La fantasía se impone en unos Oscar sin sorpresas en su 90 edición


La que debía ser una gala especial en muchos aspectos ha terminado resultando algo decepcionante en líneas generales en todos ellos. La 90 edición de los Oscar no va a pasar a la historia precisamente por alguna sorpresa entre los premiados. Ni siquiera por un error como ocurrió el año pasado con La ciudad de las estrellas (La La Land)Moonlight. Estos premios descafeinados se recordarán, si el tiempo lo respeta, por ser una de las galas más reivindicativas por la igualdad entre hombres y mujeres. Y esto ya es de por sí algo digno de mencionar, pero en lo que se refiere al aspecto puramente cinematográfico, del que nos ocupamos a continuación, este destaca por la falta de brillo.

Quien haya estado siguiendo las conocidas ‘quinielas’ en los días y semanas previos a la ceremonia se habrá despertado esta mañana (si es que no se ha quedado a ver toda la velada) sin demasiadas sorpresas. Todos los premios parecían escritos de antemano para sus ganadores, lo que deja una sensación agridulce. Por un lado, es evidente que La forma del agua se merecía el premio a la Mejor Película y Guillermo del Toro el reconocimiento al Mejor Director no solo por su labor en este film, sino por una carrera que ha reinterpretado y revitalizado la fantasía. También es más que merecido el premio a la Mejor Banda Sonora para Alexandre Desplat por la hermosa y maravillosa música para esta fábula sobre la tolerancia, la integración y el miedo a lo diferente. Y junto a los cuatro premios para esta fantasía (el cuarto es el Diseño de Producción), un reparto de estatuillas tan previsible como correcto.

Dejando a un lado anécdotas, fotografías y discursos, la realidad es que esta gala no ha dejado margen a la sorpresa en ni una sola de las principales categorías. Pero esto ha tenido también una segunda lectura, y es el hecho de que también se ha confirmado, un año más, el ostracismo al que la Academia de Hollywood somete a algunos directores. Es el caso de Steven Spielberg y Christopher Nolan con Los archivos del PentágonoDunkerque. El primero más evidente que el segundo. Sí, es cierto que la cinta bélica ha conseguido tres estatuillas, pero han sido premios puramente técnicos, muy alejados de las categorías principales en las que competía. Premios, por cierto, que habitualmente se llevan títulos puramente comerciales o de entretenimiento.

Todo ello sin hablar de los olvidados en esta edición, como El gran showman, o de premios como el de Mejor Guión Original para Jordan Peele y su Déjame salir cuya presencia en los Oscar ha sido ya de por sí una sorpresa. No es que no crea que el film no es lo suficientemente bueno, es que creo que como este hay muchos otros títulos cada año que pasan desapercibidos para la Academia. Y esto puede interpretarse de muchas maneras, desde que este es un film que realmente tiene algo diferente en su género (algo que, aunque cierto, no lo encumbra por encima de otras películas) hasta que no ha habido suficientes buenas películas que empujaran fuera de la carrera de los Oscar a este thriller con dosis de terror y crítica social.

Sea como fuere, el resultado final es un palmarés sin sobresaltos, desarrollado en una gala donde los premios parecían entregados de antemano. En la memoria quedará el discurso de Frances McDormand al recoger el galardón a la Mejor Actriz por Tres anuncios en las afueras y el hecho de que un director mexicano ha vuelto a conquistar, por tercera vez en los últimos años, los principales premios.

A continuación encontraréis la lista de Ganadores de la 90ª edición de los Oscar.

Mejor película: La forma del agua.

Mejor director: Guillermo del Toro, por La forma del agua.

Mejor actor principal: Gary Oldman, por El instante más oscuro.

Mejor actriz principal: Frances McDormand, por Tres anuncios en las afueras.

Mejor actriz de reparto: Allison Janney, por Yo, Tonya.

Mejor actor de reparto: Sam Rockwell, por Tres anuncios en las afueras.

Mejor película de animación: Coco.

Mejor película de habla no inglesa: Una mujer fantástica, de Sebastián Lelio (Chile).

Mejor guión adaptado: James Ivory, por Call me by your name.

Mejor guión original: Jordan Peele, por Déjame salir.

Mejor documental: Icarus, de Bryan Fogel y Dan Cogan.

Mejores efectos visuales: John Nelson, Paul Lambert, Richard R. Hoover y Gerd Nefzer, por Blade Runner 2049.

Mejor fotografía: Roger Deakins, por Blade Runner 2049.

Mejor montaje: Lee Smith, por Dunkerque.

Mejor diseño de producción: Paul D. Austerberry, Jeffrey A. Melvin y Shane Vieau, por La forma del agua.

Mejor vestuario: Mark Bridges, por El hilo invisible.

Mejor maquillaje: Kazuhiro Tsuji, David Malinowski y Lucy Sibbick, por El instante más oscuro.

Mejor banda sonora: Alexandre Desplat, por La forma del agua.

Mejor canción original: Kristen Anderson-Lopez y Robert Lopez, por Coco.

Mejor mezcla de sonido: Mark Weingarten, Gregg Landaker y Gary A. Rizzo, por Dunkerque.

Mejor montaje de sonido: Alex Gibson y Richard King, por Dunkerque.

Mejor cortometraje: The silent child, de Chris Overton y Rachel Shenton.

Mejor corto animado: Dear basketball, de Glen Keane y Kobe Bryant.

Mejor corto documental: Heaven is a traffic jam on the 405, de Frank Stiefel.

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La fantasía y las mujeres protagonizan las nominaciones de los Oscar


La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos parece moverse por impulsos o, al menos, por el sentir social y popular. En cierto modo, no es mala estrategia, pues acerca a los académicos y profesionales al público, su sustento película tras película. Pero esto puede provocar que cada año se produzcan nominaciones (y en consecuencia premiados) un tanto tendenciosas que dejen fuera auténticas joyas o, por lo menos, títulos merecedores de algún reconocimiento. Si el año pasado fue el musical y el cine afroamericano, este año es el turno de la fantasía y, sobre todo, de las mujeres. Un más que merecido reconocimiento, por cierto, aunque muy tardío si tenemos en cuenta que este 2018 se cumplen 90 años desde aquel primer ‘Y el Oscar es para…’.

A estas alturas todo el mundo conocerá la lista de nominados, que encontraréis en un enlace más abajo, así que centrémonos en el análisis de los títulos incluidos en las principales categorías. Un primer vistazo general permite apreciar que, por primera vez desde hace más de una década, la fantasía, la ciencia ficción y el terror tienen las principales nominaciones. Es más, La forma del agua acapara un total de 13, siendo la gran favorita. Más allá de lo evidente, otros detalles llaman la atención de una edición que está marcada por notables ausencias y grandes sorpresas. Y esos detalles tienen un denominador común: las mujeres profesionales y artistas que hacen posible el cine. Y es que más allá de que haya directoras, directoras de fotografía, productoras y, por supuesto, actrices, lo realmente importante es que buena parte de los títulos nominados narran historias de mujeres o, al menos, contadas desde el punto de vista del género femenino. Es el caso de la cinta de Guillermo del Toro (Pacific Rim), sin ir más lejos, pero no es el único.

Habría que preguntarse los motivos por los que Hollywood ha tardado tanto en reunir en una única edición tanto cine hecho y protagonizado por mujeres. Greta Gerwig, directora de Lady Bird, se ha convertido en la quinta mujer nominada en esa categoría en estos 90 años. Más extraordinario es el caso de Rachel Morrison, directora de fotografía de Mudbound que ha logrado entrar en una categoría que durante casi un siglo ha parecido estar reservada solo a los hombres. Y junto a esto, tres películas protagonizadas por mujeres entre las nominadas a la principal categoría. Todo ello en un año en el que los escandalosos casos de acoso sexual a actrices han saltado a la primera línea informativa, amén de los llamativos casos de desigualdades salariales entre actores y actrices por roles que deberían incluirse en la misma categoría. Así, esta 90 edición pasará a la historia por ser la primera en lograr algunos hitos, pero también destacará por algunas sorpresas entre los nominados.

Para empezar, que una película como Déjame salir haya logrado estar en las categorías más importantes es cuanto menos llamativo (tiene cuatro nominaciones). No seré yo quien reniegue de un film fresco, original y dinámico, pero su desarrollo dramático, sus actores y su director no componen un film imprescindible, sino más bien un entretenimiento que invita a la reflexión. Teniendo esto en cuenta, resulta aún más sorprendente que El gran showman no se encuentre, al menos, en alguna de las categorías principales, y no solo en Mejor Canción. También es destacable la ausencia de Steven Spielberg en la categoría de Mejor Director por Los archivos del Pentágono… y de nuevo, considerar que Jordan Peele, realizador de Déjame salir, ha hecho una mejor labor que Spielberg es cuanto menos cuestionable. En la categoría de sorpresas también podría enmarcarse la presencia de Logan como Mejor Guión Adaptado o la ausencia de Tom Hanks por la citada película de Spielberg.

Lo que no es una son algunos nominados que parecen tener un hueco reservado cada vez que hacen un papel. Meryl Streep es el caso más evidente, por supuesto, pero no el único. Christopher Nolan también repite, en esta ocasión con Dunkerque, aunque todo apunta a que otro año más no será reconocido el talento del que posiblemente sea el mejor director de los últimos tiempos. Tampoco sorprende la presencia de Daniel Day-Lewis por El hilo invisible, y aquí es necesario preguntarse si el actor, que ha anunciado su retiro, terminará su carrera con un nuevo Oscar en el bolsillo. Los ganadores se conocerán el 4 de marzo en una gala presentada por el humorista Jimmy Kimmel por segundo año consecutivo, y teniendo en cuenta los casos de acosos sexuales que están salpicando Hollywood en los últimos meses, todo apunta a que será una gala cuanto menos interesante en lo que a discursos se refiere.

Si queréis conocer en detalle todos los nominados de la 90 edición de los Oscar podéis hacerlo en este enlace.

‘Déjame salir’: el negro está de moda


No sé si la frase que da nombre a esta crítica, escuchada en uno de los diálogos de la película en cuestión, es acertada o no, pero de lo que no cabe duda es de lo que representa, tanto dentro como fuera del film. Y en este sentido, el debut en la dirección de Jordan Peele puede considerarse un éxito, ahondando en los conflictos raciales y en la sensibilidad de los espectadores. Otra cosa, sin embargo, es el producto cinematográfico en sí.

Porque, en efecto, en lo que a contenido social, moral, sociológico e incluso cinematográfico Déjame salir es una cinta cuanto menos interesante, que aprovecha con acierto la tensión dramática que generan los incongruentes detalles que percibe el protagonista y, por ende, el espectador. El trasfondo racial que se percibe casi en cada plano queda acentuado por una dirección un tanto simple de Peele, que se aleja de efectismos (más allá de los estrictamente necesarios) para optar por una sobriedad que contrasta, y mucho, con una banda sonora demasiado amiga de las estridencias. Si a esto sumamos un reparto notable, sobre todo los secundarios, nos encontramos con una historia que camina por la delgada frontera entre el thriller más oscuro y el terror más adolescente, dejando para el recuerdo algunos hallazgos visuales.

El problema es que la carga y el análisis social que el film hace del racismo termina perdiéndose por un tratamiento previsible, plagado de tópicos y secuencias reutilizadas. Antes o después, el espectador es capaz de anticiparse a los acontecimientos, a los giros de guión e, incluso, a la naturaleza de los personajes. Y una vez ocurre, el desarrollo de la trama se vuelve monótono, aderezado por algunas ideas racistas que dan cuenta de la crueldad de la sociedad, pero monótono al fin y al cabo. Dado que una película debe ser entendida como un todo en el que cada parte funciona de forma coordinada con el resto, la irregularidad de su desarrollo termina lastrando las buenas ideas que traspasan la pantalla para quedarse grabadas en el subconsciente.

Una vez se encienden las luces, Déjame salir muestra todas sus caras, las mejores y las peores, y se define como un film irregular, con un interesante contenido que invita a la reflexión pero un tratamiento poco arriesgado, más interesado en recorrer los caminos que cientos de films ya han marcado antes en lugar de llevar la trama por territorios más ignotos. Puede que esa sea la clave para que el espectador se centre en el mensaje y la visión sobre el racismo que emana de la historia, pero también es la clave para entender que la cinta, como producto, podría haber sido mejor.

Nota: 6,5/10

El terror de ‘Déjame salir’ se enfrenta a la política de ‘El caso Sloane’


Si algo está caracterizando al mes de mayo son las numerosas propuestas que, al menos hasta ahora, tienen como punto en común el thriller y el terror. Este viernes, 19 de mayo, no es menos, y las principales novedades de la cartelera prometen intriga y emociones fuertes a los espectadores. Por supuesto, no es la única oferta, y aunque este es un fin de semana de pocos títulos nuevos, la variedad está servida.

Comenzamos el repaso con Déjame salir, ópera prima de Jordan Peele, quien también es autor de un guión que arranca cuando un joven afroamericano viaja con su novia blanca a la finca de los padres de ella para conocerlos y pasar el fin de semana. Aunque todo el mundo es extraordinariamente amable al comienzo, poco a poco se irán sucediendo extraños acontecimientos que pondrán en alerta al joven, iniciándose una pesadilla de la que intentará salir con vida. Intriga y terror se mezclan en esta historia protagonizada por Daniel Kaluuya (Sicario), Bradley Whitford (La cabaña en el bosque), Catherine Keener (serie Show me a hero), Allison Williams (serie Girls), Betty Gabriel (Election: La noche de las bestias) y Caleb Landry Jones (Decadencia).

El thriller y la política se unen en El caso Sloane, producción con capital francés y norteamericano dirigida por John Madden (El exótico Hotel Marigold) cuyo argumento se centra en una mujer conocida por su astucia y sus éxitos en las altas esferas del mundo político y empresarial. Acostumbrada a ganar sea como sea, cuando deba enfrentarse a un rival capaz de acabar con su carrera deberá decidir si el precio de la victoria realmente merece la pena. Jessica Chastain (Marte), Mark Strong (Agente contrainteligente), Gugu Mbatha-Raw (Los hombres libres de Jones), Alison Pill (serie The Newsroom), Jake Lacy (Carol), Michael Stuhlbarg (La llegada), John Lithgow (El contable) y Sam Waterston (Anesthesia) encabezan el reparto.

Entre los estrenos europeos destaca Personal shopper, coproducción franco alemana escrita y dirigida por Olivier Assayas (Después de mayo) que arranca cuando una joven estadounidense que reside en París consigue un trabajo como encargada de todo el vestuario de una celebrity, lo que le da tiempo para tratar de contactar de algún modo con el espíritu de su hermano gemelo, muerto en esa misma ciudad. Su vida se complica cuando empieza a recibir mensajes de texto de un desconocido. Drama y misterio se dan cita en esta historia protagonizada por Kristen Stewart (American ultra), Lars Eidinger (Elixir), Anders Danielsen Lie (La odisea de Alice) y Benjamin Biolay (Vicky).

Desde Alemania también llega Goodbye Berlín, comedia dramática familiar basada en la novela de Wolfgang Herrndorf cuya trama se centra en un joven de 14 años que se queda solo en casa. Durante ese tiempo un compañero de clase aparece con un coche robado, iniciando juntos un viaje por carretera que les cambiará la vida. Fatih Akin (El padre) dirige esta propuesta en cuyo reparto destacan nombres como los de Anand Batbileg, Tristan Göbel (Zurich), Aniya Wendel, Julius Felsberg (Hotel Lux) y Uwe Bohm (Freistatt).

La última de las novedades de ficción es Boris sin Béatrice, drama escrito y dirigido por Denis Côté (Curling) que se centra en un hombre que decide tener una relación extra matrimonial para satisfacer sus necesidades emocionales mientras su mujer se encuentra gravemente enferma. James Hyndman (Black eyed dog), Simone-Élise Girard (Die), Denis Lavant (Eva no duerme), Dounia Sichov (Marussia) y Laetitia Isambert-Denis (Sans elle).

Terminamos el repaso con el documental Dancer, obra que se centra en el bailarín ucraniano Sergei Polunin, que con 19 años se convirtió en el primer bailarín más joven del Royal Ballet de Londres. La cinta está dirigida por Steven Cantor (Nadie muere en Lily Dale).

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