‘Las chicas de la sexta planta’: póker de criadas españolas


El franquismo y los numerosos exilios forzosos que provocó suele ser tratado por el cine, sobre todo el español, como una consecuencia inevitable, trágica y, hasta cierto punto, humillante que tuvieron que vivir aquellos que perdieron ese terrible acontecimiento que fue la Guerra Civil española. Pocas, empero, ofrecen la visión de aquellas mujeres que, en busca de una vida mejor para sus familias, se vieron obligadas a emigrar a Francia para trabajar al servicio de la alta burguesía y ganar algo de dinero que enviar a sus maridos e hijos. Una idea que se encuentra en el trasfondo de esta nueva película de Philippe Le Guay, la cual comparte alguna que otra similitud con uno de los éxitos del año pasado, Criadas y señoras.

Y al igual que la cinta protagonizada por Emma Stone, la película francesa se nutre excepcionalmente bien de sus intérpretes femeninas, sobre todo las españolas, aunque la soberbia que emanan las mujeres del país vecino es tan marcada que uno puede llegar a coger algo de manía a unos personajes cuya máxima preocupación es mantener un horario y reírse de las ideas de sus criadas españolas. En cualquier caso, son Natalia Verbeke (Nadie conoce a nadie), Carmen Maura (Tetro) y Lola Dueñas (Yo, también) las que llevan el peso de la narración, y lo hacen con una facilidad y naturalidad sublimes. Sus tareas diarias al servicio de unos señores franceses indiferentes se cruzan siempre con sus anhelos, con los sueños de un regreso a su tierra donde un marido, un hijo o, simplemente, una vida mejor les espera con los brazos abiertos.

Pero aunque el film se vuelve entrañable a medida que evoluciona la relación entre la sirvienta interpretada por Verbeke y su señor, el cual se implica poco a poco con todas las chicas de esa sexta planta donde viven casi hacinadas, el guión peca de excesiva sencillez. Sin una buena base de inicio que permita comprender el cambio que se produce en el hombre, el texto se mueve por escenarios relativamente comunes, por situaciones algo conocidas y por diálogos que, en algunos momentos, carecen del dramatismo o la comicidad que se podría esperar. Es hacia el final cuando tal vez adquiere más relevancia la trama, aunque sea demasiado tarde para desarrollar ese nuevo panorama que se presenta.

En cualquier caso, la historia entretiene, y tampoco se le pide mucho más. Quizá si no contara con el reparto que tiene otro gallo habría cantado. Pero eso también es la magia del cine. De hecho, Maura recibió el César por su trabajo, y eso que es menor que el de otras secundarias. Un premio simbólico al plantel de magníficas intérpretes españolas de este film francés y que convierten algunas de las secuencias en auténticas comedias individuales.

Nota: 6/10

Anuncios

Acerca de Miguel Ángel Hernáez
Periodista y realizador de cine y televisión.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: