La música de ‘La La Land’ para amansar a las fieras de ‘Underworld’


Estrenos 13enero2017Con los Globos de Oro recién entregados, llega una nueva cita con los estrenos de la semana, y lo hace con numerosas novedades para todos los gustos, incluyendo una de las grandes protagonistas de la conocida como ‘Antesala de los Oscar’. Acción, comedia, música, drama y fantasía se dan cita este viernes, 13 de enero.

Sin duda, el estreno más esperado es La ciudad de las estrellas (La La Land), comedia dramática con la música como protagonista que escribe y dirige Damien Chazelle (Whiplash), y que sigue la relación de una aspirante a actriz de Hollywood y un pianista que sueña con montar su propio club de jazz mientras malvive aceptando trabajos de segunda. Juntos descubrirán el precio de sus sueños y la fuerza de su amor. El reparto está encabezado por Ryan Gosling (Dos buenos tipos), Emma Stone (Irrational man), J.K. Simmons (Terminator: Génesis), Rosemarie DeWitt (Poltergeist), John Legend (Soul men) y Fin Wittrock (La gran apuesta).

Muy diferente es Underworld: Guerras de sangre, nueva entrega de la saga de fantasía sobre la lucha entre vampiros y licántropos. En esta ocasión, la protagonista, de nuevo interpretada por Kate Beckinsale (Absolutamente todo) deberá librar la que parece la batalla final de la guerra, aunque para ello deba hacer un sacrificio que puede acabar con su vida. Dirigida por Anna Foerster, que debuta de este modo en el largometraje, la película completa su reparto con Theo James (Divergente), Charles Dance (The imitation game), Lara Pulver (Al filo del mañana), Tobias Menzies (serie Outlander), James Faulkner (Franklyn) y Bradley James (serie Merlín), entre otros.

El principal representante de la comedia norteamericana es ¿Tenía que ser él?, film dirigido por John Hamburg (Y entonces llegó ella) que ahonda en el conflicto entre padres y novios. En concreto, la trama se centra en un sobreprotector padre que visita a su hija en la Universidad y conoce al novio de ésta, un joven multimillonario de Silicon Valley con importantes problemas para socializar. Los problemas entre ambos, provocados porque el padre no le considera apropiado para su hija, se agravan cuando descubre que el joven va a hacer la gran pregunta. Bryan Cranston (Infiltrado), James Franco (Los tres reyes malos), Zoey Deutch (Todos queremos algo), Megan Mullally (Alexander y el día terrible, horrible, espantoso, horroroso), Keegan-Michael Key (Keanu) y Adam Devine (Mike y Dave buscan rollo serio) encabezan el reparto.

Entre los estrenos europeos destaca la británica La autopsia de Jane Doe, propuesta de terror que sigue la pesadilla que viven dos médicos forenses de un pueblo de Virginia cuando reciben en el depósito de cadáveres el cuerpo de una joven sin identificar. Su examen médico pone al descubierto evidencias físicas muy extrañas que les ayudará a desentrañar el misterio detrás de esta chica. André Øvredal (Trollhunter) se pone tras las cámaras de esta historia protagonizada por Emile Hirsch (Diez mil santos), Brian Cox (El último acto), Michael McElhatton (serie Juego de Tronos), Olwen Catherine Kelly (Darkness on the edge of the town) y Ophelia Lovibond (serie Elementary).

También despierta interés la hispano francesa Proyecto Lázaro, nueva cinta escrita y dirigida por Mateo Gil (Blackthorn) cuya trama arranca cuando un hombre es diagnosticado con una enfermedad que terminará con su vida en el plazo de un año. Incapaz de aceptar su destino, decide congelar su cuerpo. 60 años después se convierte en el primer hombre descongelado de la Historia. Lo que descubre entonces sobre la vida en ese tiempo y sobre su propia familia cambiará su forma de ver su vida. Ciencia ficción, drama y ciertas dosis de thriller son los ingredientes de este film protagonizado por Tom Hughes (The incident), Charlotte Le Bon (El desafío), Barry Ward (Blood cells) y Oona Chaplin (El viaje más largo).

Francia, junto con Bélgica, también está presente en Le fils de Joseph, drama que gira en torno a un joven cuya vida se ha desarrollado siempre sin conocer el nombre de su padre. Cuando por fin lo descubre prepara una venganza contra él, pero un encuentro con el hombre cambiará su vida. Escrita y dirigida por Eugène Green (La Sapienza), la cinta cuenta en su reparto con Natacha Régnier (El capital), Fabrizio Rongione (Violette), Mathieu Amalric (Grandes familias), Victor Ezenfis y Maria de Medeiros (Pasolini).

En lo que a animación se refiere, llegan a la cartelera dos propuestas. La tortuga roja gira en torno a un hombre que naufraga en una isla desierta. Con la única compañía de los animales que le rodean, el náufrago trata de sobrevivir hasta que un día se encuentra con una enorme tortuga roja, lo que cambiará su forma de afrontar su situación. Aventura y fantasía es lo que propone este film dirigido por Michael Dudok de Wit, quien debuta de este modo en el largometraje.

También se estrena Orm en el reino de las nieves, cinta de 2014 que supone la continuación de The Snow Queen, estrenada en España a comienzos de 2016. Ópera prima de Aleksey Tsitsilin, la historia se centra en el personaje que da nombre al film, pieza clave en la derrota de la Reina de las Nieves. Sin embargo, ser considerado un héroe no le basta, por lo que empieza a inventar toda una historia que puede terminar por volverse en su contra. Ivan Okhlobystin (Barmen), Anna Shurochkina, Garik Kharlamov (Lyogok pa pomine) y Anna Khilkevich (Sosed) ponen las principales voces.

Por último, este viernes llega también el documental Nacido en Siria, cinta dirigida por Hernán Zin (Matadoras) que, a través de la visión de siete niños, relata el éxodo provocado por la guerra civil del país árabe, así como el calvario que deben vivir los sirios y los problemas a los que se enfrentan al llegar a su nuevo hogar, en el que muchas veces se encuentran actitudes hostiles.

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El escándalo de ‘Spotlight’ contra los experimentados puños de Rocky


Estrenos29enero2016Los Oscar no se dan un respiro en este último fin de semana de enero. Si bien es cierto que la mayor parte de los títulos buscan ante todo el cuero entretenimiento y llenar las salas con propuestas poco exigentes, los estrenos más importantes compiten por la preciada estatuilla con historias algo más complejas. Al menos la novedad más importante. Pero este viernes, 29 de enero, también llega un film que, aunque solo cuenta con una nominación a los Oscar, su sola presencia tiene ya un carácter simbólico muy significativo.

Pero comencemos por el que es el título más interesante. Spotlight narra el caso real de este departamento de The Boston Globe cuya labor es realizar artículos de investigación, y que en 2003 ganó el Premio Pulitzer por destacar una amplia trama de encubrimiento de abuso de menores en el seno de la archidiócesis de la ciudad. Dirigida por Tom McCarthy (Con la magia en los zapatos), que también participa en el guión, la película está protagonizada por un interesante elenco encabezado por Mark Ruffalo (Foxcatcher), Michael Keaton (Birdman), Rachel McAdams (Aloha), Liev Schreiber (serie Ray Donovan), Stanley Tucci (Jugada Salvaje), John Slattery (serie Mad Men), Billy Crudup (Lazos de sangre) y Jamey Sheridan (Reunion).

También interesante es Creed. La leyenda de Rocky, aunque por motivos diferentes. Y es que Sylvester Stallone podría lograr su primer premio con el personaje con el que comenzó su carrera, al que vuelve a dar vida en esta continuación de la mítica saga de boxeo en la que el hijo de Apollo Creed, el primer gran rival de Rocky y su mejor amigo, pretende seguir los pasos de su padre, para lo que contacta con el retirado boxeador. A pesar de sus reticencias, Rocky termina aceptando ser su entrenador mientras debe ganar su propio combate contra un enemigo más peligroso que cualquiera de los que ha afrontado en su carrera. Drama, acción y espíritu de superación vuelven a ser las claves de este film dirigido por Ryan Coogler (Fruitvale station) y en cuyo reparto encontramos también a Michael B. Jordan (Cuatro fantásticos), Tessa Thompson (Selma), Ritchie Coster (serie True Detective) y Phylicia Rashad (Good deeds).

Muy diferente tanto en su tono como en su género es Pesadillas, adaptación a la gran pantalla de los libros de R.L. Stine que dirige Rob Letterman (Los viajes de Gulliver) y cuya trama arranca cuando un joven decide colarse en la casa de su vecino al sospechar que algo raro pasa entre padre e hija. Sin embargo, lo que descubre es que las pesadillas de ella, que el padre ha encerrado en libros, son reales, lo que desatará un sinfín de desastres y de situaciones divertidas. Fantasía y humor para los más jóvenes es lo que propone esta cinta protagonizada por Jack Black (serie The brink), Amy Ryan (Más fuerte que las bombas), Halston Sage (Ciudades de papel), Dylan Minnette (Prisioneros) y Ken Marino (Bicho malo).

Y antes de abandonar Hollywood, una cinta de 2012. Tar (El color del tiempo) es un drama romántico de corte biográfico basado en la colección de poemas del ganador del premio Pulitzer CK Williams. A través de 11 historias, dirigidas por 11 cineastas diferentes, la trama se desarrolla a lo largo de varias décadas en las que se aborda la vida del autor desde su infancia hasta su matrimonio. Edna Luise Biesold, Sarah-Violet Bliss (Fort Tilden), Gabrielle Demeestere (Yosemite), Alexis Gambis (The fly room), Brooke Goldfinch, Shripriya Mahesh, Pamela Romanowsky (The adderall diaries), Bruce Thierry Cheung, Tine Thomasen, Virginia Urreiztieta y Omar Zúñiga Hidalgo son los encargado de poner en imágenes estas historias, que están protagonizadas por James Franco (Spring breakers), Mila Kunis (Ted), Jessica Chastain (Criadas y señoras), Zach Braff (serie Scrubs), Henry Hopper (Restless) y Bruce Campbell (Spider-Man 3).

Ahora sí, pasamos a Europa, y entre las novedades destaca Cuando cae la nieve, drama con dosis de thriller ambientado en la Rusia comunista de los años 50, en plena Guerra Fría. La historia gira en torno a una espía norteamericana que debe obtener información de una joven promesa soviética del programa armamentístico comunista. Pero en el proceso deberá luchar entre su amor por el chico y su deber con su país. La decisión y sus consecuencias solo serán descubiertas 30 años más tarde. Con capital inglés y serbio, la película está dirigida por Shamim Sarif (The world unseen) y protagonizada por Rebecca Ferguson (Hércules), Charles Dance (serie Juego de tronos), Antje Traue (La dama de oro), Oliver Jackson-Cohen (El enigma del cuervo), Amy Nuttall (serie Downton abbey), Sam Reid (Tigers) y Anthony Head (serie Buffy cazavampiros).

El estreno español de la semana es Embarazados, comedia dirigida por Juana Macías (Planes para mañana) que narra la crisis que debe superar una pareja cuando ella decide que quiere tener hijos y él quiere seguir con su libertad. A este conflicto se suma el hecho de que los espermatozoides de él son pocos, vagos y anormales, y que ella está premenopaúsica con 37 años. Paco León (Tres bodas de más), Alexandra Jiménez (Los miércoles no existen), Ernesto Sevilla (Rey gitano), Alberto Amarilla (Fuga de cerebros 2), Iñaki Font (La casa de mi padre), Elisa Mouliaá (Al final todos mueren), Belén López (15 años y un día) y Karra Elejalde (Ocho apellidos catalanes) son los principales actores.

También aterriza en la cartelera Respira, drama alemán que gira en torno a una joven griega que, incapaz de encontrar trabajo en su país, emigra a Frankfurt, donde comienza a trabajar de niñera para la recién nacida de una importante directiva que no puede compaginar su maternidad con el trabajo. Poco a poco las dos mujeres se hacen amigas, pero sus vidas darán un giro radical cuando la joven pierda de vista por un segundo a la pequeña. Christian Zübert (Hardcover) dirige esta propuesta protagonizada por Jördis Triebel (Al otro lado del muro), Benjamin Sadler (El amigo alemán), Chara Mata Giannatou, Apostolis Totsikas (Nyfes) y Nike Maria Vassil.

Y desde Argentina llega Papeles en el viento, cinta basada en la novela de Eduardo Sacheri que comienza cuando un grupo de cuatro amigos pierde a uno de ellos. El resto, decidido a hacerse cargo de la hija que deja, idean una descabellada estafa en el mundo de la compraventa de jugadores de fútbol. Humor, drama y deporte se dan cita en este canto a la amistad y a la vida dirigido por Juan Taratuto (La reconstrucción) y protagonizado por Diego Peretti (Maktub), Pablo Echarri (Arrebato), Pablo Rago (Rosa fuerte) y Diego Torres (Extraños en la noche).

En cuanto al documental, destaca la cinta española Cola, Colita, Colassa, escrita y dirigida por Ventura Pons (A la deriva). Su argumento se centra en la vida de una fotógrafa especializada en el retrato cuya obra incluye no solo algunos de los rostros más conocidos del arte, la música o la literatura, sino rostros anónimos a los que une una rara virtud: el amor por la profesión que desprende esta artista.

Por último, también se estrena la francesa El gran día, obra que sigue la vida de cuatro niños en el que es su día más esperado, para el que se han preparado durante años y en el que están dispuestos a lograr el éxito. Cuatro niños de India, Mongolia, Cuba y Uganda que, aunque separados por kilómetros, comparten su pasión por la educación y el coraje de lograr su sueño. El film está dirigido por Pascal Plisson (Camino a la escuela).

‘The imitation game’: el enigma de la sobriedad


Benedict Cumberbatch da vida a Alan Turing en 'The imitation game'.Puede parecer que los grandes films deben tener, al menos, un aspecto grandilocuente en su producción. Da igual que sean los efectos especiales, la concepción narrativa del director o el desarrollo del guión. ¿Pero qué ocurre cuando ninguno de esos elementos destaca por encima del resto y todos ellos crean un magnífico film? Seguramente a muchos les parecerá que están ante películas sin grandes alicientes, pero nada más lejos de la realidad. Lo nuevo de Morten Tyldum (Buddy) es esto y mucho más.

Dese luego, si el 2015 va a estar definido por lo que pueda representar The imitación game, estamos ante un año cinematográfico espléndido. Todo en la película, desde la puesta en escena a los actores, traslada al espectador a una época de tensiones, experimentación y descubrimiento. Una época en la que el tiempo jugaba a contrarreloj, algo que puede saborearse en cada plano rodado de forma elegante por Tyldum, quien opta por una planificación idóneamente sobria. Sobriedad que, por cierto, no debe sobreentenderse desde el punto de vista del guión, que depara alguna que otra sorpresa de carácter bélico que debería hacer reflexionar sobre el papel que cada país jugó en la guerra.

Claro que la función no sería lo mismo sin la presencia de sus actores. Sin duda, Benedict Cumberbatch (El topo) vuelve a demostrar, y ya empiezan a ser demasiadas ocasiones, que es uno de los mejores actores de su generación, del panorama actual y de lo que va a surgir de aquí a unos años. La sutileza con la que afronta su personaje, dotándole de matices y motivos a medida que avanza el metraje, es digno de todos los reconocimientos posibles. Pero no es el único. Desde una Keira Knightley (Nunca me abandones) que pide en cada plano más atención hasta Mark Strong (Oro negro), uno de esos secundarios “roba escenas”, todo el reparto se afana por dotar no tanto de realismo, sino de verosimilitud, a sus respectivos personajes, edificando una serie de relaciones personales que traspasan la mera interpretación.

Se puede decir que estamos ante una de las mejores películas del año. The imitation game es uno de esos biopics que atrapan, capaces de ofrecer mucho con muy poco. El desarrollo dramático de las motivaciones de Alan Turing para construir la máquina, para ponerle nombre, e incluso para luchar por su creación a costa de su propia vida, es una de las mejores narraciones del año. Ya tiene presencia en los Globos de Oro, y todo apunta a que la tendrá en los Oscar. No merece menos.

Nota: 8/10

El origen de Drácula amenaza la defensa de ‘El juez’


Estrenos 24octubre2014Durante todo el mes de octubre las novedades se han repartido de forma más o menos equitativa cada fecha de estreno. Sin embargo, hoy viernes, 24 de octubre, hasta 12 títulos llegan a la cartelera con la intención de tomar el relevo en la taquilla. En el que será el último fin de semana de octubre (a excepción del viernes que viene), propuestas de todo tipo se disputan a los espectadores españoles, desde dramas judiciales a cintas de terror, pasando por profundos dramas europeos y comedias cuya única intención es lograr dos horas de evasión absoluta. Una amplia gama donde elegir a lo largo de estos tres días.

Pero como siempre, comencemos con los estrenos más relevantes, aunque solo sea en distribución. Y el primero de ellos es El juez, drama ambientado en el mundo jurídico que supone el regreso de Robert Downey Jr. (Iron Man) a un cine algo más serio y profundo. Dirigida por David Dobkin (El cambiazo), la trama se centra en un exitoso abogado que debe volver a su pueblo natal para defender a su padre, del que se distanció hace décadas, de un cargo de asesinato. Para colmo, el acusado es el juez del pueblo. Este reencuentro no solo le llevará a descubrir la verdad de los hechos, sino a acercar posturas con una familia a la que creía perdida. El reparto se completa con nombres tan relevantes como los de Robert Duvall (El padrino), Vera Farmiga (serie Bates Motel), Billy Bob Thornton (Armageddon), Leighton Meester (La hija de mi mejor amigo), Vincent D’Onofrio (La chaqueta metálica) y Jeremy Strong (La noche más oscura).

El otro gran estreno de la semana es Drácula: La leyenda jamás contada, reinterpretación de los orígenes del vampiro creado por Bram Stoker que utiliza algunos elementos del personaje original para crear una historia que mezcla fantasía, terror y acción espectacular. Así, la historia arranca cuando Vlad III decide hacer frente al avance de los otomanos, con quienes había logrado un pacto, después de que estos le exijan el pago de mil niños para incorporar a sus filas, entre ellos el del propio Vlad. Consciente de que será derrotado, decide buscar ayuda en una criatura solitaria que vive en las montañas y que le dará el poder suficiente para vencer a sus enemigos, aunque el precio a pagar será muy alto. Gary Shore debuta en la dirección de largometrajes, mientras que frente a la cámara encontramos a Luke Evans (El enigma del cuervo), Sarah Gordon (Un método peligroso), Dominic Cooper (Mi semana con Marilyn), Art Parkinson (serie Juego de tronos), Charles Dance (Underworld: El despertar) y Diarmaid Murtagh (Monuments Men), entre otros.

Otra de las novedades norteamericanas es Vamos de polis, comedia gamberra dirigida por Luke Greenfield (La vecina de al lado) y cuyo argumento es simple y directo: dos amigos que atraviesan una mala situación personal y laboral deciden disfrazarse de policías para ir a una fiesta. Sin embargo, durante esa primera noche descubrirán que la gente les confunde por agentes de la ley reales, lo que les abre muchas puertas y les permite conocer a muchas mujeres. Ante esa perspectiva, deciden ir un paso más allá y hacerse pasar por auténticos policías todo lo que puedan, metiéndose de paso en muchos problemas. Jake Johnson (Malditos vecinos), Damon Wayans Jr. (Los otros dos), Rob Riggle (Hermanos por pelotas), Nina Dobrev (Las ventajas de ser un marginado), James D’Arcy (serie Los que matan) y Andy García (Una oscura verdad) son algunos de los actores que la interpretan.

Con mucho menos ruido mediático llega The prince, thriller de acción dirigido por Brian A. Miller (House of the Rising Sun) que gira en torno a los errores del pasado y su repercusión en el presente. En concreto, el argumento se centra en un mafioso retirado que debe viajar a Nueva Orleans para encontrar a su hija, supuestamente desaparecida. En el camino se encontrará con viejos amigos y enemigos que desenterrarán viejos problemas que creía haber dejado atrás. La cinta cuenta con un interesante reparto encabezado por Bruce Willis (Looper), John Cusack (Grand Piano), Jason Patrick (Los perdedores), el rapero 50 Cent (Caza al asesino), Gia Mantegna (Emergo) y Rain (Ninja Assassin).

Disney presenta una historia para toda la familia que recuerda a viejos títulos de la casa inspirados en hechos reales del mundo del deporte. El chico del millón de dólares narra la historia de un agente deportivo que organizó un reality show en la India para encontrar algún jugador de cricket que fuera capaz de convertirse en lanzador de béisbol profesional en Estados Unidos. Dirigida por Craig Gillespie (Noche de miedo), la cinta está protagonizada por Jon Hamm (serie Mad Men), al que acompañan Alan Arkin (Argo), Bill Paxton (Al filo del mañana), Lake Bell (Sin compromiso), Bar Paly (Dolor y dinero) y Aasif Mandvi (Los becarios).

Por último, y con algo de retraso, nos llega Coherence, thriller de ciencia ficción producido en 2013 y escrito y dirigido por James Ward Byrkit, quien debuta de este modo en el largometraje. La historia se basa en un caso ocurrido en Finlandia en 1923, cuando los habitantes de un pueblo empezaron a mostrar extraños comportamientos tras ver el paso de un cometa. En la actualidad, un grupo de amigos recuerdan dicho suceso mientras cenan y se preparan para ver el paso de otro cometa, lo que dará lugar a unos acontecimientos similares. La película cuenta en su reparto con Emily Foxler (Los fantasmas de mis ex novias), Maury Sterlin (El equipo A), Nicholas Brendon (Buffy, Cazavampiros), Lorene Scafaria (A Million Miles) y Elizabeth Gracen (serie Los inmortales).

Pasamos ahora a los títulos europeos, y entre ellos destaca el nuevo drama protagonizado por Marion Cotillard (El sueño de Ellis), Dos días, una noche. La trama comienza cuando una mujer, en compañía de su marido, debe visitar a sus compañeros de trabajo y convencerles de que renuncien a su paga extra para que ella pueda conservar su empleo. Jean-Pierre y Luc Dardenne (El niño de la bicicleta) escriben y dirigen esta película francesa en la que también encontramos a Fabrizio Rongione (Lionel), Pili Groyne, Simon Caudry y Catherine Salée (La vida de Adèle).

De Francia también llega Tip top, aunque en esta ocasión con capital luxemburgués y belga, comedia con tintes de thriller producida en 2013 que viene a ser una especie de versión femenina de las buddy cops, es decir, aquellos films en los que la pareja protagonista son dos hombres policías. Su trama, como puede suponerse, sigue la investigación que llevan a cabo dos inspectoras de Asuntos Internos tras encontrarse el cadáver de un informador argelino en un pequeño pueblo. El carácter de las dos mujeres chocará toda vez que una opta por la acción y la otra por la vigilancia. Basada en la novela de Bill James, la película está dirigida por Serge Bozon (Mods) y protagonizada por Isabelle Huppert (En otro país), François Damiens (La delicadeza), Sandrine Kiberlain (Las chicas de la sexta planta) y Karole Roche (Polisse).

Drama y terror es lo que propone la danesa Cuando despierta la bestia, ópera prima de Jonas Alexander Arby que aborda la investigación de una joven sobre su oscuro pasado cuando su cuerpo empieza a experimentar extraños cambios. La película, que será estrenada directamente en plataformas digitales, tiene un reparto encabezado por Jakob Oftebro (Tarok), Sonja Richter (Lo que nadie sabe), Lars Mikkelsen (serie Forbrydelsen), Sonia Suhl y Mads Rilsom (Skyskraber).

También desde Dinamarca llega Alguien a quien amar, intenso drama que gira en torno a un cantautor de fama mundial afincado en Los Ángeles que decide regresar a su país natal para grabar su nuevo disco. Allí se reencontrará con su hija, de la que se distanció hace años, y conocerá a su nieto, del que tendrá que hacerse cargo. Condenados a entenderse, abuelo y nieto encontrarán en la música un nexo de unión que les abrirá las puertas a una relación destinada a cambiar sus vidas para siempre. Dirigida por Pernille Fischer Christensen (Dansen), quien también participa en el guión, la película está protagonizada por Mikael Persbrandt (El hipnotista), Trine Dyrholm (Un asunto real), Birgitte Hjorth Sørensen (Julie), Sofus Rønno y Eve Best (El discurso del rey).

En cuanto al documental, dos son los títulos nuevos que llegan hoy. Por un lado la española Paco de Lucía: La búsqueda, dirigida por Francisco Sánchez Varela y que, como se desprende del título, realiza un recorrido por la vida y obra del famoso guitarrista desde que cogió el instrumento por primera vez a los siete años hasta su fallecimiento en febrero de este mismo año.

Por otro, y como colofón a la larga lista de estrenos, la francesa A cielo abierto, escrita y dirigida por Mariana Otero (Historia de un secreto) y cuyo desarrollo se centra en la vida de niños con graves problemas mentales que viven en un centro situado en la frontera francobelga.

‘Juego de Tronos’ llega a su punto de inflexión en la cuarta temporada


Peter Dinklage gana protagonismo en la cuarta temporada de 'Juego de Tronos'.Desde que finalizó la cuarta temporada de esa joya de la televisión llamada Juego de Tronos estoy dándole vueltas a qué etapa ha sido mejor. En concreto, las dudas me asaltan cuando comparo esta con la tercera temporada. En conjunto es evidente que estos nuevos 10 episodios han llevado la trama a un nuevo estadio, infinitamente más complejo y con nuevas piezas sobre el tablero de juegos que representan los Siete Reinos. La anterior temporada fue, en cuestiones de manejo de tensión y drama, mucho más equilibrada, manejando mejor los tiempos y jugando con los nervios del espectador. Esta, empero, se antoja mucho más dinámica, con giros narrativos en prácticamente cada secuencia, convirtiéndose en un viaje sin retorno que, como decía, ofrece una nueva perspectiva de esta batalla.

Antes de entrar en el detalle de esta nueva entrega creada por David Benioff (Troya) y D.B. Weiss, un aviso: aquellos que no hayan podido ver todavía el desarrollo de la temporada encontrarán algunos, muchos o demasiados spoilers, todo en función de lo que se conozca o se haya visto. Una vez dicho esto, comencemos por lo más genérico y principal: el papel de Peter Dinklage (X-Men: Días del futuro pasado). No hace falta decir que su presencia a lo largo de la serie ha sido imprescindible. Si el personaje ya es de por sí único, con una inteligencia fuera de lo común y un pragmatismo y heroísmo que le convierten en el auténtico heredero de su apellido, la labor del actor aporta al personaje un encanto especial, a medio camino entre la picardía y el rencor, entre el miedo al rechazo y la burla. Pero lo que ocurre en el ecuador de esta temporada, con ese speech al ser juzgado por el asesinato de su sobrino el rey, es sencillamente magistral. Todas las emociones que se intuían a lo largo de la ficción estallan en una ira inusitada en él, dejando entrever una faceta hasta ahora desconocida cuya consecuencia directa es la muerte de otro personaje fundamental que deja un vacío muy destacado.

Este juicio, así como la muerte del personaje de Jack Gleeson (Cabeza de muerte), que por cierto va a provocar sentimientos encontrados de alivio y añoranza, se convierten en el motor de todo el desarrollo dramático de la cuarta temporada. Un desarrollo que, por cierto, es mucho más lineal y menos abrupto que en ocasiones anteriores. Salvo algunas ocasiones contadas, muchas de ellas de carácter secundario, la trama avanza por derroteros más o menos previsibles, lo cual no impide, ni mucho menos, que Juego de Tronos crezca en calidad en todos sus aspectos. Se puede decir, por tanto, que la presencia de Dinklage es más necesaria que nunca, acaparando todos los focos sobre él y convirtiendo en meros secundarios al resto de personajes y de tramas que en momentos anteriores habían adquirido categoría de protagonista. ¿Es esto un tropiezo? Puede que los más fieles seguidores echen en falta algunos elementos, pero lo bueno de estos capítulos es que con muy poco dan un giro radical a la trama que hasta ahora conocíamos, dejando todo preparado para un futuro muy prometedor.

De hecho, todas las tramas que ponen el acento en personajes alejados del trono de hierro completan un panorama que recuerda mucho a los preparativos antes de la guerra, o lo que es lo mismo, una tensa calma que augura momentos verdaderamente épicos. Es cierto que el episodio 9 de la temporada, del que hablo a continuación, acoge de nuevo un momento brillante, pero a diferencia de temporadas anteriores este tiene poco que ver con el resto de la trama, al menos a priori. Sin embargo, tanto este momento como el resto de acontecimientos que se suceden en los diferentes escenarios de la serie poseen un sabor especial. Prueba de ello es que prácticamente todos dejan entrever sus aspiraciones a un trono que ahora ocupa un niño más joven si cabe que el anterior, incluyendo el personaje de Aidan Gillen (Mister John), cuya presencia, aunque tardía en la temporada, ha sido de lo más reveladora.

Historias veladas

Como contrapunto a las numerosas revelaciones que se suceden en esta cuarta temporada de Juego de Tronos (entre ellas una madurez brutal de las hermanas Stark) se plantean numerosos conflictos que, aunque pueden pasar desapercibidos, no dejan de ser interesantes. El primero y más importante es el de los muertos más allá del Muro, abandonados en estos episodios salvo por un detalle tan breve como revelador que ofrece un sinfín de posibilidades. Otro de ellos es la presencia cada vez más inestable de los dragones, que poco a poco van descubriendo su incontrolable naturaleza. Mientras que en temporadas anteriores sus apariciones solían ser para ayudar al personaje de Emilia Clarke (Dom Hemingway), en esta se convierten en fieras que necesitan ser encadenadas para evitar males mayores. Y hablando de las hermanas Stark, no quiero dejar pasar la forma en que el rol interpretado por Maisie Williams (Heatstroke) deja morir a su captor, un detalle casi más aterrador que el combate cuerpo a cuerpo en el que los cráneos son reventados con las manos.

Mención aparte merece el ya imprescindible episodio 9, centrado en esta ocasión en un ataque al Muro de los Salvajes. Al igual que la batalla de la segunda temporada, la serie aprovecha este momento para dar rienda suelta a una narrativa visual fuera de lo común en el convencional formato de la televisión. Y para rizar más el rizo, la acción se divide en dos escenarios claramente diferenciados cuyas características obligan a una planificación distinta, lo que no hace sino engrandecer el planteamiento del episodio. No se trata, en realidad, de ofrecer varios minutos de violencia y acción, sino de mostrar cómo un grupo reducido de personajes es capaz de repeler un ataque envolvente de miles de atacantes. La facilidad con la que la cámara se mueve por los distintos escenarios sin perder nunca el sentido narrativo es ejemplar, permitiendo al espectador saber en todo momento dónde se ubican los personajes, cómo afrontan los combates y qué dilemas se plantean en sus cabezas. En este sentido hay que destacar un plano secuencia perfecto que recorre todo el campo de batalla de forma envolvente y cuyo dinamismo ya querrían muchos directores en sus películas.

Pero como decía, este ataque no tiene una relevancia especial en el desarrollo principal de la serie. Muy alejada física y conceptualmente de la acción que centra esta cuarta temporada, su presencia se antoja un tanto extraña en el conjunto de los episodios. Es de suponer que tendrá su influencia en futuros acontecimientos, pero eso es algo que, por ejemplo, se hizo mejor en etapas anteriores de la ficción. No quiere esto decir que no sea espectacular, increíble o atractiva, pero el hecho de que se enmarque en las tramas secundarias que antes mencionaba la convierten en un acontecimiento, digamos, para satisfacer las ganas de acción de responsables y aficionados. Personalmente el momento del juicio protagonizado por Dinklage y los acontecimientos derivados de su discurso resultan mucho más interesantes, impactantes y brutales que la propia batalla.

De lo que no cabe duda es de que Juego de Tronos es uno de esos raros casos en los que una serie mejora con cada temporada. Eso no impide que existan altibajos narrativos en cada una que podrán ser más o menos discutidos, pero el balance general es el de una ficción que sabe crecer, que no tiene miedo en eliminar personajes si eso va a enriquecer la acción, y que busca en todo momento desarrollarse visualmente hablando. Soy consciente de que gran parte del mérito pertenece a George R. R. Martin, el autor de la saga ‘Canción de Hielo y Fuego’ en la que se enmarcan las novelas, pero la serie ha sabido ganarse un estatus propio (al fin y al cabo, podría no haber estado a la altura). Esta cuarta entrega es un claro punto de inflexión en muchos sentidos: la mayor parte de los villanos han muerto, y muchos de los más relevantes personajes están dispersados por el mapa. Su desarrollo tal vez no sea tan impactante como el de la temporada anterior, pero desde luego genera mucho más momentos interesantes, lo que juega en beneficio de un dinamismo que, al final, hace que 10 episodios sean pocos. Las ganas de más es el mejor síntoma de su grandeza.

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