‘El hoyo’: La panna cotta es el mensaje


El cine español, como concepto, tiene un problema importante. Y no es por sus directores o sus actores, sino por unos productores a los que muchas veces el miedo les lleva a repetir una fórmula hasta desgastarla. Pero para repetir algo hasta la saciedad es necesario que haya habido primero un original, esa historia que haya encandilado o impactado al espectador. Por eso de vez en cuando nos encontramos con pequeñas joyas refrescantes y sorprendentes, capaces no solo de narrar algo poco habitual, sino esconder además una reflexión sobre la sociedad, sobre nuestro lugar y nuestra forma de relacionarnos con los demás.

Todo esto y mucho más es lo que ofrece Galder Gaztelu-Urrutia en El hoyo, una ópera prima que, como ya se ha comparado, recuerda poderosamente a Cube, esa joya del fantástico de 1997. Y lo hace no solo en su diseño de producción o en su vestuario, sino en su análisis del ser humano. Sin necesidad de dar demasiadas explicaciones al contexto (alguna más tampoco habría estado mal, todo sea dicho), la cinta plantea una estructura vertical de cientos de pisos, dos personas por cada uno de ellos y una plataforma que baja con comida. Este símbolo, verdadero motor de este mundo, refleja a la perfección cómo los de arriba, los poderosos, son incapaces de compartir nada con los de abajo, los pobres, entregándose a la opulencia y al desenfreno y, lo que es más grave, destruyendo aquello que no pueden consumir únicamente por maldad o indiferencia.

Algo tan sencillo como esto da pie a toda una reflexión personal acerca de cómo el hombre es un lobo para el hombre, de cómo las buenas acciones y las buenas intenciones en una sociedad cruel y autodestructiva terminan por lanzar un mensaje que no sabremos si será escuchado adecuadamente. “La panna costa es el mensaje”, se repite obsesivamente en un momento dado. En realidad, poco importa si es este postre italiano, una asustada niña o cualquier otra idea. La película, acertadamente, finaliza sin revelar si dicho mensaje será escuchado, porque en un mundo sin esperanza eso importa poco, dejando al espectador la responsabilidad de saber si ese final es bueno o malo. A la fuerza de este mensaje se une la labor de unos actores más que correctos y de un director que demuestra personalidad, pues aunque en algún momento el relato se le escapa ligeramente de las manos con una narrativa algo estática, lo cierto es que aprovecha al máximo la tensión, al locura y la radicalidad de un mundo de hormigón sin ventanas ni salidas.

Posiblemente lo más notable de El hoyo es que Gaztelu-Urrutia ha convertido esa plataforma de comida en un símbolo de la fantasía y la ciencia ficción moderna. Una metáfora de cómo el primer mundo derrocha recursos mientras el tercer mundo se muere. Y mientras tanto, los que mueven los hilos (representados acertadamente en unos breves flashes durante el metraje), esa Administración, vive ajena al mundo que controla. Habrá quienes no vean más allá de sus imágenes, a quienes posiblemente la película les parezca lenta, carente de lógica o con un final sin sentido. Pero todo tiene un trasfondo. Más allá de los problemas habituales de cualquier relato (falta de ritmo en algunos momentos, una aceleración de los acontecimientos hacia el final del metraje, …), lo cierto es que estamos ante una obra más que recomendable. Un reflejo de un mundo que necesitamos arreglar, y para eso los de arriba tienen que escuchar.

Nota: 8/10

‘El caballero oscuro: La leyenda renace’ eclipsa los estrenos


Hace un par de semanas, cuando llegaba a las pantallas españolas The amazing Spider-man, hubo estrenos de lo más variado con nombres y propuestas interesantes que quedaron eclipsadas por la magnitud del evento cinematográfico. Ahora vuelve a producirse un fenómeno similar, es decir, el 20 de julio llega con varios títulos interesantes, pero el caballero oscuro de DC acapara todos los focos.

Y es que la nueva entrega de Batman no es cualquier cosa. Supone el broche de oro a una trilogía que ha revolucionado la forma de entender el cine de superhéroes y, de algún modo, la narrativa cinematográfica moderna. El caballero oscuro: La leyenda renace supone una continuación en toda regla de los acontecimientos narrados en El caballero oscuro (2008), en el que Batman se autoinculpaba de un asesinato. Ocho años después, el superhéroe de Gotham se ve obligado a abandonar su retiro por la presencia de una nueva amenaza que responde al nombre de Bane, que busca utilizar la ciudad como base de operaciones para organizar el crimen de todo el mundo. Los principales responsables repiten: Christopher Nolan (Memento) en la dirección, Christian Bale (El imperio del sol), Michael Caine (Hijos de los hombres), Morgan Freeman (Invictus), Gary Oldman (El libro de Eli),Liam Neeson (Sin identidad) y Cillian Murphy (Luces rojas), a los que se suman Tom Hardy (El topo) como el villano, Anne Hathaway (Amor y otras drogas) como Catwoman, Marion Cotillard (Pequeñas mentiras sin importancia), Joseph Gordon-Levitt (G. I. Joe) y Matthew Modine (La isla de las cabezas cortadas).

Pero más allá de la superproducción llamada a ser título importante del año, la oferta cinematográfica se completa con El irlandés, cinta escrita y dirigida por John Michael McDonagh en lo que representa su debut en el largometraje. Protagonizada por Brendan Gleeson (Escondidos en Brujas) y Don Cheadle (Hotel Rwanda), esta comedia negra que se mezcla con el thriller narra la historia de un policía de un pueblo de Irlanda cuya máxima afición son las prostitutas. Su actitud despreocupada y su carácter conflictivo harán que no preste atención a la llegada de un agente del FBI para desarticular una red de tráfico de drogas, al menos en un primer momento. Liam Cunningham (El viento que agita la cebada) y Mark Strong (Red de mentiras) son otros rostros que completan el reparto.

Los amantes de las historias más dramáticas tienen una buena propuesta con Margaret, lo nuevo de Anna Paquin como protagonista en el cine entre mordisco y mordisco de la serie True Blood. Escrita y dirigida por Kenneth Lonergan (Puedes contar conmigo), la trama gira en torno a la madurez y los caminos que toma la vida, tan diferentes a lo que imaginamos siendo jóvenes. El resto del reparto es realmente inspirador: J. Smith-Cameron (In & Out), Mark Ruffalo (Los Vengadores), Jean Reno (Todo incluido), Kieran Culkin (Scott Pilgrim contra el mundo), Matthew Broderick (Godzilla) y Matt Damon (Infiltrados) entre muchos otros.

Ya desde Europa, y más concretamente desde España en coproducción con Inglaterra, llega una película del 2010, Mr. Nice, biopic de Howard Marks, un hombre que llegó a lo más alto en su carrera profesional (físico nuclear, contactos con agencias de inteligencia y espionaje, empresas por todo el mundo, …) y que se convirtió en el mayor traficante de marihuana del mundo. Dirigida por Bernard Rose (Amor inmortal), esta comedia está protagonizada por rostros muy conocidos del panorama cinematográfico ingles y español, entre los que se dejan ver estrellas estadounidenses: Rhys Ifans (Anonymous), Chloë Sevigny (Zodiac), David Thewlis (Siete años en el Tíbet), Luis Tosar (Mientras duermes), Crispin Glover (Regreso al futuro) y Elsa Pataky (Serpientes en el avión) son algunos de ellos.

Otra producción española (esta vez en solitario) del 2010 también llega a las pantallas. Se trata de Desechos, escrita y dirigida por David Marqués, el de Aislados. La historia de esta comedia aborda una problemática muy actual: dos amigos que pasan por una mala situación económica por culpa de la crisis deciden alquila una habitación. El problema es que solo tienen dos, por lo que adaptan un armario empotrado como si de un tercer dormitorio se tratara. A pesar del rechazo de muchos interesados, un extraño personaje aceptará dormir en ese minúsculo espacio y les propondrá, además, un plan para mejorar su situación económica. Los amigos son Adrià Collado y Eric Francés, actores habituales del director, mientras que el inquilino tiene los rasgos de Fernando Tejero (Cinco metros cuadrados). Además, Guillermo Toledo (Crimen ferpecto), Antonia San Juan (Todo sobre mi madre), Fele Martínez (Tesis) y Antonio Pagudo (El síndrome de Svensson) completan el reparto.

Los estrenos se completan con la producción rusa Elena, lo nuevo de Andrey Zvyagintsev (El regreso), un intenso drama en el que una pareja de ancianos, cada uno con un hijo de otro matrimonio, ve como cambia su mundo cuando el marido sufra un infarto. Un momento de ternura con su hija, que mantiene una distancia considerable con su padre, llevará al hombre a tomar la decisión de dejarle todos sus bienes en herencia. Elena, la mujer, cuyo hijo se encuentra en el paro y no es capaz de mantener a su familia, elaborará un plan para que a su familia no le falte de nada. Nadezhda Markina (Svadba) y Andrey Smirnov (Persona non grata) interpretan a la pareja de ancianos, mientras que Elena Lyadova (Buben, baraban) y Aleksey Rozin (Sobiratel pul) dan vida a los hijos.

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