‘Zombieland: Mata y remata’: una nueva clase de zombi


Hace diez años aparecía en la cartelera una propuesta cuanto menos fresca y divertida, abordando la temática zombi desde un punto de visto diferente, desenfadado, pero manteniendo esa esencia de retórica moral y social que suelen tener este tipo de relatos. Ahora, su secuela plantea también el dilema de la necesidad de una segunda parte. Y teniendo en cuenta el carácter gamberro de la historia, la respuesta solo puede ser un rotundo sí.

En realidad, Zombieland: Mata y remata no ofrece nada relativamente nuevo a la historia. Más personajes, más acción, más zombis. Pero en ese marco de escenario conocido el guión ahonda en otros aspectos para dotarlos de una vida única, enriqueciendo de paso este universo postapocalíptico. Más allá de relaciones personales, de explorar ese concepto de familia disfuncional y el sacrificio personal por el bien del grupo, la película se convierte, como ya lo fue la original, en una parodia de la cultura popular y, en último término, en una autoparodia. En este sentido, el mejor momento de la cinta posiblemente sea el encuentro de los protagonistas con dos “copias baratas” en un lugar de culto de Elvis. La secuencia, desde su inicio hasta su final, sencillamente no tiene desperdicio, primero acentuando la burla a sus propios héroes y luego con un plano secuencia en el que el humor y la acción alcanzan su punto álgido.

En realidad, la historia es más bien simple, excesivamente lineal y, en algunos momentos, puede que incluso tediosa, aunque sin caer en el cansino ritmo de los chistes y las bromas extendidos hasta la extenuación. Pero Ruben Fleischer (30 minutos o menos) logra solventar esos problemas con una puesta en escena ágil, personal y fresca, marcando los tiempos narrativos y aprovechando el talento que tiene frente a la cámara para que los actores puedan dar lo mejor de ellos, consolidando unos personajes únicos y creando otros referentes nuevos. A todo esto se suman algunos momentos de verdadero gore y ese epílogo en los títulos de créditos que reafirma el carácter autoreferencial y paródico de todo el conjunto. La verdad es que una secuela de una película como Bienvenidos a Zombieland no es necesaria en sí misma, pero planteada de forma correcta, como es el caso, puede ser un complemento más que correcto para ampliar este universo en el que los zombis llevan nombres como Homer, Hawking, Ninja o T-800. Y desde luego, es un entretenimiento puro.

Y esto es, en realidad, lo más importante. Zombieland: Mata y remata no pretende ser nada más que lo que ofrece: una distracción de metraje ajustado con un reparto extraordinario, un humor gamberro que no deja títere con cabeza y algunos momentos de sangre y vísceras para los más acérrimos fans. Sin pretensiones, pero tampoco sin menospreciarse, esta secuela deja algunos momentos simplemente magistrales, y se convierte casi en un juego con el espectador para localizar las referencias culturales y su metalenguaje. Se supone que una secuela tiene que ser más que el original en todos los aspectos. Bueno, esta puede que peque de no serlo en su propia historia, pero sin duda tiene más zombis, más personajes, más sangre y, ante todo, más humor.

Nota: 6,5/10

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Fin de semana de adaptaciones en la cartelera española


Estrenos 15abril2016Abril está siendo un mes especialmente prolífico en lo que a estrenos se refiere. A diferencia de semanas anteriores, en lo que va de mes los estrenos se suceden por decenas de forma constante, ofreciendo al espectador una notable variedad de géneros donde elegir. Y este viernes, 15 de abril, no es diferente. Desde la fantasía hasta el drama, pasando por la comedia, el thriller o la dramatización histórica, las novedades de esta semana tienen un denominador común: la mayoría son títulos con cierto peso.

Es el caso, por ejemplo, de la nueva versión de El libro de la selva, novela de Rudyard Kipling que, en esta ocasión, está rodada en imagen real, con personajes humanos de carne y hueso, y aprovechando la tecnología 3D. La historia es la conocida: un niño que se ha criado con lobos en la selva se ve obligado a abandonar su manada y el mundo que siempre ha conocido ante la amenaza de varios animales que le ven como un peligro. Acción, aventura y humor son las claves de esta cinta dirigida por Jon Favreau (Iron Man) y con el debutante Neel Sethi como Mowgli, que estará arropado por las voces de Bill Murray (Aloha), Ben Kingsley (El desafío), Idris Elba (Caza al asesino), Lupita Nyong’o (12 años de esclavitud), Scarlett Johansson (¡Ave, César!), Christopher Walken (Jersey Boys) y Giancarlo Esposito (serie Érase una vez).

Muy diferente es Victor Frankenstein, coproducción entre Estados Unidos e Inglaterra que reinterpreta el personaje del famoso doctor de Mary Shelley. En concreto, cuenta la historia a través de los ojos de Igor, el famoso ayudante del doctor, al que conoce cuando todavía es un joven estudiante de medicina, y al que ayuda a convertirse en la leyenda que ha perdurado a lo largo de los años. Paul McGuigan (El caso Slevin) es el encargado de poner en imágenes esta trama protagonizada por James McAvoy (X-Men: Días del futuro pasado), Daniel Radcliffe (Amigos de más), Andrew Scott (Spectre) y Jessica Brown Findlay (Lullaby).

Y como no hay dos sin tres, también llega este fin de semana otra adaptación, en este caso del film argentino El secreto de sus ojos (2009), titulado para la ocasión El secreto de una obsesión. La historia se centra en el brutal asesinato de la hija adolescente de una supervisora del FBI, hecho que cambia por completo las vidas de los integrantes de su equipo, y que tendrá consecuencias incluso varias décadas después. Dirigido por Billy Ray (El precio de la verdad), este drama está protagonizado por Julia Roberts (Agosto), Nicole Kidman (No confíes en nadie), Chiwetel Ejiofor (Marte), Michael Kelly (serie House of cards) y Don Harvey (Vice), entre otros.

Entre los estrenos europeos destaca sobremanera El héroe de Berlín, drama histórico con capital francés, alemán y canadiense que narra la victoria de Jesse Owens en las Olimpiadas de Berlín en 1936, bajo el gobierno de Hitler. La cinta aborda los problemas sociales y raciales a los que tuvo que enfrentarse el joven atleta antes de decidirse a competir en representación de Estados Unidos. Stephen Hopkins (Bajo sospecha) es el encargado de dirigir el film, en el que encontramos a Stephan James (Selma), William Hurt (La huésped), Jeremy Irons (Hermosas criaturas), Jason Sudeikis (Somos los Miller) y Carice van Houten (serie Juego de tronos).

Desde Reino Unido llega The Lady in the van, comedia dramática que lleva a la gran pantalla la historia real vivida por el guionista de la cinta, Alan Bennett (La locura del Rey Jorge), durante 15 años. En ese tiempo una mujer aparcó su furgoneta en el acceso a la casa en la que vivía el hombre. Lo que comenzó como un favor con cierto recelo se terminó convirtiendo en amistad. Dirigida por Nicholas Hytner (El crisol), la película está protagonizada por Dominic Cooper (Need for speed), Maggie Smith (El exótico Hotel Marigold), James Corden (Into the woods), Eleanor Matsuura (Blood moon) y Jim Broadbent (Paddington).

Francia propone para esta semana el drama romántico Mi amor, cinta dirigida por Maïwenn (Polisse) que arranca cuando una joven sufre un grave accidente mientras esquiaba. El largo proceso de rehabilitación le llevará a pensar en una tumultuosa relación con un hombre al que adoró más que a su vida, pero con el que todo ha terminado. El reparto está encabezado por Vincent Cassel (El niño 44), Louis Garrel (Un castillo en Italia), Emmanuelle Bercot (Clément) e Isild Le Besco (Una nueva amiga).

Otro de los estrenos europeos es Redención: Los casos del departamento Q, tercera adaptación de las novelas de Jussi Adler-Olsen que cuenta con capital noruego, danés, alemán y sueco, y cuya trama comienza cuando se descubre el mensaje en una botella lanzada al mar, un grito de ayuda escrito en sangre. El caso llega al departamento Q, encargado de crímenes sin resolver, dando lugar a una investigación que llevará a los policías a retomar un viejo y diabólico caso. Dirigida por Hans Petter Moland (Uno tras otro), la cinta cuenta con los algunos de los actores de los anteriores films, entre ellos Nikolaj Lie Kaas (serie Forbrydelsen), Fares Fares (serie Tyrant), Jakob Oftebro (Cuando despierta la bestia) y Johanne Louise Schmidt.

También cuenta con capital de varios países el drama histórico Reina Cristina, traslación a la gran pantalla de la vida de Cristina de Suecia, una mujer avanzada a su tiempo y que mantuvo en todo momento una lucha interna entre sus responsabilidades, sus deseos de vivir la vida de una determinada forma, el amor de su padre y las enseñanzas de su religión. Producida entre Finlandia, Alemania, Canadá, Suecia y Francia, la película está dirigida por Mika Kaurismäki (Divorcio a la finlandesa), y su reparto está encabezado por Malin Buska (Happy End), Sarah Gadon (Enemy), Michael Nyqvist (serie Hora cero) y François Arnaud (Yo maté a mi madre).

Con algo de retraso se estrena Cantinflas, biopic del famoso actor mexicano producido por ese país en 2014. En concreto, la trama gira en torno al desarrollo de La vuelta al mundo en 80 días (1956), película que le valió al cómico un Globo de Oro. Dirigida por Sebastian del Amo (El fantástico mundo de Juan Orol), la película está protagonizada por Óscar Jaenada (La fría luz del día), Michael Imperioli (serie Los Soprano), Joaquín Cosio (Jirón de niebla) y Teresa Ruiz (Mariachi gringo).

Finalmente, desde Argentina llega El incendio, drama dirigido por Juan Schnitman (Grande para la ciudad) cuya premisa inicial es tan sencilla como contundente. Una joven pareja está a punto de entrar a vivir en su nuevo piso, pero el futuro de esa vida juntos se ve retrasado porque el agente inmobiliario se retrasa en la entrega de llaves. Ese breve espacio de tiempo es el detonante que hará aflorar los celos, los reproches, los anhelos y las dudas en la pareja. Pilar Gamboa (Todos mienten) y Juan Barberini (El estudiante) son los dos protagonistas.

Políticos, banqueros, ladrones y policías piden ‘Cien años de perdón’


Estrenos 4marzo2016Primer fin de semana de marzo, y como suele ser habitual, con la resaca de los Oscar todavía reciente. Y aunque este año no llega ningún título premiado o nominado posterior a la gala celebrada el pasado domingo, sí que llegan novedades interesantes. Y la principal, a diferencia de viernes anteriores, tiene sabor español. Pero no es lo único que aterriza en la cartelera española este viernes, 4 de marzo. Comedia y drama acaparan los principales estrenos, que dejan un pequeño hueco para el thriller.

Thriller como el de Cien años de perdón, lo nuevo de Daniel Calparsoro (Combustión), esta vez con capital español, argentino y francés. Su trama arranca cuando seis hombres disfrazados y armados entran en la sede central de un banco de Valencia con la intención de atracarlo. Sin embargo, una serie de complicaciones lleva a los dos líderes a desconfiar uno del otro. Una intriga que implicará a la policía, a la banca y a altos cargos de la política en un juego por descubrir quién roba a quién. La cinta está protagonizada por Luis Tosar (El desconocido), Rodrigo De La Serna (Camino a La Paz), Raúl Arévalo (La isla mínima), Patricia Vico (Perdona si te llamo amor), José Coronado (Fuego) y Marian Álvarez (Felices 140).

Vamos ahora con las novedades desde Hollywood. La primera es Nunca es tarde (Danny Collins), comedia dramática ambientada en el mundo de la música que gira en torno a una veterana estrella del rock de los años 70 cuya vida de excesos y relaciones fallidas no ha parado ni un solo minuto desde sus años de gloria. Todo cambia cuando recibe una carta de John Lennon de hace 40 años, iniciando entonces un viaje que tratará de dar sentido a la segunda oportunidad que se le presenta. Ópera prima de Dan Fogelman, que también escribe el guión, la película está protagonizada por Al Pacino (La sombra del actor), Annette Bening (La mirada del amor), Jennifer Garner (Dallas Buyers Club), Bobby Cannavale (#Chef), Christopher Plummer (Elsa & Fred) y Melissa Benoit (Whiplash).

La comedia y la música también están presentes en Rock the Kasbah, cinta dirigida por Barry Levinson (Algo pasa en Hollywood) que arranca cuando los miembros de una familia musulmana se reúnen en Tánger para llorar la muerte del padre. La particularidad de la familia es que todo son mujeres y que comparten un pasado marcado por difíciles momentos que aflorarán durante estos días, provocando numerosos desencuentros, discusiones y una especie de histeria colectiva. El reparto está encabezado por Bill Murray (St. Vincent), Bruce Willis (RED 2), Kate Hudson (Una decisión peligrosa), Zooey Deschanel (Caballeros, princesas y otras bestias), Leem Lubany (Omar) y Scott Caan (En lo más profundo del valle).

Antes de entrar de llenos en los estrenos europeos, una cinta canadiense que cuenta con colaboración alemana. Remember narra el difícil viaje que debe hacer un hombre en el ocaso de su vida para encontrar al nazi responsable de la muerte de su familia y de la de su mejor amigo. Sin embargo, la verdad que se revelará cuando se encuentre cara a cara con él dará un vuelco a todas sus creencias. Atom Egoyan (Cautivos) es el encargado de poner en imágenes esta historia y de dirigir a Christopher Plummer (El falsificador), Martin Landau (Mysteria), Dean Norris (serie Breaking bad), Jürgen Prochnow (Hitman: Agente 47), Bruno Ganz (El consejero) y Henry Cherny (serie Revenge).

Ahora sí, puramente europea es El amor es más fuerte que las bombas, drama producido por Noruega, Francia y Dinamarca que arranca cuando la familia de una conocida fotógrafa se reúne en la casa familiar para organizar una exposición de su obra a modo de homenaje. Sin embargo, el secreto que allí descubren sumirá sus vidas en el caos más absoluto. Joachim Trier (Reprise) dirige esta propuesta interpretada por Jesse Eisenberg (Ahora me ves…), Gabriel Byrne (Nadie quiere la noche), Isabelle Huppert (Luces de París), Amy Ryan (Birdman), David Strathairn (El nuevo exótico hotel Marigold) y Rachel Brosnahan (serie House of cards).

Desde España también llega Padre Poveda, biopic de este religioso que se convirtió en mártir en 1936 y que fue canonizado por Juan Pablo II en 2003. Su obra socioeducativa en las cuevas de Guadix con los braceros que vivían en la ignorancia se une a su inclusión de la mujer en el campo educativo de principios del siglo XX. Dirigida por Pablo Moreno (Talitá Kum), la cinta tiene como actores principales a Raúl Escudero (Nada de nadie), Elena Furiase (Cruzando el límite), Pablo Viña (La sangre de Wendy) y Daniel Gómez (Un Dios prohibido).

Con algo de retraso se estrena Todos los caminos de Dios, producción española de 2014 que supone el debut en solitario de Gemma Ferraté en el largometraje y que aborda desde una perspectiva moderna la historia de Judas Iscariote. La trama arranca cuando el traidor se adentra en un bosque huyendo de su propia culpabilidad. Allí conoce a un joven con el que inicia un viaje para afrontar su culpa y las consecuencias de sus actos. Marc García Coté (El sexo de los ángeles), Oriol Pla (Truman) y Jan Cornet (Por un puñado de besos) son los tres protagonistas.

España participa igualmente en Vulcania, thriller que cuenta con capital francés y sueco y que se desarrolla en una sociedad distópica que vive dividida en dos bandos enfrentados. En este contexto un joven que trabaja en una fundición deberá replantearse todas sus creencias cuando entabla una relación con una chica. José Skaf debuta en el largometraje con esta película protagonizada por Miquel Fernández (La gran familia española), Aura Garrido (Asesinos inocentes), José Sacristán (Perdiendo el norte), Ginés García Millán (Felices 140) y Silvia Abril (3 bodas de más).

El último estreno de ficción es 13 minutos para matar a Hitler, drama bélico alemán que lleva a la pantalla grande la historia de Georg Elser, un hombre que estuvo a punto de acabar con el dictador alemán con una bomba que él mismo había preparado. Pero Hitler abandonó el lugar algo antes. La cinta ahonda en la figura de este hombre que pudo cambiar el rumbo de la Historia. Dirigido por Oliver Hirschbiegel (Cinco minutos de gloria), el film está interpretado por Christian Friedel (Amour fou), Katharina Schüttler (serie Hijos del Tercer Reich), Burghart Klaußner (Diplomacia), Johann von Bülow (La conspiración del silencio) y Cornelia Köndgen (Be my baby).

El documental tiene como único representante a Janis, cinta que retrata a la conocida cantante Janis Joplin a través de material audiovisual inédito y cartas escritas a sus padres que son leídas por el músico Cat Power, narrador también de esta historia dirigida por Amy J. Berg (Un secreto a voces).

‘Olive Kitteridge’, reflexión humana a través de la vida de una mujer


Frances McDormand y Richard Jenkins forman el matrimonio protagonista de 'Olive Kitteridge'.A pesar del éxito y del renombre que están adquiriendo las series durante los últimos años, en la pequeña pantalla sigue habiendo un género que no se prodiga mucho entre las ficciones episódicas, y es el del drama en su vertiente más social, humana y personal. Sí, es cierto que muchas producciones tienen componentes dramáticos importantes, pero precisamente el diseño de las series, de largas temporadas que se suceden año tras año, tiende a disminuir el grado de intensidad y sustituirlo por otros elementos. Por eso cuando llega a la televisión algo como Olive Kitteridge se convierte en un soplo de aire fresco, sobre todo si posee el nivel de esta adaptación de la novela de Elizabeth Strout a cargo de Jane Anderson (Donde reside el amor).

Planteada como una miniserie de cuatro episodios de unos 60 minutos cada uno, la trama narra la vida de la mujer que da nombre a la serie a lo largo de unos 25 años y su relación con su bondadoso marido, su hijo y el pueblo en el que vive. Así planteada, esta serie dirigida por Lisa Cholodenko (Regreso al hogar) puede parecer extremadamente simple en su base, y hasta cierto punto lo es. Visualmente hablando, no ofrece grandes atractivos, salvo momentos muy concretos en los que la imaginación o la locura hacen acto de presencia. Y a pesar de todo, estamos ante una de las ficciones más interesantes desde un punto de vista narrativo y dramático. Evidentemente, esto es debido al tratamiento de la historia y a unos personajes simplemente únicos.

En efecto, la forma en que Olive Kitteridge aborda el paso del tiempo y el efecto que éste tiene en las relaciones humanas contrasta notablemente con el carácter pausado e intenso de su argumento. Por necesidades propias de la historia (se trata de condensar un cuarto de siglo en menos de cuatro horas), esta mini serie presenta saltos temporales notables que, lejos de generar confusión, hacen avanzar la historia de forma dinámica y muchas veces necesaria. Combinando sobreimpresiones y la naturaleza de las propias secuencias, el desarrollo transporta al espectador de época en época para mostrar la evolución de las relaciones humanas y cómo el comportamiento tiene consecuencias, sobre todo a largo plazo. Este trasfondo social, que está representado fundamentalmente en la protagonista interpretada por Frances McDormand (Moonrise kingdom) permite apreciar matices que, de otro modo, tal vez se difuminarían en una amalgama de historias, nombres y escenas.

Así, uno de los mejores activos de la producción es que centra su atención en el reducido mundo de la protagonista para explicar algo que va mucho más allá. Las relaciones que establece la señora Kitteridge son un reflejo, en el fondo, de las relaciones humanas, de los comportamientos sociales y familiares de los individuos, y de cómo estos determinan el ocaso de nuestras vidas. Resulta interesante comprobar cómo la mujer, cuyo carácter alejó a aquellos que quería a lo largo de su vida, termina por encontrar consuelo junto a otra personalidad similar por la mera necesidad de no dejar pasar los solitarios días en una casa vacía. Este final viene a confirmar el hecho de que las decisiones de nuestra vida influyen en la forma de vivir nuestra vejez.

Unos actores irrepetibles

Por supuesto, todo esto es posible gracias a un reparto espléndido. Desde la propia Olive Kitteridge, a la que da vida la mencionada McDormand (principal valedora de que esta mini serie haya visto la luz) hasta secundarios como Bill Murray (St. Vincent), quien aparece en el tramo final de la historia, todos los actores aúnan esfuerzos para elevar este drama a un nivel que, de otro modo, no habría conseguido nunca. Mención especial merece Richard Jenkins (Asalto al poder), cuya labor como el bondadoso marido que tolera todos los excesos verbales y salidas de tono de su esposa es brillante. Puede que no sea la actuación más llamativa de la serie, pero sin duda es la que desencadena prácticamente todos los acontecimientos. Su bondad y su atracción por su joven ayudante siembra una semilla que desencadena acontecimientos muchos años después. Y su amor es lo que lleva a la protagonista a comprender cuál ha sido su error a lo largo de los años, incluso aunque no haya margen para enmendarlo.

Evidentemente, McDormand es la auténtica estrella de la función. Su papel, arisco y poco dado a la alegría, supone todo un reto para cualquier actor, pues es de esos personajes situados en una delgada línea entre el exceso dramático y la parquedad sin sentido. Lograr la sutileza de las miradas y de los íntimos diálogos que se establecen en las primeras fases suele ser una tarea ardua que la actriz, en cambio, alcanza con solvencia. Gracias a esto logra provocar en el espectador una serie de emociones encontradas a medio camino entre el rechazo y el interés por una mujer insatisfecha con la vida que ella misma ha elegido y que, como queda patente al final, ha sido una buena vida. Quizá el mejor ejemplo de esto sea la relación con su hijo, turbulenta y marcada por el trauma. La forma en que esta evoluciona es una clara explicación de buena parte del trasfondo emocional de la serie.

El carácter de mini serie dota al conjunto, además, de un sentido mucho más concreto que obliga a la trama a hacer hincapié en los hechos más determinantes. Los conatos de infidelidad que se dan en la pareja; su difícil relación con su hijo; la forma en que la vida pone a cada uno en su sitio. El hecho de que sean cuatro episodios marca notablemente el desarrollo, pues obliga a prestar atención a una serie de personajes muy concretos, evitando así abrir tramas secundarias que no lleven a ningún lado. Esto permite, en definitiva, que la vida de la protagonista se convierta en esa representación de las relaciones sociales, en esa visión de las dificultades que viven las parejas y cómo eso determina su forma de afrontar lo que han construidos juntos. Una serie con más episodios, e incluso con más temporadas, no solo habría creado un exceso narrativo, de personajes y de tramas, sino que habría obligado a sobrecargar la historia con más dramas, lo que podría haber sido contraproducente.

Lo cierto es que Olive Kitteridge es una de esas mini series intensas emocionalmente hablando. Todo diálogo, toda mirada, toda situación está cargada de sentido, de intencionalidad. Su limitada duración y unos actores brillantes completan los tres pilares dramáticos de una producción muy recomendable y que permite aprender mucho en lo que a desarrollo se refiere. Puede que no tenga un atractivo visual demasiado alto, y desde luego habrá muchos espectadores a los que la vida de una mujer madura en un pequeño pueblo le diga más bien poco. Pero no hay que confundirse. Ni esta mujer madura es un estereotipo al uso ni su vida merece ser desdeñada. El personaje es único, y Frances McDormand lo convierte en algo casi exclusivo. Y aunque solo sea por eso, merece mucho la pena.

‘St. Vincent’: la bondad oculta de Bill Murray


Bill Murray es 'St. Vincent', de Theodore Melfi.Una de las cosas más hermosas del cine es que, aunque pasen los años, siempre puede sorprender. Y a medida que el tiempo avanza dichas sorpresas suelen esconderse tras títulos a priori menores pero de una calidad artística, dramática y humana admirables. Ya le gustaría a muchos de los supuestos dramas modernos lograr la honradez del nuevo film de Theodore Melfi (Winding Roads), una obra hecha a la medida de su protagonista pero que es capaz de sobreponerse a su labor para convertirse en una obra bella en todos los sentidos. Y todo ello sin hacer demasiado ruido, lo cual puede que no le reporte ingentes cantidades de dinero pero sin duda dejará más de una nominación.

De hecho, algunas ya han llegado como reconocimiento a la labor de Bill Murray (Atrapado en el tiempo), quien demuestra, una vez más, el grandísimo actor que es. Es cierto que su personaje se enmarca en sus papeles habituales de hombre malhumorado, algo cascarrabias y cuyo rechazo de aquellos que le rodean es una lamentable pose que termina por aislarle de la sociedad. Y sí, es cierto igualmente que tras esa fachada se esconde un ser humano entrañable, entregado al amor de su vida y con una bondad muy por encima de la media. Pero con todo y con eso, el verdadero reto llega con el segundo punto de giro, que aquí no desvelaremos. Es en ese punto cuando su actuación alcanza niveles que pocos actores logran con el realismo, la sencillez y la sinceridad con que lo hace Murray.

Aunque independientemente de su papel, la película es un atractivo mapa de las complicadas relaciones humanas que a veces nos toca vivir. El vínculo creado entre este anciano y el niño al que debe cuidar termina por convertirse en un reflejo de lo que un padre debería ser, aunque visto a través de un filtro algo distorsionado. El discurso final del joven al que da vida el debutante Jaeden Lieberher así lo demuestra. El santo no es, por tanto, aquel que se comporta de forma recta e inmaculada, sino aquel que ayuda a sus semejantes en el sentido más amplio de la palabra “ayuda”. Bajo este prisma se desarrollan toda una serie de relaciones que derivan en la idea de que cada uno recibe lo que da a los demás, ofreciendo al protagonista una segunda oportunidad.

Tal vez St. Vincent no sea una gran obra (algunos pasajes de su desarrollo son demasiado simples), pero sin duda es una película entrañable, que deja un buen sabor de boca y que logra hacer reír con algunas situaciones realmente difíciles. Es la magia del buen cine. Y buena parte de la responsabilidad la tiene Bill Murray, aunque es justo reconocer que todo el reparto, en líneas generales, logra una labor notable. Es lo que ocurre cuando una película se hace con el sentimiento de estar contando algo importante, aunque solo sea para el reducido equipo de personas que participan en un rodaje. Esa sinceridad traspasa la pantalla para reclamar la atención del espectador, y desde luego lo consigue.

Nota: 7/10

Comedia, drama y biopic en una semana previa a grandes estrenos


Estrenos 12diciembre2014Durante las últimas semanas hemos asistido a la llegada de estrenos con más o menos peso en la cartelera. Este fin de semana, que comienza hoy viernes, 12 de diciembre, se caracteriza sin embargo por unas novedades de perfil bajo, con un claro dominio por la comedia y el drama. Sin duda algo tendrá que ver el hecho de que, en menos de siete días, llegan tres de las películas llamadas a arrasar durante el período festivo. Pero eso será dentro de una semana. Por ahora lo interesante es conocer qué cintas aterrizan en la cartelera.

Y entre ellas destaca St. Vincent, comedia dramática escrita y dirigida por Theodore Melfi, quien no se embarcaba en un largometraje desde 1999, cuando dirigió Winding Roads. Su trama arranca cuando una madre se muda a Brooklyn con su hijo de 12 años. Obligada a trabajar muchas horas para poder mantenerle, decide dejar al joven bajo el cuidado de su nuevo vecino, un jubilado cascarrabias aficionado al juego y al alcohol. El hombre llevará al pequeño por todas las paradas de su rutina diaria, entre las que se incluyen un local de striptease. El anciano cree que de este modo el chico se convertirá en hombre, pero lo que no sabe es que, a pesar de su corta edad, es el único que puede llegar a comprenderle del todo. El reparto está encabezado por Bill Murray (Monuments Men), Melissa McCarthy (Cuerpos especiales), Naomi Watts (Diana), Chris O’Dowd (Thor: El mundo oscuro), Terrence Howard (Sabotage) y el debutante Jaeden Lieberher.

Muy distinto es la cinta biográfica musical I feel good, cuyo argumento narra la vida del cantante James Brown desde su dura infancia hasta que logra alcanzar la posición de padrino del soul. Un viaje que estará marcado, entre otras cosas, por los cambios de ánimo que provocaron numerosas crisis. Drama y música se combinan, por tanto, para tratar de ser fiel reflejo de la vida de este músico, todo bajo la dirección de Tate Taylor (Criadas y señoras). Chadwick Boseman (Draft day) da vida al protagonista, mientras que Viola Davis (Prisioneros), Dan Aykroyd (Los Cazafantasmas), Octavia Spencer (Tocando fondo), Nelson Ellis (serie True Blood) y Lennie James (Colombiana) completan el reparto.

Jason Reitman, director de Juno (2007) o Una vida en tres días (2013) dirige Hombres, mujeres y niños, comedia dramática basada en la novela de Chad Kultgen cuya trama se centra en varias parejas, sus relaciones con sus hijos adolescentes y la influencia que Internet y las nuevas tecnologías tienen en la forma de comunicarnos. Desde la cultura de los videojuegos hasta sus vidas amorosas, pasando por la anorexia o la infidelidad, la vida de estos personajes se convierte en un reflejo de los caminos que esta nueva sociedad nos lleva a tomar. Entre los actores más destacados de esta cinta coral están Adam Sandler (Juntos y revueltos), Jennifer Garner (Dallas Buyers Club), Rosemarie DeWitt (Matar al mensajero), Emma Thompson (Al encuentro de Mr. Banks), Ansel Elgort (Divergente), Judy Greer (El amanecer del Planeta de los Simios) y Dean Norris (serie La cúpula).

Dejamos Estados Unidos para abordar los estrenos europeos. El primero de ellos es La señorita Julia, coproducción entre Noruega y Reino Unido que adapta a la gran pantalla la obra teatral de August Strindberg. Ambientado en 1880, este intenso drama narra la tormentosa relación entre una joven aristócrata y el criado de su padre. Una relación que no solo debe hacer frente a la sociedad de la época, sino a sus propias personalidades, muy dispares entre sí y que les llevan a desearse y odiarse a cada momento. La actriz Liv Ullmann se pone tras las cámaras 14 años después de dirigir Infiel, mientras que los principales personajes están interpretados por Jessica Chastain (Interstellar), Colin Farrell (La venganza del hombre muerto) y Samantha Morton (El intruso).

Aunque sin duda la cinta más internacional de la semana, y posiblemente del año, es Jauja, que presenta capital de Estados Unidos, Alemania, Francia, Holanda, Dinamarca, Argentina y Brasil. Ambientada en la Patagonia durante 1882, época en la que se produjo el genocidio conocido como Conquista del Desierto, la trama sigue a un capitán destacado en medio de la nada junto a su hija. Cuando la joven, enamorada de un soldado, desaparezca, el hombre iniciará una búsqueda por un territorio inhóspito. Lisandro Alonso (Los muertos), quien colabora en el guión, es el encargado de dirigir la propuesta y a un reparto encabezado por Viggo Mortensen (Las dos caras de enero), Ghita Nørby (Lo que nadie sabe), Viilbjørk Malling Agger y Diego Roman.

La representante española es Los fenómenos, comedia con ciertos toques dramáticos dirigida por Alfonso Zarauza (La noche que dejó de llover) que narra la lucha de una madre y su bebé tras ser abandonados por su pareja. Su esperanza por salir adelante la depositará no solo en su Galicia natal, a donde regresa, sino en su trabajo como peón de obre, un trabajo duro en un mundo tradicionalmente de hombres. Lola Dueñas (Los amantes pasajeros) y Luis Tosar (El niño) son los principales intérpretes, acompañados en esta ocasión por Juan Carlos Vellido (Alacrán enamorado), Xúlio Abonjo (Somos gente honrada) y Farruco Castromán (El don de la duda), entre otros.

La última de las propuestas de ficción es Camino de la cruz, drama alemán de clara influencia religiosa que aborda la vida de una adolescente cuya familia vive bajo los preceptos cristianos anteriores a la reforma de 1960. Su única aspiración es convertirse en una santa, algo que choca con las influencias de actuales. Dirigida por Dietrich Brüggemann (Neun Szenen), la cinta está protagonizada por la debutante Lea van Acken, Franziska Weisz (Unter Frauen), Florian Stetter (Nanga Parbat) y Lucie Aron.

En cuanto al documental, 2014. Nacido en Gaza es una producción española que se adentra en la Franja de Gaza durante el último bombardeo israelí para abordar la vida de varios niños de 10 años que han tenido que sobrevivir en ese entorno. Algunos han perdido a su hermano y a su madre; otros tienen que buscar en la basura para poder subsistir; otros requieren de una intervención médica en el extranjero. La obra está escrita y dirigida por Hernán Zin (La guerra contra las mujeres).

El thriller y la comedia acaparan los grandes estrenos de la semana


Estrenos 14noviembre2014Noviembre está siendo un mes de muchos estrenos. Hoy, viernes 14, mantiene la tendencia de acumular varias novedades de diverso interés que tienen una cosa en común: evitar a toda costa competir directamente con el asegurado taquillazo de la semana que viene, la primera parte de la última parte de la saga ‘Los Juegos del Hambre’. Es por eso que muchos de los títulos, a pesar de tener nombres de peso y tramas interesantes, poseen un carácter minoritario. Eso sí, y dado que en la variedad está el gusto, comedia, thriller, ciencia ficción, drama y biopics aglutinan el grueso de estos estrenos que repasamos a continuación.

Comenzamos por Matar al mensajero, thriller basado en el libro del periodista Gary Webb que recoge sus vivencias durante los años ochenta, época en la que desveló la relación existente entre la CIA y los rebeldes de Nicaragua. Una lista de nombres y de actividades que inició una campaña de desprestigio contra él, puso su vida en peligro en más de una ocasión y, finalmente, le llevó al suicidio. Intriga política y periodística que llega de la mano de Michael Cuesta (El fin de la inocencia), quien dirige a un interesante reparto encabezado por Jeremy Renner (La gran estafa americana), Mary Elizabeth Winstead (La jungla: Un buen día para morir), Paz Vega (Grace de Mónaco), Michael Sheen (serie Masters of sex), Robert Patrick (Más allá del amor), Ray Liotta (Uno de los nuestros), Tim Blake Nelson (Lincoln), Barry Pepper (serie Los Kennedy), Rosemarie DeWitt (Los amos del barrio), Oliver Platt (#Chef), Andy García (Vamos de polis) y Michael Kenneth Williams (serie Boardwalk Empire).

Muy distinto es el otro gran estreno de la semana, Dos tontos todavía más tontos. Secuela de la película protagonizada por Jim Carrey (Kick-Ass 2. Con un par) y Jeff Daniels (serie The Newsroom) hace ahora 20 años, la historia retoma a los personajes para narrar el viaje que harán estos dos amigos para encontrar al hijo de uno de ellos, cuya existencia desconocían, y enfrentarse a la responsabilidad que eso supone. Al igual que la primera parte, esta comedia gamberra está dirigida por los hermanos Bobby y Peter Farrelly (Algo pasa con Mary), y en el reparto podemos encontrar junto a Carrey y a Daniels los nombres de Kathleen Turner (Una pareja de tres), Laurie Holden (serie The Walking Dead), Rob Riggle (Los becarios), Rachel Melvin (Boo), Steve Tom (Life of Lemon) y Bill Murray (El gran hotel Budapest).

Otro de los estrenos norteamericanos es La conspiración de noviembre, thriller de espionaje que adapta a la gran pantalla el libro de Bill Granger “There are no spies”. La trama sigue a un retirado agente de la CIA cuyo carácter y gran entrenamiento le convierten en un hombre muy peligroso. El tipo de hombre necesario para proteger a una testigo de un antiguo caso de conspiración. Sin embargo, pronto descubre que este trabajo le convierte en objetivo de un antiguo amigo de la agencia, lo que le induce a pensar en que hay un infiltrado en la CIA. Roger Donaldson (Species) es el encargado de poner en imágenes la historia, mientras que Pierce Brosnan (Mejor otro día) da vida al protagonista. Además, Olga Kurylenko (Oblivion), Luke Bracey (G.I. Joe: La venganza), Bill Smitrovich (Los diarios del ron) y Amila Terzimehic (Top je bio vreo) completan el reparto principal.

Aunque la propuesta más original es Orígenes, drama escrito y dirigido por Mike Cahill (Otra Tierra) que, en clave de ciencia ficción, narra la investigación de un biólogo molecular sobre la evolución del ojo humano. Tras un breve encuentro con una exótica joven su trabajo invadirá su vida por completo hasta que realiza un descubrimiento que cambia por completo sus creencias científicas y espirituales. Comenzará entonces un viaje por medio mundo en busca de fenómenos que validen su reciente teoría. El reparto está encabezado por Michael Pitt (serie Boardwalk Empire), Brit Marling (Pacto de silencio), Astrid Bergès-Frisbey (El sexo de los ángeles) y Steven Yeun (serie The walking dead).

También dramática, aunque esta vez con dosis de comedia, es el género al que pertenece The skeleton twins, film dirigido por Craig Johnson (True adolescents) cuyo argumento arranca cuando dos gemelos se reencuentran tras años de voluntaria separación. La reunión les llevará a analizar sus respectivas vidas y los motivos por los que les ha ido tan mal, comprendiendo que su incapacidad para aceptar el pasado y afrontar el futuro es la clave para dar un giro a su existencia. Bill Hader (Cosas que hacer antes de los 18) y Kristen Wiig (La vida secreta de Walter Mitty) forman la pareja protagonista, a la que acompañan un puñado de cómicos conocidos como Luke Wilson (Un funeral de muerte), Ty Burrell (serie Modern family), Joanna Gleason (Plan en Las Vegas) y Kathleen Rose Perkins (serie Episodes).

Pasamos ahora a los estrenos europeos, y entre ellos destaca Escobar: Paraíso perdido, thriller que gira en torno a la figura del narcotraficante Pablo Escobar. Producido entre España, Francia y Bélgica, La trama comienza cuando un joven surfero se enamora perdidamente de una joven colombiana en un costero pueblo que parece el paraíso en la Tierra. Su vida dará un vuelco cuando la chica decida presentarle a su tío, que no es otro que el famoso narcotraficante, iniciándose así una peligrosa relación entre ambos hombres. Ópera prima del actor Andrea Di Stefano (La vida de Pi), su reparto está encabezado por Josh Hutcherson (Los Juegos del Hambre), Benicio Del Toro (Snatch. Cerdos y diamantes), Brandy Corbet (Martha Marcy May Marlene), Claudia Traisac (serie Cuéntame cómo pasó) y Carlos Bardem (Alacrán enamorado).

La novedad española más interesante es La ignorancia de la sangre, thriller basado en la novela de Robert Wilson cuya trama sigue la investigación que debe realizar el jefe de Homicidios de Sevilla cuando un niño es secuestrado por la mafia rusa, a la que lleva siguiendo desde hace tiempo. Mientras la organización criminal le exige un precio muy alto por su liberación, otro caso irrumpe en su vida: un compañero infiltrado en una célula terrorista islámica le pide ayuda cuando comprende que los terroristas tienen intención de reclutar para la causa a su propio hijo. Dirigido por Manuel Gómez Pereira (El juego del ahorcado), el film está protagonizado por Juan Diego Botto (Silencio en la nieve), Paz Vega (Lucía y el sexo), Alberto San Juan (Una pistola en cada mano), Cuca Escribano (Retorno a Hansala) y Ken Appledorn (Anochece en la India).

Tras su paso por el Festival de Sitges, Asmodexia llega a varios cines españoles en un estreno muy limitado. Enmarcada en el terror, y más concretamente en las posesiones demoníacas, esta cinta española dirigida por Marc Carreté, con la que debuta en el largometraje, sigue el viaje que realizan un pasto y su nieta a Barcelona. Por el camino se enfrentarán a los poseídos cuerpos de varios individuos de voluntades débiles, entre ellos niños, y comprenderán que el pasado que pretenden olvidar puede ser lo único que ayude a la Humanidad. El reparto está encabezado por Lluís Marco (La voz dormida), Clàudia Pons (Elisa K), Marta Belmonte (Campamento Flipy), Irene Montalà (Insensibles) y Albert Baró (Los niños salvajes).

Francia y Alemania están detrás de la producción de Diplomacia, drama histórico que se centra en los acontecimientos que rodearon a la entrada de los aliados en Paris durante la II Guerra Mundial en agosto de 1944. La decisión de Hitler en ese momento fue destruir la capital francesa, pero las órdenes dadas al gobernador militar alemán nunca llegaron a cumplirse. Esta adaptación de la obra de teatro de Cyril Gely ahonda en las decisiones, relaciones políticas y comunicaciones de esas horas. Volker Schlöndorff (El silencio tras el disparo) se encarga de poner en imágenes el guión y de dirigir a André Dussollier (Micmacs), Niels Arestrup (Perder la razón), Burghart Klaussner (Nono, el niño detective), Robert Stadlober (Adams ende) y Charlie Nelson (El hombre del tren), entre otros.

También desde Alemania nos llega Vivir sin parar, drama del 2013 cuyo argumento gira en torno a un anciano que en su juventud fue un conocido corredor de maratón. A pesar de sus éxitos, entre los que está una medalla de oro en unos Juegos Olímpicos, su vida transcurre en una residencia de ancianos junto a su mujer de forma rutinaria. Frustrado y desesperado, decide calzarse sus viejas zapatillas y empezar a correr con el objetivo de repetir viejas glorias. Poco a poco logra el apoyo de la mayoría de sus amigos y vecinos, pero la muerte de su esposa le sumirá en una profunda depresión de la que deberá salir si quiere cumplir la promesa que le hizo a su esposa. Kilian Riedhof, tras una larga trayectoria en televisión, debuta en el largometraje cinematográfico con esta historia protagonizada por Dieter Hallervorden (The child), Tatja Seibt (Formentera), Heike Makatsch (La ladrona de libros) y Frederick Lau (Coming in).

El cine para toda la familia tiene su mayor representante en la danesa Antboy, el pequeño gran superhéroe, producción del 2013 basada en los libros de Kenneth Bøgh Andersen protagonizados por un niño solitario enamorado en secreto de una compañera de su escuela y acosado por los acusones de su clase que un día es mordido por una hormiga de extraño aspecto. A la mañana siguiente descubre que posee los poderes proporcionales de una hormiga. Sus nuevos poderes le llevarán a vivir grandes aventuras y a decidir cuál será su lugar en el mundo. Ópera prima de Ask Hasselbalch, la cinta cuenta en su reparto con los debutantes Oscar Dietz, Samuel Ting Graf y Amalie Kruse Jensen, a los que se une Nicolas Bro (War horse).

El único estreno animado del fin de semana es Niko 2: Hermano pequeño, problema grande, aventura del 2012 producida entre Finlandia, Alemania, Dinamarca e Irlanda que supone la continuación de las aventuras de este pequeño reno iniciadas en 2008. Dirigida por Kari Juusonen, autor de la primera entrega, y por Jørgen Lerdam (Pettson & Findus – Glömligheter), la trama comienza cuando la madre del pequeño protagonista inicia una relación con un nuevo novio, lo que creará tensiones en su familia. Para colmo, es acusado del secuestro de su nuevo hermanastro. Ante esto, el valiente reno solo podrá iniciar la búsqueda para demostrar su inocencia. Las voces principales, en su versión original, corresponden a Erik Carlson, Mikko Kivinen (Myrsky), Vuokko Hovatta (Suden arvoitus) y Aarre Karén (Thomas).

Cierra los estrenos el documental catalán La dama del ajedrez, debut en la dirección y el guión del productor Agustín Mezquiza (Lola, la película). La película busca los orígenes del actual ajedrez, en el que la reina tiene un papel fundamental. Dicha pieza, introducida por un erudito judío, se inspira en el creciente poder de las reinas consortes de occidente, algo que el propio erudito dejó plasmado en un libro incunable de 1495 cuyo paradero se desconoce… hasta ahora.

‘El gran hotel Budapest’: la fábula de la Europa de entreguerras


Tony Revolori y Ralph Fiennes protagonizan 'El gran hotel Budapest', de Wes Anderson.Si por algo se eleva Wes Anderson (Viaje a Darjeeling) por encima de otros directores es por su visión única capaz de crear universos cromáticos poblados de personajes sencillamente inimitables. Pero eso no le convertiría en el gran director que es; solo en un transgresor realizador con mucha imaginación. Su genio, y tras ver su última película no debería haber mucho reparo en utilizar ese término, reside en las historias que narra y en las innumerables lecturas hipertextuales que ofrecen sus planos y sus diálogos, hilarantes y ácidos como pocos.

Lo que convierte a El gran hotel Budapest en la magnífica obra que es no reside, por tanto, en su cromatismo (perfectamente utilizado para narrar los diferentes espacios temporales que se hallan en el film), sino en el contexto en el que se enmarca esta fábula de amistad, de amor y de suspense. Narrada a modo de capítulos de un libro, cada uno con su carátula correspondiente, la película es una visión irónica y muy interesante del período de entreguerras europeo del siglo XX. Una época en la que la sociedad trataba de evadirse de sus propios problemas (lo que en el fondo representa el hotel) a pesar de que la realidad siempre regresaba para golpear con fuerza (algo representado en la cárcel, los espacios nevados, las extrañas SS, …). Este trasfondo, ocultado bajo capas de color, surrealistas personajes y situaciones irónicas y un tanto absurdas, otorga al conjunto una entereza que va más allá del mero thriller en clave cómica o de la historia de amor de doloroso recuerdo.

Claro que nada de esto sería lo mismo sin, precisamente, esas capas antes mencionadas. Solo hay que echar un vistazo al reparto para comprender que los roles, incluso los más secundarios, poseen una calidad pocas veces en la actualidad. Todos los actores, hasta los que únicamente cuentan con minutos en pantalla, están sublimes. Por supuesto, destaca un Ralph Fiennes (El lector) como maestro de ceremonias que representa con acierto al perfecto caballero cuyas salidas de tono de vez en cuando le hacen más humano que cualquier otro detalle. Pero hay más, mucho más. Adrien Brody (King Kong) se antoja insustituible como el villano de la función; Jeff Goldblum (La mosca) dispone de algunas de las mejores secuencias del film, como es la persecución en el museo, compartida por un inquietante Willem Dafoe (El circo de los extraños); o el desconocido Tony Revolori (El juego perfecto), que hace las veces de contrapartida del personaje de Fiennes, y al que el actor otorga una ligera picardía.

Desde luego, El gran hotel Budapest es un film espléndido. Se le podría achacar algunas irregularidades en su ritmo narrativo, y desde luego su humor no está pensado para todos los gustos. Pero todo en ella, desde la increíble banda sonora hasta algunos hallazgos visuales verdaderamente inolvidables, la convierten en una de las experiencias más enriquecedoras del año. La forma de narrar la llegada del nazismo, la historia de amor que alterna protagonismo con el suspense, o el propio recursos de ser planteado como un cuento le dan al film un aspecto único y distinto (lo que a mucha gente no le gustará, sin duda). Pero bajo todo eso hay mucho que ver, mucho que sentir y mucho que aprender. Y no se consigue todo con un solo visionado.

Nota: 8,5/10

Wes Anderson reúne a medio Hollywood en ‘El gran hotel Budapest’


Estrenos 21marzo2014Como es habitual por estas fechas, el verano cinematográfico está a punto de llegar, y lo va a hacer con una de esas superproducciones que pretenden dejar al resto de propuestas empequeñecidas. Tal vez motivado por eso la cartelera española se llena hoy viernes, 21 de marzo, de numerosas propuestas para todos los gustos, desde comedia hasta terror, pasando por el thriller o el drama. Quizá el mejor aliciente para acudir a las salas sea el hecho de que, más allá de estilos muy personales, muchas de las propuestas están protagonizadas por nombres propios de gran relevancia.

Uno de ellos es, sin lugar a dudas, El gran hotel Budapest, lo nuevo de Wes Anderson tras Moonrise Kingdom en 2012. Y como es habitual en él, esta comedia derrocha imaginación, colorido y un ácido sentido del humor para narrar las aventuras de un legendario conserje y su fiel botones en un importante hotel europeo en el periodo de entreguerras. Aventuras que les llevarán a robar una importante obra de arte, a protagonizar conflictos familiares por una herencia o a vivir una hermosa historia de amor. Todo con una Europa que vivía una época compleja y llena de contrastes. Por si todo esto no fuera suficiente, el director se rodea, como también es habitual en él, de un interminable y sorprendente grupo de actores, entre los que destacan Ralph Fiennes (La lista de Schindler), Tony Revolori (El juego perfecto), F. Murray Abraham (serie Homeland), Mathieu Amalric (La venus de las pieles), Adrien Brody (El profesor), Willem Dafoe (Spider-Man), Jeff Goldblum (Parque Jurásico), Harvey Keitel (Reservoir dogs), Jude Law (Efectos secundarios), Bill Murray (Monuments Men), Edward Norton (El legado de Bourne), Saoirse Ronan (Camino a la libertad), Jason Schwartzman (Al encuentro de Mr. Banks), Léa Seydoux (La bella y la bestia), Tilda Swinton (Tenemos que hablar de Kevin), Tom Wilkinson (El llanero solitario) y Owen Wilson (Midnight in Paris).

Otro film que cuenta no varios actores conocidos es Non-Stop, thriller que recupera los aviones como escenario y que está dirigido por el español Jaume Collet-Serra (Sin identidad). Protagonizada por Liam Neeson (Battleship), la cinta se centra en un viaje sin escalas en el que un oficial de seguridad recibe una serie de mensajes exigiendo el pago de varios millones de dólares a la compañía bajo la amenaza de matar a un pasajero cada 20 minutos. Cuando empiezan a morir el agente deberá iniciar una investigación contrarreloj para detener al asesino y demostrar que las acusaciones de que él es el responsable son falsas. Junto a Neeson encontramos a Julianne Moore (Carrie), Lupita Nyong’o (12 años de esclavitud), Anson Mount (Sólo una noche), Scoot McNairy (Argo), Michelle Dockery (serie Downton Abbey), Shea Whigham (serie Boardwalk Empire), Bar Paly (Dolor y dinero) y Nate Parker (El fraude), entre otros.

Pasamos ahora al cine europeo, y lo hacemos con un film realmente interesante, al menos a priori. Se trata de Byzantium, cinta de corte fantástico con dosis de terror e intriga producida en 2012 y dirigida por Neil Jordan (Entrevista con el vampiro). La trama sigue a dos mujeres que, en mitad de la noche, huyen del escenario de un crimen. Su viaje las lleva a un resort costero hundido en el que una, la más práctica, vende su cuerpo para conseguir dinero. Durante su estancia conocerán a un hombre tímido y retraído que las llevará al destartalado hotel Byzantium, y se revelará tanto la extraña naturaleza de las mujeres como la relación que las une. Con Gemma Arterton (Runner Runner) y Saoirse Ronan como protagonistas, la película cuenta además con Caleb Landry Jones (Contraband), Sam Riley (Control), Jonny Lee Miller (serie Elementary) y Tom Hollander (Una cuestión de tiempo) como principales secundarios.

En el mismo género se enmarca La hermandad, cinta española escrita y dirigida por Julio Martí Zahonero que supone su debut en el largometraje y el regreso a la gran pantalla de Lydia Bosch (serie Médico de familia). A medio camino entre el thriller y el terror, la historia comienza cuando una escritora es salvada por un grupo de monjes conocidos como “La Hermandad”, una rama de los monjes benedictinos que siguen a rajatabla una serie de normas de pobreza y obediencia. Obligada a guardar cama en el monasterio, pronto empieza a notar cosas que no encajan, como llantos de niños, extraños libros sobre los monjes o una cripta escondida. Decidida a revelar el secreto que esconde el lugar, lo que se encontrará superará todas sus expectativas. Junto a la actriz encontramos a Manuel Tallafé (Las brujas de Zugarramurdi), Borja Elgea (El chocolate del loro), Felipe Vélez (serie Sin tetas no hay paraíso), Alejandro Jornet (El Capitán Trueno y el Santo Grial) y José Luis de Madariaga (Amania).

Muy distinta es La partida, drama español ambientado en La Habana que narra los esfuerzos de dos jóvenes para sobrevivir, uno de ellos con una mujer adolescente y un bebé, y el otro dependiente del padre de su novia. El título del film hace referencia no solo a la forma de denominar un partido de fútbol, sino a lo que ambos deben hacer en el Malecón, legendario muro donde los turistas encuentran carne fresca. Antonio Hens (Pequeña historia de amor en tres actos) dirige la propuesta, mientras que Milton García (Habanastation), Reinier Díaz, Luis Alberto García (Juan de los muertos), Mirta Ibarra (El cuerno de la abundancia) y Toni Cantó (Todo sobre mi madre) son algunos de los actores.

Otro de los estrenos españoles es El rayo, aunque en esta ocasión cuenta con la colaboración de Portugal. Escrita y dirigida por Fran Araujo y Ernesto de Nova, supone el debut en el largometraje de ficción para ambos. La cinta, a medio camino entre el drama y la autobiografía, narra el largo viaje de un inmigrante marroquí que, tras trece años en España, decide volver a su país conduciendo la única posesión que le queda: un tractor. Su protagonista, Hassan Benoudra, es la primera vez que se pone delante de una cámara.

Desde Francia nos llega Jimmy P., drama basado en la historia real de un antropólogo y psicoanalista francés que, al final de la II Guerra Mundial, tuvo a su cargo a un indígena americano que había participado en la guerra y que sufría de numerosas dolencias achacadas en un principio a la esquizofrenia. Pero lo que comienza siendo un simple trabajo deriva poco a poco en una amistad y en la búsqueda de los recuerdos del americano con una complicidad cada vez mayor. Dirigida por Arnaud Desplechin (Reyes y reinas), la película está protagonizada por Benicio Del Toro (Salvajes) y Mathieu Amalric, que estrena por partida doble junto a El gran hotel Budapest. Además, también podremos ver a Gina McKee (Notting Hill), Larry Pine (serie Rehenes) y Joseph Cross (Lincoln).

También francesa es Los canallas, dirigida por Claire Denis (Una mujer en África) y cuya historia comienza cuando un capitán de petrolero decide abandonar su barco y regresar a París junto a su hermana. Si bien el principal motivo es que su cuñado acaba de suicidarse, pronto descubre que la fábrica familiar está al borde de la quiebra y que su sobrina está ingresada en un psiquiátrico, al parecer todo motivado por las decisiones de un hombre. Decidido a hacerle pagar por ello, el capitán de barco se muda al edificio de la amante del hombre, donde su plan se verá alterado al descubrir secretos que su hermana no le había revelado. Este intenso drama está protagonizado por Vincent Lindon (Cruzando el límite), Chiara Mastroianni (Pollo con ciruelas), Julie Bataille (Chimère), Michel Subor (Salvaje inocencia) y Lola Créton (Después de mayo).

Producida entre Francia, Polonia y Reino Unido, La mujer del quinto es un drama del 2011 con toques de suspense protagonizado por Ethan Hawke (Daybreakers) y Kristin Scott Thomas (La pesca del salmón en Yemen) cuyo argumento gira en torno a un escritor norteamericano que viaja a París con la intención de recuperar el amor de su mujer y su hija. Sus planes no salen como cabría esperar y termina hospedándose en una pensión de los suburbios. Allí conoce a una mujer con la que inicia un apasionado romance que le lleva a enderezar su vida pero que provocará una serie de inexplicables acontecimientos a su alrededor. Dirigida por Pawel Pawlikowski (Last resort), quien también escribe el guión basado en la novela de Douglas Kennedy, el reparto se completa con Joanna Kulig (Ellas), Samir Guesmi (No se lo digas a nadie), Delphine Chuillot (Pandórum) y Julie Papillon.

Desde Hungría nos llega The exam, producida en 2011 y dirigida por Peter Bergendy (Állítsátok meg Terézanyut!). Su argumento, que tiene lugar en Budapest durante 1957, se centra en las pesquisas que debe realizar un oficial de la Unión Soviética para demostrar la lealtad de uno de sus subordinados encargado de recopilar información y transmitirla a sus superiores y que resulta ser su mejor amigo. Y aunque todo comienza como un proceso rutinario su vigilancia revelará inquietantes secretos en la vida del espía que podrían destruir las carreras de ambos hombres. Zsolt Nagy (Team building), János Kulka (Camaleón), Péter Scherer (Made in Hungaria), András Balogh (Utolsó idök) y Gabriella Hámori (Budapest) son sus principales protagonistas.

El último de los largometrajes de ficción del fin de semana es En tierra de nadie, comedia alemana del 2010 escrita y dirigida por Tomasz Thomson (Tormenta silenciosa) en la que un asesino a sueldo que ha cometido un error en el último encargo acepta a regañadientes el encargo de vigilar una apartada casa de un jefe del crimen algo excéntrico. El trabajo parece sencillo y la vida perfecta, pero un ridículo accidente convertirá el pacífico trabajo en una horripilante y satírica lucha por la supervivencia. Protagonizada por Jürgen Rißmann (Vivere), la cinta cuenta también con Thomas Wodianka (Geisterstunde), Reiner Schöne (Wasted in Babylon), Eva-Katrin Hermann, Waléra Kanischtscheff (Herzentöter) y Luc Feit (House of boys).

En cuanto al documental, el único representante es la española Yo creo, escrito y dirigido por Vincenç Villa, y en el que diversos testimonios de todo tipo de personas y grupos sociales ofrecen una visión particular y diferente acerca del mundo que nos rodea, de la fe y de las circunstancias que nos rodean. Testimonios que, lejos de buscar una respuesta a las grandes preguntas del ser humano, lo que muestra es un abanico tan amplio de puntos de vista que el espectador se verá reflejado en ellos de un modo u otro.

‘Monuments Men’: historias de la guerra


George Clooney y Matt Damon encabezan los 'Monuments Men'.George Clooney, como director, suele realizar obras en las que su ideología y su forma de entender el mundo quedan patentes. El problema es que estamos tan acostumbrados a verle firmar obras tan serias y densas como Buenas noches, y buena suerte (2005) que nos olvidamos por un momento de que también es capaz de hacer algo como Ella es el partido (2008). El nuevo film del protagonista de la saga Ocean’s (con la que comparte ciertas bases conceptuales adaptadas al tiempo en el que se desarrolla la trama) tiene algo de ambos mundos, es decir, se encuentra a medio camino entre la gravedad moral de lo que narra y la ligereza con la que lo hace. Y esto no tiene que ser necesariamente malo.

Más bien al contrario, el actor, director y guionista imprime al conjunto un estilo ameno, entretenido y a ratos muy divertido. Se aleja, por tanto, del drama de la guerra y de la muerte por bien común y altruista como es salvar el legado artístico y cultural de siglos de humanidad. Y en cierto modo la apuesta por este punto de vista no solo libra al reparto y al propio director de caer en una espiral dramática que podría haber terminado en tragedia (para la trama y para la propia película en sí), sino que permite combinar los momentos más trágicos con otros algo cómicos. A ello contribuye, no cabe duda, la camaradería de unos actores que disfrutan dentro y fuera de la pantalla, en especial Matt Damon (Contagio), Bill Murray (Bienvenidos a Zombieland) y John Goodman (Red state), que protagonizan alguno de los mejores momentos del film. Mención aparte merece Cate Blanchett (Babel), que aprovecha al máximo un personaje que se queda en un intento de protagonismo femenino, siendo en realidad un secundario que habría merecido algo más.

Y precisamente ese tono algo cómico y ligero es lo que impide introducirse de lleno en el film. Eso, y que la historia de este grupo de hombres que busca obras de arte en plena II Guerra Mundial se ramifica en tantas subtramas localizadas en diferentes lugares de Europa en un mismo periodo de tiempo. Diversificación que obliga a tener en todo momento muy presente lo que busca cada personaje, hacia dónde le dirigen las pistas que encuentra, y que dificultades se encuentra por el camino. En definitiva, demasiada complejidad para una historia que se antoja mucho más directa y simple, y que precisamente gana enteros cuando el grupo vuelve a reunirse hacia el tercio final del film.

En cualquier caso, Monuments Men deja algunos momentos para el recuerdo (el descubrimiento de arte robado en una casa es magnífico), y aprovecha los pocos recovecos que la búsqueda de arte le deja para lanzar algún que otro mensaje ideológico que dan buena cuenta de ese compromiso de Clooney. Y no desentonan a pesar del tono afable del conjunto. Es, en definitiva, una combinación de los dos mundos en los que se mueve el director, el más comercial y el más intelectual. No es un gran film cargado de emotividad y reflexiones sobre el modo en que la guerra destruye nuestra humanidad (aquí representada por el arte), pero tampoco lo intenta. Simplemente señala una historia de la guerra que, de otro modo, el gran público tal vez nunca habría conocido.

Nota: 6,5/10

Diccineario

Cine y palabras

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