‘La delicadeza’: la elegancia de un amor inesperado


Hay momentos en la carrera de todo actor en que el talento y el olfato para encontrar personajes interesantes parecen diluirse en papeles anodinos y arquetípicos. Esta es la sensación que deja el trabajo de Audrey Tautou en la ópera prima de David y Stéphane Foenkinos, una comedia romántica que carece de una base fuerte necesaria para sobresalir de muchos otros títulos franceses de similares características, aunque su elegancia formal y un hermoso final salvan los muebles. Eso, y el trabajo del protagonista masculino.

Puede que lo que más sorprenda de todo el relato sea el contraste entre las dos estrellas principales. Mientras que François Damiens (Los seductores) se confirma como una baza segura en la comedia gala gracias a esa seriedad y tranquilidad capaz de arrancar una sonrisa hasta en los momentos más difíciles, parece que para Tautou quedan muy atrás los años de Amelie (2001) o Largo domingo de noviazgo (2004). Si bien es cierto que su personaje pasa por prácticamente todos los estados emocionales posibles, la sensación final es de cierta indiferencia causada, entre otras cosas, por una labor interpretativa banal y generalizada en exceso.

Claro que culpar a la actriz de dicha labor no sería del todo justo. El film emana esa indiferencia casi en todos los momentos. El desarrollo del arco dramático camina por derroteros demasiado conocidos, por lo que lo único que se erige como original termina siendo la propia pareja, tan extraña como lógica (ella necesita la compasión y la ternura de un hombre enamorado). Lo único que aporta un soplo de aire fresco al relato, y no es un elemento menor, es la elegancia e inteligencia con que los directores resuelven las numerosas elipsis temporales.

Dado que la trama se desarrolla a lo largo de varios años, es necesario establecer los espacios temporales con exactitud. Y mientras Hollywood suele utilizar el texto sobreimpresionado, los Foenkinos optan por conceptos visuales que, en el fondo, son lo más llamativo de una planificación más bien pobre: un embarazo y el consecuente hijo, una apertura de puerta, una cita en un café y la salida del mismo, … Todo a través de elementos formales cuya máxima expresión se haya en ese final poético y conmovedor donde toda la vida de la protagonista pasa ante nuestros ojos en un solo escenario.

Nota: 5,5/10

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‘The amazing Spider-Man’ busca reventar la taquilla…con delicadeza


A muchos les parecerá injusto o exagerado, pero a pesar de nombres tan relevantes en el panorama nacional e internacional como Paco León o Audrey Tautou, los estrenos del fin de semana del 6 de julio solo tienen un nombre: Spider-man. Y es que el reinicio de la franquicia llega a España con el precedente de ser la más taquillera el día de su estreno en Estados Unidos y con la intención de repetir éxito allá donde vaya. A tenor de las primeras impresiones, parece que así será.

The amazing Spider-Man se presenta como una nueva vuelta de tuerca a los orígenes del personaje, abordando aspectos que se dejaron de lado en el film de Sam Raimi del 2002. De este modo, la historia se centra en la búsqueda de un joven Peter Parker (Andrew Garfield) por descubrir qué fue de sus padres después de que le dejaran con sus tíos. Su búsqueda le llevará a un laboratorio donde, además de ser picado por una araña que le traspasará sus poderes, conocerá a un científico con el que trabajaba su padre, y que por un experimento terminará convirtiéndose en una criatura a la que el hombre araña deberá detener. Más próxima a los cómics, más oscura e igual de espectacular, la cinta llega dirigida por Marc Webb, en el que es su segundo largometraje tras (500) días juntos (su experiencia en el campo del videoclip es indiscutible). En esta ocasión, además, la chica no será Mary Jane Watson, sino Gwen Stacy, interpretada por Emma Stone (Rumores y mentiras), mientras que el villano recae en Rhys Ifans (Notting Hill). Además, otros rostros conocidos son Martin Sheen (Infiltrados), Sally Field (Forrest Gump), Denis Leary (Corazones robados) o Campbell Scott (El exorcismo de Emily Rose).

Y aunque está llamado a arrasar, no es el único título interesante. La oferta del fin de semana, aunque limitada, permite a todos los públicos elegir entre diferentes géneros y estilos narrativos. Uno de ellos es el de Carmina o revienta, escrito y dirigido por Paco León (Dieta mediterránea), y supone todo un reto cinematográfico en todos los sentidos. Estrenada el jueves previo a estos estrenos, esta historia semi biográfica llega al mismo tiempo en todos los formatos posibles: salas comerciales, DVD, VOD, … todo con el objetivo de llegar a un público más amplio y poder así encontrar nuevas formas de financiación (la película está producida íntegramente por la familia León). La historia, por cierto, no puede ser más simple: una madre de familia idea un plan para recuperar los jamones que les han robado, y durante su desarrollo rememora algunos momentos de su vida en familia. La protagonista del experimento no es otra que la propia madre del actor, Carmina Barrios, y en el film aparecen otros miembros del clan como la revelación del año pasado, María León (La voz dormida). Una mezcla de comedia y drama de lo más atractivo que, de salir bien, podría cambiar el panorama de la producción en el país de origen.

Desde Francia se estrena la nueva película de la actriz de Amelie (2001), una comedia romántica que lleva por nombre La delicadeza. Ópera prima de David y Stéphane Foenkinos, esta historia sobre una mujer que recupera las ganas de vivir tras perder en un accidente al hombre de su vida gracias al amor de un compañero de trabajo está basada en la novela del propio David, a la sazón autor de la adaptación. Junto a Tautou encontramos a François Damiens (Los seductores) y a Bruno Todeschini (Su hermano) entre otros nombres del panorama cinematográfico galo.

De vuelta en España, Santiago Lapeira (E.S.O.) escribe y dirige El secreto de los 24 escalones, cinta de aventuras en la que un grupo de jóvenes se verán envueltos en la búsqueda de un tesoro cátaro. Por supuesto, durante el camino tendrán que sortear la amenaza constante de unos ladrones de arte que no están dispuestos a dejarlo escapar. Protagonizan la historia Maxi Iglesias (Xp3D), Ona Casamiquela (Eva) y Aida Flix (Mil cretins), entre otros.

Por último, desde Noruega llega Siempre feliz, una producción del 2010 dirigida por Anne KSewitsky (es su primer largometraje) en la que una mujer descubre un mundo totalmente nuevo a raíz de una pareja perfecta que se muda a la casa de al lado, evidenciando la realidad que ella siempre ha tratado de ignorar: que su familia, su vida, no es todo lo feliz que le gustaría. Protagonizada por Agnes Kittelsen (Max Magnus), esta mezcla de comedia y drama cuenta también con Joachim Rafaelsen (Elling), Maibritt Saerens (Blå mænd) y Henrik Rafaelsen (Izzat).

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