‘Silicon Valley’ combina tradición y novedad en su tercera temporada


Los protagonistas de 'Silicon Valley' afrontan nuevos retos en la tercera temporada.Después de tres temporadas, decenas de risas por episodio y una frescura que parece no terminar, se puede decir que Silicon Valley es el relevo perfecto de una fatigada The Big Bang Theory. Puede que muchos pongan el grito en el cielo, pero la serie creada por John Altschuler, Mike Judge y Dave Krinsky (responsables de la serie El rey de la colina) tiene todo lo necesario para convertirse en el nuevo referente de la comedia ‘friki’, salvo tal vez un éxito arrollador y masivo que la impulse hasta donde le corresponde estar. Pero no adelantemos acontecimientos y analicemos los últimos y desternillantes 10 episodios.

Con sus fallos, que los tiene, la serie ha sido capaz de consolidarse en su fórmula a través de la construcción de una historia con un claro objetivo. Desconozco si la producción tiene ya planteado su final y en qué temporada será o si, por el contrario, se extenderá el chicle hasta que se agote (como suele ocurrir, por cierto), pero la realidad es que, hasta ahora, ha sabido encontrar el equilibrio idóneo entre los pilares que definen la trama y la evolución necesaria de la misma. Así, en esta tercera etapa los personajes deben hacer frente a un nuevo conflicto dentro de su recién nacida empresa, pero al mismo tiempo se aborda el modo en que todos ellos evolucionan.

Y es aquí donde se hallan los mejores momentos de humor de la temporada. La inocencia y el carácter muchas veces pardillo del rol de Thomas Middleditch (Bronce) contrasta sobremanera en un mundo habitualmente dominado por tiburones, por personas capaces de cualquier cosa por lograr sus objetivos, y habitualmente con más experiencia en esa especie de gran pecera que es Silicon Valley. Este choque de realidades es el mejor ejemplo de cómo las inseguridades personales se trasladan a un contexto de ‘Yo contra el mundo’ que obliga a madurar al protagonista, quien al mismo tiempo sigue aferrado a una idea de hacer las cosas que le lleva a sufrir no pocas situaciones casi ridículas. Con todo, lo mejor es que al final siempre parece salirle bien.

A esto se suma, como no podía ser de otra manera en una sitcom de estas características, las dinámicas internas del grupo protagonista. Acentuándose la rivalidad entre los personajes de Martin Starr (Juerga hasta el fin) y Kumail Nanjiani (Loaded), que alcanza puntos realmente divertidos, destaca sobre todo lo que ocurre con el rol de T.J. Miller (Deadpool), cuyo arco dramático a lo largo de estos episodios es de los más completos, reubicándole dentro de la trama de una forma diferente pero manteniendo, como era de esperar, la esencia de su personalidad. Dicho de otro modo, y esto es algo que podría aplicarse a casi todos los protagonistas, los varapalos que sufren no les hacen ver las cosas de forma diferente. Al contrario, parece reafirmarles en sus posturas.

Secundarios

Ahora bien, Silicon Valley también ha demostrado en esta tercera temporada que tiende a acomodarse en la reiteración de algunas ideas. Se podría decir que es la parte más negativa de ese equilibrio entre la esencia de la serie y la evolución de los personajes. El problema, en realidad, se haya en algunos personajes secundarios que no terminan de encontrar su verdadero lugar dentro de la trama. El caso más evidente es el del rol al que da vida Matt Ross (serie Revolution), que se ha convertido en una suerte de reflejo deforme del protagonista, un vaticinio sobre lo que podría llegar a ser el papel de Middleditch si se deja seducir por el dinero.

La pérdida de relevancia dentro de la historia le ha llevado a convertirse en una parodia de la propia parodia que ya era, y con ello la trama pierde un antagonista interesante cuyo hueco no logran llenar ninguno de los demás roles secundarios creados a tal efecto. Es más, el efecto conseguido es irregular, reduciendo el interés no solo en las secuencias protagonizadas por este personaje, sino la calidad del desarrollo dramático, que se limita a utilizarle como contrapunto y vía de escape para el resto de la historia. Es de esperar que se recupere para futuras temporadas, pues representa la perfecta oposición entre la pasión por el trabajo y la pasión por el dinero a través de una lucha entre los David y Goliath del mundo de Internet.

Algo similar ocurre con el papel de Josh Brener (Los becarios), ‘Cabezón’ para los amigos, aunque en este caso el personaje ya había quedado relegado a la mínima expresión en la anterior temporada. Su desarrollo en estos episodios, aunque menor y a todas luces definido por las necesidades de otros personajes, resulta más interesante y divertido, sobre todo porque parece llevar el sentido opuesto al de Ross, es decir, en clara integración con el resto de la trama. Y eso, de confirmarse, sería una buena noticia en tanto en cuanto aporta un contrapunto irónico necesario al variopinto grupo protagonista, que alcanzaría un nuevo nivel de humor que la serie agradecería.

La sensación que deja la tercera temporada de Silicon Valley es doble. Por un lado consolida los pilares que han convertido la serie en lo que es, apostando por los protagonistas y las dinámicas entre estos personajes principales. Por otro, desarrolla algunas líneas argumentales secundarias para volver a distribuir el peso narrativo en algunos roles secundarios que, dicho sea de paso, necesitan más presencia en la historia. Esa sensación de evolución de la ficción es lo que hace que sea tan fresca, tan dinámica y tan divertida, y es lo que la convierte en una de las mejores comedias de la televisión.

Acerca de Miguel Ángel Hernáez
Periodista y realizador de cine y televisión.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: