‘The equalizer’: el cronómetro de la venganza


Denzel Washington es 'The equalizer', el protector en la película de Antoine Fuqua.Denzel Washington se está especializando en un tipo de personajes que le van como anillo al dedo, al menos de momento. Hombres duros, entrenados, con un sentido de la justicia muy arraigado y solitarios. Hombres como el de El fuego de la venganza (2004), El libro de Eli (2010) o lo último de Antoine Fuqua, con el que ya coincidió en Training Day (2001). De hecho, la colaboración de actor y director en este 2014 explota al máximo la presencia del primero, hasta el punto de llevar sobre sus hombros una carga en muchos momentos demasiado pesada y salir airoso del intento.

Porque más allá de la violencia y de la hábil mano de Fuqua, The equalizer (El protector) es simple y llanamente Denzel Washington. La facilidad del intérprete para intimidar con una simple mirada permite al film rememorar viejas glorias de ese subgénero dentro del cine de acción como es el de la venganza. Sin necesidad de gritos ni de grandes secuencias de lucha, la trama logra satisfacer los deseos más íntimos del espectador, quien no necesita mucho para ponerse de parte de este justiciero cuyo repertorio en lo que a formas de matar se refiere es interminable. De hecho, tampoco es conveniente esperar mucho más. La presencia del actor eclipsa prácticamente todos los elementos que le acompañan, desde los actores (ni siquiera el villano está a la altura de su gélida mirada) hasta el guión, cuyo ritmo es un tanto irregular.

Es más, posiblemente estaríamos ante un thriller interesante si no fuera porque esta adaptación de la serie de los años 80 del siglo pasado no logra encajar todas sus piezas de forma correcta. El inicio, en el que se define al protagonista, se alarga en exceso; el desarrollo trata de decantarse por la historia, pero lo cierto es que lo único que logra es retrasar lo inevitable. Y su conclusión, tan épica como previsible, tiene un epílogo un tanto reiterativo (la venganza siempre alcanza el origen). Si el film logra mantener el tipo es gracias a que su director saca mucho partido a las secuencias de acción gracias a esa manía del personaje de cronometrar absolutamente todo. Sobre todo al primer encuentro con los rusos, todo un alarde narrativo que no escatima en violencia explícita. Todo ello unido a la labor de Washington que, como decimos, es el alma de esta historia.

The equalizer (El protector) es, en definitiva, un thriller de acción al uso que se salva por sus dos figuras principales. Frases épicas, peleas antológicas y un final que, aunque se conoce de antemano, es la guinda del pastel. El resto, aunque interesante, aporta más bien poco, por no decir nada. La película trata de desmarcarse de lo que se espera de ella al incidir en el aspecto pausado y algo inquietante de la persecución del protagonista, pero al final esto juega en su contra al retrasar algo que todos, incluyendo los propios personajes, saben y esperan. Esto es lo que lleva al film a durar más de dos horas, metraje a todas luces excesivo. Tal vez con algo menos de reflexión y algo más de acción directa estaríamos ante un producto más ajustado a su propio planteamiento.

nota: 6/10

Acerca de Miguel Ángel Hernáez
Periodista y realizador de cine y televisión.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: