‘Pacific Rim: Insurrección’: Más evasión que victoria


Más efectos, más acción, monstruos más grandes y… ¿menos historia? Es un mal habitual en muchas secuelas, y en esta cinta dirigida por Steven S. DeKnight, creador de la serie Spartacus, hay bastante de eso, lo que hace preguntarse si esta segunda parte del film de 2013 dirigido por el oscarizado Guillermo del Toro (La forma del agua) era realmente necesaria. ¿Necesaria? No. ¿Disfrutable? Si se busca evasión sí; si se busca victoria puede que no tanto.

El principal problema de Pacific Rim: Insurrección es que su argumento se pierde entre una maraña de historias secundarias que poco o nada tienen que ver con el verdadero sentido del film. Con una trama principal relativamente interesante (traición, una nueva generación de robots, el uso de órganos alienígenas, …) el desarrollo argumental se reduce a la mínima expresión para dar protagonismo a, por ejemplo, el pasado de un personaje, el conflicto entre dos roles secundarios o una suerte de sana enemistad entre los protagonistas que nada aporta al resultado final. DA la sensación de que se han pretendido reproducir algunos de los mejores aspectos de la historia original, pero se ha quedado en eso, en una mera pretensión. Y todo ello con un reparto más que correcto en el que destaca la pareja formada por John Boyega (Detroit) y Scott Eastwood (Snowden), capaces de salvar ellos solos los momentos más críticos del guión.

Efectos y acción a raudales, es cierto, introduciendo nuevos elementos en los combates que harán las delicias de los fans del género. Y aunque DeKnight no es Del Toro, lo que se nota fundamentalmente en su lenguaje visual durante los combates, la incorporación de nuevos y más dinámicos robots capaces de hacer prácticamente de todo ofrece un mundo de posibilidades que se explotan con bastante acierto. Atrás quedan, por tanto, las luchas a puñetazo limpio como si de un combate de lucha libre se tratara, introduciendo saltos, giros en el aire y nuevas armas con las que luchar contra unos monstruos que, en efecto, vienen de otra dimensión… al menos en parte.

Así que si la pregunta es si Pacific Rim: Insurrección permite evadirse de la realidad durante casi dos horas, la respuesta es sí. Sin pensar en su historia y dejándose llevar por las ironías de sus personajes, una trama más bien plana y unos combates que introducen nuevos escenarios además del mar y las ciudades, el espectador puede terminar pasando un buen rato. Si la pregunta es si se continúa la historia original de un modo sincero y explorando los matices que ofrece su trama, lo que puede ser un buen rato terminará siendo un cúmulo de críticas e, incluso, una búsqueda de los fallos narrativos, que alguno que otro hay. Lo más esperanzador, y lo más aterrador, es que se deja la puerta abierta para una tercera parte que ya fue confirmada por el propio Guillermo del Toro.

Nota: 6/10

Los Kaiju vuelven a la Tierra en ‘Pacific Rim: Insurrección’


Como ya avanzaba el pasado viernes, las citas cinematográficas definidas por las nominaciones y los premios en las principales galas de comienzo de año han dado paso a títulos marcadamente taquilleros, cuya intención, además del entretenimiento, es atraer al público en masa a las salas. Y este 23 de marzo no es, en este sentido, diferente. Al contrario, llegan a las pantallas españolas varias novedades que, cada una en su estilo, podrían convertirse en blockbusters.

La primera es Pacific Rim: Insurrección, secuela del film que en 2013 dirigió Guillermo del Toro (La forma del agua). Ahora, y bajo la dirección de Steven S. DeKnight (creador de la serie Spartacus), la trama narra una segunda invasión de los Kaiju, unas monstruosas criaturas que han llegado a la Tierra a través de un portal dimensional y cuyo único objetivo es acabar con la Humanidad. Más grandes y más fuertes, una nueva generación de pilotos de Jaegers deberá hacerles frente. Acción, ciencia ficción y muchos efectos visuales es lo que promete este debut en el largometraje de DeKnight que cuenta con capital de Hollywood y de China, y que está protagonizado por John Boyega (Star Wars: Episodio VIII – Los últimos Jedi), Scott Eastwood (El viaje más largo), Cailee Spaeny, Adria Arjona (serie Emerald city), Tian Jing (Kong: La Isla Calavera), Burn Gorman (Imperium), Charlie Day (Pelea de profes) y Rinko Kikuchi (Nadie quiere la noche), estos tres últimos repitiendo los papeles del film original.

Estados Unidos y Australia colaboran en Gringo. Se busca vivo o muerto, cinta que combina acción, thriller y comedia para seguir el alocado viaje de un hombre de negocios norteamericano que, casi sin darse cuenta, se ve involucrado en un conflicto con otros dos empresarios con malas intenciones. Todo se complica cuando cruza la frontera de Estados Unidos con México, teniendo entonces que decidir si continúa comportándose siguiendo la ley o cruza la línea para poder sobrevivir. Nash Edgerton (The square) dirige este film en cuyo reparto encontramos a su hermano, Joel Edgerton (Gorrión rojo), David Oyelowo (Nina Simone), Charlize Theron (Atómica), Amanda Seyfried (De padres a hijas), Thandie Newton (serie Westworld) y Sharlto Copley (Chappie).

La cinta para toda la familia de esta semana es Peter Rabbit, film con capital norteamericano, británico y australiano que combina imagen real y personajes animados por ordenador en una trama que arranca cuando la enemistad entre el Sr. McGregor y el conejo Peter se extiende desde la granja en la que ambos viven hasta la mismísima Londres, generando todo tipo de situaciones a cada cual más hilarante. Adaptación de los personajes e historias creados por Beatrix Potter, la película está dirigida por Will Gluck (Annie) y protagonizada por Domhnall Gleeson (Barry Seal: El traficante), James Corden (The lady in the van), Rose Byrne (Malditos vecinos 2), Sam Neill (Sweet country), Margot Robbie (Yo, Tonya), Elizabeth Debicki (Breath) y Daisy Ridley (Asesinato en el Orient Express).

Y dado que Semana Santa está cerca, una propuesta norteamericana de corte religioso. Pablo, el apóstol de Cristo es el título de este drama escrito y dirigido por Andrew Hyatt (Full of Grace), cuyo argumento arranca cuando Pablo espera su ejecución en una prisión romana. Corriendo un gran riesgo, Lucas le visita para confortarlo y atenderlo, así como para preguntarle y poder transcribir las cartas que ha escrito a la reciente comunidad de creyentes cristianos, todo ello bajo la persecución de Nerón. James Faulkner (serie Juego de tronos) y Jim Caviezel (serie Person of interest) forman la pareja protagonista, a los que se suman Joanne Whalley (Musa), Olivier Martinez (El médico), John Lynch (Río arriba), Antonia Campbell-Hughes (Split), Alexandra Vino (Penumbra) y Noah Huntley (Blancanieves y la leyenda del cazador).

En lo que a cine español se refiere destaca El aviso, thriller basado en la novela de Paul Pen cuya trama gira en torno a un joven obsesionado con las matemáticas que ve un patrón en una serie de crímenes cometidos cada ciertos años en el mismo lugar. Su vida se cruzará con la de un niño que asegura haber recibido una carta anunciando su muerte, y al que nadie parece creer. Comienza así una carrera contrarreloj para descubrir quién está detrás de estas muertes. Daniel Calparsoro (Cien años de perdón) dirige esta cinta en cuyo reparto encontramos a Raúl Arévalo (Oro), Aura Garrido (La niebla y la doncella), Belén Cuesta (La Llamada), Sergio Mur (serie Las chicas del cable), Luis Callejo (Es por tu bien), Aitor Luna (Matar el tiempo) y Julieta Serrano (Villaviciosa de al lado).

También española es Paella Today, debut en el largometraje de César Sabater que, en clave de comedia, cuenta cómo dos amigos se enfrentan por conquistar a una chica. Para ello, se apuntan a un concurso de paellas, sin saber que en realidad la joven tiene un defecto que no pueden pasar por alto: que nunca podrá ser de nadie. Pablo Rivero (Viral), Olga Alamán (Cruzando el sentido), Pau Gregori, Emilio Mencheta (Nacidas para sufrir) y Lolita Flores (Luz de Soledad) encabezan el reparto.

Entre el resto de estrenos puramente europeos destaca la francesa La casa junto al mar, drama dirigido por Robert Guédiguian (Una historia de locos). El argumento arranca cuando tres hermanos regresan a la casa de su padre, en una pequeña cala cerca de Marsella. Ese tiempo juntos les permitirá valorar qué ha quedado en ellos de los ideales que un día les inculcó su progenitor, pero todo cambiará cuando a la costa llegue una patera. Entre los actores principales destacan Ariane Ascaride (La profesora de historia), Jean-Pierre Darroussin (Golpe de calor), Gérard Meylan (Las nieves del Kilimanjaro), Jacques Boudet (Shanghai Belleville), Anaïs Demoustier (Algo celosa), Robinson Stévenin (Fui banquero).

Francia e Italia colaboran en El viaje de sus vidas, adaptación de la novela de Michael Zadoorian sobre dos ancianos que deciden huir del cuidados asfixiante de sus médicos e hijos y emprenden un viaje en caravana que les lleva desde Boston hasta Key West, en Florida. Dirigida por Paolo Virzì (Locas de alegría), la película está protagonizada por Helen Mirren (Belleza oculta), Donald Sutherland (Forsaken), Kristy Mitchell (Mercenaries), Joshua Mikel (Independence Day: Contraataque) y Robert Pralgo (A place for heroes).

El último de los estrenos es el más internacional. Thelma combina misterio, drama y fantasía en un film con capital noruego, francés, danés y sueco cuyo argumento gira en torno a una joven y tímida estudiante de Biología en la universidad noruega. Allí conoce a una otra chica de la que se enamora perdidamente, pero su vida cambiará por completo cuando, un día, empiece a sentir unas extrañas convulsiones y descubra que tiene poderes paranormales. Dirigida por Joachim Trier (Reprise), la película cuenta en su reparto con Eili Harboe (La ola), Ellen Dorrit Petersen (Shelley), Henrik Rafaelsen (Blind), Grethe Eltervåg y Marte Magnusdotter Solem (Fjellet).

1ª T. de ‘Emerald City’, de la mediocridad a la promesa de algo mejor


El impacto de Juego de Tronos en la cultura popular es innegable. Cada vez es más habitual escuchar por la calle frases características de esta fantasía o referencias a algunos de sus personajes. Su influencia ha llegado incluso a la propia televisión en forma de otro proyecto que, en esta ocasión, intenta trasladar algunas de sus características a una historia ya conocida. Se trata de Emerald City, versión “oscura” de la historia de ‘El Mago de Oz’ que han adaptado Matthew Arnold (serie Siberia) y Josh Friedman (serie Terminator: Las crónicas de Sarah Connor) en una especie de lucha entre diferentes facciones donde la magia y la ciencia, lo real y lo fantástico, se mezclan. Su primera temporada, de 10 episodios, podría entenderse como un intento irregular por crear algo épico, quedándose a las puertas de algo mayor que podría no llegar a ver la luz nunca.

La historia arranca tomando como punto de partida el mismo que el de la novela de L. Frank Baum: una joven llega a Oz a través de un tornado y desea volver a casa, para lo que deberá visitar al Mago, que reina en esa tierra. Sin embargo, y aunque comparte algunos personajes, a partir de aquí la trama es totalmente diferente, en algunos casos con leves cambios que adaptan el contenido de la historia original, y en otros creando tramas y personajes nuevos que enriquecen este mundo de fantasía dotado de una poderosa fuerza visual gracias a la labor del director Tarsem Singh (La celda), sin duda uno de los autores más creativos del panorama actual y responsable de ponerse tras las cámaras de todos y cada uno de los capítulos.

Y es precisamente en esas diferencias donde Emerald City gana enteros a medida que avanza la historia, sobre todo en el tramo final de la temporada. A través de los cambios el espectador se adentra en un mundo en el que, en efecto, la fantasía está presente, pero de un modo más siniestro y mucho más adulto. Que le camino de baldosas amarillo sea una trampa casi mortal, que el ‘espantapájaros’ sea un soldado sin memoria, o que el ‘hombre de hojalata’ sea un joven mitad humano mitad metal son solo algunos de los matices que ofrece la ficción. De hecho, se podría decir que son casi los menos interesantes, pues atañen a personajes que ofrecen más bien poco. No, lo realmente relevante se halla en los, a priori, roles secundarios, que nutren con sus tramas una historia que comienza de forma algo tosca y poco a poco evoluciona hasta ofrecer una complejidad cuanto menos llamativa.

Si algo bueno tiene la serie es que en ella nada es lo que parece. De nuevo, los episodios que exploran el origen de algunos personajes clave para entender el verdadero significado de la trama se convierten en los mejores de la historia, no solo porque reinterpretan una historia ya conocida, sino porque dotan a los personajes de diferentes caras, generando a su vez nuevos puntos de vista tanto en el desarrollo dramático como en las relaciones entre personajes. Destaca por encima de todos Vincent D’Onofrio (Rings), cuyo Mago de Oz resulta más y más inquietante a medida que avanza la trama, y cuyo pasado ayuda a explicar muchas de las cosas que la serie es incapaz de narrar de forma correcta en sus primeros compases. De hecho, todas las escenas que hacen referencia al pasado de los personajes, un pasado marcado por la lucha de facciones y la guerra entre la ciencia y la magia, resulta mucho más interesante que los acontecimientos que en teoría narra la serie, lo cual ya debería ser indicativo de que algo no encaja como debería.

Tramas sin corazón

Y eso que no encaja son, precisamente, las tramas. Como si de un reflejo de algunos personajes de la historia se tratara, Emerald City discurre por un mundo de tramas sin demasiada sustancia, carentes del corazón y la valentía que se podría esperar de este tipo de producción, con un diseño notablemente elaborado y unos actores que, en mayor o menor medida, dotan a sus personajes de una presencia mayor que la definición que tienen sobre el papel. Desde que Dorothy, la protagonista interpretada por Adria Arjona (serie True Detective), llega a Oz hasta que realmente empiezan a moverse todas las piezas de este elaborado puzzle la serie tiende a perderse en idas y venidas sin demasiado sentido. Prueba de ello es que muchos de los personajes que más relevancia tienen en la trama al final de la temporada son introducidos de forma progresiva, y cada uno con su propia historia que poco o nada tiene que ver con la heroína.

Esto genera una sensación inicial de caos que desaparece a medida que las piezas encajan, finalizando todo en un clímax tan espectacular como relevante y dejando abiertas una serie de historias para una hipotética segunda temporada. Es por esto que la primera temporada va de menos a más, creciendo a medida que la complejidad de este mundo de Oz crece con los nuevos personajes, creando una especie de conflicto bélico con muchos frentes que representan, cada uno en su estilo, los diferentes mundos que conviven en este universo. La magia, la ciencia, la tecnología, el mal o la realeza terminan por descubrirse en lo que, de continuar la historia, se convertiría en una lucha por el poder que requerirá una modificación de los pilares dramáticos y narrativos de la serie, transformándose en una producción más coral donde el protagonismo no recaiga, al menos no en exclusiva, en un único personajes.

Me imagino que muchos, al leer esto, hayan tenido breves destellos de fragmentos de Juego de Tronos. Como decía al comienzo, la serie bebe en cierto modo de algunas ideas formales, estructurales y dramáticas de la famosa serie, sobre todo en lo referente a la lucha de facciones, el uso de magia y el recurso de la ciencia. Pero la diferencia, la gran diferencia, es que esta ficción diseñada por Arnold y Friedman introduce al espectador en la trama a través de un único personaje, acercándose al resto de roles y tramas secundarias tomando como referencia siempre a esta joven heroína. Y aunque puede ser comprensible hasta cierto punto, esto provoca que el desarrollo dramático tenga unos comienzos intermitentes, y obliga a que algunas líneas argumentales como el ‘love interest’ se resuelvan de forma algo precipitada. Dicho de otro modo, la evolución de la temporada deja claramente una serie a dos ritmos en la que las tramas, aunque al final encajan, parecen abordarse de forma independiente.

El resultado de esta primera temporada de Emerald City es flojo en muchos de sus aspectos. Los actores, aunque correctos, afrontan en algunos casos personajes cuyas motivaciones y evolución dramática se abordan precipitadamente y sin un profundo tratamiento. Las tramas, sobre todo las principales, quedan por tanto planteadas sin demasiados argumentos, eclipsándose posteriormente con algunas líneas argumentales secundarias mucho más atractivas y complejas. Y aunque la factura visual es impecable, el modo en que se afronta el desarrollo de la serie no parece tener, al menos al principio, un objetivo claro, limitándose a plantear el contexto casi durante todos sus episodios. En cierto modo, es una especie de primer acto de algo mejor que está por llegar. El problema es que eso no vale en una serie, y menos en una de estas características. Y un problema aún más grande: deja con ganas de saber cuál es el futuro, lo que termina por generar una frustración que, según parece, no llegará a superarse.

Jack Reacher regresa al frente de muchos estrenos europeos


Estrenos 11noviembre2016Fin de semana fundamentalmente europeo. Así podría definirse la batería de estrenos que llegan este viernes, 11 de noviembre, a la cartelera española. Con la salvedad de dos de los títulos, el resto son producciones o coproducciones de países de nuestro entorno, muchos de ellos con un reparto atractivo y conocido.

Aunque si hay un film que a buen seguro acaparará la atención de la mayoría de espectadores es Jack Reacher: Nunca vuelvas atrás, secuela del film de 2012 protagonizado por Tom Cruise (Al filo del mañana), quien vuelve a ponerse en la piel de este ex policía militar en una aventura que arranca cuando decide volver a su antigua base para reunirse con una comandante. Sin embargo, la situación se vuelve crítica cuando descubre que está encarcelada por un delito que no ha cometido. Tras ayudarla a escapar y convertirse ambos en fugitivos, juntos deberán descubrir la verdad de lo ocurrido, lo que llevará al protagonista a descubrir un secreto de su pasado. Basada en una nueva novela de Lee Child, la cinta cuenta con capital norteamericano y chino, está dirigida por Edward Zwick (El caso Fischer) y en su reparto encontramos también a Cobie Smulders (Vengadores: La era de Ultrón), Danika Yarosh (serie Heroes Reborn), Patrick Heusinger (Frances Ha) y Aldis Hodge (The East).

También estadounidense, aunque en colaboración con Reino Unido, es Absolutamente fabulosas, comedia que adapta la serie británica del mismo nombre y que sigue las peripecias de dos amigas que viven la gran vida en Londres: alcohol, drogas, glamour y compras son su día a día. Pero cuando se ven envueltas en un incidente y todos los paparazzi van tras ellas tendrán que idear un plan para escapar de la tormenta mediática y darse la gran vida eternamente en la Riviera francesa. Mandie Fletcher debuta en el largometraje cinematográfico con este film que escribe y protagoniza la autora de la serie, Jennifer Saunders (Fanny and Elvis), que está acompañada frente a las cámaras por Joanna Lumley (El lobo de Wall Street), Julia Sawalha (Venus and Mars), June Whitfield (Innocent), Rebel Wilson (Agente contrainteligente) y Gwendoline Christie (serie Juego de tronos), así como numerosos famosos que hacen sendos cameos.

Ambos países están también detrás de American Honey, drama escrito y dirigido por Andrea Arnold (Cumbres borrascosas) cuya historia arranca cuando una joven decide escaparse de casa y vender suscripciones a domicilio. Una vida en la que no solo estará rodeada de jóvenes, sino en la que descubrirá el amor, las largas noches de fiesta y el desafío a la ley. Entre los principales intérpretes destacan Sasha Lane, Crystal Ice, Arielle Holmes (Heaven knows what), McCaul Lombardi y Shia LaBeouf (Corazones de acero).

También es una coproducción El navío, drama escrito, dirigido y protagonizado por Julio Quintana que supone su debut en el largometraje. Con capital estadounidense y puertorriqueño, la historia se centra en un joven que vive en un pueblo arrasado por un tsunami. Todos le dan por muerto tras sufrir un accidente, pero logrará regresar en un barco hecho con los restos de una escuela que quedó sepultada por las aguas, lo que despertará las conciencias de la gente. En el reparto también encontramos a Martin Sheen (Trash: Ladrones de esperanza), Aris Mejias (Ladrones y mentirosos) y Jacqueline Duprey (Desamores).

El thriller de terror y de corte fantástico tiene a Anomalous como su máximo representante. Con capital estadounidense y español, la cinta comienza cuando un joven que padece una extraña variante de la esquizofrenia aparece muerto. Según decía, una presencia que no podía definir le perseguía y acosaba, algo que encajaba con su enfermedad. Pero el caso da un giro cuando se descubren las grabaciones que realizó durante la semana previa a su muerte, y que responden a un tratamiento experimental de su psiquiatra. Debut en el largometraje de Hugo Stuven, el film está protagonizado por Lluís Homar (La fossa), Ben Temple (Matar el tiempo), Adria Arjona (Little Galicia), Edgar Fox (serie The Girl’s guide to depravity) y Christy Escobar (serie Homegirls).

Puramente española es No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas, comedia romántica basada en la novela de Laura Norton que dirige Maria Ripoll (Utopía) y cuya historia sigue la desastrosa vida amorosa de una joven que tiene un negocio de plumas y cuyo novio, que lleva un año fuera, está a punto de volver. Dispuesta a que todo salga bien, una semana antes del reencuentro su vida da un vuelco: su padre se va a vivir con ella después de separarse de su madre por una infidelidad, y su hermana está a punto de casarse con el que fuera el amor de instituto de la protagonista. Verónica Echegui (Kamikaze), Álex García (La novia), David Verdaguer (100 metros), Elvira Mínguez (Truman), Jordi Sánchez (Cuerpo de élite) y Cecilia Freire (8 citas) encabezan el reparto.

También es interesante Las furias, sobre todo por el reparto que presenta. Este drama escrito y dirigido por Miguel del Arco, en el que es su primer largometraje, aborda la complicada relación de los miembros de una familia que se reúnen un fin de semana en el caserón de verano que tienen en la costa. El motivo es doble. Por un lado, elegir los muebles y enseres que quieran conservar antes de que la matriarca del clan venda la casa y emprenda un misterioso viaje; por otro, celebrar la boda del hermano mayor con la mujer con la que lleva 15 años, y de la que todo el mundo pensaba que se iba a separar. Un encuentro en el que pasado, presente y futuro se dan cita para dar cuenta de lo que ha ocurrido, de lo que no y de lo que debería ocurrir. Entre los numerosos actores encontramos a José Sacristán (Toro), Mercedes Sampietro (El hombre de arena), Bárbara Lennie (Contratiempo), Carmen Machi (La puerta abierta), Emma Suárez (Julieta), Alberto San Juan (Las ovejas no pierden el tren) y Gonzalo de Castro (serie Doctor Mateo).

España está presente, junto a Argentina, en la comedia dramática El ciudadano ilustre, cuya trama gira en torno a un Premio Nobel de Literatura argentino que vive desde hace décadas en Barcelona, y cuyo éxito se ha basado en escribir historias que retratan con crudeza la vida de su pequeño pueblo, al que no ha vuelto en 40 años. Cuando recibe una carta que le nombra Ciudadano ilustre del lugar que le vio nacer decide volver, pero lo que se encontrará allí no serán abrazos y reconocimiento, más bien al contrario. Dirigida a cuatro manos por Gastón Duprat y Mariano Cohn (El hombre de al lado), la cinta cuenta en su reparto con Oscar Martínez (Relatos salvajes), Nora Navas (Felices 140), Andrea Frigerio (Pasaje de vida), Dady Brieva (Más que un hombre) y Belén Chavanne (Resentimental).

También aterriza en la cartelera El último acto, comedia británica que se centra en un retirado y aclamado actor que vive recluido en su casa para que el mundo no sepa de su enfermedad degenerativa. El hombre, que no soporta su decadencia y anhela su pasado mujeriego, hace la vida imposible a su hija y a su antigua amante, también ama de llaves, y rechaza enfermera tras enfermera. Todo cambia cuando conoce a una joven que aspira en secreto a convertirse en actriz y con la que compartirá su pasión por Shakespeare. Dirigida por János Edelényi (Prima primavera), la película está protagonizada por Brian Cox (Pixels), Anna Chancellor (Testamento de juventud), Emilia Fox (serie Merlin) y Roger Moore (Incompatibles).

Otra de las novedades es la comedia familiar francesa Benito Sansón, cinta producida en 2014 que adapta el cómico de Peyo en el que un niño de 10 años de apariencia normal mantiene en secreto sus superpoderes. El problema es que los pierde cuando se resfría, lo que le obliga a llevar siempre una bufanda. La trama arranca cuando a su pueblo llega una banda de matones que pretende saquear la ciudad con la tapadera de una compañía de taxis. Solo el pequeño podrá interponerse en sus planes. Dirigida por Manuel Pradal (A Crime), la cinta cuenta entre sus actores con Gérard Jugnot (La guerra de los botones), Jean Reno (En la mente del asesino), Thierry Lhermitte (Gigola), Leopold Huet y Evelyne Buyle (Secretos cantados).

Desde Japón nos llega Después de la tormenta, drama dirigido por Hirokazu Koreeda (Nuestra hermana pequeña) que aborda la desastrosa vida de un hombre que vive de su pasado como premiado autor. Todo lo que gana de sus rentas se lo gasta en apuestas, lo que le impide pagar la pensión alimenticia de su hijo. La muerte de su padre, sin embargo, le llevará a retomar las riendas de su vida y a tratar de hacerse un hueco en el día a día de su hijo. Un tifón le obligará a refugiarse en casa de la abuela junto a su ex mujer y su hijo, una oportunidad única para el reencuentro. Hiroshi Abe (Milagro), Lily Franky (De tal padre, tal hijo), Kirin Kiki (Akunin), Satomi Kobayashi (Gama no abura), Sôsuke Ikematsu (Shinsan) e Isco Hashizume (La casa del tejado rojo) encabezan el reparto.

Y este viernes también se produce el salto a la gran pantalla de Peppa Pig: Las botas de oro, que narra cómo el conocido personaje de dibujos animados debe recorrer medio mundo y hasta viajar al espacio para recuperar sus botas de oro, robadas por la señora Pato y que necesita para competir en el Gran Concurso de Saltos de Charcos. La cinta está dirigida por Phillip Hall y Joris Van Hurzel.

En lo que a documentales se refiere, dos son las propuestas. Y las dos españolas. Por un lado, Bollywood Made in Spain, musical escrito y dirigido por Ramón Margareto (Salamandras y salamandros) que, a medio camino entre el formato documental y la comedia romántica narra la relación de una bailarina española que emigra a India y un actor hindú. Basada en hechos reales, juntos regresan a Alicante para buscarse un futuro.

Por otro, El último verano, ópera prima de Leire Apellaniz que centra su atención en los cines al aire libre que cada verano se pueden encontrar en varios pueblos de España. Una tradición que vive cada proyección como si fuera la última dado que el formato fotoquímico está a punto de desaparecer y ser sustituido por el digital.

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