‘Caza al asesino’: un engaño de vida o muerte


Javier Bardem y Sean Penn protagonizan 'Caza al asesino'.No sé si será por el atractivo del reparto. No sé si será por los tráilers, que no tienen reparos en engañar al público con tal de que eso se traduzca en más ingresos. Ni siquiera sé si será por el género cinematográfico. El caso es que hay películas que generan en el espectador unas expectativas muy distintas a las que realmente es capaz de satisfacer. Cuando dichas expectativas son bajas, el resultado es más que satisfactorio. Cuando dichas expectativas son altas, la decepción es directamente proporcional.

Toda esta reflexión viene a cuento de Caza al asesino, thriller de acción que, podría pensarse, es un vehículo para que actores de la talla de Sean Penn (Mi nombre es Harvey Milk) o Javier Bardem (Come Reza Ama) puedan dar el máximo y crear una intriga sólida, plagada de recovecos narrativos y con un desenlace apasionante. Pero ni lo uno ni lo otro. Sí, los actores, todos en su conjunto, están espléndidos. Lo cierto es que no se esperaba menos. El problema es que la historia es tan endeble que ni siquiera ellos son capaces de sustentarla.

El desarrollo dramático de la cinta dirigida por Pierre Morel (Venganza) es sumamente irregular. Sus intentos por equilibrar acción con historia resultan fallidos desde el momento en que la trama se afana en resolver de la forma más larga e innecesaria posible el triángulo amoroso en el que se ven envueltos Penn y Bardem. Este punto de inflexión, unido a otros fenómenos como unos diálogos poco creíbles o una intermitencia en el ritmo, es indicativo del carácter del film, al que le sobran muchos minutos y le faltan muchas más secuencias de acción.

Que lo más interesante de Caza al asesino sea un diálogo que transcurre poco antes de que comience el tercer acto es muy sintomático. Sus errores no se constriñen, por tanto, a un problema formal, a una mala realización o a un guión con personajes excesivamente tópicos. No, el verdadero problema de la cinta de Morel es de fondo, de concepto. El guión es incapaz de dotar de realismo a los personajes, algo que por desgracia se filtra a la labor del reparto, que hace lo que puede. Y para colmo, las historias secundarias apenas influyen en el devenir de la historia principal, lo que crea un vacío narrativo que no se completa con nada. No sé si será cosa de las expectativas, pero lo cierto es que la cinta no caza al espectador.

Nota: 4/10

Anuncios

‘El mayordomo’ queda olvidado ante la calidad de los Oscar


Imagen promocional de una edición anterior de la Gala de los Oscar.Durante la tarde del jueves pasado, hora española, se dieron a conocer los nominados a los Oscar de este 2014, la que será su edición número 86. A estas alturas me imagino que la mayoría de los que leáis este texto conoceréis, en mayor o menor grado, las películas que competirán por tan preciado galardón. Por tanto, no merece mucho la pena demorar tiempo y espacio en abordar si son las que deberían ser, si hay algún nombre que sobra o alguno que falta. Por supuesto, al final de este texto os dejo el enlace a todos los nominados. Pero antes de eso es conveniente centrar la atención en aquellas películas que se han quedado por el camino. Y cuando digo esto me refiero a aquellos films que no han logrado nada, ni siquiera una mención en esas categorías consideradas tradicionalmente “menores”.

Me imagino que muchos ya se imaginarán qué historia encabeza esta categoría paralela. En efecto, si uno repasa las nominaciones más prestigiosas (Película, Director, Guión, Actores, Fotografía, …) verá que El mayordomo no aparece por ningún sitio. Ni actor, ni director, ni actriz… no digamos ya película. Tal vez sea por la elevada y difícil competencia que hay en esas categorías, pero lo cierto es que, al final, se ha quedado con las manos vacías. Podría haber logrado, aunque solo fuera a modo de reconocimiento, una nominación a Mejor Película, pues la categoría permite sumar una candidata más a las 9 nominadas. Empero, no creo que achacar el mal resultado a un mero problema de matemáticas o de competencia sea coherente.

Siendo sinceros, el film dirigido por Lee Daniels (Precious) es, en comparación con el resto de candidatos, muy inferior en calidad narrativa, artística y conceptual. La historia, a diferencia de, por ejemplo, 12 años de esclavitud, que trata un tema relativamente similar, desprende un aroma aleccionador, algo tendencioso y deliberadamente bilateral. Daniels se afana en mostrar dos bandos claramente divididos, en el que unos siempre son buenos y otros siempre son malos, y en los que los individuos que intentan acercar posturas terminan siendo víctimas. Sin duda, es este carácter el que juega en contra de la película, que perfectamente podría haber dejado para su protagonista, Forest Whitaker (Repo Men), una nominación. Pero el tratamiento general de la historia, unido a esa tendencia universal de nominar a todo a las favoritas, le han dejado fuera.

Sin duda, El mayordomo es la gran ausente, sobre todo por la publicidad que se dio en su momento a las posibles nominaciones. Personalmente, creo que es por méritos propios. Como se deja claro en algún momento de su metraje, el personaje de Whitaker pasa desapercibido. Tal vez demasiado, es cierto. Con todo, no es la única. Hay dos films más, pertenecientes a categorías muy distintas, que sufren el ostracismo más absoluto por parte de Hollywood, algo que puede llegar a ser comprensible pero en ningún caso justo. Uno de ellos es Futbolín, la deliciosa cinta de animación de Juan José Campanella, quien ya ganó un Oscar con El secreto de sus ojos (2010). La película todavía no se ha estrenado en Estados Unidos, por lo que podríamos verla competir el año que viene.

Alegrías y decepciones

Aunque la gran olvidada ha sido A propósito de Llewyn Davis, de los hermanos Coen (No es país para viejos). Hay que reconocer que, comparada con otras producciones suyas, esta odisea folk protagonizada por Oscar Isaac (Red de mentiras), es inferior. Tal vez porque es más personal, tal vez porque no posee el tono irónico y ácido de sus grandes éxitos, el caso es que solo ha logrado una nominación, una más que merecida Mejor Fotografía. Pero en este caso, la ausencia de otras candidaturas no está tan justificada. Desde luego, Isaac podría haber estado perfectamente entre los cinco elegidos. Por no hablar de la música, una banda sonora que recoge magistralmente el sentir de todo el metraje y del protagonista. Lo cierto es que una única candidatura se antoja un castigo excesivo para un film que, a pesar de no contar con la difusión o éxito de otras películas de los Coen, es una obra que gana a medida pasa el tiempo.

Por lo demás, y a modo de broche final de estos ausentes, hay que señalar que esta edición de los Oscar, al igual que ocurrió con los premiados en los Globos de Oro, es una de las más completas de los últimos años (y de las más coherentes). Tal es el caso que son muy pocos los que se atreven a hacer vaticinios claros en casi ninguna categoría. Salvo Mejor Actriz, en la que Cate Blanchett por Blue Jasmine parece tener todas las de ganar, o Mejor Actriz Secundaria, categoría en la que todo apunta a Jennifer Lawrence por La gran estafa americana (una pena por Julia Roberts, la verdad), en el resto se perfilan luchas complicadas. Lo que sí parece claro es que, definitivamente, actores que nunca se han definido por grandes papeles dramáticos van a tener una oportunidad, como es el caso de Leonardo DiCaprio (El lobo de Wall Street), Matthew McConaughey (Dallas Buyers Club) o Christian Bale (La gran estafa americana).

En definitiva, unas candidaturas que, al menos este año, no se dejan prácticamente nada en el tintero. Incluida la candidatura del único español, Esteban Crespo y Aquel no era yo. No sé si será por la calidad de los films nominados, por la falta de ella o por unas campañas de marketing sensacionales, pero lo cierto es que se podría decir que están todos los que son y son todos los que están. Tal vez alguno se haya quedado a las puertas, pero eso siempre es algo inevitable. Lo importante es que hay buenas películas, mejores actores y directores, y grandes técnicos. Y con eso no solo ganan ellos. Gana el cine.

Nominados a la 86 edición de los Premios Oscar

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: