‘La monja’ promete terror en medio de ‘Un océano entre nosotros’


Septiembre va a ser un mes al menos interesante para un amplio espectro del público. Producciones destacadas llegan estas semanas a la cartelera española, y comienzan por este viernes día 7 con una propuesta de terror esperada por los fans. Por supuesto, no llega sola. De hecho, su estreno coincide con el de títulos para todo tipo de público.

Pero sin duda el estreno de la semana es La monja, spin-off de Expediente Warren: El caso Enfield (2016) que promete más de un susto a todo aquel que se atreva a entrar en la sala de cine. La historia arranca con el suicidio de una monja de clausura en una abadía de Rumanía. Para investigar lo sucedido el Vaticano envía a un sacerdote con un pasado tormentoso y a una joven novicia a punto de tomar sus votos. Juntos tendrán que enfrentarse a los secretos de la Orden y a una fuerza para la que no están preparados. Dirigida por Corin Hardy (The hallow), la cinta está protagonizada por Demián Bichir (serie The bridge), Taissa Farmiga (serie American Horror Story), Jonas Bloquet (Elle), Ingrid Bisu (Periferic), Charlotte Hope (Un reino unido), Sandra Teles (Holding back) y Bonnie Aarons (The fighter).

Muy diferente es I love dogs, comedia dramática dirigida por Ken Marino (Instrucciones para ser un latin lover) que aborda las vidas de varios dueños de perros en Los Ángeles y cómo cambian a medida que la rutina de unos se cruza con la de otros, todo siempre con sus mascotas como nexo de unión. Nina Dobrev (Enganchados a la muerte), Vanessa Hudgens (Machete kills), Lauren Lapkus (The unicorn), Finn Wolfhard (serie Stranger things), Eva Longoria (Lowriders) y Thomas Lennon (serie Arma letal) son los principales actores.

Entre los títulos europeos destaca la británica Un océano entre nosotros, drama biográfico que narra la historia de Donald Crowhurst, un hombre aficionado a la vela que en 1968 decide participar en la Sunday Times Golden Globe Race para dar la vuelta al mundo en solitario y en un barco todavía inacabado, dejando a su mujer y sus dos hijos en tierra. James Marsh (La teoría del todo) se pone tras las cámaras, mientras que en pantalla veremos a Rachel Weisz (Negación), Colin Firth (Kingsman: El círculo de oro), David Thewlis (Liga de la Justicia), Jonathan Bailey (The young Messiah), Mark Gatiss (Absolutamente fabulosas) y Simon McBurney (Misión: Imposible – Nación secreta).

Varios son los films españoles que se estrenan esta semana, entre ellos Cuando los ángeles duermen, thriller dramático escrito y dirigido por Gonzalo Bendala (Asesinos inocentes) cuyo punto de partida es el viaje de regreso a casa de un honrado padre de familia. En dicho viaje se cruzará con dos adolescentes que darán un vuelco a su vida y que convertirán esa noche en la peor de sus pesadillas. El reparto está encabezado por Julián Villagrán (Abracadabra), Marian Álvarez (La niebla y la doncella), Ester Expósito (serie Estoy vivo), Marisol Membrillo (Magical girl), Adolfo Fernández (Alpha) y Christian Mulas (Toro).

El drama es el protagonista de Las distancias, otra de las producciones españolas de este viernes que arranca cuando cuatro amigos realizan un viaje sorpresa a Berlín para visitar al quinto miembro del grupo por su 35 cumpleaños. Pero cuando este no les recibe como esperan lo que se producirá será una reflexión en torno al sentido de su amistad y al modo en que han cambiado sus vidas desde que las imaginaran cuando eran jóvenes. Elena Trapé (Blog) es la encargada de poner en imágenes esta historia protagonizada por Alexandra Jiménez (Toc Toc), Miki Esparbé (Cuerpo de élite), Isak Férriz (Lobos sucios), Bruno Sevilla (Como reinas) y Maria Ribera (No quiero perderte nunca).

La tercera película con sello español es Carmen y Lola, drama romántico escrito y dirigido por Arantxa Echevarría (7 from Etheria) que aborda la relación homosexual de dos adolescentes gitanas que no parecen seguir los pasos que tradicionalmente están marcados para ellas. A pesar de sus diferencias (una sueña con ir a la universidad y otra se conforma con un trabajo que ya ha conseguido), un encuentro fortuito entre ambas despertará en ellas algo que no pensaban que pudieran sentir. Zaira Morales, Rosy Rodríguez, Moreno Borja, Rafaela León y Carolina Yuste (serie La sonata del silencio) son los prácticamente anónimos protagonistas.

También pertenece al drama, y también tiene capital español, El pomo azul, cuya trama gira en torno a una mujer que busca un piso donde poder desarrollar un futuro común con su pareja aparentemente consolidada. Su mundo cambiará por completo el día que encuentre un extraño anuncio: una pareja de ancianos regala su piso a la pareja que logre realizar una serie de pruebas a cada cual más extravagante. Montse Bodas y Raquel Gómez Troyano escriben y dirigen la que es su ópera prima, que está protagonizada por Aurora González, Ricardo Lacámara (serie Olmos y Robles), Selica Torcal (serie Con el culo al aire), Anzony Blanco y Antonio Esquivias (serie Tarancón. El quinto mandamiento).

Terminamos este repaso con Mary y la flor de la bruja, aventura familiar de animación japonesa que adapta a la gran pantalla el relato de Mary Stewart en el que una joven que vive en el campo con su tía se encuentra una noche con una escoba y una flor que le otorga increíbles poderes mágicos, pero solo por unas horas. Gracias a ellos llega a una extraña escuela de magia en la que deberá descubrir el secreto que se esconde detrás de las terribles cosas que están ocurriendo en dicha escuela. Dirigida a cuatro manos por Hiromasa Yonebayashi (El recuerdo de Marnie) y Giles New, quien se encarga de supervisar la versión inglesa, la cinta cuenta con las voces, en su versión original, de Hana Sugisaki (La espada del inmortal), Fumiyo Kohinata (Soromon no gishou), Ryûnosuke Kamiki (Taiyô), Hikari Mitsushima (Gukôroku) y Jirô Satô (Tenkû no hachi).

‘Fargo’, más drama y un humor negro irregular en la 3ª temporada


Se conoce como serie de antología a aquella producción en la que cada episodio o temporada tiene una historia diferente con personajes diferentes. En los últimos tiempos son varios los ejemplos, desde American Horror StoryTrue Detective. Los atractivos de este formato son evidentes: historias autoconclusivas, tratamiento concentrado, personajes que se renuevan cada poco tiempo, tramas dinámicas, etc. Pero también tiene sus inconvenientes, y es el hecho de que no todas las historias tengan el mismo nivel dramático. Ha pasado en prácticamente todas estas producciones, y Fargo no es ajena. La ficción creada por Noah Hawley (serie Bones) e inspirada en la homónima película de los hermanos Coen (¡Ave, César!) alcanza su tercera temporada con diferencias sustanciales en su tratamiento, a pesar de querer mantener la misma estructura que en etapas anteriores.

Unas diferencias que, aunque puedan parecer sutiles y podo determinantes, la realidad es que han provocado que estos 10 nuevos capítulos no hayan causado la misma sensación que las dos temporadas previas, que por cierto sí tenían algo en común, aunque fuera de un modo muy indirecto. Dichas diferencias se hayan en el peso dramático de los personajes y, sobre todo, en la carga de humor negro de la historia, más dramática que las anteriores o, si se prefiere, menos irónica. A esto se añaden algunos personajes secundarios algo irregulares, introducidos casi por necesidad más que por una auténtica construcción del relato. Eso por no hablar de ese personaje con toques divinos que se cuela en mitad de la historia en varias ocasiones.

Pero volviendo al tratamiento de la historia, esta tercera temporada de Fargo carga mucho las tintas sobre la relación de los hermanos gemelos interpretados por un espléndido Ewan McGregor (La Bella y la Bestia). Tanto que se olvida de definir algo mejor no solo a los secundarios, sino al otro personaje principal de este tipo de historias: el o la policía encargada del crimen que centra la trama, en esta ocasión interpretada por Carrie Coon (serie The Leftovers). Mientras que los roles de McGregor cargan sobre sus hombros el peso dramático y cómico del argumento, el de Coon se limita a potenciar la inocencia y, hasta cierto punto ingenuidad, característica de estos personajes, obviando el necesario toque cómico que siempre han tenido.

Y al perder esa ironía esta pata de la estructura dramática queda coja. En efecto, la investigación policial se vuelve un tanto anodina, sin interés más allá de que se resuelva cuanto antes para poder ver qué ocurre con los culpables y con los secundarios involucrados en el crimen. Dicho de otro modo, este tipo de personaje, que en temporadas anteriores había tenido un papel protagonista, queda aquí relegado a un secundario importante cuya historia, dicho sea de paso, carece del interés necesario para soportar el peso de su historia. Esto provoca un desequilibrio dramático que se aprecia en el ritmo y el interés de las secuencias, y que termina por generar una irregularidad que puede hacer muy cuesta arriba el seguimiento del argumento.

Secundarios, siempre los secundarios

El personaje de Coon, al poder compararse con temporadas anteriores, puede que sea el caso más evidente, pero no es ni mucho menos el único. De hecho, la trama está cargada de secundarios que entran y salen de la trama sin aportar gran cosa al conjunto, salvo tal vez acentuar más si cabe el carácter surrealista y absurdo de buena parte de una historia que, vista en su conjunto, tiene menos humor del que podría esperarse y más drama del que sin duda tuvieron las anteriores etapas (y eso que algunas fueron sumamente dramáticas).

Pero estas irregularidades no convierten esta tercera temporada de Fargo en una producción mediocre. De hecho, sigue estando muy por encima de la media que suele verse en la pequeña pantalla. Y ello es fundamentalmente gracias a unos personajes y unos actores que, salvo los casos ya comentados, son simplemente brillantes. Entre ellos destaca, como también es habitual en todas las temporadas de esta ficción, el villano, interpretado ahora por David Thewlis (Wonder Woman). Misterioso y desagradable como pocos, este personaje logra hacerse con el control de la trama casi al instante, tanto dramática como figuradamente. Su presencia en pantalla es, literalmente, tan cautivadora como repugnante, absorbiendo la atención del espectador de forma casi hipnótica. Es sin duda el gran atractivo de esta etapa, y con él dos roles secundarios cuyo valor es mejor que se compruebe por uno mismo.

De hecho, tiene tal relevancia en el desarrollo de la historia que, a diferencia de temporadas anteriores, el episodio final termina precisamente con cerrando el arco argumental de su particular trama, enfrentándole con el rol interpretado por Coon en un final, todo hay que decirlo, tan hermoso y simbólico como sencillo. El hecho de que ambos personajes terminen enfrentándose cara a cara, así como el final que tiene uno de los protagonistas interpretado por McGregor, viene a convertirse en el broche perfecto entre los dos extremos de esta ficción. Villano y policía se enfrentan cara a cara en un diálogo que aúna los diferentes elementos del irregular desarrollo de la trama, amén de cerrar la historia de una forma original y eficaz.

El mejor resumen de esta tercera temporada de Fargo podría ser que, aun sin alcanzar las cotas dramáticas e irónicas e sus predecesoras, es una ficción muy superior a lo que puede verse en la televisión. De nuevo con esos incomparables parajes nevados como telón de fondo, la historia, con sus numerosas irregularidades, ofrece de nuevo una enrevesada historia en la que asesinato, culpabilidad, crimen organizado y humor absurdo se combinan para mostrar un mundo tan surrealista como las situaciones que viven sus personajes. Es cierto que sobran secundarios, que hay secuencias innecesarias y que el peso dramático de los protagonistas es tan irregular que termina perjudicando el desarrollo dramático, pero con todo y con eso sigue arrancando una sonrisa sarcástica. Y lo más importante, sigue siendo Fargo.

‘Wonder Woman’: La mujer maravilla


Feminismos aparte, la adaptación a la gran pantalla de la superheroína de DC Cómics se ha convertido en todo un fenómeno por algo tan sencillo y a la vez tan difícil como ofrecer un entretenimiento puro y duro sin caer en el infantilismo ni en el absurdo del espectáculo. Es evidente que la fortaleza del personaje principal marca una diferencia fundamental, pero lo realmente relevante de la nueva película de Patty Jenkins (Monster) es su capacidad para construir un relato redondo, con un equilibrio perfecto entre humor, aventura y acción, y con un desarrollo de personajes, al menos de los principales, lo suficientemente profundo como para que resulten sólidos o, al menos, entrañables.

Y esto convierte a Wonder Woman en una de las mejores películas de este nuevo universo cinematográfico que está empezando a nacer. La cinta ofrece un relato sustentado en un personaje único, una mujer en un mundo de hombres capaz no solo de demostrar que no es la chica que tiene que ser salvada, sino que es capaz de superarles en todo. Y a pesar de los consabidos superpoderes, estos quedan relegados a un segundo plano (al menos hasta la parte final del film) en favor del tratamiento de los personajes, de sus relaciones y de la sociedad en la que se desarrolla la acción. Esto permite jugar en todo momento con el humor y la ironía que generan la inocencia inicial de la protagonista en un mundo recién descubierto. Por supuesto, a todo esto se suman unas secuencias de acción tan espectaculares como cabría esperar, que beben casi en su mayoría (y tal vez demasiado) del gusto de Zack Snyder, cerebro de este universo superheróico (no en vano, es autor de esta historia), por la cámara lenta.

El mayor problema de la cinta es, sin duda, sus necesarias concesiones dramáticas, que rompen un desarrollo bien construido y que provocan algunas secuencias cuanto menos forzadas para poder hacer avanzar la acción en el sentido deseado. Ya sea la relación romántica entre los protagonistas, el poco tratamiento de los villanos o el modo en que el personaje de Gal Gadot (Las apariencias engañan) se enfrenta a algunas situaciones, lo cierto es que estas debilidades narrativas no llegan nunca a eclipsar el espléndido resultado final, y aunque pueden generar cierta desconexión en la historia, en ningún caso afectan tanto como para ser lo más recordado de esta aventura que, esperemos, siente las bases de un futuro esperanzador.

En definitiva, Wonder Woman no deja de ser una espectacular cinta de aventura y acción, con sus dosis de humor y sus momentos dramáticos. Dicho de otro modo, una peli de superhéroes. Pero en esa categoría, y después de tantos años, se puede distinguir entre las mediocres y las producciones más completas, y la cinta de Jenkins pertenece a esta segunda categoría. Y como suele ser habitual, esto es así porque huye de forma casi sistemática de los efectos especiales sin sentido para centrarse en los personajes, en construir una historia con un trasfondo moral en el que los protagonistas afronten retos personales con forma de enemigo externo. El hecho de conocer poco a poco el origen de la protagonista aporta un plus de dramatismo que, aunque pueda intuirse, se mantiene de forma más o menos secreta durante casi todo el metraje. Lograr eso en una película de estas características ya es todo un reto. Y sí, que se convierta en un modelo a seguir por las niñas, con los defectos que se le pueden encontrar, debería ser suficiente para alabar esta cinta.

Nota: 8/10

Los hermanos Coen saludan a ‘Masacre’ con ‘¡Ave, César!’


Estrenos 19febrero2016Poco a poco los títulos con nominaciones a los Oscar están dejando paso a películas más “comerciales”, más enfocadas a distraer durante un par de horas que a estremecer con sus historias. Pero en esa transición la cartelera española todavía recibirá cintas que son, cuanto menos, diferentes. Y hoy viernes, 19 de febrero, va a ser uno de esos días. Comedias ácidas, cintas de acción, animación sorprendente y hasta relatos de época se dan cita en la amplia variedad de novedades que llegan.

Entre ellas destaca, sin duda, ¡Ave, César!, nueva comedia escrita y dirigida por los hermanos Coen (A propósito de Llewyn Davis) que recupera el espíritu más irónico, ácido y crítico de los directores. Ambientada en el Hollywood de los años 50, la trama se centra en las peripecias de un “arreglaproblemas” de uno de los estudios, que entre otras cosas deberá enfrentarse al secuestro de una de las estrellas. Y como suele ser habitual en estos hermanos, el reparto está plagado de grandes nombres, entre los que destacan George Clooney (Tomorrowland: El mundo del mañana), Scarlett Johansson (Vengadores: La era de Ultrón), Channing Tatum (Los odiosos ocho), Ralph Fiennes (Spectre), Jonah Hill (El lobo de Wall Street), Josh Brolin (Everest), Tilda Swinton (Y de repente tú), Alden Ehrenreich (Blue Jasmine), Frances McDormand (serie Olive Kitteridge), Alison Pill (serie The Newsroom) y Christopher Lambert (Electric slide).

Para los amantes de la acción y los superhéroes se estrena Masacre, traslación a la gran pantalla del conocido antihéroe de Marvel que supone el debut en el largometraje de Tim Miller y que narra los orígenes de Wade Wilson, un soldado de las fuerzas especiales convertido en mercenario que se somete a un experimento para luchar contra su enfermedad. Dicho experimento le otorga una curación acelerada y una serie de habilidades únicas, lo que le llevará a convertirse en Masacre y perseguir al hombre que ha acabado con su vida. Violencia y humor negro son las características de este personaje interpretado por Ryan Reynolds (Eternal), al que acompañan Morena Baccarin (serie Gotham), Gina Carano (Indomable), T.J. Miller (serie Silicon Valley), Style Dayne (Lecciones de amor) y Ed Skrein (Transporter Legacy).

Muy distinta es Anomalisa, propuesta de animación que sigue la banal existencia de un hombre deprimido y atormentado a pesar de tenerlo aparentemente todo. Marido, padre y autor de un libro de autoayuda superventas, su vida dará un vuelco durante un viaje de negocios en el que conocerá a una tímida comercial, en la que podría encontrar al amor de su vida. Charlie Kaufman (Cómo ser John Malkovich) es el autor de esta original película dirigida por él mismo en colaboración con Duke Johnson, y que tiene un reparto de voces integrado únicamente por David Thewlis (Macbeth), Jennifer Jason Leigh (Amores asesinos) y Tom Noonan (serie Daños y perjuicios).

El último de los estrenos norteamericanos, con colaboración canadiense en este caso, es Robots: La invasión, cinta de ciencia ficción y acción de 2014 que narra la invasión extraterrestre de una raza de robots que logran confinar a los humanos en sus casas mediante la implantación de unos chips. Si salen corren el riesgo de morir calcinados a manos de unas máquinas de matar tremendamente eficaces. La única esperanza parece estar en un grupo de jóvenes y en un plan para acabar con la nave nodriza que domina el cielo. Dirigida por Jon Wright (Tormented), la cinta está protagonizada por Gillian Anderson (serie La caza), Ben Kingsley (Aprendiendo a conducir), Callan McAuliffe (Soy el número cuatro), Milo Parker (Mr. Holmes) y Ella Hunt (Intruders).

Entre los estrenos europeos destacan las novedades españolas. Por un lado, La corona partida aborda las intrigas por la corona de Castilla entre Fernando V y Felipe el Hermoso, padre y marido respectivamente de Juana, legítima heredera al trono. Jordi Frades, director de la serie Isabel, es el responsable de poner en imágenes esta historia protagonizada por Rodolfo Sancho (Las nornas), Irene Escolar (Un otoño sin Berlín), Raúl Mérida (Reverso), Eusebio Poncela (La herencia Valdemar), José Coronado (Fuego) y Fernando Guillén Cuervo (Sangre de mayo).

Por otro, El mal que hacen los hombres narra, a modo de thriller, el mundo del narcotráfico y la violencia que conlleva. La historia se centra en un sicario y un médico anglosajón que esperan órdenes acerca de la joven hija de un narcotraficante que tienen secuestrada. La situación cambiará cuando un cuarto personaje entre en escena. Dirigida por Ramon Térmens (Negro Buenos Aires), la película está protagonizada por Daniel Faraldo (La hora de las sombras), Andrew Tarbet (Exodus: Dioses y reyes), Sergio Peris-Mencheta (Hablar), Priscilla Delgado (Los muertos no se tocan, nene) y Nikol Kollars (Sing for Darfur).

Desde Polonia llega Dioses, drama biográfico de 2014 dirigido por Lukasz Palkowski (Rezerwat) que aborda la vida de Zbigniew Religa, un cirujano del país que, en los años 80, luchó contra los cánones establecidos y los reparos sociales para llevar a cabo el primer trasplante de corazón con éxito. Tomasz Kot (Fotograf), Piotr Glowacki (Heavy mental), Magdalena Czerwinska (Kret), Rafal Zawierucha (Jack Strong) y Marian Zembala conforman el reparto principal.

Colombia, Argentina y Venezuela están detrás de El abrazo de la serpiente, aventura dramática que adapta el diario de Theodor Koch-Grunberg para narrar la relación que se establece entre un chamán de una tribu amazónica que ha decidido vivir aislado en la selva y un etnobotánico estadounidense, y que les llevará a cambiar su forma de ver el mundo. Ciro Guerra (Los viajes del viento) es el encargado de dirigir este film protagonizado por Jan Bijvoet (Borgman), Antonio Bolivar, Brionne Davis (Savaged) y Nibio Torres.

También sudamericana, en este caso de Brasil, es la cinta de animación El niño y el mundo, realizada por Alê Abreu (Garoto cósmico) en 2013. Su trama aborda la imagen del mundo que tiene un niño, tanto de los problemas como de la propia forma de las cosas. Así, la animación es tan sencilla y dinámica como la de un niño, combinando colores y una banda sonora que no siempre se ajusta a la visión de los adultos.

‘Legend’: locura por partida doble


Tom Hardy da vida a los gemelos Kray en 'Legend'.Dentro de la historia del crimen, los hermanos Kray tal vez no serán tan conocidos como los grandes nombres de Estados Unidos. Pero la locura de estos gemelos londinenses y lo que lograron en el Londres de los años 60 es, sin duda, equiparable a los más conocidos capos de la mafia norteamericana. O al menos eso se desprenden de la nueva película de Brian Helgeland (Payback), una obra irregular en su ritmo pero cuyos valores la convierten en un film a tener en cuenta, sobre todo gracias a la labor de su principal estrella, Tom Hardy (Sin ley), que vuelve a cargar sobre sus hombros una tarea compleja.

Posiblemente lo más interesante de Legend sea el análisis que realiza de la relación de los hermanos, uno clínicamente desequilibrado y el otro… bueno, se podría decir que su inteligencia superaba a su locura. Pero más allá de sus personalidades, a priori diferentes pero en el fondo parecidas, lo verdaderamente atractivo es la conexión entre ambos, ese amor-odio que genera un delicado equilibrio incapaz de mantenerse ante las adversidades del exterior, ya sean en forma de esposa, ya sea por encarcelamiento. En este sentido, los momentos protagonizados por los gemelos, que centran el grueso de la trama, dejan algunas de las secuencias más memorables de la trama. Y es aquí donde Hardy demuestra una vez más el gran actor que es, afrontando sin miedo alguno la difícil tarea de dar vida a dos personajes tan dispares, con reacciones tan diferentes y con lenguajes físicos únicos.

El problema del film, sin embargo, es la carencia de ritmo en su tramo final. Y no es un problema menor. Narrada por el personaje de Emily Browning (Plush), quien dicho sea de paso no termina de estar a la altura de las circunstancias, la historia pierde fuelle precisamente cuando se centra en la relación de pareja de uno de los hermanos y el rol de Browning. La forma de afrontar la decadencia de su matrimonio no termina de cuajar, en buena medida porque la actriz no logra dar una réplica sólida a Hardy, aunque también tiene mucho que ver el desvío de la atención del meollo del argumento, es decir, del mundo del crimen londinense.

Pero a pesar de todo, Legend termina revelándose como una cinta sumamente entretenida, por momentos divertida y por momentos dramática, que tiene a su máximo valedor en un Tom Hardy espléndido. Es cierto que posee numerosos talones de Aquiles, tanto en su base dramática como en la labor de algunos actores, sobre todo secundarios. Y aunque esto resta valor a la impresión final que deja el film, las reflexiones que arroja sobre los lazos familiares y las lealtades resultan muy interesantes. Una producción muy recomendable.

Nota: 7/10

‘Macbeth’: la bella fuerza del minimalismo


Michael Fassbender y Marion Cotillard protagonizan la nueva versión de 'Macbeth'.Una nueva versión de una obra de teatro de William Shakespeare siempre tiene dos caras. Por un lado, es muy difícil no lograr una película más que correcta, con todos los ingredientes que se esperan de un drama atemporal como los que escribió el dramaturgo inglés. Pero por otro, es igual de difícil conseguir que esa adaptación destaque por encima del resto, precisamente por la cantidad de veces que se han llevado al cine. Por eso esta segunda película de Justin Kurzel (Snowtown) tiene el mérito que tiene.

Porque no solo tiene un desarrollo dramático notable, sino que la puesta en escena utilizada por el director es espléndida. Aprovechando al máximo el minimalismo de unos decorados naturales, Kurzel compone una obra arrebatadoramente bella y apasionadamente violenta, en la que la luz se combina con el color para mostrar al espectador toda una paleta de tonalidades que ayudan a la historia a ahondar más en las emociones que describe la obra. Ambición, dudas, angustia, miedo. Prácticamente todos los estados que vive el protagonista, incluyendo la batalla final, tienen un color propio. A ello se suman unos decorados asépticos y muy teatrales en los que lo que más destaca son los actores.

Y menudos actores. Tanto Michael Fassbender (Frank) como Marion Cotillard (Lazos de sangre) van más allá de la simple carga dramática para dotar a sus personajes de una entidad que ofrece, aunque sea sutilmente, varias interpretaciones en la relación entre ellos. Lo que logra Fassbender con su Macbeth es simple y llanamente la obra de un actor que no se conforma con volcar la clásica ambición sobre sus actos, dotándoles además de la soberbia, el miedo y los remordimientos en prácticamente todo el metraje. Y Cotillard no se queda atrás. Su monólogo final, en un único primer plano que permite captar hasta el más mínimo pestañeo, es impagable.

De este modo, Macbeth logra superar la simple adaptación de la obra de teatro para componer un bello y potente film acerca de la ambición, del poder y de la ruina a la que lleva el ansia de lograr por medios ilícitos aquello que nos es prometido. Una cinta visceral en la que no son solo los actores los que llevan el peso de la historia, sino en la que la puesta en escena y la narrativa del director, combinando cámara lenta y rápida, iluminación y color, dicen tanto o más que los diálogos. Se le puede achacar falta de ritmo en varias ocasiones, pero queda compensada por la belleza y dureza que desprende la película.

Nota: 7,5/10

‘Regresión’: miedo a las reglas del thriller


Emma Watson y Ethan Hawke protagonizan 'Regresión', de Alejandro Amenábar.No voy a ser yo quien, tras películas como Tesis (1996) o Abre los ojos (1997) descubra ahora que Alejandro Amenábar se siente muy cómodo en el thriller. El suspense de muchos de sus films, unido a su capacidad de narrar muchas veces con información sugerida y no con hechos palpables, le ha permitido crear algunas de las mejores historias del cine español moderno. Y hasta cierto punto, su nueva película tiene buena parte de ese espíritu. Pero hete aquí que, cosas del destino, es el propio director el encargado de eliminar el suspense antes de tiempo.

Es fácil entender Regresión como un thriller al uso, con su policía que debe afrontar su propia forma de ser, con un caso que tiene más implicaciones de las inicialmente previstas, y con una víctima que parece ocultar información sobre lo ocurrido. Y si esta combinación la enmarcamos en el satanismo que adquirió relevancia en los años 90, lo que nos encontramos es una interesante reflexión sobre la naturaleza humana, sobre el poder que tiene la sugestión no solo de nuestros semejantes, sino de todos los canales que nos rodean. Dicho de otro modo, es una reflexión sobre cómo el miedo se apodera poco a poco de la mente más curtida.

Y eso, de un modo u otro, convierte al nuevo film de Amenábar en algo diferente. El pulso narrativo del director, además, imprime a la historia un halo de misterio añadido. Pero todo ese misterio se desvanece demasiado pronto. Sin desvelar la historia, existe un momento clave, que en cierto modo podría identificarse con el segundo punto de giro de la trama, que rompe por completo con el suspense, desvelando la realidad con un simple plano. El motivo de esta decisión podría estar en que, en realidad, la película no es sino un estudio sobre lo sugestionable de nuestra mente.

Pero aunque esto sea así, lo cierto es que Regresión pierde fuerza desde el momento en que enseña sus cartas de forma tan descarada. La sensación que deja en el espectador es la de estar ante un producto que podría haber sido mucho más si hubiese querido explotar más el suspense que propone al principio, y no limitarse a exponer la debilidad del ser humano ante sus propios miedos. Incluso con eso, el reparto, el estilo visual y las reflexiones que arroja merecen el precio de una entrada.

Nota: 6,5/10

Amenábar hace su particular ‘Regresión’ a la cartelera española


Estrenos 2octubre2015Mucho ha pasado desde que los espectadores vimos por última vez el nombre de Alejando Amenábar en la gran pantalla. Seis años, para ser más exactos. En efecto, aunque parezca mentira, Ágora (2009) fue su último film. Pero el del director español no es el único regreso a la cartelera española hoy viernes, 2 de octubre, aunque desde luego es el más esperado.

Y es que Regresión supone ver a Amenábar en el género que le dio la fama, y desde luego en el que más a gusto parece sentirse. Producido entre España y Canadá, este intenso thriller psicológico ambientado en los años 90 sigue la investigación de un detective sobre la acusación de una joven hacia su padre. Cuando éste confiesa el atroz crimen sin ni siquiera poder recordarlo la policía deberá recurrir a un psicólogo que pueda desentrañar los misterios de la mente de acusado y acusadora. Pero lo que descubrirán será una conspiración que va más allá de lo imaginable. Intriga, acción y buenas dosis de sustos están asegurados en esta cinta que escribe el propio Amenábar y que protagonizan Ethan Hawke (The purge: La noche de las bestias), Emma Watson (saga ‘Harry Potter’), Devon Bostick (La verdad), David Thewlis (La teoría del todo) y David Dencik (Serena).

También vuelve a los cines Hitman: Agente 47, nuevo intento de llevar a la gran pantalla uno de los videojuegos más conocidos después del film de 2007. En esta ocasión, la cinta norteamericana se centra en la lucha del agente contra una gran corporación que amenaza su propia existencia. Y es que el objetivo de esta empresa es crear soldados modificados genéticamente tomando como modelo al propio agente 47. Solo una joven parece tener las respuestas para poder derrotar a la corporación. Ópera prima de Aleksander Bach, la película está protagonizada por Rupert Friend (serie Homeland), Zachary Quinto (Star Trek), Hannah Ware (Shame), Ciarán Hinds (serie Political animals) y Thomas Kretschmann (serie The river).

Entre los estrenos europeos destaca Lejos de los hombres, drama francés de 2014 que dirige David Oelhoffen (En mono absence) tomando como partida un relato corto de Albert Camus. Ambientada en la Guerra de Argelia, la trama sigue a un profesor que se mantiene al margen del conflicto hasta que un agente de la ley le confía la vida de un hombre acusado de asesinato para que le escolte hasta Tinguit. Durante el camino se formarán estrechos lazos de amistad entre ellos, pero también pondrán en riesgo sus vidas al tener que huir de aquellos que claman venganza por el asesinato. Viggo Mortensen (Las dos caras de enero), Reda Kateb (Hipócrates), Nicolas Giraud (Lo que el día debe a la noche), Djemel Barek (Una casa en Córcega) y Ángela Molina (Blancanieves) encabezan el reparto.

Francia también está detrás de El precio de la fama, coproducción de 2014 en colaboración con Bélgica que, a medio camino entre la comedia y el drama, gira en torno a un hombre que sale de la cárcel en los años 70 y empieza a vivir con la familia de su hermano. Sin embargo, la falta de dinero y de recursos le llevará a cometer la mayor osadía que se le ocurre: robar el féretro en el que trasladan a Charles Chaplin y pedir un rescate por él. La cinta está dirigida por Xavier Beauvois (De dioses y hombres) y protagonizada por Benoît Poelvoorde (Tímidos anónimos), Roschdy Zem (La fría luz del día), Chiara Mastroianni (Americano), Nadine Labaki (Caramel) y Peter Coyote (Su última voluntad).

Otra producción del 2014 es Jack, drama alemán dirigido por Edward Berger (Wanderbread) que se centra en la dura vida de un niño de 10 años que se ve obligado a cuidar de sí mismo y de su hermano pequeño ante la ausencia de su madre, que prefiere salir todas las noches. Cuando un accidente doméstico le envía a un centro de los Servicios Sociales, el niño no duda en escaparse para buscar a su hermano y recorrer la ciudad para encontrar un lugar en el que poder vivir sin preocupaciones. El reparto está encabezado por Ivo Pietzcker, Georg Arms, Luise Heyer (Westwind) y Nele Mueller-Stöfen (Todo por el éxito).

España también participa en El apóstata, drama cómico que cuenta además con capital francés y uruguayo, y que narra los intentos de un joven que quiere emanciparse de todo aquello que escapa a su control a través de un afán cínico en cuestiones religiosas. Federico Veiroj (La vida útil) es su director, mientras que Álvaro Ogalla, Marta Larralde (Cruzados), Bárbara Lennie (El niño), Vicky Peña (El perfecto desconocido) y Jaime Chávarri (Gran slalom) son los principales actores.

Dejando a un lado los estrenos europeos, este viernes también llega a las carteleras Oda a mi padre, cinta dirigida por JK Youn (Haeundae) y producida con capital surcoreano que gira en torno a un niño que se compromete a hacerse cargo de su familia durante la Guerra de Corea, y tras la desaparición de su padre. La promesa se extenderá a lo largo de 60 años en los que la esperanza y el sacrificio personal marcarán su vida. Este intenso drama está protagonizado por Hwang Jong-min (New world), Kim Yunjin (serie Perdidos), Oh Dal-su (Old Boy) y Jung Jin-young.

En cuanto a la animación, la cinta danesa Marco Macaco y los primates del Caribe es la única representante. Dirigida por Jan Rahbek, quien debuta de este modo en el largometraje, la historia se centra en un mono que sueña con ser un gran investigador, pero que en realidad trabaja de vigilante en una playa. Su vida tendrá una oportunidad de cambiar cuando llegue a la isla en la que vive un importante empresario que quiere construir un gran casino. Sospechando de sus intenciones, iniciará una investigación que revelará las verdaderas intenciones del macaco.

Por último, un documental. No estamos solos es una producción española que trata de abordar el carácter de las manifestaciones y las protestas de la sociedad civil, opuesta a recortes, privatizaciones y corrupción política. A través de la visión de diversos actores culturales, y con el apoyo de los acontecimientos que ha vivido España en los últimos años, el director Pere Joan Ventura (El efecto Iguazú) hace un recorrido por una época que va a cambiar el modo de vivir de los españoles.

Medem se enfrenta a ‘American Ultra’ y a ‘La visita’ de Shyamalan


estrenos 11septiembre2015Segunda semana de estrenos del mes de septiembre, y segunda ocasión en que los agentes secretos centran las miradas de la cartelera. Si la semana pasada era una propuesta española, hoy viernes, 11 de septiembre, le toca el turno a una versión algo más “fumeta” de Jason Bourne. Pero además de todo esto, la semana cinematográfica llega cargada de interesantes y variadas propuestas, destacando sobremanera el cine español, con el regreso de uno de los directores más interesantes del panorama actual.

Pero comencemos por American Ultra, comedia de acción dirigida por Nima Nourizadeh (Project X) que se centra en un joven que pasa sus días colocado con todo tipo de drogas junto a su novia, con la que vive y que comparte sus mismas aficiones. Todo cambia cuando un grupo trate de acabar con su vida, lo que le llevará a descubrir que en realidad es un agente secreto que se ha convertido en objetivo del gobierno. Propuesta cuanto menos curiosa que protagonizan Jesse Eisenberg (Ahora me ves…), Kristen Stewart (Siempre Alice), Topher Grace (Interstellar), John Leguizamo (#Chef), Bill Pullman (The equalizer) y Connie Britton (serie Nashville).

El otro gran estreno de Estados Unidos es La visita, nuevo trabajo escrito y dirigido por M. Night Shyamalan (serie Wayward Pines) que, como no podía ser de otro modo, combina terror, thriller y drama para crear una historia, a priori, atractiva y sorprendente. En este caso, la trama gira en torno a dos niños que van a pasar el fin de semana en la cabaña de campo en la que viven sus abuelos. Lo que comienza siendo un viaje familiar se convierte en pesadilla a medida que los pequeños van descubriendo los secretos que esconden sus familiares. Kathryn Hahn (Tomorrowland. El mundo del mañana), Deanna Dunagan (Mariachi gringo), Peter McRobbie (Puro vicio), Ed Oxenbould (Paper planes) y Olivia DeJonge (The sisterhood of night) encabezan el reparto.

El representante español más importante es Ma ma, título del último film de Julio Medem (Caótica Ana) que arranca cuando una profesora en paro es diagnosticada de cáncer de mama. Será a partir de ese momento cuando la mujer decida vivir la vida como nunca antes lo había hecho, desprendiendo una vitalidad que ni siquiera ella conocía. Su vida y la de sus familiares más directos cambiará para siempre, dotando de humor y una felicidad muy frágil a todas sus decisiones. El reparto lo integran, entre otros, Penélope Cruz (El consejero), Luis Tosar (Musarañas), Asier Etxendia (Los días no vividos), Silvia Abascal (Pasaje de vida) y Àlex Brendemühl (Insensibles).

La comedia dramática de la semana es Los exiliados románticos, escrita y dirigida por Jonás Trueba (Los ilusos). Con un viaje a ninguna parte como telón de fondo, la historia gira en torno a cuatro amigos que parecen buscar los últimos retazos de su juventud, de sus amores idílicos y de la identidad del género masculino. Una viaje sin rumbo fijo pero con el que buscan una identidad a su propia forma de ser. Vito Sanz (Biografía de un bebé), Francesco Carril, Luis E. Parés (El futuro), Renata Antonante e Isabelle Stoffel (El cónsul de Sodoma) son los principales actores de esta cinta.

El último estreno español es Los héroes del mal, ópera prima de Zoe Berriatúa apadrinada por Álex de la Iglesia (Las brujas de Zugarramurdi). Con un claro componente dramático, la trama se centra en la amistad que se desarrolla entre tres jóvenes asociales. Una amistad cultivada por la violencia, el alcohol y las drogas que pronto desemboca en una espiral de venganza hacia aquellos que les han humillado a lo largo de sus vidas. Pero cuando uno de ellos rebasa el límite todo será puesto en entredicho. El reparto está encabezado por Jorge Clemente (El club de los incomprendidos), Beatriz Sánchez Medina, Emilio Palacios (serie B&b, de boca en boca) y Macarena Gómez (Al final todos mueren).

Entre el resto de novedades europeas destaca la francesa Una semana en Córcega, nuevo film de Jean-François Richet (Asalto al distrito 13) que, en clave cómica, narra las vacaciones que dos divorciados de cuarenta y tantos deciden pasar junto a sus respectivas hijas. Todo se complica cuando una de ellas se enamora del padre de la otra, dando lugar a toda clase de enredos para intentar seducirle. Humor, drama y romance se mezclan en este film protagonizado por Vincent Cassel (El niño 44), François Cluzet (En solitario), Alice Isaaz (Fiston) y Lola Le Lann.

Muy interesante también es Una segunda oportunidad, producción sueco danesa de 2014 que presenta como principal atractivo un reparto muy conocido para los seriéfilos. A modo de thriller dramático, el argumento aborda la relación entre dos policías muy diferentes. Uno es un feliz padre de familia, con una vida estable y tranquila; el otro, recién divorciado, ha caído en el alcoholismo y en una espiral autodestructiva. Sus vidas dan un vuelco el día que descubren a un bebé en un armario durante uno de sus casos. A partir de entonces, sus papeles parecen intercambiarse, y ambos deberán apoyarse mutuamente para poder superar sus propias dudas. Dirigida por Susanne Bier (Serena), la cinta cuenta entre sus actores con Nikolaj Coster-Waldau (serie Juego de tronos), Ulrich Thomsen (serie Banshee), Maria Bonnevie (Lo que nadie sabe) y Nikolaj Lie Kaas (serie Forbrydelsen).

En 2014 también se produjo Reina y patria, nuevo film de John Boorman (El sastre de Panamá) que cuenta con capital irlandés, francés y rumano. Ambientada en la Guerra de Corea, la historia se centra en un muchacho soñador cuyos deseos son hacer el servicio militar y declararse a una joven a la que ve cada día. Pero su pesadilla comenzará cuando sea llamado a filas, sufriendo los constantes ataques de un instructor que tortura a su pelotón. Solo la amistad con otro recluta, un bromista amoral con el que no comparte prácticamente nada, le permitirá sobrevivir al infierno de la guerra. Caleb Landry Jones (Contraband), David Thewlis (La teoría del todo), Richard E. Grant (Dom Hemingway), Callum Turner (serie Leaving) y Tamsin Egerton (Grand piano) encabezan el reparto.

Por último, y procedente de Noruega, llega a la cartelera Capitán Diente de Sable y el tesoro de Lama Rama, comedia de aventuras y acción dirigida a cuatro manos por John Andreas Andersen (Headhunters) y Lisa Marie Gamlem (Mormor og de åtte ungen) que narra los deseos de un joven de 11 años de unirse a la tripulación del capitán y convertirse así en un pirata. Por una serie de acontecimientos se verá envuelto en una traición y será capturado por unos pescadores que han robado el barco del famoso corsario, por lo que deberá luchar para recuperarlo y ganarse así la confianza del capitán. El reparto está encabezado por Kyrre Haugen Sydness (La leyenda de Ragnarok), Anders Baasmo Christiansen (Kon-tiki), Tuva Novotny (Mammas pojkar) y Fridtjov Såheim (Las huellas imborrables).

‘La teoría del todo’: mientras hay vida, hay esperanza


Felicity Jones y Eddie Redmayne en 'La teoría del todo'.Hacer un biopic sobre un personaje vivo o cuya muerte ha sobrevenido recientemente siempre es un peligro, sobre todo porque la sociedad tiene en su memoria la visión particular sobre los logros, el carácter y la vida de dicho personaje. La mejor forma de evitar dicho riesgo es, simple y llanamente, apostar por la veracidad, por la sinceridad emocional y la honestidad formal y narrativa. Y James Marsh, autor del documental Man on Wire con el que ganó un Oscar en 2008, consigue esto y mucho más. La película sobre Stephen Hawking es, en realidad, una historia de superación, de un amor construido sobre la adversidad y de una relación que evoluciona con sus propios personajes.

Y menudos personajes. Hay que reconocer que el reparto de La teoría del todo en su conjunto logra un alto nivel dramático, permitiendo al espectador ser partícipe de secretos, de miradas robadas y de diálogos casi sin palabras. Es algo que hay que agradecer. Ahora bien, lo que logra Eddie Redmayne (serie Los Pilares de la Tierra) es indescriptible, y no es una frase hecha. Literalmente no encuentro palabras para describir lo que consigue este actor. Más allá de maquillajes y de caracterizaciones varias, las identidades de personaje e intérprete se funden en uno gracias al lenguaje corporal, a los pequeños gestos y a los leves movimientos de ojos, labios y manos. Remayne no solo se afana por rendir homenaje a Hawking, sino que se transforma en él. No puedo ni imaginarme el trabajo físico y mental que ha debido suponer una tarea de tal magnitud, pero viendo el resultado solo cabe darle las gracias.

Claro que la película no se apoya únicamente en su labor. Por fortuna, tanto el guión como la puesta en escena abogan por una elegancia y una delicadeza extraordinarias. Gracias al tratamiento de la enfermedad el espectador asiste a un proceso lento y trágico cuyo mensaje final (“mientras hay vida, hay esperanza”) solo logra insuflar ánimos. Quizá lo mejor de la historia no sea la veracidad en su recreación de la enfermedad. En realidad, lo que más destaca del guión es la sinceridad con la que trata a los personajes y sus relaciones. No hay, por tanto, héroes o villanos. No hay actos correctos o incorrectos. Ver a Hawking irse de una mesa al no soportar el futuro que le espera, su frustración e ira en los primeros momentos de su enfermedad, o comprender que el amor entre la pareja es algo distinto a lo que el resto de los humanos estamos acostumbrados son pruebas suficientes para comprobar que estamos ante un film sensible, bello en todos sus aspectos y terriblemente sincero.

Así, La teoría del todo es desde luego uno de los mejores films del año. Puede resultar excesivamente lento en algunos momentos, e incluso puede considerarse que su historia no tiene grandes giros dramáticos. Bueno, eso depende del cristal con el que se mire. Tal vez lo que más juegue en su contra sea el hecho de conocer el final de antemano. Pero como suele ocurrir con estas películas, eso es lo de menos. Lo interesante es comprobar si el viaje realizado merece la pena, y desde luego que lo hace. Incluso teniendo como atractivo único a su protagonista, la cinta debe ser vista. Por fortuna, hay mucho más detrás de esa interpretación: todo un bello conjunto que homenajea a una de las mentes más brillantes de nuestro tiempo.

Nota: 8/10

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