3ª T de ‘Érase una vez’, punto de inflexión para los cuentos de hadas


Los héroes de 'Érase una vez' viajarán a Nunca Jamás en la tercera temporada.La tercera temporada de Érase una vez ha dejado claro que una historia puede complicarse hasta extremos insospechados siempre y cuando todo tenga un cierto sentido dramático y no produzca contradicciones narrativas. Si la primera y la segunda temporada se centraban fundamentalmente en la lucha entre Blancanieves y la Madrastra malvada, estos nuevos 22 episodios han permitido a sus creadores, Adam Horowitz y Edward Kitsis, guionistas de TRON: Legacy (2010), expandir el universo a nuevos escenarios y nuevos mundos de fantasía hasta ahora inexplorados. Todo ello integrado en una historia que crece en todos los sentidos y que convierte a la serie en una de las propuestas más frescas de la pequeña pantalla. Aunque evidentemente no todo es oro todo lo que reluce.

Y es que si se analiza en profundidad el desarrollo dramático de la temporada es indispensable señalar los numerosos giros que presenta, muchos de ellos obligados por una tendencia innata de los creadores de llevar a sus personajes al límite. Esto no es necesariamente algo negativo, pues eso ha permitido explorar una evolución dramática de los protagonistas realmente interesante, sobre todo si uno se fija en los villanos. Sin embargo, no es menos cierto que estirar el desarrollo hasta sus últimas consecuencias posee una contraproducente sensación de querer alargar la historia sin demasiado sentido, nutriendo el conjunto de secuencias que desde algunos puntos de vista pueden parecer innecesarias. Esto, unido a la presencia de roles secundarios sin demasiado recorrido, es lo que más debilita a esta nueva entrega de la serie, pero al mismo tiempo es el síntoma más evidente de que el producto ha evolucionado. Durante las etapas anteriores muchos de los episodios se destinaban a narrar los orígenes de los personajes de los cuentos de hadas; ahora, y dado que ya no es necesaria tal estructura, la trama se centra más en su propio desarrollo.

Es en este sentido donde Érase una vez vuelve a demostrar que posee una originalidad única, distinta a todo lo visto hasta ahora y con una capacidad de integración sencillamente brillante. Bajo la premisa de que todo es posible, Horowitz y Kitsis construyen un complejo sistema de relaciones de parentesco en el que todos los personajes tienen cabida, conformando un mundo de fantasía que enriquece las historias tradicionales siempre y cuando el espectador se muestre partícipe de ello. Lejos de resultar absurdo, gracias a una definición sólida de cada nuevo personaje este entramado aporta al mismo tiempo novedad y comprensión al desarrollo dramático, pues las nuevas líneas argumentales justifican en muchos sentidos lo visto con anterioridad.

Todo esto, tanto lo bueno como lo malo, podría resumirse en la presencia de los dos villanos principales de esta tercera temporada, que consecuentemente se divide en dos partes perfectamente diferenciadas. El primero, un Peter Pan muy distinto al que estamos acostumbrados y al que da vida magistralmente un joven Robbie Kay (Vivir para siempre), es el catalizador para que los personajes, héroes y villanos a partes iguales, se unan por una causa común como es la de salvar al personajes interpretado por Jared Gilmore (serie Mad Men). La segunda, conocida como Bruja Mala del Mundo de OZ (Rebecca Mader, vista en Los hombres que miraban fijamente a las cabras), es una amenaza del pasado que obliga a los personajes a adquirir conciencia de su verdadera naturaleza, transformándose en algo que hasta ahora no se había visto.

Imprescindible Rumpelstilskin

Aunque si algo reitera Érase una vez en todas y cada una de sus temporadas es que el personaje de Rumpelstilskin, interpretado por un magnífico Robert Carlyle (Trainspotting), es el verdadero corazón del show. Da igual que tenga una presencia más o menos relevante; incluso se puede permitir el lujo, como de hecho ocurre en esta tercera entrega, de desaparecer de la trama durante algunos capítulos. Su rol es casi tan imprescindible como la magia que impregna todo el relato. Y si en las anteriores temporadas fue él el artífice de prácticamente todas las artimañas utilizadas para hacer avanzar la trama, en estos episodios su reconversión en héroe es una suerte de reinterpretación del personaje motivada por la presencia, como ya he dicho, de los dos villanos. Villanos que, por cierto, tienen una relación muy estrecha con este rol, lo que confirma la sensación de que sin Carlyle esta serie no sería lo mismo.

Al inicio del texto aseguraba que Horowitz y Kitsis llevan al límite a sus personajes, lo que ha obligado a resoluciones drásticas (un nuevo hechizo) y lo que ha provocado, a su vez, unas líneas de desarrollo dramático que alcanzan extremos un poco increíbles. Uno de ellos es la evolución de los dos principales villanos en héroes. Este arco argumental, que en el fondo es el motor de toda la temporada, es el que lleva a pensar en un final de serie durante el episodio doble con el que concluye esta etapa. La forma en que los responsables cierran el círculo iniciado en la primera temporada es tan esperanzadora y tan bienintencionada que apenas deja espacio para algo que no sean los finales felices a los que los cuentos nos tienen tan acostumbrados. Pero hay que hacer hincapié en la palabra “apenas”. En efecto, el final de esta tercera entrega es a todas luces un final feliz, pero eso no implica que todos los personajes terminen siendo felices. Sin ir más lejos, los tradicionales villanos de la serie, encarnados por Lana Parrilla (One last ride) y el ya mencionado Carlyle, siguen demostrando que la oscuridad es su rasgo definitorio, ofreciendo ahora una visión mucho más matizada de su personalidad.

En cierto modo, este final dota de sentido a todo lo visto durante los 22 capítulos de esta temporada. Sin el viaje realizado por los personajes principales, estos no habrían tenido la oportunidad de adquirir una personalidad mucho más compleja marcada por las revelaciones de su pasado y por la necesidad de un objetivo común. Así las cosas, se puede decir que los buenos no son tan buenos, pero los malos definitivamente no son tan malos. O mejor dicho, su maldad es mucho más sutil. Tras lo narrado en esta tercera parte sus motivaciones han cambiado notablemente, aunque la esencia de las mismas se mantiene lo suficiente como para hacerles reconocibles. Gracias a ese final, por ejemplo, los principales héroes siguen teniendo como motivación la protección de sus seres queridos, mientras que los antagonistas han sabido evolucionar en la forma de digerir sus frustraciones y sus venganzas. Todo con la presencia final de un nuevo enemigo que sin duda aportará nuevos matices a la historia.

Con esta nueva temporada Érase una vez se confirma como una producción de carácter propio, muy particular y sin demasiadas concesiones a las historias de las que toma prestados los personajes. Su facilidad para relacionar a prácticamente todos los héroes de los cuentos de hadas es fascinante, lo que le lleva a adquirir una complejidad narrativa muy difícil de sostener. Lo mejor de todo es que lo consigue, aunque el precio a pagar sea la obsesión por mantenerles a todos en cartel. Una obsesión que puede provocar una serie de desconexiones en la trama y de desarrollos que pueden llevar a ninguna parte. Es un riesgo que hay que correr y que debe ser controlado si no se quiere caer en la autoparodia como le ocurren a otras producciones. Por fortuna, por ahora se mantiene el equilibrio, y como resultado puede decirse que esta temporada ha mantenido el nivel de las anteriores, siendo además un punto de inflexión que permite a la historia avanzar por nuevas vías argumentales y con nuevos personajes llamados a ser protagonistas.

Anuncios

Acerca de Miguel Ángel Hernáez
Periodista y realizador de cine y televisión.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: