‘Érase una vez… en Hollywood’: aquellos maravillosos 60


Tarantino es de los pocos directores que crean opiniones muy enfrentadas. A algunos les encanta y otros le odian. No hay término medio. Por eso su novena película va a ser, casi con toda probabilidad, objeto de un duro debate. Y es que, como ya ocurriera en Los odiosos ocho (2015), el director ha perdido algo de ritmo en sus films. O más bien, lo ha dejado de lado momentáneamente. Pero todo tiene un motivo.

Y en el caso de Érase una vez… en Hollywood ese motivo no es otro que transportar al espectador a una época diferente. Una época en la que los grandes directores y los grandes actores eran los protagonistas de una historias en las que los efectos especiales eran accesorios. Y ese viaje atrás en el tiempo no es solo con una historia tan sólida como original y fascinante, sino que también afecta al lenguaje audiovisual que utiliza Tarantino, aprovechando largos planos, movimientos de personajes en la profundidad de campo y captando las emociones de los personajes hasta niveles poco vistos en el cine actual. Y, por supuesto, la música, de nuevo impecable. Todo ello conforma un relato mágico, puede que a veces lento pero indudablemente divertido. Un viaje al corazón de Hollywood a través de los ojos de unos personajes en la órbita de los grandes nombres del séptimo arte.

Pero a pesar de ese cambio en el lenguaje y de una cierta falta de ritmo, el estilo Tarantino sigue estando ahí, y más fresco que nunca. Sus constantes saltos temporales vuelven a ser una seña de identidad, en esta ocasión como si se tratara de un Quijote que relata anécdotas pasadas en lugar de historias (algunas tan largas que pueden generar algo de confusión cuando se retoma la historia principal). Sus actores sencillamente están perfectos (el reparto es un desfile de grandes estrellas), en particular el dúo formado por Leonardo DiCaprio (Origen) y Brad Pitt (Máquina de guerra), dos personajes en un momento de transición en sus vidas que se aferran a un pasado glorioso mientras tratan de comprender y aceptar su nuevo lugar en el mundo del celuloide. Y por si alguien dudaba de la agilidad y brutalidad del director, esa secuencia final tan salvaje como irónica y divertida que viene a imponer justicia en un trágico suceso histórico, al más puro estilo Malditos bastardos (2009).

Así que sí, Érase una vez… en Hollywood es una película de Tarantino. Con todas las letras. Y es una gran película de Tarantino. Puede que guste más a los más cinéfilos, pero desde luego que la película debería de estudiarse como un gran ejemplo de mimetismo audiovisual. Actores y director asumen lenguaje, posición corporal y narrativa audiovisual para, literalmente, transportarse a ese final de los años 60 en el que el cine y la televisión todavía no estaban a la misma altura, en el que el movimiento hippie seguía estando en las calles y en el que Charles Manson todavía andaba en libertad. Un homenaje a otra época, a nuestros padres y abuelos, a todos aquellos actores, directores, guionistas y productores que nos han dejado obras maestras de la Historia del Cine. En definitiva, una obra con constantes referencias al pasado que debería ser un referente para el cine del futuro, al menos para ese cine que no necesita de efectos digitales para causar sensación.

Nota: 8,5/10

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Tarantino presenta su cuento ‘Érase una vez en… Hollywood’


El tercer fin de semana de agosto apunta a ser uno de los más interesantes del panorama cinematográfico a pesar de los pocos estrenos que llegan adelantados al jueves día 15 por el festivo del Día de la Asunción. De hecho, tan solo cuatro títulos llegan a la cartelera española, y al menos uno de ellos presenta el suficiente atractivo en todos los aspectos como para asegurar el llenado de salas.

Se trata de Érase una vez en… Hollywood, noveno film de Quentin Tarantino (Los odiosos ocho) que, haciendo gala de nuevo de su fusión entre humor y drama, aborda el Hollywood de los años 60. En concreto, la trama tiene como protagonistas a una estrella de la televisión y su doble durante muchos años, que en 1969 tratan de abrirse camino en la industria del cine, que ya casi no reconocen. Y como también suele ser habitual, el reparto de esta coproducción entre Estados Unidos, Reino Unido y China está integrado por un importante número de actores conocidos, encabezados por Leonardo DiCaprio (El renacido), Brad Pitt (Aliados), Margot Robbie (María, reina de Escocia), Bruce Dern (Warning shot), Al Pacino (Corrupción y poder), Timothy Olyphant (Behold my heart), Kurt Russell (Guardianes de la galaxia vol. 2), Dakota Fanning (Ocean’s 8), Damian Lewis (serie Billions), Emile Hirsch (La autopsia de Jane Doe) y Luke Perry (serie Riverdale), este último en el que es su último trabajo antes de fallecer.

Puramente británica es A 47 metros 2: el terror emerge, secuela del film de 2017 que, en clave de aventura dramática con dosis de terror, arranca cuando una adolescente se muda de mala gana a México con su padre y su nueva familia. Él es investigador en una antigua ciudad maya sumergida bajo el agua, por lo que la joven se ve obligada a pasar el tiempo con su hermanastra. Aburridas, las dos adolescentes terminan adentrándose en una cueva junto a dos amigas. Allí descubren un lugar de enterramiento maya sumergido, pero también una trampa mortal en la que enormes tiburones blancos podrían terminar con sus vidas. Dirigido por Johannes Roberts, responsable de la cinta original, el film está protagonizado por Sophie Nélisse (La historia del amor), Corinne Foxx, Brianne Tju (serie Life after first failure), Sistine Rose Stallone, John Corbett (Mi gran boda griega 2) y Brec Bassinger (Killer under the bed), entre otros.

Francia e Italia colaboran en La casa de verano, comedia dramática dirigida, protagonizada y coescrita por Valeria Bruni Tedeschi (Un castillo en Italia) que, ambientada en la Costa Azul, gira en torno a una mujer que pasa las vacaciones de verano con su hija en una casa apartada del mundo. Rodeada de familia, amigos y empleados, utilizará ese tiempo para recuperarse de su reciente ruptura sentimental mientras prepara el guion de su próxima película. El reparto principal se completa con Pierre Arditi (En la flor de la vida), Valeria Golino (El nombre del bambino), Noémie Lvovsky (Monsieur Chocolat) y Yolande Moreau (Crash test aglaé).

Terminamos el repaso semanal con la española La virgen de agosto, cinta dirigida por Jonás Trueba (La reconquista) y planteada a modo de película-diario. La protagonista es una mujer a punto de cumplir 33 años que cada año, como si de un acto de fe se tratara, se queda en Madrid durante el mes de agosto. Los días y las noches se convierten en tiempo de oportunidades, descubriendo nuevas personas a las que ayudar sin saber que, en realidad, se ayuda a sí misma. Itsaso Arana (Acantilado) protagoniza este film que también escribe, y frente a las cámaras está acompañada por Vito Sanz (Miamor perdido), Isabelle Stoffel (Los exiliados románticos), Luis Alberto Heras y Joe Manjón (Framed).

‘Fast & Furious’ amplía su universo para seguir ‘Alcanzando tu sueño’


El mes de agosto comienza de un modo muy distinto al final de julio. Un gran blockbuster destinado a reventar la taquilla lidera un buen puñado de novedades este viernes día 2, entre las que destaca una comedia española y numerosos títulos internacionales.

Pero comenzamos el repaso con Fast & Furious – Hobbs & Shawspin off de la famosa saga de acción que centra su mirada en los dos personajes que fueron presentados en la séptima entrega, y que adelanta su estreno al día 1. La trama les sitúa como los únicos hombres capaces de detener a un anarquista mejorado ciber-genéticamente que se hace con el control de un arma biológica, por lo que deberán aparcar su mortal enemistad para evitar el fin del mundo. Acción, espectaculares efectos visuales y notas de humor son los ingredientes de esta superproducción con capital norteamericano y británico que dirige David Leitch (Deadpool 2) y protagonizan Dwayne Johnson (El rascacielos), Jason Statham (Los mercenarios 3), Idris Elba (Thor: Ragnarok), Vanessa Kirby (serie The crown), Eddie Marsan (serie Ray Donovan), Eiza González (Baby driver), Helen Mirren (El cascanueces y los cuatro reinos) y Cliff Curtis (Resucitado), entre otros.

Estados Unidos y Reino Unido también colaboran en Alcanzando tu sueño, ópera prima como director del actor Max Minghella (serie El cuento de la criada), quien también es autor del guión de este drama musical de 2018 que tiene como protagonista a una adolescente británica que sueña con convertirse en una estrella del pop. Para ello, y con la ayuda de un mentor, se inscribe en un concurso de canto que pondrá a prueba no solo su talento, también su integridad y su ambición. El reparto está encabezado por Elle Fanning (Mary Shelley), Rebecca Hall (Una relación abierta), Millie Brady (Rey Arturo: La leyenda de Excalibur), Elizabeth Berrington (Golondrinas y amazonas), Zlatko Buric (Comic Sans) y Archie Madekwe (Midsommar).

El último de los estrenos en los que participa Estados Unidos es Remember Me (Recuérdame), comedia dramática de tintes románticos que cuenta con capital español y francés. La historia arranca cuando un viudo de 70 años que vive solo y está desencantado con su única hija se entera de que la mujer que fue su primer amor tiene Alzheimer y está ingresada en una residencia. Dispuesto a acercarse a ella, finge la enfermedad para ingresar en la misma residencia. Pero ella no se acuerda de él, por lo que tendrá que luchar para conseguir cambiar la situación. Todo ello con la colaboración de su nieta y de un vecino, y sin que el resto de su familia sepan de su paradero. Dirigida por Martín Rosete (Money), la cinta está protagonizada por un elenco internacional encabezado por Bruce Dern (El escándalo Ted Kennedy), Caroline Silhol (Liebesleben), Sienna Guillory (El portal del guerrero), Brian Cox (La sonrisa etrusca), Verónica Forqué (Tenemos que hablar) y Brandon Lacurrente (serie Por 13 razones).

En lo que a estrenos puramente europeos se refiere destaca Padre no hay más que uno, comedia española dirigida y protagonizada por Santiago Segura (Las grietas de Jara), quien también participa en el guión de esta trama que gira en torno a un hombre que, sin ayudar para nada a su mujer en el cuidado de la casa y de sus cinco hijos, parece saber siempre lo que hay que hacer. Pero deberá afrontar la cruda realidad cuando su esposa decida irse de viaje y dejarle a él al cuidado de los menores. Un caos que terminará derivando en el desastre más absoluto, pero que también estrechará lazos entre padre e hijos. El reparto se completa con Toni Acosta (Sin rodeos), Silvia Abril (El año de la plaga), Leo Harlem (El mejor verano de mi vida), Anabel Alonso (9 meses), Pepa Charro (Presentimientos), Goizalde Núñez (Villaviciosa de al lado) y Fernando Gil (serie Hospital Central), entre otros.

España y Costa Rica colaboran en El despertar de las hormigas, drama que tiene como protagonista a una modista que vive con su familia en un pequeño pueblo de Costa Rica. Su marido, a pesar de contar ya con dos hijas, quiere un tercer hijo varón. Pero la mujer no quiere otro embarazo. A medida que la situación entre ambos se vuelva más tensa la protagonista deberá asumir que si el hombre persiste en su idea de tener otro pequeño, ella tendrá que motivar un cambio en la vida de la familia y el rol que cada uno juega en ella. Escrita y dirigida por Antonella Sudassasi Furnis, quien debuta en el largometraje, la cinta tiene como principales protagonistas a Daniela Valenciano, Leynar Gómez (Presos) y Adriana Álvarez (Atrás hay relámpagos).

Sin duda la cinta más internacional es El peral salvaje, drama con capital turco, francés, alemán, bosnio, búlgaro, sueco y macedonio que dirige Nuri Bilge Ceylan (Érase una vez en Anatolia) y cuyo argumento arranca cuando un hombre apasionado de la lectura y que siempre ha soñado con ser escritor logra reunir el dinero suficiente para publicar su novela al tiempo que regresa a su pueblo natal. Sin embargo, allí se verá atrapado por las dudas de su padre. Entre los principales actores encontramos a Doug Demirkol (Ölümlü Dünya), Murat Cemcir (Yeralti), Bennu Yildirimlar (Agustos böcekleri ve karincalar), Hazar Ergüçlü (Snow), Serena Keskin (Yok artik) y Tamer Levent (Suda Balik).

También cuenta con capital de varios países el thriller dramático Rojo, en concreto de Argentina, Brasil, Francia, Países Bajos, Alemania, Suiza y Bélgica. La historia, premiada con varios galardones en San Sebastián en 2018, arranca cuando un hombre extraño llega a una tranquila localidad de provincias en los años 70. Sin mediar palabra, agrede a un reconocido abogado en un restaurante. Todos los presentes apoyan al agredido y obligan a irse al agresor. Más tarde, de camino a casa, el abogado y su esposa se encuentran con este hombre, que parece dispuesto a cobrarse una venganza. Será entonces cuando el abogado entre en un camino sin retorno de muerte y secretos. Escrita y dirigida por Benjamín Naishtat (El movimiento), la cinta está protagonizada por Claudio Martínez Bel (3 minutos), Darío Grandinetti (Despido procedente), Mara Bestelli (El invierno), Alfredo Castro (Severina), Rudy Chernicoff (Noches sin lunas ni soles), Diego Cremonesi (Penumbra) y Rafael Federman (Sinfonía para Ana).

Terminamos el repaso con el documental El gran Buster, producción estadounidense escrita y dirigida por Peter Bogdanovich (Lío en Broadway) que, a través de la mirada de diversos directores y actores de Hollywood, aborda la influencia de Buster Keaton, autor de El maquinista de la General (1926), El héroe del río (1928) o El moderno Sherlock Holmes (1924), más allá de la comedia, analizando su impacto en toda la historia del cine hasta la actualidad.

‘Los odiosos ocho’: el lento azote de la ventisca


Tim Roth, Kurt Russell y Jennifer Jason Leigh son algunos de 'Los odiosos ocho' de Tarantino.Considero a Quentin Tarantino (Kill Bill) como uno de los maestros cinematográficos en lo que a manejo de tiempo narrativo se refiere. Es cierto que su verborrea incansable y su violencia es lo que más recuerda el gran público, pero su forma de manejar el desarrollo dramático es lo que verdaderamente le define. A esto se suma su pasión por un tipo muy concreto de cine. Y su octava película, como se publicita incluso en los títulos de crédito, es una mezcla de ambas facetas, aunque una mezcla desequilibrada.

Lo que más llama la atención de Los odiosos ocho es la distinción tan evidente entre las dos partes que componen el film. La primera, larga y tediosa, se define con esos diálogos interminables en un escenario inamovible que permite a los personajes establecer una suerte de escenografía teatral en la que la profundidad y el fuera de campo juegan un papel importante. Una primera parte que comienza de forma primorosa, con esa diligencia atravesando un paisaje blanco y con una música simplemente perfecta. El problema es que, una vez introducidos en la cabaña que les protege de la ventisca, los personajes parecen quedar suspendidos en un limbo dramático, sin poder avanzar o retroceder, y esperando con parsimonia a que algo o alguien azuce el avispero.

Y eso ocurre en la segunda parte, cuando los acontecimientos se precipitan, la acción toma forma y el Tarantino más sangriento y visceral entra en escena. Es lo más entretenido del film, aunque no por la violencia, sino porque realmente narra el trasfondo del film, y da respuesta a las sospechas que generan los primeros minutos. Precisamente este es el otro gran problema. La cinta plantea una serie de interrogantes al poco de comenzar que el espectador ansía conocer más pronto que tarde. Pero el guión se toma demasiado tiempo en contar la historia, perdiendo el gancho de la intriga. Y es una lástima, porque con el magnífico plantel de actores que tiene, se podrían haber aprovechado mucho mejor los recursos.

Al final, las más de tres horas que dura Los odiosos ocho se hacen muy largas, más de lo que lo son por si solas. El manejo del ritmo que siempre ha caracterizado a Tarantino brilla ahora por su ausencia, perdiendo de vista que lo realmente importante en un film como este es la tensión dramática generada por la sospecha y por un ramillete de personajes a cada cual más intrigante. En lugar de eso, el film se desvía hacia la caracterización, y se regodea en su autocomplacencia hasta que decide, en su segunda mitad, acelerar el proceso y explicar a toda prisa lo ocurrido. Es un film de Tarantino, y como tal siempre es capaz de ofrecer algo, pero desde luego no es lo mejor que ha hecho, ni mucho menos.

Nota: 6/10

‘Nebraska’: la demencia del dinero


Will Forte y Bruce Dern se embarcan en un viaje hacia 'Nebraska'.Hay películas que pueden parecer sencillas en su concepción y en su narrativa visual, pero una vez vistas y analizados todos sus aspectos se revela como algo más de lo que se puede ver a simple vista. Lo nuevo de Alexander Payne (Entre copas) se ajusta a esta idea como un guante. Más o menos en la misma medida en que lo hace el resto de su cine, definido por una sana obsesión a la hora de retratar la condición humana y las relaciones familiares. La diferencia, en esta ocasión, radica en que para contar la historia no se sirve únicamente de los personajes.

De hecho, y aunque haya más de uno que pueda considerar casi blasfemo lo que voy a escribir, los personajes no son lo más llamativo del conjunto. No quiere esto decir que no sean importantes. Lo son, y mucho. Al igual que los actores. Pero lo que realmente define a Nebraska es su fotografía y la deliberada apuesta de Payne por un montaje y una planificación muy clásicas, de otra época. La apuesta en blanco y negro, con el director de fotografía Phedon Papamichael (En la cuerda floja) como máximo responsable, acentúa sobremanera el tono crepuscular de este viaje de redescubrimiento de los lazos familiares. Gracias a los constantes grises que pueblan todos y cada uno de los planos el espectador se sumerge en un mundo de relaciones humanas dominadas por la envidia y el ansia del dinero, así como permite retratar mucho mejor el cada vez más caótico y bicolor mundo del protagonista.

Un protagonista, por cierto, magistralmente interpretado por Bruce Dern (Monster). Pero un protagonista, en cualquier caso, similar a otros vistos en el propio cine de Payne, al igual que ocurre con el resto de personajes. Y a pesar de que esto no es un impedimento para dejarse llevar por una trama bien estructurada y un humor casi tan gris como la fotografía de la película, sí que deja la sensación de estar ante algo ya visto, ante un viaje narrado en otras ocasiones y en similares circunstancias. Empero, y como le ocurre al protagonista, lo importante no es si se logra el premio final o si se curan las maltrechas relaciones familiares, sino si se aprende algo del viaje físico y emocional que se realiza. Personalmente creo que sí, sobre todo con la resolución tan tierna que tiene la historia, pero eso es algo que cada espectador debe valorar por sí mismo.

Lo que no debe generar duda alguna es que Nebraska es uno de esos films grandes en su sencillez. Con una historia simple y sin grandes sobresaltos narrativos Alexander Payne realiza una disección profunda de las relaciones humanas y de cómo el dinar es capaz de mostrar a las personas tal y como son. Tanto si existe como si se cree que existe. Este viaje existencial en el que se embarcan padre e hijo es, en definitiva, una forma tan buena como otra cualquiera de evidenciar que la demencia que sufre el protagonista es extrapolable a la que se apodera del resto de individuos cuando creen que una fortuna puede cruzarse en su camino. A partir de aquí, solo cabe preguntarse quién puede estar más loco, el que cree en una fantasía o aquellos que creen al demente.

Nota: 7,5/10

La construcción de Lego se inmiscuye en el viaje de ‘Nebraska’


Estrenos 7febrero2014Primer fin de semana de febrero y las cosas no cambian en lo que se refiere a estrenos, que siguen siendo liderados por nominados a los Oscar. Hoy viernes, 7 de febrero, le toca el turno a una de las favoritas con 6 nominaciones a los premios de Hollywood. En cierto modo, su presencia llega más en solitario que las de sus contrincantes en los fines de semana anteriores, pues el resto de films, salvo uno, parecen más bien buscar un hueco que tratar de convertirse realmente en una alternativa para estos tres días.

Así que vamos a empezar con Nebraska, nuevo drama del director Alexander Payne (Los descendientes) que, como viene siendo habitual en su cine, aborda las relaciones humanas desde una perspectiva personal. En esta ocasión la trama se centra en un anciano con principio de demencia que recibe una carta informándole de que ha recibido un premio. Creyendo que se ha convertido en millonario, obliga a su hijo, con el que la relación se rompió hace años, a acompañarle en un viaje que les permitirá volver a conectar. Aunque el verdadero problema surgirá cuando tenga que volver a su pueblo y hacer frente a las promesas que había hecho por haberse convertido en millonario. El reparto cuenta con Bruce Dern (Django desencadenado), Will Forte (Desmadre de padre), June Squibb (The perfect family), Bob Odenkirk (serie Breaking Bad) y Stacy Keach (serie Prison Break).

El otro gran estreno de la semana es La Lego película, materialización de un deseo de muchos años de poner en imágenes cinematográficas el famoso juego de construcción que, durante generaciones, ha despertado la imaginación de los más pequeños. Ahora, y gracias a los directores Phil Lord y Christopher Miller (Lluvia de albóndigas), llega esta historia centrada en un muñeco de Lego normal y corriente que, por un error, es identificada como la pieza más extraordinaria y la indicada para salvar el mundo. Iniciará entonces un viaje acompañado de los héroes más extraordinarios para detener a un poderoso villano. En clave cómica y proyectado tanto en 3D como en 2D, el film cuenta con muchas y conocidas voces en su versión original, entre las que destacan Chris Pratt (La noche más oscura), Elizabeth Banks (Los Juegos del Hambre: En llamas), Liam Neeson (Battleship), Morgan Freeman (Ahora me ves…), Jonah Hill (El lobo de Wall Street), Cobie Smulders (Los Vengadores), Channing Tatum (Efectos secundarios), Will Ferrell (Los otros dos), Dave Franco (Memorias de un zombie adolescente) y Will Arnett (serie Rockefeller Plaza), entre muchos otros.

Siguiendo en Estados Unidos, toca hablar de dos títulos que llegan con algo de retraso. El primero es A cualquier precio, drama con ciertos toques de thriller producido en 2012 que narra el enfrentamiento entre un joven y su padre cuando este último obliga al primero a seguir el negocio familiar relacionado con la agricultura, impidiéndole luchar por sus propios sueños y cambiar de vida. Dirigido por Ramin Bahrani (Un café en cualquier esquina), el film está protagonizado por Dennis Quaid (El ladrón de palabras), Zac Efron (El chico del periódico), Kim Dickens (Un sueño posible), Heather Graham (Resacón en Las Vegas), Clancy Brown (Los inmortales) y Chelcie Ross (Arrástrame al infierno).

El otro, del 2011, es otra cinta de acción de Bruce Willis (Los mercenarios 2) que por fin ve la luz en España. Bajo el título Setup se esconde una historia de amistad y redención ambientada en el crimen callejero. Más concretamente, la trama sigue la enemistad que surge entre dos amigos cegados por el poder y el dinero que necesitan encontrar un camino hacia la paz en medio de una guerra por el territorio. Mike Gunther (Beatdown) se pone tras las cámaras en la que es su segunda incursión en el largometraje, mientras que el reparto se completa con Ryan Phillippe (El inocente), el rapero 50 Cent (Plan de escape), Jenna Dewan (El grito 2), James Remar (serie Dexter), Randy Couture (No rules) y Shaun Toub (serie Homeland).

Dejando a un lado los estrenos estadounidenses, toca hablar de Happy family, comedia italiana de 2010 que sigue el tortuoso proceso creativo de un joven guionista que no logra encontrar inspiración para su nuevo trabajo, una historia romántica en la que dos familias ven cómo sus destinos se unen cuando sus hijos, ambos adolescentes, deciden casarse. Un proceso que para el protagonista se materializa en apariciones de sus personajes acosejando y exigiendo más presencia en la trama. Dirigida por Gabriele Salvatores (No tengo miedo), la película cuenta con, entre otros, Fabio De Luigi (Natale a New York), Alice Croci, Fabrizio Bentivoglio (La terra), Diego Abatantuono (Amnesia), Valeria Bilello (Il papà di Giovanna) y Margherita Buy (No basta una vida).

Por último, un documental muy de actualidad. Pussy Riot: Una plegaria punk sigue, como indica su título, a las componentes de la banda musical y activistas que fueron encarceladas y juzgadas por interpretar una oración punk en el interior de la catedral más importante de Rusia. El posterior juicio no solo impactó a la sociedad del país, transformada para siempre, sino que dio la vuelta al mundo. A través de sus imágenes el largometraje descubre las verdaderas personalidades de las protagonistas y muestra al espectador el proceso que las ha llevado a convertirse en iconos de la modernidad. La cinta está dirigida por Mike Lerner (Afghan Star) y Maxim Pozdorovkin (Capital).

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