Justicia, guerra, amor y literatura en los primeros estrenos de mayo


Era uno de los estrenos más esperados, y todo apunta a que terminará siendo el estreno más taquillero de la historia. Pero hay vida después de Vengadores: Infinity War, y esa vida se traduce en varios estrenos dirigidos a todo tipo de público, predominando la comedia, el drama y la acción en este 4 de mayo.

Y precisamente el drama con dosis de suspense es lo que ofrece Roman J. Israel, Esq., film escrito y dirigido por Dan Gilroy (Nightcrawler) cuyo protagonista, que da nombre al título, es un abogado defensor idealista y comprometido cuya vida cambia drásticamente el día en que su mentor, un icono de los derechos civiles, muere. Es entonces cuando es contratado por la empresa de un antiguo alumno de ese legendario hombre e inicia una amistad con una joven luchadora por la igualdad de derechos, desencadenándose una serie de eventos que pondrán a prueba los valores que siempre había defendido. La cinta, una de las últimas nominadas a los Oscar que quedaba por estrenarse, cuenta con un notable reparto encabezado por Denzel Washington (Los siete magníficos), Colin Farrell (La seducción), Carmen Ejogo (Selma), Shelley Hennig (Ouija), Nazneen Contractor (serie Heroes reborn) y Tony Plana (Adrift).

Muy diferente es 12 valientes, adaptación del libro de Doug Stanton que narra la lucha de varios soldados norteamericanos en los días inmediatamente posteriores al 11-S, cuando son enviados a Afganistán como primera respuesta al atentado terrorista. Allí deberán unir fuerzas con el ejército local y convencer al general aliado, para lo que adoptarán las tácticas de los soldados afganos a caballo y el respeto entre ellos. Nicolai Fuglsig (Exfil) dirige esta cinta bélica con dosis de acción y drama protagonizada por Chris Hemsworth (Cazafantasmas), Michael Shannon (La forma del agua), Michael Peña (Belleza oculta), Geoff Stults (J. Edgar), Austin Stowell (La batalla de los sexos), Ben O’Toole (Detroit) y Jack Kesy (Baywatch: Los vigilantes de la playa).

El drama biográfico con toques románticos es lo que propone Rebelde entre el centeno, adaptación del libro de Kenneth Slawenski realizada por Danny Strong en el que es su debut tras las cámaras en un largometraje. La trama aborda la vida del escritor J. D. Salinger y todo lo que rodeó a la creación de su obra más conocida, ‘El guardián entre el centeno’. Una adolescencia rebelde, grandes amores y pérdidas terribles son algunos de los hitos que marcaron su carácter. Nicholas Hoult (X-Men: Apocalipsis), Kevin Spacey (serie House of cards), Sarah Paulson (Carol), Brian d’Arcy James (Spotlight), Victor Garber (Eternal) y Zoey Deutch (Todos queremos algo) son los principales protagonistas.

Entre los estrenos procedentes de Estados Unidos también tenemos Amor a medianoche, remake de una miniserie japonesa de 2015 cuyo argumento se centra en una joven que padece una rara enfermedad que le impide exponerse a la luz del sol. Su vida cambiará cuando conozca a un chico e inicien un romance de verano. Dirigida por Scott Speer (Step Up Revolution), la cinta está protagonizada por Bella Thorne (The babysitter), Patrick Schwarzenegger (Zombie camp), Quinn Shephard (serie Rehenes) y Rob Riggle (Memorias de un asesino internacional).

Este fin de semana también llega Lucky, una de las últimas películas protagonizadas por Harry Dean Stanton (Un lugar donde quedarse). Dirigida por John Carroll Lynch, actor visto en El fundador (2016) que debuta de este modo tras las cámaras, la cinta sigue el viaje de autodescubrimiento de un ateo de 90 años quien ha enterrado a todos aquellos a los que alguna vez amó y que, en el ocaso de su vida, parte en busca de la iluminación. En el reparto también encontramos a Ed Begley Jr. (Cazafantasmas), Beth Grant (Domain), James Darren (Random acts), Barry Shabaka Henley (Mad families) e Yvonne Huff (Barry Munday).

La comedia gamberra la representa #SexPact, cinta que aborda el tema del sexo adolescente y la virginidad desde un punto de vista algo diferente. En esta ocasión son las chicas jóvenes las que planean mantener relaciones sexuales por primera vez el día del baile de graduación, y serán los padres de tres de ellas los que intentarán por todos los medios que eso no ocurra, provocando por el camino un sinfín de situaciones hilarantes. Ópera prima de Kay Cannon, la película está protagonizada por John Cena (Dos padres por desigual), Leslie Mann (Mejor… solteras), Kathryn Newton (serie Big little lies), Ike Barinholtz (The disaster artist), Gina Gershon (Inconcebible) y Rhoda Griffis (Los milagros del cielo).

Al mismo género pertenece Super maderos 2, secuela de la comedia de 2001 que recupera a los personajes de la historia original para situarles en medio de un conflicto entre Estados Unidos y Canadá. A consecuencia de eso se encomienda a estos policías establecer un nuevo puesto de patrulla de carreteras en la zona de litigio, lo que derivará en un trabajo policial nada convencional. Jay Chandrasekhar, quien ya dirigió la primera parte, vuelve a ponerse tras las cámaras y se reserva un personaje de esta cinta en cuyo reparto encontramos a Rob Lowe (Monster Trucks), Emmanuelle Chriqui (The steps), Lynda Carter (Dos chalados y muchas curvas), Brian Cox (serie Los Medici: Señores de Florencia), Seann William Scott (Vaya par de polis), Damon Wayans Jr. (Los otros dos) y Marisa Coughlan (Estación Espacial 76).

Dejamos Estados Unidos para mirar a Europa, concretamente a Alemania, desde donde llega Manifesto, film de 2015 escrito y dirigido por Julian Rosefeldt (The creation) en el que la actriz Cate Blanchett (Carol) da vida a varios personajes para rendir un homenaje a la tradición literaria de los manifiestos artísticos. Para ello se utilizan textos relacionados con el futurismo, el dadaísmo, Dogma 65 y otros movimientos, así como reflexiones personales de artistas, arquitectos, bailarines y directores de cine. El reparto de este drama se completa con Carl Dietrich, Erika Bauer y Marina Michael entre otros.

Francia presenta Amante por un día, drama que arranca cuando una joven de 26 años sufre una ruptura sentimental y decide regresar a casa de su padre. Sin embargo, allí descubre que el hombre tiene una relación con una chica de su misma edad. Philippe Garrel (Un verano ardiente) dirige este film protagonizado por Éric Caravaca (Pollo con ciruelas), Esther Garrel (Call me by your name), Louise Chevillotte y Laetitia Spigarelli (La terre penche).

La producción española está representada por Mi querida cofradía, cinta dirigida por Marta Díaz de Lope Díaz (Los inocentes) cuyo argumento arranca cuando una malagueña católica y apostólica está a punto de ser elegida como presidenta de su cofradía, su mayor sueño. Pero finalmente el elegido es Ignacio, su máximo rival. Esta situación llevará a la mujer a meterse en un lío que, lejos de solucionarse, parece aumentar poco a poco. Gloria Muñoz (Llueven vacas), Pepa Aniorte (Cuerpo de élite), Juan Gea (Las 13 rosas), Joaquín Núñez (Ahora o nunca) y Manuel Morón (Cerca de tu casa) encabezan el reparto.

El último de los estrenos de la semana es el documental Sâdhaka, la senda del yoga, cinta española dirigida por Nicolas Gauthier que realiza un viaje audiovisual de la mano de Ramiro Calle, pionero en introducir el yoga en España, para relatar la verdadera historia de esta práctica, sus virtudes, su propósito y las formas más falaces que puede adoptar, todo ello con humor y sabiduría sin evitar la polémica.

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‘Alien: Covenant’: el infierno original en un paraíso moderno


No hay nada como volver al principio para recuperar la esencia de algo. Al menos en parte. Por supuesto, eso no es garantía de nada, pero siempre es un buen comienzo para enderezar un barco que zozobra. La saga ‘Alien’ ha ido, indefectiblemente, de más a menos, y aunque soy partidario de defender lo que representa Prometheus (2012) en este universo, es indudable que no está a la altura de lo que el propio Ridley Scott logró en 1979. La nueva entrega, a medio camino entre el clásico y la modernidad, tiene las virtudes del primero y los vicios de la segunda, y es en esta combinación de ADNs donde el director logra crear un híbrido más que interesante.

Porque a pesar de los defectos de Alien: Covenant, sus aspectos positivos convierten a este film en una obra inquietante, eficaz en su relato y con un pulso narrativo firme y directo. Bueno, tal vez directo no sea el mejor apelativo a tenor de todo el trasfondo que posee, pero desde luego Scott vuelve a demostrar que es capaz de generar tensión dramática prácticamente con una pared. En este sentido, el film aprovecha un desarrollo dramático prácticamente calcado al original para explorar nuevas formas de terror, nuevas vías de crear estos monstruos que continúan evolucionando, esta vez de forma más coherente que en entregas anteriores y con una explicación tan eficaz como perturbadora.

De hecho, el film posee varias lecturas, algunas más interesantes que otras. Desde la mera y simple acción espacial hasta el trasfondo sociológico, filosófico e incluso religioso, la cinta explora en mayor o menor medida los diferentes aspectos que componen la complejidad del espíritu humano. Y esto es, a su vez, lo que juega en su contra. La cinta tarda en arrancar en lo que a trama se refiere, sus reflexiones rompen en muchos momentos el ritmo narrativo de la historia y, es cierto, aprovecha en demasía la estética y la estructura del primer film, hasta el punto de introducir personajes similares, entornos conocidos y, lo peor de todo, una previsibilidad en las decisiones de sus personajes y en las apuestas dramáticas que restan fuerza al film.

En realidad, Alien: Covenant es un puente casi perfecto entre lo que representó Prometheus y lo que ha sido la saga original. Aterradora, inquietante, dramática por momentos y espléndidamente rodada, la nueva película de Scott demuestra que la serie de terror espacial puede ofrecer todavía muchos y enriquecedores matices a este universo. Sí, es cierto que los aliens ahora se crean por otros medios, que se cambia una reunión en torno a una mesa por una camilla y que su desarrollo se desinfla un poco al final ante lo previsible del argumento. Sin embargo, todo eso no impide que sea una obra notable capaz de perturbar con el uso que el director hace de las sombras y de las posibilidades del guión. Y ojo a la labor de Michael Fassbender (La luz entre los océanos), auténtico héroe, villano y todo lo que se quiera decir de él. El resto del reparto, por suerte o por desgracia, no están a su altura. Más o menos como ocurre con su personaje y el resto de la tripulación.

Nota: 7,5/10

‘Selma’: la marcha de la dignidad por la igualdad


David Oyelowo protagoniza 'Selma', de Ava Duvernay.Se ha criticado mucho que este año no haya habido en los premios Oscar una mayor representación del colectivo negro en las categorías más importantes. Y viendo el resultado final de la nueva película de Ava DuVernay (I will follow) es hasta cierto punto comprensible. La cinta, que recoge la lucha de Martin Luther King en la ciudad que da nombre a la película, aprovecha notablemente sus recursos para erigirse como una lucha no solo por la igualdad, sino por la dignidad humana. Una lucha en la que no todo es blanco o negro, pero en la que claramente sale perdiendo la muchas veces criticada intolerancia sureña de Estados Unidos.

De este modo Selma se aproxima más a lo que fue 12 años de esclavitud allá por 2013 que a lo que propuso El mayordomo ese mismo año. Si bien es cierto que su ritmo es irregular, en buena medida motivado por una historia con muchos momentos estáticos, la intensidad emocional de sus secuencias, sobre todo de aquellas que tienen como protagonista brutales palizas a unos individuos desarmados y en protesta pacífica, es incuestionable. Es dicha intensidad la que logra impregnar al conjunto de una pátina dramática que sitúa al espectador como uno más de los protestantes de Selma y como uno más de los objetivos del racismo y la brutal violencia.

El guión, construido sobre un formato académico y poco dado a la innovación, deja en el recuerdo numerosos instantes estremecedores desde diversos puntos de vista, sobre todo gracias a un comienzo que rompe los esquemas al espectador y le condiciona irremediablemente durante las dos horas de metraje. Que nadie entienda esto como una crítica; es más bien una alabanza a un desarrollo dramático que golpea en un primer instante para poder hacer comprender el porqué de los acontecimientos. A esto ayuda, por supuesto, un reparto comprometido tanto en los roles principales como en los secundarios, ya sean héroes o villanos. Quizá lo menos relevante de todo sea la puesta en escena de DuVernay, más artesana que artista, y una fotografía con pocos contrastes y mucho academicismo.

Pero aunque la impresión general de Selma sea la de una película corriente que aborda una vergonzosa época de Estados Unidos lo cierto es que las horas posteriores a su visionado permiten comprender la magnitud de lo narrado. En realidad, poco importa lo que se consigue. Lo realmente atractivo es cómo se consigue, cómo la sociedad de todo el país se unió tras comprobar la brutalidad sin sentido y cómo la marcha encabezada por Martin Luther King se convirtió en una marcha por la dignidad de todo un pueblo. Quizá no sea la mejor película del año. Es más, tiene muchos aspectos a mejorar, sobre todo formales. Pero sin duda es un film notable.

Nota: 7/10

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