‘Réquiem por un sueño’, una espiral de autodestrucción por las drogas


Jared Leto y Jennifer Connelly protagonizan 'Réquiem por un sueño', dirigida por Darren Aronofsky.El reciente estreno de Noé y la polémica que ha generado han vuelto a poner a su director, Darren Aronofsky, en el punto de mira de muchos puritanos. La verdad es que no es la primera vez (y casi seguro que no será la última) que la polémica acompaña a sus películas. Una de esas ocasiones fue Réquiem por un sueño (2000), espléndida odisea basada en la novela de Hubert Selby Jr. que, a lo largo de varias estaciones, narra la decadencia de tres jóvenes como consecuencia de su adicción a las drogas y de la madre de uno de ellos cuya adicción a las anfetaminas es producida por su obsesión con un concurso de televisión. Jared Leto (Dallas Buyers Club), Jennifer Connelly, que también participa en la interpretación de Aronofsky del diluvio universal, Marlon Wayans (Scary Movie) y Ellen Burstyn (serie Political Animals) dan vida al cuarteto protagonista cuyas vidas entran en una espiral de autodestrucción cuyo final es, por decirlo suavemente, absolutamente descorazonador.

Porque si algo destaca en esta película es la ausencia total de delicadeza por parte de su director. El desarrollo dramático, estructurado en tres partes que se identifican con el verano, el otoño y el invierno, tiene todas las cualidades de una caída libre, de un descenso a los infiernos del ser humano en el que no caben contemplaciones de ningún tipo, y en el que los simbolismos toman el control a medida que se suceden las secuencias. Hay que aclarar que no es casualidad el hecho de que la vida de los protagonistas se vuelva lúgubre, fría y desoladora a medida que avanzan los meses en los que transcurre. El director identifica así el verano con la esperanza, el otoño con la decadencia y el invierno con la muerte, en este caso de los sueños que todos los personajes tenían en sus comienzos.

Es cierto que el cine ha abordado la problemática de las drogas desde muchos puntos de vista, pero la forma que tiene Aronofsky de adentrarse en los peligros de la adicción y en las consecuencias emocionales y físicas que tiene en los individuos es realmente impactante. En buena medida es gracias a que ubica la acción en las tres estaciones del año, concepto que no solo influye de forma subconsciente, sino que ofrece una serie de posibilidades narrativas únicas, como son las diferentes tonalidades cromáticas, el tono lumínico o la simple vestimenta de los protagonistas, lo que unido a su decadencia física les aporta un mayor dramatismo. De todos modos, no es el apartado técnico lo que más destaca, o al menos no con respecto a otras producciones que abordan la misma temática.

No, lo realmente interesante de Réquiem por un sueño es su forma de atender las relaciones humanas y cómo las drogas terminan por destruir todo aquello que se había creado (más o menos como hace el invierno con el verano). Por ejemplo, la relación con la que empiezan los tres protagonistas dista mucho de la que existe una vez terminan sus respectivos periplos adictivos. Más allá de que, por ejemplo, los personajes de Leto y Connelly forman una pareja con planes de futuro tanto personales como profesionales (planean abrir una tienda con el dinero que sacan de las drogas), lo más llamativo reside en que los cuatro personajes terminan sus respectivos arcos dramáticos solos, abandonados a su suerte y en unas situaciones decadentes, peligrosas para su propia integridad física e impactantes.

Alcanzar los sueños por la vía rápida

Tal vez el caso menos sobrecogedor sea el del personaje de Wayans, cuyo desarrollo queda en un segundo plano ante la velocidad con la que caen el resto de roles. Desde luego, ver cómo el brazo de Jared Leto se gangrena por la cantidad de inyecciones que se ha puesto, o cómo Jennifer Connelly llega a prostituirse en una orgía para conseguir dinero y seguir drogándose son dos de los momentos más desagradables de un film que, por otro lado, posee numerosos momentos para el recuerdo, muchos de ellos protagonizados por una Ellen Burstyn espléndida en su rol de mujer que se engancha a las drogas como única vía para conseguir un objetivo, para ella, vital.

Resulta interesante comprobar cómo este mensaje, el de utilizar las drogas para conseguir unos objetivos, subyace a lo largo de todo el desarrollo dramático de este Réquiem por un sueño. Puede que el caso de la mujer mayor que recurre a una peligrosa dieta a base de anfetaminas para poder ponerse un vestido que ya no le cabe y acudir a su programa de televisión favorito sea el más evidente. Sus recurrentes secuencias frente al televisor y la práctica ausencia de otro escenario que no sea su casa confieren a su obsesión un cariz angustioso y a la par decadente que se potencia con los numerosos momentos oníricos/delirantes de los efectos que un uso cada vez mayor de las drogas tienen en ella. Su final, demacrada, esquelética y en una camilla recibiendo descargas de electroshock lo explica todo.

El caso de los tres amigos tal vez sea menos claro formalmente hablando, pero es igualmente revelador. Los tres personajes buscan una vía de escape a su situación, ya sea para conseguir un futuro económico mejor, ya sea para dejar atrás un pasado marcado por la violencia y un barrio peligroso. El resultado es, si cabe, más dramático que el del personaje de Burstyn, pues mientras que ésta utiliza las drogas para su consumo, aquellos se nutren de las drogas en un principio como mercancía de venta, terminando poco a poco por consumir más de lo que venden. Esta vía rápida, además, se vuelve en su contra: el personaje de Leto termina mutilado, el de Wayans en la cárcel trabajando y vomitando, y el de Connelly en una orgía. El mensaje, por tanto, no reside tanto en que para conseguir los sueños no valen atajos, sino en que dichos atajos pueden situar al individuo en una posición mucho más peligrosa y alejada de su situación inicial.

No cabe duda de que Réquiem por un sueño es un film excepcional, una pequeña joya que en muchos círculos ya es considerada un clásico. Sea como fuere, Aronofsky completa aquí una de sus mejores obras, desarrollando muchas de las herramientas que le definen como realizador (el simbolismo, la narrativa densa, el uso del color) y consiguiendo crear un mundo que se derrumba a la vez que sus personajes, magníficamente interpretados por todos los actores. Es una película impactante y desagradable, muy recomendable pero que hiere sensibilidades. Aunque, en el fondo, es una consecuencia lógica de la temática que trata.

Anuncios

Concurso ‘El hombre de acero’: un combo DVD + Blu-ray + Copia digital puede ser tuyo (plazo cerrado)


Aplicación 'El hombre de acero'.El próximo 22 de noviembre sale a la venta la última aproximación a uno de los superhéroes más famosos del mundo, Superman. Por este motivo, desde Toma Dos os proponemos un nuevo concurso. Warner Bros., a través de Super Massive MoviesPartnersHub, sortea un Combo DVD + Blu-ray- Copia Digital de El hombre de acero que llegará a tu domicilio si resultas ganador. La forma de participar es muy sencilla, como ya sabréis los que hayáis participado en anteriores ediciones de estos concursos. Tan solo tenéis que entrar en https://archive.partnershub.com/embeds/253/super-massive-movies/widget/super-massive-movies-es-es/, seleccionar el icono de El hombre de acero y hacer el cuestionario que encontraréis ahí. La fecha límite es el propio 22 de noviembre, momento a partir del cual anunciaremos al ganador y nos pondremos en contacto con él.

Eso sí, para ganar el premio no basta únicamente con contestar al cuestionario. Tenéis dos vías. La primera y más directa es que comentéis el resultado de vuestra encuesta en esta misma entrada, no solo reproduciendo lo que os dice la aplicación de Super Massive Movies, sino aportando vuestras opiniones sobre el film o sobre los rumores que rodean a la secuela que ya ha empezado a rodar Zack Snyder, director de esta primera entrega. Otra de las formas de participar es compartiendo los GIFs que encontraréis junto a la encuesta (que vosotros mismos podéis manejar a vuestro antojo) y que nos digáis porqué os gusta esa escena del film.

Recordad que el plazo es hasta el viernes 22 de noviembre para tener la opción de conseguir esta nueva película sobre Superman que narra los orígenes del famoso personaje de DC Cómics, desde que su padre le envía desde Krypton a la Tierra para salvarle del colapso del planeta. Una vez entre los humanos el joven, que desde el inicio da muestras de unas cualidades sobrehumanas, será criado por dos granjeros de una pequeña ciudad de Estados Unidos. Su mundo cambiará cuando un pequeño grupo de supervivientes de Krypton que habían intentado dar un golpe de Estado lleguen a la Tierra buscando venganza contra el hijo de aquel que les condenó al exilio. Con Christopher Nolan (trilogía El caballero Oscuro) como productor, la película cuenta con un reparto encabezado por Henry Cavill (Immortals), Amy Adams (The master) y Michael Shannon (serie Boardwalk Empire), a los que acompañan Russell Crowe (Los miserables), Diane Lane (Noches de tormenta), Kevin Costner (El último voto), Laurence Fishburne (Matrix), Christopher Meloni (Infectados), Richard Schiff (serie El ala oeste de la Casa Blanca) y Antje Traue (Pandórum).

Sorteo 'El hombre de acero'

Concurso ‘R3sacón’: puedes ganar un combo DVD + Blu-ray + Copia digital (plazo cerrado)


Aplicacion_R3saconEste mes de octubre salía a la venta en DVD + Blu-Ray Disc + Copia digital la tercera entrega de las aventuras de la manada más divertida de los últimos años, R3sacón. Si te gustó la película pero todavía no has tenido oportunidad de conseguirla, ¡no esperes y participa en el sorteo que celebramos en Toma Dos! Warner Bros. y PartnersHub te traen el concurso más divertido y sencillo para ganar una de las ediciones Combo Blu-Ray Disc+DVD+Copia Digital que llegará directamente a tu casa. Para participar sólo tenéis que pinchar en el enlace https://archive.partnershub.com/embeds/253/super-massive-movies/widget/super-massive-movies-es-es/ y seguir los pasos que os indican. El 3 de noviembre termina el plazo para concursar, momento a partir del cual nos pondremos en contacto con el ganador para que reciba su premio. Recordad que es solo para los residentes en España, pues el concurso se pone en marcha con motivo de su estreno doméstico en este país.

Pero, ¿cómo podéis ganar el Combo de R3sacón? Tenéis dos opciones. Una de ellas es seleccionando el icono de la película en la aplicación y contestando al test sobre estos amigos y sus aventuras a lo largo de los años. Si eres fan de sus borracheras en Las Vegas y Tailandia, este es tu concurso. Cuando tengáis el resultado escribidlo y comentadlo en este mismo post. La otra opción es que compartáis alguno de los GIFS de la aplicación Super Massive Movies que vosotros mismos podéis controlar y nos digáis por qué os gustó esa escena. De entre todos elegiremos al más original y divertido.

R3sacón sitúa al grupo de amigos dos años después de lo ocurrido en Tailandia. El motivo de la reunión, sin embargo, es mucho más triste. La muerte del padre de Alan (Zach Galifianakis) y los sentimientos que provoca en este obligan al grupo a llevarle a un centro especializado. Durante el camino serán atacados por un mafioso al que Mr. Chow (Ken Jeong) le debe dinero. Amenazados de muerte, deberán encontrarle en unos pocos días si quieren recuperar sus vidas y volver a ser quienes eran. Su búsqueda les llevará de vuelta a sus orígenes: a Las Vegas. Dirigida por Todd Phillips, autor de la trilogía, la película cuenta con Bradley Cooper (Cruce de caminos), Ed Helms (Quemando ruedas), Justin Bartha (serie The new normal), John Goodman (El vuelo), Melissa McCarthy (Por la cara) y Heather Graham (5 días de guerra).

Concurso R3sacón.

Concurso ‘Jack el Caza gigantes’: llévate un combo DVD + Blu-ray + Copia digital (plazo cerrado)


Jack_el_Caza_Gigantes_Blog_AppCon motivo del lanzamiento de la película de Warner Bros. Jack el Caza gigantes en formato doméstico el próximo 16 de julio, desde Toma Dos os proponemos un concurso en el que únicamente deberéis de contestar un cuestionario. Si resultáis elegidos os llevaréis un Combo pack de Jack el Caza gigantes, que incluye la película en tres formatos diferentes: DVD, Blu-ray y Copia digital para descargar desde Internet. Para participar solo tenéis que entrar en la Aplicación de Partnershub “https://archive.partnershub.com/embeds/124/jack-the-giant-slayer/widget/jack-the-giant-slayer-es-es/” y responder al cuestionario ‘¿Eres valiente?’ que encontraréis en la página. A continuación comentad en esta misma entrada los resultados que habéis obtenido. La última semana de julio será el plazo límite, eligiendo después al ganador.

También podréis encontrar aquí contenidos nuevos exclusivos. ¡Tú tienes el poder! Controla las imágenes GIF y maneja la acción de la película con el movimiento de tu ratón. Los sonidos de gigantes te permitirán componer tu propia combinación de sonidos de Jack el Caza Gigantes para que tus hijos disfruten durante horas.

Recordar que Jack el Caza gigantes es la reinterpretación del famoso cuento ‘Jack y las judías mágicas’. Libres en la Tierra por primera vez en siglos, los gigantes tratan de reclamar la tierra que perdieron en su día, obligando al joven Jack (Nicholas Hoult) a entrar la batalla de su vida para detenerlos. Luchando por un reino y sus habitantes, y por el amor de una valiente princesa, se enfrenta cara a cara con los imparables guerreros que pensaba que sólo existían en las leyendas… y tiene la oportunidad de convertirse en una leyenda él mismo. Dirigida por Brian Singer (X-Men), la película cuenta en su reparto con Nicholas Hoult (X-Men: Primera generación), Ewan McGregor (Moulin Rouge), y Stanley Tucci (Capitán América: El primer vengador).

Combo pack de 'Jack el Caza gigantes'.

‘Black Mirror’, la imprescindible y sobresaliente crítica a la sociedad de la comunicación


Perturbadora, arriesgada, transgresora, crítica, soberbia, espectacular, intrigante, reveladora, reflexiva, … genial. Con estos epítetos, y muchos más, podría definirse una de las últimas propuestas televisivas que llegan desde Inglaterra. Una producción estructurada en tres capítulos que nada tienen que ver entre ellos, al menos visualmente, pero que vistos en conjunto ofrecen una visión muy crítica con lo que ha quedado en llamarse “sociedad de la información y la comunicación”, y que viene definida por internet, las nuevas tecnologías y las recientes plataformas para que cualquier persona del planeta esté conectada al resto de seres humanos.

En efecto, cada una de las historias es independiente, como si de una película corta se tratara. Todas ellas, en mayor o menor medida, incluyen sin embargo una crítica muy acentuada a la degradación de una sociedad cuyo principal objetivo es observar la humillación ajena, gastar el dinero en objetos irreales de su mundo digital o recordar absolutamente todo lo que se ha vivido desde la infancia. Una crítica que, al mismo tiempo, ofrece un aviso importante sobre la dirección que toman unos individuos absorbidos por la necesidad de comunicarlo todo, de exponer la vida privada al ojo crítico de personas que no entienden de contextos, causas o efectos.

Todo ello utilizando tres guiones sencillamente perfectos, cuya firme estructura engancha al espectador al asiento hasta el punto de ponerse en el lugar de los protagonistas. Igualmente, la dirección de cada uno de ellos acentúa la facilidad de los realizadores ingleses para generar tensión, drama o indignación. La naturalidad de las decisiones, lo incomprensible (y no porque esté mal explicado) de las situaciones y lo frustrante de los contextos sociales en los que se desarrollan las historias convierten a este Black Mirror en una obra imprescindible audiovisualmente hablando y básica para entender los peligros de una sociedad donde las relaciones humanas tienen los días contados.

El rescate de la princesa

La primera de las historias se centra en el presente y en algo tan común como surrealista: el secuestro de la princesa de Inglaterra y las condiciones de su rescate, que no son otras que ver al Primer Ministro manteniendo relaciones sexuales con un cerdo. Ni dinero, ni reivindicaciones políticas. Simplemente, la humillación y la vejación de una de las máximas figuras públicas del país en una emisión televisiva completa. Lo que se desencadena a partir de ese momento esta narrado con tal fuerza e intensidad que se podría decir que no es apto para cardíacos.

La acción se divide en tres grandes líneas que, aunque relacionadas, evidencian la falta de escrúpulos de una sociedad ávida de rumores y de morbo. Por un lado, la investigación gubernamental, torpedeada por unas filtraciones que se difunden como la pólvora en el mundo virtual; por otro, la necesidad de los medios de comunicación de ser los protagonistas de la mayor historia de los últimos años, perdiendo para ello la poca dignidad moral y ética que podían tener; y por último, la voluble sociedad capaz de cambiar de parecer en un instante simplemente por ver unas imágenes que podían ser trucadas.

Ya de por sí, la historia cuenta con la fuerza suficiente para realizar una crítica feroz a la hipocresía de una sociedad que rechaza a priori cualquier elemento morboso o censurable para después difundirlo en la red como un virus, estableciendo normas de comportamiento moral diferentes en uno y otro ámbito. Sin embargo, el final del episodio va mucho más allá. En una simple frase, el guionista Charlie Brooker destruye esa supuesta moral social, convirtiendo a los seres humanos en personajes casi caricaturescos, capaces de valorar positivamente una situación tan desagradable, censurable y violenta como la vivida durante el episodio simplemente por incluirla en un supuesto cajón de sastre llamado arte.

El futuro de los concursos de talentos

Si la primera historia aborda el tema desde la intriga y la política, el segundo capítulo lo hace desde la ciencia ficción. En un futuro, las personas deben, literalmente, mantener toda la estructura social con su esfuerzo físico mientras se distraen con programas pre-cocinados sin sentido, videojuegos a cada cual más simple, vídeos eróticos o concursos de talentos. Precisamente, es este último el que se considera más importante, pues permite a la gente que participa conseguir una salida a una vida anodina, repetitiva y gris donde el principal logro es, como se dice en un momento del metraje, “comprar una gorra para nuestro avatar”, es decir, nada.

Pero más allá del terrible futuro que se plantea, donde la vida no tiene más sentido que el de pedalear hacia ninguna parte, la historia ofrece un panorama aún más desolador, descubriendo a unos ídolos de barro manipulados por un grupo de personajes cuyo máximo interés es exprimir las cualidades que ellos creen ver en las personas (o que necesitan, que para el caso es lo mismo) sin importar el daño moral que puedan sufrir. En efecto, los jóvenes que se presentan a esa especie de America’s Got TalentTú sí que vales futurista lo hacen con la intención de un futuro mejor, alejado de las bicis y de los méritos necesarios para sobrevivir.

Nada de eso importa. Parodiando a los jurados de este tipo de programas, los tres personajes no valoran el esfuerzo o el talento, sino las necesidades personales de los de más arriba, distribuyendo a dichos concursantes, por ejemplo, al canal erótico (con todo lo que eso conlleva para alguien que, por ejemplo, quería triunfar en la música). La representación de dichos programas, con una puesta en escena que combina los físico y lo digital, es en definitiva un ataque sin paliativos a la necesidad de la sociedad de encontrar ídolos, modelos o héroes allí donde sólo hay marionetas cuyas vidas son casi más miserables que cuando estaban en las bicicletas estáticas.

La necesidad de saberlo todo

Empero, puede que la historia más importante sea la última, a medio camino entre la ciencia ficción y la realidad, y en la que una pareja debe hacer frente a una crisis a través de los recuerdos y la temporalidad de los hechos, aunque con una salvedad: toda la sociedad lleva implantada una pequeña memoria digital donde se almacenan todos los recuerdos desde la infancia, por lo que es más sencillo saber cuándo alguien miente u oculta algo.

Este tercer guión, cuyos efectos digitales son tan sutiles como sorprendentes, aborda la idea de qué pasaría si todo el mundo pudiera almacenar recuerdos indefinidamente, algo similar a lo que, hoy en día, son las redes sociales (mucha gente deja imágenes, comentarios, vídeos y audios a modo de legado personal digital). Y lo hace con una de las situaciones más destructivas a nivel personal que pueden existir; prueba de ello es el final, tan desolador como emotivo y desesperado.

Con una estructura que ofrece pequeños puntos de giro casi a cada instante, el texto apunta numerosas ideas que surgen en el imaginario colectivo a raíz de la implantación de las mencionadas redes sociales, como la posibilidad de revivir lo dicho y hecho en una noche de borrachera, analizar los detalles de una entrevista de trabajo, etc.

Detrás de ello se esconde, sin embargo, el descrédito de esa necesidad imperiosa de cualquier persona a conocer lo que hacen los demás, a valorar y criticar los momentos de la vida de cualquier persona sin pararse a pensar cuáles son las causas de dicha situación o qué podrá generar dicho comportamiento. Lo importante es, ante todo, saber.

Y dicho conocimiento no siempre trae consecuencias positivas, aunque sí provoca un estado total de veracidad, impidiendo la mentira en cuanto que todo queda registrado y datado en esa pequeña memoria que, en su abuso, termina por convertirse en la peor pesadilla de cualquier ser humano con el sentido común mínimamente desarrollado.

Un concurso macabro y el arte de la pesca, principales estrenos del 20 de abril


Puede que no fuera la película más esperada de la temporada, pero sin duda ha sido la que, hasta ahora, ha pulverizado todos los récords habidos y por haber en Estados Unidos. Y hoy, viernes 20 de abril, llega a las pantallas de España. Nos referimos a Los juegos del hambre, adaptación del primer libro de una saga juvenil escrita por Suzanne C0llins. Junto a ella, lo nuevo del director de Las normas de la casa de la sidra, la historia real de una joven surfera y un documental entre otros títulos.

Dirigida por Gary Ross (Pleasantville), la historia de Los juegos del hambre aborda el tema del totalitarismo desde un punto de vista algo peculiar… o tal vez no tanto. La cinta, protagonizada por Jennifer Lawrence (El castor), narra el combate a muerte que organiza el gobierno de Panem en lo que antaño fue América del Norte. Doce jóvenes, de doce distritos, deben enfrentarse ante las cámaras de todo el mundo hasta que solo quede uno. La historia, muy similar a la asiática Battle Royale, promete acción a raudales en un intento por convertirse en el nuevo fenómeno adolescente que permita explotar el resto de novelas. Y como suele ser habitual, es reparto es sorprendente: Josh Hutcherson (Viaje al centro de la Tierra 2: La isla misteriosa), Liam Hemsworth (Señales del futuro), Elizabeth Banks (Virgen a los 40), Stanley Tucci (El diablo viste de Prada), Wes Bentley (American Beauty), Woody Harrelson (Los blancos no la saben meter) y Donald Sutherland (Orgullo y prejuicio), entre muchos otros rostros conocidos.

El otro gran estreno de la semana es La pesca de salmón en Yemen, dirigida por el siempre interesante Lasse Hallström. La historia, adaptada de la novela de Paul Torday, sigue a un doctor especializado en la investigación de la reproducción de moluscos, quien verá alterada su vida cuando el jeque de Yemen le reclame para que le ayude en la introducción de la pesca con mosca en los ríos de la montaña. Obligado por el Gobierno británico, empezará a colaborar con la joven representante del jeque, introduciéndose cada vez más en una aventura que alcanzará tintes de intriga. Ewan McGregor (Big Fish), Emily Blunt (El hombre lobo) y Amr Waked (Syriana) ponen cara al trío protagonista de esta comedia.

Otros dos estrenos interesantes son Si quiero silbar,silboSoul surfer. La primera es del 2010, y supone la segunda película para el rumano Florin Serban tras Emigrant. Con George Pistereanu como principal protagonista en el que es su primer papel, la trama gira en torno a un joven a punto de salir de un centro de detención juvenil que ve cómo su vida se complica con la llegada de una madre ausente durante los últimos años y los sentimientos por una hermosa trabajadora social. Le acompañan Ada Condeescu (Loverboy), Mihai Constantin (Ursul) y Clara Voda (Aurora).

La segunda supone la puesta en imágenes de la historia real de Bethany Hamilton, una joven surfista que, a pesar de perder un brazo por el ataque de un tiburón, siguió compitiendo hasta convertirse en una campeona de este deporte. Un drama de superación de alto contenido lacrimógeno que, si no fuera por los nombres que lo apoyan, posiblemente estaría destinado directamente a formato casero o incluso a televisión. Dichos nombres son Sean McNamara (Bratz) como director, AnnaSophia Robb (charlie y la fábrica de chocolate) como la aguerrida joven, y Helen Hunt (Mejor… imposible) y Dennis Quaid (El día de mañana) como sus sufridos, comprensivos y luchadores padres.

Desde Japón llega una película con un claro mensaje esperanzador, una especie de cuento sobre la lucha por lograr la felicidad y el deseo de esperar un milagro que esté acompañado por un plan. Todo visto a través de los ojos de dos hermanos separados por un divorcio. El film lleva por título Kiseki (Milagro), y es la nueva propuesta de Hirokazu Kore-eda (Still walking). Frente a la pantalla encontramos a Koki y Ohshirô Maeda como los dos hermanos.

Por último, aunque no menos importante, se estrena el documental Esto no es una película. Hacía varias semanas que no llegaba una cinta de este tipo, y su presencia en las salas supone una bocanada de aire fresco gracias a una cinta comprometida, capaz de denunciar la censura de un país como Irán a todo aquello que no se avenga a su rígido régimen político. Uno de los personajes que han sufrido dicha censura en sus carnes es, precisamente, el protagonista del documental, Jafar Panahi (Offside), cineasta condenado a seis años de arresto domiciliario y a 20 sin poder ejercer su profesión. Como respuesta, Panahi compone un relato donde no solo se aborda el cine desde un punto de vista teórico, sino que termina por convertirse en un acto de desobediencia civil y un alegato a favor de la libertad artística.

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: