‘La Jungla: Un buen día para morir’: mucha acción para poca historia


John McClane se traslada a Moscú en 'La Jungla. Un buen día para morir' para ayudar a su hijo.El tiempo no pasa en balde para nadie, mucho menos en el cine. Tal vez uno de los géneros que más acusan la influencia de la evolución es el de acción. Y si nos fijamos en los héroes de las películas de décadas doradas como los 80 y 90 del pasado siglo, el cambio es más que evidente. Es lo que ocurre con esta quinta entrega de las desventuras de John McClane, ese policía de andar por casa que afronta los peligros más insospechados con la naturalidad de aquel que va a comprar al comercio de su barrio. Y aunque su espíritu queda más o menos intacto, el conjunto de la historia es más que irregular en su desarrollo y en el equilibrio entre trama y acción.

En esto tiene buena parte de culpa su director, John Moore (Tras la línea enemiga), y su guionista, Skip Woods (El equipo A). El primero porque utiliza un lenguaje narrativo algo tosco, en sus momentos iniciales algo inconexo, sobre todo en lo referente a los diálogos, que muchas veces parecen mantenerse con el espectador más que entre los personajes. Y el segundo porque plantea una historia extremadamente corta. Tanto que apenas deja espacio para el desarrollo de la historia (simple a más no poder) y de los personajes, cuyo trasfondo podría haber dado mucho más de sí. Tan solo en su tercer acto es cuando el espíritu de Jungla de cristal se deja ver, tanto por el necesario giro argumental final como por el clímax, que involucra helicópteros, radiación y disparos a diestro y siniestro, así como algún que otro homenaje a momentos inolvidables de la saga.

No quiere decir esto que el relato sea aburrido, ni mucho menos. El problema es que es simple y llanamente acción, algunas veces demasiado exagerada y otras auténticamente espectacular, como esa primera persecución por las carreteras de Moscú. Para aquellos que busquen esto combinado con diversión esta es su película, pero no mantiene el ritmo que sí tuvieron sus predecesoras. El que no cambia, por fortuna, es el protagonista, de nuevo con los rasgos del carismático Bruce Willis (El sexto sentido) que sigue aportando a su personaje la sencillez necesaria para resultar creíble entre tanta secuencia imposible. A él se suma Jai Courtney (serie Spartacus), un actor que se está consolidando cada vez más como un buen secundario de acción capaz de dar la réplica perfecta al protagonista.

Lo cierto es que La Jungla: Un buen día para morir no insulta. Es consciente de lo que es y esa es al final su mejor baza. Sin embargo, con ese tercer acto da la sensación de que podría haber sido algo más, sobre todo si se hubiera dado algo más de cancha a la trama de espionaje que se mantiene oculta a lo largo de los escasos 100 minutos de duración. No es la mejor de la saga, eso por descontado, pero no deja de ser un divertimento puro y duro. Si uno accede a ella mentalizado de ello, el tiempo se pasará volando. Si lo que se espera es algo similar a las tres primeras partes de la serie, puede que se haga insufrible.

Nota: 6/10

Anuncios

Acerca de Miguel Ángel Hernáez
Periodista y realizador de cine y televisión.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: