Vikander es ‘Tomb Raider’… y Mara es ‘María Magdalena’


Recién terminada la temporada de estrenos nominados a los principales premios cinematográficos, comienza ahora la temporada de títulos llamados a arrasar en la taquilla española. Y lo hace con una nueva adaptación a la gran pantalla de la aventurera más famosa de los videojuegos. Aunque no llega sola; de hecho, este viernes 16 de marzo aterrizan en las salas un importante número de films para todos los gustos.

Pero como decía, comenzamos el repaso por Tomb Raider, nueva versión cinematográfica de la famosa saga de videojuegos protagonizada por Lara Croft y coproducida entre Estados Unidos y Reino Unido. En esta ocasión es Alicia Vikander (Jason Bourne) la que da vida a la protagonista, que ya fue interpretada por Angelina Jolie (Maléfica) en dos películas. La trama, mezcla de aventura y acción, narra cómo la joven, que siempre ha renegado del legado de su padre, un excéntrico y rico aventurero, decide ir en su busca después de varios años en paradero desconocido, descubriendo una conspiración que amenaza la vida en el mundo y afrontando sus propios límites para impedirlo. Dirigida por Roar Uthaug (Escape), en el reparto también destacan Dominic West (serie The affair), Walton Goggins (Los odiosos ocho), Daniel Wu (Warcraft: El origen), Alexandre Willaume (Valerian y la ciudad de los mil planetas), Kristin Scott Thomas (Suite francesa) y Derek Jacobi (Asesinato en el Orient Express).

Muy diferente es María Magdalena, coproducción entre Reino Unido y Australia que, como su propio título indica, narra la vida de este controvertido personaje bíblico, a través de cuyos ojos se aborda, a su vez, la vida de Jesús. Garth Davis (Lion) dirige este drama protagonizado por Rooney Mara (A ghost story), Joaquin Phoenix (En realidad, nunca estuviste aquí), Chiwetel Ejiofor (Doctor Strange), Tahar Rahim (Los anarquistas), Tchéky Karyo (Les brigands), Ariane Labed (Assassin’s Creed) y Denis Ménochet (Custodia compartida).

Reino Unido también está presente, en este caso junto a Estados Unidos, en Aniquilación, nueva película con estreno exclusivo en Netflix el pasado lunes día 12, cuyo argumento arranca cuando una bióloga y exsoldado se une a una expedición para saber qué le ocurrió a su marido en el Área X, un fenómeno siniestro y misterioso que se expande por la costa americana. Lo que descubrirá allí pondrá a prueba su cordura y su propia vida. Basada en la novela de Jeff VanderMeer, la cinta está dirigida por Alex Garland (Ex_Machina) y protagonizada por Natalie Portman (Jackie), Oscar Isaac (Star Wars: Episodio VIII – Los últimos Jedi), Jennifer Jason Leigh (Amityville: El despertar), Gina Rodriguez (serie Jane the virgin), Tessa Thompson (Thor: Ragnarok) y David Gyasi (Interstellar).

Puramente estadounidense es Mi nombre es Te Ata, drama biográfico de corte histórico que narra la historia de María Thompson Fisher, mujer que pertenecía a Chickasaw, hoy Oklahoma, y que no dejó de perseguir sus sueños a pesar de las desigualdades sociales y raciales para conseguir convertirse en una de las grandes artistas nativas americanas de la época. Dirigida por Nathan Frankowski (Unlimited), la película cuenta en su reparto con Q’orianka Kilcher (Sky), Graham Greene (serie Defiance), Mackenzie Astin (Daddy), Brigid Brannagh (Terapia mortal), Cindy Pickett (Confession) y Gil Birmingham (Comanchería).

El estreno español de la semana es la comedia La tribu, nueva película dirigida por Fernando Colomo (La banda Picasso) que comienza cuando una mujer, limpiadora de profesión y streetdancer de vocación, decide retomar el contacto con un hijo al que dio en adopción cuando era un bebé. Este hijo es ahora un ejecutivo que, después de firmar un ERE para cientos de personas, lo ha perdido todo, incluso la memoria. A pesar de los mundos tan distintos en los que viven, la música y el baile les unirán. Paco León (Toc Toc), Carmen Machi (El bar), Luis Bermejo (Fe de etarras), Julián López (El tiempo de los monstruos) y Bárbara Santa-Cruz (Llar) encabezan el reparto.

Francia y Bélgica colaboran en Perdido, thriller dramático que gira en torno a un hombre cuyo amor por el trabajo y su carrera profesional le han llevado a apartar a todos los que quiere, incluyendo a su hijo, al que ve en contadas ocasiones después del divorcio. Su forma de afrontar la vida cambia cuando el pequeño desaparece, aparcando vida laboral para buscar a su hijo por todos los medios. Christian Carion (El caso Farewell) dirige este film protagonizado por Guillaume Canet (La próxima vez apuntaré al corazón), Mélanie Laurent (Frente al mar), Olivier de Benoist (C’est quoi cette famille?!) y Marc Robert (La grande boucle).

Puramente francesa es Jeannette, la infancia de Juana de Arco, musical de corte histórico que, como su propio título indica, sigue la vida de esta joven que pasa de cuidar ovejas y soñar con echar a los británicos de Francia a convertirse, guiada por su fe, en Juana de Arco. Bruno Dumont (La alta sociedad) escribe y dirige esta adaptación de la obra de Charles Peguy que cuenta con un debutante reparto encabezado por Lise Leplat Prudhomme, Aline Charles, Jeanne Voisin, Lucile Gauthier y Victoria Lefebvre.

Desde Hungría nos llega el drama 1945, cinta dirigida por Ferenc Török (Overnight) cuyo argumento arranca cuando los habitantes de un pueblo se preparan para celebrar una boda en 1945. Es en ese momento cuando dos judíos ortodoxos que portan dos misteriosas cajas llegan al lugar, revolucionando a los vecinos y sembrando la duda sobre sus verdaderas intenciones. Tamás Szabó Kimmel (Made in Hungaria), Ági Szirtes (The door), Péter Rudolf (Pillangók), József Szarvas (Mancs), Bence Tasnádi (Couch surf) y Dóra Sztarenki (A martfüi rém) encabezan el reparto.

Sin duda la película más internacional es El insulto, thriller dramático que cuenta con capital procedente de Líbano, Bélgica, Chipre, Francia y Estados Unidos. La trama se centra en el enfrentamiento entre un cristiano libanés y un palestino provocado cuando el primero derrama agua por accidente sobre el segundo. Su pelea llegará hasta la justicia y se convertirá en un conflicto nacional entre las dos religiones. Ziad Doueiri (El atentado) dirige este film protagonizado por Kamel El Basha (Al-hob wa al-sariqa wa mashakel ukhra), Adel Karam (Rue Huvelin), Rita Hayek (serie Kafa: Enough) y Diamand Bou Abboud (Stable unstable).

La única cinta de animación de la semana es silent voice, adaptación del cómic de Yoshitoki Oima que dirige Naoko Yamada (Tamako rabu sutôrî) y que narra cómo un joven busca redimirse años después de acosar en el colegio a una niña sorda que, a causa del bullying, tuvo que cambiarse de escuela. Entre las voces principales destacan las de Miyu Irino (Miss Hokusai), Saori Hayami (Blame!), Aoi Yûki (Kamen rider 1 go) y Yui Ishikawa (Ataque a los Titanes).

En cuanto al género documental, dos son las propuestas. The best day of my life, escrita y dirigida por Fernando González Molina (El guardián invisible) es una coproducción entre España, Rusia y Uganda sobre la reunión de un grupo de personas para celebrar que, pese a las dificultades, viven con orgullo su homosexualidad.

Finalmente, la española 100 días de soledad aborda la relación del hombre y la naturaleza narrando cómo José Díaz se rueda a sí mismo durante los 100 días del título en una cabaña de Asturias, donde permanece totalmente aislado, sin móvil ni electricidad ni reloj. El film está dirigido a cuatro manos entre Díaz y Gerardo Olivares (El faro de las orcas).

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Balagueró presenta su ‘Musa’ deseando un ‘Feliz día de tu muerte’


10Se dice que la calma siempre precede a la tormenta. Y eso, llevado a los estrenos que cada viernes llegan a la cartelera española, vendría a ser lo que ocurre hoy, 10 de noviembre, con las novedades. Sin que ninguna de ellas sea un gran estreno, algo que se reserva para la próxima semana, sí son muchos y muy variados los géneros que se dan cita en las salas, destacando el terror, el drama y la comedia humana y social como grandes elementos.

De hecho, terror es lo que propone la única película de Hollywood esta semana, titulada Feliz día de tu muerte. El argumento, tan sencillo como efectivo, gira en torno a una joven que es asesinada por un enmascarado en el día de su cumpleaños. Sin embargo, algo ocurre y la joven despierta de nuevo en ese mismo día, reviviendo una y otra vez su asesinato a manos del misterioso asesino, que oculta su rostro en todo momento con una siniestra máscara. Esto permitirá a la chica tener el tiempo suficiente para averiguar la identidad y los motivos de su verdugo. Dirigida por Christopher Landon (Zombie camp), la cinta está protagonizada por Jessica Rothe (La ciudad de las estrellas – La La Land), Israel Broussard (Ingenua inocencia), Ruby Modine (Memoria), Rachel Matthews y Charles Aitken (The girl on the train).

También pertenece al terror Musa, lo nuevo de Jaume Balagueró (Mientras duermes) que cuenta con capital español, irlandés, francés y belga. La trama, adaptación de la novela de José Carlos Somoza, comienza cuando un profesor de universidad que no ha pisado las aulas desde la trágica muerte de su novia empieza a tener una recurrente pesadilla en la que una joven es asesinada en un extraño ritual. Cuando esa misma mujer aparece muerta en las mismas circunstancias se cuela en la escena del crimen para investigar lo sucedido y buscar respuestas a sus sueños, pero lo que encuentra es a otra mujer que ha tenido las mismas pesadillas. Juntos inician un viaje a un oscuro mundo en busca de la verdad. Elliot Cowan (Da Vinci’s demons), Franka Potente (Valerie), Ana Ularu (serie Emerald City), Manuela Vellés (Lobos sucios), Leonor Watling (Amor en su punto), Joanne Whalley (La medida de la venganza) y Christopher Lloyd (Un golpe con estilo) encabezan el reparto.

España también está presente en La librería, nueva película de Isabel Coixet (Nadie quiere la noche) que cuenta además con capital inglés y alemán. Basada en la novela homónima de Penelope Fitzgerald, la historia se centra en una viuda en un pueblecito costero de Inglaterra que, en los años 50, decide abrir una librería, lo que desencadenará un gran revuelo entre los vecinos. Este drama está protagonizado por Emily Mortimer (Spectral), Patricia Clarkson (serie House of cards), Bill Nighy (Su mejor historia), James Lance (Estranged), Michael Fitzgerald (El reino de los cielos) y Jorge Suquet (Requisitos para ser una persona normal).

Puramente española es Oro, aventura dramática de corte histórico que adapta la obra corta inédita de Arturo Pérez-Reverte inspirada, a su vez, en la expedición de los conquistadores españoles del siglo XVI, Lope de Aguirre y Núñez de Balboa, en busca de ciudades indígenas rebosantes de oro. Agustín Díaz Yanes (Solo quiero caminar) escribe y dirige esta película protagonizada por Raúl Arévalo (Cien años de perdón), José Coronado (El hombre de las mil caras), Bárbara Lennie (Contratiempo), Óscar Jaenada (Infierno azul), Luis Callejo (Tarde para la ira), Juan José Ballesta (Indeleble), Juan Diego (Anochece en la India), Anna Castillo (La Llamada) y Juan Echanove (serie Cuéntame cómo pasó), entre muchos otros.

La comedia tiene su principal representante en Algo muy gordo, cinta española que arranca cuando un guionista de televisión recibe la noticia de que, por un error jurídico, no tiene aprobado Bachillerato, teniendo que repetir octavo de EGB. Su regreso a las aulas y a un mundo que ya había olvidado provocará situaciones de lo más inexplicables. Dirigido por Carlo Padial (Mi loco Erasmus), el film cuenta en su reparto con Berto Romero (El pregón), Carlos Areces (La reina de España), Carolina Bang (El futuro ya no es lo que era) y Javier Botet (La Momia).

También española es Una función para olvidar, drama dirigido por Martín Garrido Ramis (Héroes de cartón) que comienza cuando una excéntrica y madura actriz con una modesta compañía teatral decide ensayar con todo su grupo en un pequeño hotel de la costa. La convivencia de todos los miembros será lugar a una creciente y problemática situación. María Castillo, Fernando Esteso (Re-emigrantes), Xisco Ródenas (Turbulencia zombi), Carmen Hoyos, Beatriz Barón (El hijo bastardo de Dios) y Esteban Balbi (Vino para robar) son los principales actores.

Entre el resto de estrenos europeos destaca The Square, película con capital sueco, alemán, francés y danés que, en clave de comedia dramática, centra su trama en un artista que expone en un museo una obra revolucionaria: una plaza en la que la gente participa e impone sus reglas. Lo que debería ser un acto de civismo que sacara lo mejor del ser humano termina convirtiéndose en el escenario de la hipocresía de la gente. Ruben Östlund (Fuerza mayor) escribe y dirige esta cinta protagonizada por Elisabeth Moss (serie Mad Men), Dominic West (Money Monster), Terry Notary (La guerra del planeta de los simios) y Claes Bang (La niña de la selva).

Reino Unido y Hungría colaboran en La mejor receta, comedia dramática de 2015 cuya trama comienza cuando un veterano panadero judío con un humilde negocio en Londres decide contratar a un joven aprendiz musulmán que le ayude a mantener a flote el negocio. Un día al joven se le cae por accidente marihuana en la masa del pan, lo que provocará un aumento de las ventas. John Goldschmidt (Just one kid) dirige esta cinta entre cuyos intérpretes destacan Jonathan Pryce (Hysteria), Phil Davis (Mr. Holmes), Ian Hart (serie Luck), Pauline Collins (Albert Nobbs) y Malachi Kirby (Gone too far).

El thriller es el género principal de Pasaje de vida, producción hispano argentina de 2015 dirigida por Diego Corsini (Solos en la ciudad) que narra tres momentos en la vida del protagonista de forma paralela. Por un lado, su juventud como militante en compañía de su amada; por otro, su huída a España para salvar su vida; y finalmente, el conflicto con su hijo que desea irse a vivir a otro país. Drama y romance también se dan cita en este film protagonizado por Chino Darín (Muerte en Buenos Aires), Miguel Ángel Solá (El corredor nocturno), Carla Quevedo (20.000 besos), Javier Godino (Los días no vividos), Marco Antonio Caponi (Olvídame) y Silvia Abascal (El amor se mueve).

En lo que a animación se refiere, Japón y Estados Unidos colaboran en Yo-Kai Watch, la película, aventura de 2014 que combina acción y humor y que arranca cuando el protagonista descubre un reloj en el bosque que le lleva a conocer a un fantasma, y que le permitirá ver desde ese momento todo tipo de criaturas sobrenaturales con las que vivirá una gran aventura. La cinta está dirigida a cuatro manos por Shigeharu Takahashi y Shinji Ushiro, habituales directores de la serie de televisión en la que se basa este film que, para ambos, es su debut en el largometraje.

En cuanto al documental, dos son las propuestas. La Chana narra la historia de la bailaora autodidacta Antonia Santiago Amador, figura imprescindible del flamenco en los años sesenta y setenta, cuando sorprendió al mundo con un estilo innovador y veloz. La diva, sin embargo, abandonó los escenarios repentinamente en el cénit de su carrera, y actualmente vive en Cataluña con el recuerdo de lo que un día fue. Lucija Stojevic debuta en el largometraje con esta propuesta.

Finalmente, cine y deporte se unen en Bernabéu, una mirada a la figura del expresidente del Real Madrid, que ocupó el cargo 35 años y que dio nombre al estadio de fútbol, a través de entrevistas a veteranos del club, imágenes y audios. El productor Ignacio Salazar-Simpson debuta como director con este film.

‘Money Monster’: el espectáculo del dinero


Jack O'Connell secuestra en directo a George Clooney en 'Money Monster'.Las películas dirigidas por Jodie Foster (El castor), al menos las dos últimas, pertenecen a ese extraño grupo de obras que obliga al espectador a pensar, a reflexionar sobre lo que acaba de ver, así consecuencias sociales y morales de los actos y decisiones de los personajes. Su nueva cinta, que desgrana el funcionamiento del mundo bursátil y económico de una forma bastante precisa, no es menos, aunque habría que señalar que Foster, como directora, tiene una asignatura pendiente con el ritmo narrativo de sus películas.

Desde el punto de vista del contenido, Money Monster es un film impecable. Aunque su premisa inicial pueda parecer algo débil, el desarrollo posterior de los acontecimientos es brillante, no solo porque sitúa todas las piezas con un sentido lógico aplastante, sino porque cada acción, cada decisión, lleva a los personajes a enfrentarse con una realidad inesperada. Para ejemplo un botón: el protagonista interpretado por George Clooney (El americano) pide que suban unas acciones para poder salvar la vida, pero en lugar de eso terminan bajando es una buena prueba del mundo “comprometido” en el que vive buena parte de la sociedad. Y como eso, una sucesión de hechos que, al mismo tiempo que destruyen la fe en el ser humano, apasionan al espectador por la lógica y el realismo que imprime a lo que se ve en pantalla.

El problema, y no es menor, es el ritmo, aunque siendo tan sinceros como la película, es algo que suele ocurrir en todas las historias. La película, una vez superado el impacto inicial y la revolución que supone que un joven secuestre en directo a un presentador de televisión, pierde ritmo al dar vueltas durante demasiados minutos sobre los mismos principios, sin avanzar demasiado en la explicación de fondo que justifica la acción ni en la relación de los personajes. Pero como digo, es algo que ocurre en la inmensa mayoría de los films durante su segundo acto. Por suerte, la película recupera ritmo… bueno, en realidad hace mucho más.

Porque el final posiblemente sea lo mejor de todo. Es cierto que Money Monster no es una obra impredecible, pero hay una serie de imágenes finales, sobre todo una que tiene que ver con un futbolín, que es simplemente reveladora e impactante por todo lo que implica. Y si a esto unimos una serie de ideas tan ciertas como lapidarias, lo que obtenemos es una obra que obliga a revisar no solo los valores de cada uno, sino las normas y el contexto social en el que todos vivimos. Puede que el ritmo sea algo irregular. Y desde luego Clooney no termina de convencer (en contraposición al resto de actores), pero aunque solo sea por descubrir qué se esconde detrás del espectáculo del dinero, merece la pena.

Nota: 6,5/10

Estrellas, gigantes y monstruos del cine llegan a la cartelera


Estrenos 8julio2016El segundo fin de semana de julio promete ser, al menos en lo que a estrenos se refiere, un soplo de aire fresco entre los grandes blockbusters y las pequeñas producciones que se han alternado las últimas semanas. Varias películas se antojan, al menos, lo suficientemente interesantes como para atraer a un gran número de espectadores, por lo que habrá que ver cuál es la que finalmente triunfa y si lo hace sobre las cintas que ya se proyectan. Este viernes 8 de julio llegan pocos estrenos, es cierto, pero a priori de una calidad incuestionable en la mayoría de los casos.

Es lo que parece que ocurre con Mi amigo el gigante, nueva aventura de Steven Spielberg (El puente de los espías) que adapta en esta ocasión el libro infantil de Roald Dahl. Coproducida entre Estados Unidos, Canadá y Reino Unido, la trama se centra en una niña cuya vida cambiará cuando una noche conozca a un gigante. Asustada al principio, el carácter bonachón del gigante convertirá el miedo en una amistad que atraerá la atención de otros gigantes que amenazarán el mundo. Solo la pequeña y el gigante, con la ayuda de la Reina Victoria de Inglaterra, serán capaces de salvarlo. Aventura, humor, ternura y unos efectos digitales inigualables es lo que promete esta cinta que cuenta en su reparto con Mark Rylance (Caza al asesino), Ruby Barnhill (serie 4 O’Clock club), Rebecca Hall (Transcendence), Jermaine Clement (Lo que hacemos en las sombras) y Penelope Wilton (serie Downton Abbey), entre otros.

Muy diferente es el thriller Money Monster, cinta que ha adelantado su estreno al miércoles 6 de julio. La historia arranca cuando una mediática figura de la televisión que ha hecho su fama analizando la bolsa de Wall Street es secuestrado por un joven que ha perdido todo su dinero por una recomendación que hizo hace tiempo. Tanto el presentador como su reputada productora deberán no solo mantenerse con vida frente a millones de personas que ven el programa y el secuestro en directo, sino que tendrán que averiguar qué se esconde detrás del error que cometió el analista con ese valor que ha llevado a la ruina al joven. Y si la trama resulta tan interesante como actual, los nombres que sustentan el proyecto no son menos relevantes. Tras las cámaras encontramos a Jodie Foster (El castor), quien dirige a George Clooney (¡Ave, César!), Julia Roberts (Agosto), Jack O’Connell (Invencible), Dominic West (Pride), Giancarlo Esposito (serie Érase una vez), Chris Bauer (serie True Blood) y Cairina Balfe (Ahora me ves…).

También de Estados Unidos es la comedia de acción Un espía y medio, nueva película con Dwayne Johnson (San Andrés) como principal estrella cuya trama comienza con una reunión de instituto. A ella acude un agente de la CIA con un pasado friki y acosado por los abusones. Con la excusa de una misión secreta, logra la ayuda del que fuera el chico más popular, ahora un aburrido contable. La espiral de mentiras les llevará a situaciones cada vez más rocambolescas y peligrosas. Dirigida por Rawson Marshall Thurber (Somos los Miller), la cinta además con Kevin Hart (Infiltrados en Miami), Aaron Paul (Triple 9), Amy Ryan (Pesadillas), Megan Park (Demonic) y Danielle Nicolet (All stars).

Pasamos ahora a los estrenos europeos, y entre ellos destaca la española Todo saldrá bien, drama escrito y dirigido por Jesús Ponce (15 días contigo) que se centra en el regreso a la casa familiar de dos hermanas separadas durante mucho tiempo. El motivo del reencuentro es la inminente muerte de la madre, pero cuando el fallecimiento comienza a retrasarse y la convivencia se alarga, los recuerdos y las rencillas del pasado entre las tres mujeres hacen aflorar viejos sentimientos. Isabel Ampudia (El idioma imposible), Mercedes Hoyos (Techo y comida), Víctor Clavijo (Silencio en la nieve), Darío Paso (Déjate caer) y Juan Carlos Sánchez (Un mundo cuadrado) encabezan el reparto.

La cinta más internacional es El verano de Sangaile, drama romántico con capital lituano, francés y noruego que escribe y dirige Alante Kavaite (Écoute le temps). El argumento se centra en una chica de 17 años fascinada por los aviones de acrobacias pero que, debido a su miedo a las alturas, nunca ha pisado ni siquiera una cabina de uno de los aparatos. Sin embargo, en uno de estos eventos organizado un verano cerca de la casa de sus padres conoce a una azafata que vive la vida con creatividad y atrevimiento. El amor de verano que surge entre ellas llevará a la joven a superar sus miedos. La cinta está protagonizada por Martynas Budraitis (Prosti nas, machekha-Rossiya), Jurate Sodyte, Aiste Dirziute y Julija Steponaityte.

Desde Irlanda, aunque con colaboración cubana, nos llega Viva, drama dirigido por Maddy Breathnach (Cabeza de muerte) cuya historia gira en torno a un joven de 18 años que sobrevive peinando a señoras de su barrio y arreglando pelucas en un cabaret de La Habana. En busca de su identidad, la vida del chico cambia de repente cuando su padre, al que creía muerto, vuelve de la cárcel para emprender una vida junto a su hijo como una familia. El reparto está encabezado por Héctor Medina, Jorge Perugorría (Kimura), Luis Alberto García (La partida) y Renata Maikel Machin Blanco.

Finalmente, Sutak, nómadas del viento, drama producido en Kirguistán en 2015, supone el debut en el largometraje de Mirlan Abdykalykov. La trama gira en torno a una familia nómada cuyos patriarcas deben hacer frente al cambio que representan sus nietos y su nuera. La lucha entre las tradiciones y la mitología de la naturaleza con el progreso y el nuevo mundo representado por las ciudades centra esta historia de amor, desapego, familia y respeto a las tradiciones. Entre los debutantes actores encontramos a Tabyldy Aktanov (Tengri), Jibek Baktybekova, Taalaikan Abazova (Asman aldynda), Anar Nazarkulova y Jenish Kangeldiev.

‘Pride’: el orgullo de la comedia dramática social


'Pride' narra el apoyo de los homosexuales a la huelga de los mineros en los años 80.Del mismo modo que Hollywood parece tener una especie de plantilla sobre la que trabajar determinadas tramas, sobre todo las comedias románticas, Reino Unido parece tener un don único para desarrollar comedias dramáticas de corte social. La última de estas propuestas se ajusta a este perfil, hasta el punto de emocionar y divertir a partes iguales con una historia verídica que, aunque se desconozca, se intuye a cada paso. Quizá la reflexión más interesante es que, a pesar de los años que han pasado desde aquella unión entre mineros y homosexuales en 1984, en muchos lugares del mundo la lucha por los derechos todavía es una realidad.

Matthew Warchus (Círculo de engaños), que prácticamente debuta en la dirección, logra aportar a la historia todo lo que se espera de ella, es decir, un ritmo constante, un humor ácido y algo oscuro, y unas buenas dosis de drama que, todo hay que decirlo, logran llegar al espectador. De este modo, Pride se convierte en un relato plagado de momentos a recordar, desde el baile que se marca un Dominic West (serie The Wire) desatado, hasta la canción entonada por las mujeres de los mineros, tal vez uno de los momentos más emotivos. Todo en el guión funciona como un engranaje casi perfecto que lleva al espectador a plantearse sus propios prejuicios y le obliga a plantearse su propia postura.

Casi perfecto. Sí, en efecto la trama es capaz de encontrar su equilibrio para convertir la película en un relato notable pero conocedor de sus propias limitaciones. Sin embargo, la recta final de la trama principal se alarga en demasía de forma innecesaria, quizá porque es necesario, con tantos personajes relevantes, conformar un final correcto para la mayoría de ellos. El problema es que ante la falta de conflicto, o al menos de un conflicto que pueda tomar el relevo del principal ya resuelto, la película queda huérfana de interés, limitándose a dar el broche a las historias de los principales protagonistas. Es prácticamente el único “pero” que se le puede poner al film, pero existe al fin y al cabo.

Así, Pride es un orgulloso representante de ese cine social del Reino Unido que no busca destacar por encima del resto, pero que en su humildad y en su sobria puesta en escena encuentra su sitio. Y lo hace de forma inteligente, divertida y emotiva. Es lo que se espera de ella, ni más ni menos. Y desde luego, eso dice mucho del relato, al menos más que de otros. Sin ese final alargado en exceso, y su hubiera tenido algún planteamiento algo más contundente en algunos temas (el sida se aborda casi de puntillas), la cinta habría sido brillante. De este modo, se queda “simplemente” en notable.

Nota: 7/10

La ‘Obsesión’ de Jennifer Lopez por ‘El año más violento’


Estrenos 20marzo2015Nuevo fin de semana, y nueva ocasión para disfrutar de varias novedades con interés para públicos de lo más diversos. Desde el drama criminal de época a la comedia dramática, desde la animación hasta el thriller, la mayor parte de los géneros encuentran representación en los estrenos que esta semana se han distribuido entre ayer jueves, 19 de marzo, y hoy viernes. A todo ello se suman nombres atractivos que se convierten, en muchos casos, en el principal atractivo de los films. Pero comencemos por las novedades de ayer.

J.C. Chandor (Margin call) escribe y dirige El año más violento, drama con dosis de acción que transcurre en Nueva York a principios de la década de los años 80. La trama se centra en un inmigrante hispano que trata de sacar adelante un negocio honesto en una ciudad asolada por la corrupción y el crimen. En este contexto, su vida personal y profesional se verán envueltos en una espiral de violencia y traición que le llevará a luchar por su supervivencia. El reparto está encabezado por Jessica Chastain (Interstellar), Oscar Isaac (Las dos caras de enero), David Oyelowo y Alessandro Nivola, ambos vistos en Selma, y Catalina Sandino Moreno (serie The bridge).

El thriller tiene su máximo representante en Obsesión, nueva película de Rob Cohen (A todo gas) que sirve de vehículo a Jennifer Lopez (El plan B) para regresar al largometraje tras dos años de ausencia. El argumento se centra en la vida de una madre recién separada que se refugia en su hijo para superar su divorcio. Todo cambia cuando se muda un carismático joven a la casa de al lado, iniciándose una relación de amistad que pronto se convierte en una atracción física que llevará a ambos personajes a superar límites que no creían posibles. Junto a la actriz destacan en el reparto Ryan Guzman (April Rain), Kristin Chenoweth (serie Glee), John Corbett (serie Sexo en Nueva York) e Ian Nelson (El juez).

Y precisamente Jennifer Lopez es una de las voces originales de Home: Hogar, dulce hogar, cinta de animación producida por Dreamworks que sigue las aventuras de un alienígena inadaptado que llega a la Tierra huyendo de sus propios congéneres. Cuando una joven aventurera le encuentra se entablará una amistad que permitirá al alienígena comprender que ser diferente, equivocarse y aprender es parte de la esencia del ser humano. Dirigida por Tim Johnson (Hormigaz), entre los actores que prestan su voz a esta comedia destacan Jim Parsons (serie The Big Bang Theory), la cantante Rihanna (Battleship), Steve Martin (No es tan fácil) y Matt Jones (Cooties).

La producción más europea de la semana es, sin duda, Pasolini, nuevo film de Abel Ferrara (El funeral) que aborda la vida del conocido director italiano y la confusión que rodeó su muerte en 1975. Producida entre Italia, Francia y Bélgica, el principal protagonista de la cinta es Willem Dafoe (El gran hotel Budapest), al que acompañan Maria de Medeiros (Pulp Fiction), Riccardo Scamarcio (En tercera persona), Giada Colagrande (Before It Had A Name) y Adriana Asti (La mejor juventud).

Los estrenos del jueves se completan con el documental National Gallery, escrito y dirigido por Frederick Wiseman (Zoo) y que, como su propio título indica, se adentra en la vida del famoso museo londinense. A través de su funcionamiento, de sus visitantes y de sus trabajadores el director retrata no solo la pintura que se expone, sino que establece una relación entre pintura y cine que nutre ambos artes.

Viernes 20 de marzo

El mayor aliciente lo presenta El hombre más enfadado de Brooklyn, última película en la que podremos ver a Robin Williams (La gran boda) como protagonista. La cinta, que adapta una película franco-israelí titulada The 92 minutes of Mr. Baum (1997), narra los intentos de un antipático hombre por enmendar no solo su forma de ser, sino los errores que ha cometido con aquellos a los que ama. Todo porque recibe la noticia de que le quedan 90 minutos de vida. Humor y drama se combinan en este film dirigido por Phil Alden Robinson (Campo de sueños) y en cuyo reparto encontramos, además, a Mila Kunis (El destino de Júpiter), Melissa Leo (Prisioneros), Peter Dinklage (serie Juego de tronos) y James Earl Jones (Conan, el bárbaro).

Desde Gran Bretaña aterriza la comedia dramática Pride, cuya acción se ubica en el verano de 1984, momento en el que un grupo de mineros de Gales decide ponerse en huelga por las medidas que impone Margaret Thatcher. En un acto de solidaridad, un grupo de activistas gays de Londres decide acudir en su apoyo. Sin embargo, el sindicato minero se mostrará reticente a tal ayuda por venir de donde viene. Matthew Warchus (Círculo de engaños) es el encargado de poner en imágenes esta historia protagonizada por Bill Nighy (Una cuestión de tiempo), Andrew Scott (serie Sherlock), Imelda Staunton (La maldición de Rookford), Dominic West (serie The wire) y Paddy Considine (Submarine).

Y también de Reino Unido, aunque en colaboración con Austria, procede Mi tierra, drama romántico de corte histórico que supone el debut en el largometraje de Fritz Urschitz. La trama se centra en una joven de origen austríaco y su padre que, huyendo de los nazis, se han acomodado en un pequeño pueblo inglés. A pesar de las penurias que sufren mantienen la fe en un futuro mejor. Un futuro que parece llegar cuando ella conoce a uno de los amigos de su padre, iniciándose una relación romántica entre ambos que permitirá a la joven llegar a comprender cuál es su sitio en el mundo. Natalie Press (Island), Matthias Habich (Barriere), Johannes Krisch (La conspiración del silencio), Katy Bartrop (Godforsaken) y Karl Fischer (Folge Mir) encabezan el reparto.

Y terminamos con un estrenos español. Capa caída supone el debut en el largometraje de Santiago Alvarado, y ahonda en el género de los superhéroes desde un punto de vista diferente. Narrado como un falso documental, el film sigue la vida rutinaria de Magno, un superhéroe con poderes increíbles que hace años fue repudiado y que ahora trabaja como frutero. Juanjo Pardo (Oculto), Francesc Pagès (Los últimos días) y Rafa Delacroix (serie La Riera) son algunos de sus actores.

Snyder va mucho más allá del cómic en su adaptación de ‘300’


Un momento de '300' en el que los espartanos fabrican un muro de cadáveres.El reciente estreno de 300: El origen de un imperio ha devuelto a la actualidad la película de 2006 de la que toma nombre: 300. Este tipo de acontecimientos son perfectos para echar la vista atrás y poder analizar, con la perspectiva que da la distancia temporal, un film de las características del dirigido por Zack Snyder (El hombre de acero), pero en esta ocasión se revela incluso imprescindible dada la enorme deuda que aquella película tiene con el original. Una deuda formal, por supuesto, pero también narrativa y argumental, hasta el punto de que se puede considerar un complemento. Que sea un producto necesario o no es algo discutible, pero de lo que no cabe duda es del enorme impacto que tuvo hace 8 años el film basado en la novela gráfica de Frank Miller (Sin City).

Para aquellos que no hayan visto el film o no sepan qué historia narra, la película de Snyder es una recreación de la batalla de las Temópilas, uno de los conflictos enmarcados dentro de las II Guerras Médicas, en las que el dios rey persa Jerjes trató de invadir lo que hoy conocemos como Grecia. Dicha batalla enfrentó en un angosto paso flanqueado por dos grandes muros de piedra el enorme ejército persa contra un grupo de espartanos liderados por su rey Leónidas. La fiereza en el combate de los soldados espartanos y las ventajas del terreno les permitieron aguantar los ataques, pero finalmente fueron derrotados cuando Jerjes les rodeó gracias a las confidencias de un traidor. Su sacrificio, sin embargo, permitió al resto de pueblos aunarse y prepararse para repeler al enemigo.

Esto, narrado de forma tan genérica, puede dar pie a pensar en un tradicional peplum. Nada más lejos de la realidad. Sin duda, el mayor acierto de Snyder a la hora de adaptar el cómic de Miller fue seguir a pies juntillas el estilo del dibujante, cargado de contraluces, contrastes entre blancos y negros, trágicas siluetas y un uso del color muy particular. La genialidad del director de Amanecer de los muertos (2004) fue lograr que las viñetas del papel cobraran vida propia, conformando un film único hasta entonces y capaz de erigirse como independiente a pesar de no olvidar sus orígenes. Gracias a los numerosos cambios de ritmo entre las cámaras lentas y rápidas las batallas, sangrientas donde las haya, adquieren un grado superlativo de dramatismo, apelando al mismo tiempo a la tragedia y el sadismo de este tipo de conflictos. A este estilo formal contribuyó de forma determinante el uso de escenarios ficticios que pudieran recrear todo el mundo imaginario plasmado en la novela gráfica.

Porque sí, el mundo al que Snyder da vida en 300 es de todo menos histórico. Tampoco se pretende, la verdad. Una de las principales críticas que se le hizo al film es el alegato tan descarado en favor de la testosterona y el machismo generalizado de sus secuencias (de ahí que algunas secuencias hayan quedado para la posteridad como irónicas, como la conversación entre Jerjes y Leónidas). Puede que algo de todo eso exista en el film, pero lo cierto es que la película va mucho más allá en todos los sentidos. Entre su acción desmesurada, el uso y abuso de efectos visuales (algo que le ha pasado factura al propio director) y de sangre digital, y las frases que ya forman parte de la historia del cine, existen muchos conceptos que convierten a esta película en todo un ejercicio narrativo que supera su propia condición de entretenimiento.

Músculo rojo

El principal es la predominancia de una paleta cromática cálida liderada por el rojo. Salvo escenas nocturnas (y alguna que otra también se antoja bañada por ese color), la tendencia del film es impregnar de rojos, amarillos y naranjas todo el entorno en el que se desarrolla la acción. Gracias a esto, el espectador percibe con mayor claridad la pasión de una cultura entregada al combate cuya máxima en la vida era morir en la batalla. Unos colores, por cierto, asociados tradicionalmente no solo a la pasión, sino a la sangre. Este último elemento muy presente, incluso sin tener en cuenta la presencia explícita. Ese último plano de los espartanos caídos y atravesados con flechas es muy significativo. Si uno lo ve tiene la sensación de estar ante un cuadro en el que la sangre baña todos y cada uno de los recovecos que dejan los cuerpos. Empero, apenas existe sangre como tal. Todo, absolutamente todo, esta provocado por las capas de los soldados, colocadas de forma muy concreta.

