‘Un plan perfecto’: el robo del arte visto con humor inglés


Colin Firth cuenta con Cameron Diaz para 'Un plan perfecto'.Tal vez lo mejor de la nueva película de Michael Hoffman, director de, entre otras, El sueño de una noche de verano, de William Shakespeare (1999), sean los nombres que conforman la base del film, como son los guionistas y los actores principales. Puede que sin ellos este remake de la película homónima en su título original (Gambit) de 1966 no fuese ni la mitad de interesante y, sobre todo, ni la mitad de divertida. Y es que es inevitable encontrar en los gags y el combinado ritmo de comedia y trama de ladrón de guante blanco la experta mano de los hermanos Coen (El hombre que nunca estuvo allí), convirtiendo esta comedia romántica en algo diferente, aunque no necesariamente fresco.

Es cierto que el film no posee grandes giros narrativos. De hecho, puede ser considerada en algunos momentos como previsible, si bien el final descabala por completo todo lo visto desde el primer minuto. Además, no representa un exagerado humor tendente a la ordinariez como suele ocurrir en la comedia moderna. Más bien al contrario. La pareja de guionistas y realizadores componen un argumento directo y sencillo que recoge con brillantez algo tan difícil de transmitir en imágenes como es el humor inglés. Y lo hacen con la sutileza que les caracteriza, manteniendo en todo momento la sonrisa en el espectador y haciéndole estallar en la inolvidable secuencia de malentendidos que transcurre en un hotel.

Sin embargo, todo esto no sería posible sin la labor de los actores principales, todos ellos perfectamente sincronizados en cada uno de sus papeles, logrando generar tanto el necesario contraste entre las culturas inglesa y norteamericana como el conflicto entre las dispares personalidades de todos los personajes. Destaca sobre todo un Colin Firth (El diario de Bridget Jones) soberbio en la piel de un apocado y algo estirado experto en arte que mantiene su compostura inglesa incluso en los momentos más insospechados. Un tipo de personaje, en fin, muy del gusto de los Coen. Algo que también pasa, en su cierta medida, con los otros dos protagonistas, el excéntrico y siempre excelente Alan Rickman (Love Actually) y Cameron Diaz (La Máscara).

Un plan perfecto, por desgracia, no es ni mucho menos perfecta. Sí, es divertida, pero la historia en sí presenta numerosas lagunas que deberían haber sido sorteadas, como es el caso de la relación entre los personajes protagonistas y el verdadero papel que juega cada uno en el plan que se plantea desde un principio. En este sentido, la resolución de los personajes de Firth y Diaz queda excesivamente confusa a raíz de esa secuencia final en el aeropuerto, lo que al final empaña el buen ritmo del conjunto y convierte ese humor en una confusa serie de gags con un timo como único nexo. Tal vez algo más de riesgo en su propuesta, como sí han tenido otras obras de los oscarizados hermanos, habría convertido esta entretenida comedia en otra película a recordar de los Coen.

Nota: 6,5/10

Acerca de Miguel Ángel Hernáez
Periodista y realizador de cine y televisión.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: