerdos y diamantes) y Kelsey Grammer (serie Boss).

La sensación de estar ante un producto puramente comercial es lo que puede llevar a la conclusión de que es la más mediocre de las tres. Y no es que las anteriores no tuviesen un claro objetivo comercial, pero poseían la suficiente personalidad como para aportar algo distinto, más emocional y emocionante. El caso de X-Men: La decisión final confirma la idea de que los estudios tomaron los mandos de la franquicia y de que, una vez Singer desapareció de la ecuación, no hubo nadie capaz de interponerse. Como resultado, la película adquiere un tono menos oscuro y más inocente.

Un tono que, por cierto, trata de disimularse a lo largo de la trama con secuencias ciertamente espectaculares y espléndidas, como es la muerte de Charles Xavier (Patrick Stewart), la posibilidad de “curar” a los mutantes y la batalla final ya comentada, cuya conclusión es tan dramática como apoteósica. La inclusión de momentos dramáticos otorga al film un aire más trágico, fatalista incluso, pero que en ningún caso sirve para contrarrestar el resto del metraje. Aunque como digo al comienzo, no significa que sea un mal film. Puede que si se aborda con la idea de una continuación lógica de la saga el resultado decepcione un poco, pero en ningún caso aburre.

Al final, lo mejor que le puede ocurrir a X-Men: La decisión final es que sea vista como lo que es: un producto destinado al consumo masivo, al puro entretenimiento con pocos interrogantes y muchos efectos especiales que harán las delicias de los aficionados al cine de acción. Empero, no hay que olvidar nunca que los mutantes llegaron al cine con otros objetivos y mucho más que aportar desde un punto de vista dramático. La conclusión es que sí, es muy entretenida y divertida, pero en el resto de elementos es la más floja de las tres.

‘Tráiler de X-Men: Días del futuro pasado’: las sagas mutantes se unen


Cartel promocional de 'X-Men: Días del futuro pasado'.Apenas quedan dos meses para su estreno, pero 20th Century Fox ha sacado el que posiblemente sea el más completo e interesante tráiler de la nueva aventura mutante, X-Men: Días del futuro pasado. Tras varias semanas revelándose imágenes, artes conceptuales y vídeos promocionales, no ha sido hasta este momento que los fans pueden apreciar algunos de los secretos mejor guardados del film, como son los centinelas. Aunque no es lo único interesante que deja este avance. Si bien la trama ya era más o menos conocida, este segundo tráiler ofrece diferentes matices y, sobre todo, permite ver a algunos de los mutantes en acción.

La trama, como decimos, es conocida. Ambientada en un futuro en el que los mutantes están inmersos en una guerra por su supervivencia y viven en un mundo totalmente destruido, los líderes Charles Xavier y Magneto deciden enviar al pasado a Lobezno para que convenza a las versiones más jóvenes de ambos a que tomen caminos distintos, no solo en su particular enemistad, sino en sus decisiones frente a los humanos. La película, por tanto, supone aunar en una única trama a prácticamente todos los personajes que aparecieron en la trilogía original y en la película X-Men: Primera generación, amén de incluir otros nuevos, muchos de los cuales ya aparecen en este avance (o han aparecido en otros anteriores).

Eso sí, lo que desvela el vídeo no es únicamente el diseño de los enormes robots destinados a destruir a los mutantes, sino el propio tono del film, que parece aprovechar la actual tendencia de incidir en el aspecto trágico de todos estos personajes de las viñetas. En cierto modo, la película combina sus partes más oscuras (definidas en ese futuro apocalíptico) con algunas más ligeras propias de la acción en el pasado, aunque en ambos se desprende un cierto aire dramático que invita a pensar en un enfoque algo más adulto de la temática mutante. Del mismo modo, el diseño de la futurista ciudad ofrece la posibilidad de desarrollar al máximo las cualidades de los personajes, como esa imagen del hombre de hielo realizando sus famosos caminos por el aire.

La película supone el regreso tras las cámaras de Bryan Singer, creador de la trilogía, y reúne bajo un mismo techo a Hugh Jackman (Prisioneros), Patrick Stewart (Star Trek: Nemesis), Ian McKellen (El hobbit: La desolación de Smaug), James McAvoy (Trance), Michael Fassbender (El consejero), Jennifer Lawrence (La gran estafa americana), Halle Berry (Marea letal), Peter Dinklage (serie Juego de tronos), Ellen Page (The east), Nicholas Hoult (Jack el caza gigantes), Anna Paquin (serie True Blood), Evan Peters (serie American Horror Story: Coven), Shawn Ashmore (serie The following) y Omar Sy (Intocable), muchos de ellos recuperando los personajes originales de las tres primeras películas. Por cierto que el tráiler de la cinta, que encontraréis a continuación, se publicó con un cartel promocional interesante que muestra, a grandes rasgos, a los principales personajes. A continuación el vídeo.

‘The East’: la claridad de una lucha directa


Los miembros de 'The East' se reúnen en un momento del film.El mundo de las grandes empresas multinacionales, ya sean petroleras, farmacéuticas, químicas, … siempre ha dado mucho juego al séptimo arte. Presentados normalmente como unos criminales de guante blanco sin escrúpulos, el cine siempre ha tendido a incluirlos en oscuras conspiraciones que son desmanteladas por un individuo que se topa con la información necesaria. Precisamente en este punto es donde reside la ventaja de The East, nueva película de Zal Batmanglij tras su reputada Sound of my voice (2011): su pauta para denunciar las actividades ilegales de las grandes corporaciones se halla en el eco-terrorismo, es decir, en la acción directa contra dichas empresas.

Las ansias de denunciar quedan aquí, por tanto, tergiversadas, o si se prefiere reducidas. Lo más relevante de la trama, incluso más que el hecho de la dudosa moralidad de atacar físicamente a los responsables de las empresas, es el proceso de transformación que sufre la protagonista, y con ella el espectador. Ambos asisten primero con cierta incredulidad al funcionamiento de un grupo anárquico en el que todo se decide por votación. Pero lo que en un principio parecen simplemente ideales poco a poco se va tornando en una venganza casi personal de cada uno de los miembros del grupo. Una venganza que, por cierto, encuentra unas justificaciones totalmente válidas y creíbles, embarcando al espectador en el viaje de indignación que recorre todo el metraje.

Es más, una vez finalizada la película la sensación que queda se asemeja mucho a la satisfacción de haber asistido a una especie de justicia moral en la que los villanos de turno simplemente reciben los mismo que dan, ni más ni menos. Si vierten residuos al agua, se bañan en ella; si producen una especie de medicina milagrosa, se la toman. El problema de esto es que, como decimos, es lo más relevante de un argumento que, por otro lado, se antoja demasiado conocido y falto de cierta originalidad más allá de un giro dramático final que modifica en cierto sentido la percepción que hasta ese momento se tenía de cada uno de los personajes, aunque nunca de forma determinante.

Desde luego, The East no es una propuesta destacable desde un punto de vista dramático, aunque sí desde el punto de vista de la agitación social. Logra su objetivo principal, que no es otro que remover algo en la conciencia de cada uno, de evidenciar la impunidad de determinadas empresas capaces de una hipocresía insospechada. Y lo hace de la forma más sencilla posible, con una historia poco compleja y unos actores correctos y creíbles en sus respectivos papeles. Al fin y al cabo, la mejor forma de transmitir una idea o mensaje es el canal directo y claro. La película lo tiene, tanto en su forma como en su contenido.

Nota: 6/10

Adam Sandler y el crimen legal, protagonistas de los estrenos


Estrenos 12julio2013Tras varias semanas de blockbusters y películas de grandes presupuestos y mayor cantidad de efectos especiales, la cita con los estrenos del 12 de julio se antoja un tanto escueta. Pero esto no debería llevar a engaño. Salvo por el, a priori, estreno más relevante del fin de semana, el resto de títulos tienen un alto interés para aquellos que busquen algo más que un mero pasatiempo. Y es que si algo comparten las novedades de hoy es un contenido dramático más allá de las explosiones y secuencias de acción tan demandadas en esta época del año. Se podría decir que este va a ser un fin de semana algo extraño para el tipo de producciones que suelen llegar a las pantallas españolas. Desde luego, mucho más interesante que propuestas pasadas.

Pero como decíamos, hay una excepción a este panorama generalizado de estrenos, y esa es Niños grandes 2, continuación del éxito de 2010 que cuenta con los mismos responsables de aquella gamberrada. En esta ocasión, la reunión de los viejos amigos y sus respectivas familias viene provocada por el traslado al pueblo en el que todos ellos se criaron. El reencuentro de los cuatro adultos deparará todo tipo de situaciones a cada cual más rocambolesca. Mucho humor irreverente es lo que promete esta nueva incursión cinematográfica de Adam Sandler (Jack y su gemela), quien protagoniza y escribe la historia. Dirigida de nuevo por Dennis Dugan, director habitual de los films del cómico (Zohan: Licencia para peinar), en pantalla también veremos a Kevin James (Zooloco), Chris Rock (Un funeral de muerte), David Spade (El rey del mando), Salma Hayek (Salvajes), Maya Rudolph (Idiocracia), Maria Bello (World Trade Center) y Steve Buscemi (serie Boardwalk Empire), además de colaboraciones como la del ex jugador de baloncesto Shaquille O’Neal (Kazaam), Milo Ventimiglia (serie Héroes) y Taylor Lautner (saga Crepúsculo).