Una paleta cromática que, no por casualidad, está en el polo opuesto a la utilizada en 300: El origen de un imperio, en la que la predominancia de azules no solo permite diferenciar a espartanos de atenienses, sino que define los diferentes caracteres de ambas sociedades. Pero más allá de todo esto, 300 destaca por una banda sonora excepcional (de la que hablaremos en otro momento) y por unas interpretaciones que, dentro de los parámetros de la propia historia, son sencillamente perfectas. Gerard Butler (Objetivo: La Casa Blanca) resulta, con los años, un Leónidas único, capaz de captar la dicotomía entre el guerrero que no acepta una retirada y el padre y marido cariñoso en un mundo definido por la violencia. Igualmente, Snyder logra que el grupo de espartanos enviados a su sacrificio no sea únicamente un conjunto de músculos y cuerpos perfectos (que, dicho sea de paso, sufrieron un entrenamiento bastante duro). Todos y cada uno de ellos, al menos los principales protagonistas, muestran las diferentes caras de unos hombres formados para la guerra pero humanos al fin y al cabo.

La épica del film, lograda como hemos dicho por esa combinación de velocidades de cámara, la estética cromática y los efectos visuales, se completa con un ritmo que no decae prácticamente nunca. En comparación con la novela gráfica, además, la película introduce una trama secundaria tan interesante como es la de la traición en el propio seno de Esparta, que corre de forma paralela a la traición del ejército por Efialtes (aquí un espartano deforme que clama venganza interpretado por Andrew Tiernan) y que enriquece más el, por otro lado, algo insulso personaje de Jerjes (Rodrigo Santoro), presentado como un simple villano que no hace más que destruir todo a su paso. El hecho de que sus estrategias ofrezcan algo más que la acción directa no solo se antoja lógico y plausible, sino que incluso refleja las intrigas y conspiraciones entre la élite de los pueblos de la Grecia antigua.

Desde luego, 300 no es un film que busque una aproximación histórica a la batalla de las Termópilas. Ni siquiera lo intenta. Es un entretenimiento, es cierto, pero más allá de todo eso, de su parafernalia y de su épica, de su estética digital y de la anunciada tragedia, es una película que ha creado un punto de inflexión en la forma de entender la narrativa audiovisual. Su legado, más allá de su continuación, puede verse en la serie Spartacus. Pero a diferencia de todas ellas, la película de Zack Snyder es capaz de narrar en diferentes planos, desde el cromático hasta el sonoro, desde el dramático hasta el cómico. Un relato completo en todos los sentidos que, con los años, ha adquirido más y más peso, siguiendo su camino hacia el estatus de imprescindible en la tradición cinematográfica.

‘La maldición de Rookford’: traumas fantasmagóricos del pasado


Dentro del cine de terror, y más concretamente del cine con fantasmas como protagonistas, existe una línea narrativa que busca más la ambientación, la intriga y el terror psicológico que el simple susto con efecto sonoro de por medio. La maldición de Roockford, ópera prima de Nick Murphy, pertenece a ese primer grupo. Y si bien sus elementos componen una sinfonía de bellos paisajes e intrigas fantasmagóricas con niños y la influencia de la I Guerra Mundial de por medio, la sensación que queda una vez encendidas las luces es muy diferente de la que cabría esperar en este tipo de producciones.

Tal vez porque su trama recuerda vagamente a otros films como Los otrosEl orfanato o la reciente La mujer de negro, tal vez por un personaje central tan atractivo como diferente, lo cierto es que la cinta protagonizada por Rebecca Hall (El desafío – Frost contra Nixon) funciona de un modo que puede resultar inesperado en muchos sentidos. Y es que este personaje femenino presenta una inteligencia inusitadamente aguda para la época, desarrollando un método científico para desvelar los engaños de las sesiones de espiritismo. Una mujer que ha alcanzado tal grado de incredulidad que apenas se sorprende por nada y que, como si de Sherlock Holmes se tratara, es capaz de desvelar el verdadero carácter de cualquier supuesto fenómeno paranormal.

Sin duda, la buena labor de Hall da fuerza a un personaje que, poco a poco, se ve envuelto en una realidad que le resulta extraña no tanto por su carácter fantasmagórico, sino por desmontar todas sus creencias. El contexto social no es casual. Los soldados que volvieron de la Gran Guerra tenían un aire espectral, siendo considerados en muchas tertulias populares como auténticos fantasmas en vida, un elemento que termina por dar un sentido final a esta historia sobre la fe, la ciencia y los traumas reprimidos del pasado.

Con todo, y a pesar de la buena factura técnica y artística del film, que se aleja todo lo que puede del susto fácil (alguno que otro hay) para ahondar en el arco narrativo (con la casa de muñecas como elemento articulador de buena parte de la trama), la película deja un sabor agridulce provocado fundamentalmente por un final que parece querer emular a una obra de Shakespeare. Lo forzado de los acontecimientos de su resolución, que parecen producirse de forma harto apresurada, no hacen sino constatar una falsa necesidad de ser diferente, de querer distanciarse de otras cintas para erigirse como modelo. Y es una lástima, pues el film tiene todos los elementos necesarios para ser un más que decente producto (que lo es). Sin necesidad de finales románticos o melodramáticos, el relato ya consigue distanciarse del resto gracias a su protagonista y a unos personajes secundarios, con Dominic West (serie The Wire) e Imelda Staunton (Mucho ruido y pocas nueces) a la cabeza, que están irremediablemente marcados por una guerra tan traumática como violenta.

Nota: 6/10

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