El estreno más llamativo, sin embargo, es The Purge: La noche de las bestias, thriller psicológico que ha sido un rotundo éxito en Estados Unidos y que parte de una premisa cuanto menos original: en un futuro no muy lejano la violencia ha logrado ser prácticamente erradicada de la sociedad norteamericana gracias a una medida conocida como ‘La Purga’, que consiste en dar libertad plena durante una noche al año a todas las acciones criminales, incluida el asesinato. En este contexto una familia acomodada verá cómo sus vidas se convierten en un infierno al acoger en su casa a un hombre que huía de un grupo durante esa fatídica noche. Escrita y dirigida por James DeMonaco (Staten Island), la película cuenta con Ethan Hawke (Vidas ajenas) y Lena Headey (300) como principales protagonistas, a los que acompañan Max Burkholder (Amigos con dinero), Adelaide Kane (Goats), Edwin Hodge (Red dawn) y Rhys Wakefield (El santuario), entre otros.

Otro thriller proveniente de Estados Unidos, aunque esta vez en colaboración con Reino Unido, es The East, cuya trama sigue a una investigadora privada, ex agente del FBI, que se infiltra en una organización anarquista cuya intención es vengarse de las corporaciones a las que acusa de servir como tapadera para operaciones criminales. Gracias a su adiestramiento logra infiltrarse rápidamente, pero la convivencia y las fuertes convicciones de los miembros del grupos empezarán a generar dudas en su misión y en las motivaciones de cada uno de los bandos. Dirigida por Zal Batmanglij (Sound of my voice), la cinta está protagonizada por Brit Marling (El fraude), quien colabora en el guión junto al director, Alexander Skarsgård (serie True Blood), Ellen Page (Origen), Toby Kebbell (Ira de Titanes), Shiloh Fernandez (Posesión Infernal), Patricia Clarkson (Rumores y mentiras) y Julia Ormond (Leyendas de pasión).

Lasse Hallström vuelve a las pantallas españolas, y lo hace con un film realizado antes que su más reciente estreno, Un lugar donde refugiarse. Con el título de El hipnotista, y con producción sueca, el director de Las normas de la casa de la sidra (1999) adapta el libro de Lars Kepler acerca de un hipnotista que es contratado por la policía para que hipnotice al único superviviente de la matanza de una familia en su propia casa, un joven de 15 años cuya hermana ha desaparecido. Sin embargo, todo cambia cuando la hijo del hipnotista es secuestrado, iniciándose entonces una segunda investigación criminal que se desarrollará de forma paralela a la de los asesinatos. El reparto principal está integrado por Mikael Persbrandt (Aurora boreal), Tobias Zilliacus (Iris), Lena Olin (El lector), Helena af Sandeberg (Cornelis) y Oscar Petterson (Maria Wern: Inte ens det förflutna).

La representante española del fin de semana es Sola contigo, drama co producido en colaboración con Argentina que cuenta el tortuoso viaje de una mujer reconocida por la sociedad que un día recibe una llamada amenazándola de muerte por los pecados de su pasado. Unos pecados de los que no ha podido huir a pesar de los años transcurridos y de los que deberá pedir perdón si quiere conocer la identidad del autor de la llamada. Dirigida por Alberto Lecchi (El frasco), la película está protagonizada por Ariadna Gil (El baile de la Victoria) y Leonardo Sbaraglia (Intacto), a los acompañan Antonio Biradent (Tres deseos), Sabrina Garciarena (Pagafantas) y Gonzalo Valenzuela (Sal).

Perdidos en la nieve es otra de las propuestas para el fin de semana. Producida en 2012 entre Noruega y Suecia, la película cuenta un hecho verídico acontecido durante la II Guerra Mundial. Durante un combate un avión británico y otro alemán caen en una zona de Noruega difícilmente comunicada. Los supervivientes de uno y otro bando terminan refugiándose en la misma cabaña. El paso de los días hará que la animadversión existente entre los soldados se transforme en amistad y, lo más importante, el conflicto pierda todo su sentido. Drama de corte histórico que dirige Petter Næss (Hoppet) y protagonizan Rupert Grint (Ron Weasley en la saga de Harry Potter), David Kross (Same same but different), Florian Lukas (I phone you), Lachlan Nieboer (Vivaldi, the red priest) y Stig Henrik Hoff (Ulvenatten).

Por último, y también producida en 2012, nos llega el drama Carne de perro, producida a tres bandas entre Chile, Alemania y Francia. Escrita y dirigida por Fernando Guzzoni, en lo que significa su debut en el largometraje dramático, la trama gira en torno a un antiguo torturador que trata de dejar atrás su pasado y rehacer su vida y su mente. Sin embargo, los fantasmas siguen atormentándole hasta el punto de distorsionar su visión de la realidad. Alejandro Goic (Joven y alocada), Amparo Noguera (Post mortem), Daniel Alcaíno (Mujeres infieles) y Sergio Hernández (La noche de enfrente) conforman el reparto principal.

